LOS IRRESISTIBLES

O

LA PRECUELA DE “LA SIMPATÍA ANDANDO”

 

 

Mi sobrino Pepe

Mi hermano Pepe

O

No hay mal que por bien no venga.

Los irresistibles.

Fundación Mediterráneo. La Llum.

 

Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum (31). Boceto de una obra inédita. Podemos considerar esta obra como perteneciente a su Etapa Moralizante. Sería su obra en solitario número 124.

 

ASUNTO.

 

              Dos hermanos, don Antonio y Pepe. El primero un santo, ordenado, pulcro, ecuánime, trabajador, honradísimo en suma. El segundo, una bala perdida: borracho, mujeriego, gastador, tramposo, embustero, etc., etc.… Se mete en líos horribles, de los que tiene que sacarlo siempre el hermano. Toma su nombre para las conquistas y para las peticiones de dinero que hace. Todo el mundo encuentra a Pepe, simpático, dicharachero, gracioso… (Se le puede perdonar lo granuja por lo simpático.) El hermano, se ha sacrificado por él. Ha consumido la herencia, de su padre. Don Antonio vive estrechamente para salvar al hermano. Todo el mundo lo encuentra demasiado serio, mezquino y avariento. No va nunca a dormir a su casa ni a comer, cuando va es que le pasa algo terrible.

 

              Pepe, cuando se ve en un apuro no hace más que llorar.

 

              Don Antonio es viudo. Le quedó de su matrimonio un cuñado, que le ha tomado un cariño ciego y que no se separa de él, y que está a matar con lo del hermano Pepe.

 

Un día llega Pepe a su casa, perseguido por el padre de una muchacha. Suenan dos tiros, entra el hermano despavorido…

                            -¡Me persigue el padre de una chica!

                            -¡Escóndete! –le ayuda Antonio-. En cuanto llega, habla D. Antonio con él. Cuando se va, le interpela-. ¡Júrame que todo lo que me ha contado ese señor es mentira!

                            -¡Te lo juro! –responde Pepe-. ¿Tú me crees a mí capaz? –llora.

                            -Yo sí, pero vamos…

                            -No le haga caso usted… -replica doña Marcelina-, claro que es capaz…

                            -¿Quién es esta señora?

                            -La tía de Nieves.

                            -¡Pero dónde está Nieves?

                            -Servidora –sale llorando.

                            -¡Pero qué hacen ustedes aquí?… ¿Cómo están ustedes aquí?

             

              Pepe le dice que es la única mujer que quiere, que es el amor que le redimirá, que no las eche a la calle. Se quedan. Llega la hora del almuerzo. Don Antonio no quiere comer.

                            -Coma usted –le dice doña Marcelina-, que es frito el pescao estilo Andalucía. Usté lo prueba…, si no le gusta lo deja.

                            -Bueno…, lo probaré; ¡hombre, está bueno! –dice don Antonio.

Almuerzan llorando todos.

              Esta chica está loca por Pepe; pero con su vida disipada, se lía con otra mujer; quiere que el hermano eche de su casa a Marcelina y Nieves para que recoja a una huérfana que es su verdadero amor, el que lo redimirá. El otro se niega.  Le molesta a Pepe ver el orden con que viven y la alegría que tiene el hermano en convencerlas. Timoteo, un dependiente de la tienda, sobrino de don Antonio por parte de su mujer, se ha enamorado de Nieves. Es muy buen muchacho. La chica, duda, vacila; le habla por última vez a Pepe. Este llora, le dice que sí, que se irá con ella, pero se vuelve a marchar con la otra.

 

              Fin del primer acto.

 

En el segundo acto le pide dinero al hermano llorando siempre y finge un atraco (Aquí, lo de los sábados blancos.)

 

              Al final se presenta una mujer con tres hijos de Timoteo, hace catorce años que tiene relaciones. Pepe le pega una paliza, le da dos puñetazos y lo echa de la casa. Timoteo es un calladito, ordenado, pulcro. La mujer cuenta que tiene un hijo con una viuda y dos con una verdulera..

 

              Por fin en el último acto, la chica se ha decidido por Timoteo, y se va a casar con él. Don Antonio le ha pedido la mano a Marcelina, ya loco por ella y luchando por su falta de valor para decírselo. Al fin se declara y ella le dice que es casada. Desencanto, disgusto, llora de pena, conmovido, y ella le dice que es mentira, que era para probar si le quería de verdad… que es verdad dos veces, pero que no ha querido a un marido por unas historias que cuenta.

 

              La chica anuncia que se casa con Timoteo…; que se ha hecho pollo cañón, jamón y fruta. Vuelve Pepe con otro timo y otro lloro fingido.  Ve la felicidad que reina en aquella casa, le dice a Nieves que le quiera…; ella le dice que ya no es posible. Pepe le quiere pegar a Timoteo. La casa es un paraíso. La han remozado. Van a ensanchar el negocio (Si no lo ensanchamos no cabe esta.) Pepe comprende lo necio de su vida y se va para no estorbar la felicidad de todos. Al irse es la única vez que llora de veras.

 

              Una alegría para acabar y final.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 1221: Recuerdan mucho sus personajes a los de la obra de “La simpatía andando” que luego emplearía en la obra “El casto don José”. Arniches vuelve a señalarnos lo difícil que es el amor, la cantidad de recovecos que tiene y que aún cuando crees que todo está claro… ¡te aparece un calavera con una mujer con 3 niños de una relación de 14 años!