{"id":1891,"date":"2020-09-26T14:06:09","date_gmt":"2020-09-26T14:06:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=1891"},"modified":"2020-09-26T14:53:35","modified_gmt":"2020-09-26T14:53:35","slug":"obra-numero-65-los-picaros-celos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/09\/26\/obra-numero-65-los-picaros-celos\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 65: LOS P\u00cdCAROS CELOS."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>LOS P\u00cdCAROS CELOS<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL TERCERO EN DISCORDIA.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong>Aqu\u00ed puedes escuchar en audio los tres actos:<\/p>\n<p><iframe loading=\"lazy\" title=\"LOS P\u00cdCAROS CELOS\" width=\"680\" height=\"383\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/2M9lGcYRvsc?feature=oembed\" frameborder=\"0\" allow=\"accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture\" allowfullscreen><\/iframe><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Merendero a la orilla del Manzanares. <a href=\"http:\/\/www.casamingo.es\">www.casamingo.es<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Obra estrenada el 22 de junio de 1904. Escrita por Carlos Arniches y Carlos Fern\u00e1ndez Shaw con m\u00fasica del maestro Ger\u00f3nimo Gim\u00e9nez. Fue denominada por sus autores como Sainete l\u00edrico. Se la dedican al eminente m\u00fasico Valverde (hijo.) Pertenece esta obra a su Etapa Moralizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-1077\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2019\/12\/Ger\u00f3nimo_Gimen\u00e9z.jpg\" alt=\"\" width=\"252\" height=\"299\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Ger\u00f3nimo Gim\u00e9nez. <a href=\"http:\/\/www.rudin.uca.es\">www.rudin.uca.es<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tenemos dos personajes a los que seguiremos la pista. Uno es Seraf\u00edn, que igual despu\u00e9s es el protagonista de la Obra <em>Seraf\u00edn el pinturero; <\/em>y el otro se llama Badanas, camarero joven, que tambi\u00e9n tiene una obra llamada <em>El se\u00f1or Badanas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches nos sit\u00faa en un lugar id\u00edlico como el de la fotograf\u00eda: un merendero a orillas del r\u00edo Manzanares y cerca de la Puerta de Hierro. Se llama <em>La Alegr\u00eda. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La obra comienza con un alegre Coro general. Vemos una mesa llena de comensales. Se est\u00e1n celebrando los tres a\u00f1os de matrimonio de los due\u00f1os del merendero: Antonio y Consuelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 57<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- Os he osequiao con esta modesta cuchipanda porque hoy quince del que corre, San Juan Cl\u00edmaco, Santa Jovita y Santa Ludgarda, Sol en Piscis, se cumplen tres a\u00f1os de mis esponsales con este panorama aqu\u00ed presente. <em>(Se\u00f1alando a Consuelo que sonr\u00ede.)<\/em><\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>Y voy a acabar diciendo: que dende el d\u00eda que vine con varios amigos a este merendero, que la Consuelo hab\u00eda heredado de su se\u00f1or padre, que en paz descanse, y nos dimos de ojo verificando el consorcio, que este restauran se llamaba <em>La Alegr\u00eda<\/em> porque la alegr\u00eda que ah\u00ed, dentro de esa casita, vive con nosotros, ha rezumado hasta por las paredes.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo curioso con los santos que recita es que el \u00fanico que se celebra un 15 es el de Santa Jovita, y no fue una mujer sino un var\u00f3n, se deber\u00eda decir San Jovita. San Juan Cl\u00edmaco es el 30\/04 y Santa Ludgarda el 16\/6.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En cuanto se queda sola la pareja, Antonio abraza con efusi\u00f3n a Consuelo. Mandan al Badanas a por tabaco a la calle Serrano para una mayor intimidad pero llega la hermana de \u00e9sta, Cristina, con un disgusto monumental. Otra vez los p\u00edcaros de celos de Seraf\u00edn que no la dejan vivir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 99<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISTINA.-<\/p>\n<p>\u00a1Qu\u00e9 disgusto tan grande me ha dao!<\/p>\n<p>\u00a1No es vida la que yo sufro!<\/p>\n<p>\u00a1No es vida la que me da!<\/p>\n<p>\u00a1Me falta con las palabras,<\/p>\n<p>me ofende con las mir\u00e1s!<\/p>\n<p>\u00a1Me cela sin fundamento,<\/p>\n<p>me deja sin respirar,<\/p>\n<p>me pone fuera de tino,<\/p>\n<p>me tiene deseper\u00e1,<\/p>\n<p>y ya estoy hasta los pelos,<\/p>\n<p>y ya no lo aguanto m\u00e1s!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SERAF\u00cdN.-<\/p>\n<p>Y a ust\u00e9s los enga\u00f1a<\/p>\n<p>lo mismo que a m\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a1No es vida la que me da!<\/p>\n<p>\u00a1Estoy con unas angustias<\/p>\n<p>que no me dejan parar,<\/p>\n<p>y con el alma en hilo,<\/p>\n<p>y la sangre achicharr\u00e1!<\/p>\n<p>Yo s\u00e9 que me est\u00e1 enga\u00f1ando\u2026<\/p>\n<p>u que me quiere enga\u00f1ar;<\/p>\n<p>y a m\u00ed no me enga\u00f1a nadie,<\/p>\n<p>y a m\u00ed no me enga\u00f1a m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 230: <em>Arniches realiza la descripci\u00f3n perfecta del comportamiento patol\u00f3gico de los celos. Un hombre, en este caso, que sospecha de todo, que sabe que le ha enga\u00f1ado <strong>o que le va a enga\u00f1ar. <\/strong>Cualquiera de los dos supuestos le hace sufrir enormemente. El posible futuro resulta insoportable, es un futuro imperfecto. Toda esta patolog\u00eda es debida a una gran inseguridad de la persona.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 100.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aparece Eloy, \u201camigo\u201d de Seraf\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELOY.-<\/p>\n<p>Estos dos tienen un genio,<\/p>\n<p>que es un genio por dem\u00e1s;<\/p>\n<p>y es que las hembras a veces<\/p>\n<p>van y miran por mirar,<\/p>\n<p>y luego los hombres pegan,<\/p>\n<p>y no miran d\u00f3nde dan.<\/p>\n<p>Y luego pasan las cosas<\/p>\n<p>como no deben pasar\u2026<\/p>\n<p>y ya saben lo que pasa,<\/p>\n<p>y aqu\u00ed no ha pasado m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 58<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Redactada en t\u00e9rminos de accidentes gramaticales.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- Voy a ser breve y veraz. El arcidente que se ventila aqu\u00ed, oriundo de la taberna propiedaz de los pollos, ha sido un arcidente puramente gramatical. Origen: los celos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SERAF\u00cdN.- Fundados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISTINA.- Mentira.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- Prosigo. La joven, como bonita es un fasimile; el pollo, no es de los que usan cors\u00e9 \u2013 faja; sobreviene un parroquiano de tiro r\u00e1pido, se extiende en consideraciones sobre la arquitectura ojival de la se\u00f1ora; llega \u00e9ste, se escama y \u00a1tris!, un argetivo femenino; la se\u00f1ora \u00a1tras!, un argetivo masculino, y en seguida saltan por el \u00e9ter un vaso y una frase hecha. La joven amaga con el embudo, profiere un verbo \u00a1y el siniestro! Sustantivos, mamporros, fuga de vocales, bofet\u00e1s, utensilios por el vac\u00edo; mediaron los parroquianos, medi\u00e9 yo, medi\u00f3 el chico de la taberna\u2026 con un frasco en las narices, que maldita sea su estampa; sali\u00f3 \u00e9sta corriendo con una interjecci\u00f3n, la despidi\u00f3 \u00e9ste con una abreviatura, corr\u00ed tras ellos y aqu\u00ed estamos los tres, ustedes dos cinco, este cardenal seis, y esto de la americana siete.\u00a0 A lo cual argumento, que si yo Eloy P\u00e9rez Titay, me vuelvo a meter en otro arcidente gramatical de esta naturaleza, que me den dos metidos en la parte de la oraci\u00f3n que gusten, \u00a1palabra!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Espectacular ejercicio ling\u00fc\u00edstico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El piropo que le hab\u00eda lanzado el parroquiano era: \u201c\u00a1Con un puchero y esos ojos me atrevo yo a asar casta\u00f1as!\u201d Autor: Teodolindo Rico. Cristina le dice que qu\u00e9 rico y Seraf\u00edn se arranca a montar el l\u00edo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy habla para Antonio y Seraf\u00edn. Les cuenta sus cinco experiencias en sus cinco matrimonios. En todos fue enga\u00f1ado. Dice que si una mujer sale a tender y solo pone una toalla, eso puede ser una se\u00f1al; si riega un tiesto, \u201c\u00a1al\u00e9jate, que \u00e9ste no sale!\u201d; si se pone un pa\u00f1uelo azul, \u201cven a las siete\u201d; si se lo pone lila, \u201csube\u201d; si te manda ponerte una corbata encarnada, \u201cma\u00f1ana sale\u201d. Antonio tiene una corbata encarnada y comienza a ponerse nervioso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 231: <em>Arniches emplea la figura de Eloy, el tercero en discordia, para explicar c\u00f3mo es posible que tengamos a nuestro lado una persona que de forma larvada nos vaya metiendo el veneno de los celos. Adem\u00e1s, esa persona, es vista por nosotros\u00a0 como un \u201camigo\u201d, no podemos desenmascararla hasta que ya es demasiado tarde.<\/em><\/p>\n<p>Se van Seraf\u00edn y Eloy. Manolo se queda solo. Tiene un mon\u00f3logo en el que cuenta que est\u00e1 preocupado porque Consuelo es muy guapa, y deber\u00e1 vigilarla m\u00e1s de cerca desde ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se va Antonio y aparecen en escena Cristina y Consuelo. Cristina le cuenta la historia de un ex novio que la est\u00e1 acosando, <em>Paco el Moreno<\/em>, y no sabe c\u00f3mo quit\u00e1rselo de encima. De pronto, aparece Paco y le suelta un piropo: \u201c\u00a1Si hay alguien que me pulverice \u2013 que no hay quien \u2013 me pulveriza, le seguir\u00e9 a ust\u00e9 pulverizao y too!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consuelo se ofrece para hablar con \u00e9l y solucionar su problema.<\/p>\n<p>Antonio, que estaba escondido, ve c\u00f3mo Consuelo sigue con la mirada a Paco y\u00a0 despu\u00e9s presencia c\u00f3mo le manda al Badanas a dar un recado al mismo Paco para que le haga volver al merendero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Badanas sale a la carrera a dar el aviso, es interceptado por Antonio quien le saca toda la informaci\u00f3n. Antonio no tiene dudas: Consuelo le enga\u00f1a con Paco. Los celos crecen en su interior.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy aparece al ver toda la escena ri\u00e9ndose disimuladamente por las tribulaciones de Antonio. \u00c9ste le abraza d\u00e1ndole las gracias por abrirle los ojos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena XII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- \u00a1Ah! \u00bfLo est\u00e1 ust\u00e9 viendo, alma noble? \u00a1Mujeres! \u00a1\u00a1mujeres!! \u00a1Toas iguales! Si no tie ust\u00e9 m\u00e1s que ver lo que hizo Eva, que cuando lleg\u00f3 Ad\u00e1n a quitarle la manzana, ya la hab\u00eda mondao. \u00a1Y eso en el Para\u00edso! \u00a1Conque carcule ust\u00e9 qu\u00e9 no har\u00e1n en la Cuesta de San Vicente!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 232: <em>\u00a1El fatalismo sobre las mujeres iniciado desde Eva! Arniches aprovecha la voz de un personaje despreciable para ridiculizar esa visi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Estando Antonio y Eloy escondidos llega Paco el Moreno. Consuelo explica con claridad que lo que quiere es que deje de acosar a Cristina, a lo que Paco, vira su objetivo fijando sus ojos en Consuelo a quien llama \u201c\u00a1V\u00e9rtigo de mujer!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antonio sale como una fiera y hace rodar por el suelo a Paco llam\u00e1ndole de todo. Paco se va desafiante. Antonio repudia a Consuelo dej\u00e1ndole para ella el merendero y la abandona. Se van juntos Seraf\u00edn, Eloy y Antonio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 233: <em>Consuelo recibe el mayor castigo de una sociedad mojigata. Es repudiada tan solo por haber tomado la iniciativa de hablar a un hombre estando casada. \u00a1Arniches denuncia esta circunstancia!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Se quedan las dos mujeres en el merendero viendo marchar a sus maridos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro I, Escena XV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISTINA.- \u00a1Y se van! \u00a1Se van! \u00bfPero ves qu\u00e9 infames? \u00a1Qu\u00e9 solas nos dejan!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CONSUELO.- \u00bfSolas? \u00a1Solas no! \u00bfNo nos quedamos con nuestra honradez? \u00a1Pues ya no estamos solas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Badanas se queda con ellas. Se baja el tel\u00f3n y mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 234: <em>Magn\u00edfico final. Las mujeres se quedan con su honradez. \u00bfSolas? No, si nos quedamos con nuestra honradez ya no estamos solas. No necesitan a nadie.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El segundo Cuadro nos muestra el interior de la trastienda de una taberna con pellejos de vino, botellas, embudos, barriles\u2026 Hay una puerta de comunicaci\u00f3n con la taberna cubierta con una cortina. Una ventana a la derecha que da a la calle. Dos veladores de pino y banquetas a su alrededor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy aparece d\u00e1ndose la gran comida con chuletas y vino. Seraf\u00edn est\u00e1 sentado con la cabeza oculta entre sus manos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Antonio. <em>(Con cara de horrible sufrimiento.<\/em> <em>Se sienta en un taburete, apoya los codos en las rodillas y sujeta la cabeza con las manos con la mirada en un punto fijo. Habla con voz siniestra, con voz reconcentrada.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Habla para s\u00ed mismo: \u201cNo vino a decirme: \u201cAntonio, m\u00e1tame si quieres, pero yo no soy culpable.\u201d No vino ni vendr\u00e1\u201d. Pasea agitado. Hace gestos de que est\u00e1 apu\u00f1alando a alguien.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy quiere distraerle pregunt\u00e1ndole por la actualidad, como la guerra de Rusia y Jap\u00f3n y las haza\u00f1as del General Kouroki. No hace ni caso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00c9l se pregunta: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no ha venido?\u201d Ha comprado una navaja y un revolver Buldog con seis balas de 16 mm.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 235: <em>Arniches nos presenta la pregunta que se hace todo marido \u201cofendido\u201d: \u00bfPor qu\u00e9 no ha venido? Esto no hace sino enquistar el problema. Si ella no da el paso, \u00e9l se siente justificado en sus sospechas. Se est\u00e1 perdiendo de vista la otra opci\u00f3n: \u00bfy si el equivocado es \u00e9l? \u00bfY si tal vez sea \u00e9l quien deba dar el paso?<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-1895\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/los-picaros-celos-general-Kouroki-203x300.jpg\" alt=\"\" width=\"203\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/los-picaros-celos-general-Kouroki-203x300.jpg 203w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2020\/09\/los-picaros-celos-general-Kouroki.jpg 450w\" sizes=\"auto, (max-width: 203px) 100vw, 203px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">General Kouroki. <a href=\"http:\/\/www.wikipedia.org\">www.wikipedia.org<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Famoso general en la guerra de 1904 entre Rusia y Jap\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estando en esta situaci\u00f3n de angustia llega el Badanas con un l\u00edo de ropa para Antonio, y cuenta que Consuelo lo est\u00e1 pasando muy mal, y que incluso ha quitado el r\u00f3tulo del merendero, donde antes pon\u00eda <em>La Alegr\u00eda<\/em>, ahora no pone nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seraf\u00edn pregunta por Cristina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 99<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro II, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SERAF\u00cdN.- \u00bfY la se\u00f1\u00e1 Cristina estar\u00e1 tan frescales?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BADANAS.- M\u2019ha dicho que si me preguntaba ust\u00e9 que le dijese que se ha pasao estos dos d\u00edas cantando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SERAF\u00cdN.- \u00bfY es de veras? <em>(Agarr\u00e1ndole con ira.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BADANAS.- Yo no la he o\u00eddo, pero puede que haiga cantao pa sus adentros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Badanas trae unas llaves para Seraf\u00edn como si las hubiese encontrado \u00e9l y ropa para Antonio como si fuese iniciativa suya. Se marcha recomendando a Antonio que se d\u00e9 una vuelta por la tarde por el merendero, que est\u00e1 muy animao, y que no crea nada malo de la se\u00f1\u00e1 Consuelo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches introduce un elemento nuevo en la historia: el esp\u00eda. Se llama <em>el Pirili<\/em>, ha ido a investigar por orden de Eloy y cuenta lo que ha visto.<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 59<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- Pos na, que allegu\u00e9 a las ocho al merendero, m\u2019apost\u00e9 en el ca\u00f1izo, a las nueve cerraron y al rato un gach\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- \u00a1Arrea!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- Se\u00f1as de aqu\u00e9l hombre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- Gorra con visera, pa\u00f1osa torera y mi estatura, deo m\u00e1s, deo menos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- Era \u00e9l. <em>(A Antonio.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- <em>(Con creciente af\u00e1n.)<\/em> Sigue, \u00bfy qu\u00e9 hizo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- Salt\u00f3 la empaliz\u00e1, s\u2019arrim\u00f3 a la casa, s\u2019aproxim\u00f3 a una ventana y dijo con voz apag\u00e1: \u201cConsuelo, Crestina.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- \u00bfLe abrieron?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- Silencio absoluto. Y \u00e9l, al ver que no l\u2019abr\u00edan, se conoce que cabreao, se golvi\u00f3 a la carretera, se sienta en la cuneta, enciende un pitillo, m\u2019arrimo yo como gateando y le oigo as\u00ed como suspirar y gemir\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SERAF\u00cdN.- Yo me voy.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- Calla ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- Silencio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- (\u00a1Contra! \u00a1Jurar\u00eda que el que suspiraba anoche en la carretera era \u00e9ste.) <em>(Se\u00f1alando a Seraf\u00edn.)<\/em> (\u00c9l es, pero yo me callo.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- Sigue.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- Pus na, que pas\u00f3 una hora, dos, tres, s\u2019alevanta el susodicho, vuelve a arrimarse, y entonces\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- \u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PIRILI.- Que ya no le vide m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ELOY.- Le abrieron.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR ANTONIO.- Puede.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al terminar el relato Eloy le da 1 peseta (4\u20ac) y le dice a Antonio que le ha dado dos duros (10 pts. = 40 \u20ac), pero que ya se los dar\u00e1 cuando todo termine.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antonio se marcha a dormir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy se queda solo y explica en un mon\u00f3logo que todo le est\u00e1 saliendo redondo. Ahora har\u00e1 que se reconcilien, y tendr\u00e1 a una mujer comiendo en su mano, para despu\u00e9s poder seducirla. Se marcha hacia el merendero a dar su \u00faltimo golpe.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Antonio sale del cuarto quej\u00e1ndose de no poder dormir. Lo \u00fanico que se le ocurre es ir al merendero y esperar a que vuelva el desgraciado que ronda a su mujer y \u00a1matarlo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mutaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer cuadro nos sit\u00faa dentro del merendero <em>La Alegr\u00eda<\/em>. Hay una escalera abierta al foro con un bote de pintura negra. Es de noche. Hay tormenta. Rel\u00e1mpagos. Lluvia a mares.<\/p>\n<p>Escuchamos un Coro de Lavanderas. Ellas cantan a la jornada de trabajo perdida y Consuelo canta a su desamor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 101<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro III, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CONSUELO.-\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a1Aqu\u00ed dentro estoy llorando<\/p>\n<p>y all\u00e1 fuera est\u00e1 lloviendo!<\/p>\n<p>\u00a1Yo con penas y \u00e9l con rayos,<\/p>\n<p>tengo el alma como el cielo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entra Badanas avisando de que ha visto al se\u00f1or Antonio por un rel\u00e1mpago. Consuelo quiere estar con \u00e9l cara a cara: \u201c\u00a1No hay quien me lo vuelva a robar!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entra Antonio que le insulta: \u201c\u00a1Infame! \u00a1Falsa!\u201d Consuelo lo niega todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 102<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Cuadro III, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CONSUELO.-<\/p>\n<p>\u00a1Pues no que no!<\/p>\n<p>La que tie que temer,<\/p>\n<p>es la que baja los ojos,<\/p>\n<p>y la que llora y desespera y rabia,<\/p>\n<p>\u00bfpero yo? Soy la de siempre<\/p>\n<p>y me encuentras donde estaba,<\/p>\n<p>y como estaba; serena,<\/p>\n<p>m\u00e1s clara que el agua clara;<\/p>\n<p>m\u00e1s limpia que el mismo sol,<\/p>\n<p>que a\u00fan siendo sol tie sus manchas.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Levanta, Antonio, esos ojos,<\/p>\n<p>m\u00edrame bien a la cara<\/p>\n<p>y a ver qui\u00e9n es qui\u00e9n te quiere,<\/p>\n<p>y a ver qui\u00e9n es qui\u00e9n te enga\u00f1a.<\/p>\n<p>Andas por ah\u00ed pregonando<\/p>\n<p>como un necio, tu desgracia<\/p>\n<p>porque te sopl\u00f3 al o\u00eddo<\/p>\n<p>un granuja dos gansadas,<\/p>\n<p>y me ties aqu\u00ed muri\u00e9ndome<\/p>\n<p>de tanto tragarme l\u00e1grimas.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Te he tenido siempre ley,<\/p>\n<p>a pesar de too, sin farsas;<\/p>\n<p>porque las mujeres buenas<\/p>\n<p>como yo, cuando se casan,<\/p>\n<p>no tien m\u00e1s que un pensamiento,<\/p>\n<p>ni tien m\u00e1s que una palabra.<\/p>\n<p>Soy buena, porque lo soy;<\/p>\n<p>porque lo llevo en el alma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 236: <em>Excelente declaraci\u00f3n de principios de Consuelo. Nada tiene que demostrar la que nada ha hecho mal. Ella est\u00e1 donde estaba. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Antonio duda. Consuelo le dice que Eloy le est\u00e1 rondando mientras \u00e9l est\u00e1 sufriendo. Le exige pruebas de lo que dice, y de pronto \u00a1llega Eloy! Antonio se esconde para ver la escena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy se excusa por las horas pero dice que lo que le tiene que contar es importante. Le cuenta que no debe sufrir m\u00e1s por Antonio, que no se lo merece; hoy mismo ha querido convencerle para que viniese a pedirla perd\u00f3n y se ha negado, incluso usando la violencia contra \u00e9l. Pero que ma\u00f1ana le trae de las orejas, si hace falta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese instante sale un furioso Antonio que le retuerce el brazo y Eloy grita de espanto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La escena que viene a continuaci\u00f3n la veremos tambi\u00e9n en <em>La Se\u00f1orita de Trev\u00e9lez<\/em> aumentada y mejorada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se quedan solos los dos. Llama a Badanas y le pide tinta, pluma y papel. Cuando lo tiene todo le dicta: \u201cSe\u00f1or Juez del distrito de Palacio. Muy Se\u00f1or m\u00edo: esta noche he entrao en una casa de este distrito a robarle a un hombre honrao el cari\u00f1o de su mujer. Y abochornao de mi acci\u00f3n infame, voluntariamente me levanto la tapa de lo que tenga en el interior del cranio, que no s\u00e9 lo que ser\u00e1.<\/p>\n<p>De ust\u00e9 afect\u00edsimo y seguro cad\u00e1ver, Eloy P\u00e9rez Titay. Madrid a tantos de tantos.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eloy lo copia con m\u00faltiples interrupciones suplicando el perd\u00f3n. Antonio le deja el rev\u00f3lver y le da un minuto para que se pegue un tiro, en caso contrario le degollar\u00e1. No tiene valor. Antonio le zarandea e insulta y se escapa por una ventana. Se oyen dos tiros fuera. Todos quedan aterrados hasta que se abre la puerta y se ve a Seraf\u00edn con Eloy bien sujeto. Consuelo le manda a Eloy que cargue con la escalera, coja el bote de pintura negra y vuelva a rotular, LA ALEGR\u00cdA, en el la puerta del merendero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Consuelo pide a Antonio y a Seraf\u00edn que no hagan que las vuelvan nunca a borrar. Los dos gritan a una: \u201c\u00a1Nunca!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tel\u00f3n. M\u00fasica. Fin de la Obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 230: <em>Arniches realiza la descripci\u00f3n perfecta del comportamiento patol\u00f3gico de los celos. Un hombre, en este caso, que sospecha de todo, que sabe que le ha enga\u00f1ado <strong>o que le va a enga\u00f1ar. <\/strong>Cualquiera de los dos supuestos le hace sufrir enormemente. El posible futuro resulta insoportable, es un futuro imperfecto. Toda esta patolog\u00eda es debida a una gran inseguridad de la persona.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 231: <em>Arniches emplea la figura de Eloy, el tercero en discordia, para explicar c\u00f3mo es posible que tengamos a nuestro lado una persona que de forma larvada nos vaya metiendo el veneno de los celos. Adem\u00e1s, esa persona, es vista por nosotros\u00a0 como un \u201camigo\u201d, no podemos desenmascararla hasta que ya es demasiado tarde.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 232: <em>\u00a1El fatalismo sobre las mujeres iniciado desde Eva! Arniches aprovecha la voz de un personaje despreciable para ridiculizar esa visi\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 233: <em>Consuelo recibe el mayor castigo de una sociedad mojigata. Es repudiada tan solo por haber tomado la iniciativa de hablar a un hombre estando casada. \u00a1Arniches denuncia esta circunstancia!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 234: <em>Magn\u00edfico final. Las mujeres se quedan con su honradez. \u00bfSolas? No, si nos quedamos con nuestra honradez ya no estamos solas. No necesitan a nadie.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 235: <em>Arniches nos presenta la pregunta que se hace todo marido \u201cofendido\u201d: \u00bfPor qu\u00e9 no ha venido? Esto no hace sino enquistar el problema. Si ella no da el paso, \u00e9l se siente justificado en sus sospechas. Se est\u00e1 perdiendo de vista la otra opci\u00f3n: \u00bfy si el equivocado es \u00e9l? \u00bfY si tal vez sea \u00e9l quien deba dar el paso?<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 236:<em> Excelente declaraci\u00f3n de principios de Consuelo. Nada tiene que demostrar la que nada ha hecho mal. Ella est\u00e1 donde estaba. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<div id=\"ventanamailtotoMail\" style=\"z-index: 1102;\">\n<div id=\"ventanamailtomodalMail\">\n<div id=\"ventanamailtopopupToModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ventanamailtoquestionToModalMailPopup\">What do you want to do ?<\/div>\n<p><a id=\"ventanamailtoopenAppCreateNew\"><\/a>New mail<button id=\"ventanamailtocopyButtonEmailClipboard\">Copy<\/button><textarea id=\"ventanamailtotextCopy\"><\/textarea><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><\/div>\n<div id=\"ventanamailtotoMail\" style=\"z-index: 1102;\">\n<div id=\"ventanamailtomodalMail\">\n<div id=\"ventanamailtopopupToModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ventanamailtoquestionToModalMailPopup\">What do you want to do ?<\/div>\n<p><a id=\"ventanamailtoopenAppCreateNew\"><\/a>New mail<button id=\"ventanamailtocopyButtonEmailClipboard\">Copy<\/button><textarea id=\"ventanamailtotextCopy\"><\/textarea><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div><img \/><\/div>\n<div id=\"ventanamailtotoMail\" style=\"z-index: 1102;\">\n<div id=\"ventanamailtomodalMail\">\n<div id=\"ventanamailtopopupToModalClose\"><\/div>\n<div id=\"ventanamailtoquestionToModalMailPopup\">What do you want to do ?<\/div>\n<p><a id=\"ventanamailtoopenAppCreateNew\"><\/a>New mail<button id=\"ventanamailtocopyButtonEmailClipboard\">Copy<\/button><textarea id=\"ventanamailtotextCopy\"><\/textarea><\/div>\n<\/div>\n<div><img \/><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS P\u00cdCAROS CELOS \u00a0 O \u00a0 EL TERCERO EN DISCORDIA. \u00a0 \u00a0Aqu\u00ed puedes escuchar en audio los tres actos: Merendero a la orilla del Manzanares. www.casamingo.es &nbsp; &nbsp; Obra estrenada el 22 de junio de 1904. Escrita por Carlos Arniches y Carlos Fern\u00e1ndez Shaw con m\u00fasica del maestro Ger\u00f3nimo Gim\u00e9nez. Fue denominada por sus autores&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2020\/09\/26\/obra-numero-65-los-picaros-celos\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[252,118],"tags":[291],"class_list":["post-1891","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1900-1920-primera-madurez-de-carlos-arniches","category-etapa-moralizante","tag-celotipia"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1891","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1891"}],"version-history":[{"count":4,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1891\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1896,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1891\/revisions\/1896"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1891"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1891"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1891"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}