VISTALOCA

 

O

 

EL TEATRO DE INTRIGA DE CARLOS ARNICHES

 

              Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum. Sería su obra número 142 en solitario.  Etapa Detectivesca (ED). Es un boceto.

 

TRANSCRIPCIÓN.

 

El crimen, origen de la obra, ha sido triple. En Madrid han matado a la señorita, y en un pueblo a la criada. En el cuarto del pueblo donde asesinaron a la criada (que llevaba documentos.) aparece un chaleco de hombre con un ojo en un bolsillo y tres dientes en el otro.

 

              Al perro del mesón (que también tiene que comparecer.) le encontraron entre los dientes un pedazo de paño de pantalón a cuadros.

 

              Vistaloca empieza a buscar al asesino, y resulta que el único que en el pueblo usa pantalón a cuadros es el boticario. (Este cuadro se puede titular en la obra: “El caballero del pantalón roto”.)

 

              El único que ha presenciado el crimen en el pueblo es un bruto hijo de un hortelano, el cual tiene que ganarlos. Como sólo se deja entender por señas, los lleva y los trae de un pueblo a otro y resulta que el tonto los vuelve locos.

 

              Al final, resulta que rompe a hablar y no sabe nada del crimen. Le preguntan: “¿Por qué nos llevaste a Guadalajara?” –Porque quería ver a una tía que tengo allí –responde. “¿Por qué nos señalabas los pies?” –Para que me compraran unas botas… -etc. etc.

 

              Le enseñan un retrato de mujer, durante las indagatorias, y él se besa las puntas de los dedos. “Ya sé lo que es” –dice Vistaloca-. “¿Qué es?” –preguntan todos. “¡Que le ha gustado!”

 

              Hace señas de que le líen un cigarro, se lo lían, pide una cerilla, chupa y repite lo de besarse los dedos – Ya lo entiendo- ¿qué dice? – que le gusta también.

 

              Se encuentran en un armario que rompen, una figura de cera propiedad de uno que lleva una colección. Creen al principio que es el asesinado. Luego resulta que es Garibaldi.

 

              Se encuentran una postal que dice: “Para mí _____” La otra palabra no la entienden. Uno pregunta de qué va vestida la figura de la tarjeta, con una malla…, pues se conoce que es que la pensaba dedicar.

-Sí, la pensaba dedicar a la bailarina.- Esto está claro; esto dice para mi colección.

-He estado hablando con el “prefecto”.- Hable usted bien, se dice “perfecto”

 

              A Vistaloca lo tiran por la ventanilla de un vagón restaurant.

 

              Un paleto toca la figura de Garibaldi y dice que es Prim.

-¡Qué va a ser Prim?

-Digo que es pringue…

 

 

              Desgraciadamente no tenemos más información de las aventuras de este detective creado por Carlos Arniches y llamado “Vistaloca”.  Nos quedamos sin saber cómo habría desarrollado esta faceta de misterio e intriga en el teatro.

 

El inicio es un poco confuso, ya que habla de un asesinato triple de dos personas… Ahí nos ha quedado algo sin explicar…

 

La intervención del “bruto” sería la parte más hilarante de la obra, ocupándolos y preocupándolos sin tener ninguna relación.

 

La presencia del perro para ir a declarar es sublime.

 

Los pantalones a cuadros que inculpan al boticario seguro que tienen algo que ver con un lío de faldas…

 

El coleccionista, el tren desde el que es arrojado el detective… ¡Hay mucho suspense!

 

¡Te resultó tan corta la vida, bisabuelo!