LAS MANÍAS O EL TRIUNFO DE LA PERSEVERANCIA

                 Esta es la primera obra de teatro en la que el nombre de Carlos Arniches está por delante del de su colaborador, en este caso Gonzalo Cantó. El genio del dramaturgo está naciendo. Su opinión en los diálogos, como vamos a ver tiene cada vez más peso.

Se estrena el 15 de Noviembre de 1888. La actividad de los dos dramaturgos y amigos es incesante. Han estrenado en febrero y en julio. Ahora lo harán en noviembre y en diciembre. Esto quiere decir que están construyendo las dos siguientes obras al mismo tiempo. Toda una proeza para unos recién llegados al oficio.

Califican la obra como Juguete Cómico Lírico en un acto con música de Manuel Fernández Caballero, al que hemos visto en la obra anterior como uno de los prohombres de la zarzuela a los que Arniches pide que la revitalicen. Ya no es una obra simbólica, ahora es realista.

El escenario va a tener dos puertas a la izquierda del actor, algo que se verá en muchas de las obras futuras de Arniches, y que permite muchos juegos de “escondite” de los actores, para poder dejar la escena o para poder escuchar sin ser vistos.

Todo se desarrolla en un ambiente que conocía perfectamente: el de la pensión barata. Los inquilinos luchan por no pagar. Uno de ellos, Manolo, está enamorado de la hija de la patrona, Margarita, y al ser despedido de la pensión tiene que idear una farsa para poder estar juntos. Los otros dan color a la obra: uno es Don Inocente, músico; otro es el señor Bárbaro, atleta; y el último es Don Rafael, pintor.

La patrona que se llama Concha, ha decidido contratar un profesor de canto para su hija, Margarita.

Ese pretexto valdrá para que Manolo se disfrace con unas barbas postizas, se presente como el profesor de canto Batutini y así vuelvan a estar juntos.

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 1, 2 Y 3

(Escena II)

CONCHA.- ¡Ay, Dios mío! ¡Qué harta estoy de esta vida! Todo se pone mal,  todo encarece, todo ha subido, hasta el cerdo. ¡Mira que subir el cerdo, una cosa que siempre ha ido por los suelos…!

 

(Escena III)

MARGARITA.- ¿Qué, qué ocurre?

PEPA (La criada.)- El señorito Manolo se ha quedado en la calle.

MARGARITA.- ¡Toma, ya lo sé, desde que le dejaron cesante!

PEPA.- No es eso, digo que está abajo.

MARGARITA.- ¿Si?

PEPA.- Sí, señora, y me ha dado esto para usted.

MARGARITA.- A ver, a ver. “Servilletas, tres…” Mujer, esto es la cuenta de la lavandera.

PEPA.- ¡Ah; pues me he equivocado! Sí, justo, ésta es. Y también me ha dado un pellizco.

MARGARITA.- ¿Para mí?

PEPA.- No me ha dicho na.

MARGARITA.- ¡Qué suerte tienes hija!

….

 

MARGARITA.- Vamos a mi cuarto, le contestaré y le bajas la carta.

PEPA.- ¡Ah! Que sea más tierna que la de ayer.

MARGARITA.- ¿Por qué?

PEPA.- Porque dice que son su alimento, y la de ayer la encontró un poco dura.

 

Vemos cómo la criada solo ha dicho “na” y el resto está perfectamente escrito. Poco  a poco, según progrese la obra, el peso del hablar popular de la criada irá ganando terreno, el peso de Arniches se incrementará.

 

ARNICHES Y LOS TÉRMINOS ANATÓMICOS

(Escena IV)

SEÑOR BÁRBARO.- ¡Mire usted qué músculos… aquí… y aquí…! Y la cabeza la tengo dura como una piedra…¡Mire usted que temporales!

DON INOCENTE.- Buenos, buenos…

SEÑOR BÁRBARO.- ¡Como que parecen dos ciclones…! En fin, tengo que llevar el cerebro con impermeable… de tan desarrollados que tengo los temporales.

 

En la carta Margarita le ha contado que ya es el momento de subir junto a Don Inocente para simular que es el profesor italiano de canto Batutini. Y así lo hace. Cantan un delicioso fragmento de la zarzuela que está componiendo Don Inocente. Doña Concha queda encantada y le contrata, le da alojamiento pidiéndole que traiga la maleta a la pensión. ¡La maleta! No tenían esto previsto y empiezan a improvisar, se cruzan, se chocan, se quita las barbas postizas, las encuentra el señor Bárbaro… al final se descubre la verdadera identidad del profesore y suplican a Concha que no lo eche de nuevo. Ella, furiosa se va a ver al gobernador para ¡echarles a todos a la calle! Todos tienen la manía de no pagar: Manolo debe un año; don Inocente le pide que le dé un compás de espera; al señor Bárbaro, que es tan fuerte, no le parece bien que le venza ningún mes; y a don Rafael que siempre se las pinta para no pagar….

 

RESUMEN DE LOS MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 5: El amor todo lo puede pero se necesita una gran dosis perseverancia, aunque eso cueste que te echen a la calle.