{"id":2868,"date":"2021-11-16T20:14:00","date_gmt":"2021-11-16T20:14:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=2868"},"modified":"2022-04-27T06:31:59","modified_gmt":"2022-04-27T06:31:59","slug":"marcos-vasconcellos-trabajo-premiado-sobre-la-finca-los-almendros-de-carlos-arniches","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2021\/11\/16\/marcos-vasconcellos-trabajo-premiado-sobre-la-finca-los-almendros-de-carlos-arniches\/","title":{"rendered":"Marcos Vasconcellos: Trabajo premiado sobre la Finca Los Almendros de Carlos Arniches."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong>CERTAMEN DE HISTORIA DE HORTALEZA JUAN CARLOS ARAGONESES<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2877\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-300x200.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-1024x683.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-768x512.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-1536x1024.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-2048x1365.jpg 2048w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-Vasconcellos-120x80.jpg 120w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">MARCOS VASCONCELLOS<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Autor del trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>Amada Victoria<\/strong><\/p>\n<p>Un amor no correspondido del joven Rafael Alberti en Hortaleza llev\u00f3 a Marcos Vasconcellos a una realizar una apasionada investigaci\u00f3n, ganadora del segundo premio del Certamen Juan Carlos Aragoneses, sobre el paso del poeta por el antiguo pueblo<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2869\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-07.png\" alt=\"\" width=\"374\" height=\"187\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Victoria Amado y su hermana Carmen, en Huerta de Mena en 1926.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>PUNTO DE PARTIDA: EL ESTANQUE DE ALBERTI<\/strong><\/p>\n<p>Cuando le\u00ed la entrada \u2018<a href=\"https:\/\/www.periodicohortaleza.org\/el-estanque-de-alberti\/\"><strong>El estanque de Alberti<\/strong><\/a>\u2018 que <a href=\"https:\/\/www.periodicohortaleza.org\/juan-carlos-aragoneses-el-guardian-de-la-memoria-de-hortaleza\/\"><strong>Juan Carlos Aragoneses<\/strong><\/a> public\u00f3 en 2013 en su blog <a href=\"https:\/\/historiasdehortaleza.blogspot.com\/\"><strong><em>Historias de Hortaleza<\/em><\/strong><\/a> me pareci\u00f3 muy curioso e interesante saber que a 15 minutos a pie de mi casa se conservaba una finca hist\u00f3rica, conocida popularmente (entre otros nombres) como <strong>Huerta de Mena<\/strong> o <strong>Los Almendros<\/strong>, que fue residencia de verano del famoso dramaturgo <a href=\"https:\/\/www.periodicohortaleza.org\/arniches-en-el-barrio\/\"><strong>Carlos Arniches<\/strong><\/a> en la d\u00e9cada de los a\u00f1os veinte.<\/p>\n<p>Gracias a <em>Hortaleza Peri\u00f3dico Vecinal<\/em>, que volvi\u00f3 a publicar la entrada varias veces, me interes\u00e9 de nuevo por la historia. Me llam\u00f3 mucho la atenci\u00f3n que en Huerta de Mena se celebraron encuentros en los que participaron intelectuales y artistas de la \u00e9poca de esplendor de la Residencia de Estudiantes e incluso deportistas; y que fue en esa finca, alrededor de un estanque, donde el poeta <strong>Rafael Alberti<\/strong> se inspir\u00f3, al conocer a la joven <strong>Victoria Amado<\/strong>, para escribir algunos de los versos que aparecen en <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>, uno de los libros de poes\u00eda referentes de la literatura de nuestro pa\u00eds.<\/p>\n<p>Desde entonces todos aquellos datos recopilados por Juan Carlos centrifugaron en mi cabeza como si fueran las pistas del corcho de un detective. Estaba fascinado y enganchado con la historia. En 2019 volv\u00ed a consultar la entrada del blog. Para su contenido, Aragoneses se bas\u00f3 en parte en los recuerdos de <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Amado y Arniches<\/strong>, un sobrino-nieto del reconocido autor teatral. Como el que hace un receso en el estudio y holgazanea sin ganas por la red, llegu\u00e9 hasta el final del documento y le\u00ed los comentarios de los lectores. An\u00f3nimo dijo: \u201cYo me he ba\u00f1ado en ese estanque\u201d. Juan Carlos respondi\u00f3: \u201cCu\u00e9ntanos m\u00e1s, amigo\u201d. Y ah\u00ed se qued\u00f3 todo. Y ah\u00ed empez\u00f3 todo. Fue como si ese vac\u00edo se dirigiera a m\u00ed para que uniera las piezas de un rompecabezas: \u201cVamos, zamb\u00fallete en el estanque: cu\u00e9ntanos c\u00f3mo era la finca; averigua de d\u00f3nde vienen esos recuerdos del sobrino de Arniches; c\u00f3mo fue la relaci\u00f3n entre Rafael Alberti y Victoria Amado y qu\u00e9 aparece de todo esto en <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>; y por \u00faltimo, trata de reconstruir c\u00f3mo eran esas veladas culturales. Empec\u00e9 con la visita a Huerta de Mena, que m\u00e1s o menos, por los datos que hab\u00eda en internet, sab\u00eda d\u00f3nde estaba.<\/p>\n<p><strong>HUERTA DE MENA O LOS ALMENDROS<\/strong><\/p>\n<p>La primera vez que merode\u00e9 por Los Almendros fue en mayo de 2020, cuando el Gobierno autoriz\u00f3 los primeros paseos permitidos en la pandemia. Ten\u00edamos muchas ganas prudentes de airear piernas y cabezas. La vegetaci\u00f3n crec\u00eda salvaje por todas partes. <a href=\"https:\/\/www.periodicohortaleza.org\/de-regreso-a-las-calles\/\"><strong>Hortaleza ol\u00eda a manzanilla y jazm\u00edn<\/strong><\/a>. Aunque la finca est\u00e1 situada entre v\u00edas de tren, autopistas y <a href=\"https:\/\/www.periodicohortaleza.org\/situacion-al-borde-del-colapso-en-via-de-los-poblados\/\"><strong>un parque empresarial<\/strong><\/a>, nos la tenemos que imaginar cuando en los siglos XIX y XX fue quinta de recreo y residencia de verano y estuvo aislada de ruido, coches y contaminaci\u00f3n. Si te abstraes de todo eso puedes imaginar un d\u00eda de verano a Carlos Arniches con su familia e invitados disfrutando del clima, el entorno y la calma del lugar.<\/p>\n<p>El d\u00eda que fui por Huerta de Mena hab\u00eda un taxista estirando las piernas. Sub\u00ed a unos mont\u00edculos cercanos desde donde pude ver parte del interior de la finca. El recinto estaba integrado por varios edificios con fachada blanca y amarillo albero y persianas verdes laminadas (durante el siglo XX sirvieron como residencia familiar, convento, hospital, colegio y cuartel), zonas arboladas, huertas, columpios, una piscina vac\u00eda y abandonada, ruinas de construcciones y un terreno que podr\u00eda ser un campo de f\u00fatbol. A simple vista el edificio principal parec\u00eda un orfanato antiguo y todo ten\u00eda un aspecto fantasmal. Se respiraba silencio de cementerio. Era como si de repente sus inquilinos hubieran abandonado el lugar. En la puerta principal hab\u00eda unos carteles con grafitis y unas letras comidas por el sol que indicaban que hab\u00eda sido un centro terap\u00e9utico y de d\u00eda de la Comunidad de Madrid conocido como \u201cResidencia Los Almendros\u201d. Y es que, como pude comprobar en internet, fue a finales de los noventa\u00a0centro de desintoxicaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n de drogodependientes que atend\u00eda a toxic\u00f3manas embarazadas. Cuando se escriben estas l\u00edneas, el centro- sin ninguna funci\u00f3n social concreta- estaba regentado por las <strong><a href=\"http:\/\/www.adoratrices.com\/\">Madres Adoratrices<\/a><\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2870\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-06.png\" alt=\"\" width=\"462\" height=\"346\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-06.png 296w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-06-160x120.png 160w\" sizes=\"auto, (max-width: 462px) 100vw, 462px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Imagen a\u00e9rea de la Huerta de Mena sobre 1960.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todas las fases del plan de desescalada, el verano con el que hicimos lo que pudimos y la \u201cnueva normalidad\u201d declarada en junio, lleg\u00f3 octubre y el Gobierno decret\u00f3 de nuevo el estado de alarma para hacer frente a la segunda ola de la pandemia. Volv\u00ed a visitar la finca. Esta vez fui con mi hijo Mateo de cuatro a\u00f1os y con Mar\u00eda, mi mujer, que ten\u00eda curiosidad por conocer el sitio. Llam\u00e9 al interfono varias veces sin esperanza. Entonces se abri\u00f3 la valla y apareci\u00f3 un chico joven, de unos cuarenta y tantos, vestido de negro con barba <em>hipster<\/em>, tatuajes y aspecto de t\u00e9cnico de escenario. Era el encargado de mantenimiento. Le expliqu\u00e9 que estaba investigando para un humilde concurso de historia del distrito y que me gustar\u00eda saber si se pod\u00eda visitar la finca. Tal vez se abland\u00f3 con la estampa familiar propia de un cuadro de Murillo pero el caso es que fue amable y colaborativo. Una semana despu\u00e9s me facilit\u00f3 un correo electr\u00f3nico de una de las madres adoratrices. Mand\u00e9 varios correos electr\u00f3nicos e incluso escrib\u00ed cartas a mano, a la vieja usanza, que dej\u00e9 en el buz\u00f3n, tal y como me recomend\u00f3 uno de los \u00e1ngeles consejeros en esta investigaci\u00f3n. No obtuve respuesta. Luego me enter\u00e9 que, por un lado, hab\u00eda intereses empresariales en la finca y que, por otro, tambi\u00e9n la quer\u00edan <a href=\"https:\/\/www.change.org\/p\/ayuntamiento-de-madrid-area-de-desarrollo-sostenible-salvar-la-finca-los-almendros\"><strong>defender y declarar <\/strong><\/a><a href=\"https:\/\/www.change.org\/p\/ayuntamiento-de-madrid-area-de-desarrollo-sostenible-salvar-la-finca-los-almendros\"><strong>Bien de Inter\u00e9s Cultural<\/strong><\/a>. Entonces entend\u00ed que un chaval como yo, aunque fuera con buenas intenciones, no interesaba que estuviera por all\u00ed husmeando. Adem\u00e1s, con el protocolo covid tampoco ten\u00eda f\u00e1cil el acceso teniendo en cuenta que all\u00ed se encontraban monjas tal vez de edad avanzada. As\u00ed que respet\u00e9 la situaci\u00f3n, no perd\u00ed la esperanza de poder visitar alg\u00fan d\u00eda Los Almendros y segu\u00ed investigando por mi cuenta. De alguna manera, entrar en los libros y averiguar datos era como acceder a aquella casita de campo con aspecto de fortaleza, en mi imaginario.<\/p>\n<p><strong>DESDE AQUEL PRINCIPIO DE JUVENTUD: RECUERDOS DE JOS\u00c9 MAR\u00cdA AMADO<\/strong><\/p>\n<p>En tiempos de coronavirus era muy dif\u00edcil acceder a las bibliotecas, as\u00ed que extraje todo lo que pude de la red. Adem\u00e1s de art\u00edculos, estudios y tesis consultadas en diversas fuentes digitales, me enganch\u00e9 a Iberlibro como <strong>Don Quijote<\/strong> con los libros de caballer\u00eda. A trav\u00e9s de esta plataforma, ped\u00ed libros f\u00edsicos sin medida ni control sobre la obra y vida de Rafael Alberti y de algunos de sus contempor\u00e1neos. As\u00ed fue como encontr\u00e9 las cartas del sobrino de Arniches, que fueron muy reveladoras para esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Muchas veces hay que regresar a las fuentes por si nos hemos dejado contenidos. Me pas\u00f3 con el blog de Juan Carlos. No me hab\u00eda fijado bien en una de las im\u00e1genes que ilustraba el texto. Era una carta que Alberti escribi\u00f3 en 1968 a Jos\u00e9 Mar\u00eda Amado, quien entonces era editor y director de la revista <em>Litoral<\/em>. Amado estaba preparando un n\u00famero dedicado al poeta y, como era habitual en esos casos, los dos amigos y amantes de la poes\u00eda se enviaron varias cartas para definir la diagramaci\u00f3n y el contenido de la publicaci\u00f3n. En \u00e9sta en concreto el poeta gaditano le recordaba \u201caquellas noches o tardes en Huerta de Mena diciendo versos cerca de un estanque. T\u00fa ser\u00edas muy chico, pues apenas hoy te veo en mi memoria. Pero cu\u00e1ntas cosas hermosas y lejanas me han iluminado esta inesperada carta tuya. Todo eso pas\u00f3 en 1928. \u00a1Hace ya 40 a\u00f1os!, en la \u00e9poca de <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>. Bien.\u201d<\/p>\n<p>\u00bfPero d\u00f3nde estaba el resto de la correspondencia? Despu\u00e9s de varias pesquisas detectivescas descubr\u00ed que estaban en un n\u00famero de la revista <em>Litoral<\/em> de 1993 que encontr\u00e9 en una de esas maravillosas librer\u00edas antiguas del Barrio de las Letras. Me emocion\u00e9 cuando abr\u00ed el ejemplar y le\u00ed en la primera p\u00e1gina: \u201cEl principio fue en el pueblecito de Hortaleza, hoy barrio de Madrid, en la finca de mi t\u00edo Carlos Arniches\u201d.<\/p>\n<p>Era una publicaci\u00f3n preciosa: una cuidada edici\u00f3n en color que conten\u00eda cartas, manuscritos, estupendas ilustraciones y tipograf\u00edas y parte del \u00e1lbum que Alberti dedic\u00f3 a Victoria Amado, hermana de Jos\u00e9 Mar\u00eda. Reproduzco un fragmento de una de aquellas cartas en las que el director cuenta las cosas que les unieron \u201cdesde aquel principio de juventud\u201d:<\/p>\n<p><em>\u201cLa finca se llamaba Huerta de Mena. Desde entonces no he vuelto por all\u00ed: supongo que lo que fue un amplio horizonte de trigales, abierto a la luz del sol donde apenas se alzaba la peque\u00f1a iglesia y el campanario llamando a misa los domingos, ser\u00e1 hoy un conglomerado de bloques, de urbanizaciones. A la izquierda de la amplia alameda de \u00e1rboles corpulentos que desde la verja de entrada conduc\u00eda a la casa, estaba el estanque de <\/em>Sobre los \u00e1ngeles<em>. Un lateral de la casa serv\u00eda a mi t\u00edo para jugar al front\u00f3n, y cuando t\u00fa ven\u00edas me tomabas por Platko (aquel portero h\u00fangaro que defendi\u00f3 la puerta del Barcelona y al que dedicaste un poema), lanz\u00e1ndome una y otra vez un viejo bal\u00f3n. Apenas recordar\u00e1s aquella melena que ca\u00eda por mi frente en aquellos mis a\u00f1os infantiles. El estanque, con patos que se zambull\u00edan en el agua, estaba frente a la casita de los guardas y all\u00ed, en su borde, te recuerdo sentado con mi hermana Victoria, la musa que inspir\u00f3 el \u00e1lbum que centra este libro de homenaje de <\/em>Litoral <em>a tus noventas a\u00f1os\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2871\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-05-221x300.png\" alt=\"\" width=\"310\" height=\"421\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-05-221x300.png 221w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-05.png 252w\" sizes=\"auto, (max-width: 310px) 100vw, 310px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">El dramaturgo Carlos Arniches, en una imagen sobre 1924.<\/p>\n<p>Me fascin\u00f3 conocer la existencia del \u00e1lbum y la descripci\u00f3n de la huerta. Del estanque ya no quedaba nada porque fue destruido cuando se construy\u00f3 la M-40, pero de la relaci\u00f3n con Victoria hab\u00eda m\u00e1s datos. En sus memorias, <em>La arboleda perdida<\/em>, Rafael Alberti cont\u00f3 en relaci\u00f3n con los amores de sus libros m\u00e1s conocidos, que \u201cAlgunos viven todav\u00eda. No s\u00e9 si morir\u00e1n antes que yo. No lo quisiera. Vive todav\u00eda aquel que le dije en <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>: T\u00fa. Yo. (Luna). El estanque\/brazos verdes y sombras\/te apretaban el talle. Esa persona vive, repito y hace poco me escribi\u00f3 una beat\u00edfica postal\u201d. Estaba claro que el poeta se refer\u00eda a Victoria. De la postal y las posibles cartas que se cruzaron no encontr\u00e9 ning\u00fan rastro. Segu\u00ed leyendo las cartas de <em>Litoral<\/em>. Al final de una de ellas, en la que parec\u00eda que s\u00f3lo hablaban de negocios y poes\u00eda, encontr\u00e9 este testimonio de Jos\u00e9 Mar\u00eda: \u201cEn el a\u00f1o 1991 ha muerto Victoria y, record\u00e1ndola, volvieron a mi imaginaci\u00f3n aquellos d\u00edas infantiles, aquel amor tan dulce como un mundo <em>naif<\/em>; esos amores que s\u00f3lo pueden brotar en los a\u00f1os primeros, cuando la vida y sus \u2018golpes\u2019 a\u00fan no han roto tantas cosas, tantas ilusiones\u2026\u201d. Cuando le\u00ed este fragmento tuve claro que era una parte importante de lo que quer\u00eda reflexionar en este trabajo: lo que queda en nosotros de los amores de juventud. Pero tambi\u00e9n me di cuenta de que, al igual que me decepcionar\u00eda lo que pudiera encontrar en la finca si consegu\u00eda entrar, tal vez no encontrase muchos datos sobre la relaci\u00f3n entre Alberti y Victoria Amado porque pertenec\u00eda a la intimidad y pudor de lo que fue una relaci\u00f3n intensa y viva pero tal vez fugaz y espont\u00e1nea.<\/p>\n<p>No sabemos en qu\u00e9 fecha exacta coincidieron en Hortaleza los Amado y Rafael Alberti pero, como iremos desgranando, tuvo que ser en torno a 1927-1928. El caso es que Jos\u00e9 Mar\u00eda tendr\u00eda unos 10 a\u00f1os cuando conoci\u00f3 al poeta; Alberti, 25 m\u00e1s o menos, y Victoria, 17 o 18. Ella, que era una joven m\u00e1s bien ajena a los c\u00edrculos culturales del momento, debi\u00f3 frecuentar Los Almendros para visitar a la familia, a sus t\u00edos Carlos y Pilar, y sobre todo para pasar el rato con sus primas Rosario y Pilar y con su hermana Carmen. Esto podr\u00eda estar en nuestra memoria colectiva porque todos de alguna manera hemos veraneado en casas de campo o apartamentos de familiares y amigos; y luego esos ratos nos han marcado y los hemos recordado. Alberti, que m\u00e1s adelante veremos c\u00f3mo lleg\u00f3 a la finca de Arniches, debi\u00f3 de seducir a la joven con sus versos, canciones y juegos teatrales y se inspir\u00f3 en esos momentos para escribir algunos de los versos que aparecen en <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em> y para, digamos, \u201cdise\u00f1ar\u201d el \u00e1lbum que le dedic\u00f3 a \u201cVictorita\u201d, como \u00e9l la llamaba.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 se sab\u00eda de \u00e1lbum? Para averiguarlo me bas\u00e9 en el n\u00famero de <em>Litoral<\/em> antes citado, en el cat\u00e1logo <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em> que edit\u00f3 en 2003 la Residencia de Estudiantes junto a la fundaci\u00f3n El Monte y en una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica que mantuve con <strong>Carmen Garrido Amado<\/strong>, la hija de Victoria Amado. Su contacto me lo facilit\u00f3 uno de los \u00e1ngeles que me ayud\u00f3 en ese trabajo. \u00a1Estaba viva! Ten\u00eda 85 a\u00f1os. No me lo pod\u00eda creer. Al principio me atendi\u00f3 con cordialidad y cierta distancia. Tal vez pens\u00f3 que era un periodista despiadado con ganas de destripar la intimidad familiar o alg\u00fan investigador que quer\u00eda ver otra vez ver el \u00e1lbum que ya estaba cansada de ense\u00f1ar y que, seg\u00fan me cont\u00f3, se ca\u00edan los p\u00e9talos cada vez que se abr\u00eda. Pero cuando entendi\u00f3 cu\u00e1les eran mis sanas y entusiastas intenciones, el trato fue m\u00e1s cercano y cari\u00f1oso. No s\u00e9 si por los nervios o por inexperiencia, pero el caso es que la llam\u00e9 sin pensar en preguntas tipo entrevista. Hablamos de su madre como el que llama a una t\u00eda del pueblo para ver c\u00f3mo est\u00e1 y si necesita algo. Sus recuerdos eran entra\u00f1ables, lejanos y tal vez algo desenfocados: como el que mira una foto en un \u00e1lbum familiar y da varias pinceladas sueltas y ligeras sobre los recuerdos que le vienen en ese momento. Entend\u00ed que aquello pas\u00f3 hace mucho tiempo, que ten\u00eda que respetar la intimidad familiar, no ser muy pesado y agradecer su atenci\u00f3n. Dos d\u00edas despu\u00e9s volv\u00ed a llamar para darle mi n\u00famero, por si recordaba alg\u00fan dato m\u00e1s, y pedirle alguna fotograf\u00eda. Unos d\u00edas despu\u00e9s recib\u00ed esta fotograf\u00eda (despu\u00e9s llegar\u00edan m\u00e1s) que fue uno de los momentos m\u00e1s felices de esta investigaci\u00f3n.<\/p>\n<p>En la imagen, Victoria y su hermana Carmen pasean por Huerta de Mena. Victoria, con cara m\u00e1s ingenua e inocente, m\u00e1s de ni\u00f1a, no nos mira. Est\u00e1 distra\u00edda y como ensimismada con algo que sujeta entre las manos. Sin embargo, su hermana, con ojos en sombra y pose taurina, parece que nos desaf\u00eda con la mirada. Es una foto costumbrista, sencilla, buc\u00f3lica y rom\u00e1ntica propia de la adolescencia. Su paisaje (tapia y restos de la huerta) encaja tanto en lo que pude ver desde los mont\u00edculos adyacentes a la finca actual como en la reconstrucci\u00f3n de los hechos. Nos podemos imaginar a Alberti momentos antes o despu\u00e9s cortejando a la chica con sus dotes sociales y seductoras y con poemas suyos o de los cancioneros de los siglos XV y XVI y de <strong>Gil Vicente<\/strong>, que tanto le gustaban y que aprendi\u00f3 de los trabajos de <strong>Men\u00e9ndez Pidal<\/strong>, en el Centro de Estudios Hist\u00f3ricos. Y nos lo podemos imaginar tambi\u00e9n tal y como lo describi\u00f3 <strong>E. Gim\u00e9nez Caballero<\/strong> en 1929 en <em>La Gaceta Literaria<\/em> \u201cportado por vagabundos, golfantes, toreros, deportistas y hacendados, que le portan en autom\u00f3vil de vez en cuando, como portaban los caballos de los magnates medi\u00e9vicos a los juglares y divos electos. De corte en corte. De dama en dama. Alberti: poeta cort\u00e9s, cortesano. Por tanto: p\u00edcaro. Hubiera desempe\u00f1ado mil oficios: barbero, cl\u00e9rigo, oficinista <em>chauffeur<\/em>\u2026 Pero fracasado por genial vagancia, se fij\u00f3 sobre el Verso, como halc\u00f3n sobre su presa\u201d.<\/p>\n<p>El \u00e1lbum est\u00e1 fechado en marzo de 1928. Hoy es un objeto art\u00edstico de coleccionista, pero de alguna manera es algo que todos hemos hecho alguna vez por alg\u00fan amor de juventud. Me refiero a escribir canciones o poemas (nuestros o de otros) y guardar todo tipo de objetos como fotos, entradas de conciertos, museos y cosas as\u00ed. El \u00e1lbum de Victoria que conserva su hija contiene im\u00e1genes a color de \u00e1ngeles, exlibris y s\u00edmbolos de la modernidad y vanguardia de la \u00e9poca (coches, aviones, entradas de cine, el dibujo del fotograma m\u00edtico de la pel\u00edcula <em>Viaje a la luna<\/em> de <strong>Georges M\u00e9li\u00e8s<\/strong> y billetes de tranv\u00eda) y poemas de amor de sus autores favoritos, entre otros, Gil Vicente, Dante, B\u00e9cquer, Antonio Machado y Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez. Seg\u00fan recoge <strong>Luis Garc\u00eda Montero<\/strong> en 2003 en la biograf\u00eda incluida en Rafael Alberti, el poema compartido \u201cson versos que avisan de la fugacidad de la vida, de la necesidad de aprovechar el buen amor, versos que exaltan la intimidad amorosa, destinados a una se\u00f1orita m\u00e1s bien cursi, aprendiz de pintora, que ten\u00eda poco que ver con la figura de <strong>Maruja Mallo<\/strong>\u201d. Volviendo al \u00e1lbum, si uno se fija bien aparece muchas veces el nombre de la joven, como cuando nosotros escrib\u00edamos en los libros de EGB los nombres de las chicas o chicos que nos gustaban. Pero, claro, era Alberti quien lo hac\u00eda: \u201c\u00a1Te saludan los \u00e1ngeles, Victoria, luna de los balcones!\u201d. Uno de los poemas que Alberti le dedica es uno suyo propio, fechado en 1927, y que escribi\u00f3 inspir\u00e1ndose en el estanque de Huerta de Mena. Curioso distinguir, como si fuera una marca de agua, las letras \u201clos almendros\u201d, que es el nombre con el que tambi\u00e9n se conoce a la finca. Ese a\u00f1o, seg\u00fan fuentes consultadas, fue cuando le envi\u00f3 a Victoria la secci\u00f3n cuarta del libro <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>, denominada \u201cEl cuerpo deshabitado\u201d. Ah\u00ed estaban los famosos versos \u201chortalece\u00f1os\u201d del estanque y otros que pueden aludir a Victoria o a Maruja, seg\u00fan se mire: \u201cYo te arroj\u00e9 de mi cuerpo\/ yo, con un carb\u00f3n ardiendo\u201d. Qued\u00f3 mi cuerpo vac\u00edo, \/ negro saco, a la ventana\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2881\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-201x300.jpg\" alt=\"\" width=\"201\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-201x300.jpg 201w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-685x1024.jpg 685w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-768x1149.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-1027x1536.jpg 1027w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-1369x2048.jpg 1369w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/poema-el-estanque-manuscrito-tudanca-scaled.jpg 1712w\" sizes=\"auto, (max-width: 201px) 100vw, 201px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Poema manuscrito de Rafael Alberti. Archivo de Tudanca (1928)<\/p>\n<p>El propio autor reconoci\u00f3 que este libro era autobiogr\u00e1fico. Seg\u00fan recogi\u00f3 la profesora <strong>Solita Salinas<\/strong>, hija del poeta Pedro Salinas, en <em>El mundo po\u00e9tico de Rafael Alberti<\/em>, \u201cfue el amor perdido lo que m\u00e1s le angustia, lo que viene a hacer estallar toda esa acumulaci\u00f3n de insatisfacciones sin salida\u201d. Y, efectivamente, as\u00ed se puede comprobar en un texto de las memorias del poeta muy trillado que no podemos obviar aqu\u00ed: \u201c\u00a1Cu\u00e1ntas cosas reales, en claroscuro, me hab\u00edan empujado hasta caer, como un rayo crujiente, en aquel hondo precipicio! El amor imposible, el golpeado y traicionado en las mejores horas de entrega y confianza; los celos m\u00e1s rabiosos, capaces de tramar en el desvelo de la noche el fr\u00edo crimen calculado, la triste sombra del amigo suicida, como un badajo mudo de campana repicando en mi frente; la envidia y el odio inconfesados, luchando por salir\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2873\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-03-221x300.png\" alt=\"\" width=\"301\" height=\"409\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-03-221x300.png 221w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-03.png 251w\" sizes=\"auto, (max-width: 301px) 100vw, 301px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">De izquierda a derecha, Jos\u00e9 Mar\u00eda Amado, Carmen Amado, y Victoria Amado, que aparece sentada.<\/p>\n<p><strong>EN LAS MEJORAS HORAS DE ENTREGA Y CONFIANZA: LA RELACI\u00d3N DE ALBERTI CON MARUJA MALLO Y VICTORIA AMADO<\/strong><\/p>\n<p>Para entender estos \u201camores imposibles, golpeados y traicionados\u201d tenemos que saber que Alberti y Maruja Mallo mantuvieron una relaci\u00f3n art\u00edstica y personal muy vital, creativa y atormentada de 1925 a 1929. Participaron en las actividades culturales del momento (exposiciones, recitales, obras de teatro, etc.) y compartieron amistades, esc\u00e1ndalos sociales, viajes y proyectos conjuntos (po\u00e9ticos, pl\u00e1sticos y teatrales). As\u00ed lo describe el poeta en sus memorias y as\u00ed lo podemos relacionar con <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>: \u201cDe la mano de Maruja recorr\u00ed tantas veces aquellas galer\u00edas subterr\u00e1neas, aquellas realidades antes no vistas, que ella, de manera genial, comenz\u00f3 a revelar en su lienzos\u201d. Seg\u00fan nos cuenta Garc\u00eda Montero en la biograf\u00eda antes mencionada, en esa relaci\u00f3n \u201cse interpuso a principios de 1928 el inter\u00e9s repentino de Alberti por la se\u00f1orita Victoria Amado\u201d. Pero digamos que la relaci\u00f3n con la joven no cuaj\u00f3. Las crisis que tuvo con Maruja, el desenga\u00f1o con Victoria y otras crisis personales hicieron que el poeta gaditano buscara asilo en la casa que su amigo <strong>Jos\u00e9 Mar\u00eda Coss\u00edo<\/strong> ten\u00eda en Tudanca (Cantabria), entre abril y junio de 1928. As\u00ed lo cuenta en <em>La arboleda perdida<\/em>: \u201cAll\u00ed, entre aquellos vientos, brumas y monta\u00f1as, continu\u00e9 <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>. Las soledades y el silencio sonoro eran grandes all\u00ed, y alg\u00fan \u00e1ngel, como esp\u00edritu de la inconstancia y del mal, me llev\u00f3 a volar hacia otro ser, del que me prend\u00e9, y a pesar de su nombre \u2013se llamaba Victoria\u2013, me llev\u00f3 desde lo que yo cre\u00ed ascensi\u00f3n de los astros, a la ca\u00edda m\u00e1s vertiginosa en los infiernos\u201d. Es decir, que algunos poemas del libro ang\u00e9lico los escribi\u00f3 y public\u00f3 antes (a principios de ese a\u00f1o o incluso en 1927). Despu\u00e9s los continu\u00f3 en el pueblo c\u00e1ntabro y por \u00faltimo los public\u00f3 en 1929 en la Editorial Ibero-Americana. Pero volvamos a Tudanca para descubrir otra curiosidad relacionada con Victoria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2874\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-02-173x300.png\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"373\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-02-173x300.png 173w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-02.png 248w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Maruja Mallo y Rafael Alberti en 1928.<\/p>\n<p><strong>EL MANUSCRITO <em>SOBRE LOS \u00c1NGELES<\/em><\/strong><\/p>\n<p>En la actual Casa-Museo de Jos\u00e9 Mar\u00eda Coss\u00edo se conserva el manuscrito original de <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em> y otros documentos que Rafael Alberti se debi\u00f3 dejar all\u00ed tal vez por olvido o por no darle importancia. El sitio merece la pena ser visitado. Lo conoc\u00ed en el verano de 2018, sin saber que m\u00e1s tarde investigar\u00eda sobre el lugar. Recuerdo que fue un d\u00eda de lluvia intensa, mientras mi familia esperaba en el coche. Era el \u00fanico visitante. Me hicieron una visita individual. Entend\u00ed que aquella casona con aspecto de convento le sirviera al poeta para inspirarse, calmarse y descansar mientras describ\u00eda el paisaje y hablaba con sus aldeanos, como lo hac\u00eda Arniches para documentarse, y le\u00eda a Quevedo y a B\u00e9cquer. Valga este inciso para recalcar la importancia de los lugares donde se escriben libros que luego ser\u00e1n \u00fanicos. Bueno, en cualquier caso la editorial Pre-Textos public\u00f3 un libro sobre la correspondencia entre Coss\u00edo y Alberti. Entre la documentaci\u00f3n gr\u00e1fica resulta curioso encontrar una imagen de esas que pueden pasar desapercibidas o no aportar nada si no est\u00e1s puesto en la materia, en la que el poeta garabate\u00f3 el nombre de Victoria. Esto nos demuestra que mientras escrib\u00eda y se abr\u00eda en canal fruto de las crisis mencionadas, segu\u00eda pensando en ella, garabateando su nombre por las esquinas y pasando al manuscrito final poemas inspirados. Pero no todo fueron sufrimientos en esa estancia. Tambi\u00e9n tuvo momentos de distracci\u00f3n: fue al f\u00fatbol, a las cuevas de Altamira y sali\u00f3 con amigos por Santander o Bilbao. No nos olvidemos que, a pesar de las crisis, era un joven lleno de vida, creatividad y desparpajo en una maravillosa \u00e9poca de esplendor cultural en Espa\u00f1a como fueron los a\u00f1os veinte.<\/p>\n<p>Cuando en la \u201cFase O\u201d de la pandemia reabrieron las librer\u00edas (con cita previa) compr\u00e9 en el barrio una edici\u00f3n de Castalia de <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>. El libro me pareci\u00f3 atormentado, angustioso y dif\u00edcil de entender. \u00c9l mismo lleg\u00f3 a decir en enero de 1929 en <em>La Gaceta Literaria<\/em>, \u201che rasgado mis vestiduras po\u00e9ticas (porque las tuve). Cubr\u00ed mi cabeza con ceniza. Me estoy quemando vivo\u2026\u201d. En mi caso, para la lectura, reconozco que no ayudaban tampoco los momentos de inquietud, incertidumbre y ansiedad propios de la Covid. Cuando volvieron a abrir las bibliotecas municipales cog\u00ed todo lo que pude del poeta en la biblioteca Huerta de la Salud de Hortaleza, que es un lugar especial, m\u00e1gico y familiar situado en lo que fue otra quinta de recreo del distrito. Todo lo que acumul\u00e9, sumado a lo que ya ten\u00eda en casa, hizo que la investigaci\u00f3n me superara. Ya no sab\u00eda por d\u00f3nde tirar. Todo lo que le\u00eda me parec\u00eda que era lo mismo y que no encontraba m\u00e1s de lo que me interesaba. Me tom\u00e9 un descanso y le\u00ed en casa con mi hijo Mateo todo lo que cog\u00ed de Alberti en la sala infantil y juvenil de la biblioteca. Incluso un d\u00eda dando un paseo nos encontramos, tirada entre la basura, una edici\u00f3n del <em>Romancero<\/em> de las que daban a los clientes de Paradores. Pasamos unos ratos maravillosos no s\u00f3lo leyendo poemas, trabalenguas y canciones populares suyas y de sus contempor\u00e1neos, sino reproduciendo los dibujos que hicieron mientras escuch\u00e1bamos m\u00fasica de maestros como Falla, Alb\u00e9niz, Turina, Granados y Rodrigo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2875\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-01-300x239.png\" alt=\"\" width=\"365\" height=\"291\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-01-300x239.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Marcos-01.png 722w\" sizes=\"auto, (max-width: 365px) 100vw, 365px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Carta de Rafael Alberti a Victoria Amado en 1928.<\/p>\n<p>A partir de ah\u00ed fui cogi\u00e9ndole el pulso a un poeta del que solo conoc\u00eda su ic\u00f3nico aspecto f\u00edsico de melena blanca, gorra y camiseta de rayas, su militancia comunista y los versos marineros que nos ense\u00f1aron en el colegio. Poco a poco fui leyendo su obra po\u00e9tica de los a\u00f1os veinte. Resulta curioso saber que muchos poemas que pensamos que Alberti los escribi\u00f3 para ni\u00f1os realmente no estaban pensados para ellos sino que los incluy\u00f3 en libros como <em>Marinero en Tierra<\/em>, <em>La Amante<\/em> o <em>El Alba del Alhel\u00ed<\/em>. Esto me ayud\u00f3 a entender c\u00f3mo el poeta debi\u00f3 \u201cencantar\u201d con todo eso a los ni\u00f1os que correteaban por la finca del t\u00edo Arniches. En cualquier caso, aquello me sirvi\u00f3 para retomar con otro \u00e1nimo la lectura de <em>Sobre los \u00e1ngeles<\/em>. Del libro entend\u00ed que era un viaje interior que hizo el poeta, mientras lo estaba pasando muy mal, para encontrar su propia identidad: como una especie de <em>road movie<\/em> dolorosa sobre el bien y el mal en la que se cruza con \u00e1ngeles de todo tipo (incluidas Victoria y Maruja) para sanarse, purificarse y de alguna manera entenderse personal y creativamente. En alg\u00fan momento de nuestra vida nos hemos podido sentir tambi\u00e9n as\u00ed, \u201cvac\u00edos y deshabitados\u201d como dice el poeta, sin ver sentido a nada ni saber d\u00f3nde encontrarlo. \u00c9l mismo, en una entrevista que en 1977 le hizo Televisi\u00f3n Espa\u00f1ola al volver del exilio, dijo, hablando del libro, que \u201cson formas del esp\u00edritu adaptables a tantos estados del \u00e1nimo\u201d. Y como resultado de ese <em>cocktail<\/em> tenemos que saber que nacieron algunos de los versos inspirados en Hortaleza.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 le pas\u00f3 al joven Rafael Alberti adem\u00e1s de las crisis sentimentales \u201cdif\u00edciles, confusas y mezcladas\u201d como \u00e9l mismo las defini\u00f3? Por aquellos a\u00f1os de 1927 y 1928 (adem\u00e1s de momentos hist\u00f3ricos gloriosos como el homenaje a G\u00f3ngora que dio nombre al grupo del 27) el poeta tuvo problemas econ\u00f3micos; se distanci\u00f3 de sus padres; sufri\u00f3 crisis creativas y le pas\u00f3 factura la huella de la educaci\u00f3n jesuita, el para\u00edso perdido de la infancia y la nostalgia por su a\u00f1orada tierra andaluza. Adem\u00e1s de todo, y de las luchas contra la dictadura de <strong>Primo de Rivera<\/strong> que despertaron su conciencia pol\u00edtica, ingresaron a su hermana en un sanatorio y un amigo suyo se suicid\u00f3 al pensar, tras tener un accidente de coche con Maruja Mallo, que ella estaba muerta. Alberti se enter\u00f3 en Tudanca de esta tragedia y regres\u00f3 a Madrid. Intent\u00f3 reconciliarse con la pintora de las crisis que hab\u00edan tenido, pero ya era tarde.<\/p>\n<p>Por esas fechas ya perdemos la pista de Victoria Amado, pero es importante apuntar todo eso porque de alguna manera su estela seguir\u00eda flotando por el aire aunque ya casi no tuvieran contacto y Alberti se dedicara a escribir, recitar y publicar sus poemas y codearse con sus c\u00edrculos de amistades culturales del momento. Tal vez sea especular pero es posible tambi\u00e9n que a Victoria le abrum\u00f3 todo el revuelo de Alberti y prefiri\u00f3 el silencio y el anonimato y que todo fuera pasajero para ella y para sus familiares.<\/p>\n<p>En 1930 aparece en escena <strong>Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n<\/strong>, que le da el consuelo, \u00e1nimo y apoyo que necesita. Comienza entonces para el poeta una etapa m\u00e1s personal, combativa y social que \u00e9l mismo define como de poes\u00eda civil o de \u00abpoeta en la calle\u00bb. Pero retrocedamos en los hechos para averiguar qu\u00e9 hac\u00eda en Huerta de Mena o Los Almendros; qu\u00e9 vinculaci\u00f3n tuvo con la familia Arniches y por tanto con Victoria Amado; y c\u00f3mo fueron aquellas veladas y encuentros intelectuales y art\u00edsticas que apunt\u00f3 Aragoneses en su blog y que situaremos en el contexto social y cultural del momento.<\/p>\n<p><strong>DE C\u00d3MO RAFAEL ALBERTI LLEG\u00d3 A HUERTA DE MENA Y DE LAS VELADAS ART\u00cdSTICAS, INTELECTUALES Y DEPORTIVAS QUE ALL\u00cd SE CELEBRARON<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-2882\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Carlos-Arniches-y-su-mujer-en-la-casa-de-campo-recortada-186x300.jpg\" alt=\"\" width=\"186\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Carlos-Arniches-y-su-mujer-en-la-casa-de-campo-recortada-186x300.jpg 186w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Carlos-Arniches-y-su-mujer-en-la-casa-de-campo-recortada-634x1024.jpg 634w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/Carlos-Arniches-y-su-mujer-en-la-casa-de-campo-recortada.jpg 638w\" sizes=\"auto, (max-width: 186px) 100vw, 186px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Carlos Arniches y su mujer Pilar Molt\u00f3 en la Finca de Los Almendros.<\/p>\n<p>Alberti debi\u00f3 de conocer a los Arniches a trav\u00e9s de su \u00edntimo amigo y escritor <strong>Jos\u00e9 Bergam\u00edn<\/strong>, que era el novio de Rosario, una de las dos hijas de Carlos Arniches y Pilar Molt\u00f3. El matrimonio tuvo cinco hijos: Jos\u00e9 Mar\u00eda, Fernando, Pilar, Rosario y Carlos. Los tres \u00faltimos eran los que m\u00e1s iban por Huerta de Mena y digamos que los que m\u00e1s estaban relacionados con el ambiente cultural del momento. El caso es que el poeta conoci\u00f3 al dramaturgo porque fue uno de los miembros del jurado que le concedi\u00f3, en junio de 1925, el Premio Nacional de Poes\u00eda por su libro <em>Marinero en tierra<\/em>. Era normal que los premiados visitaran a los miembros del jurado. Alberti fue con Bergam\u00edn; no queda claro si a Hortaleza o al domicilio que ten\u00edan por Chamber\u00ed. As\u00ed lo cuenta en sus memorias con un aire kafkiano o como de comedia de Jardiel Poncela o Mihura: \u201cMe convidaron a almorzar, cosa que acept\u00e9 no sin cierta zozobra, pues en aquella \u00e9poca, despu\u00e9s de tantos a\u00f1os de aislamiento, era adem\u00e1s de t\u00edmido un tanto silvestre en mis reacciones y modales. Don Carlos Arniches, hombre que hab\u00eda hecho re\u00edr a varias generaciones de Espa\u00f1a y Am\u00e9rica, presid\u00eda la mesa, pero encerrado, serio, como escondido tras sus peque\u00f1as gafas. Durante todo el almuerzo no despeg\u00f3 los labios. Sus hijas, hermosas y admiradas por m\u00ed, antes de conocerlas, en el Paseo de Castellana, me sentaron entre las dos, saliendo graciosamente al paso de mis vacilaciones y torpezas. Rosario era la novia de Bergam\u00edn y Pilar, la de Eduardo Ugarte, joven comedi\u00f3grafo en v\u00edsperas de estreno. Los dem\u00e1s comensales eran la se\u00f1ora de Arniches y otros dos hijos del matrimonio: Fernando, militar, y Carlos, excelente arquitecto. De esta comida s\u00f3lo recuerdo mis tropiezos, mi no saber qu\u00e9 hacer ante varios platitos tapados con servilletas y otras desgracias por el estilo. Debo a Rosario y a Pilar el haberme aliviado aquellas horas. Mi respiraci\u00f3n se hizo m\u00e1s ancha cuando ya con Pepe Bergam\u00edn me encontr\u00e9 en la calle\u201d.<\/p>\n<p>Con lo cual Alberti se hizo amigo de la familia y le invitaron a la \u201ccasa de campo\u201d que ten\u00edan en el por entonces pueblo de Hortaleza. La propiedad fue residencia de verano de los Arniches de 1922 a 1930 aproximadamente. Hoy en d\u00eda, la finca ha perdido la zona de bosque donde estaba el estanque, pero a\u00fan conserva un rinc\u00f3n que ha permanecido inalterado: \u00abel rinc\u00f3n de Arniches\u00bb. Las actuales propietarias denominan as\u00ed al jard\u00edn que est\u00e1 frente a la casa principal. Son dos ambientes con sus mesas de piedra, sus bancos y sus \u00e1rboles, que recuerdan perfectamente a las obras del dramaturgo alicantino como la de \u00abLa se\u00f1orita de Trev\u00e9lez\u00bb en su segundo acto. Ese jard\u00edn coqueto, apartado, en el que Florita le pide a Nume que le explique c\u00f3mo es su amor por ella, el por qu\u00e9 de su amor&#8230; Y Nume, que no la ama, le contesta atribulado: -\u00bfPor qu\u00e9 me gustas?&#8230; Por todo&#8230; Es algo as\u00ed como en globo- \u00a1Huy, qu\u00e9 concepto tan elevado!- responde ella. -Pero Nume, \u00bfno crees que el amor es como un p\u00e1jaro azul que se posa una vez en la vida y no sabes cu\u00e1ndo volver\u00e1?- S\u00ed- le responde. -Pero, y si viene alguien y lo espanta y lo divulga? As\u00ed que v\u00e1monos de aqu\u00ed-. Pues, como digo, \u00abEl rinc\u00f3n de Arniches\u00bb est\u00e1 intacto en la finca, adem\u00e1s por supuesto de la casa principal, la casa de los guardas y los almendros.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2884\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"383\" height=\"287\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01-300x225.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01-768x576.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01-1536x1152.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01-160x120.jpg 160w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/rincon-de-arniches-01.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 383px) 100vw, 383px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Rinc\u00f3n de Arniches en la actualidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2885\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"356\" height=\"267\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01-300x225.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01-768x576.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01-1536x1152.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01-160x120.jpg 160w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-01.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 356px) 100vw, 356px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Vista frontal de la fachada principal.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-2886\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03-300x225.jpg\" alt=\"\" width=\"378\" height=\"283\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03-300x225.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03-1024x768.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03-768x576.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03-1536x1152.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03-160x120.jpg 160w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fachada-principal-03.jpg 2000w\" sizes=\"auto, (max-width: 378px) 100vw, 378px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Explanada frente a la fachada principal en la que hac\u00edan las tertulias<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">y Arniches contaba los cuentos y Rafael Alberti recitaba sus versos.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed el poeta gaditano se code\u00f3 con actores consagrados de las obras del sainetista (Aurora Redondo y Valeriano Le\u00f3n) y con otros artistas e intelectuales de la \u00e9poca. Resulta curioso como el propio Valeriano (en una entrevista en Radio Nacional de Espa\u00f1a de 1946) describe las meriendas que se celebraban con escritores y actores en Los Almendros: \u00abPr\u00f3digo con los suyos y generoso con todos. Las meriendas de su finca de Hortaleza eran famosas. Filetes para unos; tortilla o huevos fritos para otros; chocolate, caf\u00e9 o t\u00e9 con leche; quesos de todas clases: lo que cada cual de los veinte o treinta deseara. La merienda suya por aquel entonces se reduc\u00eda a una cucharada de bicarbonato, que, naturalmente, degustaba r\u00e1pidamente, y, entre cuento y cuento, un pase\u00edto alrededor de la mesa con un abanico (sombra y aire) para ahuyentar los mosquitos\u00bb.<\/p>\n<p>Es posible que tambi\u00e9n asistiera a aquellos encuentros en Hortaleza Jos\u00e9 Ortega y Gasset, que ya conoc\u00eda la finca de sus tiempos \u201cmozos\u201d puesto que fue propiedad de su t\u00edo<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de Bergam\u00edn y Carlos Arniches hijo, Alberti se relacion\u00f3 en la finca (y puede que los conociera de otros c\u00edrculos y encuentros), entre otros y tal y como nos cuenta Aragoneses, con el escritor, cineasta y fundador de La Barraca, <strong>Eduardo Ugarte<\/strong>; el tambi\u00e9n cineasta y escritor <strong>Jos\u00e9 L\u00f3pez Rubio<\/strong>; el compositor <strong>Gustavo Pittaluga<\/strong>; el ingeniero <strong>Eduardo Rodrig\u00e1\u00f1ez<\/strong> y el fil\u00f3sofo <strong>Xavier Zubiri<\/strong>. Incluso es posible que tambi\u00e9n asistiera a aquellos encuentros el fil\u00f3sofo y ensayista <strong>Jos\u00e9 Ortega y Gasset<\/strong> que ya conoc\u00eda la finca de sus tiempos \u201cmozos\u201d puesto que, curiosamente, fue propiedad de su t\u00edo don <strong>Jos\u00e9 Gasset Chinchilla<\/strong>. All\u00ed es posible que Ortega fraguara amistad con su <em>prima<\/em> <strong>\u00c1ngeles Gasset de las Moreras<\/strong> (hija de Jos\u00e9 Gasset Chinchilla) que fue pedagoga, maestra y una mujer emancipada de la \u00e9poca. Siguiendo con Zubiri \u2013el \u201ccurazo\u201d le llamaba Alberti\u2013 hay que decir que era amigo de la familia Arniches y que fue el que cas\u00f3 a Rosario Arniches y a Bergam\u00edn en 1928. El matrimonio vivi\u00f3 en un edificio de la calle Vel\u00e1zquez donde tambi\u00e9n viv\u00edan sus cu\u00f1ados Pilar y Eduardo, que se casaron ese mismo a\u00f1o. Y por all\u00ed aparecieron <strong>Federico Garc\u00eda Lorca<\/strong>, Bergam\u00edn, Zubiri y el propio Alberti, entre otros. Y esto viene en relaci\u00f3n porque Alberti y Victoria (el poeta viv\u00eda en la calle Lagasca y la joven en Sagasta) seguramente coincidieron con ellos en Madrid y porque de esas salidas tal vez son los billetes de tranv\u00eda y las entradas de cine que Alberti a\u00f1adi\u00f3 en el \u00e1lbum que le regal\u00f3 a \u201cVictorita\u201d. Como se puede comprobar la palabra \u201cSagasta\u201d aparece en el \u00e1lbum muy se\u00f1alada. Jos\u00e9 Mar\u00eda Amado describe en las cartas de <em>Litoral<\/em> aquellos momentos: \u201dNosotros, ni\u00f1os a\u00fan, serv\u00edamos como una especie de viejas se\u00f1oras de compa\u00f1\u00eda de Rosario y Pepe, de Victoria y t\u00fa, al ir a los cines de Madrid\u201d. Los versos del poema \u201cMadrid\u201d de <em>La Amante<\/em> (1926) parecen sacados de esos d\u00edas: \u201cPor amiga, por amiga. \/S\u00f3lo por amiga\/Por amante, por querida.\/S\u00f3lo por querida.\/Por esposa, no.\/S\u00f3lo por amiga\u201d.<\/p>\n<p>Y en esas mismas cartas Jos\u00e9 Mar\u00eda nos cuenta que en Huerta de Mena Rafael Alberti recit\u00f3 versos, mostr\u00f3 dibujos y figurines y jug\u00f3 al f\u00fatbol con los ni\u00f1os que por all\u00ed correteaban. Estos dibujos seguramente fueron los que dise\u00f1aron Maruja Mallo y Benjam\u00edn Palencia para obras de teatro de Alberti como pudieron ser <em>Color\u00edn colorete<\/em> o <em>La P\u00e1jara Pinta<\/em>. En esta obra sal\u00edan personajes en forma de marionetas y trabalenguas sacados de los cantos y los juegos infantiles.<\/p>\n<p>As\u00ed que podemos imaginar a Victoria Amado con sus t\u00edos, primos y todos aquellos invitados formando un corro alrededor de Alberti mientras \u00e9ste, tal vez acompa\u00f1ado por alg\u00fan instrumento musical, recitaba versos del <em>Romancero<\/em>, de poetas cl\u00e1sicos y contempor\u00e1neos o suyos propios, como estos: \u201cQuisiera vivir, morir\/por las vereditas, siempre\/ \u00a1D\u00e9jame morir, vivir\/deja que mi sue\u00f1o ruede\/ contigo, al sol, a la luna\/ dentro de tu carro verde!\u201d. Y tambi\u00e9n nos lo podemos imaginar siguiendo estas acotaciones de <em>La P\u00e1jara Pinta<\/em>: \u201cTodos (arrodill\u00e1ndose ante La P\u00e1jara y cumpliendo lo que luego manda la copla). Me arrodillo a los pies de mi amante\/ fiel y constante; toma una mano\/ toma la otra\/toma un besito\/para tu boca\u201d. Todas estas \u201crepresentaciones\u201d las har\u00eda con esa alegr\u00eda \u201cfrutal, verde y fresca de su risa juvenil y humana\u201d que describe Bergam\u00edn en el cap\u00edtulo \u201cEl alegre\u201d de su obra Caracteres.<\/p>\n<p>No olvidemos que adem\u00e1s de estas veladas literarias e intelectuales tambi\u00e9n en la finca de los Arniches se practicaron deportes. Los Arniches eran muy aficionados y le dieron mucha importancia a la naturaleza y al deporte (esgrima, front\u00f3n, tenis, esqu\u00ed, etc,) tanto en sus vidas como en sus profesiones.<\/p>\n<p>En Huerta de Mena no s\u00f3lo hab\u00eda amplias alamedas y tierras de labor, sino un front\u00f3n, tal vez una pista de tenis y terrenos (eras y trigales) para montar a caballo y jugar al f\u00fatbol; de hecho Carlos Arniches fue presidente de la Federaci\u00f3n Madrile\u00f1a de F\u00fatbol durante una temporada y lo m\u00e1s seguro es que fuera seguidor del <strong>Atl\u00e9tico de Madrid<\/strong>. Aragoneses nos cont\u00f3 en el blog que a la finca acudi\u00f3 el equipo rojiblanco con motivo de la celebraci\u00f3n de un campeonato que, seg\u00fan fuentes consultadas, pudo ser el Campeonato Regional Centro de la temporada 1927\/28. Al hilo de todo esto resulta curioso saber que Lorca era aficionado al f\u00fatbol y que algunos de los jugadores que estuvieron en Hortaleza seguramente fueron amigos o conocidos suyos de la Residencia de Estudiantes. Con lo cual no nos extra\u00f1ar\u00eda que el poeta granadino, con lo que admiraba al sainetista y la relaci\u00f3n de amistad que tuvo con Alberti (le llamaba \u201cprimo\u201d), tambi\u00e9n frecuentara Hortaleza.<\/p>\n<p><strong>Concha D\u00edez-Pastor<\/strong>, arquitecto, estudiosa de la obra de Carlos Arniches hijo y allegada a la familia, nos cuenta (en un texto de la interesante y completa web <a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/\"><em>El universo Arniches<\/em><\/a> de Joseba Barron-Arniches Ezpeleta) que Carlos hijo no conceb\u00eda la vida sin deporte y sin ejercitar el cuerpo. Pero es que adem\u00e1s de destacar en su profesi\u00f3n y heredar las dotes pedag\u00f3gicas (no hay que olvidarse de los estupendos edificios sociales y educativos que realiz\u00f3) y sociales de su madre (cap\u00edtulo especial aparte merecer\u00eda esta gran mujer), fue un enamorado de la vida, de la gente, del entorno y del aire libre y tuvo fama de <em>dandy<\/em>. Con lo cual no nos extra\u00f1ar\u00eda que congeniara bien con Alberti y que compartieran charlas intelectuales, aficiones deportivas e incluso juegos de flirteo y seducci\u00f3n con mujeres.<\/p>\n<p>Era muy frecuente que los artistas e intelectuales no s\u00f3lo plasmaran el deporte, el movimiento y la velocidad (elementos de vanguardia y modernidad) en sus obras, sino que lo practicaran (como distracci\u00f3n propia de la juventud y de la clase burguesa de la que proced\u00edan muchos y muchas de ellos) por su cuenta o en entornos como la Residencia de Estudiantes. Maruja Mallo lo plasm\u00f3 en sus cuadros; Alberti, en sus poes\u00edas sobre futbolistas, nadadores y aviadores de la \u00e9poca; Carlos Arniches, adem\u00e1s de destacar en esgrima, proyect\u00f3 el deporte en edificios como el Hip\u00f3dromo. En cuanto a la pr\u00e1ctica, podemos mencionar algunos ejemplos: la dramaturga y poeta Concha M\u00e9ndez (amiga \u00edntima de Mallo, novia de Bu\u00f1uel y mujer de Altolaguirre), fue campeona de nataci\u00f3n; el director de cine Edgar Neville fue internacional de hockey sobre hielo; y de uno de los invitados de Huerta de Mena, <strong>Jos\u00e9 L\u00f3pez Rubio<\/strong>, dijo Lorca que \u201csu arte es el arte del volante del autom\u00f3vil y de la raqueta de tenis, arte de gracia dominada y elegancia dirigida\u201d. Tambi\u00e9n hubo leyendas, poses y coqueteos curiosos con el deporte y el ejercicio f\u00edsico como la de Bu\u00f1uel con el boxeo o la de Ram\u00f3n y Cajal con el culturismo.<\/p>\n<p>Para ubicar y entender estas veladas en Hortaleza hay que tener en cuenta que se enmarcan en una de las grandes \u00e9pocas de esplendor cultural y modernidad de este pa\u00eds conocida como Edad de Plata. Muchas de las \u201crepresentaciones\u201d que se celebraron en la finca ya las practicaron y vivieron desde principios de los a\u00f1os veinte en la Residencia de Estudiantes con un concepto de amistad y grupo muy arraigado y unitario (ya fuera entre residentes o entre invitados). No olvidemos los recitales de Lorca (con los que hechizaba al personal) al piano que aun se conserva en la Residencia; las actuaciones de Bu\u00f1uel en pijama de textos cl\u00e1sicos del teatro espa\u00f1ol; los dibujos de Salvador Dal\u00ed en su habitaci\u00f3n; las conferencias nacionales e internacionales (de grandes personalidades de la historia, la literatura y la ciencia como Marie Curie o Howard Carter), conciertos, presentaciones de libros y revistas y pel\u00edculas hist\u00f3ricas como; las salidas a verbenas populares que les divirtieron e inspiraron; la afici\u00f3n por disfrazarse y provocar esc\u00e1ndalos sociales (muchas veces inofensivos o agrandados por su leyenda) como fueron la an\u00e9cdota tan conocida que dio origen a \u201cLas Sinsombrero\u201d; cuando se vistieron de hombres para entrar en el monasterio de Silos; las octavillas panfletarias que repart\u00edan en tertulias que no les gustaban o la conferencia de Alberti en el Lyceum femenino en 1929 ataviado con una indumentaria estrafalaria y burl\u00e1ndose de la socias y de algunos intelectuales del momento.<\/p>\n<p>Por aquellos comienzos de los a\u00f1os veinte Rafael Alberti (que iba m\u00e1s para pintor que para poeta), conoci\u00f3, gracias al pintor Gregorio Prieto, a Lorca y de alguna manera, aunque no era residente, entr\u00f3 en el c\u00edrculo de la instituci\u00f3n. All\u00ed se rode\u00f3 de maestros como Manuel de Falla, Men\u00e9ndez Pidal, Juan Ram\u00f3n Jim\u00e9nez, Unamuno o Antonio Machado. En ese mismo entorno (tanto en la Residencia como en c\u00edrculos culturales y personales paralelos) se relacion\u00f3, entre otros muchos, con Jos\u00e9 Bergam\u00edn, Fernando Villal\u00f3n, Juan Larrea, Jos\u00e9 Mar\u00eda Hinojosa, Juan Chab\u00e1s, Federico Garc\u00eda Lorca, Salvador Dal\u00ed, Luis Bu\u00f1uel, Jorge Guill\u00e9n, Moreno Villa, Emilio Prados, Pedro Salinas, Luis Cernuda, Vicente Aleixandre, D\u00e1maso Alonso, Gerardo Diego, Manuel Altolaguirre, Pablo Neruda, \u00d3scar Espl\u00e1, Gustavo Dur\u00e1n y compositores del llamado Grupo de Madrid o Grupo de los Ocho como por ejemplo fueron los hermanos Halffter, Salvador Bacarisse y Gustavo Pittaluga. Y con otros como Eduardo Ugarte (como hemos dicho miembro familiar de los Arniches y allegado a Alberti), el gran colaborador de Lorca en La Barraca y de Bu\u00f1uel en Film\u00f3fono y que por desgracia acab\u00f3 triste, apartado y enfermo en el exilio. Valga este inciso para reivindicar a aquellos y aquellas que como sostiene el catedr\u00e1tico e investigador Juan Antonio R\u00edos Carratal\u00e1 en el art\u00edculo <a href=\"http:\/\/www.cervantesvirtual.com\/obra-visor\/el-anonimato-de-un-barraco--eduardo-ugarte\/html\/c351bdcd-b0ab-46d2-87e6-8465a660bbda_2.html#I_0_\"><em>El anonimato de un barraco<\/em><\/a>: Eduardo Ugarte, \u201cprefirieron el silencio, aun a sabiendas de saberse condenados al olvido, a esa sombra desatendida por unos investigadores deslumbrados por el brillo de los grandes protagonistas\u201d. Y tampoco nos olvidemos de Pep\u00edn Bello: el hombre que no hizo nada (rese\u00f1able en lo creativo), estuvo en todo y le debemos tanto al cronista y de alguna manera catalizador del grupo del 27.<\/p>\n<p>Se nutrieron los unos de los otros. Tanto en las letras como en las ciencias (aparte de los ingenieros, music\u00f3logos y cient\u00edficos que cayeron por Huerta de Mena no olvidemos las investigaciones que tuvieron lugar en los laboratorios que hab\u00eda en los s\u00f3tanos de la Residencia con personalidades como Ram\u00f3n y Cajal, Juan Negr\u00edn o Severo Ochoa, entre otros muchos).<\/p>\n<p>Interactuaron y colaboraron entre ellos y entre ellas. No nos olvidemos a las mujeres ( y centros como el Lyceum Club Femenino o la Residencia de Se\u00f1oritas) creadoras, trasgresoras, libres, modernas e injustamente olvidadas hasta no hace mucho como Margarita Salas, Concha M\u00e9ndez, Margarita Manso, Marga Gil Ro\u00ebsset, Mar\u00eda Teresa Le\u00f3n, Ernestina de Champourcin, Josefina de la Torre, Concha Espina, Clara Campoamor o Blanca de los R\u00edos entre otras muchas, muchas m\u00e1s. Y lo hicieron tanto desde las disciplinas art\u00edsticas en las que destacaron como de las que bebieron, ya fueran filos\u00f3ficas, hist\u00f3ricas, musicales, cient\u00edficas, religiosas, pol\u00edticas, sociales y comprometidas (ense\u00f1anza, ayuda humanitaria, defensa del patrimonio, etc.) o relacionadas con el ocio (viajes, verbenas, cine, teatro, deporte, toros\u2026). Absorbieron y crearon todo lo que pudieron para dejar huella en nuestra cultura y en nuestra historia. Estaban vivos y vivas y quer\u00edan comerse el mundo. Disfrutaron todo lo que pudieron (no olvidemos lo bien que se lo pasaron Bu\u00f1uel, Jardiel, L\u00f3pez-Rubio, Neville y Ugarte, entre otros, en Hollywood cuando fueron a aprender y a trabajar como directores, guionistas y dialoguistas). Fueron libres hasta donde les dejaron las circunstancias personales (familiares, econ\u00f3micas y creativas), sociales y pol\u00edticas tanto en Espa\u00f1a como en sus exilios. Y, en cualquier caso, todos ellos y ellas, y los que estuvieron en la sombra, fueron geniales, grandes y \u00fanicos. Y fue ese esp\u00edritu, aunque tal vez con un car\u00e1cter m\u00e1s sano, ocioso, amistoso, tranquilo, familiar y protocolario, el que tuvieron los protagonistas de aquellas veladas en la finca del t\u00edo Carlos Arniches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CERTAMEN DE HISTORIA DE HORTALEZA JUAN CARLOS ARAGONESES MARCOS VASCONCELLOS Autor del trabajo. Amada Victoria Un amor no correspondido del joven Rafael Alberti en Hortaleza llev\u00f3 a Marcos Vasconcellos a una realizar una apasionada investigaci\u00f3n, ganadora del segundo premio del Certamen Juan Carlos Aragoneses, sobre el paso del poeta por el antiguo pueblo Victoria Amado&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2021\/11\/16\/marcos-vasconcellos-trabajo-premiado-sobre-la-finca-los-almendros-de-carlos-arniches\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[384,383],"class_list":["post-2868","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-vida","tag-huerta-de-mena","tag-los-almendros"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2868","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2868"}],"version-history":[{"count":8,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2868\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3358,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2868\/revisions\/3358"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2868"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2868"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2868"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}