EL TÍO DE ALCALÁ

 

O

 

LA ASTUCIA

 

 

 

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Esta obra es la número 7 en solitario de Carlos Arniches. Etapa Moralizante de Arniches. La música está atribuida al “periodista” y “escritor” Eduardo Montesinos (1868-1930) al igual que en la obra anterior.

 

Tal y como hemos explicado en capítulos anteriores, la situación de comisiones pedidas por Fiscowich era tan angustiosa, que se ponía como autor de la música a personajes con pseudónimos (Eladio Montero es el Pseudónimo de Rafael Calleja, autor de la obra Sandías y melones.) En este caso, pusieron a un letrista como “maestro autor de la música”.

 

Por otro lado a esta obra se atribuye el origen del refrán de “El que tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío ni tiene ná”.

 

Es cierto que se va a ver esa frase en el texto, pero los Arnicheszaleak o Arnichistas sabemos que la primera vez que se “genera” ese dicho es en la obra Los Puritanos, (1894) que ya hemos visto en el capítulo 21. Paulino quiere impresionar a la familia de Dolores, su novia, y se “inventa” que tiene un tío en Alcalá que es muy rico. Ese papel lo ejecuta un amiguete de Paulino, el señor Pérez, hasta que el padre de Dolores, el señor Bernabé, se lo pregunta directamente.

 

En esa obra de Los Puritanos podemos leer

 

(Acto I, Escena XXI.)

 

SEÑOR BERNABÉ.- De modo que el tío de Alcalá

 

PÉREZ.- Ni era tío, ni era ná.

 

Lo curioso del asunto es que hay muchos que han publicado que el origen es en esta obra (80,81), y que cuentan cómo en este “juguete lírico” la protagonista, Manolita vive sola con su madre, y para meter miedo a las visitas masculinas inoportunas se inventa que tiene un tío en Alcalá. Para dar fuerza a la “figura”, compra un perchero, un sombrero y un garrote que deja bien a la vista, y pregona a todo aquél que sube a su piso, que su tío, el dueño de ese garrote imponente, está durmiendo en el cuarto de al lado.

 

¿Por qué decimos “lo curioso”? Pues porque si repasamos los actores que completan esta séptima obra en solitario tenemos: MANOLITA, (Loreto Prado) (Modista de profesión.); SEÑÁ TÁRSILA (Matilde Guerra) (la portera del edificio de la calle Pez 1 bis.); EDUARDO (Enrique Chicote) (Inquilino de la vivienda que sí vive con su tío.); DON DIEGO (Manuel Rodríguez) (Tío de Eduardo.); DON SIMÓN (Francisco Molinero.) (Casero de la finca.); PACORRO (Es un niño interpretado por una niña de apellido Rodríguez.) Y punto.

 

¿Dónde está la madre de Manolita?

 

No está. ¿Y por qué la nombran? Pues, probablemente, tanto Jose Antonio Perálvez (80) (2013), como Bartolomé González Jiménez (81) (2018), no hayan podido acceder al libreto completo de Carlos Arniches, de forma que se basan en resúmenes de autores anteriores, los cuales van arrastrando el error que generó el primero que lo mencionó. Todos lo toman como correcto y así hasta que se deshace el entuerto.

 

Ahora tenemos ante nosotros la génesis de un refrán popular español: En 1894, Arniches debe situar el “tío imaginario” de Paulino como procedente de algún lugar, y decide que es Alcalá. Siete años más tarde, aunando los deseos de complacer a la actriz fetiche de ese momento, Loreto Prado, y con el recuerdo de semejante ardid en 1894, genera un sainete en el que de nuevo, el tío imaginario entra en escena, y ¿de dónde va a ser?, de Alcalá. Como hemos visto en el fragmento de la obra de 1894 ya se puede montar la frase: “El tío de Alcalá, ni era tío, ni era ná”. Con un poco de imaginación, en esta obra lo completa diciendo: “El que tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío, ni tiene ná”.

 

Pues bien, centrándonos en la obra que se estrena el 15 de Abril de 1901, de la que desconocemos el autor de la música, ya que sabemos que Eduardo Montesinos, no era músico, fue escrita de forma expresa para Loreto Prado. A ella se la dedica con estas palabras: “A LORETO PRADO, la primera actriz cómica del teatro español contemporáneo” (82).

Documento Nº 50 del Archivo Familiar.

Enrique Chicote (actor) y Loreto Prado (actriz) justo después del estreno de Gente Menuda, el 7 de mayo de 1911.

 

Cuando se levanta el telón vemos un cuarto de una modista, muy sencillo, con un techo abuhardillado, cuadros de santos, una ventana al foro que da al patio, una jaula de canario, el perchero con el sombrero de caballero y el descomunal garrote, cuatro sillas, una máquina de coser, un canasto de costura, carretes de hilos, alfileteros, una chaqueta de saco de señora y cuatro puertas laterales, una a la escalera y 3 a otras habitaciones. Está situado en la calle del Pez, 1 bis, 2º derecha, Interior. Son las siete de la mañana.

 

 

      Calle del Pez.     www.wikipedia.org

 

Curiosa calle del antiguo distrito Maravillas que debe su nombre a la hija del comprador del terreno, Juan Coronel. Su hija, Blanca, disfrutaba viendo los peces que había en el llamado estanque del cura. Según se edificaba, los peces iban muriendo hasta que el último lo tuvieron que meter en una pecera. En recuerdo a ese pez y por el cariño de su hija, mandó esculpir un pez en la fachada del número 20. (83).

 

En la primera escena se ve cómo la Señá Társila, la portera, entra en la habitación y despierta a gritos a Manolita que sale completamente dormida y se va desperezando.

 

Lamenta no haber podido continuar con su sueño, y nos lo cuenta.

 

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 38 (3º SUEÑO)

 

(Escena I.)

 

MANOLITA.- Un joven moreno y una barbaridá de simpático que me dijo que sacara los papeles, que se quería casar a escape… Yo, así que lo oí, quise darme tanta prisa, que a poco me caigo de la cama…y. ¡claro! El susto me despertó… ¡Tendré mala pata!…Si duermo un minuto más, me levanto… ¡recién casá!… ¡Ay, pero está visto: no se pue una casar ni en sueños!…

 

Como vemos, el tema del casamiento está en la cabeza de Manolita así como en la de la portera. Sube de nuevo y se tiene que sentar por la fatiga de subir las escaleras.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 64

 

(Escena II.)

 

MANOLITA.- ¿Está usté cansá?

 

SEÑÁ TÁRSILA.- Te digo, hija, que es una escalerita esta, que se estrena un traje pa venir a verte, y si tardas en abrir, te la encuentras a una pasá de moda.

 

La portera se va probando y entallando.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 65, 66, 67.

 

SEÑÁ TÁRSILA.- Chica, de aquí, me tira mucho. (señalando el pecho.)

 

MANOLITA.- Ya, ya…pero es que hija tie usté un busto, que a usté le pasa lo que al tranvía, que no se para en las curvas.

 

SEÑÁ TÁRSILA.- No me lo recuerdes, chica, que bastante me azora. ¡Hay cada tío!… Ya ves: ayer mismo tomé un coche pa ir a la estación a recibir a mi cuñao; pues llego y me pide el cochero dos pesetas (8€) ¿cómo dos pesetas? le dije yo. “Sí, señora, una peseta por usté, y dos reales por cada bulto”.

 

MANOLITA.- ¡Ja, ja!

 

SEÑÁ TÁRSILA.- Mira, le di un bofetón que le paré el contador.

 

…..

 

SEÑÁ TÁRSILA.- Bueno; y digo yo, tú, ¿qué me pondría yo por too alrededor que me adornara?

 

MANOLITA.- ¡Una verja!… Porque hay que ver el perímetro…

 

En la siguiente escena vemos cómo la portera está de acuerdo con Eduardo, el inquilino de abajo que vive con su tío Don Diego, para intentar iniciar relaciones con Manolita. Por el trabajo de celestina Társila cobrará 40 reales (40 €).

 

En la cuarta escena Társila le pregunta a Manolita por el sombrero y el garrote.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 39

 

(Escena IV.)

 

MANOLITA.- Son mi defensa, mi sombra, mi sosiego… Ellos me acompañan, me protegen, me guardan…

 

SEÑÁ TÁRSILA.- Pero, vamos a ver, ¿pa qué ties colgao eso ahí? Dime la verdá.

 

MANOLITA.- Pues bien, me dije yo, aquí me hace falta la sombra de un hombre pa vivir segura y tranquila. ¿Qué haría yo?, pensé. Y en esto vino mi tío Casiano, el que vive en Alcalá, a pasar conmigo las fiestas de San Isidro; se compró el día que se fue un sombrero nuevo y me dejó aquí ese, ése, que me libró, él solo, de que se me propasase un granuja que vino a verme, y que se contuvo por miedo a que el amo del sombrero estuviera escondido en alguna habitación… Aquello me dio la idea… coloqué el sombrero en esa percha, compré por dos pesetas (8€) ese garrote, hecho a medida, pa completar el espantapájaros, y desde entonces, que a too hombre que pisa esta casa le hago creer que vivo con mi tío, y que mi tío está ahí, descansando, echao en la alcoba; y como por el grosor del garrote calculan las visitas que mi tío es un tío con toa la barba, pues desde que se me ocurrió esta estratagema, que estoy más segura que si me hubieran puesto una tapia con vidrios.

 

Mensaje número 170: Arniches cuenta la “estratagema” de una mujer joven que quiere salir adelante en un mundo de depredadores. Se apoya en la familia. Genera un tío, un pariente. La familia es sagrada para Carlos Arniches. Denuncia una realidad: la mujer sola lo tiene muy difícil para salir adelante. Esto, que nadie lo había visto antes, es denunciado por él; lastimosamente, lo único que ha pasado a la historia ha sido el refrán inventado por Carlos Arniches.

 

              Társila le pregunta por sus sentimientos hacia Eduardo: “-¿Le darías garrote también?”, le pregunta. Manolita le contesta que ¡más que a otros!

 

En la quinta escena Manolita canta al garrote que le salva y que le deja seguir progresando en un mundo de hombres.

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 61

 

(Escena V.)

 

MANOLITA.-

Tú eres quien me ampara, tú eres quien me auxilia,

tú eres en el mundo toda mi familia.

Si corre peligro mi reputación

sálvame, ¡oh garrote!, de la tentación.

Ven aquí a mis brazos, dulce compañero;

ven mi garrotito, ven por Dios aquí;

no te apartes nunca de mi lado:

tú eres en el mundo mi mejor guardia civil.

Si algún atrevido quiere propasarse,

yo supongo, rico, que me ampararás;

mira que los hombres son todos muy tunos,

¡y qué atajo de sinvergüenzas!

Y hay que andar con ellos a patás!

Dime tú, monín, dime la verdad:

cuando llegue el caso, ¿me defenderás?

Di qué vas a hacer, dilo, picarón.

¿Qué sí? ¡Pobrecito, pobrecito, garrotito! ¡Huy!

Si algún viejo verde o un sietemesino,

o uno de Consumos me hace a mí el amor,

no consientas nunca que me digan frases

que resulten ofensivas al pudor.

Y si alguno de ellos, al verme tan sola,

creyese que puede abusar de mí,

tú usas de tus fuerzas, y le das entonces,

¡pero sin compasión ninguna!,

un cachiporrazo en la nariz.

Dime la verdad, dilo por favor,

que eres aún más fuerte que el gobernador.

Dilo picarón. ¿Me defenderás?

¿Qué sí? ¡Pobrecito, pobrecito, garrotito! ¡Huy!

Cuántos palos vas a dar.

Yo confío en que me defenderás.

 

En esto que sube el casero, don Simón. Manolita no le puede pagar. Usará sus picardías femeninas para salvarse un mes más sin pagar. Él le propone relaciones.

 

Mensaje número 171: Arniches pone de manifiesto las dificultades económicas que se pasaban antes cuando, con un oficio como el de modista, se intentaba una por sí misma, salir adelante.

 

(Escena VII.)

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 68

 

MANOLITA.- Que vaya guasón que está usté hecho.

 

DON SIMÓN.- ¡Por mi salú! Y tendrías alhajas, sombreros, trajes… estrenarías un traje cada semana.

 

MANOLITA.- Sí, pero no adelantaría ná

 

DON SIMÓN.- ¿Por qué?

 

MANOLITA.- Porque siempre podrían decir que iba vestida de viejo.

 

DON SIMÓN.- ¿Cómo de viejo? Te llevaría como una reina pa que lucieras ese cuerpo serrano que es la causa de mis fatigas.

 

MANOLITA.- ¿No lo confundirá usté con el asma?

 

Don Simón no se rinde y le hace un juego de palabras con los tipos de coches de caballos de la época.

 

“- porque tú eres lo que yo siempre he tomado más a gusto: una Manolita, y yo sería para ti un Simón”.

                                 Una Manolita. www.wikipedia.org               Un Simón. www.wikipedia.org

 

 

Cuando consigue que se vaya y cierra la puerta, habla figuradamente con su tío pidiéndole por favor que no le persiga, que no le mate… incluso ¡pone voz de hombre! Don Simón baja apresuradamente las escaleras dándose un fenomenal trompazo. Manolita se parte de risa.

 

En la siguiente escena se cuela en la habitación un crío, Pacorro, con el que canta “Arre caballito” haciendo las delicias del niño subido a las rodillas de Manolita.

 

Cantan a los diferentes oficios que quiere ser Pacorro, primero quiere ser monaguillo, luego soldado, y por último torero picador como el pulga, de quién hemos encontrado esta caricatura.

 

El pulga. www.wikipedia.org

 

 

Bajan juntos a por el desayuno y unas galletas para Pacorro. Queda la escena vacía hasta que don Diego entra por la ventana. Está aterrorizado, huyendo del marido de su planchadora, que por lo visto estaba en casa y le ha recibido lanzándole una plancha en las costillas.

 

En cuanto oye ruido en la escalera, se esconde en la habitación en la que suele estar descansando “el tío imaginario”. ¡Comienza el enredo según Arniches!

 

Sube Manolita dando voces a Eduardo para que la deje en paz. Quiere dejarle fuera pero no lo consigue. Están los dos en medio de la escena.

 

Cantan los dos: ella que le deje que se despertará su tío; él que sabe que es mentira porque se lo ha dicho la portera, que le quiere con locura, que tiene muy buena posición, que trabaja en Correos…

Espera con ansiedad una carta de Manolita a él, Eduardo González Macarrón. Quiere abrazarla, Manolita se defiende, que avisa a su tío… Y de repente sale don Diego: “¿Qué va a ser esto hombre?”

 

Los dos se quedan aterrados.

 

Eduardo exclama: “¡El tío!”. Manolita pregunta: “¿Pero, quién es usté?” y Eduardo le contesta: ¡Es mi tío!

 

Hilarante escena que termina con un chiste de Arniches

 

(Escena X.)

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 69

 

DON DIEGO.- Yo he venido aquí por… por esa… por esa casualidad providencial que a veces guía al hombre… he entrado por casualidad.

 

MANOLITA.- Sí, por casualidad tiene que haber sido, porque lo demás estaba too cerrao.

….

 

Los dos interrogan a Manolita por “su tío” y ella responde:

 

MANOLITA.- Pues, sí, señor; mi tío es el tío de Alcalá, que ni es tío ni es ná.

 

Don Diego se ofrece a cuidar de ella. Eduardo le pide relaciones y Manolita acepta y se despide del público con un poema.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 62

 

MANOLITA.-

 

“Del tío solo tenía

un garrote y un sombrero.

Envidiad la suerte mía,

puesto que termino el día

con un tío verdadero”.

 

Música y Telón.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 170: Arniches cuenta la “estratagema” de una mujer joven que quiere salir adelante en un mundo de depredadores. Se apoya en la familia. Genera un tío, un pariente. La familia es sagrada para Carlos Arniches. Denuncia una realidad: la mujer sola lo tiene muy difícil para salir adelante. Esto, que nadie lo había visto antes, es denunciado por él; lastimosamente, lo único que ha pasado a la historia ha sido el refrán inventado por Carlos Arniches.

 

MENSAJE NÚMERO 171: Arniches pone de manifiesto las dificultades económicas que se pasaban antes cuando, con un oficio como el de modista, se intentaba una por sí misma, salir adelante.

 

MENSAJE NÚMERO 172: Quien tiene un tío en Alcalá, ni tiene tío, ni tiene ná. Quien se inventa un familiar poderoso que vive lejos para conseguir algún propósito, al final no tiene nada y no consigue nada.

 

Carlos Arniches fue vital para muchas personas a lo largo de su vida. Su presencia emanaba algo, una complicidad, un cariño, una ternura… que unía a la gente. Sabíamos de la importancia que tuvo en las vidas de dos grandes actores: Aurora Redondo y Valeriano León. Carlos Arniches fue su padrino de bodas y padrino también de su único hijo que lo tuvieron en Argentina durante el exilio.

 

Pues bien, Loreto Prado y Enrique Chicote se conocieron en los ensayos de esta obra, tal y como cita Bartolomé González Jiménez (81), según las referencias que le llegaron de otro gran periodista, y que reproducimos a continuación:

“Entre ellos puedo citar a Luis Madrona, seudónimo de Fernando Sancho Huerta, que le dedicó un artículo, “Un personaje célebre”, aparecido en el periódico alcalaíno Nuevo Alcalá, recogido posteriormente, junto a otros muchos, en el libro Bagatelas. En él, Madrona nos habla del estreno de la obra en Alcalá:

Hace muchos años –cincuenta y tantos- vino a Alcalá una compañía de teatro, al frente de la cual figuraba una actriz que por entonces empezaba a conquistar la popularidad. Era más bien bajita, chatunga, voz un poco áspera, ojos vivaces, risa alegre y rebosando gracia y simpatía por todo su cuerpo. Era la que después fue conocida siempre por la genial Loreto. (Madrona 1982, 173)

Muchos años después, como nos cuenta nuestro paisano articulista, los dos actores volvieron a la ciudad, cuando “en las postrimerías de su vida artística, decidieron recorrer España, para cosechar los últimos laureles y los indispensables beneficios”, Alcalá fue una de las primeras poblaciones visitadas, donde actuaron dos días seguidos. Para una de las obras representadas necesitaron gente como figurantes y éste, que andaba entre bastidores, fue uno de ellos. Al finalizar la obra, la actriz les felicitó por su actuación y Madrona  para agradecérselo le dijo:

-Es grato para mí, modesto aficionado local, poder decir con orgullo que he tenido el honor de actuar con la gran Loreto.

Luego, en su cuarto, mientras ella se reponía de la fatiga, añadí:

-¿Se acuerda usted de aquel día lejano en el que estrenó aquí El tío de Alcalá?

Loreto levantó la cabeza, cerró momentáneamente los ojos, como para repasar mentalmente la larga historia de sus triunfos y, con emocionada tristeza, me contestó:

-¿Cómo no me he de acordar, si aquí en Alcalá y en ese día precisamente nos conocimos Enrique y yo?

Es decir, que en Alcalá se inició la unión de la gran pareja Loreto-Chicote… (Madrona 1982, 175)”

BIBLIOGRAFÍA

80.- Perálvez Jose Antonio https://historiasdealcala.wordpress.com/2013/10/25/quien-tiene-un-tio-en-alcala-ni-tiene-tio-ni-tiene-na/

81.- González Jiménez, Bartolomé. “El tío de Alcalá. Sainete de Carlos Arniches.”. Alcalá, Paraíso Literario. ALCALÁ DE HENARES. 2018.

82.- Sotomayor Sáez, María Victoria. “Obras completas de Carlos Arniches”. Volumen 3.p-59. Editorial Biblioteca Castro. Madrid. 1995.

83.- Répide. “Las calles de Madrid. Ed. La Librería. Pág. 490. Madrid 2011