{"id":4057,"date":"2023-01-14T09:53:24","date_gmt":"2023-01-14T09:53:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4057"},"modified":"2023-01-14T09:53:24","modified_gmt":"2023-01-14T09:53:24","slug":"obra-numero-181-los-hermanos-dorronsoro","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/01\/14\/obra-numero-181-los-hermanos-dorronsoro\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 181: LOS HERMANOS DORRONSORO."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>LOS HERMANOS DORRONSORO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u201cQU\u00c9 AMARGA LA GLORIA.\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA HISTORIA DE LA GUERRA FRATRICIDA.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>UNA PREMONICI\u00d3N<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4061\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/LOS-HERMANOS-DORRONSORO-ESCUDO-300x256.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"256\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/LOS-HERMANOS-DORRONSORO-ESCUDO-300x256.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/LOS-HERMANOS-DORRONSORO-ESCUDO.png 494w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">HER\u00c1LDICA DEL APELLIDO DORRONSORO (CULTIVO DE LA BUENA TORRE.) <a href=\"http:\/\/www.blasoneshispanos.com\">www.blasoneshispanos.com<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ARNICHES Y LOS VASCOS EPISODIO N\u00daMERO 46. OBRA IN\u00c9DITA. 1934. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>El origen vasco del apellido Dorronsoro est\u00e1 perfectamente datado, como vemos, por su her\u00e1ldica. En esas mismas p\u00e1ginas nos dan informaci\u00f3n sobre su antig\u00fcedad. La primera noticia la tenemos en O\u00f1ate en 1748, en Segura y en Ormaiztegi en 1754. Tambi\u00e9n lo podemos encontrar en 1773 en la Villa de Ataun- Gipuzkoa- Juan Antonio Dorronsoro figura como primer Hidalgo de este apellido. Tenemos constancia de otros hidalgos en Bilbao en 1819.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El significado del apellido es \u201cCultivo de la buena Torre\u201d, y hace referencia al terreno que la torre de los Jauntxos o Se\u00f1ores medievales ten\u00edan a su cargo, defendiendo a los baserritarras que viv\u00edan y trabajaban las tierras del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El simbolismo del apellido para la obra es total. Es su obra n\u00famero 68 en solitario y su octava Tragedia Grotesca. Arniches buscaba la reconciliaci\u00f3n de las dos Espa\u00f1as bajo una nueva era del Perd\u00f3n, esa era la \u201cBuena Torre\u201d, la Torre en la que todos pudiesen refugiarse y tener cobijo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El texto de esta obra data de 1934. No se estren\u00f3 ni se edit\u00f3. Hemos recuperado el original mecanografiado y corregido conservado en Alicante, en la <em>Fundaci\u00f3n Mediterr\u00e1neo: La Llum<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Seg\u00fan Mar\u00eda Victoria Sotomayor, \u00e9sta que vamos a leer hoy, es la versi\u00f3n inicial de hasta cinco que lleg\u00f3 a realizar el dramaturgo alicantino, sobre la misma obra (103). Pertenece su Etapa Pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los nombres de las cinco versiones son:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>LOS HERMANOS DORRONSORO<\/li>\n<li>LAS GRANDES FIGURAS<\/li>\n<li>AQU\u00cd NACI\u00d3\u2026<\/li>\n<li>EL GLORIOSO DON GENARO<\/li>\n<li>CUENTAN DE UN SABIO\u2026<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta primera versi\u00f3n identificamos a dos hermanos, qu\u00edmicos de profesi\u00f3n, S\u00f3crates y Pl\u00e1cido, que se cr\u00edan juntos en una capital de provincia, \u201cde tercer orden\u201d, tal y como la define Arniches, llamada Guadalurria, que es el pueblo n\u00famero 26 fruto de su invenci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don S\u00f3crates tiene dos hijas, Mari Tere y Elenita. Don Pl\u00e1cido tiene un hijo, Luis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El amor surge entre Luis y Elenita y es visto con buenos ojos por don Pl\u00e1cido, no as\u00ed por su hermano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando te enfrentas a la primera hoja ves un texto secundario pr\u00e1cticamente borrado, escrito a l\u00e1piz, y que preside todo. Al aumentarlo 800 veces puedes leer: \u201cQu\u00e9 amarga la gloria\u201d. Interpretamos que es la frase habitual con la que Arniches explica el t\u00edtulo principal.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los dos hermanos han desarrollado la carrera de Qu\u00edmico: D. Pl\u00e1cido en Madrid, con un gran puesto y mucho \u00e9xito, y D. S\u00f3crates en Guadalurria, como profesor del instituto. Guadalurria se siente orgullosa de que uno de \u201csus hijos\u201d haya alcanzado tanta notoriedad, y han organizado una celebraci\u00f3n con el descubrimiento de una placa y una recepci\u00f3n en el ayuntamiento.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La acci\u00f3n comienza con los vivas del pueblo, los v\u00edtores, bandurrias y fanfarrias que se acercan a la casa para el descubrimiento de la l\u00e1pida en honor a Don Pl\u00e1cido Dorronsoro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El escenario nos muestra un sal\u00f3n de una casa provinciana con muebles adecuados a una buena posici\u00f3n. La obra entera se celebrar\u00e1 en el mismo lugar, con m\u00e1s o menos luz, con los balcones abiertos o cerrados, seg\u00fan lo exijan las circunstancias. Este inicio recuerda a los momentos que D. Carlos Arniches tuvo que haber vivido s\u00f3lo 3 a\u00f1os antes, en el balc\u00f3n de la Plaza Vara del Rey, cuando recibi\u00f3 el homenaje de la ciudad de Madrid a toda su carrera en 1931, y el nombre de la antigua calle del Pe\u00f1\u00f3n que pasar\u00eda a ser \u201ccalle de D. Carlos Arniches.\u201d Qui\u00e9n sabe si aqu\u00e9l homenaje pudo ser el arranque de la idea de esta obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Todo es alegr\u00eda en la gran familia formada adem\u00e1s por Antonina, pariente lejana que hace de criada; Anselma, verdadera criada de la familia; S\u00e1nchez Relajo, periodista jefe del peri\u00f3dico \u201cYA-YA\u201d; y otros personajes secundarios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena I)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANSELMA.- Y f\u00edjense, f\u00edjense\u2026 Ah\u00ed llega la Sociedad Vitivin\u00edcola \u201cEl Tamboleo\u201d con su bandera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- Y detr\u00e1s viene corriendo la \u201cAsociaci\u00f3n gremial de Paraos\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARI TERE.- \u00bfQu\u00e9 llevan bordao en el estandarte?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANTONINA.- \u00a1Un panecillo con alas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 923: <em>Arniches no desaprovecha para meterse contra las agrupaciones pol\u00edticas; no pod\u00eda con ellas. En este caso, no solo son los parados sino tambi\u00e9n los alcoh\u00f3licos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena I)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VECINA 1\u00aa.- \u00bfQui\u00e9n va a descubrir la l\u00e1pida y a pronunciar el discurso?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- El se\u00f1or Alcalde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VECINO 1\u00ba.- \u00bfPero sabe hablar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Ha aprendido estos d\u00edas. Como est\u00e1bamos esperando al Ministro de la Gobernaci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VECINO 1\u00ba.- \u00bfA cu\u00e1l de ellos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- A uno de los cinco del mes pasao\u2026 No recuerdo el nombre. Creo que un tal S\u00e1nchez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VECINA 1\u00aa.- <em>(Riendo.) <\/em>\u00a1J\u00e1, j\u00e1!&#8230; \u00a1Qu\u00e9 ir\u00f3nico don S\u00f3crates! \u00a1Es usted un ir\u00f3nico!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 924: <em>La pol\u00edtica sigue siendo un baile de nombres, como en este caso con los ministros de la gobernaci\u00f3n. La situaci\u00f3n pol\u00edtica era muy grave.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Hemos investigado y descubierto que se dieron hasta 10 ministros en 35 meses entre 1933 y 1936.<\/p>\n<ol>\n<li>Diego Mart\u00ednez Barrio- PRR- Partido Republicano Radical- 1933- Septiembre y Octubre.<\/li>\n<li>Manuel Rico Avell\u00f3- Independiente- 1933- Octubre a 1934- Enero<\/li>\n<li>Diego Mart\u00ednez Barrio- PRR- 1934- Enero- Marzo.<\/li>\n<li>Rafael Salazar Alonso.- PRR- 1934- Marzo a Octubre.<\/li>\n<li>Eloy Vaquero Cantillo- PRR- 1934- Octubre a 1935- Abril.<\/li>\n<li>Manuel Portela Valladares- Independiente. 1935- Abril a 1935 \u2013Septiembre.<\/li>\n<li>Joaqu\u00edn de Pablo-Blano Torres. PRR. 1935- Septiembre a Diciembre.<\/li>\n<li>Manuel Portela Valladares.- I- 1935- Diciembre a 1936- Febrero.<\/li>\n<li>Am\u00f3s Salvador Carreras.- IR- Izquierda Republicana. 1936 Febrero a Abril.<\/li>\n<li>Santiago Casares Quiroga- IR- 1936 Abril a Julio.<\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Llega Gumersindo S\u00e1nchez Relajo, Es un tipo contrahecho. Cojea levemente. Ir\u00f3nico, mordaz. Es director del peri\u00f3dico de la ciudad, el YA-YA. Comenta que est\u00e1n pensando en poner el apellido de los hermanos a la calle donde tienen la casa. Esta calle se llama ahora: calle del Tarugo grande.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 166.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(ACTO I, Escena II)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Y lleva algo de raz\u00f3n, porque esta calle se llama, como sabes, \u201cCalle del Tarugo grande\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- Y dice el cronista que quitarle ese nombre tan tradicional para darle el de Dorronsoro, aunque sea el de ustedes, la verdad\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- Bueno, pero lo que no comprendo yo es en qu\u00e9 puede consistir la tradicionalidad de un Tarugo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Ah, s\u00ed, hijo m\u00edo, s\u00ed!&#8230; Porque es que hace un siglo o dos en esta calle viv\u00eda un Alguacil de Corte, que ten\u00eda una hija muy guapa que se llamaba Filo y a la que ven\u00edan a rondar por la noche muchos galanes. Y el padre, pues para acabar con un asedio que tanto le intranquilizaba, porque la ni\u00f1a era lo que ahora se llama una fr\u00edvola y antes se llamaba una\u2026 una cosa menos esdr\u00fajula; pues el padre, como te iba diciendo, pon\u00eda en mitad de la calle un tarugo muy grande, ataba a \u00e9l una cuerda sujeta a las dos esquinas, a un palmo del suelo, y como entonces no hab\u00eda alumbrado, no ven\u00eda gal\u00e1n que no se diera un <em>gachapazo<\/em>. Y el padre los iba contando\u2026 Uno, dos, tres\u2026 Y sab\u00eda los que hab\u00edan ca\u00eddo durante la noche, ignorando que a la noche siguiente volv\u00edan todos sabiendo ya, que para llegar a los brazos de la muchacha, hab\u00eda que saltar a la comba. Y claro, dice el cronista que los pueblos deben conservar tan bellas tradiciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- Bell\u00edsimas. \u00a1Ya lo creo! \u00a1Ahora lo comprendo!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- Adem\u00e1s, yo he sentido esa proposici\u00f3n, porque como nunca faltan guasones, ha habido en el Ayuntamiento Gestor que ha dicho, que no importaba cambiar el nombre de la calle, porque de tarugo a tarugo, no va nada\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- \u00a1Caramba! Pues ese miserable\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- No, nada hijo\u2026 \u00a1Eso se desprecia!&#8230; \u00a1Pero vas a hacer caso!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- Adem\u00e1s, a <strong>las grandes figuras<\/strong> no las alcanza el retru\u00e9cano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- \u00a1Envidias\u2026 y nada m\u00e1s que envidias! \u00a1Qu\u00e9 asquerosa es la envidia!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 925: <em>La envidia como centro de toda la ira del ser humano. Siempre ser\u00e1 la envidia el centro de todas las disputas. Siempre habr\u00e1 gente que querr\u00e1 amargar la gloria de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Finalmente llega el Alcalde, Perico Cuchara, a la casa con D. Trig\u00e9simo, catedr\u00e1tico de Aritm\u00e9tica en el instituto. La mitad de la comisi\u00f3n se ha quedado abajo. El Alcalde es nacido en <em>Cabrahigos, <\/em>pero estudi\u00f3 en Guadalurria.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena III)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- Hemos subido media Comisi\u00f3n, bajo mazas. La otra media, m\u00e1s uno, que es el director del <em>Istituto<\/em>, se han quedao abajo. Al director no le he dejao subir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00bfPues\u2026?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- Me ha suspendido al chico en Historia porque no supo de qui\u00e9n era hijo Recaredo, que puede que no lo supiera ni el propio Recaredo. Y en cuanto puedo, lo pospongo. Adem\u00e1s es Agrario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 926: <em>Contra las cacicadas del Alcalde.<\/em> <em>Como de costumbre el que tiene poder comienza con las cosas m\u00e1s nimias y termina con las de mayor envergadura. La deshonra no se mide por la cantidad del robo sino por el hecho de robar. Se\u00f1ala el alcalde que el director es Agrario, es decir de una posici\u00f3n pol\u00edtica contraria a la suya.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Entablan conversaci\u00f3n sobre los m\u00e9ritos de D. Pl\u00e1cido.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 452\/453- SECUNDARIOS DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena III)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON TRIG\u00c9SIMO.- \u00a1Con tanto m\u00e9rito como Ram\u00f3n y Cajal!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- \u00a1Con m\u00e1s! \u00a1Porque Ram\u00f3n y Cajal eran dos y \u00e9l es uno!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- Don Trig\u00e9simo, el catedr\u00e1tico de Aritm\u00e9tica y \u00c1lgebra\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON TRIG\u00c9SIMO.- Incalculable honor\u2026 multiplicada admiraci\u00f3n, a la que sumo mi reverencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las presentaciones que est\u00e1 haciendo el se\u00f1or Alcalde, el personaje don Trig\u00e9simo, muestra una forma de hablar que ser\u00e1 su caracter\u00edstica en todas sus intervenciones. Si uno se fija bien, todo tiene referencia num\u00e9rica y algebraica. Ahora lo podemos observar dando la enhorabuena a don Pl\u00e1cido tras el discurso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SECRETARIO.- Sobrio, elegante\u2026 Como corresponde a su sabidur\u00eda. <em>(Le abraza.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON TRIG\u00c9SIMO.- Ha elevado usted la elocuencia a la en\u00e9sima potencia\u2026 Y perdone el trivial e inconsciente pareado. Divido mi admiraci\u00f3n entre sus dotes oratorias y cient\u00edficas\u2026 y resto de ellas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Brillante Arniches en el cuidado de sus \u201c<em>secundarios\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>NUEVA MOFA SOBRE EL ALCALDE: EL \u00daLTIMO DE LA CLASE <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- S\u00ed, s\u00ed. El \u00faltimo de la clase. Siempre suspenso. El burro de las calabazas, que me llamabais.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- \u00a1No, por Dios!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- \u00a1S\u00ed, hombre, s\u00ed!&#8230; pues, \u00a1aqu\u00ed tienes de alcalde a un burro! \u00a1Y t\u00fa no sabes la alegr\u00eda que me ha dao a m\u00ed llegar a este puesto pa poder mandar a la c\u00e1rcel a los primeros de mi clase! Es por lo \u00fanico que me gusta ser alcalde. Como casi todos los aplicaos son de derechas\u2026 pues me he hinchao, chico!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- <em>(Riendo.) <\/em>\u00a1Bien hecho, hombre, bien hecho!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 927: <em>La baj\u00edsima preparaci\u00f3n de los pol\u00edticos, y que adem\u00e1s hac\u00edan gala de la misma, reconociendo que los que m\u00e1s estudiaban eran los de las ideas contrarias.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>DISCURSOS DE ARNICHES N\u00daMERO 30.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.-Queridos comprovincianos. C\u00e1beme la honra, como alcalde que soy de esta muy ilustre ciudad, de venir a descubrir esta l\u00e1pida, erigida, en esta pared maestra, para perpetuar el nacimiento de otro maestro de la ciencia. Se\u00f1ores: yo s\u00e9 lo que vale este hijo predilecto de la ciudad porque \u00e9l y yo hemos ido juntos al colegio, pero hasta la puerta nada m\u00e1s, porque yo no sub\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>UNA VOZ.- \u00a1Ya se conoce!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MUCHOS.- \u00a1Callarse!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.-Ha sido M\u00ednguez el Gil Roblista. Ya le coger\u00e9. <em>(Sigue el discurso.) <\/em>Y por eso s\u00e9, cu\u00e1nta era su sabidur\u00eda. Era tanta su sed, que en el abrevadero de la ciencia, se amorraba a beber y se quedaba solo. Todos los dem\u00e1s, mojarnos los labios y gracias. Por eso es justo que hoy se le honre y se le venere, se le quiera y se le admire, se le honorifique y se le esculpa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>UNA VOZ.- \u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.- \u00a1Esculpa!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- <em>(Sujet\u00e1ndolo.) <\/em>\u00a1Que te caes, Cuchara!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALCALDE.-No le hace. Y al descubrir hoy la l\u00e1pida con su busto, que no se le parece mucho, aunque en piedra no se puede pedir m\u00e1s, deseo, quiero, suplico y ruego, ordeno y mando, que su vera efigie la esculp\u00e1is todos, y yo el primero, en nuestros corazones, para que sirva de ejemplo a esta juventud guadalurriana, que en sac\u00e1ndola del f\u00fatbol, no da pie con bola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras descubrir la l\u00e1pida, <em>cae la bandera que la cubr\u00eda y se lleva en su ca\u00edda la peluca de un macero y la jaula del canario. <\/em>Don S\u00f3crates no responde al abrazo de Pl\u00e1cido, le deja con los brazos abiertos y decide no acudir al homenaje en el ayuntamiento. Se queda con el periodista quien se muestra como el valedor para \u201cintrigar\u201d a su favor.<\/p>\n<p>Don Pl\u00e1cido, que recibe las felicitaciones de su hijo y sobrina, les advierte que nota un poco raro a S\u00f3crates con \u00e9l. Elenita le quita hierro al asunto y le dice que nadie le quiere m\u00e1s que su hermano. Es la situaci\u00f3n pareja en la que la izquierda gobernante no hac\u00eda caso de los murmullos de queja de la derecha antes de la guerra civil.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Pl\u00e1cido les promete a Elena y Luis, que tras la ceremonia del ayuntamiento hablar\u00e1 con su hermano sobre su boda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Relajo, en presencia de don Pl\u00e1cido y los dem\u00e1s, suelta lo que lleva dentro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- Qu\u00e9dese ust\u00e9 en casa, don S\u00f3crates, que un d\u00eda vendr\u00e1 en que se premie el verdadero m\u00e9rito \u00a1y ese d\u00eda no habr\u00e1 calles en el pueblo para ponerle a ust\u00e9 l\u00e1pidas, para darle v\u00edtores, para honrarle y glorificarle como ust\u00e9 se merece!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Por Dios, amigo Relajo\u2026! Yo te ruego\u2026 <em>(Todos quedan at\u00f3nitos.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO<strong>.- Aqu\u00ed naci\u00f3<\/strong>. Aqu\u00ed estudi\u00f3. Por aqu\u00ed pas\u00f3\u2026 Aqu\u00ed tosi\u00f3\u2026 S\u00ed se\u00f1or, porque ust\u00e9 no ser\u00e1 un sabio oficial; usted ser\u00e1 un sabio aut\u00e9ntico. Porque aunque ust\u00e9 sea un hombre modesto, oscurecido en el rinc\u00f3n de una provincia, todos sabemos, \u00a1pero todos! que labora usted calladamente, perseverantemente, \u00a1por el enaltecimiento de la Ciencia patria, sin discursos, sin m\u00fasica y sin alharacas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANTONINA.- \u00a1As\u00ed se habla! <em>(Le besa.) <\/em>\u00a1Te lo mereces!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARI TERE.- \u00a1Muy bien! <em>(Le da la mano.) <\/em>\u00a1Muy bien, Relajo, muy bien!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Por Dios, Relajito!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Nada de Relajito!&#8230; Usted no tiene condiciones de intrigante y aqu\u00ed, el que no intriga, no trepa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 928: <em>La necesidad de la intriga para poder acceder a los honores y m\u00e9ritos en este pa\u00eds. Denuncia la realidad de un pa\u00eds de enchufismos, favoritismos y corruptelas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Pl\u00e1cido le da la raz\u00f3n a Relajo dici\u00e9ndole que su hermano vale m\u00e1s que \u00e9l. Todos se mofan de Relajo y Trig\u00e9simo suelta su ecuaci\u00f3n: \u201cMaldad, m\u00e1s perfidia, menos simpat\u00eda, igual a ese bicho. Tengo hecha la ecuaci\u00f3n. Yo digo siempre, que es un estropajo elevado al cubo.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como an\u00e9cdota, comentaremos que aparece en voz de Relajo el t\u00edtulo de la tercera versi\u00f3n de esta obra: <strong>AQU\u00cd NACI\u00d3\u2026 <\/strong>Antes hemos visto el t\u00edtulo de la segunda: <strong>Las grandes figuras.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena, don S\u00f3crates cuenta, con todo lujo de detalles cient\u00edficos, su nuevo descubrimiento: la <em>Triquitraquina<\/em>. \u00c9l tambi\u00e9n merece un reconocimiento-se dice a s\u00ed mismo-pero su hermano se le ha adelantado y la prisa le har\u00e1 cometer errores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena V)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Porque es que creo, \u00a1que he inventado el explosivo m\u00e1s formidable que ha conocido la humanidad!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Mi abuela! \u00bfQu\u00e9 dice usted?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Un explosivo, que si me da las pruebas que espero, la qu\u00edmica universal habr\u00e1 dado un paso de gigante, porque estoy seguro que oscurezco a Bertel\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00bfBertel\u00f3?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Bertel\u00f3!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00bfY c\u00f3mo llama ust\u00e9 a ese invento?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- La Triquitraquina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 167.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- La nitroglicerina es un \u00e9ter trin\u00edtrico extraordinariamente explosivo, que mezclado a un producto inerte, aumenta su potencialidad destructora en proporciones asombrosas. \u00a1De ah\u00ed la dinamita! Y yo me he dicho: pues si la nitroglicerina mezclada a un producto inerte, aumenta su explosividad en tales t\u00e9rminos, mezclada\u00a0 a un producto activo, o sea a un alcohol triat\u00f3mico que lleva tres oxhidrilos, su car\u00e1cter destructivo aumentar\u00e1 en proporciones tales, que \u00a1con un solo granito podr\u00e9 volar la catedral de Burgos\u2026 la torre Eiffel\u2026 las pir\u00e1mides de Egipto!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Madre m\u00eda!&#8230; \u00a1Don S\u00f3crates!&#8230; <em>(Le abraza conmovido.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Este es mi invento! \u00a1Mi asombroso, mi colosal invento!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Maravilloso! \u00a1Inconmensurable! <em>(Otro abrazo.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00bfAlcanzas la importancia trascendental de mi terrible creaci\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Ya lo creo que la alcanzo, porque producido ese terrible explosivo, Espa\u00f1a ser\u00e1 la due\u00f1a del mundo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 929: <em>La mezquindad del hombre, que tras un posible y fenomenal descubrimiento \u00a1solo piensa en destrucci\u00f3n y conquista del resto de los hombres!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El delirio de grandeza contin\u00faa mientras D. S\u00f3crates fantasea con recuperar el pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar, destruir la armada inglesa\u2026, y todo esto lo planea hacer con una simple avioneta, acompa\u00f1ado por Relajo, espolvoreando los granitos de Triquitraquina encima de los barcos ingleses.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 930: <em>El delirio de grandeza en los l\u00edderes es m\u00e1s que frecuente en la historia, por no decir una constante en los dictadores. Arniches caricaturiza a uno de sus personajes con un claro delirio, incluso antes de haber terminado las pruebas cient\u00edficas de su producto.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para probar su eficacia le propone volar el sof\u00e1 de la casa, y Relajo se lo impide; le ense\u00f1a una cantidad mayor que dice que ser\u00eda suficiente para volar dos viviendas enteras, y Relajo no puede m\u00e1s de miedo. Finalmente le anuncia que a las seis de la tarde volar\u00e1 la Pe\u00f1a del Castillo Grande, que no se asuste, que habr\u00e1 sido \u00e9l. Relajo est\u00e1 aterrado y le pide que posponga todo eso una semana, que \u00e9l debe viajar a Madrid\u2026; D. S\u00f3crates le hace un regalo dedicado: una cajita con la primera porci\u00f3n de Triquitraquina obtenida en su laboratorio y con una dedicatoria: \u201cA mi querido amigo Gumersindo S\u00e1nchez Relajo, \u00e1guila del periodismo, para que vuele.\u201d Le asegura que solo estalla con un traumatismo o con una chispa. Despu\u00e9s de d\u00e1rsela le abraza y Relajo se muere de miedo por si explota\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don S\u00f3crates est\u00e1 profundamente dolido por no figurar en la placa junto a su hermano. Arniches nos puede estar diciendo que no hay que olvidar a nadie en la construcci\u00f3n de la historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena V)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Porque mi hermano ha debido imponerme, s\u00ed se\u00f1or, ha debido decir que en esa l\u00e1pida fu\u00e9ramos los dos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Los dos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u201cEn esta casa nacieron, los insignes qu\u00edmicos Don S\u00f3crates\u201d, \u00a1yo primero!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Ust\u00e9 primero!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-\u2026 por edad y por saber\u2026 \u201cy don Pl\u00e1cido Dorronsoro, para honra y gloria\u2026 etc\u2026\u201d y ha consentido que le pusieran a \u00e9l solo\u2026 \u00a1s\u00f3lo!&#8230; Bueno, desenga\u00f1os crueles de la vida. Pero que me salga bien este invento, \u00a1que me salga bien, Dios m\u00edo!&#8230; \u00a1y ya oir\u00e1n m\u00fasica, aplausos, aclamaciones y no de una simple y rid\u00edcula capital provinciana, sino del mundo entero!&#8230; \u00a1entero!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 931: <em>Compartir los honores. Nada de lo conseguido hasta el momento es fruto de uno en exclusiva. Todo est\u00e1 basado en las aportaciones de todos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras abrazar de nuevo a Relajo muerto de miedo, D. S\u00f3crates exclama:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Me siento grande! \u00a1Me siento inmortal! \u00bfComprendes ahora qu\u00e9 grotesco y qu\u00e9 ruin ha debido parecerme todo lo ocurrido hoy en esta casa?&#8230; Los discursos, la peluca, el canario\u2026 \u00a1ja, ja, ja!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Ya lo creo! \u00a1S\u00ed, se\u00f1or, s\u00ed! <em>(Aparte.) <\/em>Yo se lo dejo escondido en este sill\u00f3n. <em>(Mete la cajita en el sill\u00f3n.) <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, Relajo consigue desembarazarse de los abrazos del \u201ctrastornado profesor\u201d, cuando \u00e9ste \u00a1va a sentarse en sill\u00f3n donde est\u00e1 escondida la cajetilla!&#8230; En una hilarante escena Relajo vuelve y lo impide, as\u00ed hasta que abandona la casa y deja a S\u00f3crates sumido en sus pensamientos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ol>\n<li>S\u00d3CRATES.- <em>(Con tristeza amarga.) <\/em>\u00a1Ah!&#8230; \u00a1Tengo una tristeza que me consume! \u00a1Mi hermano!&#8230; \u00a1Oh, ruin ego\u00edsmo!&#8230; \u00a1El, aplausos, gloria, honores!&#8230; \u00a1Y no tener una palabra de justicia para m\u00ed!&#8230; \u00a1Para m\u00ed, que valgo tanto como \u00e9l!&#8230; \u00a1Estoy solo y puedo decirlo! \u00a1Tanto como \u00e9l! \u00a1\u00a1O m\u00e1s!! \u00a1Pero mucho m\u00e1s!&#8230;, ah, como me salga bien mi explosivo, vuelo yo el Congreso, la Telef\u00f3nica, el Palacio Nacional, la Catedral de Burgos, la Giralda. \u00a1No quiero que quede en Espa\u00f1a, en esta Espa\u00f1a grotesca e injusta, nada m\u00e1s grande que yo!&#8230; \u00a1Nada! \u00a1\u00a1Nada!! \u00a1Ya me pagar\u00e1n la injusticia! <em>(Hace mutis, exaltado y lloroso.)<\/em><\/li>\n<\/ol>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Mensaje n\u00famero 932: <em>Arniches ha dibujado a un gigante que ser\u00e1 un digno oponente a Pl\u00e1cido. El delirio de grandeza est\u00e1 consumado. El objetivo de arrasar Espa\u00f1a es una premonici\u00f3n de la guerra. Don S\u00f3crates representa la parte del levantamiento militar, la parte del pensamiento uniforme que predicar\u00e1 el Franquismo tan solo cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el que expondr\u00e1n la necesidad de acabar con todo lo anterior para construir una Espa\u00f1a nueva. Pensamiento que dio lugar a las m\u00e1s terribles atrocidades entre hermanos. Nunca quisieron hacer un nuevo pa\u00eds entre todos. Buscaron la eliminaci\u00f3n de todo aquello que no fuera de su parte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Cuando vuelven del homenaje en el ayuntamiento ya no hay nadie en el sal\u00f3n y Luis y Elenita conversan sobre las costumbres en provincias y en Madrid. Est\u00e1n exultantes por su amor. Luis le da un beso y ella le pide m\u00e1s y m\u00e1s largos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>RETRATO DE COSTUMBRES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena VI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- En Madrid, no s\u00e9; pero aqu\u00ed, en provincias, como estamos tan atrasadas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- \u00a1Qu\u00e9 vais a estar!&#8230; \u00a1Si acabo de ver en la cocina a Parrilla asando a la cocinera a besos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- Bueno, la gente ordinaria, pero las se\u00f1oritas\u2026 \u00a1Ya ves yo! Diez y ocho a\u00f1os y a\u00fan no fumo delante de pap\u00e1, ni bebo cocktel, ni salgo sola, ni duermo en pixama. Ni tengo m\u00e1s novio que t\u00fa. \u00a1Uno solo!&#8230; que soy la \u00fanica, \u00a1de diecisiete que somos en nuestra pandilla!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 933: <em>Arniches retrata la sociedad mojigata y mentirosa de provincias; siempre viviendo en la mentira y el enga\u00f1o. Luego vienen los problemas derivados de esas actitudes.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Nuevo ejemplo de lo mismo. Siguen hablando de los besos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- De o\u00eddas. La chica del Gobernador, que salimos con su novio todas las tardes, y cuando creen que me distraigo\u2026 Pero dice ella \u00a1que los da mejor su choffer!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- \u00a1Caracoles!&#8230; \u00bfY ese Gobernador de qu\u00e9 partido es?<\/p>\n<p>ELENITA.- De la Ceda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- Pues en cuanto se entere el jefe, con lo recto que es, le cambia la letra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La CEDA- Confederaci\u00f3n Espa\u00f1ola de Derechas Aut\u00f3nomas. Asociaci\u00f3n de partidos de derechas fundada en 1933 y cuyo l\u00edder Jose Mar\u00eda Gil Robles, al que llamaban \u201cJefe\u201d, manifest\u00f3 que la democracia no era m\u00e1s que un \u201cmedio\u201d para lograr el objetivo de \u201cun nuevo estado\u201d (104). En 1936 no consiguen suficiente respaldo en las urnas y dan los recursos econ\u00f3micos al general golpista Emilio Mola (104).<\/p>\n<p>El amor de Luisito y Elenita se consolida. Los hijos de dos hermanos, que est\u00e1n cada vez m\u00e1s distanciados, podr\u00edan representar el futuro de una vida en armon\u00eda. Hoy Pl\u00e1cido va a pedir a S\u00f3crates la mano de Elenita para su hijo Luis.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 934: <em>El amor de los hijos de padres enfrentados, es un arma m\u00e1s poderosa que el odio, y puede ser parte de la soluci\u00f3n del conflicto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>El odio entre partidarios de uno y otro va subiendo muchos enteros. Don S\u00f3crates niega la mano de Elenita para que se case con Luisito. Mari Tere, Antonina y Relajo est\u00e1n a favor de don S\u00f3crates; por el otro Elenita y Luis defienden a don Pl\u00e1cido. La crispaci\u00f3n va en aumento hasta que llegan a las manos en la escena IX: Elenita y Mari Tere se tiran de los pelos, se ara\u00f1an\u2026 Ha comenzado la ri\u00f1a de hermanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La llegada del Obispo les hace recomponer la figura y las apariencias. Incluso la interpretaci\u00f3n err\u00f3nea de los tirones de pelos de ambas hermanas, como si fueran abrazos fraternos, pueden dar lugar a comentarios sobre la opini\u00f3n de Arniches sobre la Iglesia y su postura ante los conflictos. El obispo da la noticia de que el Gobierno de la naci\u00f3n est\u00e1 estudiando pedir el Premio Nobel para D. Pl\u00e1cido. Eso le sienta muy mal a D. S\u00f3crates.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Posteriormente llegan los representantes del Ateneo Guadalurriano a presentar sus respetos a la figura de don Pl\u00e1cido cuando suena una explosi\u00f3n tremenda en el laboratorio de don S\u00f3crates. Con la aparici\u00f3n de Relajo y don S\u00f3crates cubiertos de holl\u00edn finaliza el primer acto. Han probado la <em>Triquitraquina<\/em>, pero era inestable, y les ha estallado en sus narices.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ATENE\u00cdSTA 2\u00ba.- \u00bfY qui\u00e9n ha de aventajarnos en convertir nuestro entusiasmo en una verdadera explosi\u00f3n\u2026 <em>(Se oye una explosi\u00f3n tremenda dentro de la casa. Salen S\u00f3crates y Relajo, despavoridos, llenos de yeso, cara, cabeza y ropa; temblorosos, apoy\u00e1ndose el uno en el otro.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>S\u00f3crates cae en los brazos del Obispo, llorando\u2026, le explica que le ha fallado la Triquitraquina, y \u00e9l pregunta\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Ha estallado la mezcla y nos ha puesto negros!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR OBISPO.- \u00a1Negros! \u00bf\u2026Ustedes no se han visto!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- <em>(Llorando.) <\/em>\u00a1Ay, se\u00f1or Obispo! \u00a1Que me ha fallado la Triquitraquina!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR OBISPO.- <em>(Asombrado.) <\/em>\u00a1La qu\u00e9?&#8230; \u00a1Pero qu\u00e9 dice?&#8230; \u00a1La Triquinatraqui\u00e9n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y se baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto comienza con Relajo y don S\u00f3crates cubiertos de vendajes y lament\u00e1ndose del fracaso del invento. Todo les sabe a yeso, a ladrillo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Y a m\u00ed a ladrillo. Tengo un gusto en la boca, que parece que estoy tomando sin cesar, chocolate de a peseta\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los muy Arnichistas nos hemos dado cuenta del \u201chomenaje\u201d que acaba de hacer a la obra <em>\u201cEl casto don Jos\u00e9 (1933)\u201d<\/em>, chocolatero que ten\u00eda solo una marca de chocolate: M.M. Pero pod\u00eda ser de peseta (Muy Malo); de peseta y media (Menos Malo.) y de 2 pesetas (M\u00e1s Magn\u00edfico.)<\/p>\n<p>S\u00f3crates reconoce los errores en su formulaci\u00f3n, en la nitroglicerina que fue la que estall\u00f3\u2026y adem\u00e1s, hab\u00eda mandado la f\u00f3rmula a la Academia de Ciencias de Par\u00eds para que la informaran. Relajo le dice que su hermano es el que instiga las bromas contra \u00e9l en el Casino. Han abierto una suscripci\u00f3n para comprarle ladrillos por si sigue inventando explosivos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la carnicer\u00eda le llaman don S\u00f3crates el triquitraquino. Sus alumnos han comprado cohetes triquitraques, que son los que buscan los pies, para tir\u00e1rselos cuando salga a la calle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A su hija la apodan \u201cTeresita la explosiva\u201d. \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 La verg\u00fcenza hace que tome la decisi\u00f3n de su vida: debe irse de la ciudad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La llegada de Antonina y Mari Tere con las noticias de las mofas y rechiflas que est\u00e1n haciendo en la calle, empeora el estado de \u00e1nimo. Relajo toma el mando de la situaci\u00f3n con cuatro decisiones:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Expulsar de la casa a don Pl\u00e1cido y Luisito<\/li>\n<li>Escribir un art\u00edculo poniendo en entredicho el m\u00e9rito de don Pl\u00e1cido para el honor recibido, que se titular\u00e1: \u201cCa\u00edn redivivo\u201d.<\/li>\n<li>Indicar que adem\u00e1s, don Pl\u00e1cido, habla mal de los Guadalurrianos, poni\u00e9ndolos de analfabetos y cretinos<\/li>\n<li>Impedir las relaciones entre Elenita y Luisito.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como vemos es todo un plan de ataque para la guerra entre bandos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 935: <em>Arniches denuncia a la prensa partidista, a los panfletos de partidos que se hacen llamar peri\u00f3dicos. Arniches fue periodista en sus primeros a\u00f1os de profesional, y no puede con este tipo de prensa, que como hace Relajo, orquesta mentiras dentro de las propias noticias.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la tercera escena, don S\u00f3crates explica un nuevo invento: <em>Antipirosuplebom.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 454.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena III)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-No te asustes. \u00a1Que he inventado un procedimiento para apagar en diez minutos, los incendios voraces!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.-Bueno, pero don S\u00f3crates, tenga usted cuidado, porque\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-No, no. Esto es seguro, \u00a1no lo dudes!, \u00a1no desconf\u00edes! \u00a1Es un procedimiento infalible, maravilloso!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.-Bueno, \u00bfpero c\u00f3mo piensa usted apagar los incendios?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-Soplando. Ya ves que sencillo. Hago as\u00ed\u2026 puff\u2026 \u00a1y apagao!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Don S\u00f3crates, por Dios, que le veo a usted en Ciempozuelos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le conf\u00eda que se va a ir a una casa de su propiedad, que la va incendiar con \u00e9l dentro y que la va a apagar con su producto <em>Antipirosuplebom.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-\u00a0 <em>Antipiro, <\/em>quiere decir contrario al fuego, y <em>suplebom, <\/em>suplebomberos\u2026 por eso no puedo acortarlo. Pues estos polvos los meter\u00e9 en un recipiente cil\u00edndrico y en cuanto se produzca fuego, voy yo, empiezo a soplar en la boca del cilindro, f\u00fa, f\u00fa, f\u00fa\u2026 y como se trata de una f\u00f3rmula de piroxidrina sulfo am\u00f3nica, los polvos apagan la llama en que caen, pero al dar estos polvos sobre el fuego, se produce un gas antimorfodr\u00e1lico que apaga la llama inmediata y \u00e9sta a la otra, y la otra a la pr\u00f3xima\u2026 y mientras, los bomberos fumando pitillos y el incendio apag\u00e1ndose solo. \u00a1Ver\u00e1s que espect\u00e1culo!<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4058\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/los-hermanos-dorronsoro-01-269x300.png\" alt=\"\" width=\"269\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/los-hermanos-dorronsoro-01-269x300.png 269w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/01\/los-hermanos-dorronsoro-01.png 702w\" sizes=\"auto, (max-width: 269px) 100vw, 269px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">https:\/\/<a href=\"http:\/\/www.youtube.com\">www.youtube.com<\/a>\/wacht?v=Qg3CVzbWqCY<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Investigando en Internet hemos encontrado un producto que realiza eso exactamente y que se llama ELIDE FIRE. Son unas sales de bicarbonato que explotan al contacto con el fuego produciendo di\u00f3xido de carbono y gas amoniaco que apaga el fuego. La verdad es que no sabemos lo cerca o lejos que estuvo de hacer realidad esta idea, pero merece la pena ver el v\u00eddeo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la cuarta escena presenciamos la conversaci\u00f3n entre Elenita y su padre don S\u00f3crates, quien intenta explicar su decisi\u00f3n de impedir la boda con Luisito. Ella le muestra la m\u00e1xima obediencia y respeto pero mostrando firme su elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena IV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- Usted pap\u00e1, Antonina y mi hermana, tienen al t\u00edo Pl\u00e1cido una\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00bfUna qu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- Bueno; un rencor que prefiero no explicarme. \u00bfCree usted, que si yo supiera que alguien, fuese quien fuese, le escarnec\u00eda a usted en su dignidad y en su decoro, iba yo a transigir con \u00e9l? \u00a1Jam\u00e1s! Har\u00eda pedazos mi coraz\u00f3n, antes de consentir que hundieran en el rid\u00edculo el prestigio de mi padre. Y como esto es as\u00ed, le suplico a usted, pap\u00e1, que lo piense, porque yo, a quedarme sin Luis, no me conformo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00bfSer\u00e1s capaz de desobedecerme?&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- No, pero no me conformar\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00bfY qu\u00e9 har\u00e1s?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- Las cosas del coraz\u00f3n, solo a m\u00ed me interesan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 936: <em>El amor inquebrantable de los hijos a los padres con respeto a sus decisiones aunque \u00e9stas no sean compartidas en absoluto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Ah, la educaci\u00f3n moderna!&#8230; \u00a1Estos hijos fr\u00edvolos en sus caprichos, tr\u00e1gicos en sus contrariedades!&#8230; Pues no, \u00a1no me intimidas! \u00a1Ya veremos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 937: <em>De nuevo Arniches nos presenta a los padres intransigentes echando la culpa a la educaci\u00f3n moderna, los males que ellos no saben resolver en casa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En la siguiente escena, Lusito y Elenita barajan las opciones que les quedan: suicidio, convento, monasterio\u2026 Incluso est\u00e1n dispuestos a llevarse por delante a Domingo Remesa. Siguiendo con los autohomenajes, Luisito ingresar\u00eda en la Comunidad Premostratense, que son los padres que dieron pie al t\u00edtulo de su obra <em>Los Mostenses 1892- <\/em><\/p>\n<p>Esas ideas son apartadas por don Pl\u00e1cido que les pide un nieto como lo m\u00e1s emocionante que puede sucederle en su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 938: <em>La necesidad de un padre de convertirse en abuelo para transmitirle toda su felicidad y sabidur\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- \u00a1Por vosotros!&#8230; \u00a1Pero silencio por ahora!&#8230; Yo viv\u00eda, como sab\u00e9is, oscuramente, consagrado al estudio y al trabajo y muchos ratitos al cuidado de este brib\u00f3n. Llam\u00f3 la gloria a la puerta de mi vida, con un aldabonazo tan halag\u00fce\u00f1o, que tuve la debilidad de abrirla, y con la gloria, entr\u00f3 tambi\u00e9n el amor, \u00a1el vuestro! La felicidad nos hace ambiciosos. Primero quise el aplauso, ahora quiero vuestra dicha, y por ella luchar\u00e9 con toda mi alma. \u00a1Porque cansado de trabajar, ans\u00edo ya que venga pronto un \u00e1ngel y me rompa, entre risas de plata, y torpes manoteos, retortas y alambiques! \u00bfNo han querido glorificarme?&#8230;Pues yo quiero buscarme un \u00e1ngel para esa gloria. Y como a m\u00ed, ya esas cosas angelicales no me competen, pues ten\u00e9is que ser vosotros los que me las facilit\u00e9is. \u00a1Con que a ello!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena don S\u00f3crates y don Pl\u00e1cido hablan amargamente sobre la necesidad de que se vayan de casa. Don S\u00f3crates no admite que le llamen envidioso. Don Pl\u00e1cido le pide que no sea injusto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- S\u00f3crates, no seas injusto, que la injusticia tiene l\u00e1grimas que un d\u00eda se han de llorar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1No soy injusto!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- <em>(Severamente.) <\/em>\u00a1Lo eres! S\u00f3crates no te hagas eco de la ruindad de un miserable, enfermo de envidia pestilente y contagiosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 939: <em>La injusticia tiene l\u00e1grimas que un d\u00eda se han de llorar.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Don Pl\u00e1cido est\u00e1 acusando al periodista Gumersindo S\u00e1nchez Relajo de no ser un verdadero amigo, sino de actuar en su propio beneficio, de fomentar la envidia sin medir las consecuencias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- No. Periodista es el que tiene en sus manos una pluma y como sabe todo el mal y todo el bien que puede hacer con ella, la maneja con la templanza y la serenidad de una conciencia \u00edntegra. Periodista es el hombre capaz de sacrificar sus predilecciones por la verdad hablando mal de un amigo y bien de un enemigo, cuando lo exija la justicia. Periodista es, el que no olvida nunca cuando escribe, que lo que tiene enfrente y m\u00e1s pr\u00f3ximo a su pluma es el coraz\u00f3n, y es siempre bueno y generoso; y sobre todo no envenena jam\u00e1s la tinta de que se sirve, con la infamia y la perversidad. Ese es un periodista. El que no es as\u00ed no es un periodista: es un malhechor de la pluma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 940: <em>Ser periodista implica manejar con templanza todo el poder que te da la pluma; exigir que la justicia prevalezca por encima de las amistades; no olvidar nunca que el coraz\u00f3n es lo m\u00e1s pr\u00f3ximo que est\u00e1 a la pluma a la hora de escribir; no envenenarse nunca con la perversidad y la infamia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pl\u00e1cido insiste en que est\u00e1 siendo manipulado por la envidia que siente Gumersindo S\u00e1nchez Relajo, pero que se marcha de su casa sin odios ni rencores<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3crates se queda solo y nos lanza un mon\u00f3logo que muestra dudas sobre su propia verdad. \u00a1Pide luz, compasi\u00f3n y piedad!<\/p>\n<p>Tras estos momentos de duda, llegan Mari Tere y Antonina que le ponen al corriente de las burlas, que van en aumento. Unos mozos tiran un explosivo al balc\u00f3n, un triquitraque. Lo ven Relajo y los Atene\u00edstas, cazan a los mozos y se dan una buena paliza. Son recibidos por don S\u00f3crates como sus salvadores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese momento, llega un paquete de Par\u00eds\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00bfQu\u00e9 sospecha usted?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- <em>(Aparte.) <\/em>Que es la contestaci\u00f3n a mis comunicaciones. El informe que les ped\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Atiza! \u00bfY qu\u00e9 contestar\u00e1n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- No s\u00e9, \u00a1pero me pondr\u00e1n como un trapo!<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Claro; los sabios extranjeros qu\u00e9 van a decir!&#8230; \u00a1Una colecci\u00f3n de envidiosos!&#8230; \u00a1de brutos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Claro! Cuatro mercachifles indecentes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras la lectura primero en voz baja pensando en que la respuesta iba a ser demoledora, y despu\u00e9s, en voz \u201cmuy alta\u201d para que todos se enterasen del \u00e9xito de la comunicaci\u00f3n, de las felicitaciones desde Francia, comentan\u2026.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DOMINGO REMESA.- \u00bfPero eso?&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Es el informe de la Academia de Ciencias de Par\u00eds!&#8230; \u00a1Nada menos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LOS CUATRO.- \u00a1Hurra!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Referente a mi Triquitraquina\u2026 \u00a1Lean ustedes, \u201cdans en tud favorable et satisfacsan!&#8230; \u00a1Nada menos! \u00a1L\u00e9anlo, l\u00e9anlo!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO-Y usted cre\u00eda\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- <em>(Le tapa la boca.) <\/em>\u00a1Calla, hombre! <em>(Alto.) <\/em>Y esto, los sabios m\u00e1s eminentes de Par\u00eds\u2026 \u00a1que all\u00ed s\u00ed que son sabios!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 941: <em>La hipocres\u00eda. Arniches dibuja un defecto m\u00e1s en D. S\u00f3crates. Cuando espera que el resultado sea desfavorable habla de cient\u00edficos mercachifles; cuando lee un fallo favorable habla entonces de \u201clos sabios m\u00e1s eminentes\u201d\u2026 \u00bfQu\u00e9 mensaje nos est\u00e1 dando? La hipocres\u00eda del pueblo es un mal end\u00e9mico: nada hay como lo nuestro, lo extranjero es una basura\u2026, hasta que nos ensalzan\u2026 Arniches nos indica que este camino hip\u00f3crita no tiene recorrido. La honradez y la capacidad para afrontar los hechos sin mentirnos es su propuesta.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le invitan a Par\u00eds a dar una conferencia. Viene firmada por el \u201cpresidente de la Academia\u201d, Alfred Pistonier y por el secretario Eduard Brum\u00e9, que no existen. La euforia se apodera de la casa. Mandar\u00e1 cartas y telegramas a Lebrun, presidente de Francia entre 1932 y 1940, al Presidente del Consejo y a Gil Robles as\u00ed como a \u201cJuanito La Cierva\u201d, el inventor del autogiro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Piden que venga la banda municipal, y si no pueden, que busquen un gram\u00f3fono con el disco del \u201cPichi\u201d, inmortal creaci\u00f3n del Maestro Alonso con el que Arniches colabor\u00f3 en dos obras, <em>Coplas de Ronda (1929) y La princesa Tarambana (1931).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Don Pl\u00e1cido, que est\u00e1 haciendo su equipaje, quiere felicitarle por el \u00e9xito, pero don S\u00f3crates pospone el abrazo para otro momento m\u00e1s oportuno y se va con sus amigos a pedir que el ayuntamiento le nombre hijo predilecto, y \u00a0de paso a romper la l\u00e1pida de D. Pl\u00e1cido. Ponen colgaduras en los balcones y entre gritos y vivas a D. S\u00f3crates baja el tel\u00f3n y finaliza el segundo acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto se inicia con el mismo decorado, Mari Tere y Antonina est\u00e1n celebrando el \u00e9xito de la notificaci\u00f3n de Par\u00eds y el banquete, que en su honor se va a dar esta noche. Eso s\u00ed, antes se va probar el funcionamiento del nuevo invento: el Antipirosuplebom.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La tercera pelea de esta historia se da en el ayuntamiento, entre los partidarios de don S\u00f3crates a que le nombrasen hijo predilecto, y los del Alcalde, que se opon\u00edan.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena II)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANTONINA.- Y se arm\u00f3 una batalla terrible entre amigos y enemigos y un concejal, al ver al Alcalde lleno de tinta, empez\u00f3 a cantar: \u201cMam\u00e1, c\u00f3mprame un negro\u2026\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MARI TERE.- Y unos, aplaudiendo a pap\u00e1\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- Y otros abuche\u00e1ndole\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANTONINA.- \u00a1Se arm\u00f3 un zipizape de dos mil demonios!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- \u00bfY esa es la gloria que quer\u00e9is para pap\u00e1; una lucha rid\u00edcula que puede acabar en tragedia?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches va dando retazos de cu\u00e1l puede ser el final de las ri\u00f1as de hermanos: una tragedia. Las dos facciones se est\u00e1n clarificando:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>LAS DERECHAS- con don S\u00f3crates, Mari Tere, Antonina, Relajo (como representante de la prensa) y los atene\u00edstas y los ch\u00f3feres. Todos llenos de envidia.<\/li>\n<li>LAS IZQUIERDAS- con don Pl\u00e1cido, Elenita, Luisito, el Alcalde, los mozos, los camareros, los pescaderos, las se\u00f1oras y los juerguistas del casino. Engre\u00eddos de poder.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena, don Pl\u00e1cido habla con Elenita para sacar a su padre del error.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena III)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- Perdona, hija; pero hay que hablar claro. Ese sentimiento de envidia que envenena su alma y oscurece su raz\u00f3n hasta el punto de no importarle destruir tu felicidad y rechazar mi afecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- S\u00ed; es verdad, es verdad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- Pero no temas, yo te juro que limpiar\u00e9 su esp\u00edritu de esa turbidez nauseabunda, que no es digna del sentir honrado de toda su vida, y que, adem\u00e1s, le ciega, hasta hacerle perder la clara visi\u00f3n de las m\u00e1s sencillas verdades. <em>(Con voz emocionada.) <\/em>Porque has de saber, hija m\u00eda\u2026 \u00a1y este es el fin principal de mi visita\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- <em>(Con ansiedad.) <\/em>\u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- Que la comunicaci\u00f3n de la Academia de Ciencias de Par\u00eds, por lo que le van a dar esta noche un banquete, es un documento ap\u00f3crifo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- \u00bfQu\u00e9 dice usted, don Pl\u00e1cido?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- S\u00ed, Elena, s\u00ed. Una burla grotesca, hecha por cuatro guasones, con un refinamiento cruel; porque han falsificado firmas; y un experto, ha dibujado, con toda perfecci\u00f3n, sellos y membretes, dando al documento un aspecto de realidad, capaz de enga\u00f1ar al m\u00e1s avisado. \u00a1Las bromas del Casino! \u00a1Las c\u00e9lebres bromas del Casino!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 942: <em>La importancia de no perder la clara visi\u00f3n de las m\u00e1s sencillas verdades. Arniches nos ha proporcionado la parte grotesca de la historia, la gloria de D. S\u00f3crates es falsa, est\u00e1 alimentada por los \u201cdesocupados\u201d del Casino, esa clase que es denunciada por \u00e9l desde 1916 con \u201cLa se\u00f1orita de Trev\u00e9lez\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Espectacular giro que da la historia contada por Arniches que introduce un elemento nuevo en el devenir de la trama: \u00a1el documento de Par\u00eds es un enga\u00f1o! Arniches ha dejado al espectador y al lector que se introduzcan en un camino sin retorno, en una discusi\u00f3n sin soluci\u00f3n, para, ahora, en el tercer acto, contarnos algo que enturbia a\u00fan m\u00e1s las cosas. \u00bfPuede que esto sea una tabla de salvaci\u00f3n?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La cuarta escena la aprovecha Arniches para el relato del experimento de empleo del Antipirosuplebom. Don S\u00f3crates y Relajo se meten en la casa vac\u00eda que tiene la familia en la Alameda, la rodean con le\u00f1a que roc\u00edan con gasolina. El mismo don S\u00f3crates sale por el balc\u00f3n con una tea gritando: \u201c\u00a1Guadalurrianos! \u00a1Todo por la ciencia! \u00a1O gloria o muerte!\u201d Lanzando \u00e9l mismo la tea que prend\u00eda los haces de le\u00f1a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, tiene que salir por el balc\u00f3n pidiendo socorro y completamente achicharrado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llegan a casa en un taxi y explican que ha debido de ser un error de la f\u00f3rmula, adem\u00e1s de un fallo en la aplicaci\u00f3n en de los polvos por parte de Relajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 455.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena VI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- \u00bfPero c\u00f3mo ha sido esto, pap\u00e1?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-.-Nada, hija; que me ha fallado la f\u00f3rmula\u2026 Era equis m\u00e1s dos ene b\u00e9 prima\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- \u00bfY no era prima?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-Era gemela nada m\u00e1s, porque hab\u00eda que repetir la ecuaci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El resultado es que se quema su casa y dos m\u00e1s baratas que ten\u00eda a los lados. Los bomberos no pueden controlar el fuego y \u00e9ste se extiende \u00a1al Ayuntamiento, el Gobierno Civil, la Audiencia, el Teatro y el Cuartel de Bomberos\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 168.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena VI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-Yo les dije que trajeran un poco de le\u00f1a, para hacer las pruebas\u2026, cuatro o cinco haces\u2026, \u00bfpero qu\u00e9 haces?&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ANSELMA.- \u00a1Quit\u00e1ndole a ust\u00e9 este tiz\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1No te digo a ti, hija!&#8230; \u00a1Pero qu\u00e9 haces!&#8230; \u00a1Verdaderas carretadas! Rodearon la casa de una muralla de le\u00f1a; a\u00f1ade a esto que todo el mundo echaba sobre ella gasolina y teas encendidas\u2026 con una fruici\u00f3n criminal\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELENITA.- \u00a1Asesinos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-Y claro, a los pocos minutos, ard\u00eda por los cuatro costados. Yo, empavorecido, cargu\u00e9 el cilindro de Antipirosuplebom\u2026 y le di a Relajo otro cilindro para que me ayudara. Empec\u00e9 a soplar\u2026, \u00a1f\u00fa, f\u00fa, f\u00fa, f\u00fa!&#8230; y a esta llama quiero, a esta no quiero\u2026 las iba apagando con cierta rapidez; pero a poco, eran tantas, que a pesar de que f\u00fa, f\u00fa, f\u00fa, era vertiginoso\u2026 no daba a abasto. \u00a1Y en esto, veo aterrado, que Relajo soplaba, pero no le sal\u00edan los polvos!&#8230;, \u00a1sss\u2026 sss\u2026! \u2026\u00a1todo eran fallos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.-Se me hab\u00eda embozado el canuto; y, adem\u00e1s, \u00bfqui\u00e9n soplaba viendo que el saqu\u00e9 me empezaba a arder y que el fuego se me corr\u00eda por la corbata?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.-Yo solo, claro, no pod\u00eda con el incendio\u2026 Adem\u00e1s, se me agotaba el aire y mi \u201cf\u00fa, f\u00fa, f\u00fa\u201d\u2026 era cada vez m\u00e1s d\u00e9bil y el de \u00e9ste era un \u201cf\u00fa, f\u00fa, f\u00fa\u201d, como de una m\u00e1quina cuando entra en la estaci\u00f3n\u2026 \u00a1F\u00fa, f\u00fa, f\u00fa!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La ciudad ardiendo. La lucha fratricida deja un pa\u00eds en llamas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3crates le explica el error en la f\u00f3rmula a Relajo. Ahora sabe lo que tiene que cambiar\u2026 Relajo propone falsear la raz\u00f3n del fracaso y achacarlo a un \u201ccortocircuito\u201d. Domingo explica el por qu\u00e9 de la suspensi\u00f3n del banquete en honor a D. S\u00f3crates.<\/p>\n<p>(Acto III, Escena VIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MINGO REMESA.- Pues porque como la lucha entre usted y don Pl\u00e1cido se hecho pol\u00edtica y nosotros influimos en los chofers, para que no llevaran a don Pl\u00e1cido ni el equipaje a la estaci\u00f3n; los del Casino, en represalia, han influido en los camareros, que le han declarado a usted el boicot, neg\u00e1ndose a servir el banquete de esta noche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Qu\u00e9 infamia! \u00bfPero es posible?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00bfPero qu\u00e9 dices?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MINGO REMESA.- Y hay m\u00e1s<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00bfM\u00e1s que eso?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MINGO REMESA.- S\u00ed, se\u00f1or: que ha mediado una influencia con el Presidente de la Uni\u00f3n de Pescaderos \u201cEl Oc\u00e9ano Alimenticio\u201d y el pescadero del hotel se ha negado a entregar las sesenta langostas que se le hab\u00edan pedido para la comida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 943: <em>Tras el horror del fuego destructor viene la politizaci\u00f3n de todos los aspectos de la vida y de los diferentes sectores de la sociedad; unos a favor de unos, y otros a favor de otros. La semilla del odio est\u00e1 sembrada. Con el paso del tiempo ni unos ni otros sabr\u00e1n por qu\u00e9 se enfrentaban.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Deciden poner fin a tales desmanes. Mingo y don S\u00f3crates salen a arengar a sus muchachos. Relajo se queda con Elena y le plantea abandonar a Luisito y formar pareja con \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La reacci\u00f3n de Elena es brutal, como su rechazo y le deja con la puerta en las narices. Cuando la cierra tras de s\u00ed y Relajo se queda aporre\u00e1ndola, vuelve la magia de Arniches, que hace que el que salga de la puerta sea \u00a1Luisito! Relajo se queda aterrorizado y \u00e9ste le zarandea provocando las escenas m\u00e1s hilarantes nuevamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- \u00a1Basta de esdr\u00fajulos, que van a ser los \u00faltimos que pronuncie usted en este mundo!, \u00a1so gazn\u00e1piro! <em>(Le da un puntapi\u00e9.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00bfPero va usted a hacer hincapi\u00e9\u2026 <em>(Se lleva la mano a la parte dolorida.) \u2026 <\/em>en los cuatro comentarios inocuos de un muchacho inofensivo, como yo, que solo ha pretendido la plaza, en caso de vacante?<\/p>\n<p>\u2026..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>LUISITO.- \u00a1Brib\u00f3n!&#8230; \u00a1Te voy a echar a la calle!&#8230; \u00a1te voy a\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RELAJO.- \u00a1Hombre; ya era hora de que nos tute\u00e1ramos\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elenita le detiene en el \u00faltimo momento cuando le va a arrojar por el balc\u00f3n. Llega don S\u00f3crates y se marcha Relajo renunciando a su amistad. Don Pl\u00e1cido entabla la conversaci\u00f3n final con su hermano para hacerle entrar en raz\u00f3n. Le comunica que se va.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- No es villan\u00eda. Es la verdad que vas a o\u00edr inexcusablemente. Y por envidia, &#8211; \u00a1negro bald\u00f3n de las almas!-<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 944: <em>La envidia: negro bald\u00f3n de las almas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Finalmente, tras demostrarle que lo de Par\u00eds era todo falso, y que estaba qued\u00e1ndose en rid\u00edculo, le comunica que le acaba de nombrar Subdirector del Instituto Nacional que va a dirigir \u00e9l en Madrid, y le pide que acepte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3crates cae de rodillas implorando perd\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- <em>(Le tapa la boca.) <\/em>\u00a1Calla! Una l\u00e1grima sincera, basta para borrar el m\u00e1s negro sentimiento. \u00a1Lo ha dicho Jes\u00fas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 945: <em>El poder del perd\u00f3n y el del arrepentimiento es inmenso.<\/em> <em>\u201cUna l\u00e1grima sincera, basta para borrar el m\u00e1s negro sentimiento. \u00a1Lo ha dicho Jes\u00fas!\u201d, le dice Pl\u00e1cido a S\u00f3crates.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>(Acto III, Escena XIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- S\u00f3crates: no vaciles. Sal de este ambiente grotesco; levanta el esp\u00edritu huyendo de estas miserias y peque\u00f1eces; y si tuviera, que no la tiene, todo esto, algo de humillaci\u00f3n, ac\u00e9ptala como castigo por el desafecto a tu hermano. \u00a1Ven, S\u00f3crates, ven a mis brazos! <em>(Se abrazan.) <\/em>Y que al fin est\u00e9n juntos estos corazones, que no debieron desunirse nunca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- \u00a1Pl\u00e1cido, eres un santo adem\u00e1s de un sabio!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- Ni sabio ni santo. Soy tu hermano, nada m\u00e1s. \u00a1Vuelva a unirnos el v\u00ednculo fraternal! \u00bfQu\u00e9 importan gloria ni nombre? \u00bfPara qu\u00e9 nos sirve una gloria que despierta la envidia y el odio de muchos? Humildad, perseverancia, trabajo\u2026 Eso nos est\u00e1 pidiendo a todos la hora actual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 946: <em>La hora actual es lo que nos pide: humildad, perseverancia y trabajo. No enfrentamiento entre hermanos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON S\u00d3CRATES.- Pero un sabio como tu\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- Nada. Cr\u00e9eme, S\u00f3crates: no hay sabidur\u00eda mayor que la de conformarse cada uno con ocupar con dignidad y alegr\u00eda, el sitio en que Dios le ha colocado. Si te sales de \u00e9l, por soberbia o por envidia, &#8211; ya lo has visto-, te acecha el rid\u00edculo y, al fin, se burlan de ti hasta tus propios amigos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 947: <em>Todos debemos ocupar nuestro lugar en esta vida y hacerlo lo mejor posible con dignidad y alegr\u00eda. Este mensaje lo repetir\u00e1 en su autorretrato.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Todos quedan de rodillas pidi\u00e9ndose perd\u00f3n y Pl\u00e1cido les dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XIV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- \u00a1No, d\u00e9jalos; que le pidan perd\u00f3n a su propio decoro, ultrajado por su indignidad de hombres abyectos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 948: <em>El que ha obrado mal debe pedir perd\u00f3n a s\u00ed mismo antes que a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3crates manda a todos a preparar una gran mesa para comer todos juntos y se baja el tel\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fin de la tragedia grotesca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 923: <em>Arniches no desaprovecha para meterse contra las agrupaciones pol\u00edticas; no pod\u00eda con ellas. En este caso, no solo son los parados sino tambi\u00e9n los alcoh\u00f3licos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 924: <em>La pol\u00edtica sigue siendo un baile de nombres, como en este caso con los ministros de la gobernaci\u00f3n. La situaci\u00f3n pol\u00edtica era muy grave.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 925: <em>La envidia como centro de toda la ira del ser humano. Siempre ser\u00e1 la envidia el centro de todas las disputas. Siempre habr\u00e1 gente que querr\u00e1 amargar la gloria de los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 926: <em>Contra las cacicadas del Alcalde.<\/em> <em>Como de costumbre el que tiene poder comienza con las cosas m\u00e1s nimias y termina con las de mayor envergadura. La deshonra no se mide por la cantidad del robo sino por el hecho de robar. Se\u00f1ala el alcalde que el director es Agrario, es decir de una posici\u00f3n pol\u00edtica contraria a la suya.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 927: <em>La baj\u00edsima preparaci\u00f3n de los pol\u00edticos, y que adem\u00e1s hac\u00edan gala de la misma, reconociendo que los que m\u00e1s estudiaban eran los de las ideas contrarias.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 928: <em>La necesidad de la intriga para poder acceder a los honores y m\u00e9ritos en este pa\u00eds. Denuncia la realidad de un pa\u00eds de enchufismos, favoritismos y corruptelas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 929: <em>La mezquindad del hombre, que tras un posible y fenomenal descubrimiento \u00a1solo piensa en destrucci\u00f3n y conquista del resto de los hombres!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 930: <em>El delirio de grandeza en los l\u00edderes es m\u00e1s que frecuente en la historia, por no decir una constante en los dictadores. Arniches caricaturiza a uno de sus personajes con un claro delirio, incluso antes de haber terminado las pruebas cient\u00edficas de su producto.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 931: <em>Compartir los honores. Nada de lo conseguido hasta el momento es fruto de uno en exclusiva. Todo est\u00e1 basado en las aportaciones de todos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 932: <em>Arniches ha dibujado a un gigante que ser\u00e1 un digno oponente a Pl\u00e1cido. El delirio de grandeza est\u00e1 consumado. El objetivo de arrasar Espa\u00f1a es una premonici\u00f3n de la guerra. Don S\u00f3crates representa la parte del levantamiento militar, la parte del pensamiento uniforme que predicar\u00e1 el Franquismo tan solo cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, en el que expondr\u00e1n la necesidad de acabar con todo lo anterior para construir una Espa\u00f1a nueva. Pensamiento que dio lugar a las m\u00e1s terribles atrocidades entre hermanos. Nunca quisieron hacer un nuevo pa\u00eds entre todos. Buscaron la eliminaci\u00f3n de todo aquello que no fuera de su parte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 933:<em> Arniches retrata la sociedad mojigata y mentirosa de provincias; siempre viviendo en la mentira y el enga\u00f1o. Luego vienen los problemas derivados de esas actitudes.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 934:<em> El amor de los hijos de padres enfrentados, es un arma m\u00e1s poderosa que el odio, y puede ser parte de la soluci\u00f3n del conflicto.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 935: <em>Arniches denuncia a la prensa partidista, a los panfletos de partidos que se hacen llamar peri\u00f3dicos. Arniches fue periodista en sus primeros a\u00f1os de profesional, y no puede con este tipo de prensa, que como hace Relajo, orquesta mentiras dentro de las propias noticias.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 936: <em>El amor inquebrantable de los hijos a los padres con respeto a sus decisiones aunque \u00e9stas no sean compartidas en absoluto.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 937:<em> De nuevo Arniches nos presenta a los padres intransigentes echando la culpa a la educaci\u00f3n moderna, los males que ellos no saben resolver en casa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 938: <em>La necesidad de un padre de convertirse en abuelo para transmitirle toda su felicidad y sabidur\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 939: <em>La injusticia tiene l\u00e1grimas que un d\u00eda se han de llorar. Cu\u00e1nta sabidur\u00eda hay en esta frase lapidaria que ahora vemos cumplida con los horrores que nos muestra la memoria hist\u00f3rica. Tantas injusticias cometidas durante las contiendas, que llevan a los gobiernos a llorar y pedir perd\u00f3n por aquellos hechos del pasado.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 940: <em>Ser periodista implica manejar con templanza todo el poder que te da la pluma; exigir que la justicia prevalezca por encima de las amistades; no olvidar nunca que el coraz\u00f3n es lo m\u00e1s pr\u00f3ximo que est\u00e1 a la pluma a la hora de escribir; no envenenarse nunca con la perversidad y la infamia. Para Arniches el comportamiento reprobable de la prensa durante aquellos a\u00f1os de 1934 era altamente reprobable.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 941: <em>La hipocres\u00eda. Arniches dibuja un defecto m\u00e1s en D. S\u00f3crates. Cuando espera que el fallo sea desfavorable habla de cient\u00edficos mercachifles; cuando lee un fallo favorable habla entonces de \u201clos sabios m\u00e1s eminentes\u201d\u2026 \u00bfQu\u00e9 mensaje nos est\u00e1 dando? La hipocres\u00eda del pueblo es un mal end\u00e9mico: nada hay como lo nuestro, lo extranjero es una basura\u2026, hasta que nos ensalzan\u2026 Arniches nos indica que este camino hip\u00f3crita no tiene recorrido. La honradez y la capacidad para afrontar los hechos sin mentirnos es su propuesta.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 942: <em>La importancia de no perder la clara visi\u00f3n de las m\u00e1s sencillas verdades. Arniches nos ha proporcionado la parte grotesca de la historia, la gloria de D. S\u00f3crates es falsa, est\u00e1 alimentada por los \u201cdesocupados\u201d del Casino, esa clase que es denunciada por \u00e9l desde 1916 con \u201cLa se\u00f1orita de Trev\u00e9lez\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 943: <em>Tras el horror del fuego destructor viene la politizaci\u00f3n de todos los aspectos de la vida y de los diferentes sectores de la sociedad; unos a favor de unos, y otros a favor de otros. La semilla del odio est\u00e1 sembrada. Con el paso del tiempo ni unos ni otros sabr\u00e1n por qu\u00e9 se enfrentaban. Arniches dibuja una situaci\u00f3n de pelea dom\u00e9stica inicial, seguida por broncas y altercados callejeros, despu\u00e9s peleas dentro del ayuntamiento y despu\u00e9s el fuego arrasador. Es un dibujo b\u00e9lico en toda regla.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 944: <em>La envidia: negro bald\u00f3n de las almas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 945: <em>El poder del perd\u00f3n y el del arrepentimiento es inmenso.<\/em> <em>\u201cUna l\u00e1grima sincera, basta para borrar el m\u00e1s negro sentimiento. \u00a1Lo ha dicho Jes\u00fas!\u201d, le dice Pl\u00e1cido a S\u00f3crates.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 946: <em>La hora actual es lo que nos pide: humildad, perseverancia y trabajo. No enfrentamiento entre hermanos. Cuando Arniches habla de la \u201chora actual\u201d se est\u00e1 refiriendo a la Espa\u00f1a de 1934. Esta es su receta para evitar lo que despu\u00e9s ocurri\u00f3.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 947: <em>Todos debemos ocupar nuestro lugar en esta vida y hacerlo lo mejor posible con dignidad y alegr\u00eda. Este mensaje lo repetir\u00e1 en su autorretrato.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 948: <em>El que ha obrado mal debe pedir perd\u00f3n a s\u00ed mismo antes que a los dem\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LOS HERMANOS DORRONSORO \u00a0 O \u00a0 \u201cQU\u00c9 AMARGA LA GLORIA.\u201d \u00a0 LA HISTORIA DE LA GUERRA FRATRICIDA. UNA PREMONICI\u00d3N \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 HER\u00c1LDICA DEL APELLIDO DORRONSORO (CULTIVO DE LA BUENA TORRE.) www.blasoneshispanos.com &nbsp; ARNICHES Y LOS VASCOS EPISODIO N\u00daMERO 46. OBRA IN\u00c9DITA. 1934. \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El origen vasco del apellido Dorronsoro est\u00e1 perfectamente datado,&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/01\/14\/obra-numero-181-los-hermanos-dorronsoro\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[404,212,106],"tags":[468],"class_list":["post-4057","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1920-1937-el-arniches-mas-poderoso","category-arniches-y-la-politica","category-etapa-politica","tag-los-hermanos-dorronsoro"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4057","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4057"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4057\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4062,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4057\/revisions\/4062"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4057"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4057"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4057"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}