{"id":2770,"date":"2021-10-09T08:32:07","date_gmt":"2021-10-09T08:32:07","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=2770"},"modified":"2021-10-09T08:33:25","modified_gmt":"2021-10-09T08:33:25","slug":"obra-numero-118-los-ateos","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2021\/10\/09\/obra-numero-118-los-ateos\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 118: LOS ATEOS."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>LOS ATEOS<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0O <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>TODOS CREEMOS EN ALGO<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2771\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Carlos-Arniches-y-Florentina-300x182.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"182\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Carlos-Arniches-y-Florentina-300x182.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Carlos-Arniches-y-Florentina.png 374w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Documento del Archivo Familiar N\u00ba 79. Don Carlos Arniches con Florentina en su taberna en 1931, a\u00f1o del homenaje de Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La escena transcurre en la taberna de la Calle del Pe\u00f1\u00f3n (posiblemente la taberna de Florentina), la que 16 a\u00f1os m\u00e1s tarde pasar\u00eda a llamarse Calle Carlos Arniches. Estamos cerca del Campillo del Mundo Nuevo, que debe su nombre a que al desaparecer un pe\u00f1\u00f3n, por un corrimiento de tierras, dej\u00f3 al descubierto un \u201cmundo nuevo\u201d desde la perspectiva de los ni\u00f1os que usaron aquel desmonte para sus juegos (163). Se publica en Blanco y Negro el 1 de Agosto de 1915. Incluimos esta obra en su Etapa Moralizante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se escucha el repiqueteo de la campanilla del Vi\u00e1tico, un coche f\u00fanebre pasa junto a la puerta y uno de los parroquianos, el se\u00f1or Eulalio, hace un adem\u00e1n para quitarse la gorra en se\u00f1al de respeto.<\/p>\n<p>La carcajada por parte de los dem\u00e1s es brutal. Comienzan a llamarle beata, santurrona, cofrade y Jaimito ante lo que \u00e9l mismo les responde:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR EULALIO.- Saludo porque no creo que haga falta la desageraci\u00f3n en cosa ninguna. Porque yo no es que pise una iglesia, que eso, Dios me libre\u2026; pero tampoco soy como t\u00fa, que porque un d\u00eda estornudastes en la calle y te dijeron <em>\u201c\u00a1Jes\u00fas!\u201d, <\/em>tuviste un juicio de faltas. Ni soy como \u00e9se, que no pasa un cura por su lao que no le profiera una ofensa, bien oral, bien m\u00edmica. Yo no me persigno ni creo en esas pamplinas de santos ni de novenas; pero se\u00f1or, una meaja de fe en algo hay que tenerla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR FLORO.- Aqu\u00ed no hay m\u00e1s Dios ni m\u00e1s ser que la Naturaleza madre y su producto, que es el hombre, animal soberano y libre; y too lo dem\u00e1s que te digan, zanahorias condimentadas. El mundo ha surgido de un modo autom\u00f3vil, del caos, y antes del caos de la nada flotante, y el globo terraquio que habitamos no es ni m\u00e1s ni menos que una corteza desprendida de otro planeta que s\u2019ha enfriao, y los hombres son produzto de la putrefacci\u00f3n terraquia. Por tanto Eulalio, ni hay ser superior, ni cielo, ni purgatorio, ni andr\u00f3minas de esas. En este mundo no hay nada m\u00e1s que este mundo, donde est\u00e1 todo, lo bueno, lo malo y lo entreverao. Y el d\u00eda que mueras vuelves al seno de la tierra materna y te haces polvo, f\u00f3sforo, gaseosa\u2026, nada. \u00a1He dicho!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras esta discusi\u00f3n, Carlos Arniches relata un suceso que llegar\u00eda a vivir en su propia carne en el momento de su muerte. Al se\u00f1or Floro, el ateo, le da un infarto por la noche, a las dos de la madrugada. Se despierta por el dolor y le pide a su mujer que avise a un m\u00e9dico. El cuarto se llena de vecinos y vecinas, el dolor no cesa y el propio Floro pide a la Virgen sant\u00edsima que le alivie ese calvario. Ante esa s\u00faplica, una vecina se acerca, la se\u00f1ora Escol\u00e1, y le ofrece un sellito de la virgen de la Paloma, que si se lo toma con devoci\u00f3n se curar\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Inicialmente \u00e9l no quiere, pero al final acepta, se lo toma y se duerme prometiendo que si se salva llevar\u00eda un cirio de cera a la iglesia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el cuadro tercero, Eulalio se entera de lo sucedido y cuando se encuentra con Floro, camino de la iglesia para cumplir su promesa, lo llama y conversan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Floro est\u00e1 avergonzado, y Eulalio le quita hierro cont\u00e1ndole lo que sucedi\u00f3 con su nieta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 98<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR EULALIO.- \u00a1Qu\u00e9 me vas a decir, Floro!&#8230; \u00a1Yo era peor que t\u00fa! Yo te pod\u00eda dar veinticinco pa cincuenta en custi\u00f3n de ate\u00edsmo. \u00a1Pero, amigo!, un d\u00eda (t\u00fa sabes la pasi\u00f3n que tengo yo por mi nieta, que no quiero otra cosa en el mundo), pues fue el angelito y me cogi\u00f3 eso que le dicen la dizteria, que cre\u00ed que se me mor\u00eda. \u00a1Chiquillo!&#8230; de pensar yo que me iba a quedar sin aqu\u00e9l pispajo que me se agarra a las rodillas toas las tardes cuando vuelvo de la obra, y que es mi \u00fanico consuelo\u2026 Amos, que me dio una angustia interior, por dentro que dije: \u201c\u00a1Dios m\u00edo, si me la salvas, me pongo h\u00e1bito aunque sea!\u201d \u00a1Y me la salv\u00f3! Por eso anoche, en la taberna, cuando pasaba el Vi\u00e1tico, me quit\u00e9 la gorra. Hay que ser agradecido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR FLORO.- Ties raz\u00f3n, Eulalio; dispensa de las gans\u00e1s que te dije.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR EULALIO.- Quita, primo; si uno lo comprende todo. Cuando el hombre est\u00e1 bueno y sano y se encuentra en la taberna rodeado de cuatro necios que le r\u00eden las gracias, el hombre es un valiente, que se atreve con to humano y to divino; pero cuando cambia el viento y viene la negra, y el dolor te mete acobardao y solo en el rinc\u00f3n de tu casa\u2026Ser\u00e1 uno to lo blasfemo que sea, pero te digo yo que no hay quien no levante los ojos pa lo alto y pida misericordia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 454<em>: Carlos Arniches nos regala en este sainete r\u00e1pido una de sus muchas horas de observaci\u00f3n en la taberna Florentina. Escuchando discusiones como la aqu\u00ed expuesta pudo tejer muchos de los argumentos de sus sainetes y sus tragedias grotescas, porque realmente, \u00bfqu\u00e9 hay m\u00e1s grotesco que un ateo suplicando a la Virgen para que le quite el dolor?<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Estos episodios afianzaron a\u00fan m\u00e1s su profunda fe en Dios y en el ser humano, algo que llev\u00f3 hasta sus \u00faltimas consecuencias en el momento de su muerte, manteniendo un comportamiento ejemplar (164)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-2774 aligncenter\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/Calle-Carlos-Arniches-La-corrala.png\" alt=\"\" width=\"288\" height=\"205\" \/><\/p>\n<p>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">CALLE DE CARLOS ARNICHES, ANTES CALLE EL PE\u00d1\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">LA CORRALA. <a href=\"http:\/\/www.wikipedia.org\">www.wikipedia.org<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS ATEOS \u00a0 \u00a0O \u00a0 TODOS CREEMOS EN ALGO \u00a0 \u00a0 &nbsp; Documento del Archivo Familiar N\u00ba 79. 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