{"id":1019,"date":"2019-11-18T15:49:04","date_gmt":"2019-11-18T15:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=1019"},"modified":"2019-11-18T20:30:27","modified_gmt":"2019-11-18T20:30:27","slug":"concha-diez-pastor-la-pasion-por-carlos-arniches-molto-el-arquitecto","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2019\/11\/18\/concha-diez-pastor-la-pasion-por-carlos-arniches-molto-el-arquitecto\/","title":{"rendered":"Concha Diez-Pastor: la pasi\u00f3n por Carlos Arniches Molt\u00f3, el Arquitecto."},"content":{"rendered":"<p>Hoy recibimos en <em>Firmas Invitadas<\/em> a Concha Diez-Pastor Iribas, la mayor estudiosa de Carlos Arniches Molt\u00f3, el primog\u00e9nito del dramaturgo. Estamos ahora descubriendo el pensamiento de Carlos Arniches Barrera. Son \u00abmensajes\u00bb que nos han llegado a trav\u00e9s de sus obras: mensajes de amor, de honradez, de valent\u00eda&#8230; Mensajes que nos dan una altura de un ser humano inalcanzable para el resto de los mortales. Si el padre de una familia fue as\u00ed, si la madre, Pilar Molt\u00f3, dio muestras de una enorme capacidad de trabajo, inteligencia y amor desinteresado&#8230;, su descendencia, la de ambos, la de Carlos y Pilar, ten\u00eda todos los mimbres para ser excelente. El primer hijo que descubrimos en estas p\u00e1ginas es el mayor: Carlos Arniches Molt\u00f3. Arquitecto de profesi\u00f3n. Como dice Concha -\u00abpod\u00eda haber sido pintor o escritor&#8230;\u00bb- tales eran sus cualidades.<\/p>\n<p>Gracias a todas las horas de investigaci\u00f3n de esta mujer prodigiosa, hoy podemos leer por vez primera, qui\u00e9n fue el primer fruto de este matrimonio. Os recomiendo una lectura pausada, tranquila, incluso en voz alta, escuchar\u00e9is la pasi\u00f3n que Concha pone en cada palabra, en cada adjetivo, en cada frase&#8230;<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1024 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/concha-02-212x300.jpg\" alt=\"\" width=\"212\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/concha-02-212x300.jpg 212w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/concha-02-768x1084.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/concha-02-725x1024.jpg 725w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/concha-02.jpg 971w\" sizes=\"auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Concha Diez-Pastor Iribas, el 2 de Novimebre de 2019 en la primera reuni\u00f3n del Universo Arniches en Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Concha Diez-Pastor Iribas<\/p>\n<p><strong>LA ARQUITECTURA Y EL MUNDO. CARLOS ARNICHES MOLT\u00d3, EL HIJO ARQUITECTO<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El intento de abordar el estudio de un arquitecto como Carlos Arniches, sobre el que el desconocimiento ten\u00eda casi las mismas dimensiones que los prejuicios, todo mezclado con una incomprensible falta de inter\u00e9s apenas cuarenta a\u00f1os despu\u00e9s de su muerte, parec\u00eda hacer la tarea tit\u00e1nica en ocasiones y hasta inabordable. Lo que se conoc\u00eda de \u00e9l como arquitecto era muy poco y pod\u00eda resumirse en el Hip\u00f3dromo de La Zarzuela, considerada por la corriente entonces dominante \u00absu obra clave\u00bb (en colaboraci\u00f3n), y unas cuantas \u00abobras menores\u00bb, sat\u00e9lites. A juicio de aquella corriente, que se consideraba a s\u00ed misma la \u00abintelectualidad arquitect\u00f3nica\u00bb, \u00abnada de inter\u00e9s\u00bb. Porque, seg\u00fan declaraban cuando condescend\u00edan a hacerlo, ninguno de los sat\u00e9lites alcanzaba a explicar el gran astro que otros, aprovechando la coyuntura b\u00e9lica, no tardar\u00edan en apropiarse.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una vez, aquella misma supuesta \u00abintelectualidad\u00bb ha se\u00f1alado errores de investigaci\u00f3n o de planteamiento donde no los hay. Poseedora de la llave que podr\u00eda deshacer algunos malentendidos, y tambi\u00e9n de documentos, y preguntada insistentemente por todo ello m\u00e1s de una vez,<a href=\"#sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a> neg\u00f3 con firmeza que nada de aquello existiera, a veces con excusas tan absurdas como poco veros\u00edmiles. Quienes ahora acusan de poco veraces investigaciones serias y rigurosas, quienes ponen en tela de juicio la validez de la firma personal y de los documentos como herramientas que demuestran la autor\u00eda de una obra de arquitectura, son los mismos que ahora producen documentos \u00abnuevos\u00bb, de \u00e9sos que dec\u00edan que jam\u00e1s hab\u00edan existido, o que hab\u00edan desaparecido en disparatadas circunstancias, seg\u00fan sus propias palabras.<a href=\"#sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a><\/p>\n<p>El proceso, es cierto, es de lo m\u00e1s <em>arnichesco<\/em>. Porque tiene gracia, esa gracia natural que don Carlos Arniches, el eximio escritor, supo infundirle a su hijo Carlos, el arquitecto, o muy probablemente, \u00e9ste absorbi\u00f3 de manera espont\u00e1nea. Para la vida, claro, no para los rigores de su profesi\u00f3n, en la que era eficiente y efectivo adem\u00e1s de riguroso. La realidad, tozuda cuando busca una explicaci\u00f3n seg\u00fan la verdad de los hechos, demostr\u00f3 ser otra muy distinta de la creencia general. Y para encontrarla fue necesario adentrarse en el fascinante universo de Arniches, una de las experiencias m\u00e1s enriquecedoras para cualquier enamorado de la vida, la alegr\u00eda, la creatividad y la verdad. Como explica Mar\u00eda Victoria Sotomayor al hablar de Pilar Molt\u00f3, ese universo es un mundo plagado de tesoros complejos y sugerentes, otro de los cuales fue Carlos Arniches Molt\u00f3, Carlos hijo, el primog\u00e9nito de la pedagoga Pilar Molt\u00f3 y del escritor Carlos Arniches.<\/p>\n<p>Reconozco que mi inter\u00e9s por Carlos Arniches Molt\u00f3, este gran arquitecto, hab\u00eda echado ra\u00edces profundas mucho antes que mi decisi\u00f3n de estudiar arquitectura. Mi afici\u00f3n por la arquitectura, en cambio, creci\u00f3 pareja al descubrimiento de aquel personaje \u00fanico, irrepetible sol\u00edan decirme, del que tuve la suerte de o\u00edr hablar y saber a trav\u00e9s de amigos y gente que lo conoci\u00f3 y lo trat\u00f3 mucho, con afecto y admiraci\u00f3n. As\u00ed supe que Carlos Arniches hijo era un enamorado de la arquitectura, pero sobre todo, del mundo. Del inmediato a \u00e9l y del m\u00e1s remoto, de la gente, de la vida. Y todo eso se manifestaba en su obra, en sus obras, muy numerosas. Porque, aunque durante nueve a\u00f1os tuvo un socio ocasional en algunas obras relevantes, fue arquitecto durante cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>El universo de Carlos Arniches hijo es algo diferente de lo que aquella corriente, la dominada por la supuesta \u00abintelectualidad arquitect\u00f3nica\u00bb, repet\u00eda de manera incansable. M\u00e1s all\u00e1 del casticismo, que se le asignaba por herencia, patente, aseguraban, en la abundancia de arcos en una arquitectura moderna como pocas \u2013fueran de medio punto, parab\u00f3licos o de otra \u00edndole\u2013 donde otros habr\u00edan hecho huecos adintelados sin dudarlo, y los hicieron, y de los elementos que resultaban anecd\u00f3ticos al sacarlos de contexto y privarles del sentido natural que tienen de configuradores espaciales, Carlos Arniches era quiz\u00e1 el arquitecto con m\u00e1s personalidad y m\u00e1s reconocible de todos los de la Generaci\u00f3n del 25, junto con Manuel S\u00e1nchez Arcas y Fernando Garc\u00eda Mercadal. De una personalidad resplandeciente, \u00fanica, transmisora del universo de Arniches en el que creci\u00f3, el que construyeron sus padres. Un mundo intelectualmente s\u00f3lido, profundo, creativo y rico, presidido por el rigor. Ese detalle se hab\u00eda pasado por alto y era la clave para reconocer e identificar su obra, s\u00ed, pero, sobre todo, al ser humano. Para entender lo que le un\u00eda al mundo que le rodeaba por todas partes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1020\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carlos-arniches-molto-foto-219x300.png\" alt=\"\" width=\"219\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carlos-arniches-molto-foto-219x300.png 219w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/carlos-arniches-molto-foto.png 253w\" sizes=\"auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Carlos Arniches Molt\u00f3 realizando una visita de obra en \u00abEl Pinarillo\u00bb, en 1944. Foto de V\u00edctor de la Serna. Archivo C. Diez-Pastor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ni una sola de las personas que le conocieron dej\u00f3 de referirse de manera espont\u00e1nea, casi como primer detalle, a su personalidad arrolladora, a su sentido infinito del humor, a su bonhom\u00eda, a su elegancia. F\u00edsica y externa, de <em>dandy<\/em> dec\u00edan, pero mucho m\u00e1s a su enorme elegancia espiritual. Todos plagados de an\u00e9cdotas. Como Fernando Chueca Goitia, su amigo y m\u00e1s tarde, catedr\u00e1tico de la Escuela de Arquitectura, con el que paseaba un d\u00eda por cierto rinc\u00f3n que tanto le gustaba. Andando por un camino en medio del campo, divisaron una peque\u00f1a casa y, cortando la conversaci\u00f3n y se\u00f1alando hacia lo alto, Carlos exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Mira, Fernando, mira esa casita! \u00bfA que no parece de arquitecto? \u00a1Es maravillosa!\u00bb O aqu\u00e9l otro d\u00eda, en la dur\u00edsima postguerra que sufri\u00f3, en \u00e9poca de escasez y constantes cortes de luz, cuando iba de vuelta en coche hacia Madrid, de noche, con un amigo, el mecanismo que manten\u00eda encendidos los faros del coche fall\u00f3 y Carlos exclam\u00f3: \u00ab\u00a1Apag\u00f3n general!\u00bb<\/p>\n<p>Como toda la familia Arniches, Carlos irradiaba luz. Era un personaje verdadero, generoso, optimista. Tal como recordaba Fernando Chueca Goitia \u00abera un hombre que ten\u00eda un sentido nada eg\u00f3latra, nada presumido y adem\u00e1s ten\u00eda una idea no demasiado buena de los arquitectos\u00bb. Aport\u00f3 a la arquitectura espa\u00f1ola parte de la luz que no habr\u00eda tenido de haber ca\u00eddo en los brazos de las corrientes europeas m\u00e1s extremas del momento. S\u00f3lo se le igualaba la vis moderna de Fernando Garc\u00eda Mercadal, el visionario de la Generaci\u00f3n del 25. Arniches introdujo el entorno en sus edificios como un elemento arquitect\u00f3nico m\u00e1s evitando relegarlo al papel de mero complemento, redefini\u00f3 la plaza y todos los conceptos afines, us\u00f3 y redefini\u00f3 el arco y las arquer\u00edas, emple\u00f3 las cubiertas inclinadas \u2013de teja, de pizarra\u2013 sin complejos, con el mismo sentido moderno con el que usaba las aterrazadas, redefini\u00f3 el balc\u00f3n e invent\u00f3 la terraza en fachada, us\u00f3 el ladrillo visto para su arquitectura moderna con el mismo desparpajo con el que usaba el hormig\u00f3n visto, las estructuras mixtas o los voladizos de hormig\u00f3n. Todo, siempre, con el fin de hacer arquitectura moderna, como correspond\u00eda a su generaci\u00f3n, a su \u00e9poca y, sobre todo, a sus convicciones, pero siempre arquitectura moderna espa\u00f1ola. Esto es, con otra luz, otro clima, otro entorno, otras necesidades. Por eso, o quiz\u00e1 por su educaci\u00f3n esmerada, en la que dibuj\u00f3 con afici\u00f3n y estudi\u00f3 geograf\u00eda dibujando mapas, conoc\u00eda Espa\u00f1a como muy poca gente. La recorri\u00f3, viaj\u00f3, aprendi\u00f3 a amarla desde sus primeros a\u00f1os y por eso sab\u00eda que es colorida y luminosa. Y quiz\u00e1 por eso, nunca renunci\u00f3 al color en sus obras. Ya fuera plasm\u00e1ndolo en las paredes, ya combinando los materiales y sacando partido de los tonos que ofrecen, pintando murales con mapas y planos de la zona, o plasmando dibujos geom\u00e9tricos de colores estridentes, o combinando colores, acabados y texturas, o jugando con las luces, las sombras y las penumbras, el color estaba siempre presente en las obras de Carlos Arniches. En todas. Frente a la norma t\u00e1cita del Movimiento Moderno de evitar usar color, Arniches lo empleaba sin complejos, como qued\u00f3 patente en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n. Fue, por ejemplo, muy comentada la opini\u00f3n que dio Le Corbusier cuando, en su visita a Madrid en 1928, tuvo ocasi\u00f3n de ir a ver la casa de un gran amigo de Carlos Arniches que \u00e9ste acababa de reformar, en cuyo vest\u00edbulo de entrada hab\u00eda hecho lo que \u00e9l denominaba \u00abun ferroprusiato en la pared\u00bb<a href=\"#sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a>: un gran mural en azul intenso, el mismo que entonces ten\u00edan las reproducciones de los planos. El suizo, al encontrarse con el mural de frente, por sorpresa, exclam\u00f3: \u00abC\u2019est \u00e9patant!\u00bb (\u00a1Es asombroso!)<\/p>\n<p>Aquella casa reflejaba otro detalle, crucial para explicar el universo de Arniches, e inhabitual en las obras de otros colegas de la Generaci\u00f3n del 25, a pesar de que era un claro signo de modernidad: el gimnasio. Como deportista de \u00e9lite desde la infancia, tirador, hermano del que lleg\u00f3 a ser campe\u00f3n de Espa\u00f1a de esgrima, y sabiamente educado en la importancia del deporte para el desarrollo f\u00edsico e intelectual, Carlos Arniches no conceb\u00eda la vida sin la posibilidad de hacer deporte y ejercitar el cuerpo. El gimnasio, imprescindible cuando sus clientes se lo pudieran permitir, era casi una constante en sus obras y una gran novedad en la arquitectura de entonces. Uno de los m\u00e1s alabados fue el que construy\u00f3 para la pel\u00edcula <em>La se\u00f1orita de Trev\u00e9lez<\/em>, basada en la obra hom\u00f3nima de Carlos Arniches el escritor, su padre. Pero no menos destacado fue el de la casa que le hizo a Luis Escobar. Por eso resultar\u00eda chocante que la vivienda de Jos\u00e9 Luis Diez Pastor y la de su cu\u00f1ado Manuel Romero Vi\u00e9itez, carecieran de gimnasio, salvo que se explique que ambas estaban en el campo, donde ten\u00edan caballos \u2013el deporte preferido de ambos\u2013 y pod\u00edan dar largos paseos al aire libre.<\/p>\n<p>El aire libre. \u00a1\u00c9sa era la otra gran prioridad de Carlos Arniches! Como met\u00e1fora del mundo, de todo lo que no fuera arquitectura, Arniches lo entend\u00eda como inseparable de su arquitectura, como la mejor explicaci\u00f3n y la raz\u00f3n de ser de lo que hac\u00eda. Adem\u00e1s de su sexto sentido para el paisaje, que le orientaba siempre en la elecci\u00f3n de la mejor ubicaci\u00f3n para sus obras, sab\u00eda percibir el entorno y el exterior con todos sus matices y en todas sus formas, en los detalles y en conjunto, siendo consciente de las distancias, las orientaciones, las perspectivas, los colores. Era capaz de entender, m\u00e1s all\u00e1 del prejuicio urbano habitual, que el entorno no es un decorado para la arquitectura, sino parte esencial de \u00e9sta. Por ello, ten\u00eda un concepto del entorno inmediato, del entorno cercano, del entorno lejano, del entorno remoto, del jard\u00edn, del paisaje, del campo. Sus obras ten\u00edan porches y terrazas abiertas a jardines \u00edntimos que, por medio de caminos y elementos intermedios, conduc\u00edan al exterior y, de ah\u00ed, al campo abierto. Desde las ventanas y balcones se pod\u00eda salir al exterior o dejar que el exterior entrase en la casa o el edificio, buscando perder la mirada, observar un amanecer o una puesta de sol, reflejarse como en un espejo en el vidrio oscurecido por la noche u otear el paisaje espectacular al que nunca renunciaba. En definitiva, ser conscientes de que hab\u00eda mucha vida m\u00e1s all\u00e1 de la arquitectura. Entend\u00eda el entorno como la clave de la conexi\u00f3n humana con el mundo, llena de matices, comprensible por medio de transiciones. O como dice Baldellou, era capaz de \u00abtransformar un sitio en un lugar\u00bb. As\u00ed lo demuestran las viviendas que hizo, empezando por su propia casa en El Escorial, una \u00abcasita de fin de semana\u00bb, como \u00e9l mismo la llam\u00f3. Pero no solo las viviendas.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1021\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3-casitas-300x112.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"112\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3-casitas-300x112.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3-casitas-768x286.png 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3-casitas.png 893w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Tres \u00abcasitas que no parecen de arquitecto\u00bb de Carlos Arniches. De izquierda a derecha, casa del guarda de \u00abEl Pinarillo\u00bb (\u00a9Jaime de la Serna); vivienda en la Ciudad Ducal (alzado lateral); y \u00abcasita de fin de semana\u00bb de Arniches (\u00a9Concha Diez-Pastor). Documentos del Archivo C. Diez-Pastor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sentido pedag\u00f3gico del entorno era evidente siempre, pero lo fue a\u00fan m\u00e1s, si cabe, en sus edificios escolares en la Colina de los Chopos. El Instituto de ense\u00f1anza secundaria y el Parvulario del Instituto Escuela que hizo para la JAE \u2013la Junta para Ampliaci\u00f3n de Estudios e Investigaciones Cient\u00edficas\u2013 y el edificio de la Residencia de Se\u00f1oritas Estudiantes que hizo por encargo personal de Mar\u00eda de Maeztu. De ellos, el que mejor refleja el sentido pedag\u00f3gico es el Parvulario, en el que puso en juego todo lo aprendido de la gran pedagoga que fue su madre, sac\u00e1ndolo a la luz con la brillantez, la modestia y la gracia innata que le caracterizaban. Como hermano mayor de los cinco que eran, hab\u00eda tenido que ense\u00f1arles a los peque\u00f1os, todos los dem\u00e1s, lo que iba aprendiendo de la vida y sab\u00eda que lo que no se explica con convicci\u00f3n no suele obtener resultados. Por eso, en el Instituto Escuela tanto el Instituto como el Parvulario son edificios en los que todos los detalles tienen un claro sentido pedag\u00f3gico. Y no solo por los ni\u00f1os que iban a hacer uso de ellos. Como Instituto cumpl\u00eda las necesidades formativas de los ni\u00f1os, pero como Escuela estaba destinado a cumplir las de los futuros maestros y profesores que les daban clase mientras, tambi\u00e9n ellos, se formaban. De ah\u00ed el nombre, Instituto Escuela, sin gui\u00f3n. Como buque escuela. Se trataba de edificios que aprovechaban la luz natural, en los que los ni\u00f1os jugaban al aire libre y, cuando llov\u00eda, en los porches. Las aulas ten\u00edan vitrinas empotradas en los muros con animales disecados que los ni\u00f1os reproduc\u00edan en la clase de dibujo. La del Parvulario era, adem\u00e1s, ventana, y serv\u00eda para dibujar desde dentro de la clase o desde el exterior, saliendo a la terraza. Hab\u00eda campos de deporte en los que ejercitarse mientras se aprend\u00eda a trabajar en equipo. En el colegio de los peque\u00f1os ten\u00edan un peque\u00f1o estanque con ranas y otros animales de campo con los que los ni\u00f1os se familiarizaban desde antes de empezar a hacer excursiones al campo. Hab\u00eda un peque\u00f1o jard\u00edn de plantas silvestres recogidas por la provincia, que aportaban colorido a los terrarios en los que jugaban los ni\u00f1os frente a las aulas. Los parasoles, cuya autor\u00eda parece querer regatearle la envidia ahora a este arquitecto al que nunca nadie podr\u00eda negarle su creatividad personal y profesional, ten\u00edan, adem\u00e1s, un sentido profil\u00e1ctico, para prevenir enfermedades como la meningitis y las insolaciones al orientar las zonas de juego hacia el sur madrile\u00f1o. Y todo ello se produc\u00eda sin descuidar los avances t\u00e9cnicos de toda \u00edndole. Fue un edificio firmado por Carlos Arniches el que cont\u00f3 con el primer termostato para regular la temperatura que se coloc\u00f3 en Espa\u00f1a. Pero tambi\u00e9n fue Carlos Arniches el primer arquitecto en emplear los hormigones ultraligeros, los aditivos para el hormig\u00f3n, los aislamientos ac\u00fasticos y t\u00e9rmicos, las estructuras mixtas, las cubiertas ultraligeras, el mobiliario adaptado a la escala de los ni\u00f1os, y tantas otras innovaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1022\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3.-Esc-219x300.png\" alt=\"\" width=\"219\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3.-Esc-219x300.png 219w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3.-Esc.png 413w\" sizes=\"auto, (max-width: 219px) 100vw, 219px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Escalera tabicada de la Residencia de Se\u00f1oritas Estudiantes. \u00a9Concha Diez-Pastor. Archivo C. Diez-Pastor<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El sentido del trabajo de Carlos Arniches siempre form\u00f3 parte inseparable, tambi\u00e9n, del mundo y estuvo en estrecha conexi\u00f3n con \u00e9l. Desde el estudio, que siempre comparti\u00f3, aunque despu\u00e9s de la guerra nunca volvi\u00f3 a tener a medias con otro arquitecto, hasta la direcci\u00f3n de las obras, aquella parte del proceso arquitect\u00f3nico que tanto le entusiasmaba. Por eso fue capaz de hacer la \u00fanica escalera tabicada de cinco plantas que se conserva en Madrid y que, en su caso, todo el que la ve asegura que es de hormig\u00f3n, antes de llevarse la sorpresa de que es de ladrillo. Por eso comparti\u00f3 estudio durante casi veinte a\u00f1os con el pintor Juan Esplandi\u00fa, al que conoc\u00eda desde antes de la guerra y con el que, tambi\u00e9n antes de la guerra, hab\u00eda compartido tertulias en el caf\u00e9 La Granja \u00abEl Henar\u00bb y en la taberna Arrumbambaya. Despu\u00e9s de la guerra, Carlos Arniches y Juan Esplandi\u00fa continuaron frecuentando juntos tertulias como las del Caf\u00e9 Lyon y del Caf\u00e9 Gij\u00f3n, donde sol\u00edan coincidir con Eduardo Vicente, Cristino Mallo y Pancho Coss\u00edo, cuando pasaba por Madrid, entre otros. A ello se sumaban las reuniones en Lhardy con otros arquitectos, artistas e intelectuales, que sol\u00edan acabar por las tardes clandestinamente en la trastienda de la Librer\u00eda Fernando Fe, que ya empezaba, en aquellos a\u00f1os de la posguerra, a organizar exposiciones de los jovenc\u00edsimos miembros del incipiente Grupo \u00abEl Paso\u00bb.<\/p>\n<p>El genio arquitect\u00f3nico de Carlos Arniches adquiri\u00f3 una nueva dimensi\u00f3n despu\u00e9s de la guerra, cuando la vida se convirti\u00f3 para \u00e9l en el valor primigenio en toda su dimensi\u00f3n, en su bien m\u00e1s preciado. Nunca dej\u00f3 de trabajar, a pesar de su condici\u00f3n de exiliado, primero, y de represaliado depurado, despu\u00e9s. Pero trabajaba por afici\u00f3n, haciendo encargos para amigos o por solicitud de \u00e9stos. Como hab\u00eda hecho toda su vida, se tomaba con el mismo celo la realizaci\u00f3n de una farmacia o de la camiser\u00eda de su infancia que la casa de un conocido periodista, la de un catedr\u00e1tico, la sede de una instituci\u00f3n p\u00fablica o los poblados de colonizaci\u00f3n en los que el r\u00e9gimen pretend\u00eda instalar a los desheredados del campo del sureste espa\u00f1ol. Su preocupaci\u00f3n era la hacer arquitectura para mejorar el mundo. En ello pon\u00eda la vida, porque la arquitectura y mundo fueron su vida.<\/p>\n<p>Concha Diez-Pastor Iribas<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-medium wp-image-1023 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3-272x300.png\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3-272x300.png 272w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/11\/Carlos-Arniches-Molt\u00f3.png 500w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<table style=\"height: 109px;\" width=\"750\">\n<tbody>\n<tr>\n<td width=\"390\">\n<p style=\"text-align: center;\">Carlos Arniches seg\u00fan la caricatura de Echevarr\u00eda aparecida en el n\u00famero de abril de <em>La Gaceta Literaria<\/em> en 1928.<\/p>\n<\/td>\n<\/tr>\n<\/tbody>\n<\/table>\n<p>Notas:<\/p>\n<p><a href=\"#sdfootnote1anc\">1<\/a>Cartas personales dirigidas a Jos\u00e9 Antonio Torroja (del 14 y del 30 de junio de 2000), solicit\u00e1ndole informaci\u00f3n, documental y de otra \u00edndole, sobre las obras de su padre con Carlos Arniches, con motivo de la tesis doctoral, tras las que me concedi\u00f3 una entrevista y acceso limitado a los fondos del CEHOPU, donde el archivo de don Eduardo Torroja se encontraba; llamada telef\u00f3nica de diciembre de 1999 a Mart\u00edn Dom\u00ednguez hijo, solicitando una entrevista que tuvo lugar el 18 de enero de 2000, en la que me explic\u00f3 que carec\u00eda de documentaci\u00f3n de ning\u00fan tipo sobre su padre, incluidas fotograf\u00edas personales; y llamadas telef\u00f3nicas sucesivas a esta misma persona (nunca atendidas ni respondidas), de diciembre de 2002 y de marzo de 2003, la primera para darle opci\u00f3n a conocer la tesis doctoral terminada antes de presentarla a tr\u00e1mite y la segunda, antes de la lectura, por si ten\u00eda inter\u00e9s en asistir.<\/p>\n<p><a href=\"#sdfootnote2anc\">2<\/a> Si algo demuestran los documentos arquitect\u00f3nicos, sean planos, proyectos o cualquier otro, cuando est\u00e1n firmados en vida de quien lo hace, es la autor\u00eda de la realizaci\u00f3n de las obras construidas, de la cual el que firma el proyecto y lo visa asume toda la responsabilidad legal. Toda la documentaci\u00f3n que cito y manejo procede de archivos. De todos en los que se hallan los originales, como principio acad\u00e9mico esencial. Si no haber conocido personalmente a un autor fuese motivo para considerar a alguien no apto para su estudio, quienes falsamente me acusan deber\u00edan de abstenerse de mencionar a Carlos Arniches, al que seg\u00fan sus propias palabras tampoco conocieron personalmente; pero, adem\u00e1s, nadie estar\u00eda en posici\u00f3n de investigar a Goya, Vel\u00e1zquez, Miguel \u00c1ngel, Juan de Villanueva, Moneo y tantos otros genios del Arte universal. Siempre he defendido como b\u00e1sico otro principio de la investigaci\u00f3n acad\u00e9mica: que \u00e9sta tenga continuidad y sea \u00fatil a otros investigadores, m\u00e1s all\u00e1 de avances y conclusiones particulares, en beneficio del conocimiento, sin otra raz\u00f3n ni motor, presidida en todo momento por el rigor.<\/p>\n<p><a href=\"#sdfootnote3anc\">3<\/a> El ferroprusiato de potasio se utilizaba entonces para hacer copias de planos que, por el color azul intenso con el que te\u00f1\u00eda el papel resaltando las l\u00edneas en blanco, se conoc\u00edan entre los arquitectos como ferroprusiatos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hoy recibimos en Firmas Invitadas a Concha Diez-Pastor Iribas, la mayor estudiosa de Carlos Arniches Molt\u00f3, el primog\u00e9nito del dramaturgo. Estamos ahora descubriendo el pensamiento de Carlos Arniches Barrera. Son \u00abmensajes\u00bb que nos han llegado a trav\u00e9s de sus obras: mensajes de amor, de honradez, de valent\u00eda&#8230; Mensajes que nos dan una altura de un&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2019\/11\/18\/concha-diez-pastor-la-pasion-por-carlos-arniches-molto-el-arquitecto\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[161],"tags":[162,164,165,163],"class_list":["post-1019","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-carlos-arniches-molto","tag-arquitectura","tag-carlos-hijo","tag-concha-diez-pastor","tag-mundo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1019"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1028,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1019\/revisions\/1028"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1019"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1019"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1019"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}