EN LAS REDES DEL AMOR
O
CUIDADO CON EL AMOR
VERSIÓN LÍRICA
(INÉDITA. COMPLETA)

Folio nº2 de 128 custodiados en La Fundación Mediterráneo. La Llum
Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum (20), es la tercera obra inédita y completa que presentamos. Puede ser una versión lírica de la obra “Cuidado con el amor” de 1934. Sería su obra en solitario número 114. La música corre a cargo del maestro Juan Auli Padró (1883-1969) y podemos ver ahora los cantables para la misma, desgraciadamente, aún no hemos dado con las partituras y no podemos disfrutar de su música. Pertenece a su Etapa Feminista.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 309 (130)
(Acto I, Escena I.)
PEPE.- Yo te puedo jurar lo firme que es mi querer.
ELISA.- Nada puede igualar el cariño de una mujer.
LOS DOS.- ¡Mírame! ¡Que me hace enloquecer tu mirar!
¡Mírame! ¡Que eres la ilusión que soñé!
PEPE.- ¡Te quiero!
ELISA.- Yo más a ti
PEPE.- Que no es posible. Te supero.
ELISA.- Si el amor se pudiera pesar…
PEPE.- … pesaría más el mío.
ELISA.- ¡El mío!
LOS DOS.- ¡Mírame! ¡Que me hace enloquecer tu mirar!
¡Mírame! ¡Que eres la ilusión que soñé!
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 310 (131)
(Acto I, Escena VI.)
LAS DEL COK-TAIL.
ANGELITA.- Copa de cok-tail de aspecto seductor que invitas al amor
con tu rico aroma y tu paladar das la felicidad
Hay en tu seno la ilusión la pasión que al fin nos hace sucumbir.
¡Dicha! ¡Placeres! ¡Amor! ¡Eres la tentación que nos acecha!
TODAS.- Copa de cok-tail de aspecto seductor que invitas al amor
con tu rico aroma y tu paladar das la felicidad
ANGELITA.- Bellos sueños de amor, el calor del cok-tail
nos produce al instante, y amoríos en flor
brotan del corazón con su aroma incitante.
Risas y amores aventuras sin par
que con su loco afán él nos hace gozar.
TODAS.- Bellos sueños de amor, el calor del cok-tail
nos produce al instante, y amoríos en flor
brotan del corazón con su aroma incitante.
Risas y amores aventuras sin par
que con su loco afán él nos hace gozar.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 311 (132)
(Acto I, Escena X.)
JUANITO.- ¡Que no! ¡Que no! No puede ser ¡No quiero! ¡Te lo repito!
ANGELITA.- ¡Jesús! ¡por Dios! ¡Eso no puede ser! ¡Juanito, por favor, se razonable!
JUANITO.- ¡No! ¡Que no! ¡Que no! ¡Tengo razón!
ANGELITA.- Por mi…
JUANITO.- ¡Haz el favor de no seguir!
ANGELITA.- ¡Tontín!
JUANITO.- ¡Mejor! Más consentir no puedo bailando estés con otros sin parar. ¡Jamás!
ANGELITA.- ¡Muy bien! Pero la causa bien puede ser que algunos bailarán mejor que tú
a tiempo que ellos, no me pisarán.
JUANITO.- ¡Y huyendo siempre de mi lado!…
ANGELITA.- Será porque me aburro demasiado.
JUANITO.- No sé por qué no bailas tú conmigo
ANGELITA.- ¡Porque lo que no sabes… es bailar!
Quiero disfrutar y quiero bailar, quieras o no quieras,
pues el baile me apasiona como una obsesión.
Quiero flirtear y quiero gozar de la vida entera,
pues la juventud hay que aprovechar,
¡la vida es corta por demás! ¡A gozar!
JUANITO.- ¡Es su diversión! Pues el baile le apasiona como una obsesión.
Pero abusas porque sabes que te quiero muy de veras ¡y eres mi ilusión!
ANGELITA.- ¡Es mi diversión!
Pues el baile me apasiona como una obsesión
Con que , rico, ya lo sabes, ¡tú dirás lo que prefieres
sin más dilación!
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 312 (133)
(Acto I, Escena XII.)
PEPE.- A ti van sin cesar mis pensamientos como los ríos van hacia el mar.
Tus penas y alegrías son las mías y complacerte es todo mi afán.
ELISA.- A veces me parece que es mentira tanta ventura, tanta ilusión,
y siento a mi pesar se entristece el corazón.
PEPE.- La dicha gozarás y se disipará ¡las nubes que forjando estás!
ELISA.- Si tengo puesto en ti entero mi querer
y solo tuya yo seré.
LOS DOS.- Las redes del amor han hecho presa en mí, de un querer
prisionero caí, ¡más soy feliz!
PEPE.- Oh, mujer ideal, guarda con beatitud
los encantos que adornan hoy tu juventud.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 313 (134)
RUMBA DEL TABACO
(Acto I, Escena XV.)
ANGELITA.- ¡El tabaco es una cosa deliciosa! Lo vas a ver.
El que tiene pesares y quiere alejarlos
al tabaco recurre para olvidarlos.
Desvanece al instante nuestros sin sabores
y le quita a la vida todos los dolores.
JUANITO.- Pues si fumo me escuece la boca,
toso ¡y de pronto me da no sé qué!
ANGELITA.- El tabaco perfuma el ambiente
y su humo atrayente ¡embriaga a la vez!
¡Vas a ver! Fumar entre dos un pitillo
es un goce extremo superlativo.
Y así Entre dos que se quieren,
consumiendo el cigarro
de gusto se mueren.
Fumar es un vicio elegante.
Fumar es delicia sin par
Fumar entre dos un pitillo
es un goce extremo
superlativo.
¡Ay, ay, ay, ay!
El olor del tabaco
es cosa exquisita
que alaga el olfato.
¡Ay qué gusto tan dulce,
qué aroma tan rico
que tiene el tabaco!
¡Fumar!
¡No hay un vicio tan bonito
como el fumar!
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 314 (135)
(Acto II, Cuadro I, Escena V)
JUAN PEDRO.- Señora, créame usted
no tengo ganas de hablar,
y debe usted imitarme
¡y abstenerse de gritar!
CLODOMIRA.- De un caballero cabal
los ruegos hay que atender,
pero los de un monigote
ni se deben recoger.
JUANITO.- Yo les suplico por favor
que se callen y las cosas
que se resuelven bien y en paz.
CLODOMIRA.- ¿Callarme yo? ¡No puede ser!
JUAN PEDRO.- ¡Aunque usted no me lo jure
se lo tengo que creer!
CLODOMIRA.- ¡Con usted ni una palabra!
JUANITO.- ¡Lo suplico! ¡Cállense!
CLODOMIRA
Y JUAN Yo soy toda una señora / todo un caballero
y sé bien lo que es la educación,
pero al ver ciertas personas,
se me alteran los nervios y pierdo
el cremus sin contemplación.
JUANITO.- Pues por favor les suplico no olviden su educación.
JUAN PEDRO.- Hay cosas tan increíbles que parece imposible
de que haya señoras de tal condición.
CLODOMIRA.- ¡A mí con sifón!
JUANITO.- ¡Tenga reflexión!
CLODOMIRA.- Hay tipos tan poca lacha que imaginan ser hombres,
y quieren tal condición porque llevan pantalón,
pero en verdad, son fantoches como se puede probar
solo al mirar ciertos tipos que no son siquiera
ni hombres ni “ná”.
JUANITO.- ¡Le suplico!… ¡Que se calle, por Dios!
¡Se lo ruego!
JUAN PEDRO.- Van a dictar una orden que a ciertas señoras
les pongan bozal.
LOS DOS.- Yo soy toda una señora / todo un caballero
y sé bien lo que es la educación,
pero al ver ciertas personas,
se me alteran los nervios
y pierdo el cremus sin contemplación.
JUANITO.- Están los dos imposibles
y comprometen mi situación
al verse así frente a frente
les altera los nervios
perdiendo el cremus
sin contemplación.
LOS TRES.- ¡Me tengo que imponer,
seguir así no puede ser!
Aquí se debe hacer
lo que yo mande y nada más.
¡He de imponer mi voluntad!
JUANITO.- ¡Ya se acabó!
CLODOMIRA.- ¡Inquisidor!
JUAN PEDRO.- ¡Vuelta otra vez!
LOS TRES.- Aquí se debe hacer
lo que yo mande y nada más.
¡He de imponer mi voluntad!
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 315 (136)
(Acto II, Cuadro I, Escena XVII)
ELISA.- ¿Les dejas que se vayan
y disculpas no les das?
¿Que son mis padres puedes olvidar?
PEPE.- Elisa, ten presente
que desde hoy yo quiero ser
quien diga lo que en casa
hay que hacer.
ELISA.- Jamás he discutido ¡y tus órdenes cumplí!
PEPE.- Pero ellos, sí, quieren mandar en mí.
ELISA.- Tan solo nuestro bien ¡es todo su interés!
Y así lo debes comprender.
PEPE.- Desde hoy santuario debe ser
nuestro hogar, y tú y yo
¡quienes deben aquí mandar!
ELISA.- Eso que has hecho solo es despecho
¡por lo de Concha, no más!
PEPE.- Te lo repito, que aquí tan solo
¡somos los dos a mandar!
ELISA.- Tú solo nada más.
Yo soñé con afán
inmensa felicidad.
Bellos sueños de amor
ansiaba mi corazón.
No pensé
que obstáculos pudiese encontrar
que al llegar
turbaron mi felicidad.
PEPE.- Tus sueños de amor
se pueden realizar
que con seguridad
mi amor no te ha de faltar.
Y aunque sé
que obstáculos no han de faltar
no podrán
turbar nuestra felicidad.
ELISA.- Tú tampoco de mi amor puedes dudar.
LOS DOS.- Para ti ha sido y será mi amor.
POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 316 (137)
(Acto II, Cuadro II, Escena II)
JUAN PEDRO.- Se dice, se murmura, se asegura
¡que Pepito se ha “fugao”!
ELLAS.- ¿Se ha fugao?
JUAN PEDRO.- También, según parece, es cosa cierta
¡que la Concha se ha marchao!
ELLAS.- ¿Se ha marchao?
JUAN PEDRO.- Que en Cádiz ya los dos se han embarcao
¡y a América se marchan escapaos!
DORITA.- ¡Oh! ¡Qué infamia!
LAURA.- ¡Qué ignominia!
MARIANA.- ¡Qué vergüenza!
¡Quién creyera tal vileza!
JUAN PEDRO.- Muchachas solteras tened precaución,
que el Amor es muy astuto y muy travieso,
y nos hiere casi siempre a traición.
Muchachas solteras tened precaución,
cuidadito, cuidadito con caerse en las redes del amor.
MENSAJES DE ARNICHES
MENSAJE NÚMERO 1194: “Muchachas solteras
tened precaución
que el Amor es muy astuto y muy travieso
y nos hiere casi siempre a traición
Muchachas solteras
tened precaución
cuidadito, cuidadito con caerse
en las redes del amor”
Este último verso de Juan Pedro es el mensaje de la obra: nadie sabe cuándo va a caer en las redes del amor, pero seguro, que además de un gran placer y paz, también recibirá dolor y desengaño.










Os dejo un comentario de Jaime Estalella que me ha parecido esclarecedor y profundo:
El AMOR (con mayúscula) es una constante en la obra de D. Carlos, un hombre que luchó encarnizadamente para defender a las mujeres en una época en la que el hombre presumía de una superioridad inconmensurable sobre ellas y en la que su dominio en el matrimonio era total e impresentable. Arniches, que disfrutó de un matrimonio modélico, se propuso transmitir a la humanidad la felicidad que se consigue con un matrimonio acertado y equilibrado, algo aparentemente sin importancia en los años en los que escribió sus admirables trabajos, y defender la dignidad de todas las mujeres ridiculizando a los «dandis» o «señoritos» más o menos ricos que presumían de conquistadores para luego dejar abandonadas a sus víctimas.
Lancemos un ¡¡¡BRAVO!!! por la defensa que tu bisabuelo llevó a cabo en sus obras de la igualdad y la dignidad de las mujeres y que sin duda ha contribuido a que nuestra sociedad sea hoy más justa con ellas y mucho más dura con los que se creen superiores a ellas y autorizados por tanto a someterlas a sus maltratos y caprichos. ¡¡¡Bien hecho D. Carlos!!!.