{"id":1048,"date":"2019-12-14T15:59:38","date_gmt":"2019-12-14T15:59:38","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=1048"},"modified":"2019-12-14T16:44:20","modified_gmt":"2019-12-14T16:44:20","slug":"obra-numero-28-el-principe-heredero-etapa-politica","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2019\/12\/14\/obra-numero-28-el-principe-heredero-etapa-politica\/","title":{"rendered":"Obra n\u00famero 28: El Pr\u00edncipe Heredero. Etapa Pol\u00edtica."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>EL PR\u00cdNCIPE HEREDERO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA AVARICIA ROMPE EL SACO<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carlos Arniches, en su segundo a\u00f1o\u00a0 de casado y con un hijo ya, acomete la obra de mayor envergadura hasta la fecha. Junto a Celso Lucio estrenar\u00e1 el 9 de enero de 1896, una obra con m\u00fasica de los maestros Nieto, Brull y Torregrosa con 2 actos y 7 cuadros, lo nunca vista hasta entonces en las obras de Arniches. Incluimos esta obra en su Etapa Pol\u00edtica, ya que todo al final son reflexiones sobre las diferentes opciones pol\u00edticas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1050\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/EL-PRINCIPE-HEREDERO-198x300.jpg\" alt=\"\" width=\"198\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/EL-PRINCIPE-HEREDERO-198x300.jpg 198w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/EL-PRINCIPE-HEREDERO.jpg 316w\" sizes=\"auto, (max-width: 198px) 100vw, 198px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">www.wikipedia.org<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tendremos el placer de escuchar tres <em>historias de Arniches, <\/em>una de las cuales se podr\u00eda clasificar como la primera <em>historia grotesca<\/em> del teatro de Arniches. Esas historias que sabes que van a acabar mal, con el protagonista quedando en rid\u00edculo, pero que hace como que no se da cuenta, y sigue profundizando y profundizando, dando cada vez m\u00e1s datos, mayor profusi\u00f3n de detalles\u2026 y t\u00fa tienes ganas de decirle que lo deje, que abandone, que salga de ese jard\u00edn\u2026, pero los personajes grotescos de Arniches no salen del fango, se hunden en \u00e9l. Nuestro protagonista de esta escena grotesca ser\u00e1 don Bernardo, peletero republicano que cierra su brillante negocio. Est\u00e1 casado con do\u00f1a Hip\u00f3lita y el matrimonio tiene dos hijas: Nicanora, novia de Rufino; y Blanca, novia de Aniceto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rufino trabaja en la peleter\u00eda con don Bernardo y ahora estudiar\u00e1 para piloto. Es republicano. Aniceto es carlista, hijo y nieto de carlistas y no es aceptado en la familia; se ve con Blanca a escondidas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La peleter\u00eda est\u00e1 en la calle V\u00e1lgame Dios n\u00famero 37.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1051\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/calle-de-valgame-dios-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"225\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/calle-de-valgame-dios-300x225.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/calle-de-valgame-dios.jpg 640w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Calle de V\u00e1lgame Dios, desde la esquina con Augusto Figueroa. <a href=\"http:\/\/www.wikipedia.org\">www.wikipedia.org<\/a><\/p>\n<p>La historia del nombre de esta calle es espectacular. Resulta que seg\u00fan nos cuenta Ram\u00f3n de Mesonero Romanos (30), \u00a0en 1861 la calle se llamaba <em>Santa B\u00e1rbara la vieja<\/em>. En 1745 se cerr\u00f3 al tr\u00e1fico (31). Hab\u00eda un convento de Franciscanos que una noche recibe una llamada de un hombre que ped\u00eda un sacerdote para dar la extremaunci\u00f3n a un moribundo. Salen dos franciscanos, uno de ellos armado y se dirigen al lugar indicado. Era una trampa. Uno de los franciscanos es raptado hasta donde estaba una mujer y su hija reci\u00e9n nacida que iban a ser ejecutadas inmediatamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El franciscano se arrodilla junto al ni\u00f1o y comienza a bautizarlo cuando aparece el otro fraile dando mandobles con su espada y la mujer grita: \u201c\u00a1V\u00e1lgame Dios!\u201d. De ah\u00ed el nombre de la calle: V\u00e1lgame Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Miente Arniches con el n\u00famero en el que sit\u00faa a la tienda, ya que al ser tan cortita la calle solo dispone de portal n\u00famero ocho como cifra m\u00e1s alta.\u00a0 As\u00ed que el n\u00famero 37 solo est\u00e1 en el Universo Arniches.<\/p>\n<p>La primera escena de la obra versa sobre el anuncio que se debe poner en los peri\u00f3dicos anunciando la liquidaci\u00f3n de la tienda.<\/p>\n<p>\u201cGran Peleter\u00eda. Dispone de estos grandes almacenes. Surtido novedad. Se precisa acabar pronto con existencias en pieles, gamuzas, manguitos\u2026C\/V\u00e1lgame Dios, 37.\u201d<\/p>\n<p>En la segunda escena do\u00f1a Hip\u00f3lita recuerda que se cumplen 12 a\u00f1os sin noticias del hermano de don Bernardo, Facundo. Hab\u00eda partido hacia \u00c1frica y su barco naufrag\u00f3. No tienen noticias de \u00e9l.<\/p>\n<p>En ese momento llega don Salustiano, amigo de don Bernardo y compa\u00f1ero de partido republicano. Le comunica que ha sido nombrado vocal del partido republicano.<\/p>\n<p>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 32<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena III.)<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00bfY c\u00f3mo ha sido honrarme de esa manera?<\/p>\n<p>SALUSTIANO.- Porque t\u00fa deb\u00edas ser honrado.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Ya lo s\u00e9, pero no me ha sido posible, chico\u2026<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Deb\u00edas ser honrado, porque eres un republicano de toda la vida.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Eso s\u00ed, que te diga \u00e9sta lo que he votado yo siempre<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- Mucho.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Todas las candidaturas republicanas. Que ha habido sublevaci\u00f3n, he dado dinero; que ha habido pronunciamiento, dinero; que te diga \u00e9sta qui\u00e9n ha contribuido m\u00e1s a los movimientos.<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00c9ste.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00bfVes?<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- S\u00ed, ya lo s\u00e9, y por eso hoy el partido republicano te premia, porque yo les he recordado a los del comit\u00e9 tus m\u00e9ritos\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Y adem\u00e1s puedes decirles que dejo mi comercio para no pagar mi contribuci\u00f3n, porque no quiero ayudar con mi dinero al sostenimiento de la monarqu\u00eda.<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Muy bien.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Abajo los tiranos!<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Abajo\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Arriba nosotros!<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Arriba\u2026<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- Oye, que nosotros hacemos falta abajo en la tienda.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- En fin, vamos, c\u00f3gete t\u00fa el g\u00e9nero.<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LIYA.- Bueno.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Pero es que nosotros, antes que nada, somos republicanos. \u00bfSabes?<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- \u00a1Viva la rep\u00fablica!<\/p>\n<p>DON BERNARDO. \u00a1Abajo la tiran\u00eda!<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Abajo\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Abajo los conservadores!<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Abajo\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Abajo los manguitos, \u00bfeh?<\/p>\n<p>DON SALUSTIANO.- Abajo\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Le digo a \u00e9sa\u2026! Vamos. \u201cAlos en flan de la pastille\u2026\u201d <em>(Cantan la Marsellesa.)<\/em><\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00a1Cualquiera convierte a mi marido en mon\u00e1rquico\u2026! Pero en fin, m\u00e1s vale, porque sino hubiera sido republicano no ser\u00eda ahora vocal, y yo, claro, \u00a1no ser\u00eda vocala!<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de esta adhesi\u00f3n inquebrantable al r\u00e9gimen republicano se ven a las parejas de novios haciendo planes de futuro. Rufino ser\u00e1 piloto y Nicanora, naturalmente, \u00a1ser\u00e1 pilota! La emoci\u00f3n les hace abrazarse y los descubre Blanca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 33<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena V.)<\/p>\n<p>BLANCA.- \u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Hombre, por Dios, Rufino!<\/p>\n<p>NICANORA.- (\u00bfVes?, nos han visto.)<\/p>\n<p>RUFINO.- Ha sido un arrebatamiento.<\/p>\n<p>BLANCA.- Ha sido que le has dado un abrazo\u2026<\/p>\n<p>RUFINO.- Bueno, pero no lo he podido remediar, porque ha sido sin querer.<\/p>\n<p>BLANCA.- \u00bfSin querer?<\/p>\n<p>RUFINO.- Sin querer ella.<\/p>\n<p>Aniceto declara su amor a Blanca. Le conminan todos a que desaparezca para evitar una tragedia. El hombre repudiado ser\u00e1 despu\u00e9s la piedra angular. \u00a1En esto que llega carta de Facundo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 13<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena VI.)<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- <em>(Leyendo la carta de Facundo.)<\/em> \u201cNo s\u00e9 si llegar\u00e1 a tus manos esta carta, escrita desde tan remotas tierras.\u201d \u00a1Ya lo creo, desde Kutilibeatechua!<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- Sigue.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cPero se la doy a un capit\u00e1n explorador que me ha ofrecido ponerla en el correo en la primera colonia inglesa con que se tropiece. Si este papel llega a tus manos, prep\u00e1rate para saber cosas estupendas y maravillosas.\u201d<\/p>\n<p>TODOS.- A ver, a ver.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cPoco despu\u00e9s de salir de Espa\u00f1a con rumbo a \u00c1frica, nos sorprendi\u00f3 en alta mar una tormenta espantosa; hubo huracanes, truenos, rel\u00e1mpagos, centellas, trombas, rayos.\u201d<\/p>\n<p>RUFINO.- \u00bfY qu\u00e9 m\u00e1s?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00bfTe parece poco?<\/p>\n<p>RUFINO.- \u00bfQu\u00e9 m\u00e1s dice?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cLa noche era negra como alma de condenado, y mientras los truenos\u2026 \u00a1turumbur\u00fan!, y los rel\u00e1mpagos, \u00a1fist\u2026fist\u2026fi\u2026fi\u2026!, y los rayos, \u00a1zis!, \u00a1zas!, el aire segu\u00eda soplando, \u00a1\u00fa, \u00fa, \u00fa, \u00fa, \u00fa!, y soplando cada vez m\u00e1s ronco\u2026\u201d \u00a1Qu\u00e9 atrocidad! <em>(Con voz ronca.)<\/em><\/p>\n<p>TODOS.- <em>(Con voz ronca.)<\/em> \u00a1Qu\u00e9 horror!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cLuchando con el mar en aquella oscuridad tenebrosa, no ten\u00edamos m\u00e1s esperanza, rota la m\u00e1quina, que las velas, pero como iban los palos sin arboladura, el aire las derrib\u00f3.\u201d<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00bfQu\u00e9 dice?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Que les llev\u00f3 el aire todas las velas.<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- No llevar\u00edan palmatoria los pobres\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cPor fin, zozobr\u00f3 el buque y dos marineros y yo nos salvamos en un bote llevando solo un saco de galletas; un golpe de mar nos llev\u00f3 el saco de galletas; nos lanzamos a \u00e9l, y los tres al saco\u2026\u201d<\/p>\n<p>RUFINO.- Y el saco a tierra.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- No; y el saco al agua. \u201cY muertos de hambre, a los dos d\u00edas el mar nos arroj\u00f3 a una playa; murieron mis pobres compa\u00f1eros y a m\u00ed me recogieron unos salvajes. Renuncio a describirte mi vida desde entonces; baste decirte que hoy tengo a mis \u00f3rdenes tribus numerosas, millares de vasallos que me rinden homenaje, palacios maravillosos llenos de esclavas, riquezas sin cuento, honores y poderes; en fin, prep\u00e1rate a recibir la gran noticia: soy aqu\u00ed, por voluntad de mis s\u00fabditos, Su Majestad Karab\u00ed segundo; soy el Rey.<\/p>\n<p>TODOS.- \u00a1Oh!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Rey\u2026, \u00e9l, rey! \u00a1Facundo, rey; Facundo\u2026! Karab\u00ed segundo\u2026 Facundo segundo\u2026 \u00a1Dios m\u00edo!<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00bfPero has le\u00eddo bien? \u00a1Mi cu\u00f1ado rey!<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- (Cae en una silla.) \u201cDe modo que\u2026\u201d \u00a1Cielos!<\/p>\n<p>TODOS.- \u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Ay qu\u00e9 temblor\u2026! No puedo leerlo\u2026 O\u00edd, o\u00edd lo que dice: \u201cDe modo querido hermano, que tengo la satisfacci\u00f3n de participarte que t\u00fa eres el pr\u00edncipe real y la Hip\u00f3lita princesa real\u2026<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00a1Yo princesa real\u2026! Yo real\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cY tus hijas infantas reales.\u201d<\/p>\n<p>LAS DOS.- \u00a1Nosotras!<\/p>\n<p>NICANORA.- \u00a1Yo real!<\/p>\n<p>RUFINO.- \u00a1Qu\u00e9 atrocidad\u2026! (Se quita la gorra.) Entonces yo soy medio real\u2026 hasta que nos casemos, y cuando nos casemos real y medio\u2026<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u201cConque siento, querido Bernardo, que est\u00e9s alejado de mi trono y que no pueda compartir con vosotros mi real poder. Dado en mi palacio de Kutilibeatechua a 15 de agosto. Yo el Rey.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 25<\/p>\n<p>MUSICA. DON BERNARDO.-<\/p>\n<p>Aunque fui siempre republicano,<\/p>\n<p>predicando la fraternidad,<\/p>\n<p>yo no puedo evitar que mi hermano<\/p>\n<p>se haya visto en la necesidad<\/p>\n<p>de plocamarse rey<\/p>\n<p>de aquella grey<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 alegre estoy\u2026!<\/p>\n<p>Dichoso soy;<\/p>\n<p>desde hoy Bernardo, el federal,<\/p>\n<p>se llamar\u00e1 su alteza real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La algarab\u00eda y la ilusi\u00f3n lo llenan todo, la antigua familia republicana ahora es mon\u00e1rquica al cien por cien y deciden irse a \u00c1frica a ocupar sus reales tronos.<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 88: <em>Arniches nos da una pincelada de c\u00f3mo las convicciones pol\u00edticas pueden cambiar seg\u00fan el poderoso caballero don dinero.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pobre don Salustiano que llega con el nombramiento de vocal del partido republicano en la mano, es echado de la tienda con desaires y malas palabras. Se preparan para ir a \u00c1frica. Fin del Cuadro I.<\/p>\n<p>El cuadro II representa el taller de la peleter\u00eda.<\/p>\n<p>La primera escena nos presenta al Coro de las Oficialas que piden una explicaci\u00f3n por el cese del negocio y por su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>MUSICA. DON BERNARDO.-<\/p>\n<p>Si ayer era peletero<\/p>\n<p>hoy soy pr\u00edncipe heredero<\/p>\n<p>pues mi hermano es majestad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La segunda escena nos trae a un oficial de la peleter\u00eda, Benito, al que don Bernardo mandar\u00e1 encargarse de todo el proceso de la liquidaci\u00f3n de la tienda. Ahora en su escudo pondr\u00e1 el lema: \u201cProveedor oficial de la Real Casa de Kutilibeatechua\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Bernardo se para a pensar con Rufino, la localizaci\u00f3n exacta de ese reino en \u00c1frica.<\/p>\n<p>Salen las tres mujeres rid\u00edculamente vestidas para iniciar el viaje. Do\u00f1a Hip\u00f3lita fantasea con fundar una orden para se\u00f1oras similar a la \u201cBanda Mar\u00eda Luisa\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1052\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ORDEN-MARIA-LUISA-300x242.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"242\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ORDEN-MARIA-LUISA-300x242.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/ORDEN-MARIA-LUISA.png 457w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ella fundar\u00e1 la \u201cbanda Hip\u00f3lita\u201d. Se oye la marcha real y salen todos cogidos del brazo. Mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>El cuadro III nos ofrece la estampa de un muelle, con barcos, argollas y una lancha preparada para su calafateo.<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 26<\/p>\n<p>La primera escena nos trae el Coro de los Calafates.<\/p>\n<p>ELLAS.-<\/p>\n<p>No tengas amores<\/p>\n<p>con un marino,<\/p>\n<p>que a merced de los vientos<\/p>\n<p>va su cari\u00f1o<\/p>\n<p>y ocurrir suele<\/p>\n<p>que las olas le llevan<\/p>\n<p>y no le vuelven.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena tenemos un mon\u00f3logo de Aniceto que ha recibido una carta de Blanca explic\u00e1ndole todo. Ahora \u00e9l se va colar en el buque <em>Aurora, <\/em>que es el que les llevar\u00e1 a \u00c1frica. El Coro de Marineros le explica a Aniceto sus funciones:<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 27<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CORO.-<\/p>\n<p>Cuando suena el pito<\/p>\n<p>del contramaestre,<\/p>\n<p>hace falta o\u00eddo<\/p>\n<p>para comprenderle,<\/p>\n<p>porque si te equivocas<\/p>\n<p>en una se\u00f1al,<\/p>\n<p>te ganas dos punteras<\/p>\n<p>por animal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Bernardo promete la gran cruz de Kutilibeatechua al capit\u00e1n si los lleva sanos y salvos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se despiden de la amada patria y parten rumbo a \u00c1frica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tel\u00f3n.<\/p>\n<p>El segundo acto nos presenta una plaza de un poblado de \u00c1frica con diferentes chozas. Los ministros est\u00e1n esperando la llegada de la reina Hip\u00f3lita. Est\u00e1n muy descontentos con el gobierno que les han implantado y quieren dimitir. Facundo les ha dejado como reyes de esta tribu ya que \u00e9l se ha tenido que ir a gobernar otros poblados. Don Bernardo est\u00e1 fuera con los guerreros combatiendo a los de la tribu vecina.<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro I, Escena II.)<\/p>\n<p>RUFINO.- \u00a1Pero si el gobierno que hemos implantado es copia del de nuestro pa\u00eds\u2026! Y gracias a nosotros, ten\u00e9is ayuntamiento, y c\u00e1mara de los Pares, y c\u00e1mara de los Comunes\u2026, porque mi suegro ha tomado el ayuntamiento de Madrid, los Pares de Francia y los Comunes de Inglaterra; lo mejor de cada sitio\u2026, y a m\u00ed me ha nombrado presidente, por tres cosas: primera porque soy su yerno; segunda, porque es mi suegro, y tercera, porque estoy casado con su hija\u2026 Y a ti te ha hecho Ministro del Interior, por lo sinverg\u00fcenza que eras paras las elecciones, y a ti de La Paz, porque no quiere guerra, que bastante guerra tiene con su mujer, y a ti de Gracia, porque maldita la gracia que ten\u00edas, y a ti de Estao, por el mal estado en el que te encuentras\u2026 Adem\u00e1s, aqu\u00ed hay escuelas, ahora que los maestros no saben leer, y \u00bfqu\u00e9 culpa tenemos nosotros de que aqu\u00ed no conozcan el Juanito\u2026? Total, que nunca hab\u00e9is estado mejor que ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 89: <em>Arniches pone en solfa todo el sistema pol\u00edtico espa\u00f1ol, desde el presidente de gobierno, pasando por los ministros y llegando hasta los ayuntamientos. Es la primera vez en la que se r\u00ede claramente de los pol\u00edticos con tanto detenimiento.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>A pesar de las palabras de Rufino, los ministros dimiten, es la tercera dimisi\u00f3n en bloque en una semana, \u201c\u00a1ni en Espa\u00f1a!\u201d llega a afirmar Rufino. Nicanora canta con un coro de mujeres alabando la elegancia de las mujeres de Madrid. Do\u00f1a Hip\u00f3lita est\u00e1 barajando traer los ministros desde Madrid, que en la \u201cferia de San Isidro est\u00e1n muy baratos, \u00a1los venden a 10 c\u00e9ntimos!\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1n muy preocupados por Aniceto, del que no saben nada cuando llega don Bernardo siendo aclamado por su pueblo como vencedor de la batalla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 14<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vamos a presenciar el nacimiento de un estilo. Hasta la fecha, las <em>historias de Arniches<\/em> nos hab\u00edan narrado hechos sin burlarse de los protagonistas. Pod\u00edan ser historias tristes o divertidas, pero el narrador entend\u00eda adecuadamente la realidad que estaba contando. Ahora, con 29 a\u00f1os de edad, su dominio de la escena ha crecido, y nos presenta un narrador grotesco, emplea las palabras para re\u00edrse de s\u00ed mismo sin saberlo; este es el germen de lo que 20 a\u00f1os m\u00e1s tarde dar\u00eda origen a la tragedia grotesca de Arniches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PRIMERA HISTORIA GROTESCA DE ARNICHES<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro I, Escena VII.)<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Victoria completa!<\/p>\n<p>BLANCA Y NICANORA.- \u00a1A ver, pap\u00e1\u2026, a ver!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Ya sab\u00e9is que la tribu pr\u00f3xima, que es enemiga, tiene ganas de meternos el diente, porque son antrop\u00f3fafgos!<\/p>\n<p>RUFINO.- \u00a1S\u00ed, se\u00f1or!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Pues bien; decidido a exterminarlos. Form\u00e9 mi ej\u00e9rcito en orden de batalla; lo malo es que, como sab\u00e9is, aqu\u00ed no hay caballos, no hay m\u00e1s que burros; form\u00e9, pues, un brillante escuadr\u00f3n de burros y me puse al frente con mi estado mayor; \u00edbamos montados para dirigir la batalla, el ministro, el general en jefe, dos ayudantes y yo; total, cinco burros y detr\u00e1s la infanter\u00eda. Nos internamos en la maleza, mand\u00e9 hacer alto y abrimos el paraguas; era la \u00e9poca de lluvias. As\u00ed hubi\u00e9ramos estado mucho tiempo, pero tanto llov\u00eda que ten\u00edamos calado todo el cuerpo\u2026 de ej\u00e9rcito, y los soldados se quejaban de estar tanto tiempo quietos, con la ropa calada\u2026 y la bayoneta calada.<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00a1Pobrecitos!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Cuando de repente aparece el enemigo.<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00bfY qu\u00e9 hiciste al ver aparecer al enemigo\u2026?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- Pues hice la se\u00f1al de la cruz, y dije: \u201c\u00a1Mar\u00eda Sant\u00edsima, lo que va a ocurrir!\u201d y mand\u00e9 formar en cuadro; pero como el enemigo no sab\u00eda t\u00e1ctica, empez\u00f3 a coces, pu\u00f1etazos, lanzadas y coscorrones, y nos rompi\u00f3 el cuadro\u2026 y el marco\u2026 Entonces, yo dije: \u201c\u00a1A ver, la caballer\u00eda!\u201d y nos precipitamos todos los burros sobre el enemigo; ellos, al ver tanto burro, dudaron un momento; pero se reponen, y a \u00e9ste le cogen del rabo, a \u00e9ste de una pierna y a m\u00ed del ronzal, y se entabla una terrible lucha cuerpo a cuerpo\u2026 \u00a1C\u00f3mo me pusieron el cuerpo\u2026! Ellos eran bravos, pero nosotros m\u00e1s, y al fin no pudiendo resistir la lucha, \u00a1c\u00f3mo les hemos hecho correr!<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00a1Huyeron\u2026!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- No. \u00a1Que les hemos hecho correr detr\u00e1s una atrocidad, detr\u00e1s de nosotros! \u00a1No ves que \u00edbamos montados\u2026!<\/p>\n<p>RUFINO.- Pero, \u00bfy la victoria?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00a1Con nosotros, corriendo tambi\u00e9n\u2026!<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00bfDe modo, que eres vencedor\u2026?<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00bfLo dudas todav\u00eda\u2026? No han quedado ni para contarlo.<\/p>\n<p>MINISTRO DE PAZ.- (ESCENA VIII.).- \u00a1Se\u00f1or\u2026! \u00a1Se\u00f1or\u2026!<\/p>\n<p>DON BERNARDO.- \u00bfQu\u00e9 ocurre?<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n<p>MINISTRO DE PAZ.- Que el enemigo, los de la tribu\u2026<\/p>\n<p>DO\u00d1A HIP\u00d3LITA.- \u00a1Los vencidos\u2026!<\/p>\n<p>MINISTRO DE PAZ.- S\u00ed, se\u00f1ora, los vencidos, que van a entrar a sangre y fuego en la ciudad, y est\u00e1n ya cerca\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entran los salvajes y les prenden.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es emocionante reconocer al Arniches m\u00e1s poderoso, al de la tragedia grotesca, en este escrito de juventud. Incluso, tras haber le\u00eddo y estudiado m\u00e1s de cien obras, podr\u00eda afirmar que este relato fue escrito y reescrito varias veces, hasta que en un alarde de inspiraci\u00f3n, decidi\u00f3 quitarle la \u00e9pica de la narraci\u00f3n para hacer, al personaje que relata los hechos, presa de la estupidez y el rid\u00edculo. Seguro que empez\u00f3 a re\u00edrse de semejante ocurrencia. Si repasamos los diferentes apartados que hemos denominado HISTORIAS DE ARNICHES, que hasta este momento son catorce, vemos que las 13 primeras son relatos muy bien contados: Arniches es un excelente contador de historias. El personaje principal de cada historia acaba dignamente su relato, nunca es un pat\u00e1n o un mentiroso. Sin embargo, aqu\u00ed s\u00ed. El que cuenta, no dice verdad, y lo m\u00e1s grande, \u00a1\u00e9l mismo se cree su mentira! La historia termina con el mentiroso cogido en su propia trampa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo cuadro nos presenta un oasis en el desierto. Es el amanecer. Sale el sol.<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 28<\/p>\n<p>En la primera escena tenemos un coro de \u00e1rabes. M\u00fasica.<\/p>\n<p>\u00a1Que alumbre nuestra frente<\/p>\n<p>del sol la clara luz,<\/p>\n<p>que el aire del desierto<\/p>\n<p>eleve nuestra queja,<\/p>\n<p>y Alah grande proteja,<\/p>\n<p>al \u00c1frica del Sur!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la segunda escena se ve a Aniceto con Sir Berthon, un explorador brit\u00e1nico, y le pregunta c\u00f3mo ha podido llegar a La Nubia.<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 15<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro II, Escena II.)<\/p>\n<p>SIR BERTHON.- \u00bfY c\u00f3mo se ha mantenido usted?<\/p>\n<p>ANICETO.- Del aire. Porque quise cazar para comer, y, \u00a1qu\u00e9 casualidad!, ver\u00e1 usted lo que ocurri\u00f3. A la ca\u00edda de la tarde, vi un ant\u00edlope, y le segu\u00ed, cuando, de pronto, el animal se para a beber en un arroyo, me echo la escopeta a la cara y, \u00a1pum\u2026! el ant\u00edlope muerto\u2026<\/p>\n<p>SIR BERTHON.- \u00a1Bravo!<\/p>\n<p>ANICETO.- El ant\u00edlope, muerto de sed, segu\u00eda bebiendo como si tal cosa\u2026 Segu\u00ed mi camino diciendo: \u201cno me ha llamado Dios por este camino\u201d y me fui por otro hasta que por fin le encontr\u00e9 a usted.<\/p>\n<p>Sir Berthon le pone en antecedentes de que la tribu enemiga se los quiere comer y finaliza el cuadro.<\/p>\n<p>El tercer cuadro nos presenta el interior de una choza real. Tenemos un Coro de Amazonas y a la reina Yomaki.<\/p>\n<p>La reina les deja que digan sus \u00faltimas voluntades, pero no consiguen convencerla de que los libere.<\/p>\n<p>El rey Yokuk\u00fa les pide una prueba de tiro para salvarse. Al final todos deber\u00e1n ir a la hoguera.<\/p>\n<p>El cuarto y \u00faltimo cuadro nos sit\u00faa en el Palacio de los Sacrificios. Durante la primera escena bailan los salvajes.<\/p>\n<p>De repente aparecen Aniceto y Sir Berthon, el cual reclama a los presos ya que est\u00e1n bajo el protectorado de Inglaterra.<\/p>\n<p>La reina accede. Tambi\u00e9n Facundo ha sido destronado. El ingl\u00e9s se ofrece a llevarles de nuevo a Espa\u00f1a; \u00a1don Bernardo recuerda que \u00e9l es vocal del partido republicano!<\/p>\n<p>Tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJES DE ARNICHES<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 88: <em>Arniches nos da una pincelada de c\u00f3mo las convicciones pol\u00edticas pueden cambiar seg\u00fan el poderoso caballero don dinero.<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 89: <em>Arniches pone en solfa todo el sistema pol\u00edtico espa\u00f1ol, desde el presidente de gobierno, pasando por los ministros y llegando hasta los ayuntamientos. Es la primera vez en la que se r\u00ede claramente de los pol\u00edticos con tanto detenimiento<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 90: <em>La victoria de los salvajes tanto ante un hermano como ante otro, est\u00e1 hablando muy mal de la colonizaci\u00f3n de los europeos sobre los africanos.<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 91: <em>La avaricia rompe el saco. Un republicano que lo ten\u00eda todo, que pod\u00eda dedicarse a su familia y a su pol\u00edtica con su partido de siempre, tiene que dejarlo todo en pos de una fortuna, una monarqu\u00eda y la avaricia de tener m\u00e1s dinero, m\u00e1s poder, m\u00e1s t\u00edtulos\u2026<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 92: <em>La figura repudiada de Aniceto desde el inicio de la obra, resulta vital para la salvaci\u00f3n de todos. Arniches resalta con este hecho la importancia de no despreciar a nadie ni por su condici\u00f3n ni por sus ideas pol\u00edticas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>(30) Mesonero Romanos, Ram\u00f3n. \u201cEl antiguo Madrid. Paseos hist\u00f3rico \u2013 anecd\u00f3ticos por las calles y casas de esta villa\u201d. Ediciones Trigo. 2010.<\/p>\n<p>(31) Pe\u00f1asco de la Puente, Hilario; Cambronero, Carlos. \u201c<em>Las calles de Madrid. Noticias, tradiciones y curiosidades\u201d<\/em>. Fernando Plaza del Amo, S.L. Madrid 1990.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PR\u00cdNCIPE HEREDERO \u00a0 O \u00a0 LA AVARICIA ROMPE EL SACO \u00a0 &nbsp; Carlos Arniches, en su segundo a\u00f1o\u00a0 de casado y con un hijo ya, acomete la obra de mayor envergadura hasta la fecha. Junto a Celso Lucio estrenar\u00e1 el 9 de enero de 1896, una obra con m\u00fasica de los maestros Nieto, Brull&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2019\/12\/14\/obra-numero-28-el-principe-heredero-etapa-politica\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[106],"tags":[170],"class_list":["post-1048","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etapa-politica","tag-primera-historia-grotesca"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1048","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1048"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1048\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1053,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1048\/revisions\/1053"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1048"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1048"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1048"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}