EL CONDE DE LAVAPIÉS

 

O

 

LOS NIÑOS ABANDONADOS

 

 

www.casadellibro.com

 

 

Como es costumbre en Carlos Arniches, esta obra nos va a dejar muchos mensajes. La trama fundamental trata sobre una realidad que se vivía en su tiempo: el abandono de los recién nacidos. Este tema vuelve a inspirar al autor alicantino después de que ya lo tratara en 1902 con Los granujas, en 1907 con Alma de Dios, y en 1912 con La gentuza, en las tres obras hay un niño o una niña que es abandonada por sus padres. Aquí, como mensaje número 514, nos dice: El amor por un hijo es absolutamente irremplazable y es de tal magnitud que, con seguridad absoluta, vencerá todas las dificultades que se presenten. ¡No abandonéis a vuestros hijos!

 

Escribe esta obra estrenada el 22 de junio de 1920, con Alfredo Trigueros Candel, del que no hemos podido recabar ninguna información. La música corre a cargo de los maestros Calleja y Estremera. Lo califican como Sainete Lírico y pertenece a su Etapa Moralizante. Curiosamente, y a pesar del título, no menciona el barrio de Lavapiés en ningún momento en la obra. Solo aparece la Calle de Bastero, pero nada más.

 

 

 

 

FAMILIA TIPO DE ARNICHES EPISODIO NÚMERO 24.

 

Asistimos al episodio número 24 de la Familia Tipo de Arniches. Los padres son Bastiana y Mariano, la hija es Felipa, y el novio que luego será su marido es Pelegrín.

 

El primer acto contiene dos cuadros, el primero de ellos nos muestra una plazuela de los barrios bajos de Madrid con Acacias floridas, una taberna, una prendería (que es lo que llamamos ahora un bazar, una tienda de muebles de segunda mano…) que se llama: EL REVOLTIJO. Tenemos un banco, un kiosco, una fuente  y un farol. Es de noche.

 

Arniches recrea de personajes transeúntes que pasean por la plaza: planchadoras, obreros, el sereno Liborio…

 

Tras el kiosco vemos escondidos a nuestros tres primeros personajes: Bernabé, el chófer; Pelegrín el fontanero, y Bastiana que lleva al niño. Esperan el momento propicio para abandonar la cesta con la criatura a los pies de la puerta de la tienda EL REVOLTIJO.

 

Bernabé se acerca a Liborio y le da un recado para Mariano Peláez, dueño de la tienda- Dígale que “en cuidarlo, está la fortuna”- le suelta.

 

Liborio espera a que Mariano salga de la taberna y le da el recado. Mientras tanto han depositado al niño y se han marchado. Mariano al ver a la criatura llama al sereno para que se lo lleve, pero éste le hace ver que es posible que sea un niño hijo de una condesa que haya tenido un desliz…Buscan entre los caros ropajes del niño y encuentran una nota.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 102

 

(Acto I, Cuadro I, Escena VI.)

 

MARIANO.- (Leyendo a la luz del farol de Liborio.) “Señor Mariano”. Me conocen. “Sabiendo que es usté un hombre honrao…” No me conocen, porque digo que si me conocieran hubiesen puesto: Mi apreciable amigo.

 

LIBORIO.- Natural. Siga usté.

 

MARIANO.- “Sabiendo que es usté un hombre honrao y bueno, confiamos este niño a su custodia. Se trata de un secreto en el que va el honor de una familia ilustre. Cuídele usté, como si le hubiese dado a luz usté mismo.”

 

LIBORIO.- ¡Caray!

 

MARIANO.- “Todos los meses recibirá usté un vale como el adjunto, de mil pesetas (3.000€). Algún día, si usté se porta bien con el niño, todos esos vales se convertirán en dinero, y además, una fortuna muy grande será su recompensa. Discreción y afecto paterno.” Y aquí el vale. “Vale por mil pesetas, correspondiente a un mes de…”

 

Liborio y Mariano se quedan encantados con el niño, que será conde y que les hará su mayordomo y su administrador

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 237

 

(Acto I, Cuadro I, Escena VI.)

 

LIBORIO.- Y dime, grandecito; cuando seas hombre, ¿me harás tu administrador? ¡Que sí!… ¡que sí!

 

MARIANO.- ¿Me harás tu mayordomo?

 

LIBORIO.- ¡Que no, que no! ¿Me harás?… ¡Ay! (Se separa el niño rápidamente.)

 

LIBORIO.- ¡Ha parao usté en seco!

MARIANO.- En relativamente seco. Naa que se conoce que como hemos empezao con eso de me harás, me harás, pues la creatura nos ha oído…

 

Los amigos de la taberna van saliendo y le dan la enhorabuena por el Conde y cantan.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 194.

 

MARIANO.-       Sus facciones me recuerdan

a las de gente elevada;

las narices, son las mismas

del Marqués de la Ensenada;

por las cejas es Godoy

o es el Duque de Tovar;

por el cuello se parece

a Allende de Salazar.

 

Hemos encontrado estas cuatro figuras con las que compara al niño.

 

Aquí tenemos al Marqués de la Ensenada.

 

www.museodelprado.es

Retratado por Jacopo Amigoni.

(1702- 1781)

Zenón de Somodevilla y Bengoetxea I

Primer Marqués de Ensenada.

Lugarteniente general del Almirantazgo y Secretario de Estado (13)

www.wikipedia.org

Manuel de Godoy y Álvarez de Faria.

(1767- 1851)  (14)

Sobre estas líneas el retrato de Godoy..

 

www.wikipedia.org

                                            Rodrigo de Figueroa y Torres.

                                            I Duque de Tovar

(1866- 1929) (15)

 

Jose Félix Allende – Salazar Mazarredo

 www.mismuseos.net

(1802-1893) Nacido en Bilbao. Militar Liberal (16)

 

.

ARNICHES Y LOS VASCOS NÚMERO 14

 

Con la mención de Allende Salazar encontramos una vez más que Arniches hace referencia a los vascos en sus obras. En 1920 ya se puede decir que era un gran conocedor del Pueblo Vasco, de sus costumbres, su idioma, su historia, su idiosincrasia. Eso se verá reflejado en años posteriores con las obras ambientadas en Euskalherria.

 

Todos los actores hacen mutis por el foro y termina el primer cuadro.

 

El segundo cuadro de este primer acto comienza en la tienda de Mariano. Estamos en la Prendería. Tenemos la puerta de la calle en el foro, el mostrador en el lado derecho en primer término. La tienda está llena de muebles, colchones, sillas, armarios, camas etc., todo desordenado.

 

A la izquierda en segundo término tenemos una puerta que comunica con su casa. En primer término está la cuna del niño. Es de día. Felipa y Brinquitos, el empleado del señor Mariano, cantan.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 195.

 

BRINQUITOS.-                 Habla bajito

que si te oyera…

 

FELIPA.-                           Es mi tesoro;

es mi lucero.

 

BRINQUITOS.-                 Mira, Felipa,

que si se entera…

 

FELIPA.-                           Es que no sabes

lo que le quiero.

 

BRINQUITOS.-                 Es esto que haces

poco sensato.

 

FELIPA.-                           Por él tan solo

quiero vivir.

 

BRINQUITOS.-                 Estás buscando

tres pies al gato.

 

FELIPA.-                           Calla que el niño

se va a dormir,

al arroró mi niño;

mi niño duerme,

como las liebres.

 

BRINQUITOS.-                 Si le besas tanto

vas a desvelarle.

 

FELIPA.-                           Déjame, Brinquitos,

déjame besarle.

Pobre niño chiquito;

no tiene madre,

ni tiene quien le quiera

ni quien le cante.

Pobre niño pequeño,

que no hay nadie que sepa

velar su sueño.

 

Bastiana, que también lo adora, le dice a Mariano que debe entregarlo a la Inclusa, para que él haga exactamente lo contrario.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 103

 

(Acto I, Cuadro II, Escena I.)

 

FELIPA.- Yo quería a Pelegrín a cegar; sin él no podía vivir, ya lo sabe usté; en esto mi padre se peleó con el de Pelegrín y nos dijo que antes de dejarnos casar, le veríamos hecho pedazos y echó a mi novio a la calle. No valieron con mi padre súplicas ni llantos, y entonces Pelegrín, ciego, desesperao, en vista de que ya no podíamos ser felices me propuso un suicidio de esos de moda: que yo le matase a él y que luego él me mataría a mí. Aquello de que uno matase al otro, después de muerto, me  se hizo a mí muy complicao y le dije: “Mira, puestos ya a hacer una barbaridad, lo mejor es que nos casemos”. Y fuimos, nos arrojamos a los pies de una sacerdote que estaba diciendo misa y por sorpresa…

 

BASTIANA.- Sí, y por sorpresa me vinisteis con el cuento, cuando ya no tenía solución. Y por sorpresa, te tuviste que ir dos meses a Navalcarnero, a casa de mi hermana.

 

Las dos mujeres están preocupadas por que, según el médico don Marcelino, Mariano tiene una arteriosclerosis galopante, y que con cualquier disgusto se le puede romper “un vaso sanguíneo” y resultar fatal. Curiosamente ellas están preocupadas por su “porvenir” económico si muere Mariano. Ninguna piensa en ningún momento en hacerse cargo de la tienda y tirar para adelante.

 

Mariano se peleó con el padre de Pelegrín y recibió un bofetón en público que le humilló tanto que ya no quiere saber nada de nadie de esa familia. Por esa razón le ha preparado una cita con un torero llamado Mamerto López, alias “el Atildao”, que le ha confesado que está loquito por su hija Felipa.

 

Don Marcelino acude a la tienda llamado por Mariano.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 238

 

(Acto I, Cuadro II, Escena III.)

 

MARIANO.- ¿Le dieron a usté pronto mi recao?

 

DON MARCELINO.- Cuando me iba a la Casa de Socorro.

 

MARIANO.- ¡Ah! Pero… ¿por fin le ha puesto usté casa?

DON MARCELINO.- Un entresuelo cuquísimo.

 

MARIANO.- ¿Y cómo está la Socorro, cómo está?

 

DON MARCELINO.- Cada día más guapa, chico.

 

¡Y resulta que este es un chiste para los “lectores”, ya que escribe la Casa de Socorro, y no la casa de la Socorro!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 239

 

(Acto I, Cuadro II, Escena III.)

 

MARIANO.- Ya conoce usté a mi mujer, en lo referente a su carácter.

 

DON MARCELINO.- Toda la vida te he compadecido; ¡te ha tocado una fiera!

 

MARIANO.- ¡Terrible! Y lo peor no es el genio, sino que tie una fuerza bruta que espanta.

 

DON MARCELINO.- Sí, hombre, sí; ¡qué me vas a decir! Si un día la vi yo colgar unos cuadros y me quedé absorto. ¡Clavaba los clavos a puño!

 

Mensaje número 515: La frase del doctor lamentando la mala suerte por la mujer “que le ha tocado”. Es curioso cómo tienen un pensamiento aleatorio en la pareja, puede ser buena o mala, eso nunca se sabe, por lo que un matrimonio convenido, es mucho más fácil de ser entendido.

 

Don Marcelino accede a la petición de Mariano: volver a mentir sobre su enfermedad, ahora dirá que se ha agravado y que ya es fácil que un disgusto le lleve a la tumba. Eso le valdrá para casar a Felipa con el Atildao. Mariano le seguirá cubriendo en sus amoríos con Socorro.

 

Mensaje número 516: La corrupción en la clase médica es patente para Arniches. Este médico mentirá a los familiares con tal de tener cubiertas sus necesidades amorosas. Toda una desgracia para la profesión.

 

Cuando marcha el médico y Mariano se va a por más libros de heráldica que le digan la procedencia de los escudos de la ropa del niño. Brinquitos reconoce que no vive para sustos.

 

BRINQUITOS.- Pues estoy que cada susto que me llevo, el corazón me da unos saltos que ni la Bilbainita.

 

Traemos la frase a colación de la Bilbainita. Aún no sabemos a qué podía referirse, si a una canción de la época, un dicho…

 

Pelegrín entra en la tienda y cuenta a Brinquitos la noticia que ha oído de boca del Atildao en la taberna: va a invitar a Felipa a la fiesta de la inauguración del Mojama-Park esta tarde. “¡Eso jamás!”- grita.

 

Al ver que vuelve Mariano, se esconde tras unos colchones. Al poco llega Eudosio, que vive alquilado en un piso propiedad de Mariano. Ha recibido una carta de desahucio por la denuncia de Mariano. Le suplica que le perdone la deuda. No hay perdón. Eusebio le jura que le robará lo que más quiere. Mariano se queda muy preocupado.

 

A renglón seguido llega Socorro, la amante del médico. Quiere que el Atildao, que le debe 1.200 pesetas (3.600 €), se empareje con Felipa, y así, estando en una familia de más dinero, poder cobrar la deuda. Mariano le pide a cambio relaciones.

 

 

 

 

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 240

 

(Acto I, Cuadro II, Escena VI.)

 

SOCORRO.- ¿Y sería usté capaz de engañar a su pobre señora?

 

MARIANO.- Pero, Socorro, si es que tengo una señora menos animada que un callejón sin salida.

 

SOCORRO.- ¡Valientes granujas están ustés los hombres!

 

Mensaje número 517: Interesante diálogo en el que el hombre justifica su infidelidad por la falta de animación en el matrimonio, y la mujer que lo recrimina, ¡está dispuesta a ser infiel a quien le pone un piso y además reconoce que tiene una lista de 5 sustitutos de posibles amantes!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 241

 

(Acto I, Cuadro II, Escena VI.)

 

MARIANO.- ¿Podré aspirar algún día a que este fuego que me  se ha declarao en el principal izquierda, (Por el corazón.) se propague al edificio contiguo?

 

SOCORRO.- ¿Conmiguo?

 

MARIANO.- Contiguo.

 

SOCORRO.- No puedo asegurar más que una cosa.

 

MARIANO.- Venga.

 

SOCORRO.- Que no estoy asegurá de incendios.

 

MARIANO.- ¡Ole ahí lo castizo en el mundo!

 

Las mujeres reciben la noticia del médico sobre el empeoramiento de Mariano. Están que trinan. Mariano sigue emperrado en descubrir el linaje del conde y cobrar mucho dinero para comprar un automóvil. Cuanto más le piden que lo lleve a la Inclusa, más lo quiere retener en su casa. Mariano se va simulando que le da un ataque y sale Pelegrín de su escondite ante el terror de las mujeres que le piden que se vaya.

 

Pelegrín sabe de la fiesta en el Mojama-Park y se lo prohíbe a Felipe. En ese momento aparece el Atildao y vuelve a esconderse.

 

El torero viene acompañado por su mozo de espadas, el Neceser, quien le dora la píldora constantemente, le cuida la raya del pelo y le quita las motas de la chaqueta.

 

El Atildao pregunta a Mariano si cree que Felipa iría a la fiesta del Mojama – Park.

(Acto I, Cuadro II, Escena XI.)

 

MARIANO.- (Al Atildao.) Hombre, mi hija, como todas las mujeres se alucinan con lo que tienen delante, aunque sea una hoja de lata; pero le mando yo que te quiera y te quiere.

 

ATILDAO.- No, perdone usté; que yo, no siendo un cariño espontánio…

 

MARIANO.- ¿Y pa que tengo yo una estaca más que pa te quiera espontaniamente?

 

Mensaje número 518: Arniches plantea un aspirante a novio con todos sus defectos pero con un acierto: “No quiere un amor no espontáneo”. Por otro lado está el padre autoritario que incluso se apoyará en la violencia de “su estaca” para que se culmine el matrimonio convenido.

 

El Atildao les convida en nombre de la Junta directiva de Damas de la calle del Bastero, perteneciente a la Liga Anticurdánea, al festival del Mojama-Park, y así poder hablar con Felipa de sus intenciones matrimoniales. Cuando termina, dice que nada ni nadie se lo impedirá… ¡y en ese momento sale Pelegrín de detrás de los colchones!

 

Gran trifulca, tiras y aflojas, y Pelegrín comienza a soltar bofetadas, la primera al Atildao. Llega Brinquitos, ¡Mariano grita que se le ha roto un vaso! Bastiana también grita y Felipa logra que Pelegrín se vaya. Y así termina el primer acto.

 

El segundo acto en su primer cuadro nos muestra la calle de la casa de Socorro.

 

Este primer cuadro va a tener una parte que imitará a una película de sombras. Se establecerán ventanas y balcones de la casa cubiertos con stores, de forma que con una potente luz interior y acompañados por la música, podamos entender lo que ocurre en sus habitaciones solo viendo las sombras y escuchando la música.

 

Llegan Brinquitos con el cochecito del niño y Mariano elegantemente vestido que se va a la casa de Socorro, y manda vigilar atentamente al niño por miedo de que Eudosio quiera raptarlo.

 

Efectivamente, Eudosio se percata de la acción y corre a avisar a don Marcelino con la intención de darle cuenta de las andanzas de Mariano.

 

En los stores vemos cómo Mariano habla con Socorro y ésta lo rechaza. En la habitación contigua está el Atildao que luego pasará a la habitación de éste y le contará los muletazos dados en una de las faenas. Mariano se aburre y se duerme.

 

Por esa misma calle se va a la fiesta del Mojama-Park y Pelegrín le pide por última vez a Felipa que no acuda, pero ésta le responde que es dueña de sus actos.

 

(Acto II, Cuadro II, Escena IV.)

 

FELIPA.- Yo, Pelegrín, con hacer lo que mi conciencia me manda, no faltándote a ti, estoy tranquila.

 

Mensaje número 519: ¡Qué importante empoderamiento de la mujer!: “Con hacer lo que mi conciencia me manda y no faltándote a ti, estoy tranquila” Arniches elimina la pertenencia de la mujer a nadie que no sea ella misma: no pertenece ni al padre ni al marido.

 

Pelegrín que se ha quedado desolado, ve a Brinquitos con el niño que estaban dando una vuelta a la manzana haciendo tiempo hasta que baje el señor Mariano. Aprovechando para darle un beso, se acerca al niño y se lo lleva ante el estupor de Brinquitos que le suplica que no lo haga. Pelegrín no cede y deja llorando al atribulado Brinquitos.

 

Arniches ha creado una situación nueva que provocará la risa del público viendo cómo Brinquitos disimula que el niño está en el cochecito pero no dejando a nadie que lo vea “para no despertarlo”

 

Lo primero que hace es beberse el biberón para que nadie sospeche. Le sienta fatal.

 

Cuando Mariano baja y quiere verlo escapa corriendo y se recorre medio Madrid.

 

Don Marcelino y Eudosio confirman que ha salido Mariano de la casa de Socorro y toma la decisión de decirle la verdad sobre la falsa enfermedad a Bastiana para que le de la “paliza que merece”.

 

Brinquitos corriendo con el cochecito vacío y Mariano gritando para que se pare son la última escena de este cuadro. Baja el Telón y se produce la mutación.

 

El segundo cuadro nos muestra la fiesta del Mojama-Park.

 

Es un gran solar con la puerta vallada al foro con un letrero que dice: MOJAMA-PARK CAMPO DE RECREO.

 

             

www.wikipedia.org

 

Veremos un mostrador a la derecha con vasos y botellas. Delante cuatro mesas con sus taburetes y una caldera para hacer churros y un rótulo: CHURRERÍA MOMARTROISSE.

 

A la izquierda veremos barracas, puestos, juegos de tiro al blanco y en segundo término un tobogán. Se verá un gran cartel:

 

COMITÉ DE DAMAS DE LA CALLE BASTERO

LIGA ANTICURDÁNEA.

CLAUSURA DE TABERNAS

¡VIVA EL BOTIJO!

¡FESTIVAL BENÉFICO!

 

Aniceto Miralles, el Cacerolas, Presidente de la Liga Anticurdánea, es el encargado de dar la bienvenida y anunciar el programa de fiestas.

 

El primer acto son las canciones en portugués que cantarán a dúo Mariano y Felipa. Cantan de maravilla y reciben todos los aplausos.

 

El segundo es que el Atildao y Felipe bailen un Fox. Bastiana se opone y se ofrece ella como pareja, pero es rechazada por el torero por tener “una luxación en la tibia”. Se produce un gran murmullo y se pasa a la rifa del mantón y todos abandonan la escena.

 

Brinquitos, que ya no puede más de tanto correr, se lamenta de su penosa situación. Felipa, que los ve, se acerca a darle un segundo biberón al niño. Brinquitos se las arregla para tomárselo él oculto por la capota del cochecito. Mariano que ve cómo el bribón de Brinquitos le “roba la comida al niño” lo muele a palos, pero consigue huir sin que sepan que ya no tiene al niño.

 

Mariano ha comprado una botella de Jerez en la Liga Antialcohólica para invitar a Socorro y conquistarla.

 

Mensaje número 520: Nueva denuncia de la hipocresía del momento: ¡se monta una liga antialcohólica y venden Jerez para sacar dinero!

 

              Bastiana y don Marcelino se ocultan y ven como Mariano se lleva a Socorro al tobogán. Ya han confirmado la infidelidad de sus parejas y planean su venganza: don Marcelino le obsequia a Bastiana con una enorme estaca y ella, aunque la considera “demasiado endeble”, la acepta de buen grado.

 

Cuando bajan como dos tortolitos del tobogán, Bastiana coge por banda a Mariano y le da la buena noticia de don Marcelino: está de alta de su enfermedad.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 242

 

(Acto II, Cuadro II, Escena VI.)

 

MARIANO.- Bueno, Bastiana, no hagas caso de los médicos, que ya los conoces.

 

BASTIANA.- Jura y perjura que aunque te caigas de un cuarto piso no te pasa náa.

 

MARIANO.- No hagas caso, Bastiana, que no hace ni medio minuto acabo de tropezar con un amigo una costa así de náa, ¡tris!, y he sentío un palpiteo que se me ha traumatizao tóo el homoplato; con que añade lo del plato a lo del vaso, y…

 

BASTIANA.- Que no, tonto. ¿Quiés ver cómo no te pasa nada? Mira (Le da un puñetazo que le hace encogerse como una oruga.)

 

MARIANO.- ¡Mi madre! ¡Por Dios, Bastiana, que me depauperas!

 

BASTIANA.- ¿Ves como no, tonto? Miá, más fuerte, pa que veas. (Le da otro.)

 

MARIANO.- (Retorciéndose.) No, Bastiana, que me tiembla el hipogondrio.

 

BASTIANA.- ¿Ves qué gusto? ¡Ya estás bueno! (Le da otro.)

 

MARIANO.- ¡Ay!

 

BASTIANA.- Bueno. (Otro.)

 

MARIANO.- Bueno, pero no me des tan fuerte que se me reblandece la carótida.

 

BASTIANA.- Pues te daré en la cabezótida (Le da un cogotazo.), a mí me es igual.

 

Así continúa Bastiana “demostrando a Mariano la buena salud de la que goza” durante un buen rato.

 

Felipa, que ya conoce la enfermedad fantasma de su padre, también se lo recrimina. Entonces Mariano decide irse de casa con Brinquitos y con el niño. Brinquitos reconoce que no lo tiene y suplica perdón. Felipa entonces grita: “¿Dónde está mi hijo!” y Mariano alucina. Momento en el que aparece Pelegrín y declara que él es el padre y que el niño está bien. Pasa Genara y lo muestra.

 

Cuando Mariano va protestar, le mandan callar porque vienen los invitados y el Atildao.

Bastiana le da una patada y lo expulsa de la fiesta.

 

Mensaje número 521: Arniches dibuja una mujer fuerte, Bastiana, frente a un hombre pelele al albur de sus instintos más primarios. Además, aquí la mujer manda y es más fuerte físicamente que el hombre.

 

              Tras esa expulsión le comunican a Mariano que el niño se llama Pelegrín como su padre. Mariano cae en la cuenta de por qué le quería tanto.

 

(Acto II, Cuadro II, Escena IX.)

 

MARIANO.- Claro; por algo le iba tomando yo este cariñazo; porque no era mi condesito, ni era mi marquesito, pero era mi nietecito, por lo visto, y además un angelito.

 

Se van todos contentos para casa evitando cruzarse con don Marcelino. Mariano jura que sus días de Tenorio han terminado

 

MARIANO.- Don Juan Tenorio, llevando el cochecito de su nieto, ha puesto a su libertinaje el Fininis Coronatis Opus.

 

              Todos marchan felices. Comentarios. Risas. Música y Telón.

 

Fin de la obra.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 514: El amor por un hijo es absolutamente irremplazable y es de tal magnitud que, con seguridad absoluta, vencerá todas las dificultades que se presenten. ¡No abandonéis a vuestros hijos!

 

MENSAJE NÚMERO 515: La frase del doctor lamentando la mala suerte por la mujer “que le ha tocado”. Es curioso cómo tienen un pensamiento aleatorio en la pareja, puede ser buena o mala, eso nunca se sabe, por lo que un matrimonio convenido, es mucho más fácil de ser entendido.

 

MENSAJE NÚMERO 516: La corrupción en la clase médica es patente para Arniches. Este médico mentirá a los familiares con tal de tener cubiertas sus necesidades amorosas. Toda una desgracia para la profesión.

 

MENSAJE NÚMERO 517: Interesante diálogo en el que el hombre justifica su infidelidad por la falta de animación en el matrimonio, y la mujer que lo recrimina, ¡está dispuesta a ser infiel a quien le pone un piso y además reconoce que tiene una lista de 5 sustitutos de posibles amantes!

 

MENSAJE NÚMERO 518: Arniches plantea un aspirante a novio con todos sus defectos pero con un acierto: “No quiere un amor no espontáneo”. Por otro lado está el padre autoritario que incluso se apoyará en la violencia de “su estaca” para que se culmine el matrimonio convenido.

 

MENSAJE NÚMERO 519: ¡Qué importante empoderamiento de la mujer!: “Con hacer lo que mi conciencia me manda y no faltándote a ti, estoy tranquila” Arniches elimina la pertenencia de la mujer a nadie que no sea ella misma: no pertenece ni al padre ni al marido.

 

MENSAJE NÚMERO 520: Nueva denuncia de la hipocresía del momento: ¡se monta una liga antialcohólica y venden Jerez para sacar dinero!

 

MENSAJE NÚMERO 521: Arniches dibuja una mujer fuerte, Bastiana, frente a un hombre pelele al albur de sus instintos más primarios. Además, aquí la mujer manda y es más fuerte físicamente que el hombre.