{"id":1824,"date":"2020-08-30T08:46:18","date_gmt":"2020-08-30T08:46:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=1824"},"modified":"2020-08-30T08:48:53","modified_gmt":"2020-08-30T08:48:53","slug":"obra-numero-60-la-cancion-del-naufrago","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/08\/30\/obra-numero-60-la-cancion-del-naufrago\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 60: LA CANCI\u00d3N DEL N\u00c1UFRAGO."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>LA CANCI\u00d3N DEL N\u00c1UFRAGO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA C\u00d3LERA DE DIOS.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1825\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO-300x190.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"190\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO-300x190.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO-768x486.png 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO.png 982w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.youtube.com\">www.youtube.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escribe esta obra Carlos Arniches junto con Carlos Fern\u00e1ndez Shaw (1865-1911) con el que colabor\u00f3 en tres ocasiones m\u00e1s (93). Se estrena el 18 de febrero de 1903.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Enric Morera i Viura fue el encargado de la m\u00fasica de este Drama L\u00edrico (1865- 1942.) Fue un m\u00fasico primordial en el nacionalismo musical catal\u00e1n (93). Hay que se\u00f1alar que es la primera \u201ctragedia\u201d de Arniches. Incluimos la obra en su Etapa Rural.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Dedican esta obra a don Juan Mart\u00ednez Abades, que se encarg\u00f3 del atrezzo y vestuario. Nacido en Gij\u00f3n en 1862, ejerci\u00f3 como pintor de motivos de la cornisa cant\u00e1brica. Muere en Madrid en 1920 (94)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1826\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CARLOS-FERNANDEZ-SHAW-300x125.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"125\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CARLOS-FERNANDEZ-SHAW-300x125.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CARLOS-FERNANDEZ-SHAW-1024x427.png 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CARLOS-FERNANDEZ-SHAW-768x321.png 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/CARLOS-FERNANDEZ-SHAW.png 1119w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0Carlos Fern\u00e1ndez Shaw. Archivo de Carlos Fern\u00e1ndez Shaw. Madrid: Fundaci\u00f3n Juan March, 2011. [Consulta: (20\/10\/2019)]. Disponible en Web: <a href=\"https:\/\/www.march.es\/bibliotecas\">www.march.es\/bibliotecas<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1827\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO-LIBRETO-214x300.jpg\" alt=\"\" width=\"214\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO-LIBRETO-214x300.jpg 214w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/LA-CANCION-DEL-NAUFRAGO-LIBRETO.jpg 400w\" sizes=\"auto, (max-width: 214px) 100vw, 214px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.todocoleccion.net\">www.todocoleccion.net<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>La obra se desarrolla en Cantabria, en un pueblo pescador. Etapa Rural de Arniches. Rosa que est\u00e1 casada con Andr\u00e9s se ha enamorado de un antiguo novio, Esteban. Andr\u00e9s sospecha algo aunque no lo tiene nada claro. El t\u00edo Pedro, que es como el padre de Andr\u00e9s ya que desde muy peque\u00f1o le ense\u00f1\u00f3 todo lo que deb\u00eda saber del mar, est\u00e1 muy preocupado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es de madrugada y comienza la obra con el Coro de Pescadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 88<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CORO.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Vamos, pescadores,<\/p>\n<p>que la luz del alba<\/p>\n<p>all\u00e1 por oriente<\/p>\n<p>se ve clarear;<\/p>\n<p>vamos, pescadores,<\/p>\n<p>dejad el descanso,<\/p>\n<p>que hermosa y tranquila<\/p>\n<p>espera la mar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Mart\u00edn y sus barcas salen a pescar. El t\u00edo Pedro llega despu\u00e9s ante la casa de Andr\u00e9s y Rosa y le llama para que ellos vayan tambi\u00e9n. Rosa le dice que ha pasado mala noche. \u201c\u00a1Otro d\u00eda sin salir!\u201d, se dice el t\u00edo Pedro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Siempre dentro de un drama como el que vamos a presenciar, Arniches introduce un elemento c\u00f3mico que lo equilibre. En este caso, el personaje de Quisquillas nos va a distraer de la tragedia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 84<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>QUISQUILLAS.- Bueno, pues mi padre empe\u00f1ao en que dedique a la n\u00e1utica, y para que me vaya haciendo al tole, tole, de la mar, me hace ir a bordo de las lanchas y salir a la costera de la sardina, a la del besugo y a la del bonito. \u00bfY ust\u00e9 cree que yo sirvo para eso?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.- \u00bfPa bonito?&#8230; ni de pensamiento.<\/p>\n<p>Notamos c\u00f3mo es la primera vez en la que Arniches trata la mar en femenino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quisquillas quiere ser labrador; su padre no le permite los amor\u00edos con Teresina, la hija del t\u00edo Patache, y con tal de alejarlos hace lo que sea. Se repite a s\u00ed mismo: \u201c\u00a1Quien dijo mujer, dijo pesadumbre!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para que Quisquillas tenga en qu\u00e9 entretenerse y entretenernos, Arniches nos presenta en la cuarta escena a la t\u00eda Loba <em>(Una t\u00eda astrosa y desgre\u00f1ada.)<\/em>, pegando a su hija, la Sidora <em>(Muchacha de pobre vestir y dulce aspecto.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Resulta que Sidora remienda las ropas de Garrones, un pobre diablo que vive de la caridad del pueblo. La t\u00eda Loba est\u00e1 sospechando el enamoramiento de ambos y no lo puede consentir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando desaparecen de escena, sale Garrones <em>(Tipo desgre\u00f1ado, curtido por el sol, feo, pelo enmara\u00f1ado.)<\/em> Est\u00e1 furioso con la t\u00eda Loba porque no le devuelve los pantalones que le estaba remendando Sidora. Sale en calzoncillos insult\u00e1ndola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quisquillas le pregunta si quiere a Sidora, y le contesta que s\u00ed, <em>\u201c\u00a1que la quedr\u00e1 hasta el remate de su vida!\u201d<\/em>. Entonces decide ayudarle, dejarle ropa de su padre y ense\u00f1arle todo lo que \u00e9l sabe del amor, y al final har\u00e1 que se ablande la t\u00eda Loba y les permita estar juntos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aparece en escena Esteban preguntando por si se sale hoy o no a pescar. El t\u00edo Pedro le dice que a\u00fan Andr\u00e9s no se ha levantado. Esteban esperar\u00e1 en la taberna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro est\u00e1 mosqueado con la posible mar de fondo que haya entre estos tres: Andr\u00e9s, Rosa y Esteban. La t\u00eda Loba le dice que se murmura que Rosa mantiene relaciones con Esteban. El t\u00edo Pedro est\u00e1 sufriendo por Andr\u00e9s, que lo quiere como un hijo, y decide hablar con Rosa. Aprovecha la ocasi\u00f3n en la que \u00e9sta saca una mesa y unas sillas para desayunar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 53<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena VIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.- De rapaz perd\u00eda a los m\u00edos, y de all\u00e1 para ac\u00e1 s\u00f3lo viv\u00ed en el mundo, pegao al carel de la barca como el muergo a la quilla. Sin quereres estaba, cuando rebull\u00f3 Andr\u00e9s a mi lao. Era un arrapiezo sanote de alma y cuerpo con pecho duro y brazo firme. Li tom\u00e9 apego. A mi lao creci\u00f3. Yo l\u2019he ense\u00f1ao qu\u00e9 viento es el que tumba y qu\u00e9 ola es la que anega; c\u00f3mo se gobierna y c\u00f3mo se reza cuando rebrama esa furia arreando sus ara\u00f1azos. Le di mi ciencia de mar y con ella mi alma tambi\u00e9n. Hemos pasao juntos muchas fatigas sobre esas olas, y cuando dos corazones se ajuntan sobre cuatro tablas, se alumbran con los mesmos rel\u00e1mpagos, temen a la misma muerte y se unen en la mesma oraci\u00f3n, \u00a1la amist\u00e1 se agarra en duro! Los que no tienen na seguro alrededor, buscan lo firme aqu\u00ed dentro. <em>(Golpe\u00e1ndose el pecho.)<\/em> La mar da estos quereres. \u00a1Calcula c\u00f3mo querr\u00e9 yo a Andr\u00e9s!&#8230; \u00bfC\u00f3mo a un hijo?&#8230; No s\u00e9 si as\u00ed, porque nunca los tuve. Pero si querer su bien m\u00e1s que el m\u00edo y su vida m\u00e1s que la m\u00eda, y anhelar por su contento es querer como un padre, asina le quiero. Y como su padre, te lo pide este pobre ag\u00fcelo: mira por su bien Rosa. \u00a1Mira por su bien! Eso te pido; \u00a1na m\u00e1s!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 208: <em>Arniches define la amistad de los hombres rudos de la mar, que se convierte en amor paterno \u2013 filial: -\u201cla amistad se agarra en duro\u201d-; toda la sabidur\u00eda del marino viejo es transmitida al hijo que nunca tuvo, y todas las experiencias vividas juntos afianzan ese amor.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando sale Andr\u00e9s, el t\u00edo Pedro se queja de lo larga que es la varadura, ya llevan 3 d\u00edas encayados. Andr\u00e9s le promete que se si sopla \u201cmistral\u201d al medio d\u00eda salen a Punta Pi\u00f1ones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se va Rosa, el t\u00edo Pedro insiste para que Andr\u00e9s le cuente lo que lleva dentro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.- Se enga\u00f1ar\u00e1 el que no sepa mirar a lo alto y a lo hondo; el que no sea marinero. Yo no me enga\u00f1o. <em>(Momento de pausa. Andr\u00e9s no contesta.)<\/em> \u00bfCallas?&#8230; \u00a1Algo hay! <em>(Acerc\u00e1ndose a Andr\u00e9s y cogi\u00e9ndole cari\u00f1osamente la mano.)<\/em> Andr\u00e9s, haz rumbo ac\u00e1 y suelta lastre al abrigo de este pe\u00f1asco hecho a temporales. <em>(Golpe\u00e1ndose el pecho.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANDR\u00c9S.- Pos s\u00ed, t\u00edo Pedro, lleva ust\u00e9 raz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 209: <em>Arniches escribe la frase m\u00e1s hermosa que se puede decir entre marineros: \u201cAndr\u00e9s, haz rumbo ac\u00e1 y suelta lastre al abrigo de este pe\u00f1asco hecho a temporales.\u201d Nadie pod\u00eda expresar mejor la amistad: cu\u00e9ntamelo todo y conmigo estar\u00e1 a buen recaudo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Andr\u00e9s le cuenta que desconf\u00eda de Esteban, que cree en el amor de Rosa, pero ya no est\u00e1 a gusto con Esteban, adem\u00e1s hab\u00edan sido novios antes de conocer a Andr\u00e9s. Esteban desapareci\u00f3 del pueblo y Rosa y Andr\u00e9s se casaron. Despu\u00e9s volvi\u00f3 Esteban sin una peseta. Andr\u00e9s le dio trabajo en su barca. Ahora se arrepiente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andr\u00e9s le comenta a Rosa que saldr\u00e1n a las doce y se va. Llega Esteban y abraza amorosamente a Rosa, y ella le corresponde. Le confiesa a Rosa que siempre ha odiado a Andr\u00e9s, que siempre ten\u00eda lo que \u00e9l deseaba, y ahora quer\u00eda quit\u00e1rselo todo. De repente, y sin previo aviso, aparece Andr\u00e9s y les sorprende amartelados. Deja que Rosa se meta en casa y reta a Esteban. Se matar\u00e1n en la mar, a cuchilladas sobre las olas. Quedan a las doce.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Rosa y se sorprende de ver a Andr\u00e9s; \u00e9ste le recuerda los a\u00f1os de noviazgo en la que le recuerda la primera canci\u00f3n que le cant\u00f3. Se hizo tan popular que en el pueblo no hab\u00eda mozo que no rondara a una moza con \u201cla canci\u00f3n de Andr\u00e9s\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 89<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena XV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANDR\u00c9S.- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 No importa que la estrella<\/p>\n<p>cubra la nube,<\/p>\n<p>que al fin la nube pasa<\/p>\n<p>y la estrella luce.<\/p>\n<p>No importa que a las pe\u00f1as<\/p>\n<p>el mar azote,<\/p>\n<p>que al fin entre las rocas<\/p>\n<p>el mar se rompe.<\/p>\n<p>No importan las desgracias<\/p>\n<p>ni los tormentos,<\/p>\n<p>a los hombres de temple<\/p>\n<p>si saben serlo;<\/p>\n<p>que m\u00e1s que las estrellas<\/p>\n<p>brilla su honor,<\/p>\n<p>y es firme como roca<\/p>\n<p>su coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Canci\u00f3n de la esperanza,<\/p>\n<p>t\u00fa me mantienes<\/p>\n<p>contra las iras locas<\/p>\n<p>del mar rugiente;<\/p>\n<p>contra los duros golpes<\/p>\n<p>del mundo infame;<\/p>\n<p>contra los enga\u00f1os<\/p>\n<p>y los pesares.<\/p>\n<p>Al fin la nube pasa,<\/p>\n<p>la estrella brilla<\/p>\n<p>y en las rocas se rompe<\/p>\n<p>la mar brav\u00eda.<\/p>\n<p>Y a\u00fan m\u00e1s que las estrellas<\/p>\n<p>brilla mi amor,<\/p>\n<p>y es firme como roca<\/p>\n<p>mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 210: <em>El poema deja claro el comportamiento honrado del enamorado en comparaci\u00f3n con las estrellas y con el mar. Su coraz\u00f3n es duro como las pe\u00f1as, y la mar se romper\u00e1 en \u00e9l. Su amor es brillante como las estrellas y aguantar\u00e1 los nubarrones que tenga que aguantar; \u00a1siempre acabar\u00e1 brillando!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Justo al terminar, y tras una pausa para dejar clara la situaci\u00f3n de ruptura entre ambos comienzan los rayos en el cielo, las nubes que llegan y la luz que se baja: \u00a1llega la tormenta!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andr\u00e9s ordena desamarrar la barca a Esteban. Rosa quiere imped\u00edrselo. No ceden. Esteban le susurra a Rosa que Andr\u00e9s ya lo sabe todo. Se huele la tragedia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andr\u00e9s se despide de Rosa: \u201c\u00a1Para ti, la vida, que es el tormento! \u00a1Para nosotros, la borrasca, que es lo que hizo tu amor: nos junta y nos llama para aniquilarnos!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro llega cuando ya han partido y le pregunta a Rosa: &#8211; \u201c\u00bfD\u00f3nde van, Rosa?\u201d- y ella le contesta:- \u201c\u00a1A la muerte!\u201d-<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro se queda llamando a Andr\u00e9s para que vuelva. \u2013\u201c\u00a1Andr\u00e9s\u2026 Andr\u00e9s!&#8230; \u00a1Hijo m\u00edo!&#8230; \u00a1Vuelve!&#8230; \u00a1Ven\u2026 por m\u00ed! \u00a1Por m\u00ed, siquiera! \u00a1Andr\u00e9s, Andr\u00e9s, Andr\u00e9s! Y acaba el cuadro.<\/p>\n<p>El segundo cuadro nos muestra a ambos luchando en la barca. Los dos gritan al final: \u00a1Ah!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer cuadro es la escena del primero con el pueblo de pescadores. Todo el pueblo est\u00e1 pendiente de las barcas que regresan tras el temporal. No se ve la de Andr\u00e9s y Esteban.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Traen en procesi\u00f3n al Cristo de los N\u00e1ufragos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El coro canta al Dios de los pobres n\u00e1ufragos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro ve la barca de Andr\u00e9s\u2026 tripulada s\u00f3lo por Esteban. Al llegar a puerto dice que lo barri\u00f3 un golpe de mar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro no le cree y le espeta: \u201c\u00a1Le has dejado en la mar, pero Dios me ha dejado en tierra para vengarle!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y cae el tel\u00f3n lentamente. Fin del Acto I.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto nos muestra la costa, una carretera, una sidrer\u00eda y campo en el que se celebra una romer\u00eda. Es un d\u00eda de fiesta. Ha pasado un a\u00f1o desde la tormenta. Es por la tarde y en palabras de Arniches: <em>El sol poniente dora con sus reflejos la alegre campi\u00f1a y el mar azul y tranquilo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El coro de mozos y mozas canta y baile alegre. Se oyen campanadas y cohetes. Los marineros juegan a las cartas. Comentan que Rosa y Esteban se casan. Rememoran el d\u00eda de la tormenta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 54<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO MART\u00cdN.- \u00a1Rayos! \u00a1No me\u00a0 se pue olvidar! \u00a1Valiente d\u00eda! Antes del amanecer sal\u00ed yo con mis barcas, y all\u00e1 pal filo de las once, recuerdo que nos larg\u00f3 el sur los primeros trallazos; el cielo se puso en un am\u00e9n negro como la tinta y all\u00e1 va mar gruesa a los dos menutos. Tuvimos que arriar; silbando el viento en la jarcia como demonios coronaos, y vengan truenos y centellas por arriba, y monta\u00f1as de espuma por abajo. En esto me veo a doscientas brazas la barca de Andr\u00e9s perd\u00eda casi. La tripulaban \u00e9l y Esteban. Los tap\u00f3 un golpe de mar, hizo la barca una gui\u00f1ada y los perdimos de vista. Cuando los volvimos a ver iba uno solo, sujeto al carel; al menuto, pas\u00f3 rozando con su barca una goleta americana, navegando a la capa. \u00a1Pue que los salven!, pensamos\u2026 Pero no fue as\u00ed. Ya sab\u00e9is lo que pas\u00f3. Asina de que volvimos, como Dios quiso, al rato vino Esteban solo\u2026 \u00a1Andr\u00e9s se hab\u00eda ahogao!&#8230; \u00a1Andr\u00e9s!&#8230; \u00a1La flor de la hombr\u00eda de bien!&#8230; \u00a1Rayos, de perlas finas estuvo la tardecita aquella!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siguen jugando a las cartas y comentando que es mejor que se casen y no que anden \u201cpingoneando\u201d por ah\u00ed. Se lamentan del estado en el que qued\u00f3 el t\u00edo Pedro, que no ha vuelto a la mar desde aqu\u00e9l d\u00eda, y que despu\u00e9s de emborracharse bien, se acerca al acantilado a llamar a Andr\u00e9s todas las tardes. En la siguiente escena canta su \u201cbalada al n\u00e1ufrago\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 90<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Por las noches ven\u00edan<\/p>\n<p>todos los s\u00e1bados<\/p>\n<p>las brujas perras<\/p>\n<p>en sus escobas.<\/p>\n<p>Y ya no vienen<\/p>\n<p>hace tres s\u00e1bados<\/p>\n<p>por que pa brujas<\/p>\n<p>bast\u00e1is vosotras.<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>\u00a1Desde el mar por las noches<\/p>\n<p>vuelven los n\u00e1ufragos!<\/p>\n<p>\u00a1Vuelven las tristes<\/p>\n<p>almas en pena!<\/p>\n<p>\u00a1Salen del agua<\/p>\n<p>como unas sombras,<\/p>\n<p>y con la brisa<\/p>\n<p>vienen a tierra!<\/p>\n<p>\u00a1Vendr\u00e1!, \u00a1vendr\u00e1!<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>\u00a1Desde el mar, por la noche,<\/p>\n<p>vuelve a mis brazos,<\/p>\n<p>sobre mi pecho<\/p>\n<p>que aqu\u00ed te aguarda!<\/p>\n<p>\u00a1Pero un d\u00eda<\/p>\n<p>vendr\u00e1n las almas!<\/p>\n<p>\u00a1Vendr\u00e1!, \u00a1vendr\u00e1!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora la podemos escuchar en este enlace:<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=K_9SLpqXfEE\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=K_9SLpqXfEE<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro pide a Ton\u00edn, el tabernero que le ponga un jarro de vino. Ahora, habl\u00e1ndole a la jarra, compone Arniches, en prosa, un hermoso y triste poema al vino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 91<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Ven aqu\u00ed\u2026<\/p>\n<p>\u00a1M\u00eda qu\u00e9 hermoso!&#8230;<\/p>\n<p>No sabe qu\u00e9 penas te agarran<\/p>\n<p>Pero te alivia toas.<\/p>\n<p>\u00bfTienes muchas?&#8230; \u00a1muchas!<\/p>\n<p>\u00bfPocas?&#8230; \u00a1a \u00e9l que le importa!<\/p>\n<p>No te pregunta cu\u00e1ntas.<\/p>\n<p>Calla y consuela\u2026 \u00a1amigo fiel!&#8230;<\/p>\n<p>Otro amigo ten\u00eda yo\u2026 Ese\u2026 \u00a1el mar!<\/p>\n<p>Por \u00e9ste le cambi\u00e9, que \u00e9se, traidor me ha salido.<\/p>\n<p>\u00a1Se me llev\u00f3 la alegr\u00eda y no me la devuelve!&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Ladr\u00f3n!&#8230; \u00a1Ladr\u00f3n!&#8230; \u00a1mi\u00e1lo!&#8230;<\/p>\n<p>Se paece a la mujer. Manso, suave.<\/p>\n<p>Te llama con voces que no entiendes,<\/p>\n<p>pero que te llevan pa junto a \u00e9l\u2026<\/p>\n<p>y cuando te asegura, \u00a1al fondo!&#8230;<\/p>\n<p>Y la ola que te ahoga sigue corriendo,<\/p>\n<p>corriendo, hermosa, hinch\u00e1, tranquila,<\/p>\n<p>a ahogar a otro, y a otro, y a otro despu\u00e9s\u2026<\/p>\n<p>Y al fondo todos; al olvido,<\/p>\n<p>al silencio los que se confiaron.<\/p>\n<p>\u00a1Solamente acaricia con besos de espuma<\/p>\n<p>lo que no puede llevarse: a la roca firme\u2026!<\/p>\n<p>\u00a1Como la mujer, cuando da con un alma dura!&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Infames las dos! \u00a1Infames! \u00a1Ja, ja, ja!&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Calle!&#8230; \u00a1Parece que me contesta ya!<\/p>\n<p>\u00a1Jurar\u00eda que o\u00ed su voz!&#8230; \u00a1Andr\u00e9s!&#8230; \u00a1Andr\u00e9s!&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Nada!&#8230; \u00a1Vino, Pedro, m\u00e1s vino!&#8230; \u00a1Ya oir\u00e1!&#8230;<\/p>\n<p>\u00a1Ja,ja!&#8230; \u00a1Y si llamara Rosa,<\/p>\n<p>todav\u00eda puede que contestase!&#8230; \u00a1Ja, ja, ja!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 211: <em>En este poema en prosa Arniches expresa con claridad meridiana el c\u00edrculo infernal en el que se ve envuelto el alcoh\u00f3lico, el borracho\u2026 Todo nos lo quita el vino, nos quita las penas, muchas o pocas, y nos quita la esperanza, la lucidez y el futuro. Excelente retrato de una patolog\u00eda m\u00e1s frecuente de lo que imaginamos en nuestro entorno.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>La t\u00eda Loba encuentra en este estado de confusi\u00f3n al t\u00edo Pedro y le hace part\u00edcipe del rumor que hay en el pueblo: Rosa y Esteban se casan. El t\u00edo Pedro planea su venganza esta misma tarde cuando suban a la romer\u00eda, ser\u00e1 una fiesta, \u00a1una fiesta de muerte!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Quisquillas est\u00e1 ilustrando en el amor a la pareja Sidora &#8211; Garrones, y de tanto estar con ellos, ha quedado enamorada de Sidora. Ahora tiene un dilema que no sabe c\u00f3mo resolver. Lo curioso de la obra, es que no se vuelve a mencionar a Teresina ni a su padre el t\u00edo Patache. Suponemos que al realizar una obra \u201ca dos manos\u201d, estos lapsus son m\u00e1s f\u00e1ciles de que ocurran.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la zona de la romer\u00eda se ven a mozos que dan vivas a Esteban planeando la fiesta de la tarde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosa, sin embargo, est\u00e1 cayendo en el miedo, cree haber visto una figura con las formas de Andr\u00e9s. Su temor est\u00e1 enrareciendo la relaci\u00f3n con Esteban.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La t\u00eda Loba tambi\u00e9n le cuenta a t\u00edo Pedro que ha visto a un hombre zarpar en la barca de Andr\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por fin llega Esteban cantando rodeado del pueblo y canta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 92<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ESTEBAN.- \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hay en el mundo seres<\/p>\n<p>m\u00e1s que el diablo malos.<\/p>\n<p>Yo contra todos canto:<\/p>\n<p>Felices los que se casan<\/p>\n<p>con un verdadero amor,<\/p>\n<p>que el amor borra la pena<\/p>\n<p>\u00a1que de los celos naci\u00f3!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 212: <em>Arniches pretende con esta copla prevenir contra lo que va a pasar. El amor que nace de los celos no es un buen compa\u00f1ero de vida.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En la escena XVI Rosa y Esteban cantan a su amor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 93<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XVI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1As\u00ed, mir\u00e1ndonos con ansia inmensa!<\/p>\n<p>\u00a1Y que nos mate la misma suerte!<\/p>\n<p>\u00a1Y que nos cubra la misma tierra!<\/p>\n<p>Tu cuerpo tiembla con mi cuerpo,<\/p>\n<p>siento latir tu coraz\u00f3n<\/p>\n<p>y dudo, a veces, si es el tuyo<\/p>\n<p>o es el m\u00edo.<\/p>\n<p>\u00a1Son los dos!<\/p>\n<p>los que a un mismo tiempo laten<\/p>\n<p>muy a prisa con el ansia del amor.<\/p>\n<p>Oigo en tu boca las palabras<\/p>\n<p>con que yo canto mi pasi\u00f3n,<\/p>\n<p>y pienso a veces que es mi boca<\/p>\n<p>la que las dice\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Son las dos!<\/p>\n<p>las que a un mismo tiempo dicen<\/p>\n<p>tus afanes y mis ansias, \u00a1y tu amor!<\/p>\n<p>En mis brazos, \u00a1ay Rosa del alma,<\/p>\n<p>t\u00fa tiemblas, lo mismo<\/p>\n<p>que en el aire la luz de la llama!<\/p>\n<p>\u00a1Que nos confundan el mismo amor,<\/p>\n<p>la misma pena y el mismo af\u00e1n\u2026<\/p>\n<p>hasta una misma condenaci\u00f3n!<\/p>\n<p>\u00a1S\u00ed! \u00a1Todo igual para los dos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 213: <em>Arniches est\u00e1 describiendo en este poema el amor y el miedo de dos amantes que saben que han cometido un asesinato para poder estar juntos. El amor junto con el miedo no es un verdadero amor. No llegar\u00e1 a buen puerto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Esteban sigue notando el miedo que tiene Rosa. Le pregunta que por qu\u00e9, y sale de la sombra el t\u00edo Pedro con el cuchillo de Andr\u00e9s para responderle, \u201c- \u00a1De la conciencia, asesino!&#8230;\u201d Entonces se entabla una pelea en la que Esteban arroja por el suelo al t\u00edo Pedro. No lo mata por ser un viejo y se van a la taberna. El t\u00edo Pedro se levanta muy trabajosamente y grita: \u201c\u00a1Justicia\u2026 justicia de Dios! \u00bfD\u00f3nde est\u00e1s? \u00a1Andr\u00e9s! \u00a1Andr\u00e9s!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De repente, se escucha m\u00fasica lejana y la voz de Andr\u00e9s cantando <em>La Canci\u00f3n del N\u00e1ufrago<\/em>:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No importa que la estrella<\/p>\n<p>cubra la nube,<\/p>\n<p>que al fin la nube pasa,<\/p>\n<p>la estrella luce.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos quedan sobrecogidos. Esteban grita:- \u201c\u00a1Mentira!\u201d El t\u00edo Pedro: \u201c\u00a1Andr\u00e9s!&#8230; \u00a1O\u00edd y temblad, asesinos! \u00a1Es la justicia de Dios que llega! \u00a1que llega! y finaliza el segundo acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto nos presenta la plaza de un pueblo de la costa con la Iglesia, el p\u00f3rtico y las calles que desembocan en la plaza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera escena es de m\u00fasica, jolgorio general, coros de mozos y mozas por la boda de Esteban y Rosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Mart\u00edn y los dem\u00e1s dudan que puedan ser felices despu\u00e9s de lo ocurrido la tarde de la romer\u00eda. Nada saben del t\u00edo Pedro. El t\u00edo Mart\u00edn piensa que pudieron imitar la voz de Andr\u00e9s con su canci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras Esteban convida a todos a su boda, llega Botal\u00f3n contando que ha visto al t\u00edo Pedro todo mojado en la playa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 85<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BOTAL\u00d3N.- Coger la pipa que me s\u2019hab\u00eda ca\u00eddo y levantarme y o\u00edr que me dec\u00eda el t\u00edo Pedro: \u201cSi vas a la boda de Esteban, dile que si no tiene testigos, que all\u00e1 voy. Que vengo del otro mundo na m\u00e1s que pa eso: pa presenciar su infamia\u201d. Y \u00a1tras! salta de roca en roca ligero como una gaviota y me\u00a0 se pierde de vista. Echo a correr y aqu\u00ed me ten\u00e9is m\u00e1s muerto que vivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO MART\u00cdN.- \u00a1Rayos! \u00a1qu\u00e9 cosa m\u00e1s horrible!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENEGILDO.- Oye, t\u00fa, \u00bfno ser\u00e1 que has perd\u00edo el juicio?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BOTAL\u00d3N.- Yo creo que no, porque yo no le echao de menos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quisquillas ha vestido con un frac muy corto a Garrones para que se declare a Sidora y le pida permiso a t\u00eda Loba para casarse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 86<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>QUISQUILLAS.- No tengas cuidao; t\u00fa me dejas a m\u00ed que l\u2019haga la petici\u00f3n de mano\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GARRONES.- Nos la va a dar con u\u00f1as y todo, ya ver\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quisquillas le pide la mano de Sidora a la t\u00eda Loba para Garrones y la acepta. Tambi\u00e9n es cierto que tiene una conversaci\u00f3n fuerte con Quisquillas para ponerle en su sitio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El coro general canta <em>\u201cBrillan los cielos sin una nube\u201d<\/em> en la que se\u00f1alan que Rosa llega p\u00e1lida como una muerta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esteban entra orgulloso, y el t\u00edo Pedro, escondido, con risa infernal dice que vive en la mar con el otro muerto y que hoy vienen los dos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuenta que Andr\u00e9s fue salvado por una goleta y curado de las cinco pu\u00f1aladas recibidas; que pas\u00f3 muchos meses cur\u00e1ndose y que ahora ha llegado para vengarse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El coro canta <em>\u201cAll\u00e1 van\u201d<\/em> cuando salen ya casados Esteban y Rosa. Como es costumbre, cuando pasan los novios, el que le canta una buena copla se lleva un dinerito; as\u00ed van cantando varios y recibiendo su parte. De repente uno canta una estrofa de la canci\u00f3n del n\u00e1ufrago. Todos quedan paralizados. Se vuelve a escuchar desde otro sitio\u2026 \u00a1y entra Andr\u00e9s y el t\u00edo Pedro!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.- \u00a1S\u00ed, miserables!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANDR\u00c9S.- \u00a1Nos pone frente a frente la c\u00f3lera de Dios!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ESTEBAN.- \u00a1No, sue\u00f1o, no!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Andr\u00e9s cuenta la historia de su casi ahogamiento y que ha venido a ver c\u00f3mo sufre Esteban, c\u00f3mo le mata y c\u00f3mo muere.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esteban quiere enfrentarse a \u00e9l, quedan los dos en el centro de la escena y Esteban \u00a1cae muerto!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El t\u00edo Pedro exclama:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO PEDRO.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Su crimen le mat\u00f3:<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 94<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuanto robarle quiso<\/p>\n<p>se lo rob\u00f3 a traici\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00a1paz y contento y honra!,<\/p>\n<p>\u00a1la vida y el amor!<\/p>\n<p>\u00a1Quiso de Dios mofarse!,<\/p>\n<p>\u00a1su templo profan\u00f3!<\/p>\n<p>\u00a1Por ti lo ha castigado<\/p>\n<p>la c\u00f3lera de Dios!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tel\u00f3n y fin de la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJES DE ARNICHES<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 208: <em>Arniches define la amistad de los hombres rudos de la mar, que se convierte en amor paterno \u2013 filial: -\u201cla amistad se agarra en duro\u201d-; toda la sabidur\u00eda del marino viejo es transmitida al hijo que nunca tuvo, y todas las experiencias vividas juntos afianzan ese amor.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 209: <em>Arniches escribe la frase m\u00e1s hermosa que se puede decir entre marineros: \u201cAndr\u00e9s, haz rumbo ac\u00e1 y suelta lastre al abrigo de este pe\u00f1asco hecho a temporales.\u201d Nadie pod\u00eda expresar mejor la amistad: cu\u00e9ntamelo todo y conmigo estar\u00e1 a buen recaudo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 210: <em>El poema deja claro el comportamiento honrado del enamorado en comparaci\u00f3n con las estrellas y con el mar. Su coraz\u00f3n es duro como las pe\u00f1as, y la mar se romper\u00e1 en \u00e9l. Su amor es brillante como las estrellas y aguantar\u00e1 los nubarrones que tenga que aguantar; \u00a1siempre acabar\u00e1 brillando!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 211: <em>En este poema en prosa Arniches expresa con claridad meridiana el c\u00edrculo infernal en el que se ve envuelto el alcoh\u00f3lico, el borracho\u2026 Todo no lo quita el vino, nos quita las penas, muchas o pocas, y nos quita la esperanza, la lucidez y el futuro. Excelente retrato de una patolog\u00eda m\u00e1s frecuente de lo que imaginamos en nuestro entorno.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 212: <em>Arniches pretende con esta copla prevenir contra lo que va a pasar. El amor que nace de los celos no es un buen compa\u00f1ero de vida.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 213: <em>Arniches est\u00e1 describiendo en este poema el amor y el miedo de dos amantes que saben que han cometido un asesinato para poder estar juntos. El amor junto con el miedo no es un verdadero amor. No llegar\u00e1 a buen puerto.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>PROYECTO DE PEL\u00cdCULA SOBRE LA OBRA<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1830\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-canci\u00f3n-del-naufrago-pelicula-PREGUNTA-300x176.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"176\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-canci\u00f3n-del-naufrago-pelicula-PREGUNTA-300x176.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-canci\u00f3n-del-naufrago-pelicula-PREGUNTA-1024x602.png 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-canci\u00f3n-del-naufrago-pelicula-PREGUNTA-768x451.png 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-canci\u00f3n-del-naufrago-pelicula-PREGUNTA.png 1305w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>Fern\u00e1ndez Shaw, Carlos. Archivo de Carlos Fern\u00e1ndez Shaw. Madrid: Fundaci\u00f3n Juan March, 2011. [Consulta: (20\/10\/2019)]. Disponible en Web: <a href=\"https:\/\/www.march.es\/bibliotecas\">www.march.es\/bibliotecas<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una vez ya fallecido Enric Morera, se proyecta hacer una pel\u00edcula sobre la obra de teatro. Aqu\u00ed recogemos el comienzo de la carta que Mar\u00eda Morera escribe a Carlos Fern\u00e1ndez Shaw preguntando por los derechos que la familia tiene sobre la pel\u00edcula que se va a filmar con el t\u00edtulo: \u201c<em>La canci\u00f3n del n\u00e1ufrago<\/em>\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>FELICITACIONES POR EL \u00c9XITO DE LA OBRA.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1831\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-cancion-del-naufrago-peydro-300x202.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"202\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-cancion-del-naufrago-peydro-300x202.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-cancion-del-naufrago-peydro-768x517.png 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/la-cancion-del-naufrago-peydro.png 937w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Fern\u00e1ndez Shaw, Carlos. Archivo de Carlos Fern\u00e1ndez Shaw. Madrid: Fundaci\u00f3n Juan March, 2011. [Consulta: (20\/10\/2019)]. Disponible en Web: <a href=\"https:\/\/www.march.es\/bibliotecas\">www.march.es\/bibliotecas<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed vemos una felicitaci\u00f3n de Vicente Peydr\u00f3 i D\u00edez (Valencia- 1861- 1938.) a Carlos Fern\u00e1ndez Shaw por el \u00e9xito de la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1832\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Vicent_Peydr\u00f3_1907-210x300.jpg\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Vicent_Peydr\u00f3_1907-210x300.jpg 210w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/Vicent_Peydr\u00f3_1907.jpg 227w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Vicent Peydr\u00f3. <a href=\"http:\/\/www.wikipedia.org\">www.wikipedia.org<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vicente Peydr\u00f3 fue un notable compositor valenciano que se dedic\u00f3 fundamentalmente a la zarzuela como <em>\u201cLes barraques\u201d<\/em> de Eduardo Escalante (95).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>INVESTIGACIONES SOBRE LA G\u00c9NESIS DE LA OBRA<\/strong><\/p>\n<p><strong>ARNICHES Y LOS VASCOS EPISODIO N\u00daMERO 5.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>En el archivo de Carlos Fern\u00e1ndez Shaw (Fern\u00e1ndez Shaw, Carlos. Archivo de Carlos Fern\u00e1ndez Shaw. Madrid: Fundaci\u00f3n Juan March, 2011. [Consulta: (20\/10\/2019)]. Disponible en Web: <a href=\"https:\/\/www.march.es\/bibliotecas\">www.march.es\/bibliotecas<\/a>) hemos encontrado una\u00a0 carta fechada en San Sebasti\u00e1n el 13 de Julio de 1902 que es mandada por Carlos Arniches a Carlos Fern\u00e1ndez, comentando que ya ten\u00eda terminado el primer cuadro de la obra, que estaba contento y que le hab\u00eda dado un aire marinero notable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cQuerido Carlos: Hoy mismo acabo el acto primero, como me propuse. No lo env\u00edo hoy mismo porque no he tenido tiempo de ponerlo en limpio; pues no quiero envi\u00e1rselo con rectificaciones interlineadas y confusas, con mi letra menud\u00edsima.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Creo que he dado en el clavo\u2026salvo error u omisi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 He sido conciso, sencillo y claro, o por lo menos he procurado serlo. Creo que el acto lleva algo de aire de mar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 L\u00e9alo ud. friamente y d\u00edgame friamente su opini\u00f3n. Sin vacilaci\u00f3n ni escr\u00fapulos de delicadeza, puesto que vendr\u00edan____ _____ de manera m\u00e1s \u00fatil para el engranaje de las situaciones esenciales en la armadura de la obra.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Sin dudas ni temores. \u00a1Ojo!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Creo que ser\u00eda muy conveniente que Morera leyera el acto entero, \u00bfno le parece? Dios mediante se lo enviar\u00e9 el mi\u00e9rcoles.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Hasta ese d\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Salud para los suyos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Un abrazo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 San Sebasti\u00e1n 13 de Julio de 1902.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>De esta carta podemos deducir que Carlos Arniches hab\u00eda realizado los cantables del primer acto. De ah\u00ed su inter\u00e9s en que el Maestro Morera los leyese para ponerles m\u00fasica adecuada a las estrofas y contexto marinero. As\u00ed, los poemas 88 y 89 pertenecer\u00edan a Arniches, siendo \u00e9ste \u00faltimo <em>LA CANCI\u00d3N DEL N\u00c1UFRAGO, <\/em>que da t\u00edtulo a la obra, y que nos parece de una belleza sublime<\/p>\n<p>En una segunda carta explica que no ha podido \u201citalianizar\u201d a los personajes, que el marinero del cant\u00e1brico, \u00e1spero, rudo, le es tan sugestivo que no puede hacer otra cosa. <em>\u201cLo desconocido me es imposible.\u201d- <\/em>asegura Carlos Arniches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cPrimera: Como ver\u00e1 Ud. He hecho marineros vistos ____ . Me ha sido imposible italianizarnos. Yo hago, aunque lo haga mal lo que veo que es lo que intento. Lo desconocido me es imposible. El tipo seco, rudo, \u00e1spero y honrado del pescador cant\u00e1brico se presta tanto a la creaci\u00f3n dram\u00e1tica de esta obra, que me ha sugestionado. Lo de extranjerizarlos es tarea de Ud. si as\u00ed le parece mejor. Como es cuesti\u00f3n de di\u00e1logo, en alguno giros, no lo creo dif\u00edcil\u201d. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este fragmento le comenta que seg\u00fan su parecer, deben ser los dos hombres solos, Andr\u00e9s y Esteban, los que vayan en la barca a su lucha a muerte, y que no se entender\u00eda que subiera con ellos el t\u00edo Pedro.<\/p>\n<p><em>\u201c\u2026 matar al homicida en la barca o intentarlo por lo menos. Me parece por consecuencia de una naturalidad m\u00e1s conmovedora y m\u00e1s tr\u00e1gica, la partida de los dos hombres solos. Adem\u00e1s ser\u00eda muy convencional que\u2026\u201d<\/em><\/p>\n<p>La carta contin\u00faa con 2 observaciones m\u00e1s sobre los cantables de la tiple y sus mon\u00f3logos que se los deja a su discreci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cTercera: El primer cantable es provisional por la ____ . Usted me lo har\u00e1 bueno.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Cuarta: El mon\u00f3logo musical de la tiple, que es necesario; vea Ud. donde lo cuela, porque yo por no darle m\u00e1s vueltas a la cosa por miedo de echarla a perder, no he intentado siquiera. De todos modos lo suyo, indispensable para evitar que transcurra medio acto sin m\u00fasica.\u201d<\/em><\/p>\n<p>En esta parte final se despide d\u00e1ndole total libertad para \u201ccorte, pinche, rompa, modifique y haga cuantas variaciones se le antojen sin consideraci\u00f3n ninguna\u201d.- 21\/07\/1902. Tambi\u00e9n habla del sosiego \u201cde Figueras\u201d, que suponemos que ser\u00e1 el empresario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cComo decir a Ud. que corte, pinche, moje, modifique y haga con lo que va cuantas variaciones se le antojen sin consideraci\u00f3n ninguna. De todos modos el acto no es definitivo y tiempo queda para introducir en \u00e9l las reformas que consideremos oportunas. El caso es que le sirva a Morera de impresi\u00f3n y a Figueras de sosiego.\u201d<\/em><\/p>\n<p>En esta carta ya le comunica que dejan pronto San Sebasti\u00e1n y que ha terminado el segundo acto. \u201cEl final es de quitar el hipo\u201d seg\u00fan sus palabras.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0\u201cEl segundo acto va madurando; pienso acabarlo el lunes \u00f3 martes y remit\u00edrselo el domingo para que el lunes lo tenga en su poder, si Dios quiere. Del martes al domingo son los d\u00edas que calculo para ponerlo en limpio y corregir algo\u201d<\/em>. \u00a0Esta carta est\u00e1 fechada el 27 de julio de 1902 y pone la direcci\u00f3n desde la que la manda: Calle Zubieta, 3, San Debasti\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1835\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/calle-zubieta-3-Donosti-300x259.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"259\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/calle-zubieta-3-Donosti-300x259.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/08\/calle-zubieta-3-Donosti.png 705w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Calle Zubieta, 3. Donostia. <a href=\"http:\/\/www.googl.com\">www.google.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta carta, ya despu\u00e9s del estreno de la obra que se hizo en febrero, Carlos Arniches le cuenta de forma muy cari\u00f1osa que est\u00e1n felices en la playa donostiarra, descansando y disfrutando de los suyos. En un regalo impagable nos revela la direcci\u00f3n en la que veraneaban: c\/ Zubieta, 3, 3\u00ba y la hemos encontrado. Se despide con la frase: <em>\u201creciba un abrazo muy estrecho de su invariable Tocayo\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El n\u00famero 3 es el portal que se ve entre los andamios. Justo detr\u00e1s est\u00e1 la playa de la concha, y muy probablemente, su casa tuviese esas vistas privilegiadas de la bah\u00eda. El extenso conocimiento de Donosti y Donibane Loitzun en la obra <em>San Juan de Luz, <\/em>estrenada en Julio de 1902, nos hace pensar que desde 1900 est\u00e1 veraneando entre los vascos, despu\u00e9s de un verano poco agradable en Galicia.<\/p>\n<p><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/p>\n<p>93.- Avi\u00f1oa, X: \u201cMorera\u201d. Gente nostra, 37. Edit: Nou Art Thor, DL. Barcelona 1985<\/p>\n<p>94.- P\u00e9rez Rodr\u00edguez, D. y Pascual Molina J. F.: \u201c<em>Juan Mart\u00ednez Abades. El pintor del Cupl\u00e9. 150 aniversario\u201d. <\/em> 26- 141. Gij\u00f3n 2012<\/p>\n<p>95.- AADD. Historia de la m\u00fasica de la Comunidad Valenciana. Valencia: Prensa Valenciana SA, 19<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA CANCI\u00d3N DEL N\u00c1UFRAGO \u00a0 O \u00a0 LA C\u00d3LERA DE DIOS. \u00a0 www.youtube.com &nbsp; Escribe esta obra Carlos Arniches junto con Carlos Fern\u00e1ndez Shaw (1865-1911) con el que colabor\u00f3 en tres ocasiones m\u00e1s (93). Se estrena el 18 de febrero de 1903. &nbsp; Enric Morera i Viura fue el encargado de la m\u00fasica de este&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/08\/30\/obra-numero-60-la-cancion-del-naufrago\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[252,110],"tags":[283],"class_list":["post-1824","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1900-1920-primera-madurez-de-carlos-arniches","category-etapa-rural","tag-la-cancion-del-naufrago"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1824","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1824"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1824\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1838,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1824\/revisions\/1838"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1824"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1824"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1824"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}