LA POBRE NIÑA
O
EL BURLADOR BURLADO

Villaluenga en la actualidad. www.wikipedia.org

Situación geográfica. www.wikipedia.org
Carlos Arniches estrena esta obra el 22 de Noviembre de 1912. Sitúa a los personajes en un pueblo de castilla, Villaluenga, donde, a pesar de ser hacendados y ricos algunos de sus personajes, son considerados como “paletos” por los forasteros venidos desde Madrid, y por lo tanto, presas fáciles para ser timados. Estrena esta obra en solitario. Es la número 15. Hace un mes que ha roto con Enrique García Álvarez. Probablemente esta obra estuviese escrita al tiempo que hacía el Cuarteto Pons. Tras el estreno que fue un clamoroso éxito, Arniches se pasaría un año entero para estrenar la siguiente obra, de tan perjudicado que había quedado con la ruptura. Pertenece la obra a la Etapa Moralizante.
Arniches trata de ejemplarizar a los que se creen “gallos” de su corral, para que no sean tan soberbios y que experimenten el dolor del engaño. Este podría ser su mensaje número 372: Hasta el más atrevido de los burladores puede llegar a ser burlado. Reconocer ese momento y asumirlo puede ser el principio del tan necesario cambio.
Una viuda, Luz, y sus dos hijos, Aurora y Arturo, aparecen en el pueblo, ellas dan la imagen de ser desvalidas y fáciles presas del don Juan de la localidad, Don Silvio Torres Doriga: rico hacendado y condecorado con la Cruz de la Isabel la Católica, siempre rodeado de “amigos” que le aplauden hasta la más nimia de sus ocurrencias o de sus conquistas…
Para amenizar el cuadro y provocar la hilaridad que suponen los malos entendidos, Arniches introduce al sobrino de Don Silvio, Arcadio: seminarista neurasténico. Pertenece esta obra a su Etapa Moralizante. Este es el segundo seminarista que no llegará a serlo como ocurrió en La carne flaca con Flavio.
(Acto I, Escena I)
ARCADIO.- Sí, sí… Hoy tengo más acentuados todos los estigmas neurasténicos: la taquicardia, la raquialgia y la cefalea.
GERTRUDIS.- ¿Cefa qué?
ARCADIO.- Lea
GERTRUDIS.- ¿Dónde?… ¿Dónde le habrán enseñado a este hombre tanta tontería, Dios bendito?
Hay que desatacar que los síntomas como la raquialgia, que significa dolor en el raquis o columna vertebral, está introducido aquí para hacer gracia. Pero Arniches no abandona el tema médico, y disfruta con ese léxico.
(Acto I, Escena II)
ARCADIO.- No, ¿sabe usted lo que ha sido?
DON SILVIO.- ¿Qué ha sido hijo?
ARCADIO.- Pues que se conoce que la presión sanguínea excesiva me ha excitado el pneumogástrico y al mismo tiempo una elevación del diafragma me ha comprimido el vértice del…
DON SILVIO.- Sí, sí, sí…, nada. Una perla de éter cuando te de eso, ya te ha dicho don Pascual. Y no te diagnostiques tú.
EL ALMA SEGÚN ARNICHES
(Acto I, Escena II)
DON SILVIO.- Quia, no lo sientas. La monotonía a veces es también inquietante. El alma es como el agua: la excesiva quietud la enfría, la descompone, la hace mala. Me siento mejor, más sano de cuerpo y de espíritu cuando viajo, cuando me muevo.
Aquí podemos encontrar el mensaje número 373: Para Carlos Arniches, era muy importante para el alma de cada uno que se conocieran otras realidades distintas a la propia. Conocer sitios nuevos que la tamicen y le quiten la soberbia.
Lo que le retuvo a don Silvio en el pueblo fue responder a los chistes que se vertían en el casino respecto a su manifiesta incapacidad para conquistar a Aurora. Apuestas de unos a que sí y otros a que no. El amor propio de don Silvio, un cincuentón teñido, no lo pudo soportar y se puso manos a la obra.
Incluso aparecen chascarrillos en la prensa local: “El Eco Carpetano” y “El Alacrán”. Hemos investigado que Carpetania o el territorio carpetano, comprende el centro del país con Septimanca (Simancas); Emeritaaugusta (Mérida) y Cesaraugusta (Zaragoza). Todo tenía su razón de ser en las obras de Carlos Arniches.
CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 164
(Acto I, Escena V)
DON SILVIO.- ¡Ah! ¿Pero es aficionada a la milicia? (Se refiere a la hermana de uno del pueblo, de Paulino)
CAMPITOS.- ¿Qué si es aficionada a la milicia? Como que este verano, bañándose un día en San Sebastián, de poco se ahoga, y cuando angustiada sacaba la cabeza del agua, en vez de pedir socorro, decía:¡que me echen un cabo, que me echen un cabo! (Todos ríen.)
….
CAMPITOS.- Silvio coge esa muchacha y juega con ella como juega un gato con un ovillo, que lo toma, lo deja, lo empuja, lo recoge, lo lleva, lo trae y luego al cansarse lo abandona en un rincón y se va afilándose las uñas y enarcando el lomo.
CANALES.- Has hecho el diseño.
DON SILVIO.- Tú me conoces.
Aquí tenemos el mensaje número 374: La clase alta ociosa de los pueblos de pocos habitantes, desprecia a las mujeres a las que solo ve como conquistas, como juego y entretenimiento. Merecen su escarmiento.
Con estos mimbres, Arniches plantea la trama de la obra. Las mujeres se muestran débiles y necesitadas de la ayuda de Don Silvio. Este ve ya su conquista realizada, su apuesta en el casino ganada, y su fama engrandecida. Esta circunstancia hace que baje su estado de alerta y “se la cuelan”.
Campitos, secretario personal de Don Silvio, se ha pasado al bando de las mujeres. Prepara la escena. Las mujeres le piden que interceda en la Diputación para evitar el traslado del hermano de Aurora. Don Silvio accede y termina el primer acto de forma triunfal para él.
Ha pasado un mes. Se inicia el segundo acto. Don Silvio no ve a Aurora durante todo este tiempo. Permanece encerrada por orden de la madre para evitar la conquista de su hija por parte de Don Silvio. Este se sube por las paredes.
Finalmente, Aurora ayudada por Campitos, se presenta en casa de Don Silvio a las doce de la noche. La madre y el hermano, acompañados de Rodrigo, amigo de Silvio pero ahora enamorado de Luz, reclaman a la hija y hermana, Silvio niega su presencia. Se monta una escena divertidísima de peleas y gritos. Finalmente Aurora sale y prometen una denuncia en los juzgados por rapto. Y termina el segundo acto.
En este acto encontramos piezas sublimes como la descripción de Aurora por parte del seminarista Arcadio, perdidamente enamorado.
(Acto II, Escena I)
ARCADIO.- ¡Un ensueño!… ¿Permites que te la describa?
PEDRITO.- Hombre, si no exageras…
ARCADIO.- Seré sobrio en el croquis. Es alta, esbelta, ni gruesa ni delgada… Su piel es blanca.
PEDRITO.- ¿Alba?
ARCADIO.- Nívea. Su pelo es negro.
PEDRITO.- ¿Fino?
ARCADIO.- Sédeo. Sus ojos, como dice “El Cantar de los Cantares”, son claros, azules y serenos como las olas del Esbón, cerca de la puerta de Bat-Rabim.
PEDRITO.- Arcadio.
ARCADIO.- Todo en ella es tentación… La belleza, la armonía, la forma.
PEDRITO.- Arcadio, no olvides lo del apóstol…, “Corpus mulieribus periculum.”
ARCADIO.- Y de sus hombros mórbidos y redondos hasta los mismos pies, hay unas curvas tan onduladas y tan acentuadas…
PEDRITO.- Arcadio… “Mulieribum periculum.”
ARCADIO.- Con esas faldas tan estrechas que se llevan ahora…
PEDRITO.- Ar… Arcadio… Calla… “Mulieri…, peri…, periculum…, peri…, periculum…”
ARCADIO.- ¿Lo ves?… Que no sales del “periculum”; ¡si a mí me pasó lo mismo!
PEDRITO.- No, Arcadio, pero es que tu no dibujas, es que fotograbas. Se ve con una claridad que…
Después de este sofocón que ha pasado Pedrito, amigo seminarista de Arcadio, hay que señalar que en el libro de El Cantar de los Cantares se menciona el estanque de Hesbón junto a la puerta de Bat-rabim que significa puerta de la Hija de Muchos. Hesbón es una ciudad del territorio de Gad en Transjordania. Se sospecha que el nombre de la puerta se debe a que está orientada hacia la ciudad de Rabá (57). El bisabuelo se documentaba muy bien.
CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 165
(Acto II, Escena I)
PEDRITO.- ¡Oye!… ¿Y qué te parece si yo pudiera hablar con esa mujer?
ARCADIO.- ¿Tú con ella?
PEDRITO.- Piensa lo que dice el apóstol: “Utraque pars audienda antequam sententia feratur.”
ARCADIO.- Sí, pero ya sabes lo que le contestaron: “Ne quaquam”.
Vamos que no se la deja catar por si acaso.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 150 (27)
En esta obra, Arniches nos recuperará dos coplas que resumen el saber popular.
(Acto II, Escena V)
Al amor le pintan ciego
con los ojos vendados,
por eso viven a oscuras
todos los enamorados.
¡Cuánto sentido da esta obra a esa copla popular!
Descubrimos en esta obra tres elementos que cuatro años más tarde se integrarán en La señorita de Trevélez, como son:
- Don Silvio, reúne muchas de las características de Don Gonzalo, en el sentido de ser mayor pero querer aparentar ser más joven, en forma, teñido el pelo etc.
- Los amigos que lo rodean y adulan como Campitos, Olías y Vargas, se convertirán en los muchachos del Guasa Club con Tito Guiloya a la cabeza
- El mensaje que recibe Campitos de Aurora por medio de un papel que tenía una perra gorda en su interior, lo empleará para que Florita se comunique con Galán en el Casino.
La escena final del segundo acto está repleta de gracia, chistes, peleas, golpes que causan la risa en el espectador. Aurora ha llegado a la casa de Don Silvio de noche. Le quiere prevenir del peligro de muerte que le acecha, ya que su hermano tiene una pistola Browing y quiere matarle al amanecer. Entonces les ve por la ventana.
(Acto II, Escena VII)
AURORA.- ¡Ellos!… ¡Son ellos!
DON SILVIO.- ¡Canario, no diga usted eso, que sería espantoso! Se… señorita, me ha puesto usted en una situación que estoy a dos dedos del aneurisma.
La madre, Arturo el hermano con un garrote, y Rodrigo, entran mientras Aurora se oculta. Le interpelan por ella y Silvio lo niega, a lo que Arturo responde golpeando la mesa y tirando todo lo que hay en ella.
(Acto II, Escena VIII)
ARTURO.- ¡Mentira!
DON SILVIO.- Ruego a usted, joven, que tenga la bondad de expresarse sin golpear, que salpica la tinta, y mire usted cómo me ha puesto el “Blanco y Negro…”, más negro que blanco. (Lo enseña.) Repito y por tercera vez, que esa señorita no ha venido por aquí…
La escena sube de tono y Rodrigo se apunta también a matarlo al amanecer en un duelo. Silvio no aguanta más y coge dos espadas ofreciéndole una a Rodrigo.
(Acto II, Escena VIII)
DON RODRIGO.- (Temblando.) ¿Pero qué vas a hacer?
DON SILVIO.- Puesto que lo quieres, a darte gusto. A morir o a matarte.
DON RODRIGO.- (Aterrado, tratando de huir.) Silvio, por Dios, serénate. He dicho que mañana.
DON SILVIO.- ¡Defiéndete canalla, porque si no te mato!
ARTURO.- Que el señor ha dicho que mañana.
DON SILVIO.- (Dándoles palos y persiguiéndolos. Ellos huyen. Trata Don Rodrigo de poner delante a Arturo, que recibe muchos palos.) Toma, cobarde, necio, imbécil…
Ante semejante follón acude el Sereno y un Guardia, Aurora sale de su escondite dando la razón a su madre y su hermano pero generando una escena de confusión que les podría dar ventaja ante un juez. Amenazan con la denuncia. Arcadio que lo presencia todo se cree culpable del desaguisado y Pedrito trata de consolarle con más frases en latín. Vamos, una juerga. Y cae el telón.
Han pasado tres meses. La demanda ha sido cursada. Campitos consigue mediar proponiendo una indemnización de 50.000 pts. (unos 150.000 euros actuales). Don Silvio les ha proporcionado alojamiento en una de sus fincas en Navaluenga. Un amplio patio en la que “sombrea este rincón un árbol de ancha copa”. Un sitio idílico. Allí están viviendo con el hermano de la madre, Don Melquíades, un fiscal jubilado muy mal encarado y de mal genio.

Navaluenga. www.wikipedia.org
Arturo no hace otra cosa que medrar con las gallinas, pellizcar a Micaela que trabaja en la granja… en fin un liante.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 151. (28)
(Acto III, Escena I)
En tu vida te enamores
de mozo que no ha rondado;
que el que no ronda de mozo
ronda después de casado.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 152. (29)
(Acto III, Escena III)
Por saber las cosas
no te matarás;
que ellas se harán viejas
y tú las sabrás.
Por esta casa apartada acudirán todos los personajes de la obra rendidos de amor por las dos mujeres:
Don Rodrigo por Doña Luz y será rechazado
Don Silvio por Aurora que le rechazará igualmente
Arcadio con Pedrito intentarán hablar con Aurora sin conseguirlo, aunque antes deberán solucionar una divertidísima escena con don Melquíades que estaba intentando matar a dos “pájaros” que estaban en el árbol del patio de la casa. Ellos que estaban escondidos, sospechan que son el objetivo de la escopeta del tío Melquíades y pasan verdaderos apuros.

Leo Fall en 1915. www.wikipedia.org
Finalmente Rodrigo, que ha contemplado la humillación que ha sufrido Silvio al ser rechazado por Aurora, le descubre todo el pastel. “La pobre niña”, como llama Silvio a Aurora, se va a marchar a Madrid con el dinero de éste para montar una farmacia con su amante. Les han tomado el pelo. Rodrigo dice que todo lo que les han contado esas mujeres en más liviano que una opereta de Leo Fall, al que vemos en la imagen. Éste fue un compositor de operetas checo austriaco, algunas como Dollarprinzessin se tradujeron al castellano y, además, se ajustaron a un solo acto para darse en el Teatro por horas en 1909. Por eso Carlos Arniches la menciona en 1912.
(Acto III, Escena XX)
DON SILVIO.- No quiero que ni en mí, ni en lo mío quede huella de esta gente. (Ha mandado blanquear toda la casa.) Porque esta comedia que en formas diversas se repite muchas veces en la vida, cuando el protagonista no es un miserable, no puede tener otro final que éste, resignarse con la burla que merecemos.
DON RODRIGO.- ¡Tal vez tienes razón! ¿Me perdonas?
DON SILVIO.- ¿Y cómo no?… ¡Si he de perdonarme también a mí mismo!
Aquí tenemos el mensaje número 375: Resignarse con la burla que merecemos. La importancia de saber reconocer nuestros errores y de intentar resarcir el daño causado.
La obra finaliza con las dos mujeres riéndose de haber empleado el sistema “yanqui” para obtener dinero.
(Acto III, Escena XXII)
DOÑA LUZ.- Naturalmente; pues ¿qué se creían estos paletos que iban a mofarse de nosotras?… ¡Sí, sí! Hay que vivir a la moderna, hija mía. Les he aplicado el sistema “yanqui”; calumnian, pues que indemnicen.
Y cae el telón.
Suponemos que lo de “sistema yanqui”, se refiere a la frecuencia con la que se pleitea en Estados Unidos por cualquier causa, y que estaría llegando a Madrid en aquella época.
MENSAJES DE ARNICHES:
MENSAJE NÚMERO 372: Hasta el más atrevido de los burladores puede llegar a ser burlado. Reconocer ese momento y asumirlo puede ser el principio del tan necesario cambio.
MENSAJE NÚMERO 373: Para Carlos Arniches, era muy importante para el alma de cada uno que se conocieran otras realidades distintas a la propia. Conocer sitios nuevos que la tamicen y le quiten la soberbia.
MENSAJE NÚMERO 374: La clase alta ociosa de los pueblos de pocos habitantes, desprecia a las mujeres a las que solo ve como conquistas, como juego y entretenimiento. Merecen su escarmiento.
MENSAJE NÚMERO 375: Resignarse con la burla que merecemos. La importancia de saber reconocer nuestros errores y de intentar resarcir el daño causado.









