{"id":2299,"date":"2021-03-06T22:00:22","date_gmt":"2021-03-06T22:00:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=2299"},"modified":"2023-08-02T20:02:51","modified_gmt":"2023-08-02T20:02:51","slug":"obra-numero-87-mi-papa","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2021\/03\/06\/obra-numero-87-mi-papa\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 87: MI PAP\u00c1."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>MI PAP\u00c1<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA FARSA Y LA MENTIRA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2300\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/MI-PAPA-CARATULA-194x300.png\" alt=\"\" width=\"194\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/MI-PAPA-CARATULA-194x300.png 194w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/MI-PAPA-CARATULA.png 406w\" sizes=\"auto, (max-width: 194px) 100vw, 194px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong> <img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4432\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/anita-martos-en-la-obra-MI-PAPA-208x300.png\" alt=\"\" width=\"208\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/anita-martos-en-la-obra-MI-PAPA-208x300.png 208w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/anita-martos-en-la-obra-MI-PAPA.png 214w\" sizes=\"auto, (max-width: 208px) 100vw, 208px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.todocoleccion.net\">www.todocoleccion.net<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Anita Martos, caricaturizada por Tovar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nos encontramos ante un gran acontecimiento en la vida de Carlos Arniches. Esta ser\u00e1 la segunda obra de gran tama\u00f1o que realice en su vida, despu\u00e9s de la obra en tres actos de <em>Los Mostenses.<\/em> Pasa de sainetes de 3 cuadros en un acto, a una obra con Pr\u00f3logo y 3 actos. Desaparece la Zarzuela, es una <strong>Obra de Teatro<\/strong>. S\u00ed que escucharemos m\u00fasica de un gram\u00f3fono, compuesta por Rafael\u00a0 Calleja, pero no habr\u00e1 foso con orquesta. Adem\u00e1s, la farsa se introduce como un elemento vehicular de toda la obra. El mensaje es toda la obra. Ahora, Carlos Arniches, alarga la mentira inicial hasta condiciones extremas, de las que el personaje va saliendo de forma milagrosa. Todav\u00eda no es una Farsa Grotesca, ni siquiera llega a Tragedia, pero est\u00e1 claro que distinguiremos discursos, personajes y actitudes que nos volveremos a encontrar en las obras maestras de dentro de 6 a\u00f1os. Incluimos esta obra en su Etapa Moralizante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se estrena la obra el 26 de enero de 1910 y est\u00e1 firmada por Carlos Arniches y Enrique Garc\u00eda \u00c1lvarez. Han pasado 22 a\u00f1os desde <em>La Casa Editorial. <\/em>Veintid\u00f3s a\u00f1os de aprendizaje, pruebas, sainetes, zarzuelas hasta llegar a un punto de no retorno: EL TEATRO.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comenzamos por el Pr\u00f3logo. Es un cuadro t\u00edpico de Arniches. Vemos una morada humilde, un \u00e1tico con una ventana que da a los tejados; una puerta de cristales que da una habitaci\u00f3n, y que tiene peri\u00f3dicos donde no hay cristales; una mesa de pino muy deteriorada acompa\u00f1ada de una silla desvencijada y de una caja que pone \u201cfr\u00e1gil\u201d como banqueta. Retratos de toreros y un cuadro con un escudo de armas de un marqu\u00e9s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este cuchitril vive nuestro protagonista: C\u00e9sar Benavides, un arist\u00f3crata sumido en la pobreza pero querido por todos y todas; galante empedernido no deja de lanzar un piropo a todo lo que lleva faldas.<\/p>\n<p>Arniches, nos expone un detallado muestrario de las deudas en las que incurre nuestro marqu\u00e9s, para que tengamos una idea del perfil econ\u00f3mico en el que se encuentra. Debe 3 reales al zapatero por unas suelas. Cada real son 25 c\u00e9ntimos. Al cambio, cada real es 1 \u20ac. Mariana le ha realizado la compra con esos tres reales que no le ha dado al zapatero, y le ha comprado 2 huevos por 30 c\u00e9ntimos (1,2\u20ac. Eso estaba m\u00e1s caro que en la actualidad.); medio kilo de patatas por 15 c\u00e9ntimos (0,6 \u20ac); un panecillo por 10 c\u00e9ntimos (0,4 \u20ac, como ahora.); aceite por 15 c\u00e9ntimos (0,6 \u20ac). En total se ha gastado 70 c\u00e9ntimos y sobran 5, al que llaman \u201cperro chico\u201d en contraposici\u00f3n de lo que dec\u00edan \u201cperra gorda\u201d, que eran 50 c\u00e9ntimos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 138<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Pr\u00f3logo, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARIANA.- \u00a1Calle usted, hijo, que esto es para repudrirse!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON C\u00c9SAR BENAVIDES.- \u00bfPues?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARIANA.- Ese, que vino anoche con otra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON C\u00c9SAR BENAVIDES.- \u00bfCon otra qu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARIANA.- Con otra merluza; \u00a1pero la tra\u00eda viva!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON C\u00c9SAR BENAVIDES.- \u00bfQui\u00e9n? \u00bfInocente?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARIANA.- Mi marido, s\u00ed, se\u00f1or. \u00bfPero por qu\u00e9 le pondr\u00edan Inocente a ese ladr\u00f3n, diga ust\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON C\u00c9SAR BENAVIDES.- \u00a1Qu\u00e9 s\u00e9 yo, hija!, porque algo le ten\u00edan que poner\u2026 No te choque, a m\u00ed me llaman C\u00e9sar, y ya ves, como no me lo hayan puesto para molestar a la Historia, no me lo explico.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mariana desea verle rico al marqu\u00e9s y \u00e9ste le responde que el dinero no trae m\u00e1s que problemas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON C\u00c9SAR BENAVIDES.- \u00bfRico?&#8230; \u00bfY para qu\u00e9, querida Mariana! No conozco nada tan despreciable como el dinero: \u00e9l desquicia el mundo, \u00e9l enciende las guerras, \u00e9l lanza los pueblos contra los pueblos, a los hombres contra los hombres, a las mujeres contra\u2026 los hombres\u2026 todo lo pervierte, lo prostituye, lo encenaga\u2026 \u00a1Dinero! \u00a1No me hables de dinero! \u00a1Lo desprecio, lo execro, lo maldigo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 320: <em>Para Arniches, el valor del dinero es algo que tiene muy claro y que en este p\u00e1rrafo describe perfectamente. \u00c9l sab\u00eda muy bien lo que pod\u00eda hacerse por dinero, c\u00f3mo unos hombres pod\u00edan ir contra los otros, los pueblos contra los pueblos\u2026 incluso pod\u00eda llegar a romper amistades como ocurrir\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s de este estreno; su amistad con Enrique Garc\u00eda \u00c1lvarez se romper\u00eda por dinero.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Una vez que Mariana se ha ido, entra Salvadora, una vecina jovencita que <em>se \u201ccola en su casa\u201d<\/em> para pedirle que le llene una jarra con agua. C\u00e9sar no se puede reprimir y le lanza estos piropos que son un poema:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 132<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Pr\u00f3logo, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON C\u00c9SAR BENAVIDES.-<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Una mujer que lleva en su cara<\/p>\n<p>los tintes de la rosa,<\/p>\n<p>en sus ojos el resplandor del d\u00eda<\/p>\n<p>y en su cuerpo fragancias de juventud,<\/p>\n<p>c\u00f3lese donde se cole,<\/p>\n<p>est\u00e1 bien colada:<\/p>\n<p>y perd\u00f3n por la cacofon\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando don C\u00e9sar se retira para coger el agua, Salvadora nos cuenta c\u00f3mo le admira, porque, aunque sea un viejo de 55 a\u00f1os \u2013 \u201cla mayor parte de los d\u00edas, le faltan ocho reales para completar las dos pesetas; pero no le falta el buen humor\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que recordar que cada peseta son 4 reales, as\u00ed que\u2026 \u00a1si te faltan 8 para completar las dos pesetas es que no tienes nada!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Salvadora se va y don C\u00e9sar se retira a la cocina a preparase el desayuno. Entra Paquito (Francisco Sierra es su nombre completo), que al no ver a nadie, da unas cuantas voces. Est\u00e1 desesperado. Tiene una angustia vital enorme. Sabe que quiere con locura a su novia, Luisa, pero tiene antes que resolver un problema. Por fin sale don C\u00e9sar y Paquito le cuenta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 77<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Pr\u00f3logo, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAQUITO.- Pues ver\u00e1s. Bueno, ya sabes t\u00fa, querido Benavides, que toda mi vida he sido un desgraciado; voy a examinarme y me suspenden; voy a jugar y pierdo; me dirijo a una mujer y me dice que s\u00ed; no pago en la casa de hu\u00e9spedes y me echan\u2026 en fin, que me ha faltado eso que se llama el factor suerte. Total, que todo el mundo me ha cre\u00eddo un tarambana, \u00a1pero t\u00fa ya me conoces!<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Ya sabes que ten\u00eda relaciones con la Serafina; y nada, que me entusiasm\u00e9: lo que me pasa a m\u00ed con las mujeres guapas.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Y voy y le pongo un pisito, pero barato, una friolera\u2026<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Ah!&#8230; Cuando lleg\u00f3 el segundo mes ya estaba yo en Valladolid, donde me hab\u00eda ido a cont\u00e1rselo a mi padre para que me sacara del apuro\u2026<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Y me sac\u00f3, pero me sac\u00f3 de casa, y desde ese disgusto se han enfriado nuestras relaciones de un modo espantoso.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>La Serafina se hab\u00eda metido en una casa de institutriz, se conoce que le hab\u00eda gustado al cabeza de familia.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Aqu\u00e9l desenga\u00f1o, el disgusto con mi padre, mi salud resentida por aqu\u00e9l vivir sobresaltado, todo cay\u00f3 sobre mi esp\u00edritu y sobre mi cuerpo de un solo golpe, y arrepentido y triste pens\u00e9 en la redenci\u00f3n. Quise salvarme, querido Benavides; quise detenerme en la pendiente por la que rodaba a un abismo de desesperaci\u00f3n\u2026 y de envilecimiento y me as\u00ed\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BENAVIDES.- \u00bfA una anciana con dinero?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAQUITO.- Me as\u00ed al amor\u2026 al amor de una mujer encantadora y honrada, y \u00bfa qu\u00e9 neg\u00e1rtelo?, rica\u2026 Y, \u00a1as\u00f3mbrate, querido Benavides, as\u00f3mbrate! \u00a1Me caso ma\u00f1ana!<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Que me caso ma\u00f1ana, si t\u00fa quieres.<\/p>\n<p>Pues resulta que una de las formalidades para casarse en 1910, era que la familia de la novia deb\u00eda recibir por escrito la petici\u00f3n de mano firmada por el padre del novio. Paquito ha falsificado ese documento y ahora le hace falta que don C\u00e9sar Benavides se haga pasar por su padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estamos viendo una situaci\u00f3n parecida de suplantaci\u00f3n de personalidad como la que vimos en la obra <em>Los Puritanos, <\/em>en la que P\u00e9rez debe hacerse pasar por el T\u00edo de Alcal\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Benavides rechaza el ofrecimiento hasta que Paquito le da 1.000 pesetas para que se compre ropa adecuada y lo que quiera. Son unos 4.000 \u20ac actuales. \u00a1Imposible rechazar la oferta! Pero le asegura que s\u00f3lo har\u00e1 de su padre 24h, <em>despu\u00e9s huir\u00e1 como un corzo<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le pone en antecedentes de su padre: vive en Valladolid, de nombre don Victorio Sierra, m\u00e9dico Otorrinolaring\u00f3logo, Catedr\u00e1tico de Medicina; su madre falleci\u00f3 cuando \u00e9l ten\u00eda 5 a\u00f1os.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mariana viene con la deuda del zapatero y \u00e9ste no solo se la paga sino que adem\u00e1s le encarga unos zapatos de charol. Entre tanta alegr\u00eda y jolgorio finaliza el pr\u00f3logo. Baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El primer acto nos presenta un gabinete lujoso. En ella encontramos a la madre de Luisa, do\u00f1a Carmen desmayada y rodeada de familiares. Cada uno intenta reanimarla abanicando, con \u00e9ter, abriendo ventanas, desabrochando el vestido\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Do\u00f1a Carmen vuelve en s\u00ed y llora por la emoci\u00f3n de la boda de su hija Luisa\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La hermana de Luisa, Dora, es una mujer descrita por Arniches como <em>de tipo seco, \u00e1rido, de aspecto varonil, sabihonda y altiva. Con una suficiencia que le hace despreciar el aire que respira. Va con impertinentes (gafas). Viste muy elegante, de mantilla.<\/em> Vamos, un encanto. Aqu\u00ed la vemos hablando con Parre\u00f1o, un familiar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DORA.- \u00a1El casarse! \u00bfY qu\u00e9 es casarse?&#8230; Un accidente sin importancia. A la postre, \u00bfqu\u00e9 es el matrimonio? Si decimos la verdad a secas, pues un estado civil en el cual el hombre se aburre\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PARRE\u00d1O.- Mucho, mucho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DORA.- Y la mujer finge no aburrirse.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 321: <em>La situaci\u00f3n de aburrimiento en muchos matrimonios, era una constante que Arniches apreciaba en la clase burguesa y clase alta.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Las primas, que se llaman Clo-Clo y Cla-Cla, y los t\u00edos de Luisa muestran su agrado por lo guap\u00edsima que est\u00e1 Luisa. En cuanto se va, no hacen otra cosa sino desdecirse; que si ese traje no se lleva, que si parece un carnaval\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 322: <em>La envidia y la hipocres\u00eda dentro de la familia quedan retratadas por Arniches en estas primas de nombres rid\u00edculos. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Paquito y saluda a todo el mundo. Est\u00e1 preocupado porque a\u00fan no ha llegado don C\u00e9sar Benavides para hacer el papel de su padre, don Victorio Sierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Do\u00f1a Carmen posee una tienda textil de mucha importancia, y ha invitado tambi\u00e9n a sus cuatro dependientes: Paulino (de 35 a\u00f1os), Mu\u00f1oz (casi un ni\u00f1o), Bravo y S\u00e1nchez (ambos de 25 a\u00f1os.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente llega C\u00e9sar y dan un discurso de salutaci\u00f3n que se parece a los discursos pol\u00edticos de Arniches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>DISCURSOS DE ARNICHES N\u00daMERO 7<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena XIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BENAVIDES.- A todos saludo, se\u00f1ores. Y desde este momento para m\u00ed tan grato, cuenten, no con el afecto, que eso ser\u00eda poco, sino con una efusiva y leal amistad que se inaugura en un d\u00eda para m\u00ed el m\u00e1s solemne, porque en \u00e9l comienza para mi querido hijo una era\u2026\u00a1era s\u00ed de felicidad y bienandanza!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este tipo de discurso lo vamos a ver en obras posteriores como <em>Los Caciques, La se\u00f1orita de Trev\u00e9lez <\/em>y otras de su \u00e9poca m\u00e1s dorada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sigue piropeando a do\u00f1a Carmen, abrazando a Luisa, cae tan bien que en contra de lo previsto acepta ir con ellos a su finca durante 15 d\u00edas, ante el horror de Paquito. Y termina el primer Acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto comienza present\u00e1ndonos un jard\u00edn de un hotel con fondo de la sierra de Guadarrama. A la izquierda del actor se ve una fachada posterior de una casa con puerta y ventanas, un columpio y una acacia. Al foro se ve una verja, y por la derecha est\u00e1 el gallinero y una fuente medio oculta por la zarzamora. Hay adem\u00e1s sillas de mimbre y un banco. Es un d\u00eda radiante de verano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches nos ofrece una t\u00edpica escena campestre de la alta sociedad: Benavides y Clo-Clo juegan con el volante; do\u00f1a Carmen, Luisa y Cla-Cla charlan; Gregoria, la mujer del jardinero, canturrea mientras hace la labor\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se oyen unas campanadas y las mujeres abandonan la escena para ir a misa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Benavides se queda solo y nos cuenta lo feliz que es auscultando el pecho a todas las mujeres como parte de su trabajo \u201ccomo m\u00e9dico\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esto que llega Paquito con un enfado monumental, lleva dos meses en la finca y no para de auscultar a las mujeres, por lo menos a 30. Discuten. Paquito le pide que abandone el lugar y le dice que \u00e9l ir\u00e1 a Valladolid a explicarle todo a su padre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>C\u00e9sar no quiere irse y traza un plan. Coge a do\u00f1a Carmen, que ha llegado ya de misa y le da las gracias por la acogida de toda la familia. Ella le corresponde dici\u00e9ndole que el placer ha sido mutuo. En ese momento le pide que le preste atenci\u00f3n porque debe hacerle una confesi\u00f3n: \u00a1Paquito no es su hijo! Y le cuenta una historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 78<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BENAVIDES.- Yo me un\u00ed enamorado como un loco a la madre de Paquito y fue este matrimonio cadena de flores, que at\u00f3 dos cuerpos y dos almas. Ella ten\u00eda 24 primaveras y yo 25. A poco tuvimos un hijo, Paco, que perfum\u00f3 nuestro hogar con el aroma de una felicidad so\u00f1ada. A Paco le consagr\u00e9 todos mis desvelos. Pues bien, una noche, hab\u00eda enfermado mi mujer de cruel dolencia, \u00a1noche tremenda, cuyo recuerdo me eriza el poco cabello que me resta! Estaba yo velando a mi infeliz consorte, era una noche tormentosa, tempestad en el cielo y en el alma\u2026 Conmigo estaba una anciana, antigua sirvienta de mi mujer, y que por lo que sabr\u00e1 usted luego era una bruja. Pues bien, \u00a1ah!, \u00a1parece que se me representa la escena! Yo, loco, entre el dolor, la tempestad y la bruja, me paseaba por la estancia a grandes pasos. Cuando en esto, o\u00ed la voz doliente de la pobre enferma que me dec\u00eda: Benavi\u2026 digo, <em>ven aqu\u00ed, <\/em>Victorio. Me acerco &#8211; \u00bfqu\u00e9 quieres? \u2013 le pregunto \u2013 Oye, Victorio m\u00edo, murmura el terrible secreto de una conciencia que quiere volar a Dios limpia de manchas terrenas &#8211; \u00bfQu\u00e9 dices, desgraciada? \u2013 grito ansioso.- Victorio, exclama con voz imperceptible, Victorio de mi alma, Paquito\u2026 Paquito no es tu hijo. \u00a1Perd\u00f3name! \u2013 Y expir\u00f3 \u00a1ah!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Benavides sigue contando que quiso abandonar a Paquito en las calles pero que el cr\u00edo volv\u00eda gritando: \u00a1Pap\u00e1! \u00a1Pap\u00e1!<\/p>\n<p>La bruja le cont\u00f3 que el padre es un sinverg\u00fcenza que vive en Valladolid. Do\u00f1a Carmen queda conmovida. Le sigue contando que Paquito no le quiere, que todo es disimulo, y le ruega silencio delante de Luisa y de Paquito.<\/p>\n<p>En la siguiente escena sale Paquito decidido a contarle a do\u00f1a Carmen que ese hombre no es su padre, y \u00e9sta le detiene dici\u00e9ndole que ya lo sabe todo. Paquito se queda perplejo. Pero do\u00f1a Carmen le asegura, adem\u00e1s, que ese hombre vivir\u00e1 con ellos toda su vida.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n se complica para Paco que ya no sabe qu\u00e9 hacer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En este momento, Arniches da una vuelta de tuerca a la historia y hace aparecer a un personaje nuevo para conseguir mayor hilaridad: Molina. Este individuo hab\u00eda prestado 200 pesetas (800 \u20ac) a Paquito y ha venido para cobrarse la deuda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Paquito le dice que muy bien, pero que incluso le puede dar m\u00e1s si le ayuda en un \u201casunto\u201d. El espectador no conoce las intenciones ni el plan de estos dos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras tanto siguen distray\u00e9ndonos con los dem\u00e1s personajes. Mariano Tapia, que es sordo como una tapia, t\u00edo de Luisa, ha estado posando vestido de cazador para Dora. Todos alaban el cuadro que \u00e9sta ha pintado<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esto llega Gregoria diciendo que hay un se\u00f1or\u00a0 en la puerta que asegura ser el padre de Paquito y que quiere verle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Benavides llama a Carmen y le asegura que ante la presencia del padre de Paquito debe irse, incluso coge la escopeta y hace un amago de montar un buen jaleo. Carmen insiste en que no se va y no se va. Es ella misma quien se enfrenta a \u201cpadre de Paquito\u201d \u00a1que no es otro que Molina!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carmen le recrimina lo mal padre que ha sido, y que el \u00fanico verdadero es \u201cBenavides\u201d. Molina no entiende nada, se va acobardando y aparece Benavides de nuevo con la escopeta hasta que Molina se acurruca en un rinc\u00f3n pidiendo socorro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Paquito llamando pap\u00e1 a Molina, y \u00e9ste le responde que no le llame as\u00ed, \u00a1que su verdadero padre es el otro! Do\u00f1a Carmen le vuelve a decir a Benavides que \u00e9l es el \u00fanico padre de Paquito y que se quedar\u00e1 con ellos \u00a1toda la vida! Y ante los abrazos y felicidad se baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto nos muestra el mismo lugar que en el segundo pero decorado para una fiesta. Es por la tarde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se ha retirado el columpio y hay luces en los \u00e1rboles. Se escucha una marcha militar desde dentro de la casa tocada por un gram\u00f3fono. En la verja est\u00e1n apostados mozos y mozas del pueblo escuchando alucinados. Arniches, echa de menos la m\u00fasica de sus zarzuelas, el comienzo de los cuadros con las armon\u00edas de la orquesta y las voces de los cantantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuevo entretenimiento para desviarnos del tema principal. Ahora son los cuatro dependientes de la tienda de do\u00f1a Carmen, que tambi\u00e9n est\u00e1n pasando unos d\u00edas en la casa, y que a\u00fan no han llegado de su excursi\u00f3n. Do\u00f1a Carmen est\u00e1 preocupada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando finalmente llegan, Paulino est\u00e1 borracho y nos proporciona di\u00e1logos llenos de hilaridad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se van preparando todos para bailar el \u201cgarrot\u00edn\u201d. Aumenta el grado de diversi\u00f3n en la fiesta. Benavides intima m\u00e1s con Carmen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En un momento en el que han entrado todos dentro de la casa aparecen dos hombres en la verja, son Victorio Sierra (Padre verdadero.) y su sirviente Juan. Explican que han venido a re\u00f1ir a Paquito por haberse casado sin el consentimiento de su padre. Gregoria les atiende, pero en vez de avisar a Paquito, avisa a Benavides, que sale y se enfrenta a Victorio sospechando que es otro enga\u00f1o de Paco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Benavides se lo toma a chufla ante la perplejidad de Victorio. Sale do\u00f1a Carmen que toma partido por Benavides llamando mal padre a Victorio. El grado de alucinaci\u00f3n de \u00e9ste es mundial. Juan, el sirviente para quien Paquito es como un hijo, llega despu\u00e9s y grita: \u201c\u00a1Paquito, hijo!\u201d Benavides exclama: \u201c\u00a1Otro padre!\u201d El l\u00edo va en aumento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, cada uno va explicando qui\u00e9n es y de qu\u00e9 conoce a Paquito. Prevalece la autoridad del padre verdadero y Benavides se va a preparar su maleta para marcharse. Paquito pide perd\u00f3n a todos. Luisa le da las gracias a Benavides por haber permitido su boda y Carmen se queda con la pena de no poder ver cumplido su sue\u00f1o de tener a C\u00e9sar Benavides \u201ctoda su vida con \u00e9l\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tel\u00f3n y fin de la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 320: <em>Para Arniches, el valor del dinero es algo que tiene muy claro y que en este p\u00e1rrafo describe perfectamente. \u00c9l sab\u00eda muy bien lo que pod\u00eda hacerse por dinero, c\u00f3mo unos hombres pod\u00edan ir contra los otros, los pueblos contra los pueblos\u2026 incluso pod\u00eda llegar a romper amistades como ocurrir\u00eda dos a\u00f1os despu\u00e9s de este estreno; su amistad con Enrique Garc\u00eda \u00c1lvarez se romper\u00eda por dinero.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 321: <em>La situaci\u00f3n de aburrimiento en muchos matrimonios, era una constante que Arniches apreciaba en la clase burguesa y clase alta.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 322: <em>La envidia y la hipocres\u00eda dentro de la familia quedan retratadas por Arniches en estas primas de nombres rid\u00edculos. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 323: <em>El mensaje de la obra al completo nos transmite lo in\u00fatil de resistirse a la verdad. Siempre Carlos Arniches es defensor de hacer frente a las consecuencias de nuestras acciones. Sabemos que no es la actitud m\u00e1s adecuada la del padre de Paquito, y sabemos que es completamente incorrecta la de suplantar a otra persona con el enga\u00f1o que esto supone; pero la soluci\u00f3n no es seguir engordando la farsa sino afrontar las consecuencias de nuestros actos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>MI PAP\u00c1 \u00a0 O \u00a0 LA FARSA Y LA MENTIRA www.todocoleccion.net Anita Martos, caricaturizada por Tovar. &nbsp; Nos encontramos ante un gran acontecimiento en la vida de Carlos Arniches. Esta ser\u00e1 la segunda obra de gran tama\u00f1o que realice en su vida, despu\u00e9s de la obra en tres actos de Los Mostenses. Pasa de sainetes&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2021\/03\/06\/obra-numero-87-mi-papa\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[252,118],"tags":[329],"class_list":["post-2299","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1900-1920-primera-madurez-de-carlos-arniches","category-etapa-moralizante","tag-mi-papa"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2299"}],"version-history":[{"count":5,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4433,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2299\/revisions\/4433"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2299"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2299"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2299"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}