{"id":4435,"date":"2023-08-05T07:31:15","date_gmt":"2023-08-05T07:31:15","guid":{"rendered":"http:\/\/www.arniches.com\/?p=4435"},"modified":"2023-08-07T08:00:26","modified_gmt":"2023-08-07T08:00:26","slug":"obra-numero-209-don-verdades","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/08\/05\/obra-numero-209-don-verdades\/","title":{"rendered":"OBRA N\u00daMERO 209: DON VERDADES"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: center;\"><strong><em>DON VERDADES<\/em><\/strong><strong>. LA VERDAD DEL AMOR M\u00c1S SUBLIME.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4437\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/DON-VERDADES-CARATULA-218x300.jpg\" alt=\"\" width=\"218\" height=\"300\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/DON-VERDADES-CARATULA-218x300.jpg 218w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/DON-VERDADES-CARATULA.jpg 499w\" sizes=\"auto, (max-width: 218px) 100vw, 218px\" \/><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">(Archivo Familiar. Doc. N\u00ba 148 -2)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carlos Arniches estaba despidi\u00e9ndose de la vida y dej\u00f3 un texto que vamos a poder leer sobre lo que \u00e9l pensaba del Sainete. Este texto viene unido en la copia manuscrita facilitada por <em>La Llum\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cAmo tanto el sainete que en estos momentos me duele en el alma ser sainetero. El sainete lo ha perdido todo, ambiente, tradici\u00f3n, interpartes\u2026 Muchos elementos literarios valiosos le sobrevienen cruelmente, y hasta el mismo pueblo le ha puesto en rid\u00edculo!<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 Solo le seguimos amando unos cuantos amigos, tres o cuatro y yo!&#8230; \u00a1Ojal\u00e1 pudiera decirse del sainete lo que de las mujeres, que con pocos amores lucen su belleza!\u201d<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Volviendo a <em>Don Verdades <\/em>tenemos que decir que es su obra en solitario n\u00famero 91. Pertenece a su Etapa Moralizante y Etapa de Cr\u00edtica Social. Finaliza su escritura el 14 de abril de 1943, dos d\u00edas antes de su muerte. Se estren\u00f3 el 27 de octubre de ese mismo a\u00f1o en el Teatro Alk\u00e1zar por la compa\u00f1\u00eda Redondo-Le\u00f3n. Escrib\u00eda simult\u00e1neamente varias obras como \u00e9sta y la siguiente, <em>A m\u00ed no me quiere nadie, <\/em>que dej\u00f3 inconclusa. La termin\u00f3 su colaborador Antonio Paso.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Esta obra gira en torno al amor y a la verdad, y sus personajes tienen diferentes reacciones respecto a ambos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1125: <em>La potencia del amor en la vida de Arniches es infinita. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Carlos Arniches indica en su libreto que est\u00e1 inspirado en un \u201cCuento de Blancaflor\u201d. La investigaci\u00f3n que hemos podido realizar sobre Blancaflor, siguiendo a Pedro Correa, de la Universidad de Granada, en su libro editado por la propia Universidad de Granada en 2007,\u00a0 es que se trata de un personaje de una novela del siglo XIII que relata las aventuras de dos amantes: Flores y Blancaflor. Flores es cristiano y heredero del rey, por lo que Blancaflor, hija de una sierva, no es la doncella apropiada para \u00e9l. Se van narrando diferentes aventuras que sufren ambos, siempre intentando salvar sus vidas, huyendo de los peligros, y asediados por el rey. Blancaflor vende flores para ganarse la vida. Al final el amor prevalece.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Pues bien, le\u00eddos las aventuras de estos dos personajes de ficci\u00f3n medievales, sospechamos que Don Carlos estaba en la lectura de los mismos cuando ide\u00f3 una vendedora de flores (Rosita) enamorada de su pr\u00edncipe (Jacinto) y asediada por el rey (Don Paulino, Don Verdades.) Es decir, no es una obra adaptada de otro autor como podr\u00eda ocurrir con la obra \u201cLa estrella de Olympia\u201d, sino que toma la idea y la traslada a su tiempo, coloca los personajes en la \u00e9poca actual y desarrolla un tema completamente diferente, tal y como resulta al final, en el que nos habla de la verdad, el amor y la p\u00e9rdida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano, el pastelero mantiene una amistad con Don Paulino a prueba de a\u00f1os, deslealtades y todas las dificultades que se le quieran presentar. Paulino y Cipriano ser\u00e1n siempre amigos. El amor en la amistad entre dos hombres.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Balbina, vecina de Don Paulino y enamorada de \u00e9ste desde hace 12 a\u00f1os. El amor no correspondido. El amor eterno que resistir\u00e1 todos los desplantes que don Paulino quiera hacerle.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita, la jovencita rescatada por Don Paulino, representa el amor filial a toda costa. Se encuentra con Don Paulino por una casualidad, \u00e9ste la protege, la acoge, la cuida y ella le corresponde, le da toda su vida, toda su presencia, su compa\u00f1\u00eda y le saca adelante su puesto de Flores\u2026 Aqu\u00ed tenemos dos amores, uno reconocido, el de Rosita hacia su padre, y otro que va cambiando con el paso del tiempo, el de Don Paulino hacia Rosita, primero es paterno \u2013 filial y despu\u00e9s es amor rom\u00e1ntico. Ese amor rom\u00e1ntico nunca es confesado en p\u00fablico. Su amigo Cipriano lo descubre y \u00e9l lo niega. Balbina lo descubre y \u00e9l lo niega. Aparentemente se queda sin amigos. Rosita se enamora de Jacinto, un estudiante de sexto de medicina. Un amor rom\u00e1ntico que va creciendo seg\u00fan pasa el tiempo, un amor incomprendido por Don Paulino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nora, la hija del pastelero Cipriano, que anda primero con Rosquilla (el dependiente), despu\u00e9s con Coscolla (el poeta) y finalmente con un tercero, representa el amor ligero, sin ataduras, el amor sin futuro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Paulino, el amor a la verdad, tambi\u00e9n es conocido como Don Verdades. Cuando conoce a Rosita y se enamora de ella comprende que esa dicha no va a durar para siempre, que alguien m\u00e1s joven se la va a llevar de su lado. El ignora esa opci\u00f3n hasta que llega el momento, y entonces se da cuenta de que no est\u00e1 preparado para su marcha. Su destrucci\u00f3n como persona es casi completa, \u00e9l, Don Verdades, ha negado una realidad ante sus amigos, su vida ya no vale nada (Acto III, Escena XIV.). Pero antes de que todo se termine de estropear encuentra una salida digna. Realiza un acto supremo de amor hacia Rosita. Se casar\u00e1 con Balbina y Rosita se marchar\u00e1 con Jacinto feliz de ver su \u201cpadre\u201d perfectamente cuidado y atendido. Balbina cumplir\u00e1 su sue\u00f1o, Cipriano recuperar\u00e1 a su amigo y Rosita se ir\u00e1 feliz a vivir su matrimonio con Jacinto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El autor, sin embargo, decide finalizar la obra antes de que todo ese plan de la boda se lleve a cabo. Le est\u00e1 dando una salida airosa a Don Paulino. Justo despu\u00e9s de las amargas frases de Don Verdades reconociendo sus dos mentiras<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4438\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-I-cuadro-I-300x267.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"267\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-I-cuadro-I-300x267.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-I-cuadro-I-1024x910.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-I-cuadro-I-768x682.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-I-cuadro-I-1536x1365.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-I-cuadro-I.jpg 1777w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Propiedad de la Familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En el cuadro primero del primer acto vemos una plazoleta con un quiosco de flores.<\/p>\n<p><em>Se ven en el interior del puesto estantes llenos de jarros y lebrillos, pero con escasas flores. El puesto tiene una puerta lateral de acceso que da a la escena. La tienda \u201cEl Pesti\u00f1o de Oro\u201d es una confiter\u00eda en la planta baja de una casa lateral. Tiene tartas y dulces en su escaparate. Hay un puesto de peri\u00f3dicos a rengl\u00f3n seguido de la confiter\u00eda que no vemos en el dibujo; venden diarios, revistas y libros de ediciones baratas. Afora la escena un tel\u00f3n de calle. Es de d\u00eda. Un d\u00eda de invierno a las diez de la ma\u00f1ana. Sol fuerte.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Valentina vocea la venta de peri\u00f3dicos: \u201cABC\u201d, \u201cArriba\u201d, \u201cYa\u201d, \u201cMarca\u201d, \u201cD\u00edgame\u201d, \u201cFotos\u201d, \u201cGol\u201d\u2026 Sale Eufrasia, <em>cocinera arriscada, <\/em>y le compra dos \u201cGoles\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches aprovecha este primer di\u00e1logo para analizar los nombres de los peri\u00f3dicos de su ahora de 1943 y el de \u201cantes\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>EUFRASIA.- \u00bfSe ganaba m\u00e1s antes?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VALENTINA.- No\u2026 Ahora se gana lo mismo o m\u00e1s, pero te ahorras palabras\u2026 Antes ten\u00edas que pregonar: \u00a1\u201cLa Correspondencia de Espa\u00f1a\u201d, \u201cEl Diario Universal\u201d, \u201cEl Siglo Futuro\u201d!&#8230; Y ahora con cuatro palabras pregonas cinco peri\u00f3dicos: \u00a1\u201cArriba\u201d, \u201cGol\u201d, \u201cYa\u201d, \u201cD\u00edgame\u201d, \u201cFotos\u201d!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1126: <em>Arniches, atento hasta el \u00faltimo momento de su vida a la evoluci\u00f3n de la prensa, nos da esta muestra del cambio de los nombres de los peri\u00f3dicos antes y despu\u00e9s de la Guerra Civil. El titular de los peri\u00f3dicos de antes, era una frase: \u201cLa Correspondencia de Espa\u00f1a\u201d; los de la post guerra son \u00f3rdenes: \u201cArriba\u201d, \u201cYa\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>EUFRASIA.- \u00a1Que ahora todo se hace m\u00e1s r\u00e1pido!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VALENTINA.- Lo que te pasar\u00e1 a ti\u2026 \u00a1Pa sisar antes dos reales\u2026 necesitabas comprar veinte cosas\u2026, y ahora con un cuarto kilo de jud\u00edas que estraperlees te haces con dos pesetas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1127: <em>Arniches advierte que este mundo va demasiado r\u00e1pido\u2026 A\u00fan as\u00ed, \u00e9l conoce todos los precios de la compra\u2026 Lo sab\u00eda todo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>La conversaci\u00f3n con Eufrasia se entremezcla con la venta de peri\u00f3dicos en la que coinciden las cabeceras de los mismos con lo que iba a comentar. Todo un arte.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>ARNICHES Y LOS VASCOS EPISODIO N\u00daMERO 53<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ven venir a Tom\u00e1s Rebollo, el ciego, acompa\u00f1ado por Nora, que en euskera significa \u201c\u00bfA d\u00f3nde?\u201d. Buen nombre para una lazarillo.<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 504.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena I.)<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>EUFRASIA.- L\u2019avierto a ust\u00e9 que ese ciego es un vivales. Dice que too el sent\u00edo de la vista se le ha pasao a los dedos, y que \u00e9l va tocando\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>VALENTINA.- Y es verd\u00e1, porque ayer toc\u00f3 y vio\u2026, vio las estrellas. Me dijo: \u201cDeme ust\u00e9 \u201cArriba\u201d y me dio un pellizco abajo. Y yo le di arriba\u2026, pero una bofet\u00e1 que se le durmi\u00f3 el carrillo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>El ciego sale apoyado en la Nora, que es una fea de exposici\u00f3n (Descripci\u00f3n de Arniches.) <\/em>Vende loter\u00eda. (Acto I, Cuadro I, Escena II.)<\/p>\n<p>-\u00a1Traigo cuarenta iguales! \u2013vocea Tom\u00e1s<\/p>\n<p>-\u00bfTan feas como esa? \u2013se r\u00ede Valentina.<\/p>\n<p>-\u00bfDe qu\u00e9 se r\u00eden ustedes? \u2013pregunta el ciego un poco mosqueado.<\/p>\n<p>-De las treinta y nueve que le quedan \u2013responde Eufrasia muerta de risa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Cipriano, el pastelero y padre de Nora. Como buen secundario de Arniches presenta una forma caracter\u00edstica de comenzar las frases repitiendo el final de la de su interlocutor.<\/p>\n<p>-Era por si quer\u00eda hacerme el favor\u2026 -le pide el ciego.<\/p>\n<p>-Nada de era por si quer\u00eda hacerme el favor\u2026, que mi hija no es ninguna lazarilla\u2026 -contesta Cipriano enfadado-. \u00a1Anda pa casa!<\/p>\n<p>\u00a1Hombre, se\u00f1or Cipriano!&#8230;<\/p>\n<p>-\u00a1Nada de hombre se\u00f1or Cipriano\u2026 Que ust\u00e9 es un fresco que ha entornao los ojos, ha agarrao un bast\u00f3n, ha empezao a andar dando golpes en el suelo\u2026 y se sabe ust\u00e9 de memoria el rev\u00e9s de todas las vecinas!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Rosquilla que ha llevado los \u201cPesti\u00f1os\u201d a do\u00f1a Trini.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la tercera escena una se\u00f1ora pregunta por el puesto de flores que, siendo las diez, a\u00fan permanece cerrado. Justo cuando se le menciona aparece don Verdades (don Paulino.) Todos hacen cola para re\u00edrse de \u00e9l \u201cpor rezagao\u201d. <em>Don Verdades es hombre menudo, de cara inteligente, seria y simp\u00e1tica, pero de aspecto abandonado. Lleva gorra, un gab\u00e1n amplio y mugriento, pantalones escasos, zapatillas de orillo; va sin afeitar, lleva el cuello sin corbata. Es hombre de cincuenta a cincuenta y dos a\u00f1os. <\/em>El gran Valeriano Le\u00f3n, que es el que lo interpreta, cumpl\u00eda ese a\u00f1o 1943, 51 a\u00f1os de edad.<\/p>\n<p>Resulta que cuando llega y ve la cola comenta:<\/p>\n<p>-\u00bfQu\u00e9 es esto? \u00a1Una guasita!&#8230; \u00bfNo?&#8230; Pues voy a despacharos en seguida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Y va soltando las verdades de cada uno. (Acto I, Cuadro I, Escena III.)<\/p>\n<p>-Cipriano, t\u00fa lo que quieres es no ser tan idiota \u2013le suelta don Verdades-, y m\u00e1s val\u00eda que hicieras pasteles decorosos y dignos y no esas porquer\u00edas que elaboras\u2026<\/p>\n<p>-\u00a1Hombre, yo!<\/p>\n<p>-Ust\u00e9 es una periodiquera cotilla y deslenguada \u2013le suelta a Valentina-, que le sacude el pellejo a la vecind\u00e1.<\/p>\n<p>-Oiga ust\u00e9, eso\u2026<\/p>\n<p>-T\u00fa, a sisar\u2026 -le dice a Eufrasia-, y a tener cuidado no te vea la se\u00f1orita, como te vi yo en la calle Hermanos B\u00e9quer\u2026<\/p>\n<p>-Oiga ust\u00e9, que una servidora\u2026<\/p>\n<p>-Ust\u00e9 es ciego y no ve\u2026 lo sinverg\u00fcenza que es \u2013le dice a Tom\u00e1s-. Y tenga ust\u00e9 cuidao con las aproximaciones, que le van a ust\u00e9 a sacudir con el gordo.<\/p>\n<p>-\u00a1Jes\u00fas, que t\u00edo; llamarme a m\u00ed sinverg\u00fcenza nada menos!<\/p>\n<p>-\u00a1Para hacer cola de verdad, a una carpinter\u00eda!- le espeta a un transe\u00fante<\/p>\n<p>-Pues no me he re\u00eddo.<\/p>\n<p>-Tu pap\u00e1 es el que deb\u00eda meterse \u2013le dice a Nora-, que como no te sacuda las telara\u00f1as le vas a dar muchos disgustos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se queda a solas con Cipriano, quien le afea su conducta. \u00c9l, sin embargo, le insiste que, cuanto m\u00e1s amigos m\u00e1s claro hay que ser.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1128: <em>La verdad marca el sendero de don Paulino. Antes de decir una mentira prefiere cortarse la lengua. Cuanto m\u00e1s amigos, m\u00e1s claro hay que ser. Esta exageraci\u00f3n de la virtud no era del agrado de Carlos Arniches. Seguro que lo descubrimos a lo largo de la obra.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano le contesta. (Acto I, Cuadro I, Escena IV)<\/p>\n<p>-La verd\u00e1 monda y lironda, como t\u00fa dices, de cien veces noventa es una groser\u00eda, y las diez restantes una estupidez.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1129<em>: \u201cLa verd\u00e1 monda y lironda, como t\u00fa dices, de cien veces noventa es una groser\u00eda, y las diez restantes una estupidez.\u201d Sabias palabras de Cipriano. Habla Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>De todo lo que le rodea solo considera que su negocio es \u201cverdad\u201d.<\/p>\n<p>-Una flor es una verdad: que una flor es una flor mientras tiene frescura y aroma\u2026, pero cuando se mustia ya no puede enga\u00f1ar a nadie, porque ya no es una flor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Paulino se est\u00e1 quedando sin clientes por lo arisco que es y se ha ganado la antipat\u00eda de la gente. Eso no le importa, prefiere morirse con la verdad en los labios. Cipriano le asegura que acabar\u00e1 su vida diciendo una gran mentira, ya le traer\u00e1 la vida un motivo; espera que Dios le castigue la soberbia de la verdad. En medio de esa discusi\u00f3n filos\u00f3fica sobre la verdad aparece Rosita huyendo de los polic\u00edas. Se oculta dentro del puesto de flores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Es una muchacha joven y bonita. Viste pobremente. Ha robado 3 naranjas porque ten\u00eda hambre.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Don Verdades quiere alertar a los perseguidores de la presencia de la chica en su puesto, pero Cipriano lo impide y se van de largo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita, con temor, sale y pide no ser delatada y cuenta su historia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>HISTORIAS DE ARNICHES N\u00daMERO 186.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro I, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSITA.- Pero lo m\u00edo no era robar, porque yo estoy en que robar es una cosa, \u00bfsaben ust\u00e9s?, que es coger una cosa que no es de una sin necesidad de uno o sin necesidad de otro que uno quiera\u2026, porque ayer\u2026, ayer rob\u00e9 yo un chusco de pan, pero pa un viejecito que vive orilla a mi casa; vamos, m\u00eda, de mi madrastra, que si no lo llevo, se muere de hambre el pobre\u2026, y a m\u00ed me gustan mucho los j\u00f3venes \u2013pa que voy a mentir-, pero me dan mucha l\u00e1stima los viejos. \u00a1Y a ese viejecito que digo le llaman el t\u00edo Rulo, porque era de esos que pasaban el rulo por encima de la grava para apisonar los caminos. Y ahora ya no vale pa ello, que por eso el pobre\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1130: <em>Rosita cuenta una historia que permite a Arniches realizar una cr\u00edtica social importante. Los pobres de solemnidad, no roban, subsisten como pueden. Los trabajadores una vez terminado su ciclo laboral pesado, son inservibles para el mismo y empobrecen hasta morir.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano sacia su hambre con un merengue de la bandeja de Rosquilla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita no sabe d\u00f3nde ir\u00e1 ahora, porque las opciones que tiene son muy malas: su madrastra, la casa del alpargatero Mat\u00edas, que da dos pesetas por mojar c\u00e1\u00f1amo, pero que se propasa con todas las jovencitas; donde la se\u00f1\u00e1 Celes, que le manda con caballeros para que se diviertan\u2026 Es la historia de prostituci\u00f3n de ni\u00f1os que nos cont\u00f3 con Guadalupe en la obra <em>La chica del gato. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1131: <em>Han pasado 22 a\u00f1os desde \u201cLa chica del gato\u201d (1921), y Arniches sigue denunciando la explotaci\u00f3n sexual y laboral de las ni\u00f1as en la sociedad madrile\u00f1a. El barrio de las Injurias estaba desapareciendo pero la delincuencia no.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano le pide que se quede con ella para que le ayude en el quisco de las flores. Vivir\u00eda en un cuarto en la misma pensi\u00f3n que don Paulino. Ser\u00eda como su padre.<\/p>\n<p>-Nos asociaremos \u2013dice euf\u00f3rico don Paulino-. \u00a1Qu\u00e9 demonio! \u00a1Cuidar\u00e1s del puesto y me cuidar\u00e1s a m\u00ed si puedes!<\/p>\n<p>-Yo puedo lo que quiero \u2013responde firme Rosita.<\/p>\n<p>-\u00a1De eso tienes cara! Y t\u00fa, \u00bfqu\u00e9 quieres ganar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita acepta el \u201ctrabajo\u201d por el techo y la comida y el padre en el que se convertir\u00e1 don Paulino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Solo le exige una cosa: \u201cel d\u00eda que mienta se va a la calle\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita sue\u00f1a que son dos santos. Don Verdades duda si esto ser\u00e1 un sue\u00f1o: \u201cNo quiero desampararla, que si la desamparo enga\u00f1o a mis sentimientos, y eso tambi\u00e9n es una mentira\u201d. Se van todos a la pensi\u00f3n y se baja el tel\u00f3n poniendo fin al primer cuadro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1132: <em>\u201cYo puedo lo que quiero\u201d. Esta frase de Rosita refleja la filosof\u00eda de Carlos Arniches para con el trabajo. Don Paulino enseguida se lo reconoce y sellan el acuerdo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo cuadro de este primer acto presenta el mismo decorado, <em>sino que el puesto de flores aparece lleno de las m\u00e1s hermosas de la primavera: rosas, claveles, camelias, etc. Entre todas las flores, reg\u00e1ndolas y coloc\u00e1ndolas en los jarros, aparece Rosita, transfigurada, muy bella y elegantita en su sencillez. Es al mediod\u00eda.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Sale Cipriano y se alegra de ver un puesto de flores tan bonito y a Rosita tan feliz. La relaci\u00f3n con don Paulino es buen\u00edsima. (Acto I, Cuadro II, Escena I.)<\/p>\n<p>-Yo vivo entre verdades: su cari\u00f1o, mi gratitud y el trabajo. \u00a1Todo verdad! \u00a1Y los dos tan felices!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1133: <em>De nuevo aparece el lema de Arniches: Cari\u00f1o, Gratitud y Trabajo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viene Balbina, <em>que es una mujer oto\u00f1al, todav\u00eda de buen ver. Queda mirando el sitio por donde se fue rosita y admirada de la belleza del puesto.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Cipriano y Balbina comentan los intereses fallidos que ella ten\u00eda con Paulino. Ella no lo reconoce pero la verdad, es que le hubiera gustado empezar algo juntos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale don Paulino con corbata, sombrero, ropa elegante y bien afeitado. Casi no hace caso a Balbina y esto le duele. Le compra media docena de claveles y \u201cun desenga\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Balbina le asegura que Rosita le traer\u00e1 a su vida lo que quiera y lo que no quiera, y que alg\u00fan d\u00eda cuando menos se lo espere, llorar\u00e1n todos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosa llega mirando atr\u00e1s, cuando don Paulino se va aparece Jacinto Perales, estudiante de sexto de Medicina y pretendiente de Rosita. Tras soportar muchas calabazas consigue que Rosita vaya a tomar un aperitivo con \u00e9l al cerrar el puesto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aprovecha que viene Nora y la deja al cargo del puesto mientras ella va al caf\u00e9 a hablar con Jacinto. Cuando se va, Nora atiende a un cliente y viene Balbina detr\u00e1s. Le exige que le deje a ella en el puesto y que si no lo cumple le caen dos pescozones. Como Nora se opone le caen dos pescozones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cuando llega don Paulino, Balbina le cuenta que Rosita est\u00e1 con Jacinto en el bar. Don Paulino no da cr\u00e9dito. Tiene miedo de perder a Rosita. Balbina se va y Cipriano le pregunta por tantas voces. Y Arniches escribe la Escena X.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto I, Cuadro II, Escena X.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIPRIANO.- \u00a1C\u00e1lmate, Paulino, c\u00e1lmate!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON VERDADES.- \u00a1D\u00e9jame, Cipriano; d\u00e9jame que la\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIPRIANO.- Pero, \u00bfpor qu\u00e9 la maldices t\u00fa, que eres tan justo y tan honrao?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON VERDADES.- \u00bfPero no has o\u00eddo lo que me ha dicho?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIPRIANO.- S\u00ed. Que est\u00e1 enamorao de Rosita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAULINO.- <em>(Desesperado.) <\/em>\u00bfY es eso verdad?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON VERDADES.- <em>(Desesperado.) <\/em>\u00bfY es eso verdad?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIPRIANO.- <em>(En voz baja.) <\/em>\u00a1Lo es!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>DON VERDADES.- <em>(Con energ\u00eda.) <\/em>\u00a1No, no me digas eso, Cipriano, que yo te juro\u2026!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>CIPRIANO.- \u00a1Calla, Paulino!&#8230; \u00a1La primera mentira!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Un lector atento se dar\u00e1 cuenta que en el di\u00e1logo, Arniches ha escrito PAULINO y DON VERDADES con el mismo texto: \u201c\u00bfY es eso verdad?\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La doble personalidad de este personaje solo se puede ver en el texto escrito.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1134: <em>Arniches, a unos d\u00edas de dejar el mundo, quiere innovar en su teatro, quiere mostrarnos c\u00f3mo se podr\u00eda plasmar la doble personalidad con la que mucha gente super estricta se mueve por la vida. Don Paulino es un ser humano que se ha enamorado de una mujer a la que prometi\u00f3 amparar como padre. Don Verdades es una creaci\u00f3n de su mente, la de Paulino, incapaz de realizar ning\u00fan acto que pueda ser deshonroso o incluso falso, lo que podr\u00eda llegar a ser una mentira. Esta lucha entre dos colosos se va a ir ampliando a lo largo de la obra hasta culminar en la propia destrucci\u00f3n de ambos. Esta lucha no es sino el reflejo de la doble personalidad que padecen muchas personas: los trastornos de la personalidad. Este trastorno y su representaci\u00f3n en el teatro, eleva al m\u00e1ximo exponente a don Carlos Arniches como creador. Tal y como a \u00e9l le gustaba terminar cada cuadro y cada acto, Arniches termina innovando.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Fin del Primer Acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4439\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-II-cuadro-I-300x209.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"209\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-II-cuadro-I-300x209.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-II-cuadro-I-1024x714.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-II-cuadro-I-768x536.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-II-cuadro-I-1536x1071.jpg 1536w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-II-cuadro-I.jpg 1653w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Propiedad de la Familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El segundo acto presenta la misma decoraci\u00f3n del primero. Es de d\u00eda. El puesto de Flores est\u00e1 precioso como se ve en el grabado. Nora atiende en el puesto a un joven comprador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosquilla, muerto de celos, observa la coqueter\u00eda de Nora con el cliente y se enfada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita est\u00e1 termin\u00e1ndose de peinar y don Paulino est\u00e1 malhumorado desde el d\u00eda del disgusto con Balbina. La situaci\u00f3n est\u00e1 cambiando. Dicen que est\u00e1 enamorado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 505.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto II, Escena I.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NORA.- Pues \u00e9l ti\u00e9 una novia u algo as\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>ROSQUILLA.- No pu\u00e9 ser\u2026 \u00bfDe qu\u00e9 va a hablar con la novia un hombre que no dice m\u00e1s que la verd\u00e1?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Sale Cipriano que ve a Rosquilla y Nora de charla sin hacer los env\u00edos de la pasteler\u00eda. Le echa la bronca a Rosquilla, le da dos, tres, cuatro, cinco, seis\u2026 puntapi\u00e9s haciendo un juego muy c\u00f3mico con \u201cdame la bandeja\u201d, le pega, y le devuelve la bandeja. Como no termina de arrancar, repite la acci\u00f3n hasta que se va.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Viene Balbina. No puede dejar de venir a buscarle. Cada d\u00eda est\u00e1 m\u00e1s ciega por \u00e9l.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BALBINA.- Que las mujeres nos emperramos en una cosa\u2026 y no miramos na. S\u00e9 que me desprecia\u2026, pero yo le quiero\u2026 y echo de menos hasta sus desprecios\u2026 Del hombre que quieres lo quieres todo\u2026 \u00a1Cualquier cosa, hasta lo peor!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1135: <em>\u201cQue las mujeres nos emperramos en una cosa\u2026 y no miramos na. S\u00e9 que me desprecia\u2026, pero yo le quiero\u2026 y echo de menos hasta sus desprecios\u2026 Del hombre que quieres lo quieres todo\u2026 \u00a1Cualquier cosa, hasta lo peor!\u201d Este amor declarado por Balbina es un amor patol\u00f3gico. Ya lo conoc\u00eda bien Arniches que lo plasm\u00f3 en una obra de juventud: \u201cLa fiesta de San Ant\u00f3n\u201d. Sigue avisando de la perversidad de estas inclinaciones err\u00f3neas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em><\/p>\n<p>Balbina da por perdido a Paulino y viene a pedirle, que aunque no le ame, que no le niegue su amistad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se ve oculto a Jacinto, al mismo tiempo que llega Paulino. <em>(Sale con cara absolutamente no de pocos amigos, sino de ning\u00fan amigo. Arrea un estacazo formidable en el puesto y entra. Descripci\u00f3n de Arniches.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Paulino entra en el puesto agradeciendo a Nora el haberlo cuidado en la ausencia de Rosita. Se pone a regar sin dirigir la palabra a Balbina ni a Cipriano: ya no se habla con ellos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Balbina le habla con sensatez, admitiendo su derrota frente a Rosita, pero pidiendo que se mantenga su amistad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(Acto II, Escena IV.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>BALBINA.- Pero la amist\u00e1, \u00bfpor qu\u00e9 vamos a perderla? Y, sobre todo, si no es verd\u00e1 lo que hemos dicho a Don Verdades, \u00bfpor qu\u00e9 enfurecerse?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Balbina, que no soporta la estupidez de don Verdades, le compra 5 claveles y le arroja las cinco pesetas a la cara y se va.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano recoge el guante y le pregunta por su amistad de 40 a\u00f1os, si la va a tirar a la basura. Don Verdades se siente ofendido y no da su brazo a torcer.<\/p>\n<p>-\u00a1He ofendido a Don Verdades con una verdad! \u2013exclama Cipriano-. \u00a1Qu\u00e9 cosa!<\/p>\n<p>-\u00a1Con una calunia! \u2013pero no responde don Verdades, sino Paulino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Es la segunda vez que aparece PAULINO en lugar de DON VERDADES\u00a0 en el libreto. Para Arniches, este juego con los nombres, es vital para comprender la lucha interna que tiene Paulino: por un lado defiende a Don Verdades, y por otro sufre por su amor a Rosita. El di\u00e1logo contin\u00faa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>-\u00a1Caluniarte yo! \u2013protesta Cipriano.<\/p>\n<p>-\u00a1T\u00fa!&#8230; \u2013le se\u00f1ala DON VERDADES-. Que me has cre\u00eddo a m\u00ed capaz de un cari\u00f1o interesao y grosero\u2026 con una criatura que\u2026<\/p>\n<p>-\u00bfTe he cre\u00eddo capaz de un cari\u00f1o del que nadie estaba libre? Pues claro que s\u00ed.<\/p>\n<p>-Pues es una calunia y una ofensa que no aguanto \u2013tercia DON VERDADES.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano y Don Verdades rompen su amistad definitivamente. Nora, llora de pena y se va. Llega Rosita.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le ve enfadado y no consigue sacarle la sonrisa como antes. Don Verdades le para los pies y le ri\u00f1e por no haber sido leal con \u00e9l, por no haberle contado que hab\u00eda un muchacho que le pretend\u00eda\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Rosita insiste en que a\u00fan no ha pasado nada, y que \u201cbuena est\u00e1 la verd\u00e1, pero la verd\u00e1 hasta que no sea no es.\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1136: <em>\u201cBuena est\u00e1 la verd\u00e1, pero la verd\u00e1 hasta que no sea no es.\u201d Es importante no precipitar las cosas.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Entonces Don Verdades insiste en las \u201cembuster\u00edas\u201d de Rosita, y \u00e9sta le contesta al se\u00f1or Paulino. (Acto II, Escena V.)<\/p>\n<p>-\u00bfEmbuster\u00edas?&#8230; Ust\u00e9 lo sabe -porque lo sabe-, se\u00f1or Paulino, que no he querido ni quiero a nadie como le quiero a ust\u00e9, mi amparo, mi bienhechor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Interesante giro, Rosita habla a Paulino pero le contesta Don Verdades. Al final consigue tranquilizarle y se va justo cuando llega el poeta Coscolla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Este es un personaje que representa el mundo de Arniches. Ha escrito un drama pero no consigue que se lo estrenen. Regala flores, que no paga, a las primeras actrices buscando su favor.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Jacinto, y le pregunta si ya le ha comunicado a don Paulino, sus intenciones. Rosita no ha visto la oportunidad. Jacinto se enfada y decide ir \u00e9l mismo arriba, para hablar con \u00e9l. Nuevamente Rosita le implora de rodillas que no vaya. Jacinto est\u00e1 sospechando cosas oscuras y decide poner fin a sus relaciones. Rosita entra en crisis y le cuenta la verdad. Don Paulino le habl\u00f3, hace unos meses con estas palabras. (Acto II, Escena VI.)<\/p>\n<p>-Mira Rosita: el d\u00eda que t\u00fa te cases o te vayas de mi lado, me muero.<\/p>\n<p>-\u00a1Ay, por Dios \u2013le contesta Rosita riendo-; no me diga ust\u00e9 eso, que no me quiero quedar pa vestir im\u00e1genes!<\/p>\n<p>-Ni yo quiero que te quedes. Pero piensa en mi vida sin ti\u2026 \u00a1Otra vez en el vac\u00edo negro y mudi, sin la alegr\u00eda de tu voz ni la luz de tus ojos\u2026 \u00a1Otra vez solo!&#8230; \u00a1Solo con mis verdades\u2026, que es estar m\u00e1s solo porque nadie quiere o\u00edrlas y te huyen!&#8230;Pero no me hagas caso, Rosita. C\u00e1sate si encuentras un hombre bueno que te convenga, y s\u00e9 t\u00fa feliz\u2026<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jacinto le quita hierro al tema, incluso le da la opci\u00f3n de que se vaya con ellos al pueblo, a Villanueva de la Serena en Badajoz. De todas formas podemos notar en las palabras que relata Rosita, c\u00f3mo unas veces interviene Don Verdades y otras es Paulino el que habla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se est\u00e1n abrazando de alegr\u00eda y les pilla Don Verdades. Gran ofuscaci\u00f3n que salvan como pueden. Jacinto se lo cuenta crudamente y Paulino se hace el ofendido por no haber sido ella la que se lo dijera. Al final Don Verdades y Rosita se abrazan y Jacinto le ofrece la posibilidad de que se vaya a vivir con ellos; opci\u00f3n que rechaza.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Verdades acepta la realidad de Rosita y Jacinto y les da la orden de \u201cdivertirse en el Retiro\u201d. Cuando se queda solo reflexiona en alto. (Acto II, Escena VII.)<\/p>\n<p>-\u00a1No, no vale pelear, Paulino! \u2013lo dice con una cara llena de energ\u00eda, una expresi\u00f3n extra\u00f1a de celos-. \u00a1Me arrastra la vida! \u00a1He ca\u00eddo sin remedio en esa perdici\u00f3n asquerosa de la mentira!&#8230; \u00a1Porque es mentira, es mentira todo! \u00a1Todo lo que pienso!&#8230; \u00a1Todo lo que digo! \u00a1\u00a1Todo!!&#8230; \u00a1No quiero que se vaya!&#8230; \u00a1Si no quiero que se la lleven!&#8230; \u00a1No quiero! \u00a1Porque tengo en el alama un ansia que me devora, que me despedaza y que me matar\u00e1 sin remedio! \u00a1Si es\u2026! \u00a1Mentira lo que hago, mentira lo que digo, mentira todo, todo! \u00bfY a m\u00ed me llaman Don Verdades?&#8230; \u00a1Yo Don Verdades! \u00a1Y no he dicho que la quiero!&#8230; \u00bfYo Don Verdades y he dicho que se la lleven? \u00a1Yo Don Verdades! \u00a1No! \u00a1Mentira, mentira todo! \u00a1Todo! \u00a1Todo! \u00a1Todo mentira!&#8230; \u00a1\u00a1Mentira!! \u00a1\u00a1Mentira!!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Parece que inicia la conversaci\u00f3n hablando al enamorado Paulino, al que pretende convencer de lo in\u00fatil de la resistencia. Despu\u00e9s podr\u00eda ser que el propio Paulino recriminase a Don Verdades la mentira en la que vive. Tras semejante dolor se baja el tel\u00f3n y finaliza el segundo Acto.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-medium wp-image-4440\" src=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-III-300x291.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"291\" srcset=\"http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-III-300x291.jpg 300w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-III-1024x994.jpg 1024w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-III-768x745.jpg 768w, http:\/\/www.arniches.com\/wp-content\/uploads\/2023\/08\/don-verdades-acto-III.jpg 1319w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Propiedad de la Familia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El tercer acto nos presenta la misma decoraci\u00f3n, pero vemos el puesto muy abandonado. <em>A la ca\u00edda de la tarde. El puesto con pocas flores, y las que hay de oto\u00f1o: crisantemos, dalias, siemprevivas, pensamientos etc. etc. Sale Don Verdades de su casa con la misma indumentaria del primer acto, pero con mayor descuido, si cabe, y desde luego con mayor tristeza. Entra en el puesto. Un ciego en la esquina de una pr\u00f3xima calle toca malamente a Schubert. Don Verdades hace con desgana un ramo de crisantemos. Lo deshace. Queda pensativo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Hablan el ciego y Don Verdades. No sabe nada de Rosita que sigue de luna de miel.<\/p>\n<p>-El que es feliz no se acuerda\u2026. \u2013dice el ciego.<\/p>\n<p>-Seguro \u2013responde entristecido Don Verdades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Verdades recibe a una se\u00f1ora y despu\u00e9s a Nora que le cuenta que el Rosquilla ha sido despedido. Ha jurado que como le vea con Coscolla lo mata. A Don Verdades no le importa nada. Sale del puesto y Arniches escribe:<\/p>\n<p>(Acto III, Escena III.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>PAULINO.- <em>(Sale del puesto, se acerca a la confiter\u00eda y llama.) <\/em>\u00a1Cipri, Cipri!&#8230;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Ya no es Don Verdades, es Paulino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Le pide a Cipri que llame a Balbina; le pide a Nora que le cuide el puesto; sube a casa a adecentarse\u2026. Aqu\u00ed est\u00e1 pasando algo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Coscolla se acerca al puesto a charlar con Nora, y \u00e9sta le previene de Rosquilla, que ha mandado una carta anunciando su suicidio previa muerte de Nora y Coscolla.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>CHISTES DE ARNICHES N\u00daMERO 506.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>(Acto III, Escena V.)<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>COSCOLLA.- \u00a1Canastos! Pues dile que se mate \u00e9l, que te mate a ti y que me deje a mi para escribir la eleg\u00eda.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>NORA.- Que no lo tomes a broma, que \u00e9l no eleg\u00eda, \u00a1que \u00e9l dec\u00eda que a ti y a m\u00ed!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Aparece Rosquilla, <em>p\u00e1lido, ojeroso, con los ojos extraviados, con los pelos revueltos; una cara tr\u00e1gica, en fin. Descripci\u00f3n de Arniches.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Se encara a Coscolla, lo tumba y se dispone a matarlo; Nora se desmaya, Coscolla se desdice del amor con Nora y se la cede; Rosquilla le coge de la chaqueta y lo lleva a rastras a un solar a matarse. Coscolla abandona su americana y huye. Nora recupera el conocimiento justo al llegar Don Verdades.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Cipriano se presenta con Balbina. Est\u00e1 muy asustada. (Acto III, Escena VIII.)<\/p>\n<p>-Te necesito \u2013le dice Don Verdades.<\/p>\n<p>-\u00bfT\u00fa?<\/p>\n<p>-Yo.<\/p>\n<p>-\u00bfPero pa qu\u00e9?<\/p>\n<p>-Pues pa\u2026<\/p>\n<p>-\u00bfPa qu\u00e9, di?<\/p>\n<p>-D\u00e9jame que tome aliento\u2026 \u00a1Pa casarme contigo! \u2013suelta Don Verdades.<\/p>\n<p>-\u00a1Paulino! \u2013grita Balbina-. \u00a1Ay, Paulino!&#8230; Pero, \u00bfte has vuelto loco?<\/p>\n<p>-S\u00ed.<\/p>\n<p>-\u00bfT\u00fa\u2026, t\u00fa casarte conmigo?<\/p>\n<p>-\u00a1Yo! \u00a1Esp\u00e9rate que beba un poco de agua!<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfes que sue\u00f1o?<\/p>\n<p>-Pell\u00edzcate a ver.<\/p>\n<p>-Pero, \u00bfes que t\u00fa me quieres, Paulino?<\/p>\n<p>-No \u2013le contesta Don Verdades.<\/p>\n<p>-Entonces, \u00bfpor qu\u00e9 quieres casarte conmigo?<\/p>\n<p>-Porque me quieres t\u00fa.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Balbina transige, le pide un beso y Don Verdades se lo da. El d\u00eda 5 del mes que viene se casan en San Mill\u00e1n y Cipriano ser\u00e1 el padrino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se van a la confiter\u00eda a celebrarlo y Don Verdades se queda un momento solo. Nos cuenta que se casa para subsanar una sola mentira, la de creerse que podr\u00eda ser correspondido por Rosita en su amor. (Acto III, Escena IX.)<\/p>\n<p>-S\u00ed, La mentira de una ilusi\u00f3n\u2026, la ilusi\u00f3n de un amor que no pod\u00eda ser pa m\u00ed\u2026 \u00a1Viejo, feo, destartalado!&#8230; \u00a1Del amor de aquella criatura, que tanto he querido\u2026, que ahora me da verg\u00fcenza! \u00bfNo soy Don Verdades?&#8230; Pues quiero volver a la verd\u00e1\u2026, y la verd\u00e1 pa mi vida\u2026 ya no pue ser m\u00e1s que la Balbina\u2026, una mujer de mis a\u00f1os y de mis circunstancias.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1137: <em>Arniches, en el tratamiento que hace de la vejez, siempre procura atemperar los gestos y las acciones. Ha luchado en su teatro contra 50 galanes, muchos han sido viejos que han pretendido salir con chicas j\u00f3venes. Deb\u00eda dar una salida airosa a Paulino y lo hace con Balbina.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>En ese instante aparece Rosita y se funden en un abrazo infinito. Le nota triste. (Acto III, Escena X.)<\/p>\n<p>-A mis a\u00f1os el rodar de la vida no es alegre viendo c\u00f3mo se nos lleva un d\u00eda lo que nos trajo el otro.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1138: <em>\u201cA mis a\u00f1os el rodar de la vida no es alegre viendo c\u00f3mo se nos lleva un d\u00eda lo que nos trajo el otro.\u201d Palabras de Paulino que no compart\u00eda Arniches tal y como hemos visto en la obra \u201cCosas Viejas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Verdades le anuncia su boda con Balbina. Rosita, llena de emoci\u00f3n, le asegura que le va a contar a Balbina todos los platos que le gustan.<\/p>\n<p>-En fin, que se va ust\u00e9 a hacer la ilusi\u00f3n de que ella soy yo, que no me he ido.<\/p>\n<p>-No le digas nada \u2013le dice Don Verdades-. Ya no tiene uno edad pa hacerse ilusiones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llega Jacinto que los ve abrazados. Le cuentan que se casa, y Rosita lo justifica. (Acto III, Escena XI.)<\/p>\n<p>-\u00bfY qu\u00e9 le ha obligao a ust\u00e9 a dar ese paso \u2013pregunta Jacinto.<\/p>\n<p>-El amor \u2013contesta Don Verdades.<\/p>\n<p>-No lo puedo creer \u2013alucina Jacinto.<\/p>\n<p>-Yo s\u00ed \u2013tercia Don Verdades.<\/p>\n<p>-\u00bfY por qu\u00e9 no? \u2013interviene Rosita-. Mientras el hombre es hombre puede enamorarse y, si hace falta, hasta volverse loco por una mujer.<\/p>\n<p>-\u00a1Bendito sea Dios, que te oigo a ti, Rosita\u2026, a ti misma, las palabras justas que disculpan mi locura! \u00a1Gracias!<\/p>\n<p>-S\u00ed, \u00a1pero me perdonar\u00e1 el amor tard\u00edo! \u2013interviene Jacinto.<\/p>\n<p>-S\u00ed, no me diga m\u00e1s\u2026 El amor tard\u00edo no tiene buen fin, pero puede tener buena conveniencia.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mensaje n\u00famero 1139: <em>\u201cEl amor tard\u00edo no tiene buen fin, pero puede tener buena conveniencia.\u201d Una opini\u00f3n m\u00e1s de Arniches sobre el amor.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>Rosita le pregunta a Don Verdades si quiere a Balbina.<\/p>\n<p>-\u00a1No! \u2013responde r\u00e1pido.<\/p>\n<p>-\u00bfEntonces?&#8230;<\/p>\n<p>-\u00bfLe has preguntado a Don Verdades? Bueno, pues otro d\u00eda hazle la misma pregunta al se\u00f1or Paulino.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Arniches lo ha dejado claro: Paulino se puede hacer a la idea de casarse con Balbina y as\u00ed consigue que Rosita est\u00e9 m\u00e1s contenta y hace feliz a una mujer que lo ha querido desde hace 12 a\u00f1os. Don Verdades no.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Se meten todos a la confiter\u00eda de Cipriano \u201cEl pesti\u00f1o de Oro\u201d a brindar con oporto.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Nora se queda haciendo un ramo de rosas, cuando llega Coscolla y Rosquilla, se enzarzan en una buena bronca y el joven de antes comienza a ligar con Nora. Nora se va a tomar una ca\u00f1a con ese tipo dejando con un palmo de narices a los dos contendientes, que acaban d\u00e1ndose la mano y march\u00e1ndose cada uno por su lado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Don Verdades sale mareado de tanto oporto de la confiter\u00eda. Est\u00e1 muy emocionado y abraza a Rosita, que espera un hijo, y a Balbina. Se van para Cabestreros n\u00famero 15, donde vive Balbina, acompa\u00f1ados por Cipriano. Le da el ramo de rosas a Jacinto y le dice: \u201cLl\u00e9nale de rosas el camino\u2026\u201d Don Verdades se queda solo. (Acto III, Escena XIV).<\/p>\n<p>-\u00a1Adi\u00f3s!&#8230; \u00a1Ya estoy solo!&#8230; \u00bfSolo en la noche! \u00a1Adi\u00f3s amor! \u00a1Adi\u00f3s vida!&#8230;\u00a1Qu\u00e9 poco ha quedado de Don Verdades!&#8230;. \u00a1Ni una pizca! \u00a1Dos mentiras, que ser\u00e1n la sombra de mi vida!! <em>(Suena la m\u00fasica del ciego en el viol\u00edn: la \u201cSerenata\u201d de Schubert, muy lejana)<\/em> \u00a1Ven ma\u00f1ana, ciego! \u00a1Vuelve todas las noches hasta que me muera\u2026, que t\u00fa eres ciego y no me dar\u00e1 verg\u00fcenza que me veas llorar!&#8230;<\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Entonces Carlos Arniches escribe las \u00faltimas instrucciones al actor: <em>(Entra en el puesto. Queda como dormido sobre las flores.)<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>TEL\u00d3N LENTO<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>FIN DE LA OBRA<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 ha querido indicar el autor? \u00a0 Don Verdades entra y se queda como dormido. El c\u00edrculo se ha cerrado. La m\u00e1xima expresi\u00f3n de amor ha concluido. La muerte de Don Verdades se producir\u00e1 el 14 de abril, justo 2 d\u00edas antes que la del propio Carlos Arniches, que fue el 16 de ese mismo mes.<\/p>\n<p>Es un estudio de la personalidad doble. Carlos Arniches estaba mandando un mensaje a sus lectores. \u00c9l sab\u00eda que sus obras se le\u00edan, no solo que iban a ser representadas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>MENSAJES DE ARNICHES<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1125: <em>La potencia del amor en la vida de Arniches es infinita. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1126: <em>Arniches, atento hasta el \u00faltimo momento de su vida a la evoluci\u00f3n de la prensa, nos da esta muestra del cambio de los nombres de los peri\u00f3dicos antes y despu\u00e9s de la Guerra Civil. El titular de los peri\u00f3dicos de antes, era una frase: \u201cLa Correspondencia de Espa\u00f1a\u201d; los de la post guerra son \u00f3rdenes: \u201cArriba\u201d, \u201cYa\u201d.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1127: <em>Arniches advierte que este mundo va demasiado r\u00e1pido\u2026 A\u00fan as\u00ed, \u00e9l conoce todos los precios de la compra\u2026 Lo sab\u00eda todo.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1128: <em>La verdad marca el sendero de don Paulino. Antes de decir una mentira prefiere cortarse la lengua. Cuanto m\u00e1s amigos, m\u00e1s claro hay que ser. Esta exageraci\u00f3n de la virtud no era del agrado de Carlos Arniches. Seguro que lo descubrimos a lo largo de la obra.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1129: <em>\u201cLa verd\u00e1 monda y lironda, como t\u00fa dices, de cien veces noventa es una groser\u00eda, y las diez restantes una estupidez.\u201d Sabias palabras de Cipriano. Habla Arniches.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1130: <em>Rosita cuenta una historia que permite a Arniches realizar una cr\u00edtica social importante. Los pobres de solemnidad, no roban, subsisten como pueden. Los trabajadores una vez terminado su ciclo laboral pesado, son inservibles para el mismo y empobrecen hasta morir.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1131: <em>Han pasado 22 a\u00f1os desde \u201cLa chica del gato\u201d (1921), y Arniches sigue denunciando la explotaci\u00f3n sexual y laboral de las ni\u00f1as en la sociedad madrile\u00f1a. El barrio de las Injurias estaba desapareciendo pero la delincuencia no.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1132: <em>\u201cYo puedo lo que quiero\u201d. Esta frase de Rosita refleja la filosof\u00eda de Carlos Arniches para con el trabajo. Don Paulino enseguida se lo reconoce y sellan el acuerdo<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1133: <em>De nuevo aparece el lema de Arniches: Cari\u00f1o, Gratitud y Trabajo.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1134: <em>Arniches, a unos d\u00edas de dejar el mundo, quiere innovar en su teatro, quiere mostrarnos c\u00f3mo se podr\u00eda plasmar la doble personalidad con la que mucha gente super estricta se mueve por la vida. Don Paulino es un ser humano que se ha enamorado de una mujer a la que prometi\u00f3 amparar como padre. Don Verdades es una creaci\u00f3n de su mente, la de Paulino, incapaz de realizar ning\u00fan acto que pueda ser deshonroso o incluso falso, lo que podr\u00eda llegar a ser una mentira. Esta lucha entre dos colosos se va a ir ampliando a lo largo de la obra hasta culminar en la propia destrucci\u00f3n de ambos. Esta lucha no es sino el reflejo de la doble personalidad que padecen muchas personas: los trastornos de la personalidad. Este trastorno y su representaci\u00f3n en el teatro, eleva al m\u00e1ximo exponente a don Carlos Arniches como creador. Tal y como a \u00e9l le gustaba terminar cada cuadro y cada acto, Arniches termina innovando.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1135: <em>\u201cQue las mujeres nos emperramos en una cosa\u2026 y no miramos na. S\u00e9 que me desprecia\u2026, pero yo le quiero\u2026 y echo de menos hasta sus desprecios\u2026 Del hombre que quieres lo quieres todo\u2026 \u00a1Cualquier cosa, hasta lo peor!\u201d Este amor declarado por Balbina es un amor patol\u00f3gico. Ya lo conoc\u00eda bien Arniches que lo plasm\u00f3 en una obra de juventud: \u201cLa fiesta de San Ant\u00f3n\u201d. Sigue avisando de la perversidad de estas inclinaciones err\u00f3neas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1136: <em>\u201cBuena est\u00e1 la verd\u00e1, pero la verd\u00e1 hasta que no sea no es.\u201d Es importante no precipitar las cosas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1137: <em>Arniches, en el tratamiento que hace de la vejez, siempre procura atemperar los gestos y las acciones. Ha luchado en su teatro contra 50 galanes, muchos han sido viejos que han pretendido salir con chicas j\u00f3venes. Deb\u00eda dar una salida airosa a Paulino y lo hace con Balbina.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1138: <em>\u201cA mis a\u00f1os el rodar de la vida no es alegre viendo c\u00f3mo se nos lleva un d\u00eda lo que nos trajo el otro.\u201d Palabras de Paulino que no compart\u00eda Arniches tal y como hemos visto en la obra \u201cCosas Viejas\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1139: <em>\u201cEl amor tard\u00edo no tiene buen fin, pero puede tener buena conveniencia.\u201d Una opini\u00f3n m\u00e1s de Arniches sobre el amor.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>MENSAJE N\u00daMERO 1140: <em>Esta obra gira en torno al amor y sus personajes tienen diferentes reacciones respecto a \u00e9l. Cipriano, el pastelero mantiene una amistad con Don Paulino a prueba de a\u00f1os, deslealtades y todas las dificultades que se le quieran presentar. Paulino y Cipriano ser\u00e1n siempre amigos. El amor en la amistad entre dos hombres. Balbina, vecina de Don Paulino y enamorada de \u00e9ste desde hace 12 a\u00f1os. El amor no correspondido. El amor eterno que resistir\u00e1 todos los desplantes que don Paulino quiera hacerle. \u00a0\u00a0 Rosita, la jovencita rescatada por Don Paulino, representa el amor filial a toda costa. Se encuentra con Don Paulino por una casualidad, \u00e9ste la protege, la acoge, la cuida y ella le corresponde, le da toda su vida, toda su presencia, su compa\u00f1\u00eda y le saca adelante su puesto de Flores\u2026 Aqu\u00ed tenemos dos amores, uno reconocido, el de Rosita hacia su padre, y otro que va cambiando con el paso del tiempo, el de Don Paulino hacia Rosita, primero es paterno \u2013 filial y despu\u00e9s es amor rom\u00e1ntico. Ese amor rom\u00e1ntico nunca es confesado en p\u00fablico. Su amigo Cipriano lo descubre y \u00e9l lo niega. Balbina lo descubre y \u00e9l lo niega. Aparentemente se queda sin amigos. Rosita se enamora de Jacinto, un estudiante de sexto de medicina. Un amor rom\u00e1ntico que va creciendo seg\u00fan pasa el tiempo, un amor incomprendido por Don Paulino. Nora, la hija del pastelero Cipriano, que anda primero con Rosquilla (el dependiente), despu\u00e9s con Coscolla (el poeta) y finalmente con un tercero, representa el amor ligero, sin ataduras, el amor sin futuro. <\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 <\/em>La tragedia dar\u00e1 un \u00faltimo zarpazo en el alma de un ser bueno como Carlos Arniches. \u00c9l, que hab\u00eda sido bendecido con una vida larga, pr\u00f3spera, familiar\u2026; \u00e9l que hab\u00eda conseguido proteger a todos sus descendientes de todas las vicisitudes de la guerra, la miseria, la enfermedad, la c\u00e1rcel y el dolor; \u00e9l ser\u00e1 el elegido por la vida, \u201cque nunca se queda corta ni en lo malo ni en lo bueno\u201d, para sufrir la muerte de su hija Rosario. Don Paulino, en la obra <em>Don Verdades <\/em>(1943)<em>, <\/em>llora con angustia la separaci\u00f3n de su amor, Rosita. Llora la p\u00e9rdida de una hija. Llora desconsoladamente. Se auto castiga. Reniega de lo que ha sido durante toda su vida y le pide al violinista ciego que vuelva cada noche hasta que muera, \u201cque no me dar\u00e1 verg\u00fcenza que me veas llorar\u201d. Ya hemos encontrado el documento que nos faltaba en la vida de Carlos Arniches. En este texto est\u00e1 todo su dolor y su angustia por haberle \u201cfallado\u201d a quien m\u00e1s le necesitaba. Las palabras de D. Paulino son las del alma dolorida y angustiada de D. Carlos. Ese fue su pensamiento final antes de morir a las 24 horas de haber escrito aquellas palabras. Ya no escribi\u00f3 m\u00e1s. Esper\u00f3 la partida para ir con su hija Rosario, para cuidarla como es deber de un Gran Patriarca.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>DON VERDADES. LA VERDAD DEL AMOR M\u00c1S SUBLIME. \u00a0 (Archivo Familiar. Doc. N\u00ba 148 -2) &nbsp; Carlos Arniches estaba despidi\u00e9ndose de la vida y dej\u00f3 un texto que vamos a poder leer sobre lo que \u00e9l pensaba del Sainete. Este texto viene unido en la copia manuscrita facilitada por La Llum\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u201cAmo tanto&#8230; <\/p>\n<div class=\"read-more navbutton\"><a href=\"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/2023\/08\/05\/obra-numero-209-don-verdades\/\">Leer m\u00e1s<i class=\"fa fa-angle-double-right\"><\/i><\/a><\/div>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[480,347,118],"tags":[490,492,491],"class_list":["post-4435","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-1938-1943-el-arniches-filosofico","category-etapa-de-critica-social","category-etapa-moralizante","tag-don-verdades","tag-la-doble-personalidad","tag-la-verdad"],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4435"}],"version-history":[{"count":3,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4451,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4435\/revisions\/4451"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4435"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4435"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/www.arniches.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4435"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}