NO TE OFENDAS BEATRIZ

 

O

 

13 REFLEXIONES SOBRE EL NOVIAZGO.

 

 

 

Archivo Familiar

 

 

Espectacular obra de su Etapa Moralizante escrita en compañía de Joaquín Abati, a quien prácticamente no encontramos en ningún renglón.

 

Se estrena el 23 de diciembre de 1920. Sus hijas Pilar y Rosario tienen 22 y 18 años respectivamente. La obra va dirigida a ellas.

 

Los actores que acompañan a Arniches en esta aventura son Catalina Bárcena como Beatriz y Manuel París como Javier. Curiosamente el libreto presenta una caricatura de éste que vemos aquí.

 

Página 3 de libreto de “No te ofendas Beatriz”

Actor granadino Manuel París (1875-1935)

 

FAMILIA TIPO DE ARNICHES EPISODIO NÚMERO 26.

 

Nos encontramos en el episodio número 26 de la Familia Tipo de Arniches. El padre es don Ramón de Vallares, la madre doña Ubalda y la hija es Beatriz de Vallares; el novio no querido es Mario y el novio de “pega” es Javier Aizuela, apellido de sonoridad vasca inventado por don Carlos Arniches.

 

Todos los actos se darán en un club de tennis, como lo escribía él, aunque en la descripción señala un hotel elegante de Madrid. Vemos el jardín, las pistas de tenis y bancos a la derecha para los parterres. Es de día y hay mucha luz.

 

La escena primera nos muestra un partido de dobles de los amigos de Beatriz, ella aún no ha llegado. La primera pareja la forman Mr. Persson, inglés y gran dominador del juego, con Quinita. La segunda pareja está formada por Marga y Mario, el novio de Beatriz, que hoy no ha dado una debido a una inquietante noticia: la presentación de relaciones formales de Javier Aizuela con Beatriz de Vallares.

 

Arniches les hace hablar en inglés a los jugadores pero lo escribe tal y como los actores deben pronunciarlo: Plait; Pleid; Redy.

 

Espera turno otra pareja formada por Mimí y don Basilio, personaje éste que va a dar mucho juego ya que es sordo.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 245

 

(Acto I, Escena I.)

 

QUINITA.- Oye, Marga, ¿pero qué le pasa a ese chico, que le ha salido un suspiro que le ha revoloteado la toalla?

 

MARGA.- ¿Qué quieres que le pase?… Que en este momento están en la casa tratando de… y como ya sabes que el… y…

 

QUINITA.- ¿Pero tú crees que ella?…

 

MIMÍ.- Si es una recoquetísima, hija…; ya os decía que con un poco que…

 

MARGA.- Que les da esta tarde un disgusto de muerte, es como si…

 

MIMÍ.- ¡Me alegraría, hija, porque eso de Beatriz no hay derecho!… ¡Cada día dos… es una exageración!… ¡Porque una cambia, pero siquiera les guardan las veinticuatro horas!

 

¡Impresionante demostración de conversación en la que no se dice el motivo, y todos siguen el hilo perfectamente!

 

Los conocimientos de inglés de don Basilio son muy rudimentarios, pero es el que más “habla” con Mr. Persson.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 246

 

(Acto I, Escena I)

 

DON BASILIO.- Que veo que me dicen una cosa con un gesto duro… yo, “ol raid”. Que me da un abrazo alegremente: yo, “ol raid”… Ya ves, el otro día me dijo si tenía veinte duros sueltos, porque se le había olvidado la cartera; pues le dije… (Con cara dolorida.) “ol raid” de una manera que enseguida comprendió que yo tampoco los tenía…

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 247

 

(Acto I, Escena II.)

 

MARIO.- Nada. Mi resolución es inquebrantable, Marga. Y sábelo todo. Si hoy Beatriz me traiciona y acepta a Javier, en cuanto yo lo sepa, oirás un estampido seco, subirá una ligera voluta de humo al espacio azul, caerá a tierra un cuerpo inerte y mañana en el ABC una piadosa mentira, una siniestra esquela, las misas gregorianas y nada más…

 

              Arniches recrea la descripción poética del suicidio hecha en la obra “¡QUE VIENE MI MARIDO!”

 

Marga le asegura que Beatriz solo le ama a él, que no se suicide, y si no… “hay más mujeres…, hay más brazos…” le dice. Mario es pintor cubista, le ha hecho un retrato a don Ramón, y éste lo ha querido romper nada más verlo. Le odia.

 

Ya vienen Beatriz y Javier muy sonrientes y felices, vestidos de tenistas. Mr. Persson les critica por murmurar mientras vienen.

 

MONCHO.- Es nuestro carácter, míster Persson, que es así, muy alegre. ¡Le pasa a un amigo una cosa buena, nos alegramos; le pasa una cosa mala, nos alegramos también!… ¡Pero no nos quite usted el placer de murmurar!… ¡Es tan español!…

 

Mensaje número 525: Nuevamente Arniches denuncia ese carácter tan español de alegrarse de lo malo que le ocurre a los demás, como en el sainete LA RISA DEL PUEBLO; además está la denuncia contra la murmuración que lo califica de “problema español”

 

La cuarta escena nos presenta a Beatriz y Javier que llegan a la reunión de sus amigos vestidos de “tennis” y con una sonrisa de oreja a oreja por lo importante del anuncio que se iba a hacer: su compromiso.

 

 

 

(Acto I, Escena IV.)

 

  1. PERSSON.- ¡For di niu copols japines!… ¡Hip!

 

TODOS.- ¡Hurra!

 

BEATRIZ.- ¡Gracias por vuestros “hips”!

 

JAVIER.- Y por vuestros “hurras”.

 

DOÑA UBALDA.- ¡Ay, míster Persson; agradecidísimos y conmovidos ante esta salutación en inglés! No la he entendido, pero ¡qué elegante es todo en inglés!

 

Mr. PERSSON.- Oh, yes, miss… ¡Todo lo que no se comprende es atractivo!

 

Mensaje número 526: “Todo lo que no se comprende es atractivo”, interesante reflexión de Arniches. Además nos deja claro ese culto por lo inglés de los años veinte.

 

              Mr. Persson pregunta a los padres si los chicos se quieren, tanto don Ramón Vallares como don Luis Aizuela lo dan por supuesto. Para el inglés “el amor no es de la cabeza ni del bolsillo, es de un término medio, del corazón”. Pero nadie le hizo caso.

 

Cuando se quedan solos Javier y Beatriz se revela el verdadero sentido de la obra y aparece el título, en boca de los personajes,  por primera vez.

 

(Acto I, Escena V.)

 

JAVIER.- (Haciendo un gran esfuerzo.) Sí…, bueno; pues… (Suplicante.) ¡No te ofendas Beatriz!

 

BEATRIZ.- ¿Eh?…

 

JAVIER.- No te ofendas; pero lo que yo quiero decirte es que tú… (Vuelve a vacilar.)

 

BEATRIZ.- ¡Anda hombre!

 

JAVIER.- Es que tú…

 

BEATRIZ.- ¡Rompe!

 

JAVIER.- Es que tú… ¡no eres mi tipo!

 

Tras unos instantes de aspavientos y dudas, Beatriz, rompe a reír. ¡Beatriz ríe como una loca! Javier, estupefacto, no comprende nada. Entonces, viene la explicación. Beatriz le pide que no se ofenda, ¡pero que él tampoco es su tipo! En ese momento, la vanidad de Javier le provoca un enfado, y más al saber que Beatriz ama a Mario con locura.

 

(Acto I, Escena V.)

 

BEATRIZ.- ¡Dios mío, pero qué vanidosos sois los hombres! Tú no me quieres, me lo dices, y hágame el efecto que me haga, he de resignarme. Yo no te quiero, te lo digo, y he de buscar disculpas, atenuaciones…

 

Mensaje número 527: La igualdad de la mujer. ¡Qué importante labor desarrolla Carlos Arniches! La vanidad del hombre puesta al descubierto.

 

Javier, lo entiende y se disculpa por su vanidad. Beatriz quiere ir corriendo a comunicárselo a los padres… pero Javier la detiene… y aquí se origina la trama de la obra: ¡van a crear una farsa!

 

Javier le pide que sea su cómplice en una farsa, que sigan aparentando su noviazgo y eso que les permita ver a sus respectivos amores: Javier a la cupletista La Bella Girasol, y Beatriz a Mario. Además, Javier acaba de terminar la carrera de Ingeniero Agrónomo, y si su padre da por finalizado el noviazgo con Beatriz, de seguro que lo manda a Palencia a trabajar una explotación de su propiedad.

 

(Acto I, Escena V.)

 

BEATRIZ.-… pues yo puedo esperar a que él haga sus oposiciones, que asegure su porvenir…; luego nosotros buscamos un pretexto, regañamos, y… ¡Ay, Dios mío, que ya no sé si esto que digo será correcto!

 

JAVIER.- ¿No ha de serlo?… Lo que es incorrecto es no quererse y callarse, y llegar al matrimonio con estos secretos, que luego lo complican todo y lo…, ¿comprendes?…

 

Mensaje número 528: El cuarto consejo a los novios: “lo que es incorrecto es no quererse, callarse y llegar con secretos al matrimonio”. Buen consejo.

 

Arniches introduce un elemento cómico con el “sordo” don Basilio, que ante la algarabía de todos, supone que les ha tocado la lotería y, aunque tratan de explicárselo, los equívocos siguen causando hilaridad.

 

Cuando las circunstancias permiten que Javier y Beatriz se queden solos, aprovechan para establecer las “condiciones” de su acuerdo: por un lado será durante 6 meses prorrogables, tendrán que simular cartas de amor aunque con papeles en blanco, mantendrán sus actitudes de novios con miraditas y sonrisas habituales, mechones de pelo, rosas secas en los libros;  y por otro lado se prometen no enamorarse nunca el uno del otro.

 

Pero, claro, en el amor no manda nadie.

 

Beatriz le promete escuchar sus problemas aunque no tiene experiencia y Javier le replica: “No te preocupes, eres mujer, y eso es un principio de malicia”.

 

Mensaje número 529: “Eres mujer, y eso ya es un principio de malicia”, desafortunada frase machista de Javier que todos debemos apartar de nuestro imaginario. Queda claro, el detestable pensamiento masculino de la época.

 

(Acto I, Escena VII.)

 

BEATRIZ.- ¡Qué originalísimo!… ¡Los dos únicos novios de Madrid que no pueden engañarse! ¡Más original!…

 

Me imagino a Carlos Arniches, en las horas de las comidas con sus hijos e hijas, escuchando las conversaciones sobre novios engañados, novios que rompían,  tristezas y  disgustos… Él estaría en silencio, sin abrir la boca, detrás de sus gafitas, apuntándolo todo en su corazón… Tras unos días de reflexión, comenzaría a apuntar en una libreta, los esbozos de una obra, de los personajes…, verdaderamente Beatriz con 20 años que cumple durante el segundo acto, recuerda mucho a su hija Rosario.

 

Doña Ubalda y Mario, cada uno desde un lugar distinto y oculto, escuchan cómo se juran cumplir lo pactado. Para Doña Ubalda es un juramento de amor que allana el camino a la boda, y para Mario es el indicativo de que debe suicidarse…, ¡pero no sabe armar la pistola!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 248

 

MARIO.- … No; y que estas armas le ponen a uno en ridículo por menos de nada, porque no se mata uno y queda mal como amante y como mecánico. Además que le he escrito una carta diciéndola: “Adiós para siempre”, y si me falla la pistola, pues tendré que poner: “Adiós para siempre o hasta luego”.

 

Cuando ven a Mario, tanto Javier como Beatriz son insultados por éste, pero le explican la farsa y le piden que se quede alejado para no despertar sospechas. Mario está encantado con la farsa.

 

Quinita explica a sus amigas que no hay miedo de que Mario se suicide.

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 104

 

(Acto I, Escena XI.)

 

QUINITA.- … ¡Si yo sé lo que Mario da de sí!… No tiene valor para nada. Estuvo un mes acompañándome todas las noches de su casa a la mía. ¡Si le conoceré yo!.. Y cuando atravesábamos la calle Velázquez por el final que está un poco sola, tenía yo que ir dándole ánimos: “No te asustes que es un guardia…; no te asustes que es una pareja…; no te asustes que es un tranvía…”; Y cuando llegábamos a casa, ¡le tenía que dar agua el portero!… ¡Créeme a mí que tiene un miedo, que el día que lo quiera llevar Dios, le tiene que engañar!

 

Mario ha sido retratado perfectamente por una amiga del grupo. Ni siquiera su novia Beatriz tiene tanto conocimiento de él…, pero lo tendrá, al final de esta historia llegará a saber quién es exactamente. Pero no adelantemos acontecimientos.

 

Buscan a Mario para evitar que se suicide, pero se lo encuentran feliz porque conoce la estratagema de la farsa. Se disponen a jugar el partido y Beatriz le arrea un pelotazo a Javier y de pronto ¡se oye un tiro! Todos aterrados pensando en Mario… y sale éste tan contento ¡porque había conseguido armar la pistola y disparar! Así termina el primer acto.

 

En el segundo acto seguimos en el mismo hotel pero ahora en un gabinete elegante en el piso bajo. Al foro tenemos dos balcones que dan a la calle. Dos puertas a la izquierda y una rotonda de cristales a la derecha con bajada al jardín. Es de día. Luz solar.

 

En la primera escena Beatriz está escribiendo una carta a Mario en el día de su veinte cumpleaños mientras que Javier ronca a pierna suelta. En sueños dice frases de los cuplés que escucha por las noches: “Mala puñalá te den, un tirito me pegaron, ni ahorcadito pagarías”…

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 249

 

(Acto II, Escena I.)

 

BEATRIZ.- ¡Jesús con el repertorio! Hay días que no sé si viene de “Romea” o de la Sala Segunda de lo Criminal.

 

Cuando ven llegar a doña Ubalda, simulan una pelea de novios para después hacerla las paces. La madre le entrega un collar de perlas como regalo de cumpleaños. A Javier se le ha pasado comprarle nada, y lo achaca a la cantidad de dinero que cuesta “ser novios”. Cada tarde van al cine, el tranvía, el merendero… y además con la “carabina”

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 250

 

(Acto II, Escena III.)

 

JAVIER.- Y tienes una carabina que se lía a comer emparedados, y eso no es una carabina es una ametralladora. Y este gasto, francamente…

 

BEATRIZ.- ¡Pero Javier por Dios, si la mayor parte de las tardes pago yo!

….

BEATRIZ.- No, Javier, no; confiésalo. Tu desastre económico está, más que en nada, en que quieres sostener una cosa que no puedes. Y ni esa mujer, ni ninguna, debe obligarte – si te quiere- a sacrificios que no están dentro de tus medios.

 

Mensaje número 530: Qué importante es llevar una “economía en el noviazgo” que sea asumible por el dinero del que disponen ambos. Arniches seguro que estaba hablando a sus hijos cuando el personaje de Beatriz dice: “Ni esa mujer, ninguna, debe obligarte – si te quiere- a sacrificios que no están dentro de tus medios”

 

Teatro Romea en Madrid. www.ar.pinterest.com

Calle Carretas nº 14 (1890 a 1935)

 

En la foto se puede apreciar el Teatro Romea que tuvo dos localizaciones, una primera en la Calle de la Colegiata desde 1873 a 1876; y una segunda localización en la Calle Carretas número 14 desde 1890 a 1935 con una renovación en 1920, año de la obra que estamos estudiando, y que fue llevada a cabo por el arquitecto Luis Sainz de los Terreros (17). El nombre de la calle viene de la Guerra de las Comunidades de Castilla, cuando para defender la ciudad, se colocaron carretas como parapeto. Nace en la Puerta del Sol.

 

              Beatriz se encarga de ponerle bien la corbata, el pañuelo, le cuida en definitiva, pero insiste en que debe hacerlo por él –mismo.

 

BEATRIZ.- Pero, en fin, Javier; ¡hazlo por… por ti mismo!… Después de todo… por tu tranquilidad, por tu alegría, que al cabo es importante. ¡Enmiéndate Javier!

 

Mensaje número 531: “¡Hazlo por ti mismo!” Esta frase de Beatriz conminando a Javier a poner orden en su vida es crucial. Hay que hacerlo por uno mismo, de nada vale poner a otros como excusa o pretexto para hacer algo; debe ser por nosotros mismos y con el máximo poder de convencimiento.

 

              La madre comenta a Beatriz que las flores que ha mandado Mario por su cumpleaños son una ofensa, el otro día mandó chocolates de Venancio Vázquez. Empieza a ser cargante sabiendo que tiene novio… dice. Y hemos encontrado los más famosos chocolates de Madrid.

 

 

    

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Finalmente ha decidido don Ramón, que o bien Javier o bien él mismo, deben darle una paliza a Mario. Él por su cuenta ha sacado el Roten de 18 nudos de Filipinas.

 

Don Ramón es un secundario de Arniches que tiene la característica de creerse una enciclopedia.

 

(Acto II, Escena V.)

 

DON RAMÓN.- (Sobre Mario.) El pollo es un “reficiente”, y la reficiencia es a las reputaciones femeninas lo que la carcoma es a la madera, bien sea pino, bien nogal.

….

 

DON RAMÓN.- A más, a más, hija mía, de que yo no la tomo con nadie. Tomarla con una persona es cabezonear; y yo no cabezoneo; yo reflexiono, medito y saco la hilación, y si hay que propinar, propino.

 

Cuando doña Ubalda se queda sola llega don Basilio, que le pone en conocimiento de las relaciones que mantiene Javier con la cupletista La Bella Girasol.

 

(Acto II, Escena VI.)

 

DOÑA UBALDA.- (Por Javier.) ¡Dios mío pero que granuja!…¡Y no espera ni a casarse!… ¡Miserable!

 

Mensaje número 532: Esta afirmación de doña Ubalda, “¡Y no espera ni a casarse!” por el engaño antes de la boda, explica la realidad que se vivía entonces: la infidelidad se consideraba como “normal”, pero si era una vez casados, la mujer debía resignarse y callarse. Además, una vez casados, el marido debía seguir manteniéndola, pero ahora, antes de casarse…, se suspende la boda y la hija “sigue sin ser colocada”. Vamos, una faena.

 

Cuando don Basilio se va y llega Beatriz, se lo cuenta todo. Beatriz pone caras, suelta grititos, pero ni una lágrima. Doña Ubalda le anima a llorar para aliviarse, ella lo hacía cuando su padre le daba estos disgustos y le sentaba muy bien.

 

A renglón seguido llegan los “amigos” que ya lo saben y se mofan. Cuando está con Mario le explica que debe aceptar una paliza de Javier, porque si se la da don Ramón, le parte la espalda.

 

Deciden una última maniobra disuasoria. Se trata de que Javier coquetee con Marga y que Beatriz monte una escena de celos. Así rompen el noviazgo y asunto zanjado.

Dicho y hecho. Beatriz entra en crisis, llega don Basilio que la quiere calmar, ella le agarra del pelo y no le suelta. Mario no puede contener la risa y don Ramón coge el Roten y le propina una buena paliza. Así termina el segundo acto.

 

El tercer acto se da con la misma decoración del segundo.

 

Don Basilio está hablando con doña Ubalda de lo ocurrido hace unos días con Beatriz ingresada por un ataque de histeria. Él tiene el pelo rapado al dos para igualar los mechones que le arrancó Beatriz.

 

(Acto III, Escena I.)

 

DOÑA UBALDA.- Tantas conquistas del feminismo…, tanto pedir el voto para la mujer… ¡Qué voto!…¡El derecho de estaca! Hay que ver los pueblos modernos.

 

Mensaje número 533: Doña Ubalda culpa al feminismo naciente del libertinaje de los novios, “¡que ni siquiera esperan a estar casados para engañar a su novia!”; no quiere el derecho a voto, ¡quiere el derecho de estaca!, poder pegar al marido o novio cuando se propase. En fin, el personaje se define a sí mismo con sus declaraciones.

 

              Una vez que don Basilio se va y llegan don Ramón y Beatriz junto a doña Ubalda, tenemos reunida a la Familia Tipo de Arniches.

 

Don Ramón, que se lo está oliendo todo, le pide las cartas de amor de Javier, pero claro, son todo papeles en blanco.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 251

 

(Acto III, Escena IV.)

 

BEATRIZ.- ¡Ah, papá, tanto le he amado, que sus cartas son como el último eco de este amor perdido; como el postrer encanto de este cielo oscurecido; como el último destello de sol puesto… digo, puesto, que no sé lo que me digo! Bueno, y puesto que se quedan ustedes juntos, me marcho a regar con lágrimas… las rosas deshojadas de esta ilusión maltrecha.

 

Los padres se quedan solos.  Don Ramón le cuenta a su mujer sus sospechas.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 252

 

(Acto III, Escena V.)

 

DON RAMÓN.- … porque cuando cojas la breve hilación del suceso a narrar, otro cosmos te sumirá en sus perplejidades, y entonces medirás… medirás…

 

DOÑA UBALDA.- ¿Qué te diré?

 

DON RAMÓN.- Medirás, del verbo medir, todo el alcance de nuestra desgracia.

 

DOÑA UBALDA.- ¿Cómo desgracia?… ¡Pero Ramón!…

 

DON RAMÓN.- ¡Desgracia, sí, Ubalda! No quito una sola coma de esta palabra… “¡desgracia!”.

 

DON RAMÓN.- ¡Estupefaccionáte!… ¡¡Tenía relaciones con dos hombres al unísono!!

 

Cuando vapuleó a Mario, se le cayeron unos papeles entre los que estaba una carta de Beatriz que comenzaba con “Mi adorado Mario”.

 

Ha requerido a Javier y a Mario que vengan.

 

Beatriz aconseja a Javier que coja un tren para Barcelona, que estará más seguro que aquí, aunque parezca inverosímil.

 

Se está refiriendo Arniches a los meses convulsos que se están viviendo en Cataluña con los nacionalismos… Vamos, igual que ahora.

 

A Javier todo le va mal, está a punto de recibir una paliza, su novia le ha dejado por un argentino… Cuando ve acercarse a Mario con Mr. Persson se esconde.

 

Don Ramón despide a Mr. Persson y se queda un Mario tembloroso que no duda en culpar a Beatriz y Javier de toda la farsa, que él no quería.

Concha Espina en 1920. (1869- 1955) (18)

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CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 253

 

(Acto III, Escena VIII.)

 

(Imaginaros al actor Luis Varela, el que hace de Numeriano Galán en La Señorita de Trevélez.)

 

MARIO.- (Se sienta de golpe y se levanta.) ¡Caramba!

 

DON RAMÓN.- ¿Qué es?

 

MARIO.- (Con forzada sonrisa.) Nada, que…, que me he sentado encima de una novela de doña Concha Espina, y claro…

 

DON RAMÓN.- Quítela y siéntese. (Se sienta.) Voy a obturar las puertas.

MARIO.- (Aterrado.) Don Ramón, antes de obturar nada, yo le agradecería que…

 

DON RAMÓN.- Siéntese he dicho.

 

MARIO.- Sí, señor. (Se tira en la silla más que se sienta.)

 

Como curiosidad hemos encontrado que tanto Arniches como Concha Espina crearon su primera obra en 1888, ella con el pseudónimo de Ana Coe. Recibió el Premio Nacional de Narrativa en 1927.(19)

 

Don Ramón va a pegar a Mario y sale Beatriz pidiendo perdón y admitiendo su culpa.

 

(Acto III, Escena VIII.)

 

BEATRIZ.- Yo sí. Perdóname, papá. ¡Le he querido muchísimo, con toda el alma, locamente, tontamente, mejor! Y por él he cometido esta ligereza, y al fin la pago, como se pagan todas las ligerezas… Y ésta con el peor precio: con tu enojo y ¡con una gran desilusión!

 

Mensaje número 534: Arniches insiste una y otra vez en que afrontemos nuestros hechos y sus consecuencias.

 

BEATRIZ.- La lección ha sido provechosa. (A Mario.) He conocido lo que vales. ¡Acusarme a mi sola!…

 

MARIO.- Es que mi responsabilidad…

 

BEATRIZ.- ¿Responsabilidad?… En cuanto se dice silencio, riesgo, sacrificio, es cuando se conoce el amor verdadero. Callan, se sacrifican y se arriesgan los que aman verdaderamente, nada más. Los que proceden como tu…

 

Mensaje número 535: La deslealtad mostrada por Mario acaba con su relación con Beatriz. Los momentos difíciles dejan al descubierto la pasta de que estamos hechos.

 

Beatriz vuelve a pedir perdón, pero don Ramón no puede.

 

(Acto III, Escena IX.)

 

DON RAMÓN.- (Conmovido.) ¡No, no te perdono, hija mía, no te perdono!… Porque yo tenía una gran ilusión que quisieses a Javier; pero si no le querías…, ¿por qué no abrirme tu alma?…¿Por qué no decirme la verdad? ¿Qué puede haber en el mundo que interese a un padre más que la felicidad de una hija?… ¡Porque yo soy tu padre, hija, tu padre!…

 

BEATRIZ.- ¡Perdóname, papaíto!…¡No llores!

 

DON RAMÓN.- ¡No; no te perdono!… Aunque, después de todo, ¿quién sabe si yo tengo más culpa que tú en todo esto?…

 

BEATRIZ.- Culpa, ¿por qué?

 

DON RAMÓN.- Sí, hija mía; porque ahora veo que los hijos han de buscarse la felicidad con sus propias inclinaciones, no con las de sus padres.

DON RAMÓN.- ¡Y perdóname tú, hija mía; perdóname!… (Inicia el mutis conmovido.)

 

Mensaje número 536: Aquí está el verdadero Arniches: “Los hijos deben buscarse la felicidad con sus propias  inclinaciones, no con las de sus padres”. No se puede decir mejor: No a los matrimonios convenidos.

 

Sale Javier de su escondite cuando todos abandonan la escena y habla con Beatriz.

(Acto III, Escena X.)

 

BEATRIZ.- ¿Escuchaste a Mario?

 

JAVIER.- ¡Bah, siempre te dije que era un majadero!

 

BEATRIZ.- (Con amargura.) Lo hice por él. Por él me sacrifiqué, comprometiendo hasta mi crédito de muchacha seria, y… ¡ya ves!

 

JAVIER.- ¡Sí, un sacrificio inútil!

 

BEATRIZ.- No; eso no. Ningún sacrificio es inútil, Javier. Yo creo que todo sacrificio por serlo, tiene una recompensa; éste la ha tenido, y no de las más pequeñas; he visto que amaba a un necio. ¡Y es tan conveniente para una mujer poder rectificar a tiempo estos errores…!

 

Mensaje número 537: “Todo sacrificio tiene una recompensa”, y “¡es tan conveniente para una mujer poder rectificar a tiempo estos errores…!” Arniches alaba la vida del sacrificio y saca provecho de sus enseñanzas.

 

Javier y Beatriz dan por finalizada la “farsa” de su noviazgo, pero sienten un vacío al tener que dejar de verse, al no contar el uno con el otro para las confidencias… Sin darse cuenta comienza a nacer algo nuevo en ambos…, pero se van a dar un tiempo y volverán a encontrarse.

 

Javier le cuenta a Beatriz una anécdota ocurrida en una obra de teatro amateur.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 254

 

(Acto III, Escena X.)

 

JAVIER.- … aquél aficionado andaluz que interpretaba en el “Tenorio” el papel de uno de los alguaciles que al final del primer acto salen a prender a don Juan y a don Luis…

 

BEATRIZ.- ¿Y qué le ocurrió a aquél aficionado andaluz?…

 

JAVIER.- Pues que salió a escena antes de tiempo, y preguntó, como le indicaba su papel: “¿Don Juan Tenorio?…” Don Juan se le encaró airadamente y le dijo: “Has salido antes de tiempo”. Y el hombre, sin inmutarse, contesto: “¡Gorveré!”, y desapareció de escena.

 

La última escena es para doña Ubalda, que al ver marcharse a Javier le pregunta a Beatriz -¿qué te ha dicho?-y ella le contesta- ¡que gorverá!. Y se baja el telón. Fin de la obra.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 525: Nuevamente Arniches denuncia ese carácter tan español de alegrarse de lo malo que le ocurre a los demás, como en el sainete LA RISA DEL PUEBLO; además está la denuncia contra la murmuración que lo califica de “problema español”

 

MENSAJE NÚMERO 526: “Todo lo que no se comprende es atractivo”, interesante reflexión de Arniches. Además nos deja claro ese culto por lo inglés de los años veinte.

 

MENSAJE NÚMERO 527: La igualdad de la mujer. ¡Qué importante labor desarrolla Carlos Arniches! La vanidad del hombre puesta al descubierto.

 

MENSAJE NÚMERO 528: El cuarto consejo a los novios: lo que es incorrecto es no quererse, callarse y llegar con secretos al matrimonio”. Buen consejo.

 

MENSAJE NÚMERO 529: : “Eres mujer, y eso ya es un principio de malicia”, desafortunada frase machista de Javier que todos debemos apartar de nuestro imaginario. Queda claro, el detestable pensamiento masculino de la época.

 

MENSAJE NÚMERO 530: Qué importante es llevar una “economía en el noviazgo” que sea asumible por el dinero del que disponen ambos. Arniches seguro que estaba hablando a sus hijos cuando el personaje de Beatriz dice: “Ni esa mujer, ninguna, debe obligarte – si te quiere- a sacrificios que no están dentro de tus medios”

 

MENSAJE NÚMERO 531: “¡Hazlo por ti mismo!” Esta frase de Beatriz conminando a Javier a poner orden en su vida es crucial. Hay que hacerlo por uno mismo, de nada vale poner a otros como excusa o pretexto para hacer algo; debe ser por nosotros mismos y con el máximo poder de convencimiento.

 

MENSAJE NÚMERO 532: Esta afirmación de doña Ubalda, “¡Y no espera ni a casarse!” por el engaño antes de la boda, explica la realidad que se vivía entonces: la infidelidad se consideraba como “normal”, pero si era una vez casados, la mujer debía resignarse y callarse. Además, una vez casados, el marido debía seguir manteniéndola, pero ahora, antes de casarse…, se suspende la boda y la hija “sigue sin ser colocada”. Vamos, una faena.

 

MENSAJE NÚMERO 533: Doña Ubalda culpa al feminismo naciente del libertinaje de los novios, “¡que ni siquiera esperan a estar casados para engañar a su novia!”; no quiere el derecho a voto, ¡quiere el derecho de estaca!, poder pegar al marido o novio cuando se propase. En fin, el personaje se define a sí mismo con sus declaraciones.

 

MENSAJE NÚMERO 534: Arniches insiste una y otra vez en que afrontemos nuestros hechos y sus consecuencias.

 

MENSAJE NÚMERO 535: La deslealtad mostrada por Mario acaba con su relación con Beatriz. Los momentos difíciles dejan al descubierto la pasta de que estamos hechos.

 

MENSAJE NÚMERO 536: Aquí está el verdadero Arniches: “Los hijos deben buscarse la felicidad con sus propias  inclinaciones, no con las de sus padres”. No se puede decir mejor: No a los matrimonios convenidos.

 

MENSAJE NÚMERO 537: “Todo sacrificio tiene una recompensa”, y “¡es tan conveniente para una mujer poder rectificar a tiempo estos errores…!” Arniches alaba la vida del sacrificio y saca provecho de sus enseñanzas.

 

 

Podemos ver la película en este enlace:

https://trshow.info/watch/dTO_xshLfK4/no-te-ofendas-beatriz-pelicula.html

 

              Sitúan la acción en la fiesta nocturna de la pedida de mano de Javier y Beatriz. En este caso don Luis de la Garza Abelardi del castillo (antes Aizuela), el padre de Javier, tiene fuertes deudas con don Ramón García (antes Vallares)

              Javier no es Ingeniero, sino arquitecto, y gracias a la noticia de su compromiso con Beatriz, está recibiendo muchos proyectos.

              La novia de Javier no es La Bella Girasol, cantante sino una bailarina acrobática y se llama Perlita a la que llegaremos a conocer a los 33 minutos de película.

              Mario Pérez sigue siendo el novio de Beatriz pero ya no es pintor cubista sino presentador de un programa de televisión de mucha audiencia.

              Doña Ubalda es ahora doña Elvira.

              La escena de la riña fingida de Javier y Beatriz es fantástica, y además, nos deja otra perla de don Ramón: “Riñas de novios; donde no hay palos no hay cariño”. Marga, que aquí es la prima y que lo está escuchando, asiente feliz ante semejante consejo. Doña Elvira lo ratifica diciendo que llevan 25 años peleándose y la mar de felices.

              A diferencia de la obra, Javier reconoce lo buen novio que es Mario. Incluso es el propio Javier quien proporciona la información al sordo don Basilio,( aquí se llama Atenógenes) de su relación con Perlita (La Bella Girasol)

              El desenlace es…¡ de película! Os dejo que lo descubráis.