JUDAS ISCARIOTE.

Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum. Sería su obra número 147 en solitario. Etapa Moralizante (EM). Es un boceto.
Tenemos muy pocas líneas de esta obra y no se puede llegar a entender bien el enredo completo. Parece que Bartolo y Sebastián pretenden a la hija del alcalde. Un «quinqui» o vendedor ambulante de la época va a tener acceso a la casa del alcalde y los dos le pagan para que interceda por ellos ante la chica. Sebastián no sólo da dinero sino que además amenaza con la muerte del emisario si no cumple bien su tarea. La chica se decanta por Bartolo con lo que tenemos el conflicto organizado. El tema de dos amigos enamorados de la misma mujer es recurrente en el Teatro de Arniches, lo hemos visto en La Guardia amarilla (1897), La canción del náufrago (1903) y en Mari Eli (1936). La forma de resolver el conflicto ha ido variando según la madurez del autor: en el primer caso se inclinó hacia el oficial de más rango; en el segundo se resolvió por un asesinato; y en el tercero triunfó la amistad y el buen juicio respetando la decisión de la mujer. Toda una línea de actuación que identifica un pensamiento.
Judas Iscariote.
El alcalde en una era. Se presenta con carta de recomendación un quinquillero. El alcalde le dice que vaya a su casa y que su mujer y su hija le comprarán cosas. Promete ir.
Bartolo le cuenta su historia, y le dice que si le pone en comunicación con la hija del alcalde le dará dos duros. El quinquillero se ofrece y toma los 40 reales (40 €). Vase Bartolo y sale Sebastián y le dice que tome 4 duros por no hacer caso de lo que le ha dicho el otro. Además añade que si pone a Bartolo y a la hija del alcalde en comunicación, le corta el pescuezo. Conflicto horrible para el quinquillero.
El quinquillero se inclina por Sebastián por el dinero y por miedo, y da a la chica la carta de Sebastián en lugar de la de Bartolo.
Bartolo habla con la chica y cree que ha ido a buscarle la moza por los buenos oficios del quinquillero. La moza le dice que no, al contrario de lo que él supone el quinquillero le ha dado una carta del otro, y que viene a dársela para él, que es amigo de Sebastián, se la devuelva y le diga que ella no puede amar a nadie pues tiene ya comprometido su corazón. Dice que viene a pedirle sólo este favor.
La chica quiere ver si dándole celos vence su timidez y lo hace declararse.









