{"id":4190,"date":"2023-03-25T07:44:01","date_gmt":"2023-03-25T07:44:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4190"},"modified":"2023-03-25T07:44:33","modified_gmt":"2023-03-25T07:44:33","slug":"obra-numero-192-yo-quiero","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/03\/25\/obra-numero-192-yo-quiero\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 192: YO QUIERO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>YO QUIERO. <\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>O<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA FUERZA DEL MUNDO ES UN AMOR VERDADERO Y UNA VOLUNTAD FIRME<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4191\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/YO-QUIERO-CARATULA-218x300.png\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/YO-QUIERO-CARATULA-218x300.png 218w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/YO-QUIERO-CARATULA.png 375w\" sizes=\"auto, (max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">www.todocoleccion.net<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Esta obra es estrenada el 14 de Enero de 1936, es su tragedia grotesca n\u00famero 12, y forma parte junto con <em>B\u00e9same, que te conviene <\/em>(11-4-1936) y <em>Mari Eli <\/em>con el maestro Guridi (12-4-1936) estrenada en el teatro Fontalba, de las \u00faltimas obras de ese a\u00f1o 1936 antes de salir hacia el exilio a Argentina. Pertenece a su Etapa Moralizante, Etapa Feminista y Etapa Rural. Obra en solitario n\u00famero 76.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El mensaje n\u00famero 967 que movi\u00f3 a Carlos Arniches a escribir esta obra fue: <em>La Fuerza del Mundo se basa en un cari\u00f1o verdadero y una voluntad firme.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>La obra rezuma de todo ello. Los personajes principales son:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Juan de Dios, hijo de Elo\u00edsa (Marcelina) y Cecilio Mollares<\/li>\n<li>Gregoria, hija de Domitila (hermana de Cecilio)<\/li>\n<li>Don Pl\u00e1cido, sacerdote hermano de Domitila y Cecilio<\/li>\n<li>Elo\u00edsa. Madre de Juan de Dios.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Adem\u00e1s de estos personajes, act\u00faan como catalizadores:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Toribio, criado de la casa de Cecilio Mollares.<\/li>\n<li>Gandola, criado de la casa de Cecilio Mollares.<\/li>\n<li>La Roja, criada de la casa de Cecilio Mollares.<\/li>\n<li>Quiterio, empleado de la estaci\u00f3n de tren.<\/li>\n<li>Ram\u00edrez, Jefe de Estaci\u00f3n de Navalpinares.<\/li>\n<li>S\u00e1nchez, Sargento de la Guardia Civil.<\/li>\n<li>El Metralla. Rivaliza con Cecilio Mollares sobre las tierras.<\/li>\n<li>El Metrallita. Hijo de el Metralla y portavoz de la familia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>La trama consiste en que los tres hermanos Mollares tienen todos los poderes f\u00e1cticos del pueblo. Adem\u00e1s Ram\u00edrez y S\u00e1nchez les brindan una pleites\u00eda absoluta. El cacique, Cecilio, solo tiene un problema de l\u00edmites de tierras con una familia rival que espera resolver pronto. El Metralla y su hijo El Metrallita son dos buenas piezas que quieren tomarse la justicia por su mano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En \u00e9stas est\u00e1 el pueblo de Navalpinares cuando aterriza como poliz\u00f3n en un tren el personaje principal: Juan de Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La raz\u00f3n por la que viene es conocer a su padre, el cacique. Como cualquiera puede imaginarse no es bien recibido y se le \u201cinvita\u201d a marcharse. El expone su argumento: Cecilio tuvo relaciones con Marcelina en Madrid hace 19 a\u00f1os y \u00e9l es fruto de aquella relaci\u00f3n. Quiere ser reconocido y que le emplee en su casa. Este argumento recuerda al boceto, \u00a0<em>La venta de las \u00e1nimas, <\/em>en la que un rico terrateniente que sol\u00eda ir a Madrid por negocios, tuvo un hijo con una sirvienta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al subir el tel\u00f3n vemos una estaci\u00f3n de Ferrocarril de Navalpinares, un pueblo peque\u00f1o inventado por Arniches, es su pueblo n\u00famero 29. Vemos la puerta del Jefe de Estaci\u00f3n, Sala de espera y Salida. Se ve al Jefe de Estaci\u00f3n con el bander\u00edn de \u201cv\u00eda libre\u201d en la mano, <em>envuelto en un capote y mirando al convoy que se marcha. Un mozo, medio cubierta la cara con su bufanda, lleva un farol en la mano y una campana en la otra. Es de noche, aunque en el cielo empiezan a clarear las luces del alba.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Al inicio de la obra escuchamos una copla a Ambrosio, que nos va a dar una de las claves:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 284 (106)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Son las palabras de amor<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 como las cuentas de un collar,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 que saliendo la primera<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 salen todas las dem\u00e1s\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juan de Dios con otros dos polizones, el Varguitas y el Tartaja, \u00a0saltan del vag\u00f3n que est\u00e1 en la v\u00eda muerta sin hacer ruido. El Varguitas quiere ir a Villaquidri\u00e1n, pueblo n\u00famero 30 inventado por Arniches, a torear; el Tartaja solo busca trabajo. Comen lo poco que les queda, y cuando sale el Jefe de Estaci\u00f3n y el cacique Cecilio Mollares, cada uno se esconde donde puede. Cecilio le cuenta al Jefe, a Ram\u00edrez, que hay una \u201cgolfona\u201d en Madrid que asegura que su hijo es de \u00e9l tambi\u00e9n, y que se lo manda en tren; le da la orden de volverlo para Madrid en cuanto llegue.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y en esto que sale Juan de Dios y se presenta a su padre:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Pues s\u00ed que he llegao, con permiso de ust\u00e9.<\/p>\n<p>-\u00bfEh?&#8230; \u00bfQui\u00e9n?&#8230; -se sorprende don Cecilio.<\/p>\n<p>-Pa servir a ust\u00e9, se\u00f1or Cecilio. Y que tie que ser Dios el que nos acerca. \u00a1Porque cosa m\u00e1s casual!&#8230; \u00a1Ust\u00e9 estar hablando de m\u00ed, y yo, \u00a1paf!<\/p>\n<p>-Pero t\u00fa\u2026 Pero \u00bfqui\u00e9n eres tu?<\/p>\n<p>-Nadie\u2026; el golfante ese\u2026 de\u2026<\/p>\n<p>-Pero \u00bft\u00fa eres el hijo de la Elo\u00edsa? <em>(En el texto indica Marcelina. Suponemos que es un error.)<\/em><\/p>\n<p>-El mismo que viste y calza, bastante medianejamente, como ust\u00e9 ver\u00e1\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Cecilio no puede dar cr\u00e9dito a lo que est\u00e1 sucediendo, y cuando le pide pruebas, Juan de Dios contesta: \u201cQue me lo ha dicho mi madre\u201d. Magn\u00edfica respuesta por la que Arniches vuelve a poner en valor la honradez de la madre.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n de hambre de Juan de Dios y su madre es m\u00e1xima; la situaci\u00f3n de don Cecilio es de opulencia. Han pasado 19 a\u00f1os, parece que puede ser el momento de hacerse cargo de la familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 968: <em>Nuevamente Arniches nos trata el tema de los hombres que no hacen frente a sus acciones del pasado, la falta de reconocimiento de los hijos, las dificultades de las madres solteras\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Cecilio pregunta a Juan de Dios qu\u00e9 es lo que busca aqu\u00ed, y \u00e9ste le responde:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Que quiero que viva mi madre con lo que necesita una persona pa vivir sin mengua: ni pobre ni rica, pero con lo que le corresponda, s\u00ed. Y yo quiero trabajo.<\/p>\n<p>-\u00bfY pa too eso qu\u00e9 traes?<\/p>\n<p>-Mi volunt\u00e1. Yo digo: \u201cYo quiero\u201d, y tiro p\u2019alante. Y aqu\u00ed estoy por ello.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Cecilio lo denuncia al Jefe de la Estaci\u00f3n por viajar sin billete para que llame a la Guardia Civil. \u00c9l alega que ha dejado un papel como vale por 3,40 pts. (10,20 \u20ac). De nada sirve y lo meten a la sala de espera. En ese momento llega Gregoria, sobrina de Cecilio y se conocen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega don Pl\u00e1cido y pregunta por lo que est\u00e1 sucediendo. Quiterio, el mozo de la estaci\u00f3n se lo explica. Despu\u00e9s hablan de todo esto Quiterio y un Mozo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 462.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena VIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOZO.- \u00bfY t\u00fa qu\u00e9 opinas de too esto Quiterio?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>QUITERIO.- Hombre, yo\u2026 \u00bfQu\u00e9 quieres que te diga? \u00a1Si uno pudiera hablar!&#8230; Pero un ricacho de estos\u2026, te vas de la lengua y\u2026 \u00bfy t\u00fa qu\u00e9 crees amos a ver?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOZO.- Pos yo\u2026 aqu\u00ed en el seno de la confianza, te dir\u00e9 que\u2026 que, vamos que,\u00a0 \u00bfqu\u00e9 quieres que te diga?&#8230; Que hay cosas que&#8230;, \u00a1maldita sea!&#8230; Pero, claro, uno\u2026 \u00bfcomprendes?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>QUITERIO.- Ah\u00ed est\u00e1 la cosa\u2026 Ten\u00eda yo ganas de explayarme con alguien\u2026Y yo te digo que\u2026, vamos\u2026, que las cosas no est\u00e1n pa\u2026.que si no\u2026 \u00bfEntiendes?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOZO.- Ah\u00ed le duele\u2026Y voy a a\u00f1adirte algo m\u00e1s\u2026 Que uno\u2026 ve, y oye, y calla\u2026 Porque si vieses, y oyeses, y no callases, u oyeses y callases, y no vieses, pues no callar\u00edas lo que oyeses y no vieses, y te saldr\u00eda peor la cuenta. \u00bfEst\u00e1s en lo m\u00edo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>QUITERIO.- M\u00e1s claro, agua. Amarrao.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOZO.- Y de esto, ni una palabrita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>QUITERIO.-\u00a1Como si lo hub\u00edas echao en un pozo! Y t\u00fa de lo que he dicho\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MOZO.- La tumba.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este di\u00e1logo sin mencionar en ning\u00fan momento el asunto del que est\u00e1n hablando es un recurso que hemos visto en la televisi\u00f3n a c\u00f3micos actuales muy importantes como Florentino Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Pl\u00e1cido le aconseja que se vaya del pueblo, que don Cecilio es el m\u00e1s poderoso del pueblo y que puede tomar represalias contra \u00e9l. El coraz\u00f3n de Juan de Dios y su profunda devoci\u00f3n a la Virgen de la Paloma, convencen a don Pl\u00e1cido que ha decidido interceder por \u00e9l. Le pide a Quiterio que le traiga un desayuno.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 174.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena VIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>JUAN DE DIOS.-Dos veces que he robao\u2026 Una vez pan y otra dos\u2026, pa no morirnos de hambre\u2026; pues fui a pedirle perd\u00f3n, y no me crea ust\u00e9, que pue que sean figuraciones m\u00edas, pero jurar\u00eda que la Virgen me hizo as\u00ed con la mano: que me levantara y que me fuera sin cuidao\u2026 Y, seg\u00fan est\u00e1 llorando en el cuadro, me pareci\u00f3 a m\u00ed que, con l\u00e1grimas y too, me hizo una sonrisa. Deb\u00eda ser una sonrisa, porque entonces el que llor\u00f3 fui yo. Y ya no he vuelto a robar m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega el sargento para arrestarlo. Juan de Dios se cuadra a lo militar. Cada dos frases saluda gritando \u00a1a la orden!; le comienza a explicar la historia de su madre hambrienta, deshonrada, con fiebre, hospitalizada\u2026; le cuenta que \u00e9l es el \u00fanico que puede salvarla\u2026 El sargento se apiada y le pide a Quiterio\u00a0\u00a0\u00a0 que le traiga un desayuno. \u00a1Ya va por el segundo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Quiterio y el Mozo alaban la fuerza de Juan de Dios y\u00a0 le dan \u00e1nimos. Justo al marcharse, Quiterio le dice al o\u00eddo:<\/p>\n<p>-\u00a1Guerra a los ricos!<\/p>\n<p>-\u00a1Guerra! \u2013responde Juan.<\/p>\n<p>-\u00bfDe forma que t\u00fa tambi\u00e9n eres\u2026? \u2013se sorprende Quiteiro. Juan le manda callar y que le traiga el desayuno, que hoy come todo lo que ha faltado en un mes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 969: <em>Ese grito de Quiterio en bajito y al o\u00eddo de Juan de Dios: \u201c\u00a1Guerra a los ricos!\u201d, nos est\u00e1 mostrando una Espa\u00f1a muerta de hambre que ten\u00eda que levantarse contra los caciques de los pueblos. No era f\u00e1cil hacer realidad ese sue\u00f1o de conseguir una mejor distribuci\u00f3n de la riqueza, pero estaba claro que hab\u00eda que intentarlo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se queda solo aparecen el Tartaja y el Varguitas. Les convida a tabaco y caf\u00e9. Est\u00e1n impresionados.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena XI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TARTAJA.- Pero \u00bft\u00fa tienes una varita e virtudes?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>JUAN DE DIOS.- Pos claro que la tengo. A m\u00ed, cuando me hace falta una cosa, me digo: \u201cyo quiero\u201d, y arreo a por ella.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 970: <em>La voluntad de querer hacer algo te da la posibilidad de conseguirlo. Arniches no ceja en el empe\u00f1o de que seamos firmes en nuestros prop\u00f3sitos, que no aflojemos en nuestros quereres, y \u00e9stos se convertir\u00e1n en realidad.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando le traen el segundo desayuno desaparecen todos y llega Gregoria. Le han contado que su novio se la est\u00e1 pegando con la hija del boticario. Ella solo lo sospecha, pero si lo confirma se lo come vivo del genio que tiene.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Manteniendo su fama, le echa una bronca de impresi\u00f3n, le llama chantajista, timador, sinverg\u00fcenza, canalla calumniador y falsario. Juan de Dios se defiende con sus razonamientos ya expuestos. Le dice que es, adem\u00e1s, un exp\u00f3sito y un descamisado. Le cuenta que sabe que su novio y la boticaria andan enlazados. Gregoria le presta la m\u00e1xima atenci\u00f3n. Al final le convence de la necesidad de que \u00e9l se quede para salvarle de ese sinverg\u00fcenza de novio que la enga\u00f1a\u2026. En esto aparece don Cecilio.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El cura, el sargento y ahora tambi\u00e9n Gregoria interceden \u00a1para que no se vaya en el tren de vuelta a Madrid! Entonces, Arniches plantea un final de pel\u00edcula. Le obligan a meterse en el tren, don Cecilio no cede, se oyen los silbatos del jefe de la estaci\u00f3n y el del maquinista; se pone en marcha el tren y se queda a oscuras la escena; se recupera la luz vi\u00e9ndose <em>un tel\u00f3n de campo. Se ve un trozo de v\u00eda por donde se supone que ha pasado el tren. A poco sale Juan de Dios limpi\u00e1ndose la ropa. <\/em>\u00a1Se ha tirado en marcha y vuelve al pueblo! Mira al p\u00fablico y dice: \u201c\u00a1Al pueblo otra vez! \u00a1Aunque me maten! \u00a1Por algo he dicho: \u201c\u00a1Yo quiero!\u201d <em>Se mete la gorra hasta las orejas y sale corriendo. <\/em>Y finaliza el primer acto. Tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto nos muestra la casa de unos labradores ricos. En descripci\u00f3n de Arniches:<\/p>\n<p><em>Amplio zagu\u00e1n acomodado para la vivienda. Al foro, muy a la derecha, est\u00e1 la puerta de la casa, grande, de dos hojas, por la que se ven tapiales de otras casas, como remate de callejuelas pueblerinas. En el centro del foro una ventana con reja y en el mismo \u00e1ngulo con la pared izquierda, el hogar encendido, con vasar lleno de enseres de cocina. Banquillos de madera a los lados, y una mesita de pino, y un armarillo. En la pared de la izquierda, y pr\u00f3xima al hogar, una puertecilla. En primer t\u00e9rmino de este mismo lado, una puerta grande con amplia cortina, que da paso a las habitaciones de los amos.. Ante ella y sobre un ruedo de estera de esparto, mesa de comedor, sillas de cuero, una mecedora, dos butacones y un aparador peque\u00f1o. En la pared de la derecha, dos puertas, una pr\u00f3xima a la entrada, con talanquera practicable, y otra en primer t\u00e9rmino, como de acceso a otras habitaciones. L\u00e1mpara grande sobre la parte amueblada del zagu\u00e1n. Bombilla de luz el\u00e9ctrica en la cocina. Son las primeras horas de la ma\u00f1ana. Escasa claridad de un amanecer neblinoso. Nieva en menudos copos. Se oye la campana de una iglesia tocando a misa.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Aparece la criada a la que llaman la Roja: <em>Criada zafia y desgre\u00f1ada, de pelo rojizo, cejijunta y de cara y ademanes hombrunos.<\/em> Prepara la lumbre. Saca a Toribio de la cama a la rastra, <em>que es un ga\u00f1\u00e1n m\u00e1s bruto que su interlocutora. Esperan a Gandola, otro ga\u00f1\u00e1n ya maduro.<\/em> Hablan de Juan de Dios. NO ha habido manera de desembarazarse de \u00e9l. Lo han acogido como criado y le despiertan tir\u00e1ndole un cubo de agua helada a las cinco de la ma\u00f1ana; le mandan ir a por la le\u00f1a, nevando, y debe traer cinco haces\u2026 Se r\u00eden de \u00e9l por haber querido quedarse en semejante casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 463.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena II)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TORIBIO.- Pero ya o\u00edste al sargento; que entr\u00e1 por una puerta y sal\u00ed por otra no es delito pal C\u00f3digo penal; porque \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda e los ministros?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 971: <em>Arniches se muestra cr\u00edtico con la pol\u00edtica de \u201cpuertas giratorias\u201d de los ministros.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 464.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena II)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TORIBIO.-\u2026 mand\u00e9 al chico a dale el pienso al ganao sin avertirle de na, y fue el macho tordillo, que ya le conoc\u00eds, y le peg\u00f3 un par de coces que le dej\u00f3 un menuto sin respiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GANDOLA.- \u00a1Arrea! \u00bfY \u00e9l qu\u00e9 hizo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TORIBIO.- Mirame d\u2019arriba abajo, sonreise y decime: \u201c\u00a1Pero qu\u00e9 hincha me tienen todos los animales de esta casa!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega la se\u00f1ora Domitila, hermana de don Cecilio y madre de Gregoria. Pregunta por los trabajos mandados a Juan. Como buena secundaria, tiene una caracter\u00edstica, y es que termina siempre sus frases con: \u201c\u00a1Alabado sea Dios\u201d! Despu\u00e9s llega don Pl\u00e1cido y se va a calentar a la lumbre. Tambi\u00e9n pregunta por \u00e9l y le cuentan que ha ido a por le\u00f1a, lo que le horroriza por el mal tiempo que hace.\u00a0 Llega Juan de Dios y cae al suelo reventado por el peso de la le\u00f1a. \u00c9l sonr\u00ede. Le cuenta al cura que le tratan como a un perro y que le cargan como una bestia, pero que no importa. Come unas sopas con las que se muere de hambre, duerme sobre paja llena de chinches y pulgas\u2026 Est\u00e1 dispuesto a sufrir todo hasta que llegue su madre y tome posesi\u00f3n de toda la finca, porque ella es el ama.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juan de Dios comienza a ganarse el afecto de Gandola, que siendo mayor que Toribio, gana m\u00e1s. Gandola 16 pts. a la semana (48\u20ac) y Toribio 28 pts. (84\u20ac). Le acusa de robar 37 duros (555\u20ac.) en la \u00faltima venta de aceitunas. Ahora se acerca a la Roja por ver si le da algo de comida\u2026, pero nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega el sargento, S\u00e1nchez, y, aprovechando que no est\u00e1 la se\u00f1ora Domitila, se pone a contar chascarrillos de ella, de lo mal bicho que es\u2026, de c\u00f3mo grita a la gente\u2026 Juanillo se jura que hoy come hasta hartarse y que el carro de le\u00f1a se lo descargan los otros dos. S\u00e1nchez no se lo cree.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Toribio y le recuerda a Juan de Dios que a\u00fan debe descargar el carro. Juan le dice que s\u00ed, pero que hab\u00eda o\u00eddo a Gandola que \u00e9l era un blandurria\u2026, que no descarga el carro ni en una semana\u2026 \u00a1Se pone bruto y comienza a descargarlo para demostrar a todos que s\u00ed que puede! Cuando aparece Gandola, Toribio le reta a que no es capaz de hacerlo mejor que \u00e9l: reto aceptado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Entre los dos descargan el carro. Llega Gregoria y Juanito hace lo mismo, le da conversaci\u00f3n, le tira de la lengua sobre la mala persona que es su novio y se la gana. En esto aparece Dami\u00e1n, el novio. Juan oculta a Gregoria y le abre la puerta al novio, le da un recado inventado: \u201cque espere esta noche a Gregoria en la esquina\u201d, y cierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Cecilio y S\u00e1nchez salen hablando del pleito que tienen con el Metralla por los Olivares de la Solana. La pelea es tambi\u00e9n pol\u00edtica, don Cecilio de la Ceda, y el otro Radical. El hijo, el Metrallita, va a venir ahora para que firme la renuncia a esos terrenos o promete liarse a tiros.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se va S\u00e1nchez llegan Domitila, Aciscla y su hija Caridad, amiga de Gregoria. Comienzan a desayunar las tres un buen chocolate con migas cuando aparece Juan. Le dicen que se retire, pero \u00e9l no hace caso, dice que quiere que sepan lo bien que le tratan en esa casa, coge las llaves del aparador donde guardan el jam\u00f3n y coge dos lonchas: \u201c\u00bfVen ustedes qu\u00e9 buena es Domitila conmigo?\u201d Luego coge lomo y as\u00ed sigue hasta quedar harto\u2026 La Domitila disimulando delante de sus amigas e intentando recuperar las llaves.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No hab\u00eda terminado Juan con las existencias cuando aparece el Metrallita asom\u00e1ndose por la ventana. Tras exponer sus intenciones a Domitila se queda a solas con Juan, luego sale don Cecilio. Calixto, el Metrallita, quiere que le firme el documento de concesi\u00f3n de los olivos, no desean ir a juicios, saben que el cacique tendr\u00e1 de su parte al juez\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>METRALLITA.-Pues na: que ni mi padre ni yo queremos estar a las resultas de un juez que lo tie ust\u00e9 ganao con su caciquismo, y por lo tanto, ust\u00e9 me va a hacer el favor de firmarme espont\u00e1neamente, quiera o no quiera, este papel, renunciando al dominio de los olivares de la Solana. Nada m\u00e1s.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 972: <em>Arniches denuncia por en\u00e9sima vez la compra de jueces por parte de los caciques de los pueblos. La desaparici\u00f3n de la Justicia era algo intolerable para don Carlos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Cecilio se niega en redondo, la discusi\u00f3n es fuerte y el Metrallita saca una pistola que se la pone en la cabeza a \u00e9ste, que, sin cortarse un pelo, le da una bofetada a Calixto, entran en un forcejeo cuerpo a cuerpo, y cuando peor lo ten\u00eda sale Juan con un le\u00f1o, golpea el brazo del Metrallita y le obliga a soltar el arma mientras grita: \u201c\u00a1A mi padre no! \u00a1A mi padre no!\u201d Le da dos pu\u00f1etazos y lo echa a la calle ante las amenazas de Calixto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Cecilio se queda sorprendido del arrojo de Juan, y al preguntarle por qu\u00e9 lo ha hecho, le responde que por que es su padre. Don Cecilio alaba lo bien aleccionado que est\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>JUAN DE DIOS.- Pues todas las lecciones me las ha dado la vida, maestra que premia y castiga, y ni en lo malo ni en lo bueno se queda corta. Y el que no se aplica a ella est\u00e1 perdido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 973: <em>\u201cLa vida, maestra que premia y castiga, y ni en lo malo ni en lo bueno se queda corta. Y el que no se aplica a ella est\u00e1 perdido\u201d. Espectacular establecimiento de principios: la vida nunca se queda corta; hay que aplicarse, nos dice Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El final del segundo acto es muy completo con Juan de Dios enfrent\u00e1ndose y echando de la casa a Metrallita, delatando los robos de Toribio y Gandola, enfrent\u00e1ndose a Domitila a la que le suelta:<\/p>\n<p>-Pues esto es que Dios, de cuando en cuando, manda aqu\u00ed abajo a un alma fuerte que haga cumplir sus mandatos y diga sus verdades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 974: <em>La profunda fe de Carlos Arniches queda patente en esta frase de Juan: \u201cDios, de cuando en cuando, manda aqu\u00ed abajo a un alma fuerte que haga cumplir sus mandatos y diga sus verdades\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Adem\u00e1s casa a la Roja con Gandola, le manda no echar sebo a las sopas, y le ordena a Toribio a realizar 200 haces de le\u00f1a. Ante el estupor de todos se pone ea escribir a su madre para que venga a Navalpinares. Buen final de acto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el tercer acto vemos la misma decoraci\u00f3n del segundo. Es de d\u00eda. Luz radiante.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha llegado la madre de Juan a la casa de Navalpinares. Est\u00e1 tomando una tila para calmarse de los nervios; Gregoria la acompa\u00f1a; no saben nada de su presencia ni Domitila ni Cecilio. Curiosamente le han cambiado el nombre, ahora no es Marcelina, sino Elo\u00edsa. Los tres criados est\u00e1n a las \u00f3rdenes de Juanillo obedeciendo como soldados. Elo\u00edsa se quiere ir. Juanillo ha progresado tanto que ahora va vestido con traje, un poco feo, pero con americana, corbata \u00a0y todo. Va dominando la situaci\u00f3n. Juan se la lleva a la habitaci\u00f3n de Gregoria para peinarla, depilarla y hacerle las manos. Gregoria se queda hablando con su exnovio, Dami\u00e1n. Le ha mandado una carta rompiendo con \u00e9l, y le explica que ha cambiado gracias a Juanillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena V)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>GREGORIA.- Pero \u00e9l es el que me ha hecho cambiar. Lleva en su coraz\u00f3n un cari\u00f1o que es espejo de cari\u00f1os: grande, \u00fanico, inmenso. Por ese cari\u00f1o le he visto temblar de fr\u00edo, desfallecer de hambre, humillarse al ultraje, sonre\u00edr a la burla\u2026 Todos contra \u00e9l, y \u00e9l con su cari\u00f1o adelante, alegre, resignado, fuerte como un chaparrillo duro, que por su peque\u00f1ez y su dureza no pueden con \u00e9l ni los huracanes. Ese chico tiene una voluntad para querer que asusta de grande. Vi\u00e9ndole, te da verg\u00fcenza no ser como \u00e9l es: obstinado, valiente, y siempre alegre. A su alrededor cobras alientos para aborrecer los cari\u00f1os falsos, las sucias mentiras del querer. El ense\u00f1a que un cari\u00f1o verdadero y una voluntad firme son la fuerza del mundo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 975: <em>Arniches describe en labios de Gregoria la admiraci\u00f3n por la entrega a una causa de Juanillo; el amor verdadero es \u201cobstinado, valiente y alegre\u201d; por ese amor se puede \u201ctemblar de fr\u00edo, desfallecer de hambre, humillarse al ultraje y sonre\u00edr a la burla\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Cuando termina su exposici\u00f3n, Dami\u00e1n le asegura que le dar\u00e1 su merecido a Juanillo, y en ese momento aparece \u00e9l. Discuten y acaba ech\u00e1ndole de casa. Dami\u00e1n se marcha amenaz\u00e1ndole. Juanillo se retira y vemos a Toribio y don Pl\u00e1cido hablando del mismo tema.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 175.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena VII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TORIBIO.- Y yo me he dicho, dije, digo\u2026 Pos tal que est\u00e1 de genio el amo, y seg\u00fan est\u00e1 la se\u00f1\u00e1 Domi contra Juanillo, que ayer mismo, porque se merc\u00f3 un par de calzoncillos, si no la sujetamos se los quita en mit\u00e1 e la plaza; que yo me dije, dije, digo\u2026, pues en cuanti que se entere de la lleg\u00e1 e la madre, se va a armar un escalzaperros, que yo me voy a avisar al sargento por si hay heridos, y al se\u00f1or cura por si hay que administrarle los santismos sacramentos al que corra menos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se van los dos a la habitaci\u00f3n donde est\u00e1 Elo\u00edsa y aparece en escena don Cecilio que llama a Toribio para que vaya en busca de Juan: quiere echarle ya.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Juan se planta delante y le dice que le quiere a pesar de lo malo que es con \u00e9l; que el amor de un hijo no es comparable a nada, y que su madre ya est\u00e1 en la casa. Don Cecilio la manda llamar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Elo\u00edsa hace una descripci\u00f3n de la miseria que pasan las madres solteras:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena X)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELO\u00cdSA.- Nunca fiaste en el amor de las mujeres, porque nunca has querido a ninguna. Para tener fe lo primero es tener amor. Y de eso del inter\u00e9s, piensa que yo me ganaba la vida sirviendo, que t\u00fa eras el rico\u2026 \u00bfTe ped\u00ed algo en aquellos d\u00edas en que si no el cari\u00f1o, el deseo, te acercaba a mi? \u00bfQu\u00e9 me dices? \u00bfQu\u00e9 te ped\u00ed? \u00a1Dilo delante de mi hijo para que sepa c\u00f3mo ha sido su madre! \u00bfQu\u00e9 te ped\u00ed?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR CECILIO MOLLARES.- Nada. Eso es verdad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 976: <em>La fuerza de la madre abandonada que nunca pidi\u00f3 nada y que sac\u00f3 adelante a su hijo durante 19 a\u00f1os de ausencia del padre. Todas las tribulaciones aqu\u00ed narradas son verdad. Nadie aguanta tanto como una madre para Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ELO\u00cdSA.- \u00a1Y hemos pasado de hambres y trabajos, que eso no se puede contar!&#8230; Porque como no era hijo leg\u00edtimo, como era un hijo sin padre, ni en los asilos me lo hubieran querido. Y, sin embargo, en mi dolor, que diga qu\u00e9 palabra me ha o\u00eddo contra ti. Y si te ha venido a buscar, ha sido huyendo de mi lado contra mi deseo, porque no teni\u00e9ndome ley, como no me tienes, \u00bfqu\u00e9 pan me vas a dar que no me sea amargo?&#8230; \u00a1Es m\u00e1s dulce el de mano que no te conoce, porque es de caridad; pero el tuyo, renegado y a la fuerza, ser\u00eda un pan de rencor!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 977: <em>Arniches nos vuelve a recordar lo que \u00e9l ya nos cont\u00f3 en 1917, han pasado 20 a\u00f1os y siguen teniendo imposibilidad de ser atendidos los ni\u00f1os \u201cno leg\u00edtimos\u201d. Los asilos solo recog\u00edan a los ni\u00f1os de las empleadas de hogar y de los funcionarios cuando ellos no pod\u00edan atenderlos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras este discurso, la emoci\u00f3n embarga a todos los presentes, circunstancia que aprovecha Juan de Dios para provocar el abrazo entre los dos antiguos amantes, cosa que consigue elevando a\u00fan m\u00e1s la temperatura de la escena. Al final Cecilio llama hijo a Juanillo y se abrazan los tres. Sale Gregoria que lo celebra con j\u00fabilo abraz\u00e1ndose a Juanillo. Sale Domitila y queda aterrada por la escena de abrazos. Juanillo consigue Gregoria y Domi se abracen.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XI)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SE\u00d1OR CECILIO MOLLARES.- Domi, no pelees, m\u00e1s que t\u00fa me resist\u00eda yo; pero de pronto ha venido como una luz a mi coraz\u00f3n y se me ha derrumbado la energ\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON PL\u00c1CIDO.- Y es que hay una hora en la vida, Cecilio, que la manda Dios para darnos tiempo a rectificar y que lleguemos al fin de ella un poco mejores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 978: <em>La hora buena, la que Dios nos manda en la vida a todos, para que podamos pararnos y rectificar el rumbo perdido, para que podamos encontrar la reconciliaci\u00f3n por el perd\u00f3n y el abrazo fraterno.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Domitila sigue creyendo que se reir\u00e1n de ellos en el pueblo, y sale el sargento S\u00e1nchez y promete meter en la c\u00e1rcel a quien se r\u00eda. El cura est\u00e1 seguro que llegar\u00e1 a casarlos. Juanillo le asegura a don Pl\u00e1cido que llegar\u00e1 a obispo. Gregoria deja caer que tal vez est\u00e9 enamorada de Juan. La Roja le pide un abrazo a Juan\u2026 y este se aparta diciendo: \u201c\u00a1No quiero!\u201d y se baja el Tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 967: <em>La Fuerza del Mundo se basa en un cari\u00f1o verdadero y una voluntad firme. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 968: <em>Nuevamente Arniches nos trata el tema de los hombres que no hacen frente a sus acciones del pasado, la falta de reconocimiento de los hijos, las dificultades de las madres solteras\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 969: <em>Ese grito de Quiterio en bajito y al o\u00eddo de Juan de Dios: \u201c\u00a1Guerra a los ricos!\u201d, nos est\u00e1 mostrando una Espa\u00f1a muerta de hambre que ten\u00eda que levantarse contra los caciques de los pueblos. No era f\u00e1cil hacer realidad ese sue\u00f1o de conseguir una mejor distribuci\u00f3n de la riqueza, pero estaba claro que hab\u00eda que intentarlo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 970: <em>La voluntad de querer hacer algo te da la posibilidad de conseguirlo. Arniches no ceja en el empe\u00f1o de que seamos firmes en nuestros prop\u00f3sitos, que no aflojemos en nuestros quereres, y \u00e9stos se convertir\u00e1n en realidad.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 971: <em>Arniches se muestra cr\u00edtico con la pol\u00edtica de \u201cpuertas giratorias\u201d de los ministros. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 972: <em>Arniches denuncia por en\u00e9sima vez la compra de jueces por parte de los caciques de los pueblos. La desaparici\u00f3n de la Justicia era algo intolerable para don Carlos.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 973: <em>\u201cLa vida, maestra que premia y castiga, y ni en lo malo ni en lo bueno se queda corta. Y el que no se aplica a ella est\u00e1 perdido\u201d. Espectacular establecimiento de principios: la vida nunca se queda corta; hay que aplicarse, nos dice Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 974: <em>La profunda fe de Carlos Arniches queda patente en esta frase de Juan: \u201cDios, de cuando en cuando, manda aqu\u00ed abajo a un alma fuerte que haga cumplir sus mandatos y diga sus verdades\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 975: <em>Arniches describe en labios de Gregoria la admiraci\u00f3n por la entrega a una causa de Juanillo; el amor verdadero es \u201cobstinado, valiente y alegre\u201d; por ese amor se puede \u201ctemblar de fr\u00edo, desfallecer de hambre, humillarse al ultraje y sonre\u00edr a la burla\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 976: <em>La fuerza de la madre abandonada que nunca pidi\u00f3 nada y que sac\u00f3 adelante a su hijo durante 19 a\u00f1os de ausencia del padre. Todas las tribulaciones aqu\u00ed narradas son verdad. Nadie aguanta tanto como una madre para Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 977: <em>Arniches nos vuelve a recordar lo que \u00e9l ya nos cont\u00f3 en 1917, han pasado 20 a\u00f1os y siguen teniendo imposibilidad de ser atendidos los ni\u00f1os \u201cno leg\u00edtimos\u201d. Los asilos solo recog\u00edan a los ni\u00f1os de las empleadas de hogar y de los funcionarios cuando ellos no pod\u00edan atenderlos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 978: <em>La hora buena, la que Dios nos manda en la vida a todos, para que podamos pararnos y rectificar el rumbo perdido, para que podamos encontrar la reconciliaci\u00f3n por el perd\u00f3n y el abrazo fraterno.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4192\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/YO-QUIERO-los-tres-215x300.jpg\" alt=\"\" width=\"215\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/YO-QUIERO-los-tres-215x300.jpg 215w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/03\/YO-QUIERO-los-tres.jpg 351w\" sizes=\"auto, (max-width: 215px) 100vw, 215px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.iberlibro.com\">www.iberlibro.com<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Carlos Arniches con Valeriano Le\u00f3n y Aurora Redondo tras la representaci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>YO QUIERO. \u00a0 \u00a0 O \u00a0 LA FUERZA DEL MUNDO ES UN AMOR VERDADERO Y UNA VOLUNTAD FIRME \u00a0 \u00a0 www.todocoleccion.net \u00a0 Esta obra es estrenada el 14 de Enero de 1936, es su tragedia grotesca n\u00famero 12, y forma parte junto con B\u00e9same, que te conviene (11-4-1936) y Mari Eli con el maestro Guridi&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/03\/25\/obra-numero-192-yo-quiero\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[404,178,134,213,133,118,110],"tags":[475],"class_list":["post-4190","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1920-1937-el-arniches-mas-poderoso","category-arniches-y-el-amor","category-arniches-y-el-feminismo","category-arniches-y-las-costumbres","category-etapa-feminista","category-etapa-moralizante","category-etapa-rural","tag-yo-quiero"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4190","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4190"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4190\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4194,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4190\/revisions\/4194"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4190"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4190"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4190"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}