LAS GRANDES FORTUNAS

 

O

 

LA CODICIA HUMANA.

 

Foto Archivo Familiar.

 

Se estrena esta obra escrita por Carlos Arniches y Joaquín Abati, el 23 de diciembre de 1919. Es una Farsa Cómica en tres actos.

 

La idea que plantea es brillante: ¿cómo conseguir dinero sin abonar intereses para lanzar la carrera de un pintor joven y desconocido?: por un anuncio engañoso en la prensa. Etapa Moralizante.

 

Nuestro pintor es Bonifacio Blanco de Rueda, enamorado de Milagros y compañero de piso en el sotabanco o buhardilla de César.

 

César, interpretado por el actor José Isbert (1886-1966) de 33 años en aquél momento, está enamorado de Pepita, joven de alta alcurnia cuya familia rechaza sus relaciones con un “muerto de hambre”. Pepita no llega a aparecer en la obra.

 

Milagros es hija de Santos, el que fuera portero de la finca y ahora Guardia Municipal. Está posando para Bonifacio con unas cerezas que serán el postre de la comida de su padre; el cuadro se llama “La bacante cubierta”.

 

             

José Isbert Tovar. (1886 – 1966) en 1921.

www.wikipedia.org

José Isbert Tovar con Ana María Custodio en 1936.

www.wikipedia.org

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 225

 

(Acto I, Escena I.)

 

BONIFACIO.- ¡Pero por Dios, Milagros, caramba!… No hables, que pierdes el estetismo fisiognomónico.

 

MILAGROS.- (Con asombro.) ¿Qué dices que pierdo?

 

BONIFACIO.- ¡Oh, quieta ahora!… ¡En este momento estás prodigiosa de luz!

 

MILAGROS.- ¿Se me ha encendido algo?

 

El sotabanco en el que viven “es de una pobreza extravagante” en palabras de Arniches.

 

En esta obra vamos a ver dos “posibles errores” o despistes a la hora escribir la obra a “dos manos”.

 

En la descripción de la buhardilla se dice que hay “un jergoncillo”, 3 sillas de 3 patas, un baúl viejo, un lavabo, un caballete, un plato de cerezas y una ventana en el tejado por la que entra la luz de la mañana. Tiene dos puertas, una que da a la escalera de la comunidad y la otra a una alcoba con puerta de vidriera toda rota y desconchada.

 

Bonifacio le pide que se escote un poco más y que enseñe el hombro desnudo. Milagros, al principio, pone reparos.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 226

 

(Acto I, Escena I.)

 

BONIFACIO.- No te importe. Esas son las armas con que triunfáis las mujeres.

 

MILAGROS.- ¿Le llamas armas al hombro? (Riendo.)

 

BONIFACIO.- Al hombro armas, sí, señora… Al hombro mórbido, al brazo níveo, al cuello císneo… al contorno ebúrneo…

 

Ya vemos que la obra viene con sinónimos. Pero hay más. De pronto se oye ruido en la escalera y sospechan que viene Santos, el padre de Milagros que es Guardia Municipal. Milagros entra en pánico: ¡tiene prohibida la visita a Bonifacio!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 227

 

(Acto I, Escena I.)

 

BONIFACIO.- ¡Caracoles!… ¿Cómo tu padre?… ¡Por Dios, no me aterres!

 

MILAGROS.- Lo digo porque como suba y vea que le están retratando el postre, hay títeres.

 

BONIFACIO.- Títeres o un concurso de pedestrismo; porque como asome tu padre por aquí, tomo una velocidad que un rayo te va a parecer que cojea comparao conmigo.

 

Tanto el casero, señor Cosme, como el sastre, señor Rubio reclaman sus deudas. Uno 490 pts. de recibos (1.470 €), y el otro 110 pts. (330 €). Como no pueden pagar, el sastre se lleva “su único traje” y el casero les echa en 24 h.

 

Ahora se dan esas escenas hilarantes de Arniches en las que deben pagar e intentan embarullar dialécticamente a sus acreedores

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 228

CHISTE LINGÜÍSTICO.

 

(Acto I, Escena III.)

 

COSME.- Cuatrocientas noventa pesetas, que deseo cobrar inmediata y globalmente.

 

BONIFACIO.- Es una justa pretensión. Cobrará usted, ahora…

 

COSME.- Ahora mismo.

 

BONIFACIO.- Ahora, coma, que inmediatamente no va a poder ser, punto. Entendámonos.

 

COSME.- (¡A mí con ortografías!) Bueno, pues advierto a ustedes que como no me paguen, coma, van a ir inmediatamente a la calle, dos puntos: porque de dos garrafas como ustedes no es posible esperar que ninguno de ustedes, coma, ni pague una trampa…

 

CÉSAR.- Coma.

 

COSME.- Ni cumpla un solo compromiso.

 

BONIFACIO.- Coma.

 

COSME.- Coma o no coma. Por lo tanto, como no se me abonen estos recibos, “ipso facto”, mañana sube un albañil a destecharles a ustedes el sotabanco. Punto y aparte.

 

BONIFACIO.- Pero, don Cosme, ¿y si llueve?…

 

CÉSAR.- ¿Y será usted capaz de infligir un nuevo dolor a dos almas juveniles, que ven nublada su alegría por infortunios innúmero? ¡Ah, casero mísero!

 

COSME.- ¡Retóricas tampoco! De modo que apoquinan “ipso facto” o se van ustedes sino con sus almas juveniles a la vía pública a tomarles la maraña pilosa a sus respectivos progenitores. Conque ustedes arbitren el estado sanitario que yo ambiciono. (¡Toma literatura!) (Vase.)

 

CÉSAR.- ¿Pero tú has visto este pedazo de Aristóteles?

 

BONIFACIO.- (Desde la puerta.) ¡Permita Dios que le parta a usted una exhalación meteorológica!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 229

 

(Acto I, Escena IV.)

 

BONIFACIO.- (Abatido y lloroso.) ¡Dios mío, Dios mío!… ¿Por qué nos abandonas? ¡Sin ropa, sin casa, ofendidos, despreciados!… ¡Sin saber hasta mañana dónde comeremos hoy! Sin tener más que un pantalón para dos hombres; dos hombres para tres botas, tres botas para cuatro pies y cuatro pies para andar de este modo precario y miserable… ¡Esto es tremendo! ¡Espantoso!

 

 

Nuevamente Arniches ha creado una situación de asfixia económica que atrapa al espectador. Ahora viene la “solución” que libera nuestro nudo, esa idea brillante que comentábamos al inicio.

 

Para ello, el autor recurre al cuarto poder, a la prensa. Un nuevo elemento aparece en el juego: Menéndez el periodista.

 

Pues bien, la idea se traduce en la publicación en la prensa, en concreto en “El Imparcial”, de la noticia del fallecimiento del acaudalado explotador de minas argentíferas en Bolivia, el español Teogasto Blanco de Rueda, tío del pintor Bonifacio Blanco de Rueda, y que deja a éste como único heredero de su fortuna, la cual asciende a 14 millones de moneda nacional, y adjuntan una foto que Milagros ha encontrado perdida en uno de los pisos cuando su padre era el portero.

 

Ya está el anzuelo echado. Ahora a esperar que la “codicia” de los acreedores vaya creciendo en su interior…

 

(Acto I, Escena IX.)

 

MENÉNDEZ.- Indica la posibilidad de una fortuna de la que todos puedan quitarte algo y habrá despertado en la Humanidad los sentimientos más puros; amor, amistad, justicia, protección.

 

BONIFACIO.- Sin embargo, permíteme que…

 

MENÉNDEZ.- Tendrás crédito, consideraciones, honores… y sobre todo habrás roto la cadena que te sujeta a la miseria y tu juventud anhelante podrá continuar su rumbo hacia la vida, hacia el ideal y hacia la tienda de ultramarinos, cosa, aunque más prosaica, no menos útil que las dos primeras.

 

Mensaje número 496: Arniches ve la clara dificultad de salir adelante de los artistas noveles. Por otro lado, dinero llama a dinero, la codicia de la humanidad no tiene límites… eso lo sabe por experiencia propia.

 

 

Luis Pérez de León (1893-1962) Tenía 26 años en el momento del estreno. Interpreta a Menéndez.

www.enciclopediaespa-fernando.blogspot.com

 

Bonifacio está preocupado, no lo ve claro. Menéndez le tranquiliza.

 

MENÉNDEZ.- Un final digno de mi ingenio, apoteósico, estupendo, eximente, plácido e inenarrable. Confía en mí: no os sucederá absolutamente nada.

 

Arniches vuelve a sacar a su personaje de “Tito Guiloya” en La señorita de Trevélez, y a “Hidalgo” en ¡Que viene mi marido!, para dar vida a este periodista sin escrúpulos que lo tiene todo “controlado” con un “final digno de mi ingenio”.

 

Por su parte César, recibe la noticia de que su novia se va de Madrid para que le olvide. Debe acudir a su balcón a la mayor brevedad y ahí le dará más datos. Tiene que agenciarse un disfraz o su padre estrenará en su cráneo la nueva garrota que ha adquirido.

 

Como Milagros había subido el traje de policía de su padre para limpiarlo, decide cogerlo y huir a toda velocidad.

 

Por supuesto que no podía faltar la escena en la que sube su padre reclamando el traje. Salvan el momento como pueden.

 

Tras la conversación con Menéndez llega César con el traje roto y embarrado y con un prisionero. La historia es rocambolesca.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 98

 

(Acto I, Escena XI.)

 

CESAR.- Ya os podéis figurar cómo iría yo cuando salí casa; con la cara metida en el cuello de la capota, la visera sobre los ojos y el paso rapidísimo. Cada vez que un transeúnte me miraba el casco, yo me llevaba la mano al número y me acariciaba el cinco para evitar la clara lectura de los guarismos. De esta suerte atravieso la calle, me adentro en el callejón, desemboco en la plaza próxima y en esto oigo aterrado dentro de una taberna un vocerío infernal, y veo que de ella sale a la calle un grupo tumultuario, del que destacaban las feroces siluetas de dos vendedores de bollos dándose una de tortas que espasmodizaba. En esto viene corriendo hacia mí un caballero, y cogiéndome del brazo, me grita: “¡Corra usted, guardia, que se están matando!”- No puedo detenerme, le respondo, voy a acto de servicio- “Su obligación de usted es ir a separar a aquellos hombres”- Yo me resisto, la gente indignada me increpa, el caballero me toma el número y dice que se lo dirá a un teniente de Orden Público, amigo suyo. En esto la pelea arrecia, los contendientes sacan la navaja, la gente chilla, me reclama, me empuja entre los campeones y yo entonces, excitado por el terror a un golpe, por el miedo a que vinieran otros guardias y por mi tremenda desdicha, saco el sable con ímpetu, que Napoleón me habría sonreído, (Saca el sable roto por la mitad.) y empiezo a repartir cintarazos, hiero a uno, contusiono a otro, escalabro a cinco o seis y al fin, dando gritos y sin saber lo que hacía, cojo a ese hombre por el pescuezo y me lo traigo como un rayo entre el vocerío espantoso de la gente que nos seguía.

 

Para quitarse de líos, deciden liberar al detenido. Evaristo Suárez, el “Estopa”, que así se llama, dice que no, que él va a comisaría y pone una denuncia contra el “Babuchas”, para perjudicarle por la pelea. Como no consiente en marcharse lo vuelven a recluir en la alcoba.

 

La noticia del periódico ya se conoce y comienzan a llegar los acreedores “con otra actitud”.

 

El casero y su hija Carmelina, les dan “su más entusiasta pésame”, traen unas pastas y vino de Lágrima Christi, que hemos encontrado. Les ofrecen sentarse en las sillas de tres patas y lo rechazan aludiendo que para no caerse habría que tener más equilibrio que Blondin, equilibrista que había muerto hace 22 años, pero que aún se le recordaba por sus proezas.

 

No solo les perdona la deuda sino que les va a alojar en el entresuelo a todo lujo y que además el les adelantará dinero para los trámites de la herencia.

 

Suben también Milagros y su padre, el guardia que se ha quedado sin uniforme, y que probablemente sea cesado por la denuncia de aquél caballero que presenciaba la pelea. Milagros ya está un poco “amoscada” con Carmelina, la hija del casero que parece tener interés en el multimillonario Bonifacio.

 

Se van a ir Cosme y Carmelina cuando aparecen el sastre Rubio y Menelao, dependiente de la tienda. Por supuesto que se olviden de la deuda y que él se encargará de vestirles a todo trapo. Comienza tomándole las medidas a Bonifacio, sigue con Cosme, Carmelina…Sale el Estopa reclamando ir a comisaría y Rubio también le toma medidas.

 

Por último llega el reportero del Imparcial ¡y el sastre también le coge medidas! Y finaliza el primer acto.

 

¿Qué ha ocurrido con Pepita?

¿Por qué no hay ni un solo comentario de César quejándose de que debido al conflicto con la pelea no ha podido llegar al balcón de su novia?

 

Mi sospecha es que al ser dos autores, al uno por el otro, se les quedó en el olvido y no se dieron ni cuenta.

 

El segundo acto nos muestra una vivienda de lujo. Vemos la fotografía de “Teogasto” con los signos del luto; un caballete con una figura femenina sin concluir; varias puertas al Hall, habitaciones interiores, recibidor etc.

 

Bonifacio está con la Manicura Tula. Mientras le hace las uñas, ella le pregunta por las riquezas que tienen en América, el ganado, las innumerables cabezas de ganado…

 

www.es.noticias.yahoo.es

CHARLES BLONDIN (9)

Jean François Gravelet-Blondin (1824- 1897)

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 230

 

(Acto II, Escena I.)

 

TULA.- ¡Ah, eso de las cantidades en América creo que es fabuloso! ¡Allí tengo oído que los ganados tienen una de cabezas!

 

BONIFACIO.- ¡Uf!… Se pierden las cabezas, se confunden, se atropellan. Los mismos propietarios no saben dónde tienen las cabezas, ni qué cabezas son las suyas.

 

El sastre Rubio está vistiendo a César.

 

RUBIO.- ¡Ah, pues ya verá usted el “redingoat” que le estoy haciendo! Paño inglés, tono gris, con cuello y aplicaciones de “oposum” y topo en combinación.

 

Bonifacio ya tiene encargos de cuadros, incluso Romanones está interesado en “La Bacante cubierta”

 

César está admitido en la familia de su novia Pepita y está casi seguro de que su futuro suegro le proporcionará un destino, y unos ingresos.

 

Menéndez es el único verso que no está controlado. Acaba de pedirle 800 pts. (2.400 €) a Cosme para la “tramitación de certificados” tan peregrinos como que no tienen raíces en el barrio de Doña Carlota.

 

Cuando sube Cosme, le comenta que sondee a Bonifacio por si pudiera interesarle salir con Carmelina. Entregaría una dote al matrimonio de 1,5 millones de pesetas (4,5 millones de €), un piso y 100.000 pesetas (300.000 €) para César.

 

Cuando se marcha Cosme y sale Bonifacio elegantemente vestido César exclama un piropo.

 

 

             

 

Cuadro de las Bacantes

https://capitulo1.escueladeformaciondeescritores.es/las-bacantes

 

Como vemos, las Bacantes son mujeres de Tebas que danzan con el pecho descubierto en honor de Baco (10), por lo que el cuadro de Bonifacio se denomina “La Bacante Cubierta” ya que la modelo está vestida.

 

PIROPOS DE ARNICHES NÚMERO 5

 

(Acto II, Escena IV)

 

BONIFACIO.- (Saliendo, elegantísimo.) Bueno, ¿qué te parezco así a vista de pájaro?

 

CÉSAR.- Chico, tienes una silueta que es para enfermar de la vista. Señora que te mire, conjuntivitis. Y si no al tiempo.

Suben Santos y Milagros. Comentan hasta divertidos que hasta el día del cese, la hoja de servicios de Santos Martínez Parra era la mejor.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 231

 

(Acto II, Escena IV.)

 

MILAGROS.- Eso es verdá… ¡La hoja de Parra, que decían toos que era lo más decente del cuerpo!

 

En la quinta escena se nota la segunda mano que ha escrito la obra ya que sin ningún motivo vemos a Bonifacio que entra en pánico y César se pone exaltado a alabar al tío del cuadro. En esto llega un nuevo personaje que va a dar mucho juego y a levantar el punto de interés de la obra.

 

La doncella anuncia a Venustiano Tabuco y de Ocaña, boliviano hijo de los primeros dueños de la mina de plata donde se enriqueció Teogasto de Blanco de Rueda. Sus padres se arruinaron y murieron, y él ahora, jura venganza.

 

Viene de Chuquisaca, Bolivia. Es un tipo extravagante, moreno, cejudo, nariz puntiaguda, melena corta, con acento sudamericano marcado.

 

Se saludan con frases crisis y rebuscadas.

 

BONIFACIO.- Pues nosotros, apreciable licenciado, le agradeceremos que nos vierta el contenido de su anhelante visita.

 

Arniches está a unos meses de estrenar LOS CACIQUES (13/02/1920)  y ya perfila el lenguaje retorcido, vacío e interesado.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 232

 

(Acto II, Escena V.)

 

VENUSTIANO.- Linda joven, estimados caballeros, bien quisiera silensiarme, ahogar mis justas voces de indignación en el fondo de mi pecho, antes de conturbar el plácido disfrute de sus horas epicúreas… Pero, ¡oh!… No me es posible. Mi corazón es un pájaro que salta en el fondo de mi jaula torácica y canta venganza como el Caraú que hase su nido en las copas de los Chepereques que cresen en la orilla del río Pilcomayo allá en los valles de mi amada Bolivia.

 

Impresionante párrafo lleno de exactitudes como podremos ver.

 

VENUSTIANO.- Yo vengo, señores, a conturbar su sibarítico reposo después de haber atravesado todas las llanuras del Guarayos, el desierto de Atacama y las dilatadas regiones de la Chuquisaca. De allí vengo, sí… Pero ¿a qué vengo? ¿A qué vengo?

 

MILAGROS.- No lo sabemos.

 

Venustiano continúa su larga y profusa verborrea explicando lo de sus padres muertos.

 

Cuenta una leyenda (11) que un joven estaba cuidando a su madre enferma. Por la noche salió a por medicinas pero se entretuvo en una fiesta y su madre murió. Al salir el sol el joven cayó en la cuenta de su mal comportamiento y lloró amargamente y Tupa (Dios.) lo castigó convirtiéndolo en un pájaro que cuando llama parece que llora gritando: “Krau, Krau, Krau”.

 

Venustiano, saca un revólver y exige 7 millones de la herencia o les pega un tiro ahora mismo. Ellos reaccionan aterrados y le explican que aún no la han cobrado. Entonces dice que esperará a que la cobren viviendo con ellos en la misma casa. Se va a por su equipaje, dice que viene con pocas cosas… (Ya veremos.)

 

Cuando se va, reciben una nota de Cosme para bajar a la portería a hablar con Menéndez que vuelve a la carga pidiendo más dinero para más “certificados”.

 

La puerta queda entornada y se cuela un señor. No hay nadie pero se queda horrorizado al ver su cara en el cuadro con el crespón negro y las frases de despedida. Se llama Rutilio Montilla. Cuando sube Milagros, se esconde tras el cuadro. En un momento la chista y tras el susto consigue hablar con ella. Milagros está bajo un shock y no puede ni explicarse.

Rutilio ha leído el anuncio en el periódico El Imparcial y se ha quedado estupefacto cuando ha visto su foto con un nombre cambiado, por lo que ha acudido a la dirección indicada a investigar.

 

Aquí tenemos el segundo error de la obra, ya que en el anuncio del periódico aparecería el piso más alto del edificio y no el entresuelo que ocupan ahora. Pero Rutilio llega sin problemas y sin mencionar que se lo haya dicho Cosme.

 

Cuando suben Bonifacio y César se lo explican mejor pero viene alguien. Rutilio oye el nombre y se esconde aterrado.

 

Arniches vuelve a subir el interés de la trama con este nuevo personaje: Rosaura Pedangala Martínez, ¡ex de Rutilio!

 

Rosaura que ha venido con dos niños es una secundaria de Arniches con una característica al hablar, siempre termina con 3 sinónimos.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 99

 

(Acto II, Escena X.)

 

ROSAURA.- Ustedes, señores herederos, querrán saber, como es natural, amén de lógico, el objeto de mi visita; nada más justo. Pues bien, señores, se trata de formular una demanda, ¿he dicho demanda?… Pues es poco, una apelación, una imploración. Yo, para mí, nada pediría, pero estos flácidos huérfanos, estas débiles criaturas, frutos inocentes de un amor artero, no pueden quedar en el abandono, en la miseria. ¿He dicho miseria?… En la desvalidez, en la mendicidaz…

 

MILAGROS.- Esto es un loro.

 

BONIFACIO.- Bueno, pero…

 

ROSAURA.- ¡Ah, señores, no debía declararlo, porque me causa sonrojo, pero no puedo eludirlo! Ese miserable, ampliado al carbón, fue mi amante. He aquí sus frutos inocentes. Una servidora, pobre niña acogida a la protección paterna de un tío segundo, Viola del Real por oposición, vivía en la calle de Argumosa 27 duplicado, dichosa e ignorante de la hediondez mundana. Mi alma, puedo decirlo, era una página en blanco, pero vino ese tío y me la emborronó. Y si al menos hubiera escrito en ella un idilio, una égola, un madrigal, pero ¡quiá!… me dejó una malagueña: la niña. Nació en Málaga. Y este angelito, que es un cuento baturro; gracioso, pero ordinario, como su padre; cotéjesele. (Le empuja hacia el retrato.)

 

CESAR.- Bueno, pero señora…

 

ROSAURA.- Ese sinvergüenza, que santa gloria haya, me sedujo vilmente. Me engañó a mí, engañó a mis ancianos tíos, les pidió mi mano, y cuando se la concedieron, ¿saben ustedes lo que hizo con la mano?

MILAGROS.- No, señora.

 

ROSAURA.- Pues hizo así… (Ademán de decir adiós con la mano.) Ustedes lo pasen bien. Alejose y si te he visto no rememoro. ¡Ah, miserable!… ¿He dicho miserable?… ¡Ah, pérfido!… ¡Ah, hediondo!… Al mes de su fuga por conducto de un amigo íntimo, mandóme cinco mil pesetas (15.000€); pero como ya dice el adagio que los dineros del sacristán cantando se recaudan y cantando se dilapidan, antes del año quedeme a dos bujías… ¡Qué miserias!… ¡Qué infortunios he pasado!… Tan y mientras él, por lo visto, se estaba haciendo millonario en Maranagua del Pay Pay (Único lugar inventado.) ¡Ah, cuán rastrero fue para mí! En fi, Dios le haya acogido en su santo seno.

…..

ROSAURA.- Y el rango que les cuadra (a los niños) es un palacio. ¿He dicho palacio?

 

MILAGROS.- Ha dicho usté cuadra.

 

Concreta su petición para los niños en un internado y para ella en 1.000 pesetas (3.000€) mensuales para gastos.

 

Le explican que aún no han recibido la herencia… Ella dice que no importa, ya les irá pasando las facturas y deja a los niños a “vivir con su familia”.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 233

 

(Acto II, Escena X.)

 

ROSAURA.- De modo que aquí me los dejo. ¿He dicho me los dejo?… Es poco; aquí los cobijo, aquí los instalo.

 

BONIFACIO.- Señora, esos dos niños se los lleva usted ahora mismo. ¿He dicho que se los lleva?… Pues es poco; los elimina, los desvanece, los evacua de aquí… ¡No faltaba más!

 

Rosaura amenaza con acudir al juzgado de guardia y al final se va sin los niños. Rutilio, que lo ha escuchado todo escondido sale hecho una furia y descubre la verdadera historia de Rosaura, que tiene 9 hijos con el Viola del Real, que no es su tío, sino su amante. Es verdad que Rosaura y Rutilio, hombre casado, tuvieron una relación de 15 días… y continúa persiguiéndole para sacarle más dinero.

 

Mensaje número 497: Arniches pone de manifiesto los inconvenientes, penalidades e infortunios de vivir aventuras fuera del matrimonio. Lo primero es la lealtad; nunca el engaño.

 

Justo cuando están pensando en devolver a los niños llega Venustiano con su “equipaje” y esconden a Rutilio para que no lo mate. En la descripción de Arniches: Los mozos traen dos baúles, una maleta, una caja de cuero, dos sombrereras, una panoplia y sus armas, un perro, un mono, una jaula con un loro que habla…

 

              Venustiano, ante el horror de los presentes, comenta que viene “ligero de equipaje”… Coge al loro y lo enfrenta al retrato…, lanza sus insultos habituales y jura que al menos ganará 7 millones, a lo que el loro contesta: “¡Que te crees tú eso!”. Y baja el Telón.

 

El tercer acto nos muestra el mismo apartamento y son los instantes siguientes. Venustiano se ha retirado a instalar “su equipaje” y Rutilio sigue pidiendo explicaciones de la ira de ese señor contra él.

 

Milagros se embarulla, Bonifacio dice que fue un error del periódico al elegir la foto… al final César cuenta la idea de Menéndez. Milagros cuenta que la foto la encontró en un piso que había habitado Angelita la Cañí…, Rutilio parece recordar “su relación con la cupletista” y decide ayudarlos a finalizar el embrollo.

 

Venustiano y Santos están confraternizando y emborrachándose juntos a diario. Al sentir sus canciones y gritos, todos se esconden. Ellos han decidido ir a la Cuesta de las Perdices, al Ventorro Palace, en el que actúan cupletistas de alto nivel.

 

Milagros está arrepentida de la jugada.

(Acto III, Escena III.)

 

MILAGROS.- Yo, lo que estoy viendo es que en cuanto te ha creído millonario, te dan cinco para robarte veinte. ¿Y yo que he sacao de esto?… Pues la triste ilusión de un Renard, que a tanta costa ya me va fatigando y aburriendo… ¡Vaya con Dios! (Lo tira con pena sobre una silla.)

 

BONIFACIO.- Mujer, piensa que lo que nos pasa es porque todo esto es falso.

 

MILAGROS.- Bonifacio, te lo digo con mi verdá: yo vivía mejor en mi pobreza. ¡Por una triste ilusión, tanta amargura! Quiá hombre, yo me vuelvo a lo nuestro… ¡A lo de antes!

 

Mensaje número 498: A través de Milagros se va expresando el pensamiento de Carlos Arniches: “¡Yo me vuelvo a lo de antes!” Mejor pobre pero honrado.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 100

 

(Acto III, Escena III.)

 

MILAGROS.- Sí, Bonifacio, sí; volvamos a aquellas noches en que no tenías pa cenar y yo te subía la mitá de mi cena: una tortilla de patatas con incrustaciones de chorizo y media rosca, media rosca la noche que le dolían las muelas a mi padre y no podía con el pan, que yo le pedía a Dios que le doliesen a menudo, Dios me perdone, pa que tú no cenases al rape. Y luego, después de cenar, desde la ventanita, mirábamos la luna u las estrellas, y agarraos de la mano nos decíamos dos tonterías de esas que tanto le gustan a una  y, ¡qué sé yo!… bajaba una a acostarse con la felicidá por dentro y una alegría que se echaba una a dormir y a soñar y era la gloria.

 

Además, Milagros está celosa con las atenciones que Bonifacio dispensa a Carmelina, que además de querer casarse con él con una buena dote (de la que no se ha vuelto a hablar…Posible tercer error.), ahora es su modelo para la “Bacante cubierta”…

 

Cuando Carmelina sube a posar, Milagros se esconde y vigila de cerca a Bonifacio en una escena hilarante y brillante.

 

Milagros va corrigiendo a Bonifacio: “¡que se suba el escote!… ¡que se tape las piernas!… ¡que no te tire uvas a la boca!…”

 

Al final sale hecha una furia, pintarrajea sobre el cuadro y la expulsa.

 

Reciben una carta y un periódico de  Menéndez con su “venganza” por haberle cerrado el grifo del dinero… Publica la noticia: Del palacio a la bohardilla. Herencia frustrada. Cuenta que un hijo natural de Teogasto reclama toda su fortuna y que el pintor Bonifacio vuelve a ser pobre como antes, “para que los acreedores lo tengan en su conocimiento”.

 

Mensaje número 499: El poder de la prensa. Lo que se dice negro sobre blanco es “palabra de ley”. Esto queda claro en el impacto que causa esta segunda noticia, tan falsa como la primera. Carlos Arniches conocía muy bien estos embrollos en la prensa ya que  pertenecía a ese mundo hasta hace 21 años.

 

Entran en pánico. Rutilio aparece en escena y da la solución: propone que César simule un suicidio para asustar a los acreedores.

 

Efectivamente, sube don Cosme, el señor Rubio y Venustiano completamente escandalizados… César los encara con el rostro descompuesto y una pistola en la mano…, les grita su solución y pega un tiro al aire… ¡salen todos corriendo!

 

Rutilio, ya solos, les dice que él pagará al sastre y aconseja a César que acepte el destino que le ofrece su suegro y que se case con Pepita. Además dará trabajo a Bonifacio para que le pinte la valla de su finca…

 

(Acto III, Escena X.)

 

MILAGROS.- Hemos quedado en que en este mundo la gran fortuna es ser joven, tener vergüenza y ganas de trabajar.

 

Mensaje número 500: “La gran fortuna en este mundo es ser joven, tener vergüenza y ganas de trabajar”. Arniches vuelve a hablar por la voz de Milagros.

www.abc.es

 

Esta es una foto de dicha escena en la noche del estreno. Milagros (Sra. Bárcena) está escondida; Bonifacio (Sr. Collado), el pintor; y Carmelina (Hortensia. Gelabert) de modelo y el retrato de Rutilio Montilla.

 

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 193

 

(Acto III, Escena X.)

 

MILAGROS.- (Imitando el acento sudamericano de Venustiano.)

 

                            Benevolente público ilustrado:

los milloncitos hánse evaporado.

El filón se agotó, quebró la mina…

¡Así pasa la gloria ultramarina!

Si con su dulce aplauso no me paga,

me hundo no más la perforante daga.

Aplauda recio, yo se lo demando.

Apúrese, que estamos aguardando.

 

Telón.

 

MENSAJE DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 496: Arniches ve la clara dificultad de salir adelante de los artistas noveles. Por otro lado, dinero llama a dinero, la codicia de la humanidad no tiene límites… eso lo sabe por experiencia propia.

 

MENSAJE NÚMERO 497: Arniches pone de manifiesto los inconvenientes, penalidades e infortunios de vivir aventuras fuera del matrimonio. Lo primero es la lealtad; nunca el engaño.

 

MENSAJE NÚMERO 498: A través de Milagros se va expresando el pensamiento de Carlos Arniches: “¡Yo me vuelvo a lo de antes!” Mejor pobre pero honrado.

 

Mensaje número 499: El poder de la prensa. Lo que se dice negro sobre blanco es “palabra de ley”. Esto queda claro en el impacto que causa esta segunda noticia, tan falsa como la primera. Carlos Arniches conocía muy bien estos embrollos en la prensa ya que  pertenecía a ese mundo hasta hace 21 años.

 

MENSAJE NÚMERO 500: “La gran fortuna en este mundo es ser joven, tener vergüenza y ganas de trabajar”. Arniches vuelve a hablar por la voz de Milagros.