{"id":4250,"date":"2023-04-15T15:38:35","date_gmt":"2023-04-15T15:38:35","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4250"},"modified":"2023-04-15T15:38:35","modified_gmt":"2023-04-15T15:38:35","slug":"obra-numero-195-el-padre-pitillo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/04\/15\/obra-numero-195-el-padre-pitillo\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 195: EL PADRE PITILLO."},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>EL PADRE PITILLO<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>\u00a0<\/em><\/strong><strong>O <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>LA DENUNCIA DEL MALTRATO DE LA SOCIEDAD A LAS MADRES SOLTERAS<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4252\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/EL-PADRE-PITILLO-1-210x300.png\" alt=\"\" width=\"210\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/EL-PADRE-PITILLO-1-210x300.png 210w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/EL-PADRE-PITILLO-1.png 382w\" sizes=\"auto, (max-width: 210px) 100vw, 210px\" \/><\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta obra la comenz\u00f3 a escribir en plena huida de Espa\u00f1a en Julio de 1936. Los primeros apuntes de la obra fueron escritos en El Escorial, en 1936, antes de iniciarse \u201cla revoluci\u00f3n\u201d. Durante ese verano recordaba Carlos Arniches los veranos pasados en Hortaleza, en la finca \u201cLos Almendros\u201d (1920- 1928), los paseos por el pueblo y las charlas con el sacerdote p\u00e1rroco: Don Francisco Campos Mart\u00ednez. Este sacerdote \u201ctrinchera\u201d ser\u00e1 el que inspire a Don Froil\u00e1n: el Padre Pitillo. Sigui\u00f3 escribiendo la obra en San Juan de Alicante. Las revueltas callejeras de aquel feudo republicano eran tan agresivas con la iglesia y sus curas, que en un momento determinado, se agobi\u00f3 y rompi\u00f3 todas las cuartillas que ten\u00eda arroj\u00e1ndolas a la basura, tal y como \u00e9l mismo lleg\u00f3 a contar en el Teatro de Montevideo con motivo de la representaci\u00f3n n\u00famero 500 de esta obra (109). Lleg\u00f3 a las 800 representaciones. Pertenece a su Etapa Feminista, Etapa Pol\u00edtica y Etapa de Cr\u00edtica Religiosa. Es la obra n\u00famero 77 de su producci\u00f3n en solitario.<\/p>\n<p>Se estrena el d\u00eda 9 de Abril de 1937 en el Teatro C\u00f3mico de Buenos Aires, y se la dedica a un amigo de los veranos del Escorial, tambi\u00e9n en el exilio en Argentina, Mariano de Foronda y Gonz\u00e1lez Bravo (1873- 1961), el \u00a0II Marqu\u00e9s de Foronda (Araba) siete a\u00f1os m\u00e1s joven que Carlos Arniches. El primer Marqu\u00e9s de Foronda fue Manuel de Foronda (1840-1920) que consigue del Rey Alfonso XIII en el a\u00f1o 1916 la creaci\u00f3n del marquesado de Foronda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>FAMILIA TIPO DE ARNICHES EPISODIO N\u00daMERO 48.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Los padres son Leandra y Aniceto (padrastro), la hija es Rosita y el novio, hijo del cacique, y que no quiere reconocer el embarazo de Rosa, es Bernab\u00e9 de Ojeda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>As\u00ed nos encontramos que los personajes principales son:<\/p>\n<ul>\n<li>Don Froil\u00e1n, el Padre Pitillo<\/li>\n<li>Camila, hermana del Padre Pitillo<\/li>\n<li>Rosita, hija de Leandra casada tras enviudar con Aniceto, hombre rudo y agn\u00f3stico.<\/li>\n<li>Bernab\u00e9 de Ojeda, hijo de Don Ram\u00f3n de Ojeda y Do\u00f1a Dolores. Los padres mandan en el pueblo por su poder econ\u00f3mico. El hijo es un seductor de mozas.<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otros personajes catalizadores de la acci\u00f3n son:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>Alejo, el santero, se trata de un personaje que va por los pueblos con la imagen de San Pancracio (San Pascasio en la obra) pidiendo limosna seg\u00fan los milagros y favores recibidos. Es un borracho inveterado que trabaja a lomos de su burro Emeterio.<\/li>\n<li>Tob\u00edas, el monaguillo.<\/li>\n<li>Don Custodio, el sacerdote del distrito de al lado<\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el Tel\u00f3n se ve una leyenda antes de que se levante que dice: <em>\u201cEn un pueblo de Castilla, de casas pardas y desperdigadas, con un r\u00edo orillado por altos \u00e1lamos, que le acompa\u00f1an en formaci\u00f3n procesional, y con una iglesia de humilde campanario, anidado de cig\u00fce\u00f1as, viv\u00eda no ha mucho un cura menudo, entrecano y rega\u00f1\u00f3n, de sotana ra\u00edda, bonete torcido y de genio \u00e1spero y violento; pero\u2026\u201d,<\/em> <em>al levantarse el tel\u00f3n vemos<\/em> <em>una plazoleta aldeana, sombreada por algunas acacias, con una fuentecilla fluyente al lado derecho y con la iglesia del pueblo al fondo, y en cuya puerta aparece don Froil\u00e1n, el Padre Pitillo tal y como se ha descrito, pero con la a\u00f1adidura de un cigarro de papel humeante, pegado al labio inferior, leyendo en un libro de horas. Es un d\u00eda claro y radiante de primavera. En las copas de las acacias cantan unos p\u00e1jaros, alegrando el silencio aldeano.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esta obra vamos a conocer el mensaje n\u00famero 991 y posiblemente el m\u00e1s potente en la carrera de Carlos Arniches: <em>la defensa de las madres solteras y adem\u00e1s mediada \u00e9sta por\u00a0 un sacerdote que se separa de la doctrina imperante de la Iglesia en ese momento.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>La historia de Rosita es el eje de la obra. Ella, de origen humilde tontea con su vecino, Bernab\u00e9 de Ojeda, hijo de los ricos del pueblo. De esas relaciones ella queda embarazada. Bernab\u00e9 no se lo toma muy en serio pero ella debe huir de su casa ante el tremendo enfado de su padrastro Aniceto, que se la ten\u00eda jurada a los Ojeda. Recibe una paliza de Aniceto y huye a refugiarse a casa de Don Froil\u00e1n, el Padre Pitillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este no ve otra soluci\u00f3n que el matrimonio entre ambos j\u00f3venes, cosa a la que se oponen los cuatro padres. Al final ella huye del pueblo y tiene el hijo en soledad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La defensa de esta mujer trae consecuencias para Don Froil\u00e1n: pierde su licencia eclesi\u00e1stica y su casa. Debe abandonar el pueblo. Ahora se ve abocado a la mendicidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Escuchamos a Don Froil\u00e1n rumorear mientras lee en lat\u00edn de su breviario de misa. Pasea por delante de la puerta de la Iglesia. Salen Rufa, una c<em>hiquilla medio desastrada, como de catorce a\u00f1os, con cara de simplona, y <\/em>Tob\u00edas, que v<em>a vestido de ac\u00f3lito, con sotana corta y sucia y sobrepelliz m\u00e1s sucia a\u00fan y con cara p\u00edcara, nariz puntiaguda y pelo ralo. Como de unos quince a\u00f1os.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Han echado una perra gorda al cepillo que indica: \u201cSe saca \u00e1nima\u201d. Y ahora la quiere recuperar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 469. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TOB\u00cdAS.- Es que ella ha ven\u00edo, \u00bfsabe usted?, y ha \u00edo al altar del Purgatorio, y se ha echao una perra en el cepillo que dice: \u201cSe saca \u00e1nima\u201d, pa que saliera la de su ag\u00fcela, s\u2019ha esperao un ratito, y al ratito m\u2019ha dicho: \u201cOye: \u00bfhabr\u00e1 sal\u00edo ya?\u201d. Y yo le he dicho que me figuraba que s\u00ed, porque ese cepillo es mu milagrero. Y ella va y me dice: \u201cpues, entonces, devu\u00e9lveme los 10 c\u00e9ntimos, porque con lo que era mi ag\u00fcela, si ha sal\u00edo ya no guelve a entrar\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfY a ti te parece bonito esas herej\u00edas y esas ganduladas en la casa de Dios?&#8230;\u00bfDime?&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>RUFA.-Es que con esa perra llevo y sac\u00e1s m\u00e1s de veinte \u00e1nimas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfAh\u2026, s\u00ed? \u00a1So estafadora! Porque eso es estafar al Purgatorio, pa que lo sepas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 992: <em>Entre bromas y veras, Arniches se r\u00ede abiertamente del car\u00e1cter mercantilista de todas las actividades de la iglesia, si me pagas te saco un \u00e1nima de un ser querido del purgatorio, en Los Mostenses se pod\u00eda comprar las indulgencias de latigazos o de bastonazos, se pod\u00eda evitar la cuaresma\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale do\u00f1a Em\u00e9rita, una vieja beata casada con un borracho de merluza diaria; ella le pega y despu\u00e9s acude a confesarse con Don Froil\u00e1n; lleva as\u00ed 14 a\u00f1os con el \u201cpecadito\u201d-deben ustedes buscarle un giro nuevo \u2013le dice don Froil\u00e1n. Les propone emborracharse los dos y pegarse los dos y no aparecer por aqu\u00ed\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Camila llega con la cesta llena de verduras. Es la hermana del cura, tambi\u00e9n de muy mal genio. Y le cuenta que en el pueblo se \u201csusurrea\u201d que hay una mujer escondida en la casa del cura. Se trata de Rosita, hija de Leandra, le han dado una paliza y la han visto entrar en la casa del cura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esto sale Rosita de la casa. El cura la quiere echar pero ella jura que se suicida antes de volver. Al final, consiente, y Rosita se queda en la casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Vienen a ensayar para cantar a la Virgen, dos hermanitas de unos ocho a\u00f1os, Petra y Patro. Pasan dentro de la casa. Van llegando los dem\u00e1s ni\u00f1os del coro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como estrena la obra en Argentina, Arniches emplea alguna palabra que ha o\u00eddo ya como <em>zanguanga<\/em> que significa torpe. (110)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de ensayar se acercan Aniceto el Tenazas <em>(Un b\u00e1rbaro, con cara medrosa, de una energ\u00eda indomable y salvaje.)<\/em> y Leandra <em>(una pobre mujer triste y llorosa.)<\/em>, padres de Rosita. Aniceto tiene como caracter\u00edstica que termina las frases diciendo: \u201c\u00a1Alante!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n les asegura que Rosita no est\u00e1 en su casa pero ellos no le creen. Aniceto acaba dici\u00e9ndole que se la quede, que los Ojeda fueron la causa de la ruina de su padre, por ellos tuvo que pedir limosna, y con ellos no va ni a heredar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 177.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena VII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.- Y tengo <em>(Con tristeza.), <\/em>y ten\u00eda, una casita con un huerto peque\u00f1ito, que daba a otro huerto muy grande, muy grande\u2026 A aquellos dos huertos los separaba una tapia bajita\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.-Yo las prefiero altas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.-Un rosal trepador ca\u00eda del huerto grande al peque\u00f1o y lo llenaba de rosas; y un frutal de espaldera echaba tambi\u00e9n sus frutos sobre mi casa. Eran melocotones\u2026 \u00a1M\u00e1s dulces!&#8230; Yo me adornaba con las rosas y me regalaba con frutos. Pero un d\u00eda se asom\u00f3 un chico\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfPeque\u00f1o?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.- \u00a1M\u00e1s alto que ust\u00e9!&#8230; \u00a1Un palmo por lo menos!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.-Malo, malo, remalo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.-Y empez\u00f3 a rega\u00f1arme, y a llamarme ladrona, y\u2026 \u00a1qu\u00e9 se yo las cosas!&#8230; Y yo me asust\u00e9; y desde aqu\u00e9l d\u00eda\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.-Ya no volviste a\u2026 coger\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.-S\u00ed, se\u00f1or\u2026 Desde aqu\u00e9l d\u00eda cog\u00ed m\u00e1s rosas y m\u00e1s melocotones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00a1Porra!&#8230; \u00bfY por qu\u00e9 hac\u00edas eso?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.-Para que se volviera a asomar el chico a rega\u00f1arme.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00a1Pero qu\u00e9 cinismo!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.-Es que\u2026, \u00a1es que era muy guapo!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El amor hizo mella en Bernab\u00e9 que la agasajaba con las rosas m\u00e1s bellas y los melocotones m\u00e1s sabrosos y una noche de verano\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Y, sobre todo, si hay luna\u2026 -cuenta Rosita-. \u00a1Esa luna clara, que parece que da m\u00e1s calor, y as\u00ed como gana de so\u00f1ar, y de que la quieran a una\u2026! \u00bfMe comprende ust\u00e9?<\/p>\n<p>-Yo, \u00bfqu\u00e9 voy a comprender?&#8230; \u2013responde enfadado Don Froil\u00e1n-. Yo, las noches de verano las tolero, si no hay mosquitos\u2026 Pero no s\u00e9 nada m\u00e1s de ellas. Contin\u00faa.<\/p>\n<p>-Pues nada; que ca\u00edan las rosas sobre mi jard\u00edn, y ca\u00edan los frutos, y que\u2026, y que cay\u00f3 \u00e9l\u2026, y que\u2026 -Rosita calla y baja la cabeza con rubor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 993: <em>Arniches nos ha descrito las dos Espa\u00f1as, \u201cuna casita con un huerto peque\u00f1ito, que daba a otro huerto muy grande, muy grande\u2026 A aquellos dos huertos los separaba una tapia bajita\u2026\u201d Las derechas opulentas con un huerto grande, las izquierdas con un huerto y una casa peque\u00f1a\u2026 Pero la historia contin\u00faa hacia el amor de los herederos de ambas Espa\u00f1as\u2026 \u00a1Qu\u00e9 bello hubiera sido todo si el amor hubiese podido con el odio!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>-\u00bfY no te acordaste de la advertencia de tu padrastro, que los Ojeda\u2026? \u2013pregunta aterrado Don Froil\u00e1n-.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Qu\u00e9 sabe una del odio de nadie, ni de venganzas, ni de rencores, cuando se tienen mis a\u00f1os y el coraz\u00f3n lleno de ganas de querer y de que la quieran!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n le da la raz\u00f3n\u2026, se repone y se la quita\u2026, sigue interrog\u00e1ndola.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00bfY t\u00fa ser\u00e1s capaz de quererle todav\u00eda?<\/p>\n<p>-M\u00e1s que al cielo y a la tierra juntos\u2026 Tanto como a mi vida, y no digo m\u00e1s, porque quiero la vida para \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 994: <em>Rosita nos define el amor tal y como lo entend\u00eda Carlos Arniches: \u201cLe quiero m\u00e1s que al cielo y a la tierra juntos\u2026 Tanto como a mi vida, y no digo m\u00e1s porque quiero la vida para \u00e9l\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>El di\u00e1logo contin\u00faa sin que podamos desperdiciar ninguna frase.<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>&#8211; \u00bfT\u00fa no has pensado en la deshonra?- le pregunta.<\/p>\n<p>&#8211; No, se\u00f1or.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfNo?- furioso- \u00bfC\u00f3mo que no?<\/p>\n<p>&#8211; Se me ha olvidao.<\/p>\n<p>&#8211; Pero \u00bft\u00fa no has pensado en lo que puede venir\u2026 en lo que vendr\u00e1?&#8230;<\/p>\n<p>&#8211; M\u00e1s flores sobre mi vida.<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY la verg\u00fcenza de un hijo?<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY eso es una verg\u00fcenza?<\/p>\n<p>&#8211; \u00bfY si te abandona?<\/p>\n<p>&#8211; Ser\u00e1 el mejor recuerdo de su cari\u00f1o.<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Pero esta chica!&#8230; \u00a1Esto es para volverse loco! \u2013exclama el cura vencido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 995: <em>Ese Arniches defensor de la vida engendrada desde el primer instante, vuelve a mostrarse poderoso con las respuestas que una jovencita, enamorada y embarazada, va desgranando con dulzura ante aun sacerdote hura\u00f1o que se va enterneciendo con el amor que \u00e9sta destila. El amor es superior a la honra; el hijo que est\u00e1 en las entra\u00f1as significar\u00e1 m\u00e1s flores para su vida; aunque la abandone, ella guardar\u00e1 el mejor recuerdo de su cari\u00f1o en su hijo\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n manda llamar a Bernab\u00e9 Ojeda, el novio de Rosita, para hablar inmediatamente con \u00e9l. Tob\u00edas sale en su busca.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Camila, que lo ha o\u00eddo todo, le aconseja que la deje a su suerte, que ella se lo ha buscado\u2026 Adem\u00e1s, nada tiene que hacer con esa familia de ricos \u2013le dice-: El hijo un parlanch\u00edn; el padre un taimao; la madre una viborilla\u2026 \u00a1Y podridos de onzas!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Bernab\u00e9,<em> mozo parlanch\u00edn, despejado, de apariencia atractiva. Bien vestido, de calaverilla de pueblo. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se produce el primer giro en la historia, todo el mundo esperaba la oposici\u00f3n franca de Bernab\u00e9, pero Arniches dibuja a un mozo que no da ninguna importancia a nada en la vida. Acepta casarse\u2026, despu\u00e9s divorciarse\u2026, lo que haga falta por el cari\u00f1o que le tiene a Don Froil\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se despide de un sorprendido don Froil\u00e1n con el grito de \u201c\u00a1Arriba el clero!&#8230; \u00a1Don Froil\u00e1n a mis brazos!&#8230;\u201d. Promete volver en verano y casarse con Rosita. Don Froil\u00e1n est\u00e1 aturdido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Camila y Rosita, que lo han o\u00eddo todo, insisten en que le ha tomado el pelo. Rosita llora porque ahora sabe a ciencia cierta que no la ama. Don Froil\u00e1n se hace fuerte en su fe y se promete que nadie volver\u00e1 a burlarse de \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00a1Se ha ido riendo!&#8230; \u00a1Llorando ha de volver!&#8230; \u2013replica el Padre Pitillo-. Ahora va a saber ese pillastre qui\u00e9n es esta menudencia sacerdotal. \u00a1Yo les har\u00e9 temblar ante la justicia de Dios!&#8230; Porque, ya ves si Dios es grande, que es capaz de hacer grande hasta una menudencia\u2026 \u00a1Porque ahora es cuando me siento yo grande y fuerte!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se acercan don Ram\u00f3n de Ojeda y do\u00f1a Dolores, <em>tipos de se\u00f1ores de pueblo, cursis, ostentosos y atrabiliarios.<\/em> Tienen una conversaci\u00f3n muy desagradable indicando que su hijo no tiene que hacerse cargo de nada de Rosita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena XII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON RAM\u00d3N.- En mi casa y en mis hijos, yo soy el que dispone.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- La alegr\u00eda que se quiere disfrutar con la desdicha ajena, destruyendo honras y atormentando corazones, es una infamia vil, y defenderla ser\u00eda una haza\u00f1a de miserables y de desalmados\u2026de las que no les creo a ustedes capaces.<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfPero cree usted que las mujeres tienen la honra para que se diviertan con ella los mozuelos holgazanes y desaprensivos?&#8230;<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Lo que ha decretado Dios, no lo pueden juzgar los hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 996: <em>\u201cLa alegr\u00eda que se quiere disfrutar con la desdicha ajena, destruyendo honras y atormentando corazones, es una infamia vil, y defenderla ser\u00eda una haza\u00f1a de miserables\u201d. Esta <\/em>\u00a0<em>denuncia a las actividades de los hijos de los ricos sin reparar en sus consecuencias. es una constante en la vida de Arniches. El Honor hay que defenderlo siempre, en los momentos buenos y en los malos<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.-Yo, cuando me tropiezo con gente indigna que agravia a una desgraciada llam\u00e1ndola perdularia y golfa, y disculpa a un seductor profesional, me salgo de mi ministerio, los increpo, los maldigo, y me vuelvo a entrar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 997: <em>No pod\u00eda haberse expresado mejor el pensamiento de Arniches: \u201ccuando me tropiezo con gente indigna que agravia a una desgraciada llam\u00e1ndola perdularia y golfa, y disculpa a un seductor profesional, los increpa y los maldice\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Le amenazan con la p\u00e9rdida de su ministerio y no se achanta.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los se\u00f1ores de Ojeda se van y sale Rosita que reconoce que es una carga para el cura y debe irse, pero \u00e9l se opone. &#8211;<em>Lo he mirado con los ojos del alma, los \u00fanicos que no se cierran ni con la muerte<\/em> \u2013le dice-, <em>y adem\u00e1s Camila est\u00e1 de acuerdo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Salen los ni\u00f1os cantando \u201cCon flores a Mar\u00eda\u201d y la explosi\u00f3n de j\u00fabilo en el rostro de todos es un\u00e1nime, se dirigen a la iglesia y se baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 178.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El segundo acto nos muestra el cuarto de don Froil\u00e1n<\/em>, <em>que tiene m\u00e1s bien que de dormitorio, aspecto de celda. Es una habitaci\u00f3n amplia, de paredes blancas encaladas. En el fondo, a la izquierda, hay un hueco sin puerta, por el que se ve una peque\u00f1a alcoba, con una ventana, donde est\u00e1 el catrecillo limpio y humilde en que duerme el sacerdote. En el foro, hacia la derecha, una puerta con talanquera practicable y que da a un diminuto huerto florido. Entre el hueco de la alcoba y esta puerta, un reclinatorio de madera, viejo y modest\u00edsimo, con un Cristo crucificado. A la derecha, una puerta, que se supone de habitaci\u00f3n, con una cortinilla blanca, y otra a la izquierda, de igual apariencia, con llave y cerradura. Como mobiliario, una mesa de pino, tres o cuatro sillas de anea, un estantillo con libros y un reloj de caja. En el huerto picotean unas gallinas del grano que les echa Camila. En el marco de la ventana de la alcoba de Don Froil\u00e1n se ve parada una paloma blanca. Rosita, sentada en una silla baja, hace un garbancito de punto para ni\u00f1o peque\u00f1o. Entra el sol, alegre y claro.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Rosita est\u00e1 feliz en esa casa pero sabe que es causa de problemas para el cura. Reciben la visita de Rufa que le cuenta a Rosita en un aparte, que le ha dado el recado a Aniceto y que vendr\u00e1 pronto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale de la iglesia Don Froil\u00e1n acosado por todas las beatas del pueblo. Se oyen voces, gritos, Camila lo va contando: le pegan con el rosario en la cara, lo empujan, le gritan que se vaya del pueblo, que se lo comunicar\u00e1n al obispo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n entra en escena agarrado por varias beatas con sombrillas. Le sujetan y golpean al mismo tiempo. Camila y Rosita lo liberan de las garras enfurecidas de esas mujeres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches ha situado al sacerdote alejado de las posturas de las dos Espa\u00f1as: no est\u00e1 ni con las beatas y ricas del pueblo, ni est\u00e1 con los ateos como Aniceto Tenazas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n est\u00e1 preso de una excitaci\u00f3n terrible. No atina con las gafas, no atina con los libros\u2026, al final encuentra uno en el que lee una frase en lat\u00edn: \u201cIn facultaten diocesanus presbiterum, ad majorem gloria Dei et Eclesiae\u2026\u201d- \u00a1Aqu\u00ed est\u00e1 bien clarito! \u2013exclama-. \u00a1He cumplido con mi deber! \u00a1Con mi deber y con mi conciencia! Y todas las potestades de la tierra no me har\u00e1n claudicar \u2013dando un grito-. \u00a1No!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pide su chocolate con picatostes mientras sigue diciendo la frase en lat\u00edn\u2026, no acierta a sentarse en su silla y a punto est\u00e1 de caerse. Le sujeta Rosita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuenta que han mandado venir a Don Custodio, sacerdote de Los Pradillos, pueblo inventado por Carlos Arniches y que hace el n\u00famero 30.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, don Custodio ha confesado y absuelto a do\u00f1a Dolores, cosa que no quer\u00eda hacer Don Froil\u00e1n, y hoy se ha presentado a recibir la comuni\u00f3n que se ha negado a darle el Padre Pitillo, y se ha montado la trifulca. Adem\u00e1s se ha corrido por el pueblo una nueva infamia contra el sacerdote\u2026 que a\u00fan desconocemos.<\/p>\n<p>Se acerca canturreando el borrach\u00edn de Alejo, el santero. Este es un individuo habitual en los pueblos de castilla, que se dedicaba a pasear la imagen de un santo por las localidades colindantes, pidiendo una limosna para su mantenimiento y devoci\u00f3n, pero parece que se queda con parte\u2026 Aparece con su burro \u201cEmeterio\u201d, nombre que le disgusta enormemente a Don Froil\u00e1n, pero \u00e9ste se lo explica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 179.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.-Pero le llamo \u201cEmeterio\u201d al burro, \u00bfsabe ust\u00e9?, porque lo hered\u00e9 de mi t\u00edo Emeterio, y pa honrar su memoria \u2013la memoria del burro, porque mi t\u00edo no la ten\u00eda, que era m\u00e1s burro que el burro, el pobre, Dios l\u2019haiga perdonao, que tengo mis dudas-, pues le puse su nombre, \u201cEmeterio\u201d. Y, adem\u00e1s, que est\u00e1 feo que yo lo diga, pero el burro s\u2019ha educao a mi lao y sabe cuasi tanto como una persona. Antes entr\u00e1bamos en un pueblo, y de que ve\u00eda a una burra, comenzaba a rebuznar, con perd\u00f3n de ust\u00e9; hasta que un d\u00eda le dije: \u201cOye, t\u00fa: cuidao. Que venimos con una misi\u00f3n religiosa\u201d.\u00a0 Pues ahora, de que pasa una burra por su lao, la mira de reojo, la saluda con el rabo u me pega a m\u00ed un par de coces. Seg\u00fan le pilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 470.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena III)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Pues mal ejemplo le das al burro, porque el otro d\u00eda me dijo Tob\u00edas, que te acompa\u00f1aba, que al pasar el r\u00edo, durante la tormenta, que os pill\u00f3 en el vado de las Mansillas, a cada rel\u00e1mpago ibas echando reniegos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.- Es que ven\u00eda la corriente mu furiosa, se\u00f1or cura, que el agua le llegaba al pecho al burro, y yo empec\u00e9 a renegar: \u201cMe cachis en tal\u2026! \u00a1Por la vida de cual! \u2026\u201d con el fin de salvarnos, porque si empiezo a rezar y el burro se arrodilla, nos ahogamos los tres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alejo ha conseguido 150 pts. de las limosnas durante las \u00faltimas semanas y le parecen pocas a Don Froil\u00e1n (unos 286\u20ac actuales). Est\u00e1n haciendo cuentas:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 471.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.- M\u00e1s\u2026, m\u00e1s podr\u00eda haber trujido, pero, con perd\u00f3n de ust\u00e9, traigo, mejor dicho, traj\u00eda\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfQu\u00e9?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.- Es que no s\u00e9 c\u00f3mo se conjuga el verbo trajer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Yo, s\u00ed. No gast\u00e1ndote lo que no es tuyo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ha pasado Alejo por Navas del Risco, Villacast\u00edn del Monte, Hontanares de la Sierra, el Robledal, Zarzalejo, Boceguillas\u2026 Arniches va transformando los nombres de los pueblos por donde pasa Alejo; incluso une otros que existen, pero que era impensable recorrer esas distancias en burro, como los 140 km que hay entre Zarzalejo y Boceguillas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al final don Froil\u00e1n decide prescindir del borracho Alejo. Se queda \u00e9ste lamentando su mala suerte con Camila, y echa la culpa al santo, que ya lleva dos meses sin hacer milagros; ya pod\u00eda hacer, contin\u00faa lament\u00e1ndose, que los tenderos den el peso justo, que los yernos se quieran, y las suegras\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 998: <em>A\u00f1adiendo una de las costumbres propias de su tiempo, Arniches vuelve a quejarse de las estafas continuas que ocurr\u00edan en las tiendas, donde los tenderos estafaban con el peso todo lo que pod\u00edan.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n manda a\u00a0 Tob\u00edas, que vaya a casa de don Fructuoso, donde est\u00e1 Don Custodio, y que se acerque ahora. Tob\u00edas sale y se encuentra con Rufa que le invita a comer a su casa\u2026, que no tienen nada\u2026, as\u00ed que venga con lo que le den y lo comparten.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En esto llega Aniceto preguntando por Rosa. Sale \u00e9sta y le explica que necesita amor y justicia. Aniceto sigue en sus trece: ella le ha puesto en rid\u00edculo con los Ojeda y no la perdona ni la reconoce como hija. Punto. Rosa le pide caridad y Aniceto le suelta que la caridad es la peste del mundo: \u201cCaridad, a nadie. Ca uno que se viva en su tristeza, que el dolor es el que hace buscar el remedio\u201d. Rosita le contesta que entonces deber\u00e1 ir sola por el mundo. Aniceto piensa que es lo mejor: \u201cIr solo en la vida, es mejor, porque es ir decidido. Nadie pue torcer tu camino. Si llegas u no llegas al remate, es cosa tuya\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 999: <em>Arniches aprovecha a poner en boca del personaje m\u00e1s oscuro de la obra, las palabras e ideas de las personas que no cuentan con los dem\u00e1s para nada: \u201cCada uno que se viva en su tristeza, que el dolor es el que hace buscar el remedio; ir solo en la vida, es mejor, porque es ir decidido. Nadie pue torcer tu camino. Si llegas u no llegas al remate, es cosa tuya.\u201d Son mensajes de insolidaridad que quiere que sean desterrados por una sociedad rural en la que desde tiempo ancestral todos necesitaban la ayuda de otros. Tenemos por un lado un individualismo feroz y por otro lado unos sentimientos generados por el odio.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Rosita, que no ha conseguido nada, se va llorando y sale Don Froil\u00e1n como una furia:<\/p>\n<p>-\u00a1Es ust\u00e9 un miserable! \u00a1Un infame! \u2013le espeta.<\/p>\n<p>-\u00a1Poco a poco!&#8230;-responde Aniceto.<\/p>\n<p>-\u00bfC\u00f3mo poco a poco?&#8230; \u00a1Si alguna vez siente uno que la palabra no sea un rayo para poderla fulminar contra un malvado, es ahora!&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1El rayo no hace da\u00f1o a las pe\u00f1as!&#8230;<\/p>\n<p>-Ni a los miserables, que tienen el coraz\u00f3n de roca.<\/p>\n<p>-Insultos que vienen de faldas, ni ofenden ni da\u00f1an \u2013suelta Aniceto, y justo en ese momento llega Alejo y se enfrenta a \u00e9l. Aniceto se muere de risa, lo coge por las solapas y se lo lleva fuera para romperle la cara. Don Froil\u00e1n lucha a brazo partido queriendo separarlos sin lograrlo. Se ve a trav\u00e9s de la ventana, la enorme figura de Aniceto, arrastrando como a un pelele al borracho de Alejo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 472.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena VII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras recibir una potente paliza, Aniceto con toda la ropa desgarrada, un ojo morado y sucio de barro entra en la casa y dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.-\u00a1Ya est\u00e1\u2026, ya est\u00e1!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfQu\u00e9 te ha hecho?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.- <em>(Como satisfecho.) <\/em>A m\u00ed, nada. Ya lo ve ust\u00e9. Nada. \u00a1Pero \u00e9l se ha llevao lo suyo!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfY qu\u00e9 es lo suyo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.-Una estaca as\u00ed de gorda\u2026<em>(Riendo forzadamente.) <\/em>Pero deje ust\u00e9, que se la ha llevao en cuatro pedazos\u2026 \u00a1El tonto, m\u2019ha dao en la cabeza y se le ha roto!&#8230; \u00a1Lo que me he re\u00eddo!&#8230; \u00a1Ja, ja, ja!&#8230;.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita dice en un aparte: \u201cHe tra\u00eddo a esta casa la desgracia, la guerra, el odio\u2026 \u00a1Ni un minuto m\u00e1s, Dios m\u00edo!&#8230;\u00a1Ahora mismo me voy de ella!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1000: <em>Arniches escribe por primera vez la palabra \u201cguerra\u201d. Rosita se cree la culpable de haber enfrentado a unos con otros, pero el odio germinaba en ambos bandos desde hac\u00eda mucho tiempo, y s\u00f3lo estaban esperando la espita que provocase el enfrentamiento.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>No ha tenido tiempo de reponerse y llega Tob\u00edas anunciando la llegada de Don Custodio seguido por las se\u00f1oras m\u00e1s beatas y don Ram\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Custodio asegura que viene con una comisi\u00f3n de paz para intermediar\u2026, pero Don Froil\u00e1n no acepta su mediaci\u00f3n. Y les dice que si acuden al se\u00f1or obispo, no se olviden de decirle\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.-\u2026que ni el caciquismo, ni la influencia, ni el dinero, ni el temor a discrepar de su opini\u00f3n, ni los gritos de las devotas, me arredran. Que a los altos que desobedezcan la Ley de Dios y a los bajos que brutalmente la escarnecen, les har\u00e9 cumplir con su deber\u2026 \u00a1Nada m\u00e1s!<\/p>\n<p>Nuevamente, los dos bandos han quedado retratados en las palabras del sacerdote: el caciquismo, el dinero y la influencia por un lado, y los gritos, las agresiones y los insultos por el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Han urdido un plan en el que calumnian a Rosita, tach\u00e1ndola de mujer de varios mozos del pueblo, por lo que no se le puede achacar del embarazo a Bernab\u00e9. Acudir\u00e1n al Obispo con toda esa informaci\u00f3n para lograr echar al cura del pueblo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena VIII)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Est\u00e1 bien. Ustedes recurran al Obispo. Yo a Dios. Y a ver qui\u00e9n gana. \u00a1Y a la calle!&#8230; \u00a1Pronto!&#8230; \u00a1Pronto!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se marchan todos y los dos hermanos se abrazan llorando, saben que los echar\u00e1n del pueblo, pero han decidido morir al lado de Rosita si es preciso: \u201cYo s\u00e9 que defiendo la causa de una ni\u00f1a infamada; pero si esto no fuera reconocido, sucumbir\u00e9, morir\u00e9 a su lado\u2026 \u00a1A su lado!&#8230;\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llaman a Rosita, pero ya no est\u00e1. Se ha ido. Ahora la tragedia es mayor. Rufa les cuenta que se ha marchado en la camioneta del t\u00edo Nicomedes. Ha dejado un ramo para la Virgen y una carta para Don Froil\u00e1n, en la que pide que Dios les pague todo el bien que le han hecho; pide que no la busquen, que no volver\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando a\u00fan el disgusto de la huida de Rosita no ha sido digerido, se presenta en casa Bernab\u00e9. Quiere que se excuse con su madre y don Froil\u00e1n se niega, le llama criminal a \u00e9l y a sus padres. Bernab\u00e9 amenaza con pegarle pero se contiene porque \u201clleva faldas\u201d. El Padre Pitillo se arranca la sotana, coge la estaca y le golpea al muchacho mientras \u00e9ste se esconde detr\u00e1s de los muebles. El cura no ceja, los muebles se van rompiendo y Bernab\u00e9 acaba huyendo por la ventana.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n pide que llamen a Don Custodio para que le confiese\u2026, en caso contrario no podr\u00eda consagrar. <em>Llorando amargamente. Cae de rodillas, y as\u00ed, de rodillas y con los brazos en alto, implorante, va andando hacia el reclinatorio y diciendo: \u201c\u00a1No, no me perdona!&#8230; \u00a1No me perdona!&#8230;\u201d. Queda humillado, sollozante y con la cabeza sobre los brazos, ante el Cristo crucificado. Baja el tel\u00f3n y termina el segundo acto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>El tercer acto nos muestra la misma decoraci\u00f3n del primero. <em>Es por la tarde, una tarde alegre y luminosa de domingo. Muy pr\u00f3ximo a la casa rectoral habr\u00e1 un carrito, sostenido sobre sus varas, y en el que se ver\u00e1n algunos peque\u00f1os muebles. Tob\u00edas estar\u00e1, de monaguillo a la puerta de la iglesia, con un manojo de llaves sujetas a una correa y sacudi\u00e9ndolas para producir ruido de aviso. Se escucha una voz cantando. (Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 291 (112)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Recevero de bueyes<\/p>\n<p>fuiste alg\u00fan d\u00eda,<\/p>\n<p>y ahora de ga\u00f1\u00e1n, tienes<\/p>\n<p>la bizarr\u00eda\u2026<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Hemos encontrado la palabra Revecero (111) que significa \u201cmozo que cuida del ganado del revezo\u201d. Es posible que Recevero sea la misma palabra pero mal dicha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Otro mozo canta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 291 (112)<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la ventana e mi moza<\/p>\n<p>tengo plantada una flor.<\/p>\n<p>Si el aire la bambolea,<\/p>\n<p>hasta aqu\u00ed llega el olor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Alejo comenta que ha visto a Bernab\u00e9 de Ojeda paseando del brazo de su padre: \u201cAmarillo como un cirio\u2026 Apenas pue caminar. \u00a1S\u2019ahuga del ansia!\u201d. Dicen que no se ha muerto de milagro tras la pu\u00f1alada recibida en Gumiel de Pinares. Se la dio Paco el Molina por besar a su mujer.<\/p>\n<p>-\u00a1Todos los \u201cguapos\u201d la pagan!&#8230; -comenta otro.<\/p>\n<p>Est\u00e1n hablando de los casos de mujeres deshonradas tanto por se\u00f1oritos como por mozos cuando ven a los Ojeda, padre e hijo paseando lentamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n sale, y pide ayuda a Alejo, que est\u00e1 bebiendo agua, para cargar unas sillas y una percha.<\/p>\n<p>\u2013Deje ust\u00e9 que me castigue el cuerpo, que bastante vino he beb\u00edo en este mundo. Quiero redimirme se\u00f1or cura. \u00a1A ust\u00e9 se lo debo!<\/p>\n<p>Camila sale con unas cacerolas que tira violentamente al carro mientras sigue despotricando contra las beatas que han conseguido echarlos. No se resigna a la adversidad de tenerse que marchar, y qu\u00e9 su hermano se r\u00eda de todo y no proteste.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- La adversidad, si la r\u00edes, la disminuyes; si la lloras, son dos tristezas\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1001: <em>\u201cLa adversidad, si la r\u00edes, la disminuyes; si la lloras, son dos tristezas\u2026\u201d Estas sabias palabras de don Froil\u00e1n, marcaron la vida de D. Carlos Arniches, que fue capaz de seguir haciendo re\u00edr incluso despu\u00e9s de recibir la dolorosa noticia de la muerte de su hija menor; que alab\u00f3 siempre a los c\u00f3micos que eran capaces de superar sus trances personales para seguir con la funci\u00f3n\u2026 Un hombre de principios. Un buen hombre.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Camila sigue gritando que no se va del pueblo sin que la oigan y \u201calgunas\u201d sin que la sientan. Alejo le da la raz\u00f3n y Don Froil\u00e1n le da un percherazo por animarla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega don Custodio. Es el sustituto de Don Froil\u00e1n. Le conmina a transigir\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III. Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Yo perdono, olvido, me resigno. De transigir, no s\u00e9\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON CUSTODIO.- Pero, es que, retiradas, como le han sido, a usted las licencias, se va ust\u00e9 a ver en el trance de pedir limosna. \u00a1Y eso!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00a1La pedir\u00e9!&#8230; \u00a1Tender la mano y decir: \u201cPor el amor de Dios\u201d\u2026, santo y bueno\u2026 Pero doblar el espinazo y decir: \u201cLo que ust\u00e9 mande, do\u00f1a Dolores\u2026\u201d. \u00a1No!&#8230; \u00a1Eso no!&#8230; Porque la limosna puede ser un mendrugo,\u00a0 pero el mandato puede ser una villan\u00eda\u2026 Nada, nada\u2026 Es mejor el pan duro y la conciencia tranquila.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1002: <em>La profundizaci\u00f3n sobre las normas de vida sigue imparable. Arniches vuelve a la carga con frases como: \u201cEs mejor el pan duro y la conciencia tranquila\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Custodio lo califica de \u201cextravagancia rom\u00e1ntica\u201d, y le pregunta: \u201c\u00bfEn qu\u00e9 conoce que la verdad es la suya?\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>DISCURSOS DE ARNICHES N\u00daMERO 32.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- En esta alegr\u00eda interior que siento\u2026 Todo lo que me pasa es triste. Estamos cargando un carrito con nuestros pobres mueblecillos, para salir esta tarde del pueblo, humillados y exonerados, a la misericordia de Dios\u2026 Y, sin embargo, de esa tristeza yo cada vez estoy m\u00e1s contento\u2026 \u00a1Tan contento, que no parece sino que han vuelto a mi alma\u2026 las risue\u00f1as alegr\u00edas infantiles, que me est\u00e1n convirtiendo en un chico!&#8230; \u00a1En un chico. Don Custodio, en un chico!&#8230; \u00a1Con decirle a ust\u00e9 que esta ma\u00f1ana, tomando el chocolate, he lamido la taza!&#8230; Y luego, como ya no llevo sotana, nos hemos puesto el santero y yo a jugar al paso\u2026 <em>(Riendo a todo re\u00edr.), <\/em>y al ir a saltar, \u00bfte acuerdas?, le he hecho un agach\u00f3n, que de poco se cae.<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>CAMILA.-Pues esa alegr\u00eda es porque t\u00fa eres un sacerdote verdadero\u2026; un sacerdote verdadero\u2026 \u00a1T\u00fa\u2026, t\u00fa!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1003: <em>Espectacular descripci\u00f3n de Arniches de la alegr\u00eda interior de un hombre, que puede parecer derrotado a los ojos de los hombres, pero que sale reforzado a los ojos de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Mensaje n\u00famero 1004: <em>No hay que dejar de prestar atenci\u00f3n a las palabras de Camila: \u201cEsa alegr\u00eda es porque t\u00fa eres un sacerdote verdadero\u201d. Carlos Arniches nos est\u00e1 diciendo que hab\u00eda, al menos, algunos sacerdotes verdaderos. \u00c9l personalmente conoci\u00f3 a este cura en \u00a0El Escorial (112). Es posible que nos est\u00e9 dejando el mensaje de que no todos los sacerdotes eran c\u00f3mo \u00e9l pensaba que deb\u00edan ser. Es una cr\u00edtica velada a la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CAMILA.-Y no como otros; de alzacuello almidonao y guantes impecables. <em>(Don Custodio se los quita.) <\/em>Lo \u00fanico impecable que tienen. Y no como otros\u2026, que\u2026 ni una gota de cera en la sotana\u2026 \u00a1Y \u00e9sos son curas!&#8230; Claro, como no rezan debajo de las l\u00e1mparas, no les cae el aceite.<\/p>\n<p>\u2026.<\/p>\n<p>DON CUSTODIO.-Yo, lo que le aconsejaba, se\u00f1ora Camila\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CAMILA.-S\u00ed. Que se pusiera a bien con los que ponen a Dios delante de su sal\u00fa y de su fortuna, pa que se las guarde, como un espantap\u00e1jaros\u2026<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CAMILA.-Pero eso no es ser un buen sacerdote. Sacerdote es el que no tiene m\u00e1s ley que la ley de Dios\u2026, y dentro de ella, \u00a1tos iguales!&#8230; \u00a1Los que visten sedas y los que llevan andrajos!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1005: <em>Arniches da en la clave de un grupo social que pone a Dios para que salvaguarde su salud y su fortuna. Han equivocado el sentido del amor de Dios. No es un espanta problemas de salud o de dinero; es un mensaje de amor infinito que no se puede ni vislumbrar en estos grupos sociales privilegiados. Esa iglesia del lado de los ricos, est\u00e1 siendo criticada por Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong>Alejo y Tob\u00edas se quedan criticando a Don Custodio y lo mal que lleva su parroquia.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 473.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena V)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ALEJO.-Con decite que una vez ten\u00eda una clase de dotrina y me dijo una tarde que fui all\u00e1 que desaminara a sus disc\u00edpulas, y me dice: \u201cPreg\u00fantela lo que quiera\u201d. Y yo voy y le pregunto: \u201cDime ni\u00f1a: \u00bfcu\u00e1les son los cuatro evangelistas?\u201d Y va me dice: \u201cLos cuatro evangelistas son tres: San Pedro y San Pablo\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TOB\u00cdAS.- \u00a1Atiza!&#8230; No s\u2019acord\u00f3 que son cinco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tob\u00edas le pide consejo para \u201cdimitir\u201d de monaguillo. No quiere seguir cuando se vaya don Froil\u00e1n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Alejo se va, Tob\u00edas descubre que hab\u00eda puesto vino en el botijo, y as\u00ed daba el pego de haber dejado el alcohol. (Truco empleado en la obra <em>Gazpacho Andaluz-1902, <\/em>por Mar\u00eda Virtudes primero y por Curro despu\u00e9s.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale do\u00f1a Visita de la Iglesia y se enzarza en una discusi\u00f3n con Camila. Acaban tir\u00e1ndose de los pelos. Do\u00f1a Visita pierde la peluca, la mantilla y el aud\u00edfono, y Camila se los da a Tob\u00edas para que se los ponga a San Acisclo\u2026 -era una promesa \u2013le dice.<\/p>\n<p>Tob\u00edas se acaba el vino del botijo de Alejo y mete vinagre. Alejo no ha visto nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En ese momento llega Don Custodio, Tob\u00edas se le acerca para explicarle que \u201cdimite\u201d de monaguillo. Alejo tambi\u00e9n \u201cdrimite\u201d de santero, y para celebrarlo coge el botijo y le da un trago que casi supone su muerte, y pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 me he tragao yo, que me abrasa el garguero?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n que le ve dudar y olfatear el botijo, le anima a que de un trago largo, largo\u2026, le insiste en que de un trago de media hora, que le de ese gusto\u2026 Alejo est\u00e1 pasado. Entonces Don Froil\u00e1n le pide a Tob\u00edas que le de ejemplo a Alejo, que coja el botijo y\u2026 \u00a1adelante!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena VIII.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TOB\u00cdAS.-Es que yo\u2026, bebo bastante bien; pero amos\u2026, pa ense\u00f1ar, no me comprometo\u2026, y, a m\u00e1s, que no tengo sed, y la verd\u00e1, se\u00f1or cura\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00a1Arriba!&#8230; \u00a1Que aprenda, que aprenda!&#8230; Anda\u2026 <em>(Le hace beber.) <\/em>Abre la boca\u2026, el chorrito dentro\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>TOB\u00cdAS.- \u00a1Puaffff!&#8230; \u00a1Puaffff!&#8230; <em>(Con asco.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- \u00bfT\u00fa tambi\u00e9n?&#8230; \u00a1Pues mirad c\u00f3mo bebe un cristiano de la clara linfa!&#8230; <em>(Bebe y deja el botijo asqueado.) <\/em>\u00a1Jes\u00fas!&#8230; \u00a1Santo Dios!&#8230;\u00a1Pero si esto es vinagre!&#8230; <em>(Huele.) <\/em>\u00a1Vinagre!&#8230; Pero \u00bfqu\u00e9 porras hab\u00e9is puesto en este botijo? \u00a1Condenaos!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siguen metiendo cosas en el carrito, ahora le toca al viol\u00edn, que dice que le servir\u00e1 para pedir limosna.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se queda solo Don Froil\u00e1n rezando la letan\u00eda <em>y\u00a0 aparece Rosita con un ni\u00f1o en brazos y el mant\u00f3n cubri\u00e9ndole la cabeza, para cobijar al ni\u00f1o, por detr\u00e1s de la fuente. La ilumina la luz rojiza del sol poniente y semeja la aparici\u00f3n de una virgen. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.-Mater admirabilis\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.-\u00a1Ora pro nobis!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- <em>(Maravillado y tembloroso como ante una visi\u00f3n celestial.) <\/em>Rosa\u2026, Rosita\u2026 \u00a1Hija m\u00eda!&#8230; \u00bfT\u00fa? \u00bfT\u00fa?&#8230; <em>(Va a abrazarla.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Rosita le cuenta el dolor padecido, las humillaciones, la maternidad, la hora suprema, los caminos, gente mala, gente caritativa\u2026, de todo. Ha vuelto porque sabe que le retiran las licencias a Don Froil\u00e1n. Rosita quiere ofrecerse ella a pedir limosna para evitarle al cura el mal trago.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le ha puesto a su hijo, de nombre, \u00c1ngel. Rosita sabe lo ocurrido a Bernab\u00e9, al que no guarda rencor. Se meten todos en casa y vemos a Alejo, Emeterio el burro, Tob\u00edas y a Aniceto acerc\u00e1ndose. Discuten sobre qui\u00e9n es el responsable de que el burro le haya soltado una coz, y sale Don Froil\u00e1n. Aniceto, completamente ruborizado, le comenta que ha venido a darle un abrazo al cura.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-He visto, en cambio, que ust\u00e9, en peque\u00f1o, es lo m\u00e1s grande que hay en este pueblo. \u00a1Duro, recio, endiablao, como yo! \u2013le suelta un emocionado Aniceto-. Que no se ha dejao ust\u00e9 de vencer por el oro ni por la influencia de los Ojeda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Froil\u00e1n le pide misericordia para Rosita y \u00c1ngel, pero Aniceto no se doblega y no perdona.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Aniceto mira al ni\u00f1o con cara hostil, pero vacila; se conmueve al fin.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211;<\/em>\u00a1G\u00fceno, rele\u00f1e!&#8230;\u00a1Maldita sea la\u2026! G\u00fceno, que haga lo que quiera\u2026 &#8211; y le permite ir a ver a Leandra, su madre.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se marcha Aniceto y el cura se mete en su casa, aparece Bernab\u00e9 que quiere hablar con Rosa. Le explica lo mal que lo ha pasado, que ha reflexionado mucho y que se siente culpable. Rosita le dice que no le guarda rencor pero que no le volver\u00e1 a querer nunca m\u00e1s. Bernab\u00e9 insiste y Rosita le explica el mal trago de inscribir a su hijo como \u201cde padre desconocido\u201d, y que as\u00ed seguir\u00e1. Le perdona pero no le quiere.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Los mozos y mozas salen a la plaza pidiendo al Padre Pitillo que no se vaya, incluso descargan el carro. Don Froil\u00e1n lo agradece pero insiste en que debe irse. En ese momento llega Don Custodio con una \u201ccomunicaci\u00f3n del Provisorato\u201d, en el que explican que los acusadores se han retractado y arrepentido, y piden que siga en el pueblo como sacerdote. Ellos pedir\u00e1n perd\u00f3n p\u00fablicamente en la iglesia. Le devuelven las licencias y le reponen en su cargo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Salen don Ram\u00f3n y Bernab\u00e9 de entre la gente, se arrodillan y piden perd\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Se\u00f1or Ojeda. Ya lo dijo Jes\u00fas: \u201cLos que se humillan, se ponen sobre mi coraz\u00f3n\u201d. <em>(Le abraza).<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Le da la mano a Aniceto y la otra a D. Ram\u00f3n y dice:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-As\u00ed; un extremo en cada lado, y yo, en medio. Y el d\u00eda que esta balanza est\u00e9 en el fiel\u2026se har\u00e1 la paz sobre la Tierra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con la cadena de acontecimientos finales, la alegr\u00eda vuelve a la vida de Don Froil\u00e1n y de sus feligreses, todos est\u00e1n felices y lanzan vivas al sacerdote, a lo que \u00e9l contesta:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena XV)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON FROIL\u00c1N.- Yo para vosotros quiero ser siempre el \u201cPadre Pitillo\u201d. Ya veis: una cosa liviana, menuda, breve, arde, que se consume en humo sutil, azul, que va siempre hacia arriba, camino del cielo. Ya veis: pitillo, una cosa tan peque\u00f1ita\u2026, \u00a1y qu\u00e9 destino tan alto!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Repican las campanas. Voces, alegr\u00eda. Le ponen en hombros. Se baja el tel\u00f3n y se acaba la obra.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4253\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/el-padre-pitillo-caratula-02-300x292.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"292\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/el-padre-pitillo-caratula-02-300x292.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/el-padre-pitillo-caratula-02.png 506w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4254\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-padre-Pitillo-caratula-03-204x300.png\" alt=\"\" width=\"204\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-padre-Pitillo-caratula-03-204x300.png 204w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-padre-Pitillo-caratula-03.png 394w\" sizes=\"auto, (max-width: 204px) 100vw, 204px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4255\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-caratula-04-212x300.png\" alt=\"\" width=\"212\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-caratula-04-212x300.png 212w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-caratula-04.png 408w\" sizes=\"auto, (max-width: 212px) 100vw, 212px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4256\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-con-los-ricos-300x169.png\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"169\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-con-los-ricos-300x169.png 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-con-los-ricos-1024x576.png 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-con-los-ricos-768x432.png 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/El-Padre-Pitillo-con-los-ricos.png 1031w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a href=\"http:\/\/www.filmafinity.com\">www.filmafinity.com<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Tras su \u00e9xito en el teatro se llev\u00f3 al cine en varias ocasiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 991: <em>La defensa de las madres solteras y adem\u00e1s mediada \u00e9sta por\u00a0 un sacerdote que se separa de la doctrina imperante de la Iglesia en ese momento.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 992: <em>Entre bromas y veras, Arniches se r\u00ede abiertamente del car\u00e1cter mercantilista de todas las actividades de la iglesia, si me pagas te saco un \u00e1nima de un ser querido del purgatorio, en \u201cLos Mostenses\u201d se pod\u00eda comprar las indulgencias de latigazos o de bastonazos, se pod\u00eda evitar la cuaresma\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 993: <em>Arniches nos ha descrito las dos Espa\u00f1as, \u201cuna casita con un huerto peque\u00f1ito, que daba a otro huerto muy grande, muy grande\u2026 A aquellos dos huertos los separaba una tapia bajita\u2026\u201d Las derechas opulentas con un huerto grande, las izquierdas con un huerto y una casa peque\u00f1a\u2026 Pero la historia contin\u00faa hacia el amor de los herederos de ambas Espa\u00f1as\u2026 \u00a1Qu\u00e9 bello hubiera sido todo si el amor hubiese podido con el odio!<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 994: <em>Rosita nos define el amor tal y como lo entend\u00eda Carlos Arniches: \u201cLe quiero m\u00e1s que al cielo y a la tierra juntos\u2026 Tanto como a mi vida, y no digo m\u00e1s porque quiero la vida para \u00e9l.\u201d<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 995: <em>Ese Arniches defensor de la vida engendrada desde el primer instante, vuelve a mostrarse poderoso con las respuestas que una jovencita, enamorada y embarazada, va desgranando con dulzura ante aun sacerdote hura\u00f1o que se va enterneciendo con el amor que \u00e9sta destila. El amor es superior a la honra; el hijo que est\u00e1 en las entra\u00f1as significar\u00e1 m\u00e1s flores para su vida; aunque la abandone, ella guardar\u00e1 el mejor recuerdo de su cari\u00f1o en su hijo\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 996: <em>\u201cLa alegr\u00eda que se quiere disfrutar con la desdicha ajena, destruyendo honras y atormentando corazones, es una infamia vil, y defenderla ser\u00eda una haza\u00f1a de miserables\u201d. Esta <\/em>\u00a0<em>denuncia a las actividades de los hijos de los ricos sin reparar en sus consecuencias es una constante en la vida de Arniches. El Honor hay que defenderlo siempre, en los momentos buenos y en los malos<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 997: <em>No pod\u00eda haberse expresado mejor el pensamiento de Arniches: \u201ccuando me tropiezo con gente indigna que agravia a una desgraciada llam\u00e1ndola perdularia y golfa, y disculpa a un seductor profesional\u201d, los increpa y los maldice. La capacidad de los caciques para retorcer los hechos y hacer que se les vuelvan favorables es infinita.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 998: <em>A\u00f1adiendo una de las costumbres propias de su tiempo, Arniches vuelve a quejarse de las estafas continuas que ocurr\u00edan en las tiendas, donde los tenderos enga\u00f1aban con el peso todo lo que pod\u00edan.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 999: <em>Arniches aprovecha a poner en boca del personaje m\u00e1s oscuro de la obra, las palabras e ideas de las personas que no cuentan con los dem\u00e1s para nada: \u201cCada uno que se viva en su tristeza, que el dolor es el que hace buscar el remedio; ir solo en la vida, es mejor, porque es ir decidido. Nadie pue torcer tu camino. Si llegas u no llegas al remate, es cosa tuya.\u201d Son mensajes de insolidaridad que quiere que sean desterrados por una sociedad rural en la que desde tiempo ancestral todos necesitaban la ayuda de otros. Tenemos por un lado un individualismo feroz y por otro lado unos sentimientos generados por el odio.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.000: <em>Arniches escribe por primera vez la palabra \u201cguerra\u201d. Rosita se cree la culpable de haber enfrentado a unos con otros, pero el odio germinaba en ambos bandos desde hac\u00eda mucho tiempo, y s\u00f3lo estaban esperando la espita que provocase el enfrentamiento.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.001: <em>\u201cLa adversidad, si la r\u00edes, la disminuyes; si la lloras, son dos tristezas\u2026\u201d Estas sabias palabras de don Froil\u00e1n, marcaron la vida de D. Carlos Arniches, que fue capaz de seguir haciendo re\u00edr incluso despu\u00e9s de perderlo todo en la guerra; que alab\u00f3 siempre a los c\u00f3micos que eran capaces de superar sus trances personales para seguir con la funci\u00f3n\u2026 Un hombre de principios. Un buen hombre.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.002: <em>La profundizaci\u00f3n sobre las normas de vida sigue imparable. Arniches vuelve a la carga con frases como: \u201cEs mejor el pan duro y la conciencia tranquila.\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.003: <em>Espectacular descripci\u00f3n de Arniches de la alegr\u00eda interior de un hombre, que puede parecer derrotado a los ojos de los hombres, pero que sale reforzado a los ojos de Dios.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.004: <em>No hay que dejar de prestar atenci\u00f3n a las palabras de Camila: \u201cEsa alegr\u00eda es porque t\u00fa eres un sacerdote verdadero\u201d. Carlos Arniches nos est\u00e1 diciendo que hab\u00eda, al menos, algunos sacerdotes verdaderos. \u00c9l personalmente conoci\u00f3 a este cura en \u00a0Hortaleza. Es posible que nos est\u00e9 dejando el mensaje de que no todos los sacerdotes eran c\u00f3mo \u00e9l pensaba que deb\u00edan ser. Es una cr\u00edtica velada a la Iglesia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.005: <em>Arniches da en la clave de un grupo social que pone a Dios para que salvaguarde su salud y su fortuna. Han equivocado el sentido del amor de Dios. No es un espanta problemas de salud o de dinero; es un mensaje de amor infinito que no se puede ni vislumbrar en estos grupos sociales privilegiados. Esa iglesia del lado de los ricos, est\u00e1 siendo criticada por Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1.006: <em>El final de la obra con el sacerdote cogiendo las manos de las derechas y de las izquierdas, y pronunciando la frase: \u201cY el d\u00eda que esta balanza est\u00e9 en el fiel\u2026se har\u00e1 la paz sobre la Tierra\u201d, nos est\u00e1 diciendo que en el pensamiento de Carlos Arniches no hab\u00eda otra soluci\u00f3n al conflicto que la reconciliaci\u00f3n, las dos partes deber\u00edan pedir perd\u00f3n y renunciar a parte de sus pretensiones.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL PADRE PITILLO \u00a0 \u00a0O \u00a0 LA DENUNCIA DEL MALTRATO DE LA SOCIEDAD A LAS MADRES SOLTERAS \u00a0 &nbsp; Esta obra la comenz\u00f3 a escribir en plena huida de Espa\u00f1a en Julio de 1936. Los primeros apuntes de la obra fueron escritos en El Escorial, en 1936, antes de iniciarse \u201cla revoluci\u00f3n\u201d. Durante ese verano&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/04\/15\/obra-numero-195-el-padre-pitillo\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[404,178,134,181,208,212,139,466,347,133,106,278],"tags":[477],"class_list":["post-4250","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1920-1937-el-arniches-mas-poderoso","category-arniches-y-el-amor","category-arniches-y-el-feminismo","category-arniches-y-el-honor","category-arniches-y-la-iglesia","category-arniches-y-la-politica","category-el-matrimonio-de-conveniencia","category-etapa-de-critica-religiosa","category-etapa-de-critica-social","category-etapa-feminista","category-etapa-politica","category-etapa-social","tag-el-padre-pitillo"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4250","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4250"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4250\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4257,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4250\/revisions\/4257"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4250"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4250"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4250"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}