{"id":4026,"date":"2022-12-31T08:01:05","date_gmt":"2022-12-31T08:01:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4026"},"modified":"2022-12-31T08:01:20","modified_gmt":"2022-12-31T08:01:20","slug":"obra-numero-179-el-casto-don-jose","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2022\/12\/31\/obra-numero-179-el-casto-don-jose\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 179: EL CASTO DON JOS\u00c9"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>EL CASTO DON JOS\u00c9 <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>UNA CR\u00cdTICA RELIGIOSA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4027\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/El-casto-don-Jose-caratula-215x300.png\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/El-casto-don-Jose-caratula-215x300.png 215w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/El-casto-don-Jose-caratula.png 413w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.todocoleccion.net\">www.todocoleccion.net<\/a><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Esta obra, la s\u00e9ptima Tragedia Grotesca de Arniches, \u00a0se representa en la trastienda de un comercio de venta de chocolate cuyo nombre es: LA ANTIGUA.\u00a0 FABRICA DE CHOCOLATES.\u00a0 FUNDADA EN 1835. Es su obra n\u00famero 67 en solitario y pertenece a su Etapa Moralizante y Etapa de Cr\u00edtica Religiosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estrena esta obra el 23 de Diciembre de 1933, es decir 2 d\u00edas despu\u00e9s del estreno de la obra <em>Las doce en punto, <\/em>que hemos visto en el cap\u00edtulo anterior. Eso tuvo que suponer un enorme estr\u00e9s en Don Carlos Arniches. Tener todos los ensayos a punto de dos grupos de teatro distintos tuvo que ser una tarea tit\u00e1nica, adem\u00e1s, la personalidad de Carlos Arniches, controladora hasta el \u00faltimo detalle, era un elemento m\u00e1s para incrementar la ansiedad de dicha situaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha sido un negocio muy pr\u00f3spero que ahora est\u00e1 en horas bajas. Lo regenta Don Jos\u00e9 y est\u00e1 rodeado de tres \u201cmeapilas\u201d que s\u00f3lo esperan a que se muera para quedarse con toda su fortuna, pero \u00e9l no lo sabe ni lo sospecha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tiene que venir un sobrino, Paquito, con fama de \u201ccalavera\u201d para tejer un plan que le abra los ojos y sepa qui\u00e9n est\u00e1 a su lado por inter\u00e9s\u00a0 y qui\u00e9n le quiere de verdad.<\/p>\n<p>Personajes principales:<\/p>\n<ul>\n<li>Don Jos\u00e9, el casto<\/li>\n<li>Paquito, el sobrino calavera<\/li>\n<li>Do\u00f1a Maravillas, la t\u00eda<\/li>\n<li>Gloria, la sobrina<\/li>\n<\/ul>\n<p>Personajes secundarios:<\/p>\n<ul>\n<li>Do\u00f1a Tr\u00e1nsito, madre de Crisanto<\/li>\n<li>Don Orencio, el \u201camigo\u201d<\/li>\n<li>Crisanto, el mozo empleado en la chocolater\u00eda<\/li>\n<li>Don Cipriano, el frutero de la calle de los Tres Peces.<\/li>\n<li>Pepa la Cachazas, mujer de Crisanto y madre de sus dos hijos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Crisanto, Pepa y los hijos viven en la Calle Bastero, que era donde se hac\u00edan las bastas o sillas de montar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Foto wikipedia.org<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La trama, consiste en introducir a dos se\u00f1oritas, Do\u00f1a Maravillas (la t\u00eda) y Gloria (la sobrina) en la trastienda de la chocolater\u00eda, con la \u201cexcusa\u201d de ser perseguidos por un pariente de \u00e9stas: el frutero don Cipriano que tiene su fruter\u00eda en la calle de Los Tres Peces.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4028\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/el-casto-don-jose-acto-I.png\" alt=\"\" width=\"199\" height=\"163\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.todocoleccion.net\">www.todocoleccion.net<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el primer acto vemos <em>un local viejo, l\u00f3brego, de aspecto s\u00f3rdido, y est\u00e1 aprovechado para escritorio y almac\u00e9n. Una cortina al foro comunica con la tienda. A la derecha una mesa de despacho con un sill\u00f3n y\u00a0 un estante en la pared con libros y papeles. Un ventanillo practicable que cuando se abre deja ver la tienda. Una ventana a la derecha, dos puertas a la izquierda que dan paso a habitaciones interiores. En los rincones del local, sacos amontonados de az\u00facar, caf\u00e9 y cacao. Algunas sillas cerca de la mesa escritorio y junto a otra mesita que habr\u00e1 en el centro de la habitaci\u00f3n. Sobre la mesa, un aparato de luz, y una bombilla colgando del techo. En la pared un reloj de cuco y una jaula con un loro. Sobre la mesa un ventilador. Todo el mobiliario, antiguo, ra\u00eddo, sucio. Es de d\u00eda, pero todas las luces est\u00e1n encendidas.(Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Don Jos\u00e9 repasa las facturas cuando se levanta el tel\u00f3n. Oye que llega un cliente, y por el ventanillo ve al capell\u00e1n de las Oblatas, don Custodio Garc\u00eda Oremus. Llama a su ayudante y le cuenta que ha despachado al capell\u00e1n d\u00e1ndole chocolate de la marca MM, \u201cMuy Malo\u201d, que es la misma t\u00e9cnica empleada en la obra <em>El \u00faltimo mono (1926). <\/em><\/p>\n<p>Do\u00f1a Tr\u00e1nsito, madre de Crisanto, se presenta en la trastienda para que le muelan \u201cel caracolillo\u201d. No le hacen caso. Se fija en la humareda de tabaco que reina en la sala y decide poner en marchar el ventilador, con lo que todas las facturas salen volando.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9 comienza con juramentos y do\u00f1a Tr\u00e1nsito retrocede. Le dice que le ha cambiado el humor desde que le ha llegado su sobrino de Am\u00e9rica y que no sabe qu\u00e9 hacer con \u00e9l. Don Jos\u00e9 lo niega todo y la echa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como buena secundaria, do\u00f1a Tr\u00e1nsito tiene una coletilla: termina la frase repitiendo la \u00faltima palabra tres veces.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A TR\u00c1NSITO.- <em>(A Crisanto.) <\/em>Ten cuidao, que hoy est\u00e1 que muerde. Y no me mire con esos ojos <em>(A don Jos\u00e9.), <\/em>que s\u00ed, s\u00ed, s\u00ed\u2026 \u00a1Que muerde!&#8230; \u00a1Que muerde! <em>(Vase renegando.) <\/em>\u00a1Que muerde!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Crisanto presenta como caracter\u00edstica terminar con un sin\u00f3nimo detr\u00e1s de otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- <em>(Llamando.) <\/em>Don Orencio. Que pase ust\u00e9, o sea, que entre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pasa don Orencio, <em>algo as\u00ed como un cura de paisano, de la Sociedad de Cabezas de Familia, presidente de la Secci\u00f3n de Padrastros. (Descripci\u00f3n de Arniches.) <\/em>Pero antes despacha con Crisanto las ventas de ayer, con sus nombres y apellidos, naturalmente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 448.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- <em>(Leyendo un papel.) <\/em>Venta al detalle, vulgo menudeo: don Santos Calvario Orbegoso, dos libras de marca M.M., es decir \u201cmuy malo\u201d, a peseta, dos pesetas (<em>Don Jos\u00e9 repite las cantidades.); <\/em>don Trinitario de la Cruz santero, cuatro libras de chocolate M.M., es decir, \u201cmenos malo\u201d, a una cincuenta, seis pesetas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- <em>(Escribiendo.) <\/em>Seis pesetas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- Don Epifanio Cantullano Reza: cuatro libras de chocolate marca M.M., es decir, \u201cmucho mejor\u201d, a dos pesetas, ocho pesetas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00a1Caramba, cu\u00e1ntas cosas se pueden hacer en el comercio con la misma marca!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- S\u00ed, hijo; nosotros nos hemos agarrado en nuestros chocolates a la marca M.M., que abarca desde lo \u201cmuy malo\u201d a lo \u201cm\u00e1s magn\u00edfico\u201d, Y as\u00ed, a los parroquianos, sin salirnos de la eme eme, que es una marca igualitaria, los dejamos tan contentos, y, sin embargo, cada uno se desayuna con su eme eme.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- \u00a1Este truquito embustero-socialista me\u00a0 se ha ocurrido a m\u00ed!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 914: <em>Arniches contemplaba la socializaci\u00f3n de la sociedad de una forma cr\u00edtica; todos deb\u00edan tomar el mismo desayuno, pero segu\u00edan existiendo las clases, eso s\u00ed, disimuladas de forma hip\u00f3crita bajo la misma marca.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Crisanto adem\u00e1s ha desarrollado una serie de frases para el comercio: <em>\u201cel que paga descansa, pero el que cobra se puede tumbar a la bartola\u201d; \u201cEl fiao, o rega\u00f1ao, o no cobrao\u2026, conque lo mejor es el contao\u201d; \u201cPesa mal y acertar\u00e1s\u201d. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ARNICHES Y LOS VASCOS EPISODIO N\u00daMERO 44<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Don Orencio comenta que \u00a1ya no hay calidades como la del Soconusco!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Soconusco era el cacao tra\u00eddo de M\u00e9xico por I\u00f1igo Urrutia en el siglo XVII, en concreto de un pueblo llamado Santa Ana de Soconusco. En el Pa\u00eds Vasco, desde 1850, se emple\u00f3 para hacer un turr\u00f3n de tres sabores que adopt\u00f3 el nombre de Sokonusko. En el resto del estado se daba ese nombre al cacao de calidad suprema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de interminables sin\u00f3nimos, logran que Crisanto se vaya con el loro a la tienda y les deje solos a don Orencio y don Jos\u00e9. \u00c9l est\u00e1 encantado con Crisanto a quien define como: <em>guapito, bondadosito, trabajadorcito, mujerieguito sin exceso. <\/em>Y est\u00e1 harto de su sobrino Paquito: <em>feote, holgazanote, embusterote, y de una desverg\u00fcenza y de una golfer\u00eda y de una desfachatez\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se define a s\u00ed mismo como un hombre humilde, austero y casto. No ha tenido ning\u00fan contacto con ninguna mujer. Su sobrino le altera en gran medida su forma de vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 163.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- \u00a1T\u00fa sabes la historia! Ese desgraciado, hijo de mi pobre y \u00fanica hermana, antes de cumplir los cinco a\u00f1os qued\u00f3 hu\u00e9rfano de padre y madre; yo le recog\u00ed y le eduqu\u00e9 con todo esmero\u2026 Y, sin embargo, a\u00fan no cumplidos los catorce, ya me sustra\u00eda partidas de chocolate de quince a veinte libras y me las vend\u00eda, \u00a1o me las empe\u00f1aba!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00bfPero toman chocolate en las casas de pr\u00e9stamos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- En algunas, s\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00a1Qu\u00e9 espanto!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- Luego acab\u00f3 vendi\u00e9ndome el cacao por arrobas, el az\u00facar en sacos, la canela en rama\u2026, es decir, el chocolate sin manufacturar. Aquello era demasiado y le mande\u00b4, por tu consejo, te acordar\u00e1s, a Guayaquil, a casa de mi primo Priscilo, que tampoco pudo hacer carrera de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00a1Inaudito!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- Hasta que al fin, \u00a1at\u00e9rrate de esta abominaci\u00f3n! Huyendo de una fechor\u00eda amorosa, perpetrada en un colegio de se\u00f1oritas, que vi\u00f3 inopinadamente aumentarse su clase de p\u00e1rvulos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00a1Mi abuela!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- Regres\u00f3 a Espa\u00f1a hace cuatro meses, con ese loro, un jipi resquebrajao y doce pesos papel, pero papel de ese de \u2026 de no valer un c\u00e9ntimo. \u00a1\u00a1Y aqu\u00ed tengo semejante Fierabr\u00e1s!! \u00a1Calcula!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fierabr\u00e1s viene del franc\u00e9s Fier \u2013 \u00e2- bras, \u201cbrazo bravo\u201d, es decir, fanfarr\u00f3n, bravuc\u00f3n. Es un personaje de ficci\u00f3n que figura en varios cantares de gesta francesa del ciclo carolingio tambi\u00e9n conocido como Fierabr\u00e1s de Alejandr\u00eda (95)<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4029\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/FIERABRAS-167x300.png\" alt=\"\" width=\"167\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/FIERABRAS-167x300.png 167w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/FIERABRAS.png 309w\" sizes=\"auto, (max-width: 167px) 100vw, 167px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.wikipedia.org\">www.wikipedia.org<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Orencio le recomienda expulsarlo de su casa. Do\u00f1a Tr\u00e1nsito y Crisanto que estaban escuchando entran en escena y apoyan la decisi\u00f3n de echarlo. Don Jos\u00e9 duda. Pero don Orencio va m\u00e1s all\u00e1, y le dice que su fortuna no puede quedar en manos de su sobrino, que se la dilapidar\u00e1 en un santiam\u00e9n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le recomiendan desheredarlo hoy mismo y repartir su herencia en obras p\u00edas como la de su fundaci\u00f3n Pro Ni\u00f1os en el Destete. No debe olvidar en su testamento a do\u00f1a Tr\u00e1nsito y Crisanto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estando enaltecidos convenci\u00e9ndole a don Jos\u00e9, hay un estr\u00e9pito en la tienda. Es Paquito, que acaba de llegar. <em>En ese momento se oyen gritos de socorro, un tiro y ruido de cristales que se rompen. Golpes, ayes, alaridos, y entre este tumulto aparece Paquito por la puerta del foro, jadeante, despeinado, con la corbata deshecha, sucio de polvo, pero sonriente, tranquilo y haciendo con las manos adem\u00e1n de que callen. (Descripci\u00f3n de Arniches.) <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Paquito les asegura que no es nada, un se\u00f1or que ha tirado una piedra dirigida a \u00e9l, pero que ha dado al escaparate.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s entran dos mujeres despavoridas, do\u00f1a Maravillas y su hija Gloria pidiendo auxilio y refugio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Crisanto entra tambi\u00e9n diciendo que hay un tipo con una estaca y una pistola registrando la tienda. Paquito asegura que es su amigo, pero que vaya Crisanto por si le dispara\u2026; le recomienda que se atrinchere bien. Es el se\u00f1or Cipriano que busca a Paquito, y \u00e9ste, muerto de miedo, se esconde en el s\u00f3tano.<\/p>\n<p>Cipriano es un mat\u00f3n, chulo, de los barrios bajos, tiene una fruter\u00eda en la calle Tres Peces. Entra y pregunta si ha matado a Paquito. No deja marchar a nadie hasta que no transporten al moribundo de Paquito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano, su hermana, Maravillas, y la sobrina de ambos, Gloria, regentan la fruter\u00eda. Paquito entabl\u00f3 relaciones con la sobrina y pidi\u00f3 su mano. Cipriano se la neg\u00f3 y Paquito no lo acept\u00f3 de buen grado. Les ha empe\u00f1ado 42 prendas para obtener dinero y con el dinero se han corrido una juerga en Sakuska.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano, como buen secundario, tiene una caracter\u00edstica, y es que en sus relatos introduce el nombre de personajes conocidos a los que sirve, como Ortega y Gaset, Unamuno, Mara\u00f1\u00f3n\u2026, y lo hace con toda naturalidad, \u201csirvo a Mara\u00f1\u00f3n\u201d, y contin\u00faa el relato.<em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sakuska estaba, en aqu\u00e9l entonces en la carretera de la Coru\u00f1a, ahora hemos encontrado dos referencias a ese local que lo sit\u00faan en la Calle Alcal\u00e1 60.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Ahora quiere cargarse a los tres!, promete apostarse en el bar de enfrente y esperar a que salgan de la casa para irlos disparando progresivamente, y se va.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La siguiente escena es de la factor\u00eda Arniches. Un enfadad\u00edsimo don Jos\u00e9 saca de su escondite a un lloroso y suplicante Paquito, le pide explicaciones, le pide los nombres de las se\u00f1oras, saca a la se\u00f1ora y a la se\u00f1orita, les pide explicaciones a ellas\u2026, nada, no consigue enterarse de nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Paquito admite que es un miserable pero que no le eche en una semana por lo menos; Maravillas y Gloria no hacen m\u00e1s que llorar y agradecer a don Jos\u00e9 su bondad, su hospitalidad, su caballerosidad\u2026, \u00a1y hasta le quieren besar! Don Jos\u00e9 se defiende como puede. Salen Tr\u00e1nsito y Crisanto; Paquito aprovecha para anunciarles que ellos ser\u00e1n los \u00fanicos herederos de don Jos\u00e9. No dan cr\u00e9dito a sus palabras. Sale don Orencio y le anuncia que tambi\u00e9n se llevar\u00e1 una parte de la herencia\u2026<\/p>\n<p>Paquito anuncia que se casa con Gloria, manda a don Orencio a comprar queso para el postre y a Tr\u00e1nsito a por el pescado y la carne, y se disponen todos a almorzar en la trastienda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Maravillas est\u00e1 engatusando a don Jos\u00e9, haci\u00e9ndole re\u00edr, d\u00e1ndole vino\u2026 Gloria encantada con Paquito cuando Crisanto le llama para darle un recado aparte. Resulta que ha venido la Ren\u00e9 y pregunta por Paquito\u2026 Decide salir y les dice que no teman nada por \u00e9l y suelta: \u201csoy rapid\u00edsimo, un rayo anda a gatas comparao conmigo cuando corro\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todos se quedan temiendo lo peor. Sale y se oye un estr\u00e9pito tremendo, gritos, voces, ayes y suena un tiro. Entra Crisanto con un golpe, un ojo morado, la ropa rota y cuenta que se ha puesto delante de Paquito y que Cipriano le ha atizado a \u00e9l, y que Paquito a huido sin problemas y se baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p><em>En el segundo acto vemos la misma decoraci\u00f3n del acto primero. Sin embargo, se observa en ella una mayor pulcritud. La mesa de despacho es nueva; la siller\u00eda, tambi\u00e9n; los estantes, repintados. La ventana est\u00e1 abierta y entra un sol radiante. Sobre la mesa, en un jarro, hay un ramo de flores. Es por la ma\u00f1ana. Cortinas de cretona. (Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Do\u00f1a Tr\u00e1nsito nos suelta un mon\u00f3logo terrible contra \u201cese trasto de chico\u201d, refiri\u00e9ndose a Paquito, y desea que arda en el infierno. Han pasado ocho d\u00edas y Maravillas y Gloria siguen alojadas en el entresuelo. Sale don Orencio que quiere hablarla y contarla un plan para que a\u00fanen fuerzas y se hagan con la herencia de don Jos\u00e9, esa herencia que les pertenece, sino de qu\u00e9 va tener 40 a\u00f1os de amistad con un idiota\u2026 \u00a1Le van a poner cerrojo Fajs para que no se cuele en el cielo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Investigando la empresa FAJS en internet, hoy en d\u00eda se dedican a los carburadores<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4030\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/FAJS-272x300.png\" alt=\"\" width=\"272\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/FAJS-272x300.png 272w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2022\/12\/FAJS.png 391w\" sizes=\"auto, (max-width: 272px) 100vw, 272px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 449.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A TR\u00c1NSITO.- \u00a1Bien hecho! Porque don Jos\u00e9, aqu\u00e9l hombre tan inocent\u00f3n, tan recogidito, ya no es lo que era don Orencio. Ni \u00e9l ni la casa. \u00a1Porque mire ust\u00e9 este descaro de sol!&#8230; \u00a1Entrando una claridad que no hay mancha que no se le vea a una!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- <em>(Se mira las suyas.) <\/em>Es verdad. <em>(Contando las suyas y las de do\u00f1a Tr\u00e1nsito.) <\/em>Una, dos, tres, cuatro, cinco, seis\u2026 \u00a1Cierre ust\u00e9 en seguida!&#8230; <em>(Cierra.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DO\u00d1A TR\u00c1NSITO.- \u00a1Y mire ust\u00e9 que porquer\u00eda de flores en una mesa de despacho! <em>(Mostr\u00e1ndoselas.) <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00a1Oh, qu\u00e9 abominaci\u00f3n! Pero este hombre, \u00bfes un chocolatero o una vicetiple? \u00a1T\u00edrelas ust\u00e9! <em>(Las tira.) <\/em>\u00a1As\u00ed!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A TR\u00c1NSITO.- \u00a1Y f\u00edjese: todo limpio, todo nuevo, todo con un brillo que es un asco! Han tenido que venir de la calle dos t\u00edas cochinas para que todo esto se vea as\u00ed.<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 915: <em>Arniches identifica a los \u201cmeapilas\u201d, a los devotos hip\u00f3critas, con la oscuridad y la suciedad. Les molesta la luz, la limpieza y lo nuevo, prefieren lo rancio a lo que est\u00e1n acostumbrados. Esas almas que no han entendido el mensaje de la religi\u00f3n, son almas oscuras y sucias para Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ORENCIO.- \u00a1Oh, Dios! \u00bfC\u00f3mo permites esto? \u00a1S\u00f3lo es respetable lo antiguo! \u00a1S\u00f3lo es grande lo tradicional! \u00a1Esta tienda, \u00a1oh dolor!, ya ha perdido lo que yo llamo \u201cla sagrada suciedad de los a\u00f1os\u201d!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 916: <em>Una nueva vuelta de tuerca. Ahora contra la tradici\u00f3n, lo antiguo como lo \u00fanico verdadero y lo \u00fanico bueno. Arniches, un avanzado de su tiempo, no lo pod\u00eda entender.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Don Orencio y do\u00f1a Tr\u00e1nsito siguen despotricando de lo aseados que visten ahora Crisanto y don Jos\u00e9, \u00a1incluso huelen a \u201cclavellinas\u201d! \u201c\u00bfQu\u00e9 infernal transformaci\u00f3n es esta?\u201d, se preguntan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Orencio coge por banda a don Jos\u00e9 y le va recriminando una a una todas las novedades, el perfume de la Casa Migorcia, el traje a cuadros entallado, el pelo peinado hacia atr\u00e1s\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Do\u00f1a Tr\u00e1nsito hace lo mismo con Crisanto, con su perfume de Violetas de Palma de Mallorca de la Casa Cutiki, cintur\u00f3n nuevo, incluso le recrimina tener las u\u00f1as limpias\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llegan a la conclusi\u00f3n, de que est\u00e1n reteniendo a las dos mujeres no habiendo peligro ya en el exterior para ellas, y que les est\u00e1 llevando por un camino de perdici\u00f3n que desembocar\u00e1, sin remisi\u00f3n , en el m\u00e1s duro de los infiernos. En\u00e9rgicamente, don Orencio y do\u00f1a Tr\u00e1nsito, le exigen que antes de la una, las dos est\u00e9n en la calle. Hacen mutis repitiendo: \u201c\u00a1Antes de la una, las dos! \u00a1Antes de la una, las dos!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 164.<\/strong><\/p>\n<p><strong>HISTORIA DE AMOR<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- Yo, desde que entr\u00f3 esa mujer en mi casa, que siento una cosa que no he sentido nunca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- \u00bfQu\u00e9 siente ust\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- Pues una cosa inexplicable, que me atormenta, y que yo quisiera que no me atormentara, y, sin embargo, no quiero que me deje de atormentar, porque me atormentar\u00eda que no me atormentase.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El amor ha entrado en la vida don Jos\u00e9, del casto don Jos\u00e9, y Arniches nos lo describe sin mencionarlo y sin g\u00e9nero de duda. Un maestro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9 explica a Crisanto, que las dos mujeres ya no corren peligro externo, pero que \u00e9l est\u00e1 muy a gusto con ellas en casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- S\u00e9 que hago mal, y lo hago. S\u00e9 que como persona me desacredito; s\u00e9 que como comerciante la parroquia se me aleja\u2026, \u00a1y lo peor es que no me importa!&#8230; S\u00e9 que me puede pasar algo horrendo que hunda mi vida en la abyecci\u00f3n y mi alma en el infierno, \u00a1y no, no me importa!&#8230; \u00a1Ya me da lo mismo que me lleven al infierno que al cabaret de Casablanca! \u00a1Y yo comprendo que para un hombre como yo, esto es horrible, horrible! <em>(Llora con desconsuelo.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Mensaje n\u00famero 917: <em>La entrada del amor en un coraz\u00f3n como el don Jos\u00e9, que no lo conoc\u00eda, le hace romper con todo su pasado, con todas sus creencias, con todo su estatus\u2026; ya lo dijo don Carlos Arniches: \u201cel amor todo lo arrostra\u201d(97)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- Yo no soy un hombre inconsciente, no; yo no he perdido el sentido del rid\u00edculo; yo s\u00e9 que soy un viejo despreciable, sin disposici\u00f3n ni gracia para estas aventuras, que solo la juventud disculpa y perdona; pero es que no s\u00e9 lo que me pasa, que ya no puedo, Crisantito; no puedo vivir sin ella\u2026, \u00a1no puedo!&#8230; \u00a1No puedo!&#8230; <em>(Le abraza llorando.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Crisanto le anima a que vaya a por ella, que no la deje escapar sin decirle que la quiere, que la vida es muy corta, \u201ces una fugacid\u00e1\u201d. Don Jos\u00e9 queda reconfortado por esas palabras.<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 450.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- S\u00ed, se\u00f1or. Si un d\u00eda pasa una cosa, rolliza, cari\u00f1osa y amable, por nuestro lao, y adem\u00e1s no nos cuesta nada, pues no merece nuestro menosprecio\u2026 Porque menos precio que no costarnos nada, \u00bfverdad?&#8230; \u00a1Pues duro con ella!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tanto hablar de ellas, que aparecen por la puerta izquierda y les anuncian que se van. Cada una sale con su maleta. Ellos se oponen atendiendo al peligro que acecha fuera. Ellas insisten por lo mal que son tratadas por don Orencio y do\u00f1a Tr\u00e1nsito, los cuales hacen acto de presencia en ese instante.<\/p>\n<p>Arniches aprovecha uno de sus t\u00edtulos ya estrenados para calificar a don Jos\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A TR\u00c1NSITO.- Es que don Jos\u00e9 es un badanas, y mi hijo un memo inocente, que est\u00e1n jugando con ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El se\u00f1or Badanas (1930), <\/em>\u00e9xito de Carlos Arniches en la que se hac\u00eda una feroz cr\u00edtica a la pol\u00edtica y el enchufismo en los ministerios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Orencio confiesa que ya le ha quitado la mitad de la clientela a don Jos\u00e9 ante la sorpresa de do\u00f1a Tr\u00e1nsito. Es el plan macabro para que se vayan las dos mujeres. Seg\u00fan est\u00e1n insultando al culpable de haberlas tra\u00eddo, se presenta Paquito, y este les susurra al o\u00eddo el plan que ha perge\u00f1ado y que nosotros solo o\u00edmos palabras sueltas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s le cuentan que a\u00fan siguen aqu\u00ed Maravillas y Gloria, cada una enamorada de uno, por lo que Paquito se ha quedado sin novia\u2026, ya no est\u00e1 en la gloria. Paquito enloquece y promete echarlas ahora mismo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ante los gritos aparece don Jos\u00e9 y Paquiro, en tono heroico, le comienza una perorata para que expulse inmediatamente a las dos mujeres. En su exaltaci\u00f3n inculpa a don Orencio en la falta de clientela; est\u00e1 haciendo circular por Madrid el rumor, para que no le compren, de que el chocolate es cacahu\u00e9 y que dos mujerotas est\u00e1n protegidas en su casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9 se revuelve contra Orencio y le echa a la calle junto a Tr\u00e1nsito y a Paquito. Se l\u00edan a pescozones y tortas hasta que los hecha. Paquito est\u00e1 contento, ahora solo le falta echar a Crisanto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Do\u00f1a Maravillas sale ante el esc\u00e1ndalo formado. Insiste en que deben marcharse. Don Jos\u00e9, entre tartamudeos y zozobras le confiesa que la quiere. Ella tambi\u00e9n le quiere. Los dos enamorados se besan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena IX.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A MARAVILLAS.- \u00a1Ay chato, c\u00f3mo sabes que te quiero!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- \u00bfMucho?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A MARAVILLAS.-Mucho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.-Pues dame un beso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A MARAVILLAS.- \u00a1Los besos no se piden, se toman!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.-Pues toma, toma, toma, toma\u2026 <em>(Se ciega bes\u00e1ndola.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Son descubiertos por Crisanto y Gloria y huyen por el foro. Crisanto decide aprovechar la ocasi\u00f3n para declararse a Gloria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>PIROPOS DE ARNICHES N\u00daMERO 22.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.- Sin aspirar a otro premio que cualquier d\u00eda esos dos luceros que constelan tu frente se dignaran enviar su parpadeo astron\u00f3mico a este m\u00edsero insecto mercantil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pero para Gloria, ya es tarde, y cuando est\u00e1n con las manos entrelazadas irrumpe Paquito. Gloria le espeta que ya no le ama y que ama a Crisanto. Les promete, entonces, que morir\u00e1n los dos; comienza a asfixiarle cuando aparecen don Jos\u00e9 y do\u00f1a Maravillas para separarles. Paquito en su desesperaci\u00f3n hace una revelaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAQUITO.- S\u00ed, t\u00edo, porque esa mujer, \u00a1s\u00e9palo ust\u00e9 todo!&#8230;, esa mujer \u00a1es casada! <em>(Vase.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON JOS\u00c9: \u00a1Ah! \u00a1No\u2026, no es posible!&#8230; \u00a1Di que no, Maravillas; di que no!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A MARAVILLAS.-S\u00ed, Pepe, s\u00ed. Lo ocult\u00e9 por no destruir tu ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- \u00a1Cielos!&#8230; \u00a1Casada\u2026, t\u00fa casada!&#8230; \u00a1Adi\u00f3s mis ilusiones1\u2026 \u00a1Adi\u00f3s mi vida!&#8230; \u00a1Adi\u00f3s mi felicidad!&#8230; Ya, \u00bfpara qu\u00e9 este traje? <em>(Se quita la americana.) <\/em>\u00a1Fuera!&#8230; \u00bfPara qu\u00e9 este chaleco de fantas\u00eda?&#8230; <em>(Se lo quita.) <\/em>\u00a1Y la corbata!&#8230; \u00a1Y las astillas! <em>(Tira el pa\u00f1uelo.) <\/em>\u00a1Fuera todo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DO\u00d1A MARAVILLAS.-<em>(Aterrada, a su sobrina.) <\/em>\u00a1V\u00e1monos, hija, que se desnuda!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GLORIA.- \u00a1C\u00f3mo se lo ha tomao este hombre! <em>(Vanse huyendo.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.- \u00a1Fuera el pantal\u00f3n!&#8230; \u00a1Fuera todo! <em>(Inicia el quitarse el pantal\u00f3n, Crisanto le detiene y cae el Tel\u00f3n.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Dram\u00e1tico final del segundo acto, que nos deja expectantes para conocer la resoluci\u00f3n de la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto presenta la misma decoraci\u00f3n. Es de d\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Crisanto est\u00e1 aterrado mirando detr\u00e1s de los sacos por si est\u00e1 Paquito escondido. Tiene tanto miedo que atiende a una ni\u00f1a desde la trastienda orient\u00e1ndola al caj\u00f3n concreto donde guardan el chocolate que quiere. Luego la ni\u00f1a deja la peseta en el mostrador y se va. \u00a1Arniches acaba de inventar el <em>\u201cself \u2013 service\u201d<\/em>!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s se presenta Gloria que le pide que mate a Paquito o lo mata ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 451.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GLORIA.-Yo no reflexiono nada. Mi coraz\u00f3n no es un juguete\u2026 \u00a1De modo que o le matas t\u00fa o le mato yo; te mato a ti, me mato despu\u00e9s y morimos los cuatro!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CRISANTO.-Oye: que te has equivocao en un cad\u00e1ver.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gloria se marcha y se queda Crisanto aterrado de la fuerza de esa mujer. Despu\u00e9s llega don Jos\u00e9, l\u00edvido, pat\u00e9tico, escu\u00e1lido, vestido como en el primer acto, todo de oscuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Jos\u00e9 le comunica a Crisanto que se retira del comercio. Ya no quiere luchar, no quiere vivir\u2026 Cuando se enamora de Maravillas, la adoraba, ahora que es imposible, la idolatra\u2026Se abrazan y se van de la escena.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aparece Paquito con Pepa la Cachaza y con los hijos de \u00e9sta con Crisanto, adem\u00e1s del que viene en camino. Esperan a que llegue Crisanto y se esconden todos. Avisa a Maravillas que est\u00e1 en el piso de arriba. Cuando baja le cuenta las intenciones de don Jos\u00e9 y le manda en su busca para que \u00a1le cuente que es mentira que est\u00e1 casada!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se marcha y aparece Gloria. Crisanto, sigui\u00e9ndola el juego le jura amor eterno y venganza mortal sobre Paquito. Pepa, los ni\u00f1os Santiaguita y Romualdito,\u00a0 y Paquito escuch\u00e1ndolo todo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De pronto salen los ni\u00f1os y le llaman \u201cpap\u00e1\u201d. Gloria se hace la tonta y sale Pepa. Se lanzan las dos sobre \u00e9l y le dan de palos. Sale Paquito que se suma a la paliza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tan entretenidos que estaban machacando a Crisanto cuando se escucha la voz de Maravillas. Cuenta, que el embuste de que estaba casada, lo ha trastornado del todo y ahora est\u00e1 encerrado en su cuarto para suicidarse. Deciden ir todos a buscarle cuando suena un tiro, y se quedan petrificados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando est\u00e1n abraz\u00e1ndose por la muerte de don Jos\u00e9, aparece \u00e9ste por la izquierda, tembloroso, balbuciente, con una pistola en la mano y la cabeza hundida en el pecho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 165.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena XI)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.-Nada, que yo cre\u00eda que eso de suicidarse era coser y cantar, y cojo la pistola, y saco el cargador, y un cuarto de hora para meterlo; y lo saco, y diez minutos para correr el cierre; y lo corro, y quiero disparar al aire a ver si funcionaba, y se me encasquilla, y veinte minutos para desencasquillar; y cuando todo estaba corriente, empiezo a buscarme el sitio donde la bala, en el caso de salir, me hiciera menos da\u00f1o\u2026, y no lo encuentro\u2026, y, \u00a1al fin!&#8230;, me apunto a la sien, y veo que me falta valor; y me acuerdo, adem\u00e1s, que suicidarse es un pecado mortal, que os iba a dar un susto, que iba a molestar al juez\u2026, \u00a1y que no ten\u00eda ganas de morirme!&#8230; \u00a1Qu\u00e9 se yo!&#8230; La mar de cosas\u2026 Total: que, nervioso y aterrado, sin saber lo que hac\u00eda, dispar\u00e9 al aire, para que no me diera la tentaci\u00f3n, y aqu\u00ed me ten\u00e9is, en el rid\u00edculo m\u00e1s espantoso de los rid\u00edculos\u2026 \u00a1A ver, matarme, hacerme ese favor!&#8230; \u00a1A ver, uno que me mate!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAQUITO.-Venga la pistola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON JOS\u00c9.-No, que t\u00fa me pod\u00edas dar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 918: <em>Una historia de un hombre bueno, que se ve abatido por la vida, burlado por el amor, pero que no puede llevar a cabo el suicidio\u2026, porque hay algo superior que se lo impide\u2026; Carlos Arniches cre\u00eda firmemente en eso.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Maravillas, con ternura, le quita la pistola y le entrega su amor, y le promete casarse con \u00e9l. Le explica que la idea de decirle que estaba casada era para encenderlo a\u00fan m\u00e1s, pero ya se ve que en esto del amor, la mentira puede costar muy cara. Paquito le da una explicaci\u00f3n de por qu\u00e9 ha montado todo este tinglado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAQUITO.- Porque todo esto me ha parecido necesario para echar de esta casa a los que le han hecho creer a ust\u00e9 que vivir es un pecado, amar un peligro y re\u00edrse un delito.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>GLORIA.- Y a los que quer\u00edan robar a ust\u00e9 su fortuna, que debe ser para ust\u00e9 y solo para ust\u00e9.<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>PEPA LA CACHAZAS.- Y si do\u00f1a Tr\u00e1nsito y don Orencio quieren aprovecharse del dinero de los fallecidos, que pongan una funeraria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 919: <em>\u201cTodo esto me ha parecido necesario para echar de esta casa a los que le han hecho creer a ust\u00e9 que vivir es un pecado, amar un peligro y re\u00edrse un delito.\u201d Con esta frase, Arniches resume el inter\u00e9s de esta obra en desacreditar a los hip\u00f3critas devotos, a los meapilas, que buscan la \u201csalvaci\u00f3n\u201d llevando una vida de oscuridad y tristeza, y si adem\u00e1s pueden sacar tajada econ\u00f3mica pues mejor. La forma de vivir la religi\u00f3n de Carlos Arniches era con alegr\u00eda, humildad y sinceridad.<\/em><\/p>\n<p>Termina la obra agradeci\u00e9ndole a Paquito su acci\u00f3n y Gloria apunta: \u201cDios pone casi todas las malas cabezas encima de un buen coraz\u00f3n.\u201d Con la entrada de Cipriano para abrazar a su hermana todos r\u00eden y se baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sobre el Sakuska hemos encontrado el relato de su vida en el peri\u00f3dico el Mundo de 2006 (98), de Trinidad Gallego, comunista que viv\u00eda con su madre y con su abuela. Relata c\u00f3mo limpiaba escaleras hasta que un d\u00eda vino el Secretario de la C\u00e1mara de Comercio Inglesa que le ofreci\u00f3 trabajo por 40 pts. al mes como limpiadora, lo que acept\u00f3 gustosa. Estando en este trabajo le comentaron que necesitaban gente para un local muy importante de copas: Sakuska. Ah\u00ed cobraba 150 pts. al mes. Vest\u00edan todas las camareras como rusas y solo entraban personajes de la pol\u00edtica y de la alta alcurnia. Las 190 pts. al mes (374,3 \u20ac) les ayudaba pero se hizo a\u00fan m\u00e1s comunista si cabe.<\/p>\n<p>El otro documento en el que aparece este local es \u201cEl habla de Madrid\u201d de M. Esgueva. Son di\u00e1logos con gente de Madrid y en uno de ellos, un madrile\u00f1o de 70 a\u00f1os de edad en 1981, menciona este local como muy de moda para ir a tomar los caf\u00e9s del Ritz. (99)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 914: <em>Arniches contemplaba la socializaci\u00f3n de la sociedad de una forma cr\u00edtica; todos deb\u00edan tomar el mismo desayuno, pero segu\u00edan existiendo las clases, eso s\u00ed, disimuladas de forma hip\u00f3crita bajo la misma marca.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 915: <em>Arniches identifica a los \u201cmeapilas\u201d, a los devotos hip\u00f3critas, con la oscuridad y la suciedad. Les molesta la luz, la limpieza y lo nuevo, prefieren lo rancio a lo que est\u00e1n acostumbrados. Esas almas que no han entendido el mensaje de la religi\u00f3n, son almas oscuras y sucias para Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 916:<em> Nueva vuelta de tuerca. Ahora contra la tradici\u00f3n, lo antiguo como lo \u00fanico verdadero y lo \u00fanico bueno. Arniches, un avanzado de su tiempo, no lo pod\u00eda entender.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 917:\u00a0 <em>La entrada del amor en un coraz\u00f3n como el don Jos\u00e9, que no lo conoc\u00eda, le hace romper con todo su pasado, con todas sus creencias, con todo su estatus\u2026; ya lo dijo don Carlos Arniches: \u201cel amor todo lo arrostra\u201d(97)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 918: <em>Una historia de un hombre bueno, que se ve abatido por la vida, burlado por el amor, pero que no puede llevar a cabo el suicidio\u2026, porque hay algo superior que se lo impide\u2026; Carlos Arniches cre\u00eda firmemente en eso.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 919: <em>\u201cTodo esto me ha parecido necesario para echar de esta casa a los que le han hecho creer a ust\u00e9 que vivir es un pecado, amar un peligro y re\u00edrse un delito.\u201d Con esta frase, Arniches resume el inter\u00e9s de esta obra en desacreditar a los hip\u00f3critas devotos, a los meapilas, que buscan la \u201csalvaci\u00f3n\u201d llevando una vida de oscuridad y tristeza, y si adem\u00e1s pueden sacar tajada econ\u00f3mica pues mejor. La forma de vivir la religi\u00f3n de Carlos Arniches era con alegr\u00eda, humildad y sinceridad.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CASTO DON JOS\u00c9 \u00a0 O \u00a0 UNA CR\u00cdTICA RELIGIOSA \u00a0 www.todocoleccion.net \u00a0 Esta obra, la s\u00e9ptima Tragedia Grotesca de Arniches, \u00a0se representa en la trastienda de un comercio de venta de chocolate cuyo nombre es: LA ANTIGUA.\u00a0 FABRICA DE CHOCOLATES.\u00a0 FUNDADA EN 1835. Es su obra n\u00famero 67 en solitario y pertenece a su&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2022\/12\/31\/obra-numero-179-el-casto-don-jose\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[404,466],"tags":[],"class_list":["post-4026","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1920-1937-el-arniches-mas-poderoso","category-etapa-de-critica-religiosa"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4026","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4026"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4026\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4032,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4026\/revisions\/4032"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4026"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4026"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4026"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}