TANIS Y FLORA

 

              Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum. Sería su obra número 137 en solitario. Etapa Rural y Etapa de Crítica Social, se denuncia la explotación infantil y la prostitución, y Etapa Feminista. Es la novena obra inédita y completa que presentamos.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 195

 

              La acción transcurre en Tomilla de la Sagra, pueblo imaginario de Castilla. Derecha e izquierda las del actor. Ocurre el primer episodio en el ancho portalón de una posada que tiene al fondo una puerta grande que da a la carretera. A la izquierda un chimenea de campana con el hogar sin lumbre. En el mismo lado puerta de habitaciones interiores. A la derecha entrada a las cuadras y al lado, arranque de una escalera. Al fondo unos sacos de paja, herramientas de campo, arreos de caballería… Mobiliario adecuado; mesa de pino, sillas de anea, un banquillo junto al hogar, vasares con loza ordinaria talavereña… Es de noche todavía. Por una ventana alta con reja, que habrá cerca de la puerta de la entrada, se ven estrellas de un cielo que empieza a azulear. El interior de la habitación permanece en profunda sombra. En los vanos de la puerta se dibujan líneas tenues de claridad. De la cuadra sale el resplandor tenue y rojizo de un candil, y suena lento de vez en vez, el campanilleo de la collera de una caballería. Fuera, muy lejana, se escucha la voz de un sereno que canta: “Ave María purísima, las cinco han dado y sereno…” A poco la campana de la iglesia del pueblo da el toque del alba. Después, a la puerta de la posada golpea el sereno con el regatón del chuzo, y grita: “¡Tanis, arriba que han tocao el alba…!” Empieza a acentuarse la claridad. Casi arrastrándose por el suelo y amparado en las sombras sale “El Rulo” por la puerta de la izquierda. Es un mozo de mulas joven, zafio, de aspecto repulsivo, con anchas cejas, chato, medio jorobado, patizambo. Trae la inquietud del que viene de cometer una mala acción.

 

              Tras esta maravillosa descripción comienza la acción en su escena primera donde vemos a Rulo, Flora y Cirilo.

 

Sale Flora: Es la moza del mesón, viste con un miserable pergeño, refajo y chambra, todo a medio poner. Avisa al señor Cirilo que intenta ligar con ella. Le da un bofetón y se despierta Tanis que estaba dormido entre la paja.

 

Cirilo abandona la escena dolorido y Flora pregunta a Tanis por el trabajo de ayer: tenía que subir 8 sacos a la pajera. Solo subió 7. Flora perjura: “¡Mía que eres arguellao y mijutus!”

 

Estar  arguellado es estar deteriorado por falta de alimentación (44). Mijutus no sabemos lo que es, ¡pero seguro que nada bueno!

 

Flora carga con el saco, lo sube y cuando baja lo mira de forma incrédula: “¡Un mozo como un hastial!”

 

Hastial es un hombre fuerte y rústico. Su origen está en el triángulo de la parte superior de la fachada de un edificio que recibe ese nombre (45).

 

Cuando Tanis va a comenzar a encender el fuego se queja de que la “hornija es muy recia”.

 

Hornija es la leña menuda con la que se alimenta los hornos de leña (46)

 

También se queja de las cerillas, de la cazuela, de que no prende… Flora acaba exclamando: “¡Qué hombre pa un despeño!”

 

En la segunda escena Flora llama al Rulo para pedirle cuentas de los 30 céntimos que le quitó ayer a Tanis.

 

Prácticamente se los arranca del pañuelo. Rulo se oponía pero Flora le amenaza con un leño, y ante la posibilidad de recibir una paliza…

 

En la tercera escena llega el Tío Tano, un pastor viejo, con abarcas, zurrón y cayada. Se sienta a la lumbre y conversan de la helada que ha caído y de lo mala que es la hija del Tío Tano con él. Ella es la que le obliga a pastorear y a pasar noches al raso… ¡a su edad!

 

Llega el Tío Rico que viene de Torrenueva y sigue para Grillones. Canta una copla:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 359 (180)

 

                            No te ufanes arroyito

mía que no has de ser eterno

que t’ha de quitá el verano

lo que  t’ha dao el invierno.

 

Este poema nos recuerda al número 349 (170) que decía:

 

Arroyo no corras más

                            mía que no ha de ser eterno

                             que te ha de quitá el verano

                            lo que t’ha dao el invierno.

 

En la cuarta escena aparece Bernabea (tipo de criada madrileña con chal.) Se acerca a la lumbre y comenta los adelantos de la ciudad… les explica que tienen calefacción, que va por unos tubos…

 

También cuenta que ella es de Rincón de Pinares y que está allí para curarse de una anemia. Es sobrina del Torrijas, su tío Casimiro y su tía Ambrosia.

 

En la siguiente escena llegan el Tío Sidoro, que es ciego, y su lazarillo. Se van para Boceguilla, que mañana se celebra su patrona, Santa Margarita de Alacoque. Y la hemos encontrado.

www.aciprensa.com

 

 

Le canta dos coplas a Bernabea:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 360 (181)

 

                            No quieras casa caída

ni paredes derrumbadas

ni casamiento a disgusto

donde hay disgusto no hay nada

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 361 (182)

 

                            El amor es una cosa

que Dios nos libre y nos guarde

que hace perder los sentíos

al que los tiene cabales.

 

 

En la conversación sale que Tanis y Flora han sido criados en la Inclusa. Bernabea les llena la cabeza con sueños de ir a Madrid, de lo grande que es, de sus calles, sus gentes, sus “cafeses”…

 

Aparece Basilisa en la sexta escena.  Hija del tío Tano. Es la posadera. Mujer fuerte, de aspecto duro, agresiva, con un ojo reparado: pero joven y presumiendo. Viste de mujer de pueblo acomodada. Se dirige a la gente con su furia natural.

 

Su padre le llama “la Turbona”. Le despacha para que se vaya con el ganado. Después agarra por las orejas a Tanis y a Flora y les acusa de haber dormido juntos.

 

Cuando ha mandado a todos a sus quehaceres, Basilisa se queda con Tanis y comienza a hablarle con picardía. Tanis está aterrado.

 

Le dice que no quiere líos con Cesáreo, el pañero, que el otro día cuando iba a Peralejo, por una nada le dio dos vergajazos de espanto.

 

En ese momento llega Cesáreo. Pañero ambulante de pueblo de 35 años. Viste decente en su clase. Revela cinismo y majeza.

 

              Le manda aviar el macho y Tanis no quiere porque el animal le puede. Aunque Basilisa le defiende, al final Tanis tiene que hacerlo.

 

Basilisa y Cesáreo quedan solos. Discuten por Tanis. Cesáreo quiere echarlo de la posada y Basilisa le recuerda que no manda nada. Se van levantando la voz cuando entra Tanis diciendo que ¡se le ha escapado el macho!

 

Cesáreo le propina dos bofetadas, lo empuja, lo tira al suelo. Tanis pide socorro y llega Flora, empuña la escopeta y obliga a detenerse a Cesáreo.

Todos huyen aterrados de la escena. Flora y Tanis hablan de abandonar la posada… (Acto I, Escena IX.)

-¡Sí, pero no tenemos a nadie! –protesta Tanis.

-Uno al otro. ¡Hala!

-Es que así, a la ventura…

-¿Y qu’hacemos aquí?… –protesta Flora-. Peor que las bestias vivimos.

-Peor, es la verdá.

-Que las bestias han costao dinero y tien su cuidao pa que no se esgracien, pero las personas no costamos naa. Te tien que querer por lo tuyo, y eso, si no es una madre… Toos los otros, a que te esgarres a trabajar pa ellos, que otra cosa no quieren.

 

MENSAJE NÚMERO 1296: Interesante reflexión de dos niños de la inclusa: han crecido sin el amor de la madre y la echan de menos; reconocen el mayor cariño de sus patrones hacia los animales que hacia las personas. Es una denuncia de una sociedad enferma. Una sociedad que explotaba a los niños de la Inclusa, sacándoles de ella baja la falsa apariencia de darle una familia, y sólo se trataba de mano de obra barata.

 

Flora está decidida a salir de allí.

-… que yo no sé de quién semos hijos, pero de Dios sí lo seremos. Con que hale, ámonos…

 

Tanis le confiesa que le ama. Al final deciden irse juntos, pero antes quieren reclamar a Basilisa las 16 pts. del sueldo del mes pasado.

 

Basilisa le recuerda que la ropa es de la posada y comienza a quitársela a jirones. Ellos se oponen pero no pueden evitar quedar medio desnudos. Basilisa les tira al suelo tres pesetas para cada uno y les deja solos en escena muertos de vergüenza. Se dan la mano y deciden irse bajo la protección de Dios. Telón. Final del primer acto.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 196.

 

El segundo acto nos lleva a Madrid. La escena representa una calle de los barrios bajos, estrecha y tortuosa, de casas humildes, que arranca desde los primeros términos hasta el foro, perdiéndose hacia la izquierda.

 

              A la derecha se ve una casa en construcción. Los huecos de las puertas todavía están cerrados por talanqueras. Las ventanas del piso bajo, practicables pero sin cierres aún. A la izquierda, en los primeros términos, hay un bar, el “Bar Niza” cuya puerta de acceso, que estará cerrada, es una vidriera de cristales esmerilados. Dentro mucha luz.

 

              En la rinconada una puertecilla de tienda con un rótulo pintado de través, que dice: “OBDULIO PÉREZ” “TALLEUR POUR DAMES”

 

              Por el foro, calle transversal cuyas esquinas son pasos para la escena. En el esquinazo que hace la calle al torcer hacia la izquierda, un farol del alumbrado público, encendido. Es una noche de luna.

 

              Al levantarse el telón aparece El Mela, guarda de la obra, ante la puerta de ésta, encendiendo, dentro de un cubo viejo, una fogata de carbón y astillas. Está hablando con el señor Domingo, el sereno. Se han hecho dos asientos con ladrillos apilados y se calientan al fuego. En la esquina está Paulino, vestido de Pierrot, con la cara medio enharinada, puesto de guantes y con la bolsa de los caramelos en la mano.

 

              De los balcones y del farol del alumbrado, que habrá en el esquinazo de la calle, cuelgan largos trozos de serpentina que ondean al aire frío de la noche. De vez en cuando este aire se hace más vivo y empuja a la escena remolinos de confetis. Suena a lo lejos una estudiantina de violines, guitarras, flautas y panderetas. Es Carnaval.

 

              Mela, el guarda de la obra habla con Domingo sobre el humor que hay que tener para andar tocando “La Estudiantina” que se oye a lo lejos con la noche tan fría que hace.

 

Paulino se suma a la conversación añadiendo datos sobre la estudiantina y su forma de sacarse un dinero: son estudiantes de mentiras, se disfrazan y tocan desde serenatas hasta “La Boheme”, te nombran presidente honorario dándote una plancha de zinc para que aportes dinero; cuando lo obtienen “se lo beben” y se van a casa “a gatas”.  (Acto II, Escena I)

-Lo último que ejecutan –dice Paulino- es un pasodoble titulao “A gatas”

-¡Ya me feguro! –ríe Domingo-, ja,ja, ¡pos sí que es diversión!

-Costumbres de Madriz –apunta Mela.

 

Van viendo desfilar a gente disfrazada que se dirigen a “Barbieri” a un concurso. Le preguntan a Paulino si él había ido al concurso de la Castellana y cuenta una historia en la que su novia, Romualda le da plantón. Marcelino, el de la carbonería, le cuenta que se ha ido con Obdulio, el sastre, que va vestido de Dominó. Paulino, rojo de ira se dirige al baile y se lía a tortazos con él. Al final los guardias le sacan del lugar con todo su disfraz de Pierrot casi deshecho.

 

Cuando Paulino se va llega La Vidala, en la cuarta escena, pregonando los números de la lotería. Es una moza muy repeinada, bien vestida, con su mantón de lana, medias de seda y buenos zapatos, con desgarre y trazas de golfa. Casada, esperando a que su marido se muera para casarse con el Vidales, con el que vive.

 

En la quinta escena entra El Tiras vendiendo chuletas de huerta. Es un golfo, ya talludo, con trazas de ladrón.

 

Le compran a 15 céntimos cada una.

 

Domingo, el sereno se requerido por un hombre al que podan “la viuda del 17”, ya que el año pasado logró que su hijo se librara de la mili por hijo de viuda, estando casado por supuesto. Hacen bromas sobre lo fea que es u mujer y que a qué viene tanta prisa para subir a su casa…

 

El Tiras, acepta un cigarro y les cuenta que ha estado en prisión dos meses por pegar a la Micaela.

-Lo d’ahora han sío lesiones menos graves. Fractura conminuta de fémur, con la circunstancia de provocación por parte agredida.

 

Por lo visto mantuvo relaciones con ella mientras le duraron los 5.000 reales (5.000 €)  que le dieron por la cacharrería.  Cuando se los fundió, la abandonó. Ella le vio con otra y se montó una buena pelea.

 

En la sexta escena nos aparecen dos muchachas de rumbo y alegría disfrazadas, una de bebé y la otra de Jardinera Holandesa, que son La Nati y La Encarna.

 

En la séptima escena aparecen Tanis y Flora, ésta vestida de lagarterana, con pañuelo a la cabeza y un pollo en la mano. Tanis, de paleto toledano, con pantalón, blusa corta, faja, manta y un sombrero ancho. Se apoya en una garrota. Está muerto de cansancio.

 

Parece que están en la calle de la Arganzuela y quieren llegar a la calle del Sombrerete donde vive Victoriano del Ajo, su contacto en Madrid, es el primo del sacristán de Tomilla de la Sagra.

 

Cuentan que han venido caminando y en carro, y que Tanis enfermó en Esquivias. En Mocejón cogieron un carro hasta Getafe.

 

Tienen 32 pts. (128 €), que Flora ha ganado ayudando a una matanza en Illescas y en Cabaña.

 

El Mela y el Tiras se frotan las manos para quedarse con el botín.

 

Les invitan a comer en el bar para que vean “cómo son las gentes de Madriz de caritativas con los forasteros”.

 

Cuando dejan la escena metiéndose en el bar, queda sólo Mela que se las promete felices. Llega en ese momento Domingo y se dispone a leer el periódico a luz del farol. Eso es un inconveniente para los planes de Mela y Tiras. Se inventa un pretexto y le dice que el Cachitos le espera en la taberna del Suárez. Domingo se va.

 

Salen de la taberna Flora y el Tiras que le va a acompañar a la Posada de San Roque. Mela se queda guardando el gallo.

 

En la novena escena vemos a las tres mujeres saliendo del bar con Tanis. Le prometen que le llevan donde está Flora, pero antes le enseñan el baile de máscaras del Barbieri. Le dan unos pases de baile “agarrao”, le enseñan piernas y escotes y Tanis está que ya no sabe nada. Se lo llevan al Teatro Barbieri en la Calle de la Primavera.

 

www.wikipedia.org

 

https://www.byfanzine.com/el-teatro-barbieri/

 

Francisco Asenjo Barbieri es considerado el padre de la Zarzuela. Muere en 1894, y el Teatro Madrid cambia su nombre por Teatro Barbieri.

             

https://www.byfanzine.com/el-teatro-barbieri

 

Construido por Francisco de Urquiza en 1880, se denominó Teatro Madrid. En 1894 se denominó Teatro Barbieri. (47)

 

 

 

En la décima escena vemos de vuelta a Flora y el Tiras, no hay posadas abiertas y ¡además ha perdido las 35 pesetas!

 

Le engañan diciéndole que Tanis está en la parte alta de la obra durmiendo después de cenar en el bar. Flora tiene miedo de subir, le llama a gritos, al final sube.

 

El Mela sube con Flora, intenta aprovecharse de ella y le cae una paliza considerable. Sube el Tiras para ver que pasa y sale lleno de arañazos.

 

Sale Flora, heroica, con un pico de albañil perdonándoles la vida. Los deja al cargo de Domingo y se va a buscar a Tanis.

 

Telón del segundo acto.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 197.

 

El tercer acto ocurre en un bar de los barrios bajos de Madrid. Es por la tarde. Este bar tiene, al foro una puerta central y una ventana vidriera a cada lado. El mostrador, en el lateral izquierda, y en sentido diagonal. En primer término, una puerta practicable,  por la que entran y salen los camareros.

 

              A la derecha, otra puerta practicable también con una cortina. Por la escena, distribuidos convenientemente, seis mesas pequeñas, rodeadas de sillas de madera curvada. En lugar adecuado de la pared, un reloj. En cualquiera de los rincones del establecimiento, un gramófono en activo. Sobre el mostrador, una gran cafetera niquelada, vasos, botellas, una máquina registradora, etc. etc.

 

              Detrás del mostrador anaquelería con botellas y útiles de servicio. Anuncios artísticos de vinos y licores, por las paredes. Aparatos de luz apagados.

 

              Al levantarse el telón aparece La Manoli y una amiga en la mesa de la izquierda en primer término. La Tía Chana con una cesta de limones en el suelo en la primera mesa. Julili, el Topes y el Charo están en la segunda mesa.  En otra mesa están Paca la autobús, la Pinocho y la Encarna. En la tercera mesa tres parroquianas. Una mesa vacía. Dos o tres jovenzuelos, chulillos de mala traza, toman café o copas en el mostrador de pie, servidos por un camarero. Otro Camarero sirve por las mesas. La concurrencia del Bar está  formada por tipos maleantes y pintorescos del hampa madrileña. Los camareros tienen todavía peores trazas que la parroquia, pero visten chaquetillas blancas, cerradas hasta el cuello, su cartera de cobrar a la cintura y su servilleta al hombro. La concurrencia habla y ríe animadamente, los camareros sirven. El gramófono ejecuta un disco de música popular. Es el Bar de Pepa La Rizos.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 511.

 

              Julili le gasta una broma al camarero, que se llama el Cola

-¿Qué van a tomar los señores?

-Hombre, antes una disputa que tenemos. ¿Usté es de la Mancha?

-Yo no.

-Pos la chaqueta, sí –contándole las manchas que tiene-. Una, dos, tres, cuatro… café con leche, cinco, seis, siete, ocho, grasa…

-Poquitas bromas, que yo no sirvo de mono, eh?

-Pero sirve usté de blanco –apuntilla el Topes.

-Diga usté –remata el Charo-, ¡que no tenemos puntería!

-¡Dita sía los pollitos graciosos! – responde iracundo el Cola-. ¡Ay, sus mamás!… Bueno , que van ustés a tomar?

-La puerta –sigue con las bromas el Topes.

-O hace usté las paces con la lavandera –ataja Julili-, o no volvemos.

-¡Ay qué rico!… –el camarero no puede más-. Pa jugar a la rana con esa boquita graciosa!… Bueno, ordenen los señores si no quieren paladear la bandeja con las greñas.

-¿De dónde? –responde retador Julili.

-De mi pueblo: Matagallinas.

 

Tenemos que señalar que es el segundo chiste sobre las manchas del chaquetilla del camarero, el primero fue en El Solar de Mediacapa.- Chiste número 384.

              El Charo, es Rosario, un banderillero mexicano que está en España sin trabajo. Es de la cuadrilla del matador Madaleno Virtoli., al que tildan de cobarde.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 198.

 

(Acto III, Escena I.)

 

CHARO.- El primer toro que mató en Madrí, era un Visente Martínes, broncaso y reservón con dos cuerno como pa poner un columpio. Hasta para brindar tuvo miedo. Se fue al toro y no sabía por donde entrarle, hasta que va y me dise angustiao: “Charito, por tu madre, llévatelo al cinco”: me lo llevo. Viene, tantea, y me dice: -Llévatelo al ocho… Yo al ocho. Llévatelo al uno; yo al uno… Llévatelo al sol… Llévatelo a la sombra; hasta que ya rendido le digo: “¡Pero dónde queires que me lo lleve?” y me dise: “¡Donde yo no lo vea!”… ¡Mi madre, con er torito!… Y en esto el bicho se arranca pa los dos con una velosidá como pa poner en ridículo a una centella; salimos de naja pa la barrera y cómo iría Madaleno de siego, que al darse el encontronazo contra las tablas, me dise muy estrañao: “¡Pero quién ha puesto esto aquí?” Del pánico no se acordaba que era pa saltar.

 

En la segunda escena nos cuentan el por qué de tantas mujeres en el bar: por un camarero guapo llamado el Nini, que no es otro que nuestro Tanis.

 

La Vidala está que trina con la Rizos por haberle quitado a Tanis y se espera que venga a montar una buena bronca.

 

Además va a venir Paco el púgil, un mocetón campeón de boxeo.

 

En la siguiente escena escuchamos a Pepa la Rizos, lo loquita que está por Tanis. Le ha mandado con el Pele a comprarse un sombrero cordobés. No tiene miedo de que se entero don Marcos, que es el que le suelta el dinero mensual.

 

Entra Tanis y el Pele. Viene muy bien vestido, con un sombrerito cordobés, presumiendo de sortijas, con un gran alfiler de corbata y su enorme cadena con dije. Zapatos de color, calcetines llamativos y un bastón. A pesar de su elegancia hay en todo él un dejo de paletismo. El Pele es un viejo, chulo y servil. Produce una enorme expectación entre el público femenino y fuertes rumores.

 

              Cuenta el Pele, que Tanis ha estado de caprichoso en la sombrerería como en el sainete rápido del Madrid Castizo: Los ambiciosos, donde Rogelio tiene que aguantar al Ojitos cómo saca todos los sombreros sin que ninguno le diga, le caiga, o le siente bien…

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 512

 

(Acto III, Escena IV)

 

Le sientan a la mesa para que le conozca Manoli y le hacen un interrogatorio.

-Y de Madrí ¿ya lo has visto todo? –pregunta Manoli.

-¡Casi too!

-¿Y qué es lo que te gusta más?

-Los filetes empanaos.

-Digo de calles y paseos.

-Los paseos, porque tienen sillas.

-¡Es más tumbonazo! –aclara Pepa.

-¿Y tú qué hacías en el pueblo?

-Pos trabajaba.

-¿Qué trabajabas?

-Lo menos que podía.

-¿Y eso lo harías entre tres?

-A veces yo solo.

 

Cuando se va a vestirse de camarero, todas las mujeres se arremolinan pidiéndole que las atienda. Él no sabe cómo zafarse. La Chana, una vieja poderosa, se levanta, pide silencio y les exige a todas las mujeres que nunca persigan a un hombre, que con el paso del tiempo todo es un asco. Cuenta la historia de amor entre ella, Isidra la del Portillo con Curro, un joven que estaba para comérselo. Hoy le ha visto, viejo, sin dientes, feo, trabajando de zapatero en un portal… Ella también está vieja… “Al final, ¡todos calvos!”

 

En la quinta escena llegan La Vidala con Paco el Púgil a meter bronca.

 

Paco cuenta al personal cómo perdió su última pelea con el Canene. Después de atizarle un puñetazo que lo envió contra las cuerdas, de rebote, el Canene le lanza un golpe que le rompe el pantalón dejando fuera los testículos y el pene, por lo que se quedó en el suelo muerto de vergüenza; le contaron diez, perdió la pelea y si no le dan una manta no se mueve.

 

La Vidala cuenta que Flora ha entrado a servir en el Parador de la carretera de Toledo: Parador el Zayas. Ahora vende ramitos de violetas en la calle Alcalá. Cuando le dijo donde estaba Tanis, prometió venir. Ahora la están esperando.

 

En la sexta escena llega Flora.

 

Se emociona al oír su voz. Le cuenta que solo le quiere a él, que ha cambiado de trabajos sólo para poder encontrarlo.

 

Se queja de que ella necesita vender 12 para ganar un real, y que otras, venden uno y ganan 6 pesetas, que le dicen que ella no tiene gracia.

-… pero no es gracia. Aquí a tóo le cambian el nombre, sabes?…

 

MENSAJE NÚMERO 1297: Arniches habla de la prostitución a la que muchas mujeres se veían obligadas para poder ganar un poco más de dinero.

 

Flora le dice que se vayan y Tanis no quiere.

 

Sale Pepa y se enfrenta a Flora: si se quiere llevar a Tanis, primero tiene que vencerla.

 

Comienzan a gritar; Flora habla a Tanis que no responde; le recuerda todos los sacrificios que ha hecho por él…; Tanis calla.

 

Llega un Guardia y se lleva a Flora.

-Está bien. Adiós. Más alhajas que tú, tengo que llevar yo… y mejor vestía que la mejor señora me tiés que ver… y vendrás a buscarme ¡y te tengo que escupir!… ¡Por estas cruces!… ¡mialas!… Vámonos Guardia.

-Eso que se va… ¡es una mujer!… –exclama Paco-, lo demás ¡puaf! –suelta un gesto de desprecio. Y se baja el telón y fin de la obra.

 

Folio nº 96 de 131 custodiados en La Fundación Mediterráneo. La Llum.

 

Tras ver este final tan duro seguimos estudiando la copia manuscrita y nos encontramos con esta escena que continuaba.

 

              .

 

Folio 136 de 351 custodiados en La Fundación Mediterráneo. La Llum.

 

Folio nº 137 de 351 custodiados en La Fundación Mediterráneo. La Llum.

 

Transcripción:

(Acto III. Escena VI) Sólo Manuscrita.

 

-¡Ay, que sí!… ¡ay, que se va!… ¡ay qué angustia!… ¡que se va y no vuelve!… ¡ay que no quiero!… –Tanis ve marchar a Flora.

              -¡Pero t’has vuelto loco?

              -Ay, que no sé lo que me ha vuelto, pero que no… que no quiero que se vaya… ¡ay, que me  se va ella y me paece que me  se va más de la metá de mí!… ¡ay, que no quiero quedarme solo entre tanta gente!…  –sale a la puerta gritando como un loco-. ¡Flora! ¡¡Floraaaa!!!

              -¡Tanis! –responde Flora.

              -¡Que esperes, que me voy contigo!

              -¡Tanis de mi alma!… ¡pero qué dices?

              -¡Que sí señora, vaya!… ¡que me voy con ella!…

              -¿Así me pagas? –Pepa no da crédito a lo que está ocurriendo.

              -Yo no tengo náa que pagar… , que usté me cogió, usté me vistió, usté me alhajó y usté me mantuvió, ¡qué culpa tengo yo!

              -Eso que le hace usté a la señora es una porquería.

              -Eso que hago yo, lo hago porque sí… ¡y al que me  se arrime lo sifoneo!… ¡qué pasa?

              -¡Cálmate Tanis!

              -¡No quiero! ¡Que desde que te he encontrado a ti y me has dicho lo que me has dicho, en mi mente me ha venío al corazón toa la vergüenza de lo que estaba pensando y me he hecho un hombre!… ¡Mu hombre!… ¡¡Y al que me diga que no le sirvo un bocadillo, pero en la nuez!!… ¡qué pasa!…

              -¡Por Dios Tanis!

              -No puedo…

              -Bueno,  a dejar toas las alhajitas… -insiste Pepa.

              -Sí, señora, y más que tiraré… Longines y cadenas…  sortijas… portamonedas con cuatro duros sevillanos para hacer bulto… encendedor que no enciende… y ámonos Flora.

              -Ámonos Tanis… ¡juntitos pa siempre! ¡Era nuestro sino!…

              -¡Anda a morirse!

              -Hoy pierdes toda la vergüenza, y que yo la perdiera… anda con Dios, pero tú, no me da la gana.

              -¡A vivir!… ¡por las calles, por los caminos, con hambre con frío, como sea!… ¡pero con amor y vergüenza!… ¡que eso es vivir!

              -¡Fuera de aquí! –les increpa Pepa.

              -Porque ¿qué es tóo esto, personas inhumanas?… ¡una porquería! Puáf.

              -¡A la calle!

              -Sí, señor…¡Ah!… una cosa que me s’olvidaba… ¡el arfiler de corbata!… ¡pa usted!

              -¡Ay, su madre!… –grita Pepa-. ¡¡Me lo ha clavao hasta el alma!!

 

              Telón.

 

Desconocemos por qué la copia mecanografiada acaba antes de este último diálogo. A nosotros nos gusta mucho más así, con este final que hemos encontrado de su puño y letra y que entre tanto lío de papeles, en la imprenta se debería extraviar.

 

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 1296: Interesante reflexión de dos niños de la inclusa: han crecido sin el amor de la madre y la echan de menos; reconocen el mayor cariño de sus patrones hacia los animales que hacia las personas. Es una denuncia de una sociedad enferma. Una sociedad que explotaba a los niños de la Inclusa, sacándoles de ella baja la falsa apariencia de darle una familia, y sólo se trataba de mano de obra barata.

 

MENSAJE NÚMERO 1297: Arniches habla de la prostitución a la que muchas mujeres se veían obligadas para poder ganar un poco más de dinero.

 

MENSAJE NÚMERO 1298: La obra pertenece al ámbito rural y nos cuenta la llegada a una gran ciudad como Madrid. Hay una denuncia clara del maltrato que los madrileños daban a los forasteros paletos.

 

MENSAJE NÚMERO 1299: El final de su puño y letra nos da un nuevo y último mensaje: la absoluta necesidad de despojarse de todo lo antiguo para empezar algo nuevo. Tanis tiene que dejar sus alhajas para empezar una nueva vida con Flora.

 

MENSAJE NÚMERO 1300: Hay también en este último parlamento un agradecimiento a la actitud de Flora, conservándose para Tanis. Todos los sacrificios hechos por él, para encontrarle a él, para hacer una vida juntos… todos tienen su recompensa final.