{"id":4177,"date":"2023-03-18T08:54:08","date_gmt":"2023-03-18T08:54:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4177"},"modified":"2023-03-18T08:54:08","modified_gmt":"2023-03-18T08:54:08","slug":"obra-numero-191-la-tragedia-del-pelele","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/03\/18\/obra-numero-191-la-tragedia-del-pelele\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 191: LA TRAGEDIA DEL PELELE."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>LA TRAGEDIA DEL PELELE <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL TIMO NECESARIO PARA DARSE CUENTA DE QUE SOLO EL TRABAJO DIGNIFICA.<\/strong><\/p>\n<p><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4178\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-tragedia-del-pelele-caratula-216x300.png\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-tragedia-del-pelele-caratula-216x300.png 216w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/La-tragedia-del-pelele-caratula.png 343w\" sizes=\"auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.libros-antiguos-alcana.com\"><strong>www.libros-antiguos-alcana.com<\/strong><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">En la portada vemos a Reme y Gonzalo (Aurora Redondo y a Valeriano Le\u00f3n)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta obra de Arniches comienza por un primer acto de lo m\u00e1s divertido y ligero. Lo primero que vemos son los restos de una fiesta de disfraces con 6 actores durmiendo la mona en un piso de soltero elegante. La obra se estrena el 9 de abril de 1935, es su obra n\u00famero 75 en solitario y pertenece a su Etapa Moralizante y Etapa de Cr\u00edtica Social.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 170.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><em>La acci\u00f3n, en el gabinete elegant\u00edsimo de una \u201cgar\u00e7onni\u00eare\u201d, que habita Gonzalo. Al foro un ventanal grande, practicable que da a la calle. Puerta a la izquierda y dos m\u00e1s peque\u00f1as a la derecha. Divanes amplios, mesitas bajas, silloncitos c\u00f3modos. Todo suntuoso y de muy buen gusto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Al levantarse el tel\u00f3n, la habitaci\u00f3n est\u00e1 en tinieblas, s\u00f3lo esclarecida por la bombilla azul de un peque\u00f1o port\u00e1til, que luce sobre una mesita su escasa claridad. Por ella se ven sobre otra mesa baja restos de una cena fr\u00eda, copas de champa\u00f1a a medio vaciar y algunas botellas vac\u00edas completamente, y de ellas, dos o tres que han rodado por el suelo. En una \u201cchaise longue\u201d duerme Meli, con un disfraz sugestivo, muy escotada, y en su descuido tiene las piernas al aire. En el suelo, sobre una piel, y muy pr\u00f3xima al div\u00e1n, con otro disfraz caprichoso y en postura parecida, duerme Nin\u00ed, apoyada la cabeza sobre el almohad\u00f3n. Pepe Fuentes est\u00e1 echado con descuido sobre una butaca; va vestido de frac, con la pechera arrugada, la corbata deshecha y despeinado. Por debajo de esta butaca asoman las piernas de Campitos, otro concurd\u00e1neo, vestido de smoking. Y junto al balc\u00f3n, y con \u201ctoilette\u201d de etiqueta, pero en mangas de camisa, Roquita, durmiendo en el suelo sobre almohadones y tapado con una alfombrilla. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Se ve que por all\u00ed ha pasado una juerga de espanto. El suelo estar\u00e1 lleno de confetis y se ver\u00e1n algunas serpentinas enredadas en los aparatos de luz y en los palos de las cortinas. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Despu\u00e9s de levantarse el tel\u00f3n, momento de pausa. Durante ella se oyen ronquidos suaves y respiraciones anhelantes. Un reloj lejano, de la casa, da las ocho. A poco entran la se\u00f1ora Felipa, ama de gobierno, cincuentona, y la Reme, doncella joven, con traje de trabajo y delantal con tirantes. Esta muchacha lleva los pelos revueltos, rizados, y tiene la expresi\u00f3n un poco hostil y dura, cosas que le dan un aire ind\u00f3mito y de persona malhumorada. Trae en la mano un reloj despertador. Entran casi de puntillas. La se\u00f1ora Felipa coge el port\u00e1til e ilumina aqu\u00e9l cuadro para hacerse cargo de \u00e9l.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Deliciosa descripci\u00f3n de la situaci\u00f3n por Carlos Arniches. Hay que notar que ya est\u00e1 trabajando con su segunda pareja fetiche despu\u00e9s de Loreto Prado y Enrique Chicote, que son Valeriano Le\u00f3n (Gonzalo) y Aurora Redondo (Reme.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Felipa y Reme, madre e hija, comentan mientras van limpiando, que todos estos juerguistas no buscan m\u00e1s que arruinar a Gonzalo, y que no van a parar hasta conseguirlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 456.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1ORA FELIPA.- Estoy por despertarlos con una regadera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>REME.- \u00a1No! \u00a1No los riegues, no vayan a salir m\u00e1s!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Van aplicando el despertador a cada uno. Con Roquita no pueden, les pide que lo paren, que le da m\u00e1s sue\u00f1o: \u201c\u00a1Qu\u00e9 vibraci\u00f3n tan dormilona!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gonzalo aparece en el gabinete y despide a Felipe y Reme. Organizan un desayuno \u2013 cena. Parece que han perdido a dos chicas del grupo: Lola y Concha. En esto aparece Luisa, que es una muchacha con un disfraz sugestivo. Tambi\u00e9n echan de manos a Rita la Mochales. A Lul\u00fa la metieron en un taxi y le pagaron 20 duros (60 \u20ac) al taxista para que la llevara a Getafe, \u00a1para que se sintiera identificada con su disfraz de paleta!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Han encontrado a otra muchacha d\u00e1ndose un ba\u00f1o: Daniela. Est\u00e1 disfrazada de arlequ\u00edn con antifaz. Ella explica c\u00f3mo ha terminado en esa casa y de esa forma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 171.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.- \u00a1Ah!&#8230; Pues a punto fijo no lo s\u00e9; porque\u2026 <em>(Acci\u00f3n de estar mareada.), <\/em>vamos, porque\u2026 una servidora, de lo \u00fanico que se acuerda es que sal\u00eda del baile cuando ustedes; porque el se\u00f1or que me llev\u00f3 me hab\u00eda convidao a unas botellas de manzanilla \u201cLa Guita\u201d, y cuando se le acab\u00f3 la \u201cguita\u201d, se fue.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Yo me sal\u00ed del baile cuando ustedes se estaban pegando en la puerta\u2026<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>\u00a1Unos con otros!<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>Y yo, cuando los vi enzarzaos de aquella forma, quise separarlos, pero no pude, y entonces ped\u00ed auxilio, y vinieron los guardias y los serenos, y los metieron a ustedes en dos taxis, por las ventanillas y por las portezuelas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CAMPITOS.- \u00a1Pues no recuerdo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.- Y yo, empujada por las circunstancias y por un sereno muy bruto, me v\u00ed tambi\u00e9n dentro de uno de los taxis, debajo de un pierrot, encima de un domin\u00f3 y al lao de un beb\u00e9, y o\u00ed a un se\u00f1or que gritaba al ch\u00f3fer: \u201cAve Mar\u00eda, dieciocho!\u201d, pero deb\u00edamos ir m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.- \u00a1No tengo la menor idea!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4179\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Calle-Ave-Maria-300x286.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"286\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Calle-Ave-Maria-300x286.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Calle-Ave-Maria-768x732.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/Calle-Ave-Maria.jpg 800w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.wikipedia.org\">www.wikipedia.org<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 El nombre de la calle es en honor a la exclamaci\u00f3n que dio el Santo Sim\u00f3n al encontrar unos restos humanos al demoler unas casas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.- Lo creo. \u00bfUst\u00e9 sabe el champa\u00f1a con que obsequi\u00f3 a sus amigos y al ch\u00f3fer?&#8230; \u00a1Y claro, llegamos al portal y subimos a gatas! Yo entr\u00e9 en el piso, aglomerada con todos, y como no conoc\u00eda a nadie, ni ten\u00eda quien me presentara, ech\u00e9 a andar por los pasillos, sola; di con el cuarto de ba\u00f1o, vi este cesto de ropa, y me dije: \u201cPues aqu\u00ed, que ya me lavar\u00e1n\u201d, y me met\u00ed dentro y me qued\u00e9 dormida como una rosca. Y en el cesto contin\u00fao, para servir a ustedes\u2026, y esperando a la lavandera\u2026, \u00a1vamos, si aqu\u00ed no lavan en casa!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Daniela dice ser modelo de una casa de confecciones. Como buena secundaria repite despu\u00e9s de cada frase, mirando a Luisa: \u201c\u2026 pero ust\u00e9 no se preocupe que enseguida me voy.\u201d Y no se va. Luisa est\u00e1 que trina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se van todos al comedor a desayunar y se quedan solos Gonzalo y Daniela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 457.<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTE DE G\u00c9NERO.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena VI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.- \u00a1Eres muy maliciosa!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-Lo justo para ir tirando. Ust\u00e9 vive solo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.- \u00bfPor qu\u00e9 te lo imaginas?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-Porque veo aqu\u00ed mucha gente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.-Ya se marchar\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.- \u00bfTodos?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.-Y todas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Eso que est\u00e1 tan de moda en los discursos de decir \u201ctodos y todas\u201d, ya lo empleaba hace 85 a\u00f1os D. Carlos Arniches.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Est\u00e1n Daniela y Gonzalo tonteando cuando entre Reme como un terremoto. Se muestra de lo m\u00e1s desagradable y molesta, comienza a limpiar y les pide de malos modos que se vayan. Gonzalo se encrespa. Ella contin\u00faa. Al final, termina expuls\u00e1ndola y vuelven a estar solos los dos. Intenta besarla y le rechaza. Entra Felipa y anuncia una visita de un se\u00f1or que, si no le dejan entrar, asegura que se pega un tiro\u2026 Viene acompa\u00f1ado por un jovencito, Nolo. Su tarjeta pone Evaristo de la Romera y Daniela exclama aterrada que es su t\u00edo, que le busca, y le pide a Gonzalo que la esconda. El joven es el primo de Daniela. Le pide a Gonzalo que trate con suavidad a su t\u00edo Evaristo, que es un esp\u00edritu delicado, es ensayista.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Evaristo, en tono dram\u00e1tico, le pide que la devuelva, que est\u00e1 muy delicado y que cuando le contrar\u00edan le dan ataques que solo se calman con caf\u00e9, jerez y un emparedado..<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>DISCURSOS DE ARNICHES N\u00daMERO 31.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EVARISTO.- \u00a1Ella!&#8230; \u00a1Ella, s\u00ed!&#8230; \u00a1Esa criatura!&#8230; \u00a1Ese \u00e1ngel! <em>(Llorando silenciosamente.) <\/em>Y como nosotros no tenemos m\u00e1s patrimonio que nuestra honra, yo le suplico, yo le ruego, de rodillas, si es preciso, que nos la devuelva; porque esa criatura es para nosotros alegr\u00eda hogare\u00f1a, auxilio cremat\u00edstico, aire de consuelo, soplo de esperanza, en la aridez inh\u00f3spita de una casa mis\u00e9rrima, que no le ofrezco porque estamos desahuciados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gonzalo se queda perplejo. Evaristo le cuenta que el cuarto de Daniela est\u00e1 lleno de sus retratos, que est\u00e1 locamente enamorada de \u00e9l. Gonzalo insiste en que se vayan y que a \u00e9l tambi\u00e9n le dan ataques que los m\u00e9dicos han diagnosticado como \u201cfobia estrellativa\u201d porque pierde el conocimiento de sus actos y estrella a los amigos por el balc\u00f3n. Al final, se van.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Daniela le confiesa su amor ciego por \u00e9l, pero teme que la olvide como a las otras. \u00c9l le contesta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena XI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.- Mira: el amor es un libro lleno de p\u00e1ginas insustanciales; pero llega un episodio interesante, y recoge toda nuestra atenci\u00f3n de lectores desde\u00f1osos, y nos subyuga y nos cautiva. \u00bfPor qu\u00e9 no vas a ser t\u00fa para m\u00ed ese episodio?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se juran amor eterno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vuelve a aparecer Reme. Gonzalo no puede m\u00e1s. Decide mandar a Daniela a una habitaci\u00f3n y quedarse con Reme para que le explique sus verdaderas intenciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Reme se defiende diciendo que solo quiere el bien de \u00e9l y que se vaya esa mujer. Gonzalo no da cr\u00e9dito a semejante actitud inapropiada de una sirvienta.<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 pretendes meterte en mi vida?- le pregunta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena XII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>REME.-No soy nadie, ya lo s\u00e9. Nadie. Lo m\u00e1s ruin. Como que \u00fanicamente he sido para ust\u00e9 la mujer de los d\u00edas de mal humor. Cuando se ha encerrado ust\u00e9 en casa porque se le ha acabao la alegr\u00eda y el dinero, \u00a1yo! Cuando ha venido ust\u00e9 desesperao de las malas faenas que le hac\u00edan otras, \u00a1yo! Yo, pa pagar el mal humor y divertirle un rato, y aguantarle sus perras, y pagar el da\u00f1o que le hac\u00edan las dem\u00e1s\u2026 Y yo, con tal de hacerme la ilusi\u00f3n de que le daba un poco de alegr\u00eda, aguant\u00e9 too lo que fuese\u2026 \u00a1Hasta callarme, pa que nadie se enterara, y no le diera verg\u00fcenza!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.-No\u2026, yo no he querido decir\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>REME.-S\u00ed, s\u00ed. \u00bfY a\u00fan me pregunta ust\u00e9 que qui\u00e9n soy? \u00a1Nadie! Una infeliz, a la que ha hecho ust\u00e9 desgraci\u00e1, y que se repudre y lo calla pa que no se le burlen esas gandulas que se reparten su vida y su fortuna, que es lo \u00fanico que de ust\u00e9 les importa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 958: <em>El amor no correspondido entre dos personas de diferente condici\u00f3n econ\u00f3mica, dos mundos infranqueables; dos universos distantes que se unen en esos momentos de intimidad nunca reconocidos: el amor de la criada para con el se\u00f1or de la casa.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le pide que eche a Daniela, que tiene una mala corazonada con ella; cree que lo va a arruinar y despu\u00e9s lo abandonar\u00e1. Le amenaza con irse ella si no echa a Daniela y se va.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llama a Daniela y le asegura que ella se queda y que se desembarazar\u00e1 de todo el mundo. Les llama a todos para dec\u00edrselo. Luisa lo achaca todo a la presencia de Daniela y la insulta y amenaza con darle en las narices. <em>Salen todos despidi\u00e9ndose con burlas y algazara.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Se quedan solos, salen al balc\u00f3n por donde se escucha una estudiantina interpretando un paso doble; se abrazan\u2026 todo es felicidad y baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el segundo acto vemos la misma decoraci\u00f3n del primero pero ahora se ha convertido en un comedor elegante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Grego es una doncella improvisada que hace un mes vend\u00eda lechugas en la calle de la Ruda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se est\u00e1n pegando una comilona Evaristo y Nolo a cuenta de Gonzalo de impresi\u00f3n. Hablan de la habilidad de Daniela para engatusar a pollos como Gonzalo, por lo menos cinco en dos a\u00f1os. Una fiera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Daniela y les ve comiendo a\u00fan. Llevan 3h.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 458.<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTE M\u00c9DICO.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.- \u00a1Qu\u00e9 barbaridad!&#8230; \u00a1Tres horas comiendo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOLO.-Adem\u00e1s, hemos comido pechugas, y eso entretiene.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EVARISTO.-No olvides que la lentitud en la ingesti\u00f3n g\u00e1strica es antidisp\u00e9ptica, antigastr\u00e1lgica y anti\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-Bueno; pues cuanto antis terminen ustedes, porque Gonzalo est\u00e1 acabando de ba\u00f1arse y quiere almorzar en seguida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 459.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-Muy elegante. \u00bfD\u00f3nde te vistes?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOLO.-Ah\u00ed, en la alcoba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.- Pues ya s\u00e9 lo que te ha costao. Cogerlo del armario.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOLO.- <em>(A su padre, con tristeza.) <\/em>Han empezao las pullas, pap\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EVARISTO.- \u00a1Paciencia, hijo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-La camisa no la conozco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOLO.-Ya te la presentar\u00e9.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-Y los zapatos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NOLO-De Gonzalo, pero me est\u00e1n estrechos; de modo que no son ninguna ganga.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-Entonces, lo \u00fanico que es tuyo es la poca verg\u00fcenza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Han investigado las pertenencias de Gonzalo en C\u00f3rdoba y han visto que est\u00e1 en plena debacle econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena II.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EVARISTO.-Todo perdido. Entre la ley agraria, que ha sido un acierto\u2026 para dejar en la calle a todo el mundo; los prestamistas, que ya ten\u00edan a la mitad de la gente en la acera; el aposentamiento, que es meterte gente en tu casa, para que t\u00fa no quepas, y el obrero del campo, que no quiere trabajar m\u00e1s que ocho horas\u2026 cada semana, pues la riqueza agr\u00edcola se ha convertido en pobreza r\u00fastica y ha dado un baj\u00f3n que la fortuna de Gonzalo se ha quedado reducida a dos reales de aceitunas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 959: <em>En un solo mon\u00f3logo de Evaristo, Arniches nos ha plasmado la situaci\u00f3n agraria provocada por la nueva ley. Un desastre para todos, ricos y pobres. Se mete tambi\u00e9n con las pocas ganas de trabajar de la gente del campo\u2026, con los prestamistas usureros, los administradores\u2026, en fin, un desastre para la econom\u00eda.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Daniela ha comenzado, hace dos a\u00f1os, a vengarse en todos los hombres del que le \u201chundi\u00f3 en la infamia\u201d. Pero ahora tiene miedo de Gonzalo por que se ha enamorado a tope de ella, incluso, para comprarle sortijas y collares, ha vendido su \u00faltima finca\u2026 Tiene miedo de que se ponga en plan \u201ctragedia\u201d\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Daniela quiere dejarlo. Evaristo dice que a\u00fan le quedan 15.000 duros (225.000\u20ac) y que se los quiere \u201creba\u00f1ar\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena II)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DANIELA.-No, T\u00edo. De esto se yo m\u00e1s que usted. Un tonto enamorado es un loco. Y \u00e9ste lo est\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Adem\u00e1s est\u00e1 Reme por medio, est\u00e1 acechando la casa, les habla en la calle, los amenaza\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Gonzalo y est\u00e1 de lo m\u00e1s escamado con todo lo que le est\u00e1n gorroneando: comida, ropa, casa\u2026 Ellos se lo toman a guasa; Gonzalo cada vez m\u00e1s ir\u00f3nico. En esto que llega Pepe Fuentes. Le manda a Nolo a recibirle en calidad de secretario de Gonzalo. <em>Pepe viene derrotado de indumentaria, sin exageraci\u00f3n. (Descripci\u00f3n de Arniches.) <\/em>As\u00ed y todo viene con ganas de meterse con Nolo y su indumentaria.<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.-No le hagas caso. Es un guas\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PEPE FUENTES.-Era. Sino que la verdad siempre parece una broma.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 960: <em>Arniches capt\u00f3 esto desde el inicio de su carrera profesional: \u201cLa verdad siempre parece una broma.\u201d Y cuando no lo parec\u00eda, \u00e9l la caricaturizaba para que la pidi\u00e9semos digerir de una forma m\u00e1s amable. Ese es el teatro de Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se abrazan. Hay emoci\u00f3n en el reencuentro, pero Gonzalo en seguida le pregunta:<\/p>\n<ul>\n<li>\u00bfCu\u00e1nto quieres?<\/li>\n<li><\/li>\n<\/ul>\n<p>Le acepta, eso s\u00ed, una copa y un cigarro \u2013lo superfluo no se desa\u00edra, porque nunca denigra- le dice.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 172.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena VI.)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>PEPE FUENTES.-T\u00fa sabes, Gonzalo, que yo era un gorr\u00f3n indigno, cobijado a la sombra de tu fortuna. Me echaste inopinadamente a la calle, y al separarme de ti, despechado, lo primero que ech\u00e9 de menos fue tu casa, tu mesa, tu ropa, tu generosidad. Luego, ya resignado a la miseria, dec\u00eda: \u201cAqu\u00e9l idiota, tan simp\u00e1tico con sus bromas, su alegr\u00eda, su buen humor\u2026\u201d Y es que primero lament\u00e9 la p\u00e9rdida de la gorroner\u00eda; pero luego sent\u00ed haber perdido tu afecto, tu cari\u00f1o\u2026, y entonces fue cuando comprend\u00ed que te quer\u00eda como un amigo\u2026 verdadero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 961: <em>Hermosa descripci\u00f3n de la amistad descubierta tras la ausencia del amigo: \u201cprimero lament\u00e9 la p\u00e9rdida de la gorroner\u00eda; pero luego sent\u00ed haber perdido tu afecto, tu cari\u00f1o\u2026\u201d Cu\u00e1ntas veces necesitamos esa distancia para poder valorar los afectos en su justa medida.<\/em><\/p>\n<p>Pepe le ha venido a avisar de que ha habido una sola mujer en su vida, que la est\u00e1 olvidando por la gente maleante que se le ha metido en casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gonzalo le pide que se calle, que conoce la verdadera cala\u00f1a de los acompa\u00f1antes, pero que ama en cuerpo y alma a Daniela. Pepe le asegura que ella no le ama.<\/p>\n<p>-Y qu\u00e9 m\u00e1s da- le replica- \u00bfQue este amor me lleva al desastre? \u00a1Mejor!&#8230; \u00bfQue me lleva a la muerte?&#8230; \u00a1Ir\u00e9 a gusto!&#8230; Porque ella&#8230; \u00a1ella vendr\u00e1 conmigo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pepe se queda turbado con estas palabras. Se declaran amistad eterna y se van a por m\u00e1s alcohol recitando al tenorio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Nolo entra por la derecha, con una gran mancha de grasa en la americana, el pelo revuelto y muy p\u00e1lido y azorado. (Descripci\u00f3n de Arniches.) <\/em>Nos suelta un mon\u00f3logo que nos hace pensar que se ha encontrado con Reme y le ha provocado semejante estropicio. Y efectivamente en la siguiente escena, Reme aparece para que la veamos pero se oculta de Nolo. Seg\u00fan va sacando los trajes para cambiarse y se da la vuelta, Reme se los oculta y le deja el viejo traje con el que vino. Nolo comienza a tener miedo\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1Pero, Dios m\u00edo, si \u00e9ste es el traje que yo traje cuando no traje m\u00e1s que lo puesto!&#8230;- exclama aterrado. En esto Reme se hace visible y le obliga a pon\u00e9rselo y a marcharse de la casa. Se escuchan las risas de Gonzalo y Pepe que vuelven. Reme se planta delante de ellos y les quita las copas y le cuenta a Gonzalo que le est\u00e1n robando a la cara y, adem\u00e1s, Daniela tiene otro hombre. Pepe lo corrobora. Por otro lado, Evaristo est\u00e1 liquidando todas las pertenencias de Gonzalo en C\u00f3rdoba, y ha puesto la casa de Madrid a la venta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Gonzalo quiere probar si es cierto todo lo que cuentan y les manda ocultarse; llama a Daniela.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ante el interrogatorio de Gonzalo, Daniela aguanta el tipo hasta que pregunta el origen de esas informaciones\u2026, y sale Reme que le pone a prueba: le pide que devuelva todas la alhajas, sortijas, collares\u2026 y ella acepta, dejando muy mal a Reme. Evaristo dice que probar\u00e1n que todo lo han hecho por su bien, y que en cuanto lo prueben se ir\u00e1n de la casa. Gonzalo les da toda la credibilidad y expulsa a Reme y a Pepe y termina el segundo acto.<\/p>\n<p>El tercer acto presenta la misma decoraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pepe est\u00e1 demostr\u00e1ndole a Gonzalo c\u00f3mo le estafan estos bandidos. Ha venido de C\u00f3rdoba, Rafael, el hijo del administrador.<em> Ga\u00f1\u00e1n cordob\u00e9s, bruto pero adinerado. Muy feo de cara y b\u00e1rbaro de expresi\u00f3n.(Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em> Como buen secundario de Arniches termina sus frases completamente airado contra Evaristo, comienza a soltar improperios, tacos, maldiciones y acaba sin entend\u00e9rsele nada:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL.- \u00a1La mare e Dio!&#8230; Lo trinco por er pescuezo, le jago asina, y no quea e su persona ni una\u2026 \u00a1Malhaya la r\u00e9\u2026! \u00a1Caso en\u2026! \u00a1Dita si\u00e1\u2026! <em>(Sigue hablando, sin que por la ira se le entienda una sola palabra de lo que dice.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u2026.<\/em><\/p>\n<p>-E que cuando me pongo nervioso, me da una cosa en el habla, que me cahi en la pin gan\u2026 gon tun\u2026 <em>(Vuelve a los camelos.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hay que se\u00f1alar que aqu\u00ed, Arniches escoge la actual segunda acepci\u00f3n, seg\u00fan la RAE de la palabra <em>camelo (108). <\/em>La primera es \u201cnoticia falsa\u201d; la segunda es \u201cdicho o discurso intencionadamente desprovisto de sentido\u201d, algo que hizo muy c\u00e9lebre al famoso Ozores, cuando sus discursos estaban llenos de palabros ininteligibles\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 460.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena I).<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 tal Rafalelillo? \u2013pregunta Gonzalo.<\/p>\n<p>-Bien, pa servir ar ze\u00f1orito.<\/p>\n<p>-\u00bfY en tu casa?<\/p>\n<p>-Toos g\u00fcenos. Mi padre con su mijilla de ruma; mi madre, con su poco de asma; mi hermana, con su itiricia\u2026<\/p>\n<p>-Pero \u00bftoos g\u00fcenos?<\/p>\n<p>-Toos g\u00fcenos.<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 962: <em>Arniches aprovecha el personaje de Rafael para seguir explicando el desastre de la Ley Agraria<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL.- \u00a1Qu\u00e9 leyesita!&#8230;Ha estropeado hasta las cosechas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.- \u00a1Y claro, poco aceite! \u00bfNo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL.- Ni pa ensusiarse las manos. \u00a1Aquello ha s\u00edo un desastre! \u00a1Mist\u00e9, public\u00e1 la ley y no saberse ya de qui\u00e9n eran unas aceitunas, too fue uno! \u00bfE tuya? \u00bfE m\u00eda? Y sobrevino el cao. Y all\u00ed nos ti\u00e9 ust\u00e9 que cogemos la aceituna y la pisamos con miedo por si es de otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1Este administrador vino desde C\u00f3rdoba a Madrid en un viaje de 14 h en tren!, y nos cuenta los negocios de Evaristo.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 173.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena I).<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RAFAEL.-Pos nos fuimos a los platanales, y ay\u00ed empes\u00f3 a proponerme que si de estos setecientos olivos pod\u00edan ser dosiento pa ti y quinientos pa m\u00ed\u2026, y que si de esos mil y pico pod\u00edan s\u00e9 tresiento pa ti y ochosiento pa m\u00ed. \u201cEntonse, \u00bfqu\u00e9 dejamo pa er se\u00f1orito?\u201d, dije yo. \u201cPue poemo dej\u00e1 la met\u00e1 e los tuyos.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GONZALO.- \u00a1Vaya matem\u00e1tico!<\/p>\n<p>Se marchan Gonzalo, Pepe y Rafael y aparecen Nolo, Evaristo y Daniela todos muy preocupados. \u00a1Han visto a Gonzalo limpiando 32 pistolas! Adem\u00e1s le ha pedido a Daniela que se suicide con \u00e9l porque est\u00e1 en la ruina. Daniela propone huir con las alhajas, valoradas en unos 210.000 \u20ac. Nolo le quiere robar sus maletas y Evaristo piensa llevarse \u201cobligaciones\u201d valoradas en 25.000 pts. (75.000 \u20ac). Se van a disponerlo todo y salen Reme, Gonzalo y Pepe que estaban escondidos. Reme quiere despellejar a Daniela a la que Gonzalo, aunque quiere olvidar, ha decidido perdonar, y Reme le contesta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Yo har\u00e9 lo que me mande mi conciencia, que ya no tengo m\u00e1s amo de m\u00ed que mi coraz\u00f3n. \u00a1Que aunque est\u00e1 dentro de m\u00ed, que soy una pobre desgraciada, est\u00e1 contento, porque est\u00e1 un sitio honrao!<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 963: <em>\u201cYo har\u00e9 lo que me mande mi conciencia, que ya no tengo m\u00e1s amo de m\u00ed que mi coraz\u00f3n. \u00a1Que aunque est\u00e1 dentro de m\u00ed, que soy una pobre desgraciada, est\u00e1 contento, porque est\u00e1 un sitio honrao!\u201d El mensaje de Carlos Arniches es claro: nadie manda a la mujer, nadie manda a la persona honrada.<\/em><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Reme manda cerrar todas las puertas para que no puedan escapar con nada robado. Se queda sola y aparece Daniela que intenta escapar con el malet\u00edn con las joyas. Reme le cuenta que no tiene escapatoria, que deje el malet\u00edn y que le abrir\u00e1 la puerta. Daniela se opone, forcejean, Reme le arrebata el malet\u00edn y la manda a la calle. \u00a1Ella se va asegurando que volver\u00e1 con la polic\u00eda para recuperar las joyas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se marcha aparece Gonzalo, asqueado por lo que ha o\u00eddo. Viene Evaristo y manda esconderse a todos para quedarse con \u00e9l y cantarle las cuarenta. Evaristo sale contando las \u201cobligaciones\u201d que ha robado a Gonzalo, est\u00e1 feliz porque es m\u00e1s dinero del que pensaba. Gonzalo sale al paso y Evaristo se queda tartamudeando. Lo sienta, le quita las \u201cobligaciones\u201d y le invita a suicidarse\u2026 Evaristo no sabe c\u00f3mo eludir semejante trance. Gonzalo le ofrece una pistola a la que se le dispara un tiro y, aterrado, Evaristo escapa por la ventana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Reme y se queda a solas con Gonzalo. \u00c9ste se la acerca, la abraza y le dice:<\/p>\n<p>-\u00a1Qu\u00e9 tarde conoce uno el bien que le rodea! \u2013y le pide que se case con \u00e9l, y ella le rechaza.<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 964: <em>Esta actitud de los buenos amigos y del amor verdadero es lo que quiere resaltar Arniches: los amigos nunca abandonan.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 461.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena IX)<\/p>\n<p>-\u00a1Ay Pepe! \u2013exclama Gonzalo-. \u00a1Arruinado, solo, triste!&#8230; \u00bfQu\u00e9 voy a hacer, si no encuentro apoyo m\u00e1s que en lo humilde y en lo abnegado?&#8230;<\/p>\n<p>-Los tiempos han cambiado, chico. Los se\u00f1oritos hemos de trabajar, pero trabajar en serio. Y nosotros no tenemos Comit\u00e9 Paritario. Nada de Marx ni de menos. O trabajamos de verdad o morimos.<\/p>\n<p>-No tienen derecho ni a ser parados \u2013concluye Reme.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 965: <em>Los tiempos han cambiado, los se\u00f1oritos deben trabajar, ya no se puede vivir de las rentas. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Queda Nolo, que sale con toda la ropa puesta que puede y le dejan ir.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena X)<\/p>\n<p>-Y ahora a rehacer la vida -sentencia Gonzalo-. \u00a1A trabajar! Ten\u00e9is raz\u00f3n. Esto ha sido como en una riada que viene el agua y arrastra con todo. No queda a nuestro lado m\u00e1s que lo que tiene ra\u00edces muy hondas y puede aguantar el \u00edmpetu de la corriente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 966: <em>Nadie debe estar desamparado, en este caso los ricos encuentran el apoyo de los humildes.<\/em><\/p>\n<p>GONZALO.- Para quien haya sido un pelele rid\u00edculo y haya consumido el largo de sus horas en necias tragedias y en farsas repugnantes, si al final saca a flote un amor y una amistad, \u00bfde qu\u00e9 se queja?.. (Tel\u00f3n.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 958: <em>El amor no correspondido entre dos personas de diferente condici\u00f3n econ\u00f3mica, dos mundos infranqueables; dos universos distantes que se unen en esos momentos de intimidad nunca reconocidos: el amor de la criada para con el se\u00f1or de la casa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 959: <em>En un solo mon\u00f3logo de Evaristo, Arniches nos ha plasmado la situaci\u00f3n agraria provocada por la nueva ley. Un desastre para todos, ricos y pobres. Se mete tambi\u00e9n con las pocas ganas de trabajar de la gente del campo\u2026, con los prestamistas usureros, los administradores\u2026, en fin, un desastre para la econom\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 960: <em>Arniches capt\u00f3 esto desde el inicio de su carrera profesional: \u201cLa verdad siempre parece una broma.\u201d Y cuando no lo parec\u00eda, \u00e9l la caricaturizaba para que la pidi\u00e9semos digerir de una forma m\u00e1s amable. Ese es el teatro de Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 961: <em>Hermosa descripci\u00f3n de la amistad descubierta tras la ausencia del amigo: \u201cprimero lament\u00e9 la p\u00e9rdida de la gorroner\u00eda; pero luego sent\u00ed haber perdido tu afecto, tu cari\u00f1o\u2026\u201d Cu\u00e1ntas veces necesitamos esa distancia para poder valorar los afectos en su justa medida.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 962: <em>Arniches aprovecha el personaje de Rafael para seguir explicando el desastre de la Ley Agraria<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 963: <em>\u201cYo har\u00e9 lo que me mande mi conciencia, que ya no tengo m\u00e1s amo de m\u00ed que mi coraz\u00f3n. \u00a1Que aunque est\u00e1 dentro de m\u00ed, que soy una pobre desgraciada, est\u00e1 contento, porque est\u00e1 un sitio honrao!\u201d El mensaje de Carlos Arniches es claro: nadie manda a la mujer, nadie manda a la persona honrada.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 964: <em>Esta actitud de los buenos amigos y del amor verdadero es lo que quiere resaltar Arniches: los amigos nunca abandonan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 965: <em>Los tiempos han cambiado, los se\u00f1oritos deben trabajar, ya no se puede vivir de las rentas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 966: <em>Nadie debe estar desamparado, en este caso los ricos encuentran el apoyo de los humildes.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>LA TRAGEDIA DEL PELELE \u00a0 O \u00a0 EL TIMO NECESARIO PARA DARSE CUENTA DE QUE SOLO EL TRABAJO DIGNIFICA. \u00a0 \u00a0 www.libros-antiguos-alcana.com En la portada vemos a Reme y Gonzalo (Aurora Redondo y a Valeriano Le\u00f3n) &nbsp; Esta obra de Arniches comienza por un primer acto de lo m\u00e1s divertido y ligero. Lo primero que&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/03\/18\/obra-numero-191-la-tragedia-del-pelele\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[404,118,278],"tags":[474],"class_list":["post-4177","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1920-1937-el-arniches-mas-poderoso","category-etapa-moralizante","category-etapa-social","tag-la-tragedia-del-pelele"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4177","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4177"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4177\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4180,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4177\/revisions\/4180"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4177"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4177"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4177"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}