{"id":1196,"date":"2020-02-14T08:58:03","date_gmt":"2020-02-14T08:58:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=1196"},"modified":"2020-02-17T17:24:32","modified_gmt":"2020-02-17T17:24:32","slug":"obra-no-31-el-jefe-del-movimiento","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/02\/14\/obra-no-31-el-jefe-del-movimiento\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00ba 31: EL JEFE DEL MOVIMIENTO."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>EL JEFE DEL MOVIMIENTO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a1VICTORIA!<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Este es el primer caso de la vida de Carlos Arniches en el que podemos decir que ha reescrito una obra ya estrenada con anterioridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El caso m\u00e1s conocido por los bi\u00f3grafos es el de <em>La heroica villa (1921) <\/em>que es la misma que <em>El pecado de ser guapa (1942) (35)<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El segundo caso descubierto por nosotros, es el de la obra <em>La gentuza (1913) <\/em>con la obra <em>Mariquita la Pispajo (1921)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El tercer caso, tambi\u00e9n dado a conocer por Mar\u00eda Victoria Sotomayor, es el de la obra no estrenada <em>Los hermanos Dorronsoro (1934.), <\/em>que lleg\u00f3 a reescribir hasta en cuatro ocasiones m\u00e1s con los siguientes t\u00edtulos: <em>Las grandes figuras; Aqu\u00ed naci\u00f3\u2026; El glorioso don Genaro; Cuentan de un sabio\u2026 (1942.)<\/em> Este caso nos ha parecido de tal envergadura que dedicaremos un libro a su descripci\u00f3n y al estudio de sus mensajes.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Con fecha 18 de agosto de 1891, estren\u00f3 la obra <em>\u00a1Victoria!<\/em> escrita junto a Manuel de Labra con m\u00fasica de Tom\u00e1s Torregrosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2019\/07\/20\/obra-numero-12-victoria\/\">http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2019\/07\/20\/obra-numero-12-victoria\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ella, don Evaristo Cordoncillo se hab\u00eda gastado las 2.000 pts. (8.000\u20ac) que deb\u00eda haber empleado en el ajuar de su hija Lola sin haber obtenido ninguna de las prendas encargadas por su mujer. El novio, Domingo, estaba con \u00e9l en el hotel. A esa \u201ctragedia\u201d se un\u00eda otra: estaba enamorado de una mujer joven llamada Victoria; palabra que coincid\u00eda con la clave que estaban esperando tres anarquistas franceses tambi\u00e9n alojados all\u00ed (Kesson, Rouge y Tristine.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esa obra, do\u00f1a B\u00e1rbara, esposa de don Evaristo, tiene muy poco papel, Lola casi no dice tres l\u00edneas\u2026 Mi opini\u00f3n personal es que se quedaron muchas escenas en los papeles sin que cupiesen en el llamado \u201cTeatro por horas\u201d (1868 \u2013 1910.) (35). Era tan corto el espacio del que dispon\u00edan y tan profusa la cantidad de chistes que quer\u00edan meter, que quedar\u00edan fuera varias escenas. Sorprende el r\u00e1pido desenlace y lo poco que entra en juego la esposa ofendida. Otra opci\u00f3n es que la obra no funcionase bien en cuanto a p\u00fablico, que se representase poco y que se retirase pronto, y que Carlos quisiera darle \u201cotra oportunidad\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sea como fuere, aqu\u00ed les tenemos de nuevo a los tres: Torregrosa, Labra y Arniches, dando un nuevo enfoque a la obra y con m\u00e1s participaci\u00f3n de la esposa y la hija. La obra se estrena el 31 de julio de 1896, cinco a\u00f1os despu\u00e9s de <em>\u00a1Victoria!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Si al escribir aquella rese\u00f1a, nos pareci\u00f3 que la misma familia de la <em>Leyenda del Monje<\/em>, Don Sim\u00f3n, Do\u00f1a Sof\u00eda, Olvido y Valent\u00edn, eran los mismos personajes con nombres cambiados: Don Evaristo Cordoncillo; Do\u00f1a B\u00e1rbara; Lola; y Domingo; ahora pasan a llamarse: Don Juan Balduque; Do\u00f1a Ruperta; Socorro y Domingo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, la historia es la misma con personajes distintos y un tono m\u00e1s de broma, muy propio de Arniches. Resulta que los tres anarquistas no son tales, son tres comisionistas que Don Juan confunde con anarquistas; ellos, enterados por Ram\u00f3n, el camarero, de tama\u00f1a felon\u00eda, deciden hacerle una broma de toma pan y moja: \u00a1Se har\u00e1n pasar por anarquistas y le entregar\u00e1n una bomba!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches saca la escena de Madrid y la sit\u00faa en Valladolid. En vez de venir de Benavente, vienen de Piedrahita. La obra comienza con un don Juan que se ha gastado las 2.000 pts. para el ajuar de su hija. Adem\u00e1s est\u00e1 locamente enamorado de Blanca. En fin, lo mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Juan le cuenta a Ram\u00f3n, el camarero lo cerca que estuvo de bombas de los anarquistas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 17<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena II.)<\/p>\n<p>DON JUAN.- Entro una noche en un teatro, y en mitad de la representaci\u00f3n, \u00a1pum! (esto era en Zaragoza.), \u00a1explosi\u00f3n!<\/p>\n<p>CAMARERO.- \u00a1Qu\u00e9 barbaridad!<\/p>\n<p>DON JUAN.- Explosi\u00f3n de entusiasmo en la claqu\u00e9; al acabar los couplets que cantaba la tiple en <em>El tambor de Granaderos (Ruperto Chap\u00ed en 1894, hac\u00eda dos a\u00f1os.), <\/em>la claqu\u00e9 quer\u00eda la repetici\u00f3n, el p\u00fablico se opon\u00eda, la explosi\u00f3n fue horrible, la representaci\u00f3n del <em>El tambor de Granaderos <\/em>no pod\u00eda seguir. Yo miraba al p\u00fablico, \u00a1qu\u00e9 gritos! La tiple sollozaba vuelta de espaldas. \u00a1Qu\u00e9 tambor\u2026! \u00a1Qu\u00e9 tiple\u2026! Pues bien, todo aquello lo armaron los anarquistas que aprovecharon la confusi\u00f3n para arrojar al escenario una bomba.<\/p>\n<p>CAMARERO.- \u00bfY la arrojaron?<\/p>\n<p>DON JUAN.- Hombre, no tengo seguridad. La tiple afirmaba que era una bomba, el tenor c\u00f3mico dec\u00eda que era una patata\u2026, yo no s\u00e9 lo que ser\u00eda, pero el empresario la estaba mondando para convencerse\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la tercera escena se repite el mismo mon\u00f3logo de don Evaristo en el que explica que viene de Benavente a Madrid, para comprar el ajuar a su hija. Ten\u00eda 2.000 pts. y se las ha gastado. Ahora explica lo mismo nuestro don Juan, pero que viene a Valladolid desde Piedrahita, con la misma finalidad: comprar el ajuar de su hija. En esta ocasi\u00f3n ha perdido las dos mil pesetas en el casino, jugando a cartas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El oficio de don Juan es la de Jefe del movimiento del ramal\u00a0 de tren de \u00c1vila al Barco, de ah\u00ed el t\u00edtulo de la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se ha enamorado de una mujer joven y casada: Blanca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como en la obra anterior, el novio se llama Domingo, y le avisa de una carta recibida desde Valladolid, en la que se preguntan el por qu\u00e9 de la tardanza de los dos para comprar unas cuantas ropas blancas. Est\u00e1n aterrados y se temen lo peor: \u00a1que vengan! Deciden marcharse y afrontar las consecuencias, pero don Juan cae en un impedimento para hacerlo.<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena IV.)<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1Es verdad! Y adem\u00e1s\u2026 <em>(Pensativo.)<\/em> \u00a1Oye mi secreto, Domingo; \u00f3yelo y tiembla! \u00a1Yo no me puedo ir! \u00bfQue por qu\u00e9? \u00a1Por una mujer! \u00bfQu\u00e9 mujer es esa? \u00a1Blanca! \u00a1Una tiple c\u00f3mica! \u00bfQue c\u00f3mo la amo? \u00a1Con locura! \u00bfQue si es hermosa? \u00a1Un sol! \u00bfQue si me corresponde? \u00a1No\u2026 no lo s\u00e9\u2026, pero, creo que s\u00ed! \u00bfQue si me alejar\u00e9 de su lado? \u00a1No, no! \u00a1Y no me preguntes m\u00e1s\u2026!<\/p>\n<p>DOMINGO.- \u00a1Pero si yo no le he preguntado a usted nada! Aunque esos amor\u00edos son una necedad, un nuevo disparate.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Deciden que se quedan y que si vienen la madre y la hija, les van a contar que don Juan perdi\u00f3 la cartera con todo el dinero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena, el camarero Ram\u00f3n les cuenta a los tres comisionistas que don Juan sospechaba que fuesen tres anarquistas. Estos deciden gastarle una broma a don Juan. Hablan con Blanca, que les cuenta que quiere perder de vista al viejo verde, y deciden cambiar de habitaciones. Blanca le citar\u00e1 a don Juan en la n\u00famero 7, y \u00e9sta estar\u00e1 ya ocupada por los tres comisionistas \u00a1que le recibir\u00e1n como si fueran tres anarquistas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena octava, don Juan asedia de nuevo a Blanca y se repite la misma situaci\u00f3n de la obra anterior en la que se pone de rodillas para pedirle la mano\u2026 \u00a1para que le ayude a levantarse!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 35<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena VIII.)<\/p>\n<p>BLANCA.- \u00a1Pero, por Dios, don Juan, lev\u00e1ntese usted!<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1No puedo! <em>(Hace gestos de dolor.)<\/em><\/p>\n<p>BLANCA.- Es que si le vieran en esa actitud, se reir\u00edan\u2026<\/p>\n<p>DON JUAN.- Pues antes de ponerme en pie necesito ese \u00a1s\u00ed! Necesito su mano.<\/p>\n<p>BLANCA.- \u00bfPero no sabe usted que soy casada?<\/p>\n<p>DON JUAN.- No; si la mano es para levantarme; tengo estropeado el juego de las rodillas y no puedo\u2026<\/p>\n<p>BLANCA.- \u00bfY por qu\u00e9 abusa usted de esos juegos\u2026?<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1Ay, Blanca! \u00a1Es que me tiene usted loco\u2026! \u00a1Loco\u2026! \u00a1Ay, ay, ay! <em>(Quej\u00e1ndose se levanta muy trabajosamente.)<\/em><\/p>\n<p>BLANCA.- \u00a1Por Dios, don Juan, no suspire usted tan fuerte!<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1Si es que me he clavado un clavo de la tarima en esta pierna, y\u2026 mire usted, me he roto el pantal\u00f3n\u2026! <em>(Ense\u00f1a un siete<\/em>.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Blanca accede a que vaya su habitaci\u00f3n, la n\u00famero 7.<\/p>\n<p>Los comisionistas han visto toda la pat\u00e9tica escena y entablan conversaci\u00f3n con Blanca para hacerle la propuesta del plan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 36<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena IX.)<\/p>\n<p>BLANCA.- \u00a1Ah! \u00bfEstaban ustedes ah\u00ed?<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- S\u00ed, se\u00f1ora; lo hemos o\u00eddo todo sin querer, porque da la casualidat de que est\u00e1bamos escuchando. <em>(Con marcado acento catal\u00e1n.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras quedar en el cambio de cuartos se acaba el primer acto. Mutaci\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo cuadro presenta una sala con una puerta al foro. Do\u00f1a Ruperta y Socorro recuerdan lo sinverg\u00fcenzas que son los hombres y que Frasquito les hab\u00eda contado que hab\u00eda visto a don Juan jugarse las dos mil pesetas en el casino. Es como una ampliaci\u00f3n de la obra <em>\u00a1Victoria!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese momento ven a Domingo; aterrado quiere huir pero le cogen, le atizan y lo canta todo. Se lo llevan a su habitaci\u00f3n para hablar de todo m\u00e1s despacio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El camarero est\u00e1 acomodando a Saturnino, el marido de Blanca sin saber qui\u00e9n era. Le comenta que don Juan le est\u00e1 tirando los tejos a Blanca. Gran mosqueo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fin del cuadro y mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer cuadro es exactamente igual que en la obra <em>\u00a1Victoria!,<\/em> el escenario est\u00e1 dividido viendo en una mitad la habitaci\u00f3n de los tres comisionistas y en la otra un pasillo con puertas debidamente numeradas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Juan llega y llama a la habitaci\u00f3n n\u00famero 5, que antes era de Blanca y ahora es de los comisionistas. Le abren la puerta y lo empujan hacia adentro. Ahora presenciamos el mismo di\u00e1logo que en la otra obra pero sabiendo que una parte es de broma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro III, Escena II.)<\/p>\n<p>COMISIONISTA 2\u00ba.- \u00a1Salud hermano! <em>(Apret\u00f3n de manos.)<\/em><\/p>\n<p>COMISIONISTA 3\u00ba.- \u00a1Revoluci\u00f3n hermano! <em>(Apret\u00f3n de manos.)<\/em><\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1Calla! Pues me he metido en el cuarto de su familia. Bueno, hermanitos, yo\u2026<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- \u00a1Te esper\u00e1bamos con impaciencia\u2026!<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00bfA m\u00ed?<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- \u00bfNo eres tu el Jefe del Movimiento?<\/p>\n<p>DON JUAN.- (\u00a1Vamos, me conocen!)<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- \u00a1Como que en cuanto te vimos en el hotel conocimos que eras el anarquista que nos enviaba el comit\u00e9 de Barcelona\u2026!<\/p>\n<p>DON JUAN.- <em>(Aterrado.)<\/em> \u00a1Caracoles! \u00a1Por Dios, se\u00f1ores, que yo\u2026, y si no fuera yo\u2026!<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- \u00a1Se decretar\u00eda tu muerte\u2026!<\/p>\n<p>DON JUAN.- (Esforz\u00e1ndose por aparentar tranquilidad.) No, hombre, no, si soy yo\u2026 (\u00a1Canario!) \u00bfNo me han conocido ustedes?<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- Por eso no hemos dudado.<\/p>\n<p>COMISIONISTA 2\u00ba.- \u00bfEstar\u00edas deseando encontrarnos?<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1Ya lo creo! Como que dec\u00eda: \u201c\u00bfD\u00f3nde se habr\u00e1n metido esos ca\u00f1as?\u201d<\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- \u00a1Hermano! \u00a1El partido anarquista va a dar por fin el terrible golpe! <em>(Golpe\u00e1ndole.)<\/em><\/p>\n<p>COMISIONISTA 2\u00ba.- \u00a1El golpe decisivo! <em>(Golpe\u00e1ndole.)<\/em><\/p>\n<p>COMISIONISTA 3\u00ba.- \u00a1El golpe tremendo! <em>(Golpe\u00e1ndole.)<\/em><\/p>\n<p>COMISIONISTA 1\u00ba.- S\u00ed; \u00a1tremendo! <em>(falta la indicaci\u00f3n de que le golpea.)<\/em><\/p>\n<p>DON JUAN.- Bueno, pero eso son tres golpes y repique.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siguen golpe\u00e1ndole con nuevas frases anarquistas hasta que le dan un envoltorio para que lo meta en el bolsillo del gab\u00e1n: la primera bomba explosiva en Espa\u00f1a. La debe hacer estallar en la casa del gobernador. Le echan de la habitaci\u00f3n muertos de risa, y \u00e9l se queda aterrado en el pasillo sin atrever a moverse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estando as\u00ed, inm\u00f3vil habla con el camarero Ram\u00f3n que le dice que est\u00e1 Saturnino, el marido de Blanca. \u00c9l se quiere morir. Domingo le avisa de que han llegado su mujer y su hija, ahora desear\u00eda estar muerto ya. Domingo les advierte de que no lo zarandeen porque el peligro de que la bomba explote es real.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro III, Escena VI.)<\/p>\n<p>DO\u00d1A RUPERTA.- \u00a1Conque di, granuja! \u00bfQu\u00e9 has hecho de las dos mil pesetas?<\/p>\n<p>DON JUAN.- \u00a1Pues mira, Rupertita! (\u00a1Yo se lo confieso todo, ahora que no me puede pegar!) \u00a1Las dos mil pesetas, me las he jugado y las he perdido\u2026! \u00a1Pero ha sido sin querer, sin querer\u2026 perderlas\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mensaje n\u00famero 100: <em>Arniches detesta el juego y las ganancias del mismo, siempre ha defendido que el trabajo es la \u00fanica manera de conseguirlo y que todo lo dem\u00e1s solo trae dolor.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Para que no falte nadie aparece Saturnino y quiere romperle la crisma. Le detienen por miedo a que explote la bomba. Le ayudan a que se quite el gab\u00e1n. Ya est\u00e1 libre y entonces\u2026 do\u00f1a Ruperta comienza a atizarle. Sale Blanca y aclara que lo que hay en ese envoltorio no es una bomba \u00a1sino un tintero! Se aclara la broma y todos aprenden la lecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro III, Escena VII.)<\/p>\n<p>DON JUAN.- <em>(Lo desenvuelve.)<\/em> \u00a1Diantre! \u00a1Pero si es un tintero! (Todos menos Ruperta sueltan una carcajada.) Pero mujer, \u00bfves qu\u00e9 bromistas son en Valladolid? Vaya, Ruperta, perd\u00f3name y v\u00e1monos a Piedrahita y vosotros a casaros enseguida, y ustedes\u2026 \u00a1pero calle\u2026! \u00bfQu\u00e9 es lo que tiene el tintero aqu\u00ed dentro? \u00a1Si es un papel!<\/p>\n<p>DO\u00d1A RUPERTA.- \u00a1L\u00e9elo!<\/p>\n<p>TODOS.- \u00a1L\u00e9alo usted!<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 33<\/p>\n<p>DON JUAN.- (Leyendo.)<\/p>\n<p>\u201cConsejo que dan a un viejo<\/p>\n<p>tres pobres comisionistas:<\/p>\n<p>no hagas a tu edad conquistas<\/p>\n<p>y que aproveche el consejo.\u201d<\/p>\n<p>Dura ha sido la lecci\u00f3n,<\/p>\n<p>pero estar\u00e1 compensada<\/p>\n<p>si al final de la jornada<\/p>\n<p>me otorg\u00e1is vuestro perd\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJES DE ARNICHES<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 100: <em>Arniches detesta el juego y las ganancias del mismo, siempre ha defendido que el trabajo es la \u00fanica manera de conseguirlo y que todo lo dem\u00e1s solo trae dolor.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 101: <em>El rid\u00edculo de los viejos, que no aceptan que su tiempo ha pasado, y se mantienen asediando a j\u00f3venes que no les corresponden y con eso, no consiguen nada, solo \u00a0destrozar sus matrimonios por la infidelidad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 102: <em>Ridiculiza nuevamente a las asociaciones anarquistas.<\/em><\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>35.-Sotomayor S\u00e1ez, Mar\u00eda Victoria. \u201cTeatro, p\u00fablico y poder. La obra dram\u00e1tica del \u00faltimo Arniches. Ediciones de la Torre. Madrid. 1998.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL JEFE DEL MOVIMIENTO O \u00a1VICTORIA! \u00a0\u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Este es el primer caso de la vida de Carlos Arniches en el que podemos decir que ha reescrito una obra ya estrenada con anterioridad. &nbsp; El caso m\u00e1s conocido por los bi\u00f3grafos es el de La heroica villa (1921) que es la misma que El pecado&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/02\/14\/obra-no-31-el-jefe-del-movimiento\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[87,78],"tags":[223],"class_list":["post-1196","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etapa-de-leyandas-de-arniches","category-etapa-de-leyendas","tag-obra-reescrita"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1196"}],"version-history":[{"count":6,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1205,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1196\/revisions\/1205"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}