{"id":4115,"date":"2023-02-10T21:58:56","date_gmt":"2023-02-10T21:58:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4115"},"modified":"2023-02-10T21:58:56","modified_gmt":"2023-02-10T21:58:56","slug":"obra-numero-185-cuentan-de-un-sabio","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/02\/10\/obra-numero-185-cuentan-de-un-sabio\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 185: CUENTAN DE UN SABIO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>CUENTAN DE UN SABIO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL HORROR DE LA ENVIDIA.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta versi\u00f3n es la \u00faltima de las cinco. Ser\u00eda su obra en solitario n\u00famero 72 y pertenecer\u00eda a su Etapa Moralizante. Se estrena el 20 de enero de 1944 con el t\u00edtulo de la versi\u00f3n anterior: <em>\u201cEl glorioso don Genaro\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tenemos los actos registrados en los folios 55 y 88, para el Acto I; folio 119 para el Acto II y folio 145 para el Acto III. (102)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el folio 170 figura la fecha de finalizaci\u00f3n de la obra: Abril de\u00a0 1940.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta versi\u00f3n no son hermanos, se han criado juntos, pero es la obra de Los hermanos Dorronsoro. Pl\u00e1cido es el hijo del portero de la casa donde viv\u00eda Genaro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se vuelven a apellidar Garc\u00eda Daimiel. Luis es el hijo de don Pl\u00e1cido, que quiere a Elena, hija de don Genaro. La otra hermana se vuelve a llamar Teresa. No se hacen bromas con las agrupaciones de vino- El Tamboleo- ni con la de Parados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cambia al alcalde por una Comisi\u00f3n Pro homenaje presidida por Roque P\u00e9rez Cachete, antiguo compa\u00f1ero de clase con los chascarrillos de juventud que antes eran del alcalde y ahora los hace suyos don Roque. Se le presenta como Presidente del C\u00edrculo de Defensa Cineg\u00e9tica. Ha desaparecido la menci\u00f3n al alcalde y a los ministros de Gobernaci\u00f3n. Se pierde la carga pol\u00edtica de 1934, y esto es debido a que est\u00e1 escribiendo esta versi\u00f3n en abril de 1940, tan solo unos meses despu\u00e9s de haber llegado del exilio de Argentina. La Espa\u00f1a dominada por la censura provocaba autocensura en el propio dramaturgo, tal y como\u00a0 vemos en el texto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mantiene a un brillante secundario como don Trig\u00e9simo Quebracho, vicepresidente de la Asociaci\u00f3n Filantr\u00f3pica de Hu\u00e9rfanos de Radio-Escuchas y Catedr\u00e1tico de Aritm\u00e9tica y \u00c1lgebra. En el momento del discurso se mantienen muchos de los chascarrillos y sucedidos como el del canario, el de la peluca de don Trig\u00e9simo que se la recoloca al rev\u00e9s\u2026 Hay m\u00e1s vis c\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el discurso de don Pl\u00e1cido se toman datos del discurso del tercer acto en el que habla a su sobrina y a su hijo de que va a solucionar su boda con seguridad total. Es un discurso m\u00e1s intimista frente al pol\u00edticamente correcto de la primera versi\u00f3n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El pobre don Trig\u00e9simo se ve cortado en sus felicitaciones\u2026 Arniches se hab\u00eda cansado de su propio chiste tras 6 a\u00f1os\u2026 No aparece la esposa, do\u00f1a Cinta, sigue estando Antonina, y tambi\u00e9n de muy mal humor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le cuenta lo de la Triquitraquina igual con m\u00e1s bromas sobre las f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas. Se eliminan las voladuras del pe\u00f1\u00f3n de Gibraltar\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed, en esta temprana escena III del primer acto, se descubre la intenci\u00f3n de la boda de Luis y Elena como una muestra m\u00e1s de que Pl\u00e1cido quiere llevarse, no s\u00f3lo la fama de sabio de S\u00f3crates, sino tambi\u00e9n su fortuna, y S\u00f3crates se revela. Adem\u00e1s, Arniches nos presenta un S\u00f3crates haciendo malabares con el explosivo reci\u00e9n inventado, ri\u00e9ndose de la muerte\u2026 Un poco descerebrado. En la siguiente \u201ccopia\u201d de esta misma obra se elimina este di\u00e1logo, volviendo a la versi\u00f3n original pura.<\/p>\n<p>En la escena IV, Luis y Elena tontean con el primer beso. Desaparece toda referencia pol\u00edtica a la CEDA, y ahora la chica es hija de un banquero y se besa cuando van en coche.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La siguiente escena queda igual que en la primera versi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena VI, S\u00f3crates tiene el mismo di\u00e1logo que en la versi\u00f3n original. Dice no saber nada del noviazgo de los chicos. Esto modifica su personalidad, porque ahora no s\u00f3lo es envidioso sino perverso y mentiroso, cosa que antes no se le pod\u00eda atribuir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La siguiente escena de la bronca entre todos es igual a la versi\u00f3n inicial. Antes ten\u00edan que parar porque ven\u00eda el obispo, ahora viene una comisi\u00f3n de j\u00f3venes en la escena VIII. Sigue teniendo las caracter\u00edsticas de una escena llena de comicidad de Arniches y que termina con la explosi\u00f3n del laboratorio de S\u00f3crates y el final del primer acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Acto II (que vemos en el folio 283 y por segunda vez en el 335.) a Anselma ya no se le cae la tabla de planchar sino la olla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena III, despu\u00e9s de la explicaci\u00f3n del Antipirosuplebom, Relajo se postula como posible novio de Elena y cuenta con la aprobaci\u00f3n de don Genaro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ahora en la escena cuarta (est\u00e1 mal transcrito y pone III en el mecanografiado original y en la copia 348 y 354), don Genaro y Elena charlan. Resto de escenas \u2013 igual<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena en la que Genaro expulsa de la casa a Pl\u00e1cido, \u00e9ste se refiere a su enemistad como \u201cnuestras miseriucas\u201d (Parece de origen asturiano.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena VIII (aparece como VII) \u2013 el mon\u00f3logo de Genaro es un poco m\u00e1s largo y se pregunta algo novedoso en la obra: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e9 encontrado siempre una raz\u00f3n para no alegrarme de sus triunfos? Cont\u00e9state Genaro, cont\u00e9state. Estamos solos. \u00a1Sinc\u00e9rate pronto!&#8230; \u00a1A escape! <em>(Pausa.) <\/em>\u00a1Ah!, \u00bfno te sinceras, eh?&#8230;\u201d Le da una carga m\u00e1s psicol\u00f3gica a la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena IX (aparece como VIII.) suben ahora todos como en la primera versi\u00f3n: Relajo, Minguito, Atene\u00edstas 1\u00ba, 2\u00ba y 3\u00ba. Finaliza con un don Pl\u00e1cido at\u00f3nito por el documento de la academia francesa pero sin tanta inquina por parte de Genaro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El Acto III-(folio 386) comienza igual. El fuego vuelve a ser en una casa desalquilada de la alameda. La escena X en la que se entrevistan Relajo y Elena, vuelven a tratarse de usted como en el original. Tal y como se ha comentado en anteriores versiones, resulta que Elena y Luis, ya no hablan de meterse en un convento o en un monasterio, pero en esta escena conversan como si s\u00ed fuera cierto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena XIII, que est\u00e1 calcada del original, sigue llam\u00e1ndole hermano don Pl\u00e1cido a don Genaro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La obra termina igual.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como resumen podemos decir que siguen sin ser hermanos, solo se han criado juntos. Desaparece el alcalde para ser una comisi\u00f3n. Desaparece la esposa envidiosa: claro error en las versiones anteriores. S\u00f3crates aparece como un descerebrado \u201cri\u00e9ndose de la muerte\u201d. Por otro lado en su mon\u00f3logo va un poco m\u00e1s all\u00e1 y se pregunta si no habr\u00e1 tenido siempre una excusa para no alegrarse de los \u00e9xitos de su amigo. No hay nada de pol\u00edtica. Puede decirse que es un tratado m\u00e1s profundo de la envidia, llegando incluso a culpabilizar al propio envidioso de tenerla.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 953: <em>\u201c\u00bfPor qu\u00e9 habr\u00e9 encontrado siempre una raz\u00f3n para no alegrarme de sus triunfos? Cont\u00e9state Genaro, cont\u00e9state. Estamos solos. \u00a1Sinc\u00e9rate pronto!&#8230; \u00a1A escape! (Pausa.) \u00a1Ah!, \u00bfno te sinceras, eh?&#8230;\u201d Arniches presenta la envidia desde un punto de vista m\u00e1s personal, m\u00e1s \u00edntimo, nos invita a que seamos nosotros mismos los que reflexionemos para poder encontrar una soluci\u00f3n a tal estado de \u00e1nimo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>LA EVOLUCI\u00d3N DE LA OBRA A TRAV\u00c9S DE SUS PERSONAJES<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Es curioso pararse a pensar, en los cambios que sufre cada personaje, desde que alumbran en el Universo Arniches. Normalmente nosotros conocemos a los personajes ya definitivos, los que se muestran en la obra, los que encontramos en la lectura\u2026, pero para Carlos Arniches, estos personajes son \u201cpersonas\u201d, y como tales, est\u00e1n influenciados por las actitudes de los dem\u00e1s, las acciones locales, nacionales o internacionales, est\u00e1n vivos\u2026 como nosotros\u2026 como t\u00fa, querido lector.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 a tener esta \u201cpercepci\u00f3n\u201d cuando me encontr\u00e9 por vez primera con una obra estrenada por segunda vez. S\u00ed, primero se estren\u00f3 con el t\u00edtulo desafortunado de <em>La gentuza <\/em>(1913), y a\u00f1os m\u00e1s tarde como <em>Mariquita la Pispajo <\/em>(1921), afortunado y exitoso momento en la vida del dramaturgo. Tan mal lo estaba pasando que lleg\u00f3 a comentar que podr\u00eda dejar de escribir teatro si no ten\u00eda \u00e9xito con esta segunda versi\u00f3n. <em>Mariquita <\/em>es m\u00e1s cantarina que <em>Jesusa, <\/em>m\u00e1s protagonista, se eliminan escenas que \u201cpesaban\u201d, tal y como comentaba en las entrevistas, su mujer Pilar Molt\u00f3.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que S\u00f3crates es el hermano envidioso de la primera versi\u00f3n, que se convierte en Genaro tambi\u00e9n envidioso de su \u201ccompa\u00f1ero de infancia\u201d Pl\u00e1cido, y que vuelve a ser S\u00f3crates en la \u00faltima versi\u00f3n, aunque ya no es hermano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pl\u00e1cido, sin embargo, al igual que Relajo, no cambian de nombre en todas las versiones. \u00a1Qu\u00e9 detalle m\u00e1s importante!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya hemos visto como cambia Genaro; en la primera versi\u00f3n no tiene esposa, Antonina es una pariente lejana que trabaja en la casa; en la versi\u00f3n de <em>Aqu\u00ed Naci\u00f3\u2026,,<\/em> Antonina pasa a ser su mujer; en la tercera versi\u00f3n su mujer recibe el nombre de Cinta\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los hijos tambi\u00e9n cambian: Luisito ser\u00e1 Cesar (Ces\u00edtar); Elena ser\u00e1 Marisa; Mari Tere ser\u00e1 Cintita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La criada Anselma pasar\u00e1 a llamarse Tomasa aunque mantenga el mismo di\u00e1logo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El alcalde, Perico Cuchara, dejar\u00e1 ese puesto que lo ocupar\u00e1 don Roque P\u00e9rez Cachete, que pasar\u00e1 a ser Presidente de la Comisi\u00f3n Pro \u2013 homenaje y\u00a0 Presidente del C\u00edrculo de Defensa Cineg\u00e9tica en la \u00faltima versi\u00f3n. La diferencia es que Roque le recordar\u00e1 aquellas andanzas de chavales, y Perico, adem\u00e1s, le da buena muestra del caciquil servicio que da al pueblo y la inquina con los de derechas. Sutil diferencia que deja a la \u00faltima versi\u00f3n muy descafeinada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gumersindo S\u00e1nchez Relajo, ser\u00e1 Relajo siempre.<\/p>\n<p>Don Trig\u00e9simo mantendr\u00e1 su nombre tambi\u00e9n.<\/p>\n<p>Como se ve, los personajes con m\u00e1s peso dentro de la obra, que no cambian de nombre son Pl\u00e1cido y Relajo. \u00bfQu\u00e9 puede decirnos esto?: que la importancia de lo que representaban era inmutable para don Carlos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Por un lado, tenemos a Pl\u00e1cido Dorronsoro. Este personaje es usado por Arniches en 9 ocasiones para expresar el <em>\u201cpensamiento de Arniches\u201d. <\/em>La primera, cuando en el segundo acto, est\u00e1 reunido con los dos enamorados y les dice que su uni\u00f3n ser\u00e1 el fruto de la reconciliaci\u00f3n de todos; cuando les cuenta lo feliz que est\u00e1 solo de pensar que le podr\u00edan convertir en abuelo\u2026 (Mensaje n\u00ba 13)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la siguiente escena (Acto II; Escena VII), cuando en un mano a mano con S\u00f3crates, le explica que no sea injusto, que la injusticia tiene l\u00e1grimas que se han de llorar alg\u00fan d\u00eda\u2026 (Mensaje n\u00ba 14)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y, desde mi punto de vista, el punto \u00e1lgido de la obra, cuando le da tres definiciones complementarias de lo que debe ser <em>Periodista <\/em>(Mensaje n\u00ba 15)<em>. <\/em>Esta visi\u00f3n de una profesi\u00f3n que \u00e9l mismo ejerci\u00f3 durante su juventud, es sublime. Adem\u00e1s, como podremos comprobar, el periodismo mal entendido de la preguerra, tuvo mucho que ver en el enconamiento de las partes, en el aumento de la envidia. Este aspecto, que es llevado a cabo por Relajo y seguido de lejos por Antonina y Mari Tere, que es la capacidad de generar envidia en S\u00f3crates, se diluye en las versiones en las que aparece su mujer, Cinta, ya que Arniches vuelca en la mujer esa inquina que se va metiendo en Genaro; un Genaro, todo hay que decirlo, reticente a todas esas frases maledicentes de su mujer y su hija.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Acto III, Escena III, nuevamente Pl\u00e1cido, en su conversaci\u00f3n con Elena, pone de manifiesto la broma de los del Casino y la importancia de no perder la clara visi\u00f3n de las verdades m\u00e1s sencillas. (Mensaje n\u00ba 16)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la escena XIII ser\u00e1 don Pl\u00e1cido quien recordar\u00e1 que <em>la envidia es el negro bald\u00f3n de las almas. <\/em>(Mensaje n\u00ba 18)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ser\u00e1 el mismo don Pl\u00e1cido quien no permitir\u00e1 que su hermano, se autoflagele con el dolor de su error, le tapar\u00e1 la boca y le dir\u00e1 que hasta el mismo Jes\u00fas ha dicho <em>que una l\u00e1grima sincera basta para borrar el m\u00e1s negro sentimiento. <\/em>El inmenso poder del perd\u00f3n. (Mensaje n\u00ba 19)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>De vital importancia es tambi\u00e9n el planteamiento final para solucionar el conflicto: <em>La hora actual es lo que nos pide: humildad, perseverancia y trabajo. No enfrentamiento entre hermanos. <\/em>(Mensaje n\u00ba 20)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Terminando la escena XIII, Arniches pone en boca de don Pl\u00e1cido: <em>Todos debemos ocupar nuestro lugar en esta vida y hacerlo lo mejor posible con dignidad y alegr\u00eda. <\/em>(Mensaje n\u00ba 21) Esto quedar\u00e1 grabado a fuego en su memoria y ser\u00e1 el eje central de su autorretrato.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Para finalizar, don Pl\u00e1cido nos dejar\u00e1 otra perla:<em> El que ha obrado mal debe pedir perd\u00f3n a s\u00ed mismo antes que a los dem\u00e1s. <\/em>(Mensaje n\u00ba 22)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tal y como comentaba al inicio, Relajo es el contrapunto a don Pl\u00e1cido. Arniches lo emplear\u00e1 para agrandar la envidia, fomentar el odio, facilitar la confrontaci\u00f3n y evitar la soluci\u00f3n al conflicto. Determinante ser\u00e1 tambi\u00e9n en varios mensajes. Podemos contabilizar hasta cuatro ocasiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya desde el primer acto en la escena II, Relajo suelta la frase: \u201cAdem\u00e1s, a las grandes figuras no las alcanza el retru\u00e9cano\u201d, que dar\u00e1 pie a que veamos el mensaje n\u00ba 4: <em>Siempre ser\u00e1 la envidia el centro de todas las disputas. Siempre habr\u00e1 gente que querr\u00e1 amargar la gloria de los dem\u00e1s. <\/em>Esta circunstancia fue importante para Arniches, ya que de aqu\u00ed extrajo uno de los t\u00edtulos de las versiones posteriores a la primera: <em>Las Grandes Figuras.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>En la escena IV de ese mismo primer acto, Relajo tiene una nueva intervenci\u00f3n gloriosa para Arniches:<em> La necesidad de la intriga para poder acceder a los honores y m\u00e9ritos en este pa\u00eds. Denuncia la realidad de un pa\u00eds de enchufismos, favoritismos y corruptelas. <\/em>(Mensaje n\u00ba 7). Relajo relata c\u00f3mo es imposible ascender sin medrar, mejorar la posici\u00f3n de uno sin lesionar la de los dem\u00e1s, sin difamar\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nuevamente, Relajo, nos indica que lo que deb\u00eda poner la l\u00e1pida: <em>Aqu\u00ed naci\u00f3. Aqu\u00ed estudi\u00f3. Aqu\u00ed tosi\u00f3\u2026 <\/em>Todo en honor a S\u00f3crates, y que dar\u00eda el t\u00edtulo a la segunda versi\u00f3n: Aqu\u00ed naci\u00f3\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando en la escena IV, S\u00f3crates cuenta el poder de la Triquitraquina, a Relajo s\u00f3lo se le ocurre pensar en destrucci\u00f3n. <em>La mezquindad del hombre, que tras un posible y fenomenal descubrimiento \u00a1solo piensa en destrucci\u00f3n y conquista del resto de los hombres! <\/em>(Mensaje n\u00ba 8)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Finalmente, Relajo representa el abandono del barco en el momento en el que todo est\u00e1 perdido. Abandona a S\u00f3crates cuando tras ser rechazado por Elena, pr\u00e1cticamente es defenestrado por Luis. Esa cobard\u00eda de la gente ratera sin escr\u00fapulos tambi\u00e9n es un mensaje que Arniches nos da, a trav\u00e9s de la figura de Relajo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre estos dos personajes tenemos hasta doce momentos de una importancia capital. Se llevan el cincuenta por ciento de los mensajes de la obra, y adem\u00e1s, los de m\u00e1s calado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siempre que me enfrento por primera vez a una obra de Carlos Arniches, y eso lo he hecho en 260 ocasiones, me pregunto: \u201c\u00bfD\u00f3nde est\u00e1s, bisabuelo? \u00bfQui\u00e9n de todos estos personajes lleva tu voz?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La conclusi\u00f3n a la que he llegado es que Carlos Arniches est\u00e1 en toda la obra, pero la palabra de unos personajes refleja m\u00e1s el pensamiento m\u00e1s profundo, y lo m\u00e1s grande de todo esto, es que, como en esta obra, Carlos Arniches puede hablar desde ambos bandos: equilibra la contienda, ni todo es bueno ni todo es malo en un solo bando. Ese momento en el que S\u00f3crates, en la escena V del primer acto reclama compartir los honores: <em>Compartir los honores. Nada de lo conseguido hasta el momento es fruto de uno en exclusiva. Todo est\u00e1 basado en las aportaciones de todos.<\/em> (Mensaje n\u00ba 9.) \u00a1Qu\u00e9 importante hubiera sido que todos cedieran antes de llegar al enfrentamiento!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habla por medio de Pl\u00e1cido, Relajo, S\u00f3crates, incluso por medio de Elena cuando desacredita la actitud mojigata de la juventud provinciana, y en otra ocasi\u00f3n, pone en relieve la basura de la envidia (Mensaje n\u00ba4)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Habla de la desastrosa preparaci\u00f3n de los pol\u00edticos y de la pol\u00edtica a trav\u00e9s de su alcalde (Mensaje n\u00ba 5), de las fechor\u00edas de corrupci\u00f3n (Mensaje n\u00ba 6). Tambi\u00e9n pone en relieve en esta primera versi\u00f3n, y que despu\u00e9s desaparece en las siguientes, esa queja frente a la pol\u00edtica en la que los cargos de un ministerio pod\u00edan durar 4 meses o menos (Mensaje n\u00ba 3), diez ministros de gobernaci\u00f3n en 35 meses es de una temporalidad insoportable.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando encuentro su pensamiento en un personaje, le sigo, lo escucho atentamente, lo releo, descanso, reflexiono. Sigo adelante en la lectura de la obra prestando atenci\u00f3n a ese individuo, a esa persona\u2026, \u00e9l les llamaba <em>personas<\/em>, no personajes. La relectura de cada obra hace que se vaya calando el mensaje, hace que me aproxime m\u00e1s a su proceso como creador\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mi conclusi\u00f3n sobre mi bisabuelo: lo que realmente ha sido Carlos Arniches es un <em>gran contador de historias. <\/em>Pero t\u00edmido. Esa timidez que le importunaba al hablar en p\u00fablico cuando le ovacionaban tras una obra, \u00e9l lo pod\u00eda suplir por la voz poderosa de un Pl\u00e1cido que, pone en jaque a toda una profesi\u00f3n como la de periodista, que habla del perd\u00f3n como \u00fanica soluci\u00f3n a los conflictos, y que proclama que evitemos la injusticia para no tener que derramar l\u00e1grimas que acaben subsan\u00e1ndola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La primera versi\u00f3n que ahora presentamos, es ante todo, su obra premonitoria por antonomasia. Predijo el horror del enfrentamiento entre hermanos, el fuego arrasador, y la reconciliaci\u00f3n entre l\u00e1grimas como \u00fanica salida. Ojal\u00e1 que la podamos ver representada en alg\u00fan teatro como a \u00e9l le hubiera gustado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La \u00faltima versi\u00f3n <em>Cuentan de un sabio\u2026 <\/em>es exactamente la primera versi\u00f3n (se mantienen los nombres originales) con el apellido cambiado y la desaparici\u00f3n de los comentarios pol\u00edticos. No hay Alcalde, no se burla de la caciquer\u00eda de los pol\u00edticos, de sus malas artes, del cambio de ministros\u2026<\/p>\n<p>Siguen sin ser hermanos, aunque en el tercer acto, no repara en que est\u00e1 copiando literalmente a <em>Los hermanos Dorronsoro, <\/em>y Pl\u00e1cido le dice hasta en dos ocasiones a S\u00f3crates, \u201chermano\u201d. Volvemos a ver la acci\u00f3n sin la esposa de S\u00f3crates; la envidia parte de \u00e9l mismo, incluso se acent\u00faa ese aspecto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quedan muchas inc\u00f3gnitas que seguro que ser\u00e1n otros los encargados de responder, como por ejemplo: \u00bfpor qu\u00e9 tantas versiones? \u00bfPor qu\u00e9 dejan de ser hermanos? \u00bfPor qu\u00e9 aparece su mujer en la obra? \u00bfPor qu\u00e9 la hace a ella y a su hija como las principales instigadoras de la envidia que a\u00fan no hab\u00eda nacido en S\u00f3crates? \u00bfPor qu\u00e9 desaparece todo el aspecto pol\u00edtico inicial de la obra? \u00bfPor qu\u00e9 el fuego que arrasa todo el pueblo se concentra s\u00f3lo a su vivienda en la siguiente versi\u00f3n? \u00bfPor qu\u00e9 desaparece el apellido vasco Dorronsoro (Prado junto a la buena Torre) y pasa a ser Garc\u00eda Daimiel? \u00bfPor qu\u00e9 pasa de ser S\u00f3crates a Genaro? \u00bfPor qu\u00e9 de Luis pasa a ser C\u00e9sar? \u00bfPor qu\u00e9 el resto de cambios de nombres?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Desde el punto de vista de la obra en general, podemos concluir que Carlos Arniches escribe una primera versi\u00f3n terriblemente pol\u00edtica, para pasar a ser un poco m\u00e1s social en la segunda versi\u00f3n, sin perder su mordacidad pol\u00edtica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la tercera, desaparece el parentesco de ambos. La idea final es la misma. El mensaje es igual pero como si hubiera recapacitado sobre los parentescos que \u201csobraban\u201d y los que \u201cfaltaban\u201d.<\/p>\n<p>Sobraba que fuesen hermanos.<\/p>\n<p>Faltaba la esposa de Genaro. Podr\u00eda ser porque si no viv\u00eda un hombre con demasiadas mujeres en la misma casa: sus dos hijas, la criada y la pariente lejana; cuatro en total.<\/p>\n<p>Podemos admitir que los cambios de los nombres fue debido a intentar modernizarlos un poco m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como conclusi\u00f3n podemos decir que la envidia es el centro de la cuarta versi\u00f3n, ya no est\u00e1 en la diferencia pol\u00edtica. Adem\u00e1s, esta envidia viene desde su mujer y su hija; \u00e9l, don Genaro, no la ten\u00eda tan a flor de piel, \u00e9l iba a ir al homenaje de su \u201ccasi hermano\u201d sin problemas, son ellas, las que le azuzan y le impiden acudir. Es la mujer la que impide el abrazo entre los dos \u201camigos\u201d. Desaparece la alusi\u00f3n a la pol\u00edtica, ni por parte del alcalde ni por la CEDA. Da un poco m\u00e1s de brillo a los secundarios, histori\u00e1ndolos un poco m\u00e1s. Don Genaro igual profundiza un poco m\u00e1s en su posible culpa como envidioso, pero en seguida destierra tal pensamiento. Traslada lo que antes era un incendio del pueblo a ser un incendio de su propia casa, la que hace de escenario. La reconciliaci\u00f3n entre los hermanos llega con el nuevo trabajo en el Instituto Nacional que va a dirigir don Pl\u00e1cido y echando la culpa de su estado y de su envidia a su mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la quinta versi\u00f3n, <em>Cuentan de un sabio\u2026 , <\/em>como resumen podemos decir que siguen sin ser hermanos, solo se han criado juntos. Desaparece el alcalde para ser una comisi\u00f3n. Desaparece la esposa envidiosa: claro error en las versiones anteriores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>S\u00f3crates aparece como un descerebrado \u201cri\u00e9ndose de la muerte\u201d. Por otro lado en su mon\u00f3logo va un poco m\u00e1s all\u00e1 y se pregunta si no habr\u00e1 tenido siempre una excusa para no alegrarse de los \u00e9xitos de su amigo. No hay nada de pol\u00edtica.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>En mi opini\u00f3n, Carlos Arniches se ha quedado con la primera versi\u00f3n como \u201csu versi\u00f3n\u201d. Los condicionantes pol\u00edticos le han obligado a la supresi\u00f3n de ciertos ataques al estamento pol\u00edtico, pero la versi\u00f3n inicial es la aut\u00e9ntica, la que refleja el verdadero <em>pensamiento Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>CUENTAN DE UN SABIO \u00a0 O \u00a0 EL HORROR DE LA ENVIDIA. \u00a0 \u00a0 &nbsp; Esta versi\u00f3n es la \u00faltima de las cinco. Ser\u00eda su obra en solitario n\u00famero 72 y pertenecer\u00eda a su Etapa Moralizante. Se estrena el 20 de enero de 1944 con el t\u00edtulo de la versi\u00f3n anterior: \u201cEl glorioso don Genaro\u201d&#8230;. <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/02\/10\/obra-numero-185-cuentan-de-un-sabio\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[404,118],"tags":[469],"class_list":["post-4115","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1920-1937-el-arniches-mas-poderoso","category-etapa-moralizante","tag-5a-version-de-los-hermanos-dorronsoro"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4115","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4115"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4115\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4116,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4115\/revisions\/4116"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4115"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4115"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4115"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}