LA PIEDRA AZUL

 

O

 

EL AMOR ES EL MAYOR TESORO

 

 

 

Con música de Rafael Calleja se estrena esta “humorada cómico lírica” el 15 de diciembre de 1913. Incluimos esta obra en su Etapa Moralizante. Es su obra número 17 en solitario.

 

Tenemos un libreto en el que indica que su autor es Jorge del Río. Ilocalizable autor. Lo que ocurrió es que Carlos Arniches firmó con el pseudónimo de “Flores del Río” y de ahí la confusión. (141)

 

Está basada en un cuento inglés al que no hemos podido acceder. En este cuento se narra las aventuras de unos europeos en un país del lejano oriente. Tiene todos los ingredientes de los cuentos orientales: dinero en abundancia, alhajas, harenes de doncellas, astrólogos, creencias inauditas, piedras preciosas, poderes inimaginables etc.

 

Arniches convierte en españoles de Madrid a los europeos del cuento. En concreto son Hilaria  y su hija Petra Sánchez, el señor Cayetano y Quintín Cortao Pérez, el novio de Petra.

 

El Pachá de la zona, Alí-Fhafe, se queda enamorado de Petra y se la lleva a Palacio con el consentimiento de la madre. Quintín queda abandonado a su suerte.

 

En Palacio, Hilaria y Petra son purificadas durante quince días. Cayetano ha mentido y ha convencido al Pachá de que su mayor habilidad es leer el futuro del Pachá, y se queda como astrólogo.

 

Petra detesta al Pachá que es un anciano, prefiere reservarse para Quintín.

 

Cuando menos se lo esperan, Quintín aparece en la escena. Ha trepado por el jardín.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 167.

 

(Cuadro I, Escena V)

 

QUINTÍN.- Sí, Petra mía; páseme lo que me pase, yo no puedo consentir que un ente caduco y mahometano te usufructúe. ¡A tus años verte con un Alí-Fhafe! ¡Vale más morirse!

 

PETRA.- ¡Y que lo digas!

 

QUINTÍN.- Por eso yo, harto de sufrir, esta noche me decidí y trepé.

 

SEÑOR CAYETANO.- ¿Pero no ves, so bruto, que te juegas el pescuezo?

 

QUINTÍN.- ¡Qué me importa! Que me dice usté que mi cabeza roda bajo el hacha del verdugo, ¡que rode! Sin cabeza, puedo vivir; sin ella, no.

 

SEÑOR CAYETANO.- Quintín, que te pierde la retórica.

 

El Pachá promete una recompensa de 5 Cequíes de oro.

 

Se abrazan los dos novios pero llega la guardia del Pachá. Se le condena a muerte. En el rato que se le concede para prepararse para morir, Cayetano le entrega un anillo con una piedra azul. Pertenecía al Pachá. En el momento en el que aparecen de nuevo, Cayetano le convence de que Quintín es el alma gemela del Pachá, y todo lo que le ocurra a él, también lo padecerá el Pachá, así que se libra de la muerte.

 

AUTO HOMENAJE DE ARNICHES

 

Aquí hemos encontrado un auto homenaje que se hace Arniches, poniendo en boca de Quintín un párrafo de la Canción del Húngaro de la  obra Alma de Dios estrenada en 1907, es decir seis años antes.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 86.

 

(Cuadro I, Escena VI)

 

QUINTÍN.- ¿Que por qué he entrao? (Aparte.) ¿Qué le diría yo que le conmoviese? (Alto.) Pues yo he venido aquí, poderoso y simpático Pachá, porque soy un vagabundo que voy cantando mis miserias por el mundo. Pasé por este palacio, me dijeron que aquí vivía un príncipe bondadoso y dije: “Voy a ver si me quie facilitar un socorro pa seguir mi camino, camino de mi patria, patria querida, que llenan de luz sus canciones, mi triste vida, vida de errante e inquieto andar que alegro sólo con mi cantar”.  (Aparte.) Si no ha visto Alma de Dios, me he salvao.

 

ALÍ-FHAFE.- ¡Muy bonito!

 

QUINTÍN.- (Aparte.) ¡No la ha visto!

 

Los días pasan mientras la vida de Quintín es un infierno. Le obligan a tomar todas las medicinas que toma el anciano Pachá y ya no puede más. Hilaria les delata y se desata una persecución por el palacio.

 

Al final, cuando son detenidos y despojados de sus riquezas, le comunican que Hilaria se ha fugado con un asesor del Pachá, Abul- Chaflán. Manda en su persecución y deja libres a los jóvenes. En ese momento Arniches habla por voz de Petra.

 

(Cuadro II, Escena VI)

 

ALÍ-FHAFE.-Tú, despójate de las alhajas; y además te quedas sin dignidad real.

 

QUINTÍN.- Sí, señor…, con mucho gusto.

 

PETRA.- Y tan agradecidos…, tenemos juventud y alegría, ¿qué más alhajas?

 

QUINTÍN.- Y por lo que toca a lo real… el poderío que dejo aquí no es más que real; pero el cariño que nos llevamos es real y efectivo.

 

SEÑOR CAYETANO.- ¿Te parece que devuelva mi túnica?

 

QUINTÍN.- No se lo pregunte usté, no sea que le dé una patá y le estropee una constelación.

PETRA.-              ¡Y de tan sencillo modo

termina aquí la humorada!

Os suplico una palmada

si no os disgustó del todo.

 

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 385: La mejor alhaja es la juventud, la alegría y el cariño verdadero, real y efectivo.