{"id":1486,"date":"2020-05-02T20:05:49","date_gmt":"2020-05-02T20:05:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=1486"},"modified":"2020-05-02T20:26:56","modified_gmt":"2020-05-02T20:26:56","slug":"obra-numero-44-la-cara-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/05\/02\/obra-numero-44-la-cara-de-dios\/","title":{"rendered":"Obra n\u00famero 44: LA CARA DE DIOS"},"content":{"rendered":"<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>LA CARA DE DIOS<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL DRAMA DEL AMOR DESCONFIADO.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0\u00a0\u00a0 <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1490\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-CARATULA-archive.org_-178x300.jpg\" alt=\"\" width=\"178\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-CARATULA-archive.org_-178x300.jpg 178w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-CARATULA-archive.org_.jpg 180w\" sizes=\"auto, (max-width: 178px) 100vw, 178px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.archive.org\">www.archive.org<\/a><\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El t\u00edtulo era muy f\u00e1cilmente comprendido en la \u00e9poca de Carlos Arniches. Seg\u00fan nos cuenta en ABC, B.F. Rebolledo (62), hab\u00eda costumbre de hacer una romer\u00eda en Viernes Santo, a la ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n sita en la calle Princesa. Se veneraba la reliquia tra\u00edda en el a\u00f1o 1700 por el Marqu\u00e9s de Almonacid. La reliquia representaba el velo de la Ver\u00f3nica con el rostro de Jes\u00fas durante su calvario.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1491\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/LA-CARA-DE-DIOS-CARA.png\" alt=\"\" width=\"217\" height=\"237\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.caminandopormadrid.com\">www.caminandopormadrid.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta que en 1966, derriban la ermita para hacer unas escaleras de paso a la plaza de Cristino Martos. Han trasladado la reliquia a la Iglesia de San Marcos en la calle San Leonardo, 10. Adem\u00e1s en la verbena posterior se consum\u00edan unos dulces llamados \u201ccaras de Dios\u201d que seg\u00fan Arniches se vend\u00edan \u201ca cuartos y a dos\u201d, como podemos ver en los cestos de la siguiente imagen, en la que aparece la puerta de entrada a la Ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n, ya derruida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.abc.es\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1492\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-cestos--260x300.png\" alt=\"\" width=\"260\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-cestos--260x300.png 260w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-cestos-.png 455w\" sizes=\"auto, (max-width: 260px) 100vw, 260px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">www.abc.es<\/p>\n<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Esta es su 5\u00aa obra en solitario. La m\u00fasica corre a cargo de su amigo Ruperto Chap\u00ed. Se estrena el 28 de Noviembre de 1899. Tal vez haya que poner esto en revisi\u00f3n ya que en la p\u00e1gina de Carlos Fern\u00e1ndez Shaw figura esta obra como escrita en colaboraci\u00f3n con Arniches (98)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dedica esta obra a sus hijos: \u201cCuando pod\u00e1is leer esta obra humilde que os ofrezco, leedla con cari\u00f1o fraternal. Ella es tambi\u00e9n, como vosotros, un pedazo de mi alma. Vuestro Padre\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n contamos con el telegrama que le mand\u00f3 a su mujer, Pilar Molt\u00f3, que estaba en esa fecha trabajando en Granada. En el documento leemos: Destinatario: Pilar Molt\u00f3. Hotel Nav\u00edo. Fecha de env\u00edo: 29\/11\/1899. Texto: Estrenada anoche obra, \u00e9xito inmenso, el m\u00e1s grande que he tenido en mi vida, calcula alegr\u00eda, considero la pena de tu ausencia, vuelve enseguida, deja eso, un beso y enhorabuena. Carlos. (63)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1499\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/doc-n\u00ba-27-300x147.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"147\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/doc-n\u00ba-27-300x147.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/doc-n\u00ba-27-1024x502.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/doc-n\u00ba-27-768x377.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/doc-n\u00ba-27-1536x754.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/doc-n\u00ba-27-2048x1005.jpg 2048w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Documento n\u00famero 30 del archivo familiar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay dos cosas que considerar: por un lado es una obra tr\u00e1gica, como veremos, poco adecuada para la edad de sus hijos que contaban entonces con 4 a\u00f1os el mayor, Carlos, 3 a\u00f1os Pepe, 2 a\u00f1os Fernando y 1 a\u00f1o Pilar. Faltaban 3 a\u00f1os para el nacimiento de Rosario. Es cierto que hay un pasaje de profunda emoci\u00f3n de una madre por su hijo con una de las nanas m\u00e1s bellas jam\u00e1s compuestas, pero as\u00ed y todo, hay mucha ri\u00f1a en la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En segundo lugar, hay que valorar en su justa medida el telegrama mandado a Pilar, su mujer. Le da cuenta de su \u00e9xito y adem\u00e1s de pedirle que venga le da la enhorabuena. Esa felicitaci\u00f3n,\u00a0 puede inducir a que la participaci\u00f3n de Pilar, hubiera sido mayor de lo que conocemos hasta el momento. Ya comentan en una entrevista fechada en 1928 (64), que Pilar ten\u00eda mucho peso en la lectura de las obras, ella las mecanografiaba y le aconsejaba a veces, sobre suprimir ciertas escenas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es una obra de tres actos y once cuadros. En el primer acto vemos una casa en construcci\u00f3n ya algo adelantada. Se ve una calle, un callej\u00f3n con un carro medio lleno de escombros, andamios, cuerdas y una valla que circunda la obra. Hay una taberna a la izquierda del actor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la primera escena se escucha el Coro de Trabajadores. Despu\u00e9s aparece Doroteo, uno de los alba\u00f1iles de la obra con su comida. Doroteo es un personaje de edad avanzada que recuerda mucho a Eulogio, el zapatero amigo de Venancio en <em>El Santo de la Isidra, <\/em>\u00a0y a Eusebio en <em>La Fiesta de San Ant\u00f3n. <\/em>Pues bien, Doroteo quiere pedir mejoras laborales.<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 30<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DOROTEO.- \u00a1Por supuesto que esto pasa por no ser yo vocal, que si yo fuese vocal de la Junta del gremio, yo que habr\u00eda de pedir ocho horas de trabajo\u2026! Yo no ped\u00eda tonter\u00edas de esas. Yo lo que pedir\u00eda era aumento de jornales; que en cada mes hubiese tres o cuatro domingos m\u00e1s de los que hay, y luego dec\u00eda: \u00bfCu\u00e1ntas horas ti\u00e9 el d\u00eda? Veinticuatro; pues quiero, diecis\u00e9is pa el descanso, y de las ocho restantes, tres entre siesta y almuerzo, dos pa poderse uno estruir, y de las tres que quedan, pus podr\u00edamos trabajar\u2026 un ratito, un d\u00eda s\u00ed y otro no\u2026, y entonces vendr\u00edamos a trabajar poco m\u00e1s o menos como un empleao\u2026 \u00bfSe progresa u no se progresa? \u00bfSe progresa\u2026? \u00a1Pus yo digo que no hay quien progrese con diez horas de trabajo y un guisao de patatas\u2026! \u00a1Natural!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mensaje n\u00famero 140: <em>Arniches hace una s\u00e1tira denunciando el exceso de horas de trabajo en medio del esperpento de propuesta de Doroteo. Algo de verdad hay en cada cosa: que los trabajadores trabajaban demasiadas horas; y que los comit\u00e9s socialistas pedir\u00edan casi el no trabajar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Soledad, la hija de Jesusa y Doroteo, tiene un hijo con Ram\u00f3n. Todo marcha de maravilla en ambos matrimonios. Ram\u00f3n, desde que est\u00e1 con Soledad, pasa del bar y est\u00e1 m\u00e1s tiempo en casa con su familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los amigos de Ram\u00f3n, todos alba\u00f1iles de la obra como \u00e9l, se r\u00eden por todas las veces que les ha fallado en las partidas del bar. Estos son Eleuterio y Eustaquio principalmente. Le dicen que \u201cno existe ninguna mujer en el mundo que pueda hacer a un hombre quedarse en casa sin amigos\u201d. Ram\u00f3n se queda muy pensativo por estas palabras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAM\u00d3N.- \u00bfQu\u00e9 lila soy yo con ser honrao, con no dejar mi casa por la taberna, mi mujer por el vino; ni qui\u00e9n pu\u00e9 re\u00edrse de que un hombre diga que su mujer es pa su vida la primera del mundo, si la mujer lo vale?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 141: <em>Arniches denuncia a los que afirman que ninguna mujer vale lo que valen los amigos y la taberna. Adem\u00e1s pone en valor los matrimonios que se quieren a rabiar sin que nada los pueda romper.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Doroteo habla con Ram\u00f3n afirmando que tiene toda la raz\u00f3n del mundo, que se quite preocupaciones. Que lo peor que hizo fue abrir las puertas de su casa a Eleuterio, que se fueron de juerga, estuvieron de fiesta y eso no estuvo bien. Le aconseja que rompa con Eleuterio. Le compara con los fuegos artificiales: \u201cMientras van por el aire brillan, pero llegan arriba y se apagan\u2026\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eleuterio comenta a Eustaquio que est\u00e1 como loco por tener relaciones con Soledad, ante lo que \u00e9ste le dice que abandone esa idea. La respuesta de Eleuterio es categ\u00f3rica:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELEUTERIO.- <em>(Con rabia.)<\/em> \u00a1Que la deje\u2026! \u00bfY me lo dices t\u00fa? T\u00fa, que eres la \u00fanica persona a quien me he confiao, y que lo sabes too, too lo que hay aqu\u00ed dentro\u2026 \u00a1Que la deje\u2026! Me hacen cachos as\u00ed, y el \u00faltimo, el m\u00e1s peque\u00f1o, todav\u00eda clamar\u00eda por ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EUSTAQUIO.- Pero, \u00bftan dentro te llega el taladro?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELEUTERIO.- Mira, Eustaquio, oye: por esa mujer tengo un infierno aqu\u00ed dentro; no ma dao una alegr\u00eda, pero ma hecho m\u00e1s negras las penas. \u00bfT\u00fa ves que bebo y juego y alboroto y me r\u00edo\u2026? \u00a1Mentira! \u00a1Mentira too lo que sale afuera! Aqu\u00ed dentro no hay m\u00e1s que esa mujer, y su desprecio, que es un clavo ma atraviesa el coraz\u00f3n, y me lo ti\u00e9 agarrao a un deseo de ella, a un ansia de su cari\u00f1o que me trastorna y que me ti\u00e9 loco\u2026 \u00a1Que la deje\u2026! Si me hubiese quer\u00edo, quiz\u00e1 que a los cuatros d\u00edas en paz\u2026 Pero ahora, \u00a1qu\u00e9 la voy a dejar\u2026! Si la vida fuera este cigarro, y te dijesen: \u201cT\u00edrala cuando quieras\u201d, te abrasar\u00edas los deos y seguir\u00edas apretando con ellos. Pus eso hago yo: me abraso pero no suelto. U esa mujer es m\u00eda u las de ver arrastr\u00e1, tir\u00e1 en met\u00e1 la calle como un gui\u00f1apo sucio. \u00a1Por \u00e9stas! <em>(Jurando.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 142: <em>Arniches define perfectamente c\u00f3mo un hombre puede estar obsesionado con la conquista de una mujer, ama su victoria sobre ella, no le ama a ella. Es la visi\u00f3n del macho dominante que cosifica a la mujer. Estos hombres arrastran una conducta patol\u00f3gica que es fundamental identificar en su m\u00e1s tierna infancia. Identificar estos comportamientos y reconducirlos evitar\u00e1 tragedias a futuro.<\/em><\/p>\n<p>Eleuterio tiene un documento que compromete a Soledad y con el que la quiere chantajear.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta es una novedad en las obras de Arniches. Est\u00e1 retorciendo la acci\u00f3n para dar m\u00e1s poder al malo de la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta que previa a la relaci\u00f3n con Ram\u00f3n, Soledad mantuvo otra con otro hombre, V\u00edctor,\u00a0 que ahora est\u00e1 en Buenos Aires. Este hombre abandon\u00f3 a Soledad por otra mujer. Soledad estaba muy enamorada de este tipo y le escribi\u00f3 frases de amor en una foto que V\u00edctor dej\u00f3 en\u00a0 casa de Eleuterio. Ahora Eleuterio amenaza con ense\u00f1ar a Ram\u00f3n esa foto de Soledad y V\u00edctor. Esto romper\u00eda la relaci\u00f3n con Ram\u00f3n que se sentir\u00eda enga\u00f1ado por Soledad por no hab\u00e9rselo contado al inicio de su relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la sexta escena se encuentra Eleuterio solo en la obra y aparece Soledad buscando a Ram\u00f3n para darle su comida. Ram\u00f3n no est\u00e1, le ha llamado el maestro de obra. Eleuterio aprovecha el momento para el chantaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena VI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELEUTERIO.- \u00bfQu\u00e9 hacemos con aquello? \u00bfTe lo doy a ti u a Ram\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.- <em>(Con energ\u00eda y dignidad viril.)<\/em> \u00a1A Ram\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELEUTERIO.- <em>(Sonriendo.)<\/em> \u00a1A Ram\u00f3n! \u00bfLo has pensado bien?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.- <em>(Con decisi\u00f3n.)<\/em> Eleuterio, ven, oye: ll\u00e9vate a mi Ram\u00f3n, arr\u00e1ncame la felicid\u00e1, la honra, el sosiego; que me quede sin pan, sin casa, sin cari\u00f1o de nadie; que me tiren a la calle, que me escupan a la cara, que me pisoteen como un desperdicio; la miseria, la afrenta, la saliva, too, Eleuterio, too me da menos verg\u00fcenza que ser tuya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 143: <em>Arniches deja claro que el rechazo de una mujer a un hombre debe ser por lo que ese hombre le transmite. Si eso trae consecuencias, habr\u00e1 que hacerlas frente, como en este caso, en el que la mujer sabe que si lo rechaza se puede exponer a lo peor en el mundo: el alejamiento de su hijo. Puede perderlo todo pero se mantiene firme.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 144: <em>\u201cCon energ\u00eda y dignidad varonil\u201d. Las acotaciones de Arniches para que los actores y actrices sepan darle la emoci\u00f3n que \u00e9l buscaba a cada texto, son maravillosas. En este caso, Arniches est\u00e1 abogando por la igualdad en la fuerza de expresi\u00f3n de ambos sexos. Quiere elevar a la mujer al mismo nivel del hombre. Para que se entienda en aqu\u00e9l a\u00f1o 1899, en el que la mujer estaba creciendo pero a\u00fan por debajo del hombre, este autor, avanzado para su tiempo, reivindica la fuerza de la mujer y acota el texto de forma inequ\u00edvoca: \u201ccon la m\u00e1xima dignidad y energ\u00eda\u201d. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>ELEUTERIO.- \u00bfEs lo \u00faltimo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.- Lo \u00faltimo y lo de ayer y lo de hoy y lo de siempre, porque \u00e9ste, <em>(Golpe\u00e1ndose el pecho.)<\/em> este coraz\u00f3n est\u00e1 lleno del amor de un hombre y no cabe en \u00e9l la basura que t\u00fa quies echar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.- S\u00ed, ahora, enseguida, cuando venga; yo te ayudar\u00e9, y as\u00ed descargo la conciencia y pago mi falta, pero al fin echar\u00e9 fuera este tormento de tres a\u00f1os\u2026 \u00a1s\u00ed! \u00a1Y podr\u00e9 llorar delante de la gente\u2026! \u00a1Y delante de \u00e9l\u2026! \u00a1Qu\u00e9 felicidad, Virgen Santa\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n tarda en bajar y Eleuterio se va, se acobarda y esperar\u00e1 otro momento para dec\u00edrselo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya sin Eleuterio, se presenta Ram\u00f3n, y ahora la que no puede decirle nada es Soledad. Ram\u00f3n nota que ha llorado y la intenta consolar dici\u00e9ndole que su amor es tan grande \u201cque ni es seis vidas lo gastar\u00edamos\u2026\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por el foro se presenta Jesusa con el hijo de ambos, que se lo rifan de unos a otros brazos llenos de alegr\u00eda. Para completar la escena octava llega Doroteo que ha tenido un sue\u00f1o durante la siesta y lo cuenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 31<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena VIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DOROTEO.- Ver\u00e1s. <em>(Se sienta sobre una piedra.)<\/em> Fig\u00farate que era Domingo y estaba yo solo los Cuatro Caminos sin saber por cu\u00e1l tirar, cuando de repente me tuerzo a la izquierda, y a los seis pasos siento en los laos unas cosquillas muy raras, me miro y veo que era que me hab\u00edan sal\u00edo alas. Chico, me puse la mar de contento; porque me dije, con esto me aumentan el jornal, porque sino me lo aumentan le pego dos pat\u00e1s al maestro y me remonto. Pos g\u00fceno, as\u00ed de que me vi con las alas levanto el vuelo y ten\u00edas que haber visto a toas las cri\u00e1s que iban a los merenderos queriendo cazarme con liga; pero yo la mar de serio y vola que vola que voy a dar en el ventorro del Pirri; ahueco el ala y \u00a1zas!, caigo en la mesa que estaban merendando el Vihuela y el Zaparra: me invitan a una ensal\u00e1, aceto, y a los tres bocaos se presenta un \u00e1ngel, se quita el hongo y dice: \u201c\u00bfDon Doroteo Camu\u00f1as?\u201d y digo, servidor y pe\u00f3n\u2026\u201dEche ust\u00e9 pa alante\u201d, me dice\u2026 \u201cHombre, me choca porque aqu\u00ed no se ha dao esc\u00e1ndalo entav\u00eda\u201d. \u201cQue eche ust\u00e9 pa alante, hombre\u2026\u201d Conque ahueco el ala, <em>(Acci\u00f3n de volar.)<\/em> volo yo, vola \u00e9l, volamos los dos, y a los cuatro enviones lleguemos a un jard\u00edn con verja; miro y veo que era el Limbo. Paso y lo primero que me encuentro es con la se\u00f1\u00e1 Florencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAM\u00d3N.- \u00bfLa mujer del se\u00f1or Ferm\u00edn, el guardia?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DOROTEO.- La mesma. \u201cQu\u00e9 hace ust\u00e9 aqu\u00ed?\u201d la dije. \u201cPus a traerle la comida a mi marido; pero me voy enseguida\u201d. Y en esto reparo en ella, y, chico\u2026, \u00a1ay! (No te ofendas Jesusa.) Ya sabes lo bien form\u00e1 que es la se\u00f1\u00e1 Florencia; pues bueno; carc\u00falate lo s\u00faper que estar\u00eda no llevando,\u00a0 como no llevaba, m\u00e1s vestido que una gasa rode\u00e1 por el cuerpo, y que era una gasa la mar de fina\u2026 Yo hablaba con ella. La miraba el traje, y , la verd\u00e1, chico\u2026, yo no sab\u00eda qu\u00e9 hacer con las alas\u2026 Total, que empecemos de palique y chirigota, y ella arranc\u00e1ndome plumas, y yo \u201cest\u00e1te quieta\u2026\u201d Y en esto el se\u00f1or Ferm\u00edn; nos ve, suelta dos groser\u00edas algo feas, me pega una pat\u00e1, me rompe un ala y coge a Florencia de la gasa; la Florencia huye, \u00e9l se quea con la gasa en la mano, y cuando yo, con la mar de curiosid\u00e1, iba a ver en qu\u00e9 paraba aquello de la Florencia, siento que me arrancan el otro ala, abro los ojos y era este saco de patatas. <em>(Se\u00f1alando a su mujer.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Podemos destacar que esta Historia n\u00famero 31, es el primer sue\u00f1o que Arniches relata. Nos deja una idea muy clara de c\u00f3mo se imaginan el m\u00e1s all\u00e1 en el siglo IXX: los \u00e1ngeles importantes llevan sombrero (hongo); se siguen haciendo las mismas tareas que en vida (la se\u00f1ora Florencia le lleva la comida a su marido); el se\u00f1or Ferm\u00edn que era violento sigue siendo violento; el se\u00f1or Doroteo que liga en la tierra con Florencia, como veremos, sigue ligando en el limbo\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n se vuelve a la obra despu\u00e9s de una comida divertida gracias al sue\u00f1o de Doroteo. Tambi\u00e9n se van Jesusa y el ni\u00f1o. Quedan Soledad y Doroteo. \u00c9sta le cuenta la angustia que vive por el chantaje que al que le tiene sometida Eleuterio. Doroteo no lo puede soportar. Dice que son cosas del pasado y que nada deben influir en el ahora. Se compromete a hablar con Eleuterio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena, justo al marcharse Soledad aparece Eleuterio. Doroteo le amenaza de muerte si se atreve a contarle algo a Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras un n\u00famero musical de Doroteo y varios alba\u00f1iles probando una guitarra, abandonan la escena. Aparecen entonces Eleuterio y Ram\u00f3n. Se inicia entre ellos una conversaci\u00f3n violenta entre ellos; Ram\u00f3n quiere saber por qu\u00e9 Eleuterio dice que Soledad no vale todo lo que \u00e9l hace por ella; le presiona y al final Eleuterio le dice: \u201cPorque estuvo con otro hombre antes de casarse contigo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n le acusa de mentiroso, se abalanza sobre \u00e9l queriendo ahogarle, se pelean, discuten, forcejean y\u2026 baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fin del primer acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto comienza en Jueves Santo, ha pasado un mes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el primer cuadro vemos un patio de una casa de vecindad, con una habitaci\u00f3n de porter\u00eda y unos cuartos numerados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la primera escena vemos mucha actividad: Florencia barre, Casilda en la fuente, Remedios con un ni\u00f1o, y Rita, una vieja beata, con un rosario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuentan cantando que Ram\u00f3n lleg\u00f3 a disparar a matar contra Soledad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aparece Ferm\u00edn. Todo son quejas: de las carracas de los ni\u00f1os, del ayuno y abstinencia de la semana santa\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por el foro se ve aparecer a Ram\u00f3n y a Eleuterio que le felicita por haber dejado en la calle a Soledad y por haberle quitado el hijo. Hoy le propone acudir a la romer\u00eda de La Cara de Dios del d\u00eda siguiente, para pas\u00e1rselo bien con Paula, Angelita y Consuelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n no quiere ir. Todos los recuerdos de c\u00f3mo conoci\u00f3 a Soledad proceden de una romer\u00eda en ese mismo lugar, la Ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n en la calle Princesa.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1494\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/CALLE-PRINCESA-1867-EL-MUSEO-UNIVERSAL-228x300.jpg\" alt=\"\" width=\"228\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/CALLE-PRINCESA-1867-EL-MUSEO-UNIVERSAL-228x300.jpg 228w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/CALLE-PRINCESA-1867-EL-MUSEO-UNIVERSAL.jpg 270w\" sizes=\"auto, (max-width: 228px) 100vw, 228px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Grabado de la publicaci\u00f3n El Museo Universal de la calle de la Princesa en 1867.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Podemos adivinar una iglesia al final de la calle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta calle recibe el nombre de la Princesa Isabel Borb\u00f3n y Borb\u00f3n desde 1865 (65). Esta informaci\u00f3n la encontramos en un delicioso art\u00edculo del periodista Mart\u00edn Santos Yubero en 1986 en el ABC. En \u00e9l nos conminaba a no eliminar los art\u00edculos y preposiciones de la calles de Madrid, as\u00ed todo el mundo habla de la calle Princesa, cuando en realidad deb\u00edamos decir: calle de la Princesa. Este periodista es el que descubri\u00f3 en 1969, a los tres a\u00f1os del centenario del nacimiento de Carlos Arniches, la desaparici\u00f3n de la placa conmemorativa, y que gracias a su advertencia fue repuesta diligentemente (66).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n nos cuenta en primera persona c\u00f3mo recuerda ese primer encuentro con Soledad en la ermita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 32<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro I, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAM\u00d3N.- Aqu\u00e9l amanecer, Eleuterio, lo tengo aqu\u00ed entoav\u00eda\u2026 <em>(Oprimi\u00e9ndose la frente.)<\/em> No quiero en aqu\u00e9l sitio ver otro igual. \u00a1Me acuerdo bien de aqu\u00e9l Viernes Santo! \u00cdbamos varios\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EUSTAQUIO.- Seis u siete.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAM\u00d3N.- Era una ma\u00f1ana fr\u00eda, triste, nubl\u00e1\u2026, hab\u00edamos andao toa la noche de taberna en taberna y lleguemos all\u00ed al clarear borrachos cuasi toos. \u00c9stos no s\u00e9 d\u00f3nde se quedaron; Manolo el fumista y yo entremos en la ermita. Yo sin saber lo que hac\u00eda me fui hasta el altar mayor, por gusto de arempujar a la gente; me par\u00e9 en las gradas, con la boina en la mano, volv\u00ed la cabeza, y all\u00e1 la vi, de rodillas en un escal\u00f3n del altar\u2026, m\u00e1s bonita que un \u00e1ngel; mir\u00e1ndome con unos ojos claros, muy grandes, llenos de l\u00e1grimas\u2026 \u00a1Hoy s\u00e9 de qu\u00e9 lloraba\u2026! Entonces no vi n\u00e1 m\u00e1s que a ella, que con sus mir\u00e1s me rega\u00f1aba con cari\u00f1o por haber entrao en aqu\u00e9l sitio moviendo gresca\u2026 Ella no apartaba los ojos de mi\u2026 y yo la miraba fijamente, tan fijamente, que al rato, alelao de tanta hermosura, me atolondr\u00e9 y sent\u00ed un ansia loca de aquella mujer\u2026 y me\u00a0 se apoder\u00f3 una tristeza mu grande, y entonces, yo no s\u00e9 que ser\u00eda, si la oscurid\u00e1 de la iglesia, las luces del altar, el fr\u00edo de la ma\u00f1ana triste, el vino de la noche mala, aquella mujer, Dios, \u00a1qu\u00e9 s\u00e9 yo! Yo no s\u00e9 lo que fue, que me dio un temblor en las piernas que me hizo caer de rodillas, y levantar los ojos, y mirar al altar, y decir bajito, muy bajito, con una voz que s\u00f3lo llegaba aqu\u00ed dentro: \u00a1Creo en Dios Padre\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Emocionante relato de Ram\u00f3n en una muestra del mejor Arniches contando historias.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Termina llorando, pero Eleuterio y Eustaquio le convencen para ir con ellos esa noche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estos tres se marchan y aparece Doroteo como una cuba, de taberna en taberna, \u201cestrechando lazos de amistad\u201d. Florencia est\u00e1 en la porter\u00eda y se ponen a charlar cuando llega Ferm\u00edn, el guardia; cuando los ve juntos saca el sable y persigue a Doroteo con intenci\u00f3n de pincharlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena se ve a Eleuterio como explica a Eusebio su plan de llevar a Ram\u00f3n a romer\u00eda de La Cara de Dios.<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro I, Escena VII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELEUTERIO.- Aqu\u00ed hay quinqu\u00e9; y mi plan es llevar a este gach\u00f3 de juerga entre mozas y amigos, con objeto de que la Soled\u00e1 se entere y vea que Ram\u00f3n la ti\u00e9 olvid\u00e1, y el d\u00eda que se entere, cae, y como yo la vegilo, \u00bfd\u00f3nde ha de caer? \u00a1Aqu\u00ed! <em>(En sus brazos.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 145: <em>Arniches insiste en la constancia de los depredadores de hembras. No van a cejar en su empe\u00f1o hasta llegar a l final. \u00a1Est\u00e1 en su naturaleza!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Florencia cuelga las llaves del cuarto de Ram\u00f3n y las deja colgadas en la porter\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Soledad, acompa\u00f1ada de C\u00e1ndida, entra a hurtadillas y coge la llave para ver su hijo y llev\u00e1rselo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 44<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro I, Escena VIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.- Le robar\u00e9, y cuando \u00e9l sepa qui\u00e9n es la ladrona, ver\u00e1s c\u00f3mo me echa al cuello, de castigo, la cadena de sus bracitos.<\/p>\n<p>\u2026..<\/p>\n<p>SOLEDAD.- (Cantando.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Virgen de las Angustias,<\/p>\n<p>dame valor,<\/p>\n<p>que no tiemblen mis manos,<\/p>\n<p>ni se turbie mi vista,<\/p>\n<p>ni me venda la voz.<\/p>\n<p>\u00a1Ay! Rob\u00e1ndome van el aliento<\/p>\n<p>estos golpes de muerte<\/p>\n<p>que me da el coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con esta hermosa romanza que canta Soledad se produce la mutaci\u00f3n del primer cuadro al segundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo cuadro nos muestra a Soledad subiendo una escalera y llegando a la puerta del cuarto donde duerme su hijo. Mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer cuadro nos muestra el cuarto por dentro. Ram\u00f3n est\u00e1 dentro pero Soledad no lo percibe. \u00c9l se queda escondido y la escucha cantar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 45<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Cuadro III, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Hijo de mis entra\u00f1as!<\/p>\n<p>\u00a1Ay, que me vas a matar,<\/p>\n<p>despu\u00e9s de tanta pena<\/p>\n<p>tanta felicidad!<\/p>\n<p>Duerme alma m\u00eda,<\/p>\n<p>duerme en mis brazos,<\/p>\n<p>que al fin te estrechan<\/p>\n<p>con efusi\u00f3n.<\/p>\n<p>Duerme alma m\u00eda,<\/p>\n<p>junto a mi pecho;<\/p>\n<p>duerme mi amor,<\/p>\n<p>mientras te arrulla<\/p>\n<p>con sus latidos<\/p>\n<p>mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La m\u00e1s hermosa canci\u00f3n de cuna, que Arniches escribi\u00f3, pensando en el amor a sus hijos; y por estos momentos, les dedic\u00f3 a ellos la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ram\u00f3n que le ha escuchado embobado sale de su escondite y ella grita. Le impide llevarse al ni\u00f1o. Ella le pregunta que qu\u00e9 es lo que quiere a lo que Ram\u00f3n contesta:\u201d\u00a1Tu vida!\u201d Soledad deja al ni\u00f1o y se ofrece para morir. Ram\u00f3n duda. Ambos cantan juntos al amor. Uno con alegr\u00eda y el otro con tristeza. Ram\u00f3n quiere abrazarla muy fuerte, pero no sabe si para aceptarla o para matarla. En esto que entra Eleuterio que les sorprende, Ram\u00f3n retoma su postura dura y expulsa a Soledad; ella no quiere irse, forcejean y\u2026baja el tel\u00f3n para la mutaci\u00f3n al cuarto cuadro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cuarto cuadro comienza en la calle de la Princesa, pr\u00f3ximos a la ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n. Doroteo y Jesusa venden \u201ccaras de Dios a cuarto y a dos\u201d. Se escucha m\u00fasica, pasacalle; Ferm\u00edn aparece queri\u00e9ndose vengar de Doroteo. Mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El quinto cuadro nos muestra la ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n, se ven puestos de ventas de bu\u00f1uelos y aguardiente, gran cantidad de gente y animaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Soledad ve a Eleuterio y Eustaquio con las tres mujeres, no ve a Ram\u00f3n. Le pide a Eustaquio que le de un recado a Eleuterio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eleuterio y Soledad est\u00e1n siendo observados por Ram\u00f3n sin que ellos lo sepan. Soledad se cita con Eleuterio a las dos de la madrugada en la casa que est\u00e1n construyendo para hablar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Soledad no puede m\u00e1s y se desmaya. Fin del segundo acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto nos muestra la casa en construcci\u00f3n casi terminada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los primeros en aparecer son Ferm\u00edn y Doroteo para ajustar cuentas por las flores que \u00e9ste le echa a Florencia. Cuando est\u00e1 a punto de pincharle, Doroteo le comunica a Ferm\u00edn que hay un nuevo vino de Mon\u00f3var (Alicante.) y que deber\u00edan probarlo antes de continuar; Ferm\u00edn acepta y se van a la taberna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jesusa avisa a Doroteo de que Soledad se ha ido de casa y que se ha llevado su navaja.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El \u201cmaestro de obra\u201d nombra a Eleuterio como el encargado de colocar la \u201cbandera de obra terminada sin percances\u201d. Hablan sobre Ram\u00f3n con la idea de despedirle como consejo de Eleuterio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se marcha el Maestro de Obra, llega Soledad que es seguida por Ram\u00f3n sin ser visto y se produce la mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo cuadro nos muestra una casa y una escalera y m\u00fasica. Mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer cuadro nos muestra el interior de una habitaci\u00f3n de la casa en construcci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se encuentran Eleuterio y Soledad. Conversan mientras ella llora avergonzada. En un momento \u00e9l le da un beso y ella grita \u201c\u00a1Ladr\u00f3n!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se aparta de su lado y cuenta c\u00f3mo se tuvo que unir a V\u00edctor por hambre, pero que ahora ven\u00eda dispuesta a partirle el coraz\u00f3n. Eleuterio retrocede aterrado, sale Ram\u00f3n y aunque le da la raz\u00f3n le quita la navaja a Soledad. Aparece Doroteo, quien anuncia que est\u00e1 clareando y que habr\u00e1 que dejar para m\u00e1s adelante las ri\u00f1as y disputas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Cuadro IV, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAM\u00d3N.- \u00a1Perd\u00f3name y anda, vete a casa!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SOLEDAD.- \u00bfA qu\u00e9 casa? (Con amargura.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAM\u00d3N.- \u00a1A la nuestra! (Esta frase es un grito de perd\u00f3n.) S\u00ed, a la nuestra, y si yo no volviera, cuida del chico, na m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches est\u00e1 impresionante en las indicaciones para que el actor lo interprete adecuadamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se citan Eleuterio y Ram\u00f3n para matarse. Doroteo lo escucha y se niega a ello.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Cuadro III, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DOROTEO.- \u00a1Bueno; y le mata despu\u00e9s de haberle pisoteado el alma, despu\u00e9s de haber entrao con la ganz\u00faa de la amist\u00e1 en su casa, pa robarle toos los ahorros de la alegr\u00eda que hace el probe, pa disfrutarlos en una hora que le dejan libre el trabajo y el peligro de andar toa la semana por andamios y tejaos! \u00a1Le mata; y si le mata, d\u00f3nde mando yo al sujeto me diga que hay justicia en la tierra\u2026, ni en el cielo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 146: <em>Arniches coloca a Doroteo como brazo ejecutor de una justicia de paz. \u00a1No puede permitir que se roben todos los ahorros de la alegr\u00eda del pobre! Recalca esa hora miserable de descanso, diminuto descanso entre las miles de horas de peligro y trabajo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Doroteo se ofrece a Eleuterio para recibir los golpes y le pide que deje a Ram\u00f3n. Naturalmente desprecia el ofrecimiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Cuadro III, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DOROTEO.- \u00a1Eleuterio, hoy es un d\u00eda grande para nosotros: t\u00fa vas ahora mismo a poner esa bandera en lo m\u00e1s alto, porque se ha salvao sin sangre el peligro de la tarea! \u00a1Que no manche el odio la alegr\u00eda del trabajo! T\u00fa eres el encargao; pon la bandera all\u00e1 arriba, y ah\u00ed dentro. <em>(Se\u00f1alando el coraz\u00f3n.)<\/em> \u00a1Que se acabe todo sin sangre! \u00a1Pon la bandera de la paz en el coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 147: <em>Que no manche el odio la alegr\u00eda del trabajo. Esta m\u00e1xima la defender\u00e1 toda su vida Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Forcejean y Doroteo cae al suelo con sangre en la nariz<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se baja el tel\u00f3n para la mutaci\u00f3n al cuarto cuadro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este nuevo cuadro nos muestra un patio de una casa. M\u00fasica brillante. Sale el Maestro de Obra, Eleuterio y Eustaquio con barriles de vino para todos. Todo es alegr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CORO.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Que este vinillo, color de sangre,<\/p>\n<p>que da alegr\u00eda, fuerza y calor<\/p>\n<p>es el amigo m\u00e1s consecuente<\/p>\n<p>que tiene el pobre trabajador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 148: <em>La inevitable conexi\u00f3n de los trabajos peor remunerados con el alcoholismo de los trabajadores.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El cuarto cuadro se sigue en la casa en construcci\u00f3n con grandes progresos. Est\u00e1 casi terminada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Soledad le pide a Ram\u00f3n que no vaya a por Eleuterio: \u201c\u00a1No quieras ser m\u00e1s justiciero que Dios, que a todos perdona! \u00a1V\u00e1monos!<\/p>\n<p>Ram\u00f3n le contesta que ni Dios le perdonar\u00eda a \u00e9l, a un judas no le perdona. Estaban discutiendo cuando Eleuterio cae de lo m\u00e1s alto mientras colocaba la bandera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos piensan que ha sido un accidente. Llega Doroteo con sangre en la cara y que ha sido \u00e9l, y lo justifica diciendo a Soledad: \u201c\u00a1De m\u00e1s alto te tir\u00f3 a ti, de la gloria!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se baja el tel\u00f3n. Fin de la Obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE DE ARNICHES<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 140: <em>Arniches hace una s\u00e1tira denunciando el exceso de horas de trabajo en medio del esperpento de propuesta de Doroteo. Algo de verdad hay en cada cosa: que los trabajadores trabajaban demasiadas horas; y que los comit\u00e9s socialistas pedir\u00edan casi el no trabajar.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 141: <em>Arniches denuncia a los que afirman que ninguna mujer vale lo que valen los amigos y la taberna. Adem\u00e1s pone en valor los matrimonios que se quieren a rabiar sin que nada los pueda romper.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 142: <em>Arniches define perfectamente c\u00f3mo un hombre puede estar obsesionado con la conquista de una mujer, ama su victoria sobre ella, no le ama a ella. Es la visi\u00f3n del macho dominante que cosifica a la mujer. Estos hombres arrastran una conducta patol\u00f3gica que es fundamental identificar en su m\u00e1s tierna infancia. Identificar estos comportamientos y reconducirlos evitar\u00e1 tragedias a futuro.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 143: <em>Arniches deja claro que el rechazo de una mujer a un hombre debe ser por lo que ese hombre le transmite. Si eso trae consecuencias, habr\u00e1 que hacerlas frente, como en este caso, en el que la mujer sabe que si lo rechaza se puede exponer a lo peor en el mundo: el alejamiento de su hijo. Puede perderlo todo pero se mantiene firme.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 144: <em>\u201cCon energ\u00eda y dignidad varonil\u201d. Las acotaciones de Arniches para que los actores y actrices sepan darle la emoci\u00f3n que \u00e9l buscaba a cada texto, son maravillosas. En este caso, Arniches est\u00e1 abogando por la igualdad en la fuerza de expresi\u00f3n de ambos sexos. Quiere elevar a la mujer al mismo nivel del hombre. Para que se entienda en aqu\u00e9l a\u00f1o 1899, en el que la mujer estaba creciendo pero a\u00fan por debajo del hombre, este autor, avanzado para su tiempo, reivindica la fuerza de la mujer y acota el texto de forma inequ\u00edvoca: \u201ccon la m\u00e1xima dignidad y energ\u00eda\u201d. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 145: <em>Arniches insiste en la constancia de los depredadores de hembras. No van a cejar en su empe\u00f1o hasta llegar a l final. \u00a1Est\u00e1 en su naturaleza!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 146: <em>Arniches coloca a Doroteo como brazo ejecutor de una justicia de paz. \u00a1No puede permitir que se roben todos los ahorros de la alegr\u00eda del pobre! Recalca esa hora miserable de descanso, diminuto descanso entre las miles de horas de peligro y trabajo.<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 147: <em>Que no manche el odio la alegr\u00eda del trabajo. Esta m\u00e1xima la defender\u00e1 toda su vida Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 148: <em>La inevitable conexi\u00f3n de los trabajos peor remunerados con el alcoholismo de los trabajadores.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar que en esta obra se observa por primera vez un final tr\u00e1gico pero sin que se diese la parte grotesca. Arniches va poco a poco evolucionando hacia su cima en el teatro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora podr\u00edamos discutir sobre el t\u00edtulo de la obra: <em>La Cara de Dios. <\/em>Es posible que fuese puesto por la relaci\u00f3n directa del enamoramiento de la pareja principal en el Romer\u00eda del Viernes Santo en la ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n para honrar la reliquia de la Cara de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n podr\u00edamos elucubrar con la posibilidad de que los propios personajes llegasen a situaciones tan l\u00edmites en sus vidas que acabasen sintiendo la presencia de Dios en sus vidas, tal y como le ocurre a Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, para un hijo, la nana cantada por su madre puede ser la presencia de la cara de Dios en su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tenemos la oportunidad de disfrutar de un reportaje sobre la m\u00fasica de Ruperto Chap\u00ed realizado por rtve.es<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.rtve.es\/alacarta\/videos\/imprescindibles\/imprescindibles-chapi-esencia-zarzuela\/3157219\/\">http:\/\/www.rtve.es\/alacarta\/videos\/imprescindibles\/imprescindibles-chapi-esencia-zarzuela\/3157219\/<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, Ram\u00f3n de Valle-Incl\u00e1n le pidi\u00f3 permiso a Carlos Arniches para desarrollar una novela con la trama de su zarzuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1495\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-199x300.jpg\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-199x300.jpg 199w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-679x1024.jpg 679w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-768x1159.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-1018x1536.jpg 1018w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-1357x2048.jpg 1357w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-scaled.jpg 1696w\" sizes=\"auto, (max-width: 199px) 100vw, 199px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Foto del Archivo familiar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1496\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-02-292x300.jpg\" alt=\"\" width=\"292\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-02-292x300.jpg 292w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-02-998x1024.jpg 998w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-02-768x788.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-02-1496x1536.jpg 1496w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/05\/la-cara-de-dios-valle-inclan-02-1995x2048.jpg 1995w\" sizes=\"auto, (max-width: 292px) 100vw, 292px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Foto del Archivo familiar.<\/em><\/p>\n<p>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p>62-<a href=\"https:\/\/www.abc.es\/madrid\/20150609\/abci-capilla-cara-dios-201506081252.htm\"> https:\/\/www.abc.es\/madrid\/20150609\/abci-capilla-cara-dios-201506081252.htm<\/a><\/p>\n<p>63.- Barron \u2013 Arniches, Joseba: \u201cLos Pilares de Arniches\u201d. P\u00e1g. Ed. Bubok. Bilbao 2018.<\/p>\n<p>64.- Barron \u2013 Arniches, Joseba: \u201cLos Pilares de Arniches\u201d. P\u00e1g. Ed. Bubok. Bilbao 2018<\/p>\n<p>65.- <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Santos_Yubero\">Santos Yubero, Mart\u00edn<\/a> (7 de abril de 1986). <a href=\"http:\/\/hemeroteca.abc.es\/nav\/Navigate.exe\/hemeroteca\/madrid\/abc\/1986\/04\/07\/026.html\">\u00abDe art\u00edculos y preposiciones\u00bb<\/a>. <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/ABC_(Espa%C3%B1a)\"><em>ABC<\/em><\/a>: p\u00e1g. 26. Madrid. 1986.<\/p>\n<p>66.-Barron \u2013 Arniches, Joseba: \u201cLos Pilares de Arniches\u201d. P\u00e1g. Ed. Bubok. Bilbao 2018<\/p>\n<p>98- Fern\u00e1ndez Shaw, Carlos: <a href=\"https:\/\/www.march.es\/bibliotecas\/repositorio-fernandez-shaw\/ficha.aspx?p0=fshaw:172&amp;l=1\">https:\/\/www.march.es\/bibliotecas\/repositorio-fernandez-shaw\/ficha.aspx?p0=fshaw:172&amp;l=1<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&nbsp; LA CARA DE DIOS \u00a0 O \u00a0 EL DRAMA DEL AMOR DESCONFIADO. \u00a0\u00a0\u00a0 www.archive.org \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El t\u00edtulo era muy f\u00e1cilmente comprendido en la \u00e9poca de Carlos Arniches. Seg\u00fan nos cuenta en ABC, B.F. Rebolledo (62), hab\u00eda costumbre de hacer una romer\u00eda en Viernes Santo, a la ermita de Nuestra Se\u00f1ora de la Concepci\u00f3n sita&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/05\/02\/obra-numero-44-la-cara-de-dios\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[118,81],"tags":[247,248],"class_list":["post-1486","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-etapa-moralizante","category-pilar-molto","tag-la-cara-de-dios","tag-valle-inclan"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1486"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1500,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1486\/revisions\/1500"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1486"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1486"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1486"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}