{"id":4387,"date":"2023-07-07T06:48:22","date_gmt":"2023-07-07T06:48:22","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4387"},"modified":"2023-07-07T06:48:22","modified_gmt":"2023-07-07T06:48:22","slug":"obra-numero-206-el-hombrecillo","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/07\/07\/obra-numero-206-el-hombrecillo\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 206: EL HOMBRECILLO"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>EL HOMBRECILLO<\/em><\/strong><strong>. <\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong>EL TRIUNFO DE UN DISCAPACITADO EN UNA SOCIEDAD QUE LOS OCULTABA<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4388\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-216x300.jpg\" alt=\"\" width=\"216\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-216x300.jpg 216w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-737x1024.jpg 737w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-768x1067.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-1106x1536.jpg 1106w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-1475x2048.jpg 1475w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/07\/EL-HOMBRECILLO-CARATULA-scaled.jpg 1843w\" sizes=\"auto, (max-width: 216px) 100vw, 216px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Archivo Familiar. Doc. N\u00ba 148-1)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Estrena esta obra en Barcelona el 10 de diciembre de 1941. Es su obra en solitario n\u00famero 88 y pertenece a su Etapa de Cr\u00edtica Social y Etapa Rural. Carlos Arniches la denomina Tragicomedia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Descubrimos a un Carlos Arniches adelantado a su tiempo. El personaje principal de esta obra es un discapacitado, un ser contrahecho, feo, despreciado por todos, privado de educaci\u00f3n debido a las burlas de los dem\u00e1s ni\u00f1os, <em>llamado<\/em> \u201cel bicho\u201d por sus propios hermanastros\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, cuando todo se desmorona, cuando la ruina se apodera de la casa que les vio nacer, es \u00e9l el que evita que su padre se suicide, es \u00e9l el que levanta de nuevo la hacienda, es el que se resigna a perder al amor de su vida y que contin\u00faa resignado su destino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor toma sucesos de su propia vida para dar forma a la historia de <em>El Hombrecillo. <\/em>Gumersindo, a quien todos llaman Sindo, tiene dos hermanastros buenos mozos y bien parecidos, todo lo contrario de \u00e9l. Estos dos buenos mozos est\u00e1n en Madrid dilapidando la fortuna del padre, Mart\u00edn, a quien enga\u00f1an diciendo que estudian Derecho y Medicina y en 7 a\u00f1os a\u00fan no han pasado del primer curso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>\u00a1C\u00f3mo recuerda al primer a\u00f1o de estancia en Madrid de nuestro autor, en el que no pis\u00f3 las aulas de la Facultad de Derecho que le sufragaba su t\u00eda Asunci\u00f3n!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Siguiendo a Mikel de Barr\u00f3n, Director Gerente de Futubide, Fundaci\u00f3n\u00a0 para la tutela de las personas con discapacidad: <em>La obra refleja una realidad, que aunque en menor medida, puede seguir ocurriendo actualmente. A las personas con discapacidad se le considera de menos sin valorar verdaderamente sus capacidades, la tendencia es destacar lo que les genera m\u00e1s dificultades. El esfuerzo de la Sociedad tiene que centrarse en proporcionar los apoyos necesarios para que este colectivo participe de pleno derecho. Partimos de que la discapacidad no est\u00e1 en las personas, si no en un entorno no adaptado para todos. El modelo de apoyos que faciliten la participaci\u00f3n de todas las personas fue reconocido oficialmente en la Convenci\u00f3n Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, aprobado por la ONU en el a\u00f1o 2006 y ratificado por Espa\u00f1a en el 2008. Como muestra la obra de Carlos Arniches, ya en 1941, una persona que socialmente est\u00e1 infravalorada, es la que finalmente levanta la hacienda y se enfrenta con el futuro. Adem\u00e1s tambi\u00e9n refleja otra importarte realidad que vivimos actualmente, la de juzgar alguien por su aspecto o discapacidad y no por sus valores reales.<\/em><\/p>\n<p><em>El planteamiento que defendemos las entidades de apoyo a la personas con discapacidad comparte esta visi\u00f3n, todas las personas somos capaces, solo es necesario contar con un entorno accesible. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carlos Arniches nos muestra en esta obra a la DESGRACIA, con may\u00fasculas, y la posibilidad de redenci\u00f3n. Por un lado, la desgracia de Sindo, de su fealdad que es redimido por el amor de Malena, y por otro lado, la desgracia de Mart\u00edn, al que sus hijos le dejan en la ruina, y que es salvado por el propio Sindo, que evita su suicido y promete quedarse a su lado para levantar la hacienda con el sudor de su frente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La obra comienza\u00a0 con la dedicatoria a su nieto Eduardo Ugarte Arniches. Es el nieto mayor de la familia. Ya han nacido todos sus nietos: Eduardo y Beatriz Ugarte; Pepe, Teresa y Fernando Bergam\u00edn, y la menor, nacida hace solo 3 a\u00f1os, hija de su hijo segundo, Pepe, que se llama Paloma Arniches y a la que fue a conocer en 1940. Tendremos la suerte de poder contar con una an\u00e9cdota llegada desde el pasado hasta nosotros y que fue la primera conversaci\u00f3n seria que tuvo con su nieta menor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En las navidades del a\u00f1o 1939 viajaron a Par\u00eds y pudo hablar con los cinco nietos que estaban all\u00ed exilados. Se interes\u00f3 por sus clases, por sus notas, y despu\u00e9s le dedic\u00f3 esta obra a su nieto mayor con las siguientes palabras:<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u201cA Eduardito Ugarte Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 A ti, el mayor de mis nietos alejado de nuestro hogar por el destino, te env\u00edo entre las p\u00e1ginas de este libro todos los besos de mi alma.\u201d<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Tu Abuelo,<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Carlos<\/em><\/p>\n<p><em>Madrid 25 de Febrero de 1942.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En el primer acto vemos un caser\u00edo lejano a la izquierda junto a un cerrillo con tres cruces. A la derecha una tapia blanca que hace \u00e1ngulo con una puertecilla. Figura ser la cerca de la huerta de una casa de labor. Al fondo a la izquierda, se ve la bajada sinuosa de un monte con unos pe\u00f1ascos sombreados por un \u00e1rbol corpulento.\u00a0 De las pe\u00f1as se ve manar un hilo de agua clara, que mantiene el caudal de una fuentecilla. Lugar ameno y pintoresco.\u00a0 Es una ma\u00f1ana primaveral de sol radiante. Al levantarse el tel\u00f3n aparece el lugar desierto. Se escucha el canto de alg\u00fan p\u00e1jaro montaraz, y, muy lejano, el ladrido de un perro. Sale de casa la T\u00eda Barullo y despu\u00e9s el T\u00edo Modorro. (Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>El T\u00edo Modorro da seis pasos y se tiene que sentar junto a su hermana, la T\u00eda Barullo, \u201ca descansar\u201d. Hoy vienen a cazar el Marqu\u00e9s de Montearo con sus hijas, invitado por don Mart\u00edn y sus hijos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Micaela y Malena han visto c\u00f3mo un cazador ha dejado herida a una paloma, y la esconde dentro de su blusa para que no la vea.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Malena, que es una reci\u00e9n llegada al pueblo, llama a Sindo a voces y se esconde, solo para re\u00edrse de c\u00f3mo la busca. Sindo es Gumersindo, es hijo de don Mart\u00edn y de una criada ya fallecida, pero vive en casa de los criados, apartado, como un bicho, porque su inteligencia es l\u00edmite y su cuerpo contrahecho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Sindo, <em>mozo de 23 a\u00f1os, zambo, corcoveta, de grotesca figura; con el pelo revuelto, gesto amargo y ce\u00f1udo. Viste con pantal\u00f3n de pana, faja y camisa blanca; calza botas de cuero. Sale jadeante, fatigoso, apenas puede hablar. Mira de un lado a otro. Con rabia. (Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Sindo, cansado de no encontrar a nadie, se vuelve a sentar, y entonces aparece ri\u00e9ndose Malena. \u00c9l no sabe si enfadarse a o re\u00edrse tambi\u00e9n con ella. Malena le cuenta que ha venido de Molinos del R\u00edo y a la muerte de su madre ha venido a vivir con su t\u00eda Tanasia. Sindo quiere que se quede a servir en su casa, y le pregunta si \u201csirve\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 491.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MALENA.- \u2026porque ice mi t\u00eda que yo arreglo una habitaci\u00f3n y too lo dejo en su sitio: las telara\u00f1as en la par\u00e9, el polvo en los muebles y las colillas en el suelo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le cuenta que es experta en perforar los huevos con un agujero arriba y otro abajo y sorb\u00e9rselos. (Lo mismo que hac\u00eda el T\u00edo Miserias hace dos a\u00f1os.) Malena le pregunta por \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 184.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.-Pues soy\u2026, pues naa; porque as\u00ed gran fuerza pal manejo d\u2019una yunta no tengo; y hacer cosas de estudie, de as\u00ed de caeza, no s\u00e9, porque no man estru\u00eddo. \u00a1Como siempre he s\u00edo tan esmirriao y los chicos se burlaban de m\u00ed en la escuela, no quise ir; pero el se\u00f1or cura me ense\u00f1\u00f3 a leer y cuentas, y de agradecido le ayudo a la misa, cuido el Calvario y le saco el perro a que\u2026, a que haga lo que quiera. Amos, que ser, no soy naa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MALENA.- \u00a1Pero simp\u00e1tico, s\u00ed!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- <em>(Emocionado.) <\/em>\u00bfYo? \u00bfSimp\u00e1tico?&#8230; \u00a1Huy esta chica!&#8230; Pos ahora te voy a icir a ti una cosa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MALENA.- \u00bfQu\u00e9 cosa?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- Que ahora mismo siento yo como un deseo de ser algo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1103: <em>La capacidad de observaci\u00f3n de Arniches es infinita. Ha plasmado la personalidad de este personaje disminuido tanto ps\u00edquicamente como f\u00edsicamente a la perfecci\u00f3n. Primero lo presenta tosco frente a la sociedad que lo atemoriza. Despu\u00e9s se muestra bueno y vulnerable ante la primera muestra de cari\u00f1o. Relata su vida en la que reflexiona sobre la falta de instrucci\u00f3n como la causa de no poder estudiar; adem\u00e1s, nos cuenta las burlas sufridas en la escuela, lo que hoy denominar\u00edamos \u201cbullyng\u201d, y despu\u00e9s el alma agradecida a quien se dign\u00f3 a ense\u00f1arle un poco. Proteger\u00e1 y cuidar\u00e1 a quien le ayude hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida, lo har\u00e1 sin medida, y podr\u00eda entregar por ella su \u00faltimo aliento, as\u00ed es como aman.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Malena provoca su risa, le da vueltas, le promete bailar con \u00e9l en la fiesta\u2026 y se va corriendo. Ha despertado el lado m\u00e1s maravilloso de Sindo, algo que nadie hab\u00eda hecho en 23 a\u00f1os\u2026 Ensaya rid\u00edculamente a cantar y a bailar la jota\u2026, s\u00f3lo quiere que le quieran y en Malena tiene una oportunidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale la T\u00eda Barullo y lo ve danzando y llorando de felicidad. Pronto dice que no hay nada que hacer, y se pregunta:<\/p>\n<p>-\u00bfPor qu\u00e9 mis hermanos son dos mozos tan cabales y tan cumpl\u00edos y yo, del mismo padre\u2026?<\/p>\n<p>&#8211; \u00a1Vales t\u00fa cincuenta mil veces m\u00e1s que ellos! \u2013ataja la T\u00eda Barullo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le dice que ellos son la causa de la ruina de su padre; que \u00e9l es m\u00e1s bueno que un ba\u00fal, del que se saca todo lo que tiene y no rechista\u2026 Sindo est\u00e1 lanzado y le pregunta si \u00e9l podr\u00eda enamorar a una chica, a lo que la T\u00eda Barullo le contesta afirmativamente, y \u00e9l se va bailando de felicidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Mart\u00edn pregunta a la T\u00eda Barullo por la alegr\u00eda mostrada por \u201cel hombrecillo\u201d. \u00c9sta aprovecha para echarle en cara el abandono en el que lo ha tenido; el exceso de atenci\u00f3n que ha prestado a los otros dos, y la ruina de su hacienda por haber desatendido los campos\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Mart\u00edn lo aguanta estoicamente y pregunta por don Onofre, el administrador, y la T\u00eda Barullo le cuenta que le ver\u00e1 en el \u201cPradillo\u201d.<\/p>\n<p>Llegan los cazadores y de un tiro mal dirigido, \u00a1el Marqu\u00e9s acierta en Sindo! Cuando sale protestando por la perdigonada explican que es su hermano pero menos, que es un hombrecillo, un asilvestrado, un montaraz\u2026, todos hacen burla del aspecto de Sindo y \u00e9ste se va. Los dem\u00e1s contin\u00faan con la caza y don Mart\u00edn se queda a vigilar el almuerzo.<\/p>\n<p>(Acto I, Escena VII)<\/p>\n<p>Aparece Onofre, un excelente secundario de Arniches con su forma de terminar las frases muy caracter\u00edstica:<\/p>\n<p>-Bueno, pero no te asustes\u2026, porque vamos, la cosa no es para asustarse. \u00a1Es para morirse de un berrinche! No me gustan los pa\u00f1os calientes, \u00a1qu\u00e9 diantre! \u2013exclama Onofre antes de pasar al meollo de la cuesti\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le cuenta c\u00f3mo sus hijos han despilfarrado su patrimonio y no han cursado la carrera que dec\u00edan cursar. Gonzalo s\u00f3lo ha superado primero de carrera de derecho y lleva 7 a\u00f1os estudiando. Juan Manuel no se ha llegado a matricular nunca en medicina.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Onofre siempre le hab\u00eda recomendado que hiciera buenos labradores a sus hijos, que tan importantes son los buenos abogados y buenos m\u00e9dicos como los buenos labradores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1104: <em>Arniches da prestigio a un trabajador de la tierra al compararlo con un m\u00e9dico o con un abogado; se da cuenta de la importancia del sector primario en una sociedad de servicios; sin labradores no hay nada, ni abogados ni m\u00e9dicos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don El\u00edas vendr\u00e1 del juzgado a ejecutar el embargo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Mart\u00edn decide hablar con sus hijos y en lugar de abroncarles se echa a s\u00ed mismo la culpa de todo. Ellos se envalentonan y lo increpan. Don Mart\u00edn lo acepta y se mortifica.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El padre se va y los hijos planifican su futuro cas\u00e1ndose uno con Luchi y otro con Nati, otra chica rica de Madrid.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Malena preguntando por la T\u00eda Barullo y Gonzalo se queda prendado de ella. Tontea con ella mientras manda a la T\u00eda Barullo a casa. Al final la fuerza para besarla y ella llama a Sindo para que la defienda. La fuerza y la besa antes que Sindo pueda evitarlo y se va. Quedan enfrentados Gonzalo y Sindo. Malena vuelve para impedir que se maten y Gonzalo se la lleva sin que Sindo puede hacer nada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sindo es sujetado por la T\u00eda Barullo para que no siga a su hermano y llora amargamente haber perdido al \u00fanico amor de su vida. \u00a0Al tiempo llega Don Mart\u00edn que le da las llaves a la T\u00eda Barullo para que conduzca al Juez por donde precise para hacer el embargo\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Mart\u00edn se prepara para suicidarse con la escopeta\u2026, y en esto que llega Sindo le arrebata la escopeta, dispara dos veces al aire y el padre le pregunta:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 haces?<\/p>\n<p>-\u00a1Matar a la muerte! \u2013responde Sindo.<\/p>\n<p>-\u00a1Hijo, se ha hundido nuestra casa!<\/p>\n<p>-\u00a1No le hace, padre! \u00a1Ust\u00e9 y yo, a vivir!&#8230; \u2013le dice Sindo exaltado-, \u00a1Pong\u00e1monos de cara al Calvario\u2026, y la fe nos dar\u00e1 el \u00e1nimo!<\/p>\n<p>-\u00a1Pero nuestra casa en ruinas, hijo m\u00edo!&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1Yo la volver\u00e9 a levantar, piedra a piedra!<\/p>\n<p>-\u00bfT\u00fa?<\/p>\n<p>-\u00a1Yo!&#8230; Lo que los hombres han echao al suelo, lo volver\u00e1 a levantar el Hombrecillo\u2026 \u00a1Lo juro\u2026 por estas cruces!<\/p>\n<p>-\u00a1A\u00fan le queda a ust\u00e9 un hijo! \u2013dice la T\u00eda Barullo.<\/p>\n<p>-\u00a1Yo me quedo, padre! \u2013<em>se abrazan llorando y se proyecta en la pared la imagen de este abrazo<\/em>.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Espectacular final del primer acto que ha conseguido sobrecogernos de emoci\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto nos muestra <em>un patio descubierto de una gran casa de labor en Castilla. Fachada posterior de la casa con su puerta de acceso por la derecha del actor. A la izquierda, corralizas y habitaciones para la ga\u00f1an\u00eda. Al foro, tapiales altos con puerta para carros. Todo enlucido. En el centro, bajo una morera, un pozo con roldana, cubo y pila de lavar. Horizonte de campo. A\u00fan no ha amanecido. La escena, sola. Se inicia en el oriente la claridad del alba. Cantan las alondras; se escucha el cacareo de un gallo y suena lejos el campanillo de unas monjas llamando a misa primera. El d\u00eda, que empieza. Han pasado tres a\u00f1os desde el primer acto. Sindo, en traje de hombre de campo acomodado, sale por la puerta de la derecha que pertenece a la casa. Se persigna, se pone el sombrero, abre el portal\u00f3n del foro y luego palmotea, como llamando. Les llama por sus nombres para que salgan: \u00a1Canijo!, \u00a1T\u00edo Terrones!, \u00a1Polvorilla! \u00a1T\u00edo Modorrro! \u00a1T\u00eda Barullo!, \u00a1Sidora!&#8230;<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Organiza las tareas de todos. Todos van acatando las \u00f3rdenes con ciertas quejas. Polvorilla es el m\u00e1s dispuesto pero se va equivocando en el orden que tiene que hacerlo. El T\u00edo Modorro no termina de despertarse. El idioma estimula a Carlos Arniches para hacer el chiste.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 492.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO MODORRO.- \u00a1Por Dios, que estoy en pa\u00f1os menores!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- Ya se los alargaremos. \u00a1Hale! <em>(Le empuja hacia la pila.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>T\u00cdO MODORRO.- \u00a1Que esto no se hace con un cristiano, caray!&#8230; \u00a1Sacame desnudo, con lo vergonzoso que soy!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- Yo le vestir\u00e9 a ust\u00e9 en un santiam\u00e9n. Primero, la \u201ctoil\u00e9\u201d. Meta ust\u00e9 la caeza en el cubo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO MODORRO.- \u00bfY si estornudo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00a1Te sonas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- <em>(Que le ha puesto la cabeza en la pila y le ha echado el cubo por la cabeza.) <\/em>Y ahora, a secase. <em>(Se la envuelve en un saco.) <\/em>\u00a1Hala!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO MODORRO.- <em>(Con la voz temblona por la impresi\u00f3n fr\u00eda.) <\/em>\u00a1Amos\u2026, que esto es una here\u2026, una here\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00bfUna ere?&#8230; \u00a1Pues parece una jota\u2026, por lo que bailas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando sale el T\u00edo Modorro en calzoncillos a empujones y se queja de que lo sacan en pa\u00f1os menores, Arniches no contin\u00faa la respuesta de Sindo sobre lo dormil\u00f3n y poco cumplidor que es, sino que la \u00faltima palabra de la frase, \u201cmenores\u201d, le provoca la respuesta: \u201cYa los alargaremos\u201d. Genial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la queja de que le saca desnudo, le responde que ya lo vestir\u00e1.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al intento de decir que lo que hacen con \u00e9l es una \u201cherej\u00eda\u201d, Arniches lo trastoca a letras, y \u201chere\u201d se convierte en la letra \u201cr\u201d, con lo que la respuesta es otra letra, la \u201cj\u201d, que ahora se convierte en un baile. Arniches no puede parar, est\u00e1 constantemente sinti\u00e9ndose provocado por el idioma, por el doble sentido. Estoy seguro que todo este proceso, le hac\u00eda sonre\u00edr, le hac\u00eda gracia, y eso le provocaba seguir escribiendo. Cada nuevo personaje, cada nueva situaci\u00f3n, le iba a provocar una gracia distinta, incluso hasta para \u00e9l. La magia de la creatividad le atrap\u00f3 hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando se van todos de escena la T\u00eda Barullo comenta el tremendo cambio que ha experimentado Sindo, de ser un \u201cbicho\u201d a ser el \u201ccapataz\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Falsa apreciaci\u00f3n; Sindo ten\u00eda las mismas capacidades que ahora, solo que el medio le era hostil, en cuanto desaparecen sus hermanos, se le respeta y hasta su padre le otorga su confianza, hace lo que mejor sabe hacer: las tareas del campo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La T\u00eda Barullo le recrimina que no para nunca, que est\u00e1 levantando la hacienda pero que debe parar un poco.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.-En el trebajo, el que para, pierde.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1105: <em>\u201cEn el trabajo, el que para, pierde.\u201d Este es el lema de Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Solo piensa en reponer a su padre y a sus hermanos de lo que es suyo. No guarda rencor de Malena por no querer a un jorobado\u2026<\/p>\n<p>-Las jorobas del alma son las que hay que mirar \u2013apunta la T\u00eda Barullo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1106: <em>\u201cLas jorobas del alma son las que hay que mirar\u201d. Esta maravillosa frase de la T\u00eda Barullo es lo que destaca la obra: no mires su f\u00edsico, mira su alma; entonces te das cuenta de por qu\u00e9 te ganan.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><strong>POEMAS DE ARNICHES N\u00daMERO 298 (119)<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena XI.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Virgen, si saco este pez,<\/p>\n<p>de aceite ofrezco un cuartillo.<\/p>\n<p>Y despu\u00e9s que lo saqu\u00e9:<\/p>\n<p>Virgen Santa, pa fre\u00edlo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta copla que se encuentra manuscrita en el apartado de FRASES Y POES\u00cdAS, guardado en la Fundaci\u00f3n Llum de Alicante (126), se la canta la T\u00eda Barullo a Micaela cuando viene a pedirle un cuartillo de aceite por que su padre ha pescado una trucha.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 493. <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena XI.)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- Lo malo tuyo\u2026 <em>(Est\u00e1 buscando una moza para que Sindo olvide a Malena.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MICAELA.- \u00bfQu\u00e9 es?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- Que ties unos ojos tan peque\u00f1os, que miras a un grano de trigo y no lo ves entero.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MICAELA.- Es que yo, lo que no abarco de una, lo miro en veces. <em>(Vase.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00a1Pero qu\u00e9 resalada es esta tonta!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Onofre, que aparece jadeante, habla con Sindo sobre la llegada al pueblo de sus hermanos. Le pone al tanto del plan que ha urdido don El\u00edas: los hermanos quieren pedir el compartir la administraci\u00f3n de la finca y sus beneficios. Hasta aqu\u00ed todo bien. El objeto final es volver a arruinar la casa y que don El\u00edas se la quede definitivamente.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando abandonan la escena don Onofre y Sindo, aparecen Juan Manuel, Gonzalo y don El\u00edas. Est\u00e1n impresionados por el estado de la casa, los reba\u00f1os y los campos en producci\u00f3n\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1y todo hecho por ese bichejo!-, dice Gonzalo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don El\u00edas, como buen secundario de Arniches, tiene una caracter\u00edstica en su l\u00e9xico, habla siempre terminando en diminutivos. Es el mismo tono que el usurero Carballo en la obra <em>El \u00faltimo mono.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 185.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena XIII.)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>DON EL\u00cdAS.- \u00a1Pues claro! \u00a1Le quit\u00e1is el poder, me lo dais a m\u00ed! Yo os se\u00f1alo, por de pronto, una peque\u00f1a rentita. \u00a1Peque\u00f1a, claro, porque las cosas!&#8230; Pero el caso es que vay\u00e1is viviendo. Y luego se deduce\u2026, con un peque\u00f1o tantito por ciento\u2026, nada. Porque as\u00ed no pod\u00e9is seguir. \u00c9l, due\u00f1o de todo esto, y vosotros\u2026 \u00bfQu\u00e9 porvenir es el vuestro?&#8230; El hambre, el hospitalillo\u2026, el campo santito\u2026 \u00a1Una infamia, hijitos! Era para\u2026 Pero no me hag\u00e1is caso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando sale Sindo, finge ser \u201cidiota\u201d. Saluda torpemente. Le piden todo y \u00e9l se lo ofrece, pero no quieren cosas, quieren dinero. Entonces les dice, os voy a dar un mill\u00f3n a cada uno\u2026, y saca una varita blanca y recta, es una varita de virtudes. Y les cuenta esta historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XIV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- Me la dio el Ni\u00f1o Jes\u00fas un d\u00eda que me vi\u00f3 llorar sobre las ruinas de mi casa\u2026, y digo mi casa porque ya hab\u00eda venido la miseria y vosotros me dejasteis solo, con mi padre enfermo y la tierra seca&#8230; \u00a1y sin la \u00fanica ilusi\u00f3n de mi vida!<\/p>\n<p>\u2026<\/p>\n<p>No despreciarla, que es la fortuna, creedme a m\u00ed\u2026 Claro que, para que valga, hace falta ser una persona honrada. <em>(A don El\u00edas.) <\/em>A ust\u00e9 no le sirve. Pero ver\u00e9is en qu\u00e9 cosa tan sencilla consiste su virtud. \u00a1Una noche \u2013\u00e9sta, la de ma\u00f1ana, cualquiera- sus la pon\u00e9is debajo de la almohada, y de que amanezca, antes que salga el sol tie que ser, porque es su primera clarid\u00e1 la que le da virt\u00fa, te levantas, coges la varita y andas con ella durante unas horas por tus campos, dando a tus labriegos ejemplo de trabajo y de inter\u00e9s; vas con ella a tus eras, a tus lagares, a tus establos, pa que tus ganaos oigan el cari\u00f1o y los que lo cuidan, palabras de gratit\u00fa y d\u2019aliento; la llevas despu\u00e9s por los regatos donde se escucha largamente el correr del agua que riega tus huertas, y dimpu\u00e9s esperas, con ella en la mano, a que la d\u00e9 el \u00faltimo rayo de sol que pega en las bardas de tus corrales, mientras hombres y ganaos se retiran al descanso. Luego, andas tranquilo a buscar el pan e la cena. Vas despu\u00e9s, si te place, a cantar con los mozos una copla de amor honesto al remate, a esperar en sue\u00f1o tranquilo el d\u00eda nuevo, d\u00e1ndola un beso antes de dormir y diciendo con fervor y gratit\u00fa a Jes\u00fas, que te la dio: \u201cPadre nuestro, que est\u00e1s en los cielos\u2026\u201d, y diqui\u00e1 a ma\u00f1ana, y cierras los ojos y te duermes. Y al otro d\u00eda igual, y al otro, y al otro\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1107: <em>Espectacular descripci\u00f3n de Arniches del trabajo en el campo. La varita de la virtud de Sindo es el trabajo dando ejemplo, dando cari\u00f1o, dando gracias, cantando, compartiendo la cena y la amistad. Y as\u00ed un d\u00eda, y otro, y otro\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don El\u00edas le ense\u00f1a unos papeles que indican los beneficios obtenidos por la finca en los tres a\u00f1os y el c\u00e1lculo que ha hecho es de 10.000 pts. (30.000 \u20ac) para cada hermano.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Contraataca Sindo mostrando los papeles del usurero: ha prestado 25.000 pts. y en vez de cobrar 40.000 pts. como marca la ley con los intereses, ha pasado recibos por valor de 80.000 pts., que han sido ya abonadas, pero que ahora invita a Juan y a Gonzalo a que le denuncien por usura y que de esa cantidad cobrada en exceso, que se adjudiquen 10.000 pts. para cada uno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don El\u00edas decide huir perseguido por los dos hermanos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La T\u00eda Barullo sale y charla con Sindo sobre lo ocurrido. Insiste en que Sindo sigue pensando en Malena, y \u00e9l dice que se la merec\u00eda Gonzalo y que no hay m\u00e1s que hablar. Sindo se pregunta por qu\u00e9 \u00e9l es como es\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena XV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- No la merec\u00eda. El que no quiere, no merece.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1108: <em>\u201cEl que no quiere, no merece\u201d. Otra vez la T\u00eda Barullo hablando con la voz de Arniches. El amor, desde su punto de vista, hay que quererlo, y eso te hace merecerlo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 182.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena XV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00a1Y vamos, te voy a decir de una vez, pa que no vivas mortificao, por qu\u00e9 eres como eres!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- \u00a1S\u00ed\u2026 \u00bfPor qu\u00e9? \u00a1D\u00edgamelo, por Dios!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.-Pos \u00f3yeme. Tu madre se muri\u00f3 una hora despu\u00e9s de nacer t\u00fa. Era la \u00faltima hora del d\u00eda y de su vida. Le pidi\u00f3 al Se\u00f1or que no se muriera sin darte un beso; y Dios fue en el Cielo al sitio donde est\u00e1n los \u00e1ngeles y te dijo: \u201cAnda, corre, vete al mundo, date prisa, que tu madre, antes de morir, quiere darte un beso.\u201d Todos los que nacieron aqu\u00e9l d\u00eda, como no ten\u00edan prisa, hab\u00edan escogido lo mejor que encontraron para venir al mundo\u2026 Las caras bonitas, los cuerpos hermosos\u2026, y a ti te dejaron lo peor: una espalda torcida, unas piernas cortas, unas manos largas\u2026 Pero con tal de llegar, y llegar a tiempo, te conformaste con lo que nadie quiso\u2026 \u00a1Y llegaste al mundo deprisa y tu madre pudo darte aqu\u00e9l beso que quer\u00eda antes de morir y decirte: \u201cAdi\u00f3s, hijo m\u00edo; que Dios te haga bueno y te bendiga!\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- \u00bfDe modo que toda esta ruind\u00e1 ha s\u00edo pa que mi madre me diera un beso?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00a1El \u00fanico!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>SINDO.- \u00a1Pues entonces aqu\u00ed s\u00ed que se pue decir que vale la pena!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00a1Eres un \u00e1ngel!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1109: <em>La especial relaci\u00f3n de Carlos Arniches, creador de historias peque\u00f1as protagonizadas por grandes personas, con Dios, creador de todas las cosas, queda reflejada en este maravilloso relato de la T\u00eda Barullo: todos somos \u00e1ngeles de Dios, y como tales debemos portarnos y estarle agradecidos, tengamos la cara que tengamos, el cuerpo que tengamos o el color de la piel que tengamos. El amor infinito de Dios sobre todas sus criaturas queda patente.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>SINDO.-T\u00eda Barullo, eso es un cuento; porque ust\u00e9 es una cuentera. Pero es tan bonito, que me llena el alma de alegr\u00eda y de consuelo. D\u00e9jeme ust\u00e9 que le de el beso que no supe darle aqu\u00e9l d\u00eda a mi madre. <em>(La besa.)<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1110: <em>El profundo amor que vive en el alma de Sindo queda reflejado por este beso que le da a la T\u00eda Barullo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sindo habla de Malena con la T\u00eda Barullo, acepta que la perdi\u00f3 por su fealdad; habr\u00e1n podido arrebat\u00e1rsela, pero su recuerdo no, \u00e9se vive con \u00e9l, le basta con cerrar los ojos para volverla ver, y a veces\u2026 escucharla\u2026 Y en ese momento, el autor, jugando a ser El Creador, hace que oigamos de nuevo la voz de Malena: \u201cSindoooo\u2026\u201d Y Sindo, igual que entonces, responde: \u201c\u00bfQui\u00e9n me llama?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Malena sale emocionada y le responde: \u201c\u00a1Yo te llamo!\u201d Se abrazan. Malena le cuenta su huida con Gonzalo, y que, por unos minutos de felicidad ha tenido que sufrir tres a\u00f1os de dolor. Tiene un hijo con \u00e9l. Quiere auxilio para su hijo. Le pregunta a Sindo si \u00e9l ha sido feliz.<\/p>\n<p>-Yo aqu\u00ed, firme en mi obligaci\u00f3n.<\/p>\n<p>-\u00bfHas sido feliz? \u2013insiste Malena.<\/p>\n<p>-He trabajao, que es una manera de ser feliz.<\/p>\n<p>-\u00bfTe has acordao de m\u00ed?<\/p>\n<p>-He trabajao, que es una manera de recordar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1111: <em>El trabajo para Carlos Arniches es tan importante, que tal y como dice Sindo: \u201ces una manera de ser feliz\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Malena, profundamente arrepentida, explica que \u201cen la vida hay una cosa que puede m\u00e1s que m\u00e1s que todos nosotros: la fatalidad. Si no fuera as\u00ed, \u00bfqui\u00e9n escoge su desgracia?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1112: <em>\u201cEn la vida hay una cosa que puede m\u00e1s que m\u00e1s que todos nosotros: la fatalidad. Si no fuera as\u00ed, \u00bfqui\u00e9n escoge su desgracia?\u201d Esta frase de Malena, tambi\u00e9n nos da una pista del pensamiento de Arniches, sobre la imposibilidad de controlar todos los aspectos de la vida: los hechos que nos ocurren, muchas veces se nos escapan a nuestro control.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sindo abraza a Malena y la llama hermana, ahora, es madre de un sobrino suyo. Le acompa\u00f1a a ver a su padre, para que sepa que tiene un nieto y que ambos merecen su amparo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Como no pod\u00eda ser de otra forma, el rey del enredo disfrutando de su poder, hace salir a escena a Micaela completamente pintada y con una falda muy corta, con la intenci\u00f3n de filtrear con Sindo. La T\u00eda Barullo, que ve semejante adefesio lo oculta en su cuarto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Mart\u00edn asegura a Malena y a su hijo que se quedan en la casa. El hijo de Malena est\u00e1 en casa de su t\u00eda Tanasia. Ir\u00e1n a por \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y de pronto, ante tanta felicidad, para terminar el segundo acto, viene el horror a escena: \u00a1Gonzalo y don El\u00edas con una providencia del juzgado! Adem\u00e1s han encontrado al ni\u00f1o y se lo llevan. Malena grita de dolor, Don Mart\u00edn no reconoce a su hijo, la T\u00eda Barullo se l\u00eda a golpes con Don El\u00edas, Gonzalo corre con Malena detr\u00e1s y Sindo, jurando que la salvar\u00e1, corre tras ellos\u2026 y se baja el tel\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto vemos el mismo escenario del primero. Es verano a media tarde del domingo. Han pasado otros tres a\u00f1os. El T\u00edo Modorro y Micaela se enamoraron y se casaron. Micaela ha dado a luz a tres ni\u00f1os. La T\u00eda Barullo le monta un esc\u00e1ndalo por haberlos tenido a su edad, \u00a1a los 50 a\u00f1os!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 494. <\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto III, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00bfEn qu\u00e9 estar\u00edas pensando?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdO MODORRO.- \u00a1En uno!&#8230; \u00a1Pero a cualquiera le fallan los c\u00e1rculos!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.- \u00bfLos c\u00e1rculos?&#8230; \u00a1Un carcamal como \u00e9ste!&#8230; \u00bfNo es pa matarlo?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON ONOFRE.- Pa matarlo, no dir\u00e9; pero vamos, pa pegarle un tiro en la nuca, desde luego.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Hablan de pedirle cuarenta duros (200 pts. o 600 \u20ac) a Sindo para biberones\u2026, pero est\u00e1 hura\u00f1o y enfurecido\u2026, y no saben si se los va a dar. La T\u00eda Barullo no quiere meterse en ese jaleo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Onofre y la T\u00eda Barullo charlan sobre la resoluci\u00f3n del pleito que les puso don El\u00edas. El padre acept\u00f3 las condiciones con tal de que Gonzalo se casara con Malena para que diera su apellido al ni\u00f1o. Despu\u00e9s emigraron de nuevo a Am\u00e9rica, y all\u00ed a los pocos meses muri\u00f3 el peque\u00f1o y despu\u00e9s Gonzalo. Don Mart\u00edn quiso traerse a Malena, pero no obtuvo contestaci\u00f3n a sus cartas. No la pudo localizar. A Sindo le toc\u00f3 volver a la pelea para pagar todo y levantar su casa, pero su car\u00e1cter mut\u00f3, y ya no es el alegre capataz que era, se volvi\u00f3 oscuro y su alma se entenebreci\u00f3. Arniches refleja en el ambiente la angustia de quien manda cartas y no recibe respuestas. Est\u00e1 reviviendo su exilio en Buenos Aires y las cartas con sus hijos. Tal y como de puede leer en \u201cLos Pilares de Arniches\u201d (127), esa falta de noticias le tra\u00eda por la calle de la amargura, tanto a \u00e9l como a Pilar, su mujer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>T\u00cdA BARULLO.-Pero \u00bfde qu\u00e9 ha servido?&#8230; La casa se ha salvao. Aqu\u00ed hay dinero en abundancia\u2026 Pero \u00bfande est\u00e1 la alegr\u00eda, que es la salsa del vivir?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1113: <em>La importancia del trabajo en la vida de Carlos Arniches no va nunca desligado de la alegr\u00eda. Es fundamental tener trabajo y alegr\u00eda al mismo tiempo, como el binomio perfecto de la vida.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches explica en un mon\u00f3logo de Sindo que su cambio de actitud para con la vida se debe, fundamentalmente, a lo dura que ha sido \u00e9sta con \u00e9l. Ahora \u00e9l quiere ser cruel, duro, igual que la vida. Reconocemos en este razonamiento al de Don Quint\u00edn en la obra de 1929, <em>Don Quint\u00edn el amargao o el que siembra vientos\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1114: <em>Para Carlos Arniches hay mucha gente mala en el mundo que lo ha pasado muy mal, que ha sido maltratado por la vida y que eso, adem\u00e1s de otras circunstancias, los ha convertido en seres oscuros y malvados.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Polvorilla se acerca para pedirle 20 duros (100 pts. o 300\u20ac) para las medicinas de su madre\u2026 Sindoal final se los da. Con el T\u00edo Modorro, Micaela y sus tres hijos, les asegura que no les dar\u00e1 nada&#8230; hasta que no dejen de berrear los ni\u00f1os. Despu\u00e9s les da los 40 duros. As\u00ed que es malo pero no tanto.<\/p>\n<p>Don Mart\u00edn sale contento con noticias que no conocemos y se las cuenta a Onofre que se lo lleva fuera.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La T\u00eda Barullo da los cuarenta duros al T\u00edo Modorro con la condici\u00f3n de que no lo digan a nadie.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando sale Sindo pregunta si ya han recibido algo de la T\u00eda Barullo, mienten y dicen que no, y Sindo les vuelve a dar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo mismo ocurre cuando sale Don Mart\u00edn, que les vuelve a dar. Vamos que se han llevado 120 duros, 600 pts. (1.800 \u20ac)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Sindo abandona la escena, don Mart\u00edn saca a Malena. Este era el motivo de su alegr\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Malena cuenta lo triste de su miseria al enviudar y quedarse sin su hijo, pero logr\u00f3 el dinero para volver y aqu\u00ed est\u00e1 dispuesta a dar un poco de alegr\u00eda a esa casa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando Sindo ve a Malena la emoci\u00f3n le embarga, le hace miles de preguntas y llora\u2026, llora de alegr\u00eda\u2026 Malena le cuenta que ella ha comprendido la ternura del alma de Sindo, y que le quiere tal y como es; lo \u00fanico que le apena es todo lo que ha sufrido.<\/p>\n<p>-El dolor es lo que nos da el impulso en la vida \u2013le contesta Sindo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1115: <em>\u201cEl dolor es lo que nos da el impulso en la vida\u201d, le dice Sindo a Malena. Esta fue una ense\u00f1anza de la vida que Carlos Arniches aprendi\u00f3 desde su juventud, de aquellos tiempos de hambre, en los que seg\u00fan sus propias palabras: \u201chubo d\u00edas en los que no desayun\u00f3, no comi\u00f3, no merend\u00f3 y se acost\u00f3 sin cenar\u201d.(128)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>-La vida no se ve bien m\u00e1s que cuando la luz serena de los a\u00f1os te alumbra el coraz\u00f3n \u2013le dice Malena-, y que nadie es feo si es bueno.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1116: <em>\u201cLa vida no se ve bien m\u00e1s que cuando la luz serena de los a\u00f1os te alumbra el coraz\u00f3n y que nadie es feo si es bueno\u201d. Esta frase de Malena refleja el paso del tiempo en la vida de Carlos Arniches. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se abrazan y se besan. Les ve don Mart\u00edn.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-Hijo, para Dios no hay <em>hombrecillos<\/em> ni <em>hombres,\u00a0 <\/em>hay almas \u2013le dice su padre, y recordando la llamada de Malena a Sindo y la respuesta de \u00e9sta se baja el tel\u00f3n y termina la obra.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1103: <em>La capacidad de observaci\u00f3n de Arniches es infinita. Ha plasmado la personalidad de este personaje disminuido tanto ps\u00edquicamente como f\u00edsicamente a la perfecci\u00f3n. Primero lo presenta tosco frente a la sociedad que lo atemoriza. Despu\u00e9s se muestra bueno y vulnerable ante la primera muestra de cari\u00f1o. Relata su vida en la que reflexiona sobre la falta de instrucci\u00f3n como la causa de no poder estudiar; adem\u00e1s, nos cuenta las burlas sufridas en la escuela, lo que hoy denominar\u00edamos \u201cbullyng\u201d, y despu\u00e9s el alma agradecida a quien se dign\u00f3 a ense\u00f1arle un poco. Proteger\u00e1 y cuidar\u00e1 a quien le ayude hasta el \u00faltimo d\u00eda de su vida, lo har\u00e1 sin medida, y podr\u00eda entregar por ella su \u00faltimo aliento, as\u00ed es como aman.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1104: <em>Arniches da prestigio a un trabajador de la tierra al compararlo con un m\u00e9dico o con un abogado; se da cuenta de la importancia del sector primario en una sociedad de servicios; sin labradores no hay nada, ni abogados ni m\u00e9dicos.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1105: <em>\u201cEn el trabajo, el que para, pierde.\u201d Este es el lema de Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1106: <em>\u201cLas jorobas del alma son las que hay que mirar\u201d. Esta maravillosa frase de la T\u00eda Barullo es lo que destaca la obra: no mires su f\u00edsico, mira su alma; entonces te das cuenta de por qu\u00e9 te ganan.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1107: <em>Espectacular descripci\u00f3n de Arniches del trabajo en el campo. La varita de la virtud de Sindo es el trabajo dando ejemplo, dando cari\u00f1o, dando gracias, cantando, compartiendo la cena y la amistad. Y as\u00ed un d\u00eda, y otro, y otro\u2026<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1108: <em>\u201cEl que no quiere, no merece\u201d. Otra vez la T\u00eda Barullo hablando con la voz de Arniches. El amor, desde su punto de vista, hay que quererlo, y eso te hace merecerlo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1109: <em>La especial relaci\u00f3n de Carlos Arniches, creador de historias peque\u00f1as protagonizadas por grandes personas, con Dios, creador de todas las cosas, queda reflejada en este maravilloso relato de la T\u00eda Barullo: todos somos \u00e1ngeles de Dios, y como tales debemos portarnos y estarle agradecidos, tengamos la cara que tengamos, el cuerpo que tengamos o el color de la piel que tengamos. El amor infinito de Dios sobre todas sus criaturas queda patente.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1110: <em>El profundo amor que vive en el alma de Sindo queda reflejado por este beso que le da a la T\u00eda Barullo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1111: <em>El trabajo para Carlos Arniches es tan importante, que tal y como dice Sindo: \u201ces una manera de ser feliz\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1112: <em>\u201cEn la vida hay una cosa que puede m\u00e1s que m\u00e1s que todos nosotros: la fatalidad. Si no fuera as\u00ed, \u00bfqui\u00e9n escoge su desgracia?\u201d Esta frase de Malena, tambi\u00e9n nos da una pista del pensamiento de Arniches, sobre la imposibilidad de controlar todos los aspectos de la vida: los hechos que nos ocurren, muchas veces se nos escapan a nuestro control.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1113: <em>La importancia del trabajo en la vida de Carlos Arniches no va nunca desligado de la alegr\u00eda. Es fundamental tener trabajo y alegr\u00eda al mismo tiempo, como el binomio perfecto de la vida.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1114: <em>Para Carlos Arniches hay mucha gente mala en el mundo que lo ha pasado muy mal, que ha sido maltratado por la vida y que eso, adem\u00e1s de otras circunstancias, los ha convertido en seres oscuros y malvados.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1115: <em>\u201cEl dolor es lo que nos da el impulso en la vida\u201d, le dice Sindo a Malena. Esta fue una ense\u00f1anza de la vida que Carlos Arniches aprendi\u00f3 desde su juventud, de aquellos tiempos de hambre, en los que seg\u00fan sus propias palabras: \u201chubo d\u00edas en los que no desayun\u00f3, no comi\u00f3, no merend\u00f3 y se acost\u00f3 sin cenar\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1116: <em>\u201cLa vida no se ve bien m\u00e1s que cuando la luz serena de los a\u00f1os te alumbra el coraz\u00f3n y que nadie es feo si es bueno\u201d. Esta frase de Malena refleja el paso del tiempo en la vida de Carlos Arniches. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1117: <em>Para Dios no hay hombrecillos ni hombres,\u00a0 hay almas. Nuevamente el alma en el centro de la vida de Carlos Arniches.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL HOMBRECILLO. \u00a0 EL TRIUNFO DE UN DISCAPACITADO EN UNA SOCIEDAD QUE LOS OCULTABA (Archivo Familiar. Doc. N\u00ba 148-1) &nbsp; Estrena esta obra en Barcelona el 10 de diciembre de 1941. Es su obra en solitario n\u00famero 88 y pertenece a su Etapa de Cr\u00edtica Social y Etapa Rural. Carlos Arniches la denomina Tragicomedia. &nbsp;&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/07\/07\/obra-numero-206-el-hombrecillo\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[480,347,110],"tags":[487],"class_list":["post-4387","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1938-1943-el-arniches-filosofico","category-etapa-de-critica-social","category-etapa-rural","tag-la-discapacidad"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4387","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4387"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4387\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4389,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4387\/revisions\/4389"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4387"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4387"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4387"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}