EL ZAPATERO FILÓSOFO O AÑO NUEVO, VIDA NUEVA.

 

LO ESTÉRIL DE LOS PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO

 

 

       En este sainete Carlos Arniches nos da su visión sobre lo estéril de los propósitos de año nuevo que todos nos hacemos. Se publica en Blanco y Negro el 2 de Enero de 1916

       La escena se da en la portería de una casa donde tiene la tienda el zapatero el día de Noche Vieja. Incluimos esta obra en su Etapa Moralizante.

       Está situada en la Calle del Salitre, 17,  así denominada por la existencia de la Real Fábrica del Salitre de Madrid de 1785. Llegó a tener hasta 1.500 operarios (167).

       Los personajes son la Señá Nicasia, mujer del zapatero, el Señor Sidonio, el zapatero y Melanio, compadre de ambos.

       La borrachera con la que llega Sidonio es de aúpa, lo que permite a Carlos Arniches lucirse con un diálogo chispeante entre la esposa y el borracho

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 199

SEÑÁ NICASIA.- Pero si tú no es que soplas, es que huracaneas.

SEÑOR SIDONIO.- Créeme a mí, deleite: unos chinchón, otros cazalla, otros monóvar, cualo valdepeñas, quien méntrida, nos diferenciamos en el punto geográfico; pero al remate, todos turcas.

       La discusión del matrimonio va en aumento, las 12 pts. gastadas en una tarde (36 €) y que eran para cenar y que no aparecen ni las cuentas salen. La descripción de Carlos Arniches es que la mujer le mete al marido en la cama a “puñaos”, al grito de “toma, toma y toma” dice que cada “metido es horrible”

SEÑÁ NICASIA.- Pos no, no te lo aguanto… ¡canalla… ladrón…, arrastrao! (Golpes, bofetadas, puñetazos.)

SEÑOR SIDONIO.- ¡Nicasia, no abuses de mi impuznidá!

SEÑÁ NICASIA.- ¡Asesino…, granuja! ¡Toma, toma y toma!

       En la segunda escena interviene el compadre, Melanio que es casquero de profesión (Encargado de recoger los despojos de las reses en el matadero).

A la pregunta de a qué viene tanto alboroto responde Sidonio:

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 200

SEÑOR SIDONIO.- Mi media mandarina. (Señala a Nicasia.) Se ha empeñao en que he cogío una merluza y me la está friendo.

SEÑOR MELANIO.- Sidonio, que te hablo en serio. ¿Por qué no cambias ahora, que estamos a primeros de año?

 

 

 

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 99

SEÑOR SIDONIO.- Pero ¿qué hago yo con cambiar, Melanio?… Si cambiase to lo demás, bueno. Pero ¿qué adelanto con cambiar yo solo? Mira: mañana mi mujer será tan vieja, tan chata y tan derrengá como de costumbre. La taberna estará en el mismo sitio: el vino será mejor, si cabe. Me seguirán fiando. Tú continuarás tan pelma como siempre. Tu sobrina vendrá a que le eche medias suelas, con ese cuerpo tan regordetillo que Dios le ha dao, capaz de hacer pecar, no digo yo a un santo, a un santo…ral. Sustituirán el impuesto de inquilinato y la basura en las calles. El pueblo seguirá creyendo que aquí lo que faltan son políticos, y los políticos, que lo que falta es pueblo…Y lo peor es que los dos tendrán razón. Las susistencias estarán en las nubes, y los jornales en el arroyo. La generación del 98 seguirá creyendo que es más ilustrada que la “Historia de Don Pirlimplín”, que cada dos versos es una viñeta. Todos seguirán diciendo que esto está mal, y nadie procurará que esté mejor. El que trabaja servirá de irrisión al que no trabaja. Las mujeres continuarán cada vez más cortas por abajo y más largas por arriba… Cambio yo, ¿y qué?… Si yo cambio y no cambia to lo que me gusta y lo que me disgusta, seguiré siendo unos días malo y otros bueno, según me arrime a unas cosas u a otras. ¿Me explico, Melanio?

SEÑOR MELANIO.- Sidonio, eres el Schopenhauer de la zapatería. Ahora, que mi objetivo es que la pobre Nicasia no sufra contigo lo que sufre. Ese era mi consejo.

SEÑOR SIDONIO.- Entra y dile que, en mi deseo de complacerla, la voy a hacer un cincuenta por ciento de rebaja. ¿Cuántas curdas cojo al mes? ¿Cuatro?… Pues desde primero de año cogeré dos. Un sábado, sí y otro, no.

SEÑOR MELANIO.- Hombre, es un arreglo. Se lo propondré.

SEÑOR SIDONIO.- Así la contento, y los sábados que tenga vacantes…

SEÑOR MELANIO.- ¿Qué?

SEÑOR SIDONIO.- Arrima la oreja. (En voz bajísima.) Me voy a tu casa, y allí, los dos solitos… ¿comprendes?… ¿Qué necesidad tiene nadie de enterarse?

SEÑOR MELANIO.- (Admirado.) Sidonio, Salomón a tu lao, un Cienhigos.

SEÑOR SIDONIO.- Digamos que vamos a hacer, y hagamos como que hacemos… ¿entiendes? Y si no podemos decir: “Año nuevo, vida nueva”, digamos al menos: “Año nuevo, mentira nueva.”

       El filósofo Schopenhauer representante del movimiento del Pesimismo está perfectamente traído al discurso del señor Sidonio.

       Muere tan solo 6 años antes del nacimiento de Carlos Arniches, así que la amplia formación cultural de éste le permitía estar a la orden del día en cuanto a las últimas tendencias de la filosofía.

MENSAJES DE ARNICHES:

       MENSAJE NÚMERO 457: Carlos Arniches pone de manifiesto la hipocresía de la gente ante los buenos propósitos en una fecha concreta.

       Los cambios así propuestos no tienen recorrido. Necesitamos un convencimiento interior y mucha paciencia para poder llevarlos a cabo.

https://www.youtube.com/watch?v=bBqBf79g3GM