LA VERDAD DESNUDA O LA GRAN MENTIRA EN LA QUE VIVIMOS

 

Estudiando la sexta obra de su producción, Panorama nacional, nos hemos topado con el nombre que los propios dramaturgos daban a este tipo de obras simbólicas, en las que no había muchos actores con nombre propio, y sí estaban muchos elementos simbólicos representados por actores y actrices. En cuadro IV, escena VI, el personaje denominado como ACTOR por el propio Arniches dice refiriéndose a la obra en la que está ensayando: ” Es una revista lírica, simbólica, de gran fuerza….” Esta denominación de revista lírica simbólica, nos ha hecho reflexionar sobre el hecho de que Arniches estaba desarrollando su talento en el teatro, aprovechando una línea que ya existía: la revista lírica simbólica. La verdad es que no lo hemos visto recogido por ninguno de sus estudiosos ni biógrafos. Creo que tiene una importancia capital, ya que es una etapa incipiente que le ocupó casi dos años, los dos primeros años de su vida profesional. Y que además le generó importantes ingresos, Vicente Ramos los cuantifica en unas 5.000 pts (21.700 €). No será hasta cuarta obra, El fuego de San Telmo, estrenada el 26-10-1889, es decir, casi dos años desde Casa editorial, en la que Arniches abandona el simbolismo para inaugurar el realismo en su teatro.

Pues bien, metidos de lleno en esta Etapa Simbólica de Arniches y después del éxito de Casa editorial, los mismos autores se meten con un tema filosófico que les preocupaba a ambos: La Verdad.

 

Se estrena esta obra el 7 de Julio de 1888 y la califican como “Sátira Social Cómico –  Lírica”, con música del Maestro Brull.

 

El argumento se basa en la observación del mundo desde el punto de vista de dos actores que representan a La Verdad y a La Buena Fe.

 

La Verdad quiere abandonar este mundo debido a la presencia de jueces como Don Infundio, fiscales como Don Chanchullo, y abogados defensores como Don Compadrazgo. La espada de la ley ensarta al pobre y se quiebra ante el rico. Los políticos del partido Liberal solo venden humo.

 

Tal y como vimos en la primera obra, aquí también encontramos el habla del pueblo en un Guardia que habla con Don Liborio, el inspector de las cosas adulteradas.

 

(Acto I, Cuadro II, Escena III)

GUARDIA.- Pues por eso, dice que vean si está adulteriado con algo de chocolate.

LIBORIO.- Pero en qué quedamos. ¿Es chocolate o ladrillo?

GUARDIA.- Cualquiera lu sabe, pus eso lo que se trata de averiguar.

 

En las siguientes escenas presenciamos diálogos entre el Azúcar, la Leche y el Café, así como entre el Champagne y el Ron y entre la Luz Eléctrica y el Gas.

 

En el cuadro III interviene la Paz y el Crédito Comercial.

 

(Acto I, Cuadro III, Escena V)

 

LA VERDAD.- Hombre probo que a la estafa, al timo y al robo les llama buenas acciones. Pero observe usté esos dos, un padre que se aproxima hacia aquí con su chiquillo, y son en la heroica villa la educación y el talento.

Vemos, cómo tímidamente, comienza escribir como habla el pueblo, con usté y no con usted. Menciona “la heroica villa” que años más tarde dará título a una de sus obras.

 

Aquí encontramos el tercer mensaje de Arniches: la verdad está oculta en el mundo y se va de él. El hombre con sus robos, chanchullos y timos no tiene solución.

 

En la escena VIII encontramos a La Pipa, La Nicotina y La Breva discutiendo, para finalmente cantar juntas:

 

(Acto I, Cuadro III, Escena VIII)

 

LOS TRES.-

En fumar somos tenaces,

y aunque la higiene asegura

que el tabaco el pulmón daña,

los tres somos muy capaces

de fumarnos con frescura

al propio Banco de España.

 

El cuarto mensaje de Arniches: la necedad de la inteligencia del hombre, que aún sabiendo que el daño al pulmón está asegurado cuando se fuma, se jactan de la tenacidad que en este empeño manifiestan.

NICOTINA.- Y pus yo les digo a ustés que la Tabacalera no tié apego a las cosas interiores del endividuo, mayormente sea dicho, por la boca.

La presencia de la escritura de Arniches es muy notoria.

 

En las siguientes escenas La Verdad y La Buena Fe, siguen estando hartas de ver tanta falsedad.

 

El cuarto cuadro representa un duelo entre el Honor y el Valor que tampoco se lleva a cabo.

 

El quinto cuadro se titula Apoteosis y el coro canta en honor a la Verdad y a su claridad tan necesarias como escasa en el mundo.

 

RESUMEN DE LOS MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 3: La verdad está oculta en el mundo y se va de él. El hombre con sus robos, chanchullos y timos no tiene solución.

 

MENSAJE NÚMERO 4: La necedad de la inteligencia del hombre, que aún sabiendo que el daño al pulmón está asegurado cuando se fuma, se jacta de la tenacidad que en este empeño manifiesta.