EL ÚLTIMO CHULO
O
EL ERROR DE LOS ESTEREOTIPOS

Se estrena esta obra escrita por Carlos Arniches y Celso Lucio, la noche del día 7 de Noviembre de 1899. La música corresponde a los maestros Torregrossa y Valverde (hijo). En el cartel aparece también el maestro Brull, con el que ha colaborado anteriormente, como autor de las reducciones necesarias. Serían, probablemente, modificaciones concretas para la adaptación de la obra a diferentes teatros y extensiones en tiempo de la obra. Pertenece esta obra a su Etapa Moralizante.
Dedica la obra a Álvaro de Blas, a quien no hemos localizado.
Al levantarse el telón vemos un patio de una casa de los barrios bajos con la portería y varios cuartos numerados. En el centro hay una mesa rodeada de sillas y con una jarra de vino encima. Se ven caretas, guitarras, bandurrias, una flauta y una ocarina. Es de día.
El coro de mujeres canta al inicio del cuadro. Todas odian a Engracia por su éxito con los hombres. La llaman coqueta, veleta, golfa, cimbel, e incluso Silvelista… La envidia rezuma entre ellas que quieren deshacerse de semejante competidora.
En la quinta escena nos presentan al grupo musical La Escolar, una estudiantina formada por Laureano, Bernabé, Pujitos, Afrodisio y Sabino el jorobado, a los que se les puede ver en el cartel de presentación. Cada uno se disfrazará de estudiante, por ejemplo Laureano va de estudiante de veterinaria. Su repertorio abarca desde “el miserere nobis del Trovador hasta el bonito Tango de las mujeres, Tango del automóvil, Mazurca, La escoba…”
CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 50
(Cuadro I, Escena V.)
AFRODISIO.- Y, digo yo, los lazos de la Facultaz, ¿nos los va usté a dar?
LAUREANO.- Aquí los tengo preparaos.
PUJITOS.- ¿Y usté conoce los colores?
LAUREANO.- ¡Natural! Mira, verás. Derecho es colorao. Medicina, es amarillo. Filosofía, es salmón…
BERNABÉ.- Es bonito.
LAUREANO.- Es salmón.
BERNABÉ.- Digo que gusta el color.
LAUREANO.- Ciencias, café con leche. Y Veterinaria…
BERNABÉ.- ¿Tostadas?
LAUREANO.- Verde.
Se reparten los lazos y quedan a las 13h 30.
Antes de que se marchen todos Laureano interroga a Bernabé por su relación con Engracia. Le dice que va bien, que ayer le dio “cinco o seis bofetadas”. Su idea es conquistarla para quedarse con los 8 reales que gana ella y los 6 reales que gana su madre. ¡Todo un chulo!
Laureano y Pepa, una de las mujeres del coro que envidia a Engracia, urden un plan para que Bernabé la conquiste.
Se marchan y sale Engracia con un monólogo en el que se queja de que la gente le tenga envidia por sus 18 años bien aseaos y un corazoncito muy grande. Nos canta lo que busca en un hombre.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 43
(Cuadro I, Escena VII.)
ENGRACIA.- Yo busco un alma que sepa
reírse con mis alegrías
y suspirar con mis penas.
…
¡Ay, qué difícil es, madre,
hallar un alma que sepa
reír con mis alegrías
y llorar con mis tristezas!
Fermín, el pescadero, que también aparece en el cartel, está enamorado de Engracia y nos lo cuenta con un besugo en la mano: “No sé quién es más besugo, si tú o yo. ¡Lo que nos diferencia es que tú tienes agallas, y yo no!
HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 29
(Cuadro I, Escena VIII.)
FERMÍN.- Estaba yo en la pescadería despachando y entra ella y me se llega al mostrador y me dice: “Diga usté, pariente: ¿Cómo cuántos percebes me da usté por un real?” Yo la miré, manetizao ante aquella hermosura, me pasó lo que al tranvía elétrico cuando se le sale el troley: me quedé parao y a oscuras… ¡To me se hizo negro, me dio un vuelco la sangre y no sé qué me pasó, que toos los cangrejos del establecimiento me empezaron a bailar delante de los ojos, y me se puso en la garganta una cosa como un salmonete, y hasta una langosta que estaba en el mostrador tendida boca arriba, me miraba y movía las patas haciendo unos guiños mu feos! De pronto me rehago, y la digo: ¡Joven, por un real se lleva usté si quiere toas las existencias del establecimiento inclusive la de un servidor de usté, Fermín Bonaise…!
Aquí podemos detenernos para disfrutar del mensaje de Arniches. Mensaje número 138: Arniches describe de forma magistral lo que tantos han intentado: el flechazo. Ese repaso de sensaciones que afloran en un instante en la persona de un joven cuando ve por primera vez a su amada. Da gusto releerlo: “To me se hizo negro…”
Ella se va riendo de la pescadería y él manda a su ayudante con una merluza como obsequio para Engracia, que ella naturalmente rechaza.
Ahora está cogiendo fuerzas, ¡de hoy no pasa, hoy le habla! En ese momento aparece ella y él se queda trabado. ¡Cómo nos recuerda este personaje de Fermín, al de Venancio en la obra El Santo de la Isidra”!
Estando así de azorado aparece Laureano “que le va a ayudar a conquistar a Engracia”. Según palabras de Pepa, Engracia está loca por Fermín, pero dice que “¿dónde va ella con un hombre de calzón corto?”
Entonces le propone acudir a la sastrería Picazo en la calle Toledo para vestirse de “chulo madrileño” y así conquistarla definitivamente.
Se gastan 135 pts. (540 € al cambio.) en ropa. Bernabé y Pepa que han escuchado todo se mueren de risa, “¡en cuanto Engracia lo vea vestido de chulo lo echa de su lao!”
Hace su aparición el padre de Fermín, el señor Donato. Está preocupado porque ve a su hijo loquito por una chulona del segundo, y él, que es de León, no le quiere ver con una madrileña ni muerto. “Antes lo metía a munecipal de acaballo”. Le dice a Pepa, que está muerta de miedo escuchándole; que le haga llegar el recadito a la lagartona y que le deje en paz.
Cuando abandonan la escena llegan Bernabé y el grupo de amigos dispuestos a reírse de Fermín de chulo madrileño. En esto que llegan Laureano y Fermín ridículamente vestido con andares exagerados y grotescos. Laureano le comenta: “Parece que hayas nacido en la calle Escalinata”.

Calle de la Escalinata. www.wikipedia.org

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Le enseña posturas chulapas para ligar que él imita ridiculamente.
CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 51
(Cuadro I, Escena XIV.)
LAUREANO.- Y ahora vamos a lo femenil. Figúrate que ves venir calle abajo a la gachí de tus sufrimientos físicos. Bien; pus así que la diquelas, te cuelgas el bastón en el hueso cardiaco del antebrazo izquierdo, tiras de petaca y haces lo que sigue con el siguiente aire: sacas, metes, rascas, enciendes, chupas, soplas, arrojas, ladeas y escupes de costadillo. Te has enterao?
Fermín intenta imitarlo consiguiendo hacer el ridículo más espantoso.
Veremos cómo Arniches emplea este mismo “método de enseñanza” en la obra Doloretes, de dentro de un par de años, cuando el pretendiente tiene que aprender a torear en una tarde.
Se retira Laureano y llega Engracia que cree que es un disfraz. Él hace el numerito del cigarro que le sale mal y muerto de vergüenza le dice que se ha vestido así por ella.
(Cuadro I, Escena XV.)
Fermín.- ¡Por usté, Engracia, por usté hecho un saltamontes y una ciruela Claudia! Por usté me he vestido de mamarracho y dejado el traje de mi tierra leonesa. Por usté hace la mar de tiempo que no vivo, ni aliento, ni sosiego; porque el cariño de usté se ha ido metiendo en mi alma poco a poco, en silencio, sin ruido, como en un cantarito muy hondo el agua de la fuente hasta que hoy ya no puedo callar porque ya se ha llenado y está rebosando y me sale a borbotones por la boca.
Ante semejante declaración de amor, Engracia le dice que sabe que han querido burlarse de él, que ella no quiere un “Chulo”, que quiere un hombre que tenga un cariño muy grande, sea de donde sea. Quedan a las 15h para ir juntos a merendar delante de todos.
Pero llega Donato, el padre, y le ve vestido de chulo madrileño. Él le explica que ama a Engracia pero Donato no lo entiende y le dice que está loco. De esta manera termina el primer cuadro.
El cuadro segundo nos muestra el final del Prado en día de Carnaval, gente enmascarada, zancos, disfraces y cantos de “La Escolar”.
El tercer cuadro nos sitúa en el Canal en la tarde del Miércoles de Ceniza. Hay una gran animación. En el barracón situado a la izquierda se puede leer: “Aquí se entierra la sardina y además por una porquería. ¡Ay esacbeche de vonito!”
Engracia tiene un plan para vengarse. Fermín se ha traído a dos amigos, Jesús y Mariano para ayudarle.
El grupo de Laureano y Bernabé han preparado el Ventorro para disfrutar la fiesta y en esto que llega Fermín y suelta con autoridad: “¡Apreciables Chachas…!” y dando coscorrones manda sentarse a la gente. Bernabé se levanta y le da un cogotazo, Fermín le rompe un plato en la cabeza, se pelean unos con otros y llaman a los guardias.
Donato le echa en cara que todo esto lo hace por una “madrileña” y entonces salta Engracia defendiendo su honradez.
(Cuadro III, Escena III.)
ENGRACIA.- Cuando ama, ama hasta las cachas, cuando se enfurece, clava las uñas, cuando se ríe, alborota…
Hablar… Habla hasta con los ojos. Cada vez que mira, pone un telegrama, porque en ca mirá hay más de quince palabras…
Por lo tanto, reflexione usté, aunque sea usté maragato, que si donde hay penas hay lágrimas de nuestros ojos, no es pa asustarse que donde haiga alegrías haiga una canción y una guitarra madrileña. ¡Así somos las mujeres de esta tierra!
Donato la acepta y le pregunta: “¿Pero, ya se han acabao los chulos?” A lo que Engracia le responde: “¡Este es el último!”
Fermín se casará con Engracia. Laureano se disculpa ante ellos, lo mismo que Pepa. Bernabé sigue enfadado y es despedido con gritos de ¡fuera! ¡fuera! Sigue la juerga y baja el telón.
Fin de la obra
MENSAJES DE ARNICHES
MENSAJE NÚMERO 138: Arniches describe de forma magistral lo que tantos han intentado: el flechazo. Ese repaso de sensaciones que afloran en un instante en la persona de un joven cuando ve por primera vez a su amada. Da gusto releerlo: “To me se hizo negro…”
MENSAJE NÚMERO 139: Los estereotipos que nos formamos discriminando de antemano a las personas son claramente perjudiciales. Para un leonés, maragato de pura cepa, se le podía hacer muy cuesta arriba que su hijo tuviese relaciones con una madrileña, pero lo que verdaderamente importa son las personas, no las etiquetas con las que nos lleguen a nosotros.










Muy interesante, Joseba. La verdad es que tanto las obras como tus análisis están plenamente vigentes. Da igual hacia dónde se mire en la obra de este autor irrepetible, todo se aplica a nuestro tiempo. Incluso a este momento convulso en el que «Tó se me hizo negro». ¡Menos mal que empieza a clarear un poco!
Efectivamente. ¡¡¡Saldremos!!!