LA GENTE SERIA

 

O

EL TUFO QUE DEJAN

 

 

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Estrenan esta obra el 25 de abril de 1907. Nueva obra en colaboración de Carlos Arniches y Enrique García Álvarez con música del maestro José Serrano.

 

Dedican esta obra al único crítico que supo apreciar el esfuerzo desplegado en ella: don Alejandro Saint-Aubin (1857-1916.) Fue pintor, crítico de arte, político liberal y periodista (114).

 

Podemos certificar el cuarto fracaso en la vida de Carlos Arniches después de “Las peluconas” con Gonzalo Cantó en 1897, Los Cuadrilleros en 1899 con Celso Lucio, y de la obra “El distinguido Sportsman” con Enrique García Álvarez en 1906. El quinto fracaso llegaría con la obra 125 El pícaro Segismundo, en 1917, que cierra este Tomo I.

 

Trataron, por lo visto con poco éxito, de demostrar que los buenos valores del ser humano, estaban presentes de forma más clara en la gente más necesitada, que en la gente “de bien” o gente seria. Esta gente de bien o gente seria, tenían más trapos sucios que esconder que cualquiera de sus convecinos pobres de solemnidad. Incluimos esta obra en su Etapa de Crítica Social.

 

El escenario es una casa muy humilde donde viven alquilados Enriqueta y Saturnino con sus cinco hijos: Enriquetita, Luisita, Andresito, Manolín y un bebé. La patrona, la seña Petra se presenta a cobrar los dos duros de alquiler (10 pts. = 40 €). Naturalmente, no los tienen, porque se los han gastado en la compra de todo lo necesario para los disfraces de diablillos, con los que van a ir con su grupo La Bullanguera.

 

Al abrirse el telón los cuatro niños mayores del matrimonio están haciendo barrabasadas. Andresito, sentado en un cajón, lleva las riendas de un caballo; va vestido con un saqué de su padre y una chistera en modo acordeón. Luisita, disfrazada de vieja, ha puesto la corbata colorada de su padre al perro llamado Mazzantini. Manolín, está lanzando piedrecitas a los transeúntes desde la ventana y escondiéndose. Jesusita se está dando una fiesta con el chocolate que no acierta a comer pero sí a manchar su vestido.

 

La señá Petra llega y pide a Enriquetita que vaya a buscar a su madre. La algarabía va en aumento, el canario canta desaforadamente y Petra se tiene que tapar los oídos. Cuando sale Enriqueta se ve a una mujer desastrada, sin peinar, con la falda que deja ver las enaguas, delantal y chanclas en palabras de Carlos Arniches.

 

Según sale Enriqueta comienza a dar gritos a sus hijos y al desastre que tienen montado. Saturnino se dedica a vender y arreglar instrumentos de música pero el negocio no va muy bien. Ella, sin embargo, se muestra alegre y dicharachera.

 

(Escena V.)

 

PETRA.- ¡Ay, hija doña Enriqueta, Dios la bendiga a usté ese buen humor que tiene!

 

ENRIQUETA.- ¿Y qué gano si rabio?

 

PETRA.- Pero es que cuando falta hasta lo indispensable…

 

ENRIQUETA.- ¡Quiá! Lo indispensable es la salú y que caiga una libreta de cuando en cuando. ¿Qué caen pocas? Bueno. Ahora, que nosotros podemos decir lo de aquél que pescaba truchas con martillo: “Pocas caen, pero la que cae la hacemos trizas.”

 

Mensaje número 290: Arniches nos indica que no se gana nada con estar de mal humor aunque no se tenga mucho dinero. Hay que disfrutar de los momentos en los que hay trabajo. En su autorretrato utilizó ésta imagen del pescador de truchas a martillazos; para él cada éxito que tenía lo disfrutaba como el mayor.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 125

 

(Escena V.)

 

PETRA.- ¿Y don Saturnino?

 

ENRIQUETA.- ¿Quién, mi marido? Pues hija, el pobre, como ya sabe usté lo trabajador que es, que no le gusta estar sin hacer nada, se ha echao un rato.

 

Cuando sale Saturnino, Arniches le describe: Este tipo hace juego en cuanto a lo derrotado de su indumentaria: chaleco mal abrochado; pantalón con muchas rodilleras; un puño sí y el otro no; una bota en un pie y una chancla en el otro…

 

              La corbata de Saturnino está en el cuello del perro, eso enfurece a Saturnino que persigue a Luisita para castigarla, ella se esconde y él a cuatro patas la busca debajo de la mesa, entonces los niños se le echan encima y le hacen cosquillas. Acaban todos riéndose y revolcándose por el suelo. Enriqueta exclama: – Esto no es propio de gente seria -, y los niños se preguntan – ¿Cómo es la gente seria?-

 

Una vez que Arniches nos ha presentado a una familia alegre dentro de su pobreza llegan Dolores y Remigio, pareja de jóvenes que se quieren, con su problema, como no podía ser de otra manera.

 

Dolores vive con su tío Telesforo y su mujer, gente muy seria que han decidido que se case con un sillero de profesión, Román, también muy serio y que cuenta con 50 años de edad. Esto ha provocado que Dolores se fugue con Remigio a casa de Saturnino y Enriqueta pidiendo protección.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 126

 

(Escena VII.)

 

SATURNINO.- Y ahora una bagatela. ¿Tú, con que cuentas pa casarte, pollo?

 

REGINO.- ¡Con lo principal!

 

SATURNINO.- ¿Con ganas?

 

REGINO.- Sí, señor.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 127

 

(Escena VII.)

 

SATURNINO.- Pues nada, ustés comerán aquí… si no les corre mucha prisa.

 

REGINO.- Muchas gracias.

 

SATURNINO.- No hay de qué.

 

ENRIQUETA.- (A Saturnino.) (¡Oye, tú, no los convides a comer, que no hay de qué!)

 

SATURNINO.- (A Enriqueta.) (¡Ya se lo estoy diciendo! ¡No hay de qué!)

 

Dolores ha dejado una nota a su tío en la que le contaba el motivo de su fuga. Al leerla, éste, ha pedido a tres amigos muy serios que la busquen y la lleven al Gobierno Civil detenida.

 

Los tres individuos son: PEPE EL LORO.- (José Mesejo.) Amigo serio de don Telesforo. DON SEVERIANO.- (Sr. Mihura Álvarez.) Policía Municipal. Y DON JUSTINO.- (Sr. García Valero.) Amigo serio de don Telesforo.

 

Como buenos secundarios, cada uno tiene una característica o “Nota sobresaliente”. Don Severino limpia todo constantemente, limpia la silla, limpia sus zapatos, limpia todo. Don Justino habla con un puro que enciende y apaga cada minuto. Pepe el Loro va vestido con un sombrero sevillano y una garrota.

 

En esto que se presentan estos tres “hombres serios” en la casa y cunde el pánico. Esconden a la pareja y a Petra, en el cuarto de los niños y les recibe Saturnino disfrazado de diablo.

 

Les acomoda como puede y comienzan su parlamento constantemente interrumpidos por los niños. Luisita se presenta de “chula” diciendo:-“No me conoten utede”- A Saturnino se le cae la baba y la manda para dentro llamándola “¡Pispajo!”.

 

Pepe el Loro no puede más y afirma:

 

(Escena XII.)

 

PEPE EL LORO.- Y es lo que yo digo: donde no hay seriedad, no hay familia, ni hay educación, ni hay vergüenza y no sirve darle vueltas.

 

Mensaje número 291: Arniches aprovecha el carácter ridículo de estos tres “hombres serios” para menospreciar los valores la clase conservadora, a la que se le achacaba que pertenecía.

 

La misión de los tres hombres no es llevarse detenida a Dolores, sino concertar una reunión con Román, quiere ser escuchado por Saturnino y Enriqueta. Y quedan en unos minutos para ello.

 

Mientras tanto aparece por la ventana los ocho tenores de la cuadrilla y cantan el Tango del cine que podemos oír en este enlace.

 

https://www.youtube.com/watch?v=rWCNlb5lU9c

 

              En la siguiente escena se presentan los cuatro y habla Román. Cuando finaliza Petra se marcha y le reconoce. Por lo visto tenía 5 hijos con Flora y todos le hacían en Buenos Aires. Él lo niega todo pero Saturnino le echa de su casa. Cuando está también echando a los tres hombres serios, Justino echa la culpa de todo a Severiano, por mantener relaciones con la hermana de Román. Entonces éste le acusa de vivir con Ufrasia estando casado con Benita.

 

Todos se quedan atónitos de las acusaciones que se lanzan la “gente seria”.

 

(Escena XVIII.)

 

SATURNINO.- Aquí, donde ha venido huyendo de una seriedad que ha estao a punto de hacerla cisco el porvenir. Aquí, donde no tie asiento seguro nadie, más que la honradez. Aquí, donde la limpieza está por dentro; y el orden en la conciencia; y donde no somos serios, porque somos buenos, que es lo que hay que ser en la vida.

 

FIN

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 290: Arniches nos indica que no se gana nada con estar de mal humor aunque no se tenga mucho dinero. Hay que disfrutar de los momentos en los que hay trabajo. En su autorretrato (114) utilizó ésta imagen del pescador de truchas a martillazos; para él cada éxito que tenía lo disfrutaba como el mayor.

 

MENSAJE NÚMERO 291: Arniches aprovecha el carácter ridículo de estos tres “hombres serios” para menospreciar los valores la clase conservadora, a la que se le achacaba que pertenecía.

 

MENSAJE NÚMERO 292: Aquí solo tiene asiento seguro la honradez; la limpieza está por dentro; el orden en la conciencia; y lo único que hace falta en la vida es ser buenos y no serios.

 BIBLIOGRAFIA

114- Cejador y Frauca, Julio. “Historia de la lengua y literatura Castellana. Madrid. 1920.

 

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