SEGUROS DEL AMOR
Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum. Sería su obra número 136 en solitario. Humorada Cómico – Lírica en un acto dividió en tres cuadros, original y en prosa. Etapa Moralizante y Etapa Feminista. Obra Inédita Incompleta.

Folio nº 1 de 16 custodiados en La Fundación Mediterráneo. La Llum.
La documentación de la obra se inicia con la obra ya comenzada. Es una obra en la que se basaría la de “San Juan de Luz” (1902) escrita en colaboración con José Jackson Veyán. Desgraciadamente esta escena fue suprimida. Podremos apreciar la gracia de Carlos Arniches en solitario. Una lástima que se eliminara.
ESCENA
FAUSTINO.- Pues ya sé cómo lo arreglamos. Doña Timotea en cuanto llegue vendrá a este hotel. Pues bien, es preciso que no nos encuentre aquí, pero en cambio, le entregaré una carta mía tranquilizándola. Dicha carta se la daremos al intérprete, que será la única persona con quien podrá entenderse.
AGAPITO.- Muy bien; pues anda, escribe la tarjeta.
FAUSTINO.- (Saca una tarjeta y escribe.) Verá Ud. “Apreciable doña Timotea: Don Agapito no está en Biarritz. Sospecho que lo del anónimo es una falsedad. Salgo para París con objeto de cerciorarme si su esposo de Ud. se encuentra allí entregado honradamente al negocio de los encajes. Vuélvase a San Sebastián y esperen tranquilas mis noticias. Confíe en mí. Suyo Faustino.”- ¿Qué le parece? (Confíe usted en el sereno… en el sereno juicio.)
AGAPITO.- De primeras. Ahora vamos a llamar al intérprete para dársela. (Toca el timbre.)
CAMARERO.- ¡Messieurs!…
AGAPITO.- Adelant…
CAMARERO.- ¿Que voleuz vous?…
AGAPITO.- Fete noi le pluire de decirle al interprete que haga el favor de acostarse
FAUSTINO.- Cómo de acostarse…
AGAPITO.- De venirse isí
CAMARERO.- ¡Tre bian!
AGAPITO.- Bian, alon Don
FAUSTINO.- ¡Rediez! Don Agapito; ¡pero cómo habla usted el francés tan de corrido?
AGAPITO.- ¡Ah! Chico, es que tengo la gran facilidad para las lenguas vivas… además es que llevo aquí el manual de la comunicación. Este librito es muy útil, que quieres comer, pues abres el libro, empiezas a buscar… y como no encuentres una tienda de ultramarinos… y la encontré a la media hora y compré pan y queso, si no, no como. Además aquí te adivinan los pensamientos. Anoche estaba yo cenando y quería vino, y veo al camarero allí y le digo: “Oye, tu, ven”… Pues en vez de venir se fue y trajo una botella de vino…
FAUSTINO.- No, si para adelantados, aquí.
ESCENA: Agapito, Faustino y el Intérprete Ms Pol.
INTÉRPRETE.- Permiso…
FAUSTINO.- Adelante…
AGAPITO.- ¿Usted es el intérprete del hotel?
INTÉRPRETE.- Servidor…
AGAPITO.- Pásate y tómate… (Señalándole una silla.)
INTÉRPRETE.- Merci… (Se sienta.)
AGAPITO.- Bueno, nous vulou, sabe Ud. que haga usted le plesir de coger se target y cuando venga una madame morene… de bigot…rechonche…bastante fee…con una madmoiselle jovenille y corte de genie… preguntande por don Faustino Castropellejo…
FAUSTINO.- Serviteur…
AGAPITO.- Le done vous le target…
FAUSTINO.- Y rian pliu…
AGAPITO.- ¿Cómo que rian pliu…? No, debe usted decirle además que este mesieure no estaba conmigue… que yo he venido… ¿cómo se dice solo?
FAUSTINO.- Sol
AGAPITO.- Que yo he venido sol y que usted me ha visto tomar el sol… digo el tren, más sol que he venido… Y se le darán a usted cinco dures…
INTÉRPRETE.- Bueno, puedo hablar…
AGAPITO.- Hable usted.
HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 194.
INTÉRPRETE.- Bueno, pues perdón, pero esto que hacen ustedes es una gansada…
LOS DOS.- ¿Qué?
INTÉRPRETE.- Les conozco a ustedes y sé el apuro en el que se encuentran. Usted se llama don Agapito Ventosa propietario de La Canastilla Almacén de Altas Confecciones de señora en ropa blanca…establecido en Madrid, Alcalá 17 quintuplicado y salió usted el lunes 29 en el exprés de la seis cuarenta y ocho para San Sebastián en compañía de su señora doña Timotea Rodríguez y de su hija Irene Ventosa Rodríguez, preciosa joven de veintidós años y del señor novio de la citada señorita, tenedor de libros de La Canastilla. Usted pretendía en Madrid, conseguir el amor de la bella Pepita, linda cupletista del Japonés, y la ofreció llevarla a París.
AGAPITO.- ¡Cuerno!
INTÉRPRETE.- Con su amiga Mimí partió la bella Pepita de la Corte uniéndose a usted en la estación de San Sebastián, donde usted pretextando la compra de encajes en París, emprendió el viaje con ellas, engañando a la susodicha doña Timotea, que a las 48 horas recibió un anónimo, avisándole que estaba usted en Biarritz en este hotel. Vino el señor en busca de usted, y como el amor fácil y la aventura galante tienen un incentivo que penetra fácilmente en las almas sensibles, el señor, vio disuelta su moralidad en la hermosura de la señorita Mimí, como azucarillo en vaso de agua…
FAUSTINO.- ¡Rediez!
AGAPITO.- ¿Pero, quién le ha dicho a usted…?
INTÉRPRETE.- Ahora bien, la señora Timotea llegará a Biarritz esta tarde a la una y veintitrés, y ustedes desean escapar de sus garras… y no ser sorprendidos…Perfectamente. Aquí entro yo.
AGAPITO.- ¿A dónde?
INTÉRPRETE.- Aquí entro yo y digo: No tienen ustedes nada que temer si aceptan mis servicios; soy representante de la acreditada agencia Thompson Arrison y Compañía, establecida en Nueva York y con sucursales en todo el mundo.
FAUSTINO.- ¿Y qué agencia es esa?
INTÉRPRETE.- Pues dicha agencia se encarga de asegurar a sus clientes la mayor tranquilidad en sus aventuras galantes, librándoles de la desagradable injerencia del cónyuge ofendido.
AGAPITO.- ¡Canario!
INTÉRPRETE.-Más claro. Que usted, por ejemplo, así que ha satisfecho los derechos de inscripción como clientes de La Agencia The Thrusmand Gluty (Quita Estorbos) propiedad de los señores Thompson Arrison y Compañía, puede dedicarse con todo sosiego a correr sin moverse de Biarritz toda clase de aventuras amorosas en la seguridad de que aunque lleguen su señora y su novia, no corren ustedes el menor peligro, pues la agencia se encarga de reexpedirlas a San Sebastián, y abonando un pequeño sobreprecio, ¡se las tranquiliza y se las convence de la inocencia del cliente!…
FAUSTINO.- ¡Cuerno! ¿Pero es posible?
INTÉRPRETE.- Tan posible que esta agencia no admite pagos hasta que el cliente no haya quedado satisfecho de los servicios de la casa.
FAUSTINO.- ¡Pero es increíble!
INTÉRPRETE.- Prueben y lo verán.
AGAPITO.- ¡Dios mío!… ¡Esto es progreso!… ¡Esto es civilización!… ¡Esto son países adelantados!… ¿Bueno, y cuánto nos costaría esto?
INTÉRPRETE.- Consultaré la tarifa de la casa. Hay un precio para cada caso, según su gravedad. (Saca un libro elegante.)
FAUSTINO.- Bueno, nuestro caso…
INTÉRPRETE.- ¡No es de los más caros! El caso de ustedes está en la ese
AGAPITO.- ¡Cómo que en la ese?
INTÉRPRETE.- Sinvergüenzas… (Señalando una página.)
FAUSTINO.- ¿Cómo sinvergüenzas?… Oiga usted, amigo…
AGAPITO.- ¡Calla, hombre! No te molestes ahora por una tontería…
INTÉRPRETE.- Aquí está, por librar a marido sinvergüenza… algo deteriorado…no haga usted caso, es una nota de la casa…
AGAPITO.- ¡Ese soy yo!
INTÉRPRETE.- De las garras de su mujer en aventura galante con señorita ligera…125 francos.
AGAPITO.- No es caro, no es caro… ¡me conviene!
FAUSTINO.- ¿Y lo mío? ¡Veamos lo mío!
INTÉRPRETE.- ¡La de usted está en la hache!…
FAUSTINO.- ¿Cómo en la hache?
INTÉRPRETE.- ¡Sección de Hipócritas!
AGAPITO.- ¡Pero qué hipócrita! ¡El señor debe estar en mi sección, es tan sinvergüenza como yo!…
FAUSTINO.- ¡Que voy a ser…! ¡Si lo sabrá el hombre!
INTÉRPRETE.- ¡No tanto, no tanto!… El señor está aquí, página 1 o 2 y … menos esto…Por librar a un novio hipócrita de la persecución de su novia, en aventura con una señorita fácil… 75 francos, con dos más señoritas 89 francos.
FAUSTINO.- Bueno, aplíqueme usted la segunda tarifa porque como son dos y el señor es de una edad… sobre mil por si acaso.
AGAPITO.- ¡Las narices!… Aplíquele usted la primera tarifa, que todavía puede que tenga que rebajarle algo… ¡Nos ha puesto dieciocho!
FAUSTINO.- ¿Bueno, de modo que en total esto nos vendrá a costar?…
INTÉRPRETE.- Doscientos diez francos. Además, por un sobreprecio de 29 francos, la agencia se encarga de que un agente de los llamados tranquilizadores haga volver a las interesadas a San Sebastián.
AGAPITO.- Bueno, y por dos pesetas más no podrían ustedes cortarle las uñas a mi mujer para cuando volvamos; ¡por si acaso, sabe usted!
INTÉRPRETE.- ¡Oh! No hace falta. Por los doscientos treinta y cinco francos todo comprendido pueden ustedes pasar el día alegremente en Biarritz, haciendo cuanto les plazca, en la más completa seguridad de que no serán molestados…
FAUSTINO.- ¿Aunque vinieran esas señoras?…
INTÉRPRETE.- Aunque vinieran… ¡Oh!, pueden estar tranquilos… ¡La Agencia no cobrará hasta que ustedes estén satisfechos!
AGAPITO.- ¡Pues convencido, ea!…
INTÉRPRETE.- Pues tenga usted la bondad de firmar esta hoja…
AGAPITO.- Perfectamente. (Cogiendo la pluma.) ¿Dónde?
INTÉRPRETE.- Aquí, donde dice “El Sinvergüenza”…
AGAPITO.- Agapito Ventosa… (Escribiendo.)
INTÉRPRETE.- Y usted aquí “El Hipócrita”…
FAUSTINO.- (Firmando.) Faustino Rebolledo. Muy bien.
INTÉRPRETE.- Ahora tomen ustedes las chapas de inscripción… (Les da una a cada uno.)
AGAPITO.- ¿Y qué hacemos con esto?…
INTÉRPRETE.- Llevarlas siempre encima, y en caso de apuro, enseñárselas a los mozos de un hotel… a los “bañeros” de la playa… a los acomodadores de los teatros… a los cocheros de puestos… y enseñado ésta, encontrarán ustedes siempre, puertas secretas por donde escapar, armarios donde esconderse… coches rápidos para huir… ropa para disfrazarse… etc. etc. ¡Esta casa tiene agentes secretos en todas partes!
AGAPITO.- ¡Divino… superior… colosal!…
FAUSTINO.- Esto es progreso… esto es adelanto y no lo que pasa en España, ¡que le hace usted un guiño a un mozo de cuerda y se lo critican a usted en el café!…
INTÉRPRETE.- Con que señores… que ustedes lo pasen lo mejor que puedan… y hasta luego… porque yo les seguiré de cerca para auxiliarlos en caso necesario… Tanto gusto en conocerles… Pol Le Rua… Agente asegurador de la casa Thompson Arrison y Compañía para servir a usted…
AGAPITO.- Tanto gusto…
FAUSTINO.- ¿Y que no nos abandone usted eh?
INTÉRPRETE.- ¡No hay cuidado!… Servidor… (Vase.)
Termina la escena y la vuelve a repetir cambiando los apellidos de los “sinvergüenzas”, ahora son Agapito Rodríguez y Faustino Paniagua.
El francés ya no es Pol sino James, pero habla cambiando la z por la s. Se mantiene la agencia igual.
Finalmente escribe la escena en la que doña Timotea e Irene les sorprenden y un camarero les ayuda a escapar por la puerta secreta de un armario.
Como dato curioso hemos investigado a “los bañeros” de las playas en 1902. (42) Según relata esta página web de Zarautz: http://www.zarautz.com/ayeryhoy/vida.htm el oficio de “Bañero” era propiedad de unas cuantas familias del pueblo, y se quedaba dentro de la familia durante generaciones. Se han dado casos de venta de esta peculiaridad.
El bañero llegaba a las seis de la mañana a la playa y controlaba el baño de las “sirvientas”, unas cuarenta en Zarautz. Tenían derecho a tres olas. Llevaban trajes de baño hechos con sábanas que tras el baño resultaban más provocativos que los actuales bikinis. El Bañero les ofrecía el albornoz al terminar las tres olas.
La aristocracia bajaba con su caseta, bien arrastrada por bueyes o por bañeros, que la posaban en la orilla. Salían tomaban 3 olas y se metían de nuevo en la caseta, que era transportada por estos bañeros.
Recibían muy buenas propinas y era un oficio muy codiciado.

http://www.zarautz.com/ayeryhoy/vida.htm
MENSAJES DE ARNICHES
MENSAJE NÚMERO 1295: En esta maravillosa escena, tristemente suprimida, Arniches dejaba claro cuál era el sueño de todo tenorio: una agencia dedicada a eliminar cualquier huella de sus andanzas. Para Arniches esta agencia es Thompson Arrison y Compañía.









