PANORAMA NACIONAL (Obra Cómico Lírica.)

O LAS  COSTUMBRES SE MANTIENEN CON ESTILOS DIFERENTES

 

Completa esta obra la ETAPA SIMBÓLICA de  Carlos Arniches. Esta etapa abarca las obras Casa Editorial, La verdad desnuda, Ortografía y Panorama Nacional. Carlos Arniches se plantea emplear el teatro para mostrar sus reflexiones sobre el país y sus costumbres.

Se estrena esta obra el 8 de Noviembre de 1889. La anterior, El fuego de San Telmo, se estrenó en el Teatro de la Zarzuela, el 26 de Octubre de 1889, es decir con once días de antelación, e incluso estrenarán una obra más el día 20 de Diciembre de este mismo año. Esto nos indica una actividad febril en cuanto a ensayos se refiere. Las dos últimas estarán representadas en el Teatro Alhambra. La razón de esta concentración de obras en la parte final del año la encontramos, como señala María Victoria Sotomayor, en una preferencia de los teatros con el fin de salvar la temporada económicamente hablando; y por otra, en el desplazamiento de toda su familia, padres y hermanas, desde el Rubiol hasta Madrid. Por supuesto que ha abandonado la pensión de la calle Génova 21 y ha cogido un piso en la calle Bárbara de Braganza número 21.

La realiza en colaboración con Celso Lucio y está dividida en cinco cuadros. Dedican la obra a uno de los actores, Emilio Carreras, capaz de hacer hasta 6 personajes en la misma obra.

Emilio Carreras www.wikipedia.org

 

También dan las gracias al empresario del Teatro Alhambra, Sr. Cuevas; al Director de Escena, José Manejo; al sr. Dalmau; así como a Bussato y Bonardi por el attrezzo.

 

La situación es la siguiente: el director de un periódico ha realizado un estudio comparando las costumbres en España de antes con las de la actualidad. Se verán las tácticas en el cuerpo de policía antiguo y moderno, las artes en el enamoramiento, en la guerra, en el honor, en la mendicidad, en la comedia… Y tendremos a dos reporteros como testigos; uno de un periódico llamado EL PASADO, y el otro de un periódico llamado EL PRESENTE. Ambos comentarán el trabajo realizado por el Director. El mensaje número 11 de arniches: las costumbres se mantienen con estilos diferentes.

Arniches divide el escenario en dos partes, en una el Madrid viejo y en otra el Madrid actual de 1889. En el segundo cuadro aparecen vestidos de época Los Golillas, grupo de soldados al servicio de Felipe IV (1605-1665). Todos debían llevar ese alzacuellos blanco que nos dejó pintado Velázquez.

Felipe IV, retratado por Velázquez en 1623. www.wordpress.com

 

Luego salen los policías actuales de 1889. Al final conversan entre ellos: los golillas persiguen a ladrones; los policías persiguen a alguien peor, ¡a un periodista! El mensaje número 12: las policías han confundido su estrategia ¡y ahora persiguen al mensajero y no al infractor!

(Acto I, Cuadro II, Escena II)

GOLILLA.- Me marcho, tengo que prender a un ladrón cuya cabeza está pregonada en dos mil escudos.

GUARDIA.- ¡Buena cabeza…! Yo también me marcho, voy persiguiendo a otro mucho más peligroso.

GOLILLA.- ¿A un asesino?

GUARDIA.- ¡Peor!

GOLILLA.- ¿A un hereje?

GUARDIA.- Qué hereje…, mucho peor.

GOLILLA.- ¿A quién?

GUARDIA.- A un periodista.

 

En la escena IV se ve una escena de amor de la antigüedad, entre Fernando y Leonor en verso, al estilo del Tenorio de Zorrilla. Parece que el Tenorio inspiraba mucho a Arniches, ya que volveremos a verlo en su obra número 16, la zarzuela Los Aparecidos, que además podremos visionar.

(Acto I, Cuadro II, Escena IV)

FERNANDO.- ¡Leonor!

LEONOR.- ¡Fernando!

FERNANDO.- Bien mío.

LEONOR.- ¿Ya estás aquí?

FERNANDO.- Me aguardabas.

LEONOR.- ¡El temor…!

FERNANDO.- Pues qué, ¿dudabas de mi audacia y de mi brío?

LEONOR.- No, mas dejar la morada donde dichosa viví, huir por siempre de aquí sin que nadie sepa nada…

¿Y siempre me serás fiel?

FERNANDO.- Te adoraré eternamente, y ánimo, que ya impaciente nos espera mi corcel.

Y una vez en él los dos, arrimándole la espuela, como no corre, que vuela, ¿quién le ataja? ¡Vive Dios!

LEONOR.- ¡Adiós mi hogar! ¿Hasta cuando tu dueña no volverá?

FERNANDO.- Ánimo que ha todo está decidido tu Fernando

LEONOR.- ¿Estamos solos?

FERNANDO.- ¡Los dos!

LEONOR.- ¿La puerta?

FERNANDO.- Déjala abierta.

LEONOR.- ¿La calle sola?

FERNANDO.- Desierta, ¡sólo un testigo, Dios!

 

Después de esta delicia de escena, nos presenta otras entre diferentes parejas, a saber: Lechuguinos y Preciosas; Gomosos y señoritas; Chisperos y Manolas; y finaliza con Chulos y Chulas, en las que la relación está claramente degenerada con mucha violencia verbal, y física, por lo que podemos concluir como el mensaje número 13: la degeneración del galanteo a través del tiempo es manifiesta en opinión de Arniches.

 

(Acto I, Cuadro II, Escena VIII)

CHULO.- No faltaba más, después de que te prefiero; si yo quisiera dinero, pues cualquiera me lo daba. ¿No están guillatis por mí la Trini y la Baltasara…? Pero era darte en la cara y era rebajarte a ti…

CHULA.- ¿Y qué?

CHULO.- Te doy dos chuletas. (Amenazándola.) Que después de que te distingo…, hay toros y ni un domingo te corres con dos pesetas… Es una mala partida, y me la vas a pagar. Mialás; te vas a acordar de esta acción toa tu vida. ¿No te he prestao mi servicio, y he acudido al terreno, sirviéndote de hombre bueno en cuanto has tenido un juicio? ¿No he ido yo por ti al Modelo? ¿No te he dao dinero?

CHULA.- ¡Atiza!

CHULO.- ¿No te he dao cada paliza en que te he encendido el pelo…? ¡Pues entonces!

CHULA.- No pue ser

CHULO.- ¿Qué no?, pues toma candela (La pega y ella huye gritando.) Nada; que el que no diquela no domina a la mujer.

En los juicios, la parte acusada podía incluir el testimonio de un Hombre Bueno, que debía ser aceptado por ambas partes. Era un hombre, normalmente, que estaba bien considerado en el barrio o en el pueblo, y su opinión era muy tenida en cuenta en la resolución por parte del Juez.

Arniches vuelve a escribir, en su segundo año como profesional, en el lenguaje del pueblo, y además deja en muy mal lugar la actitud de los varones. Esto será una constante a lo largo de su vida.

 

El cuadro III está decorado con un bosque, en el que en primer lugar se ve a un conde que en verso, nos cuenta el honor de ir a la batalla, y a renglón seguido, se ve a un matador de toros con los nervios propios antes de la corrida.

En la escena V, se desarrolla un duelo entre embozados de época, y después, otro duelo entre dos gomosos, que acaba en una charlotada y todos juntos bebiendo y comiendo. Como mensaje número 14: la degeneración de las luchas por el honor, es también manifiesta.

Se llamaba gomosos a los lechuguinos, petimetres y presumidos.

(Acto I, Cuadro III, Escena VI)

TESTIGO 2º.- Hombre, no digas eso, porque el ultraje fue público y notorio.

GOMOSO 1º.- Público sí, pero notorio no, porque apenas se me notaba; solo tenía un poquitín hinchadas las narices… Pero, si es lo que yo digo, veinte bofetadas las recibe cualquiera…

TESTIGO 1º.- Bien, pero es que te las dio en la cara.

GOMOSO 1º.- No, que me las dio en la Puerta del Sol.

TESTIGO 2º.- Bueno, bueno; uno de los dos ha de quedar sobre el terreno.

GOMOSO 1º.- ¡Ah! ¿Pero con que quede uno basta…?

TESTIGO 1º.- Sí.

GOMOSO.- Bueno; pues que se quede él. Hasta luego. (Echa a correr y le detienen los testigos.)

Parece ser que el Gomoso 2º, tampoco estaba muy por la labor de hacer el duelo. Al final, se enfrentan y le hace un siete en el pantalón al Gomoso 1º, y dan por zanjado el duelo. Finaliza el cuadro tercero.

 

El Cuarto cuadro será un estudio comparativo de la forma de pedir de antes y de ahora. El mensaje número 15: Antes se pedía con mucho arte, ahora todo eso ha desaparecido para Arniches.

Analiza la forma de pedir de una gitanilla de hace 2 siglos, reúne a los soldados y les dice que les va a contar una historia de amor increíble; canta su copla, le aplauden y le dan unas monedas.

Para ilustrar la forma actual de pedir pone en escena a un PORDIOSERO y a un CABALLERO. Al final, el Pordiosero le dice que ¡él solo quiere ser un trabajador honrao que viva de gorra! Si no afloja el parné, le dará la primer paliza.

En la escena V, se analiza a los cómicos antiguos, con sus carros, sus trajes de época y sus versos de La vida es sueño,  recitados en las plazas para sacarse unas monedas.

En la escena VI, entran los actores actuales, con sus trajes elegantes y sus coches.

(Acto I, Cuadro IV, Escena VI)

ACTOR.- Muy buenas… Señores, voy al ensayo de una revista soberbia; setenta y cuatro telones, un attrezzo de primera, siete mil duros de gasto… pero va a ganar la empresa un dineral, aquí llevo algunas cosas; (Al lacayo.) Acerca.

COMEDIANTE.- ¿También lacayo?

DIRECTOR.- También.

ACTOR.- Y verá usted cosa buena. Es una revista lírica simbólica, de gran fuerza, con tangos y jaleítos, y cantan una habanera un coro de mecedoras… Este es el traje que llevan las coristas cuando cantan el coro de las espumaderas.

COMEDIANTE.- ¿No hacen ustedes dramas?

ACTOR.- ¡Ca! Si eso no da una peseta.

 

En este fragmento vital para nuestro estudio recogemos varios aspectos importantes de la vida de Carlos Arniches: por un lado, vemos escrito el nombre que se le daba a este Teatro por horas: REVISTA LÍRICA SIMBÓLICA; por otro lado tenemos el costo de una de estas producciones: 35.000 pts o 168.000 € según las equivalencias de Prados de la Escosura ; y por último, el desprecio a las obras dramáticas, sin saber que el desarrollo de las tragedias sería, lo que en su vida teatral, le daría más importancia. El mensaje número 15 podría ser: El brutal cambio de la vida de los cómicos, que antes eran prácticamente unos pordioseros ganando lo justo para vivir, frente a la situación actual de 1889, en la que disponían de grandes producciones con pingües beneficios.

               El quinto cuadro lo denomina Apoteosis, que es un número musical en el que participan todos los actores. Fin de la obra. También hay que destacar cómo este Arniches joven, no piensa en el drama como algo rentable. Ya cambiará de idea, pero aún faltan muchos años y muchas obras que iremos conociendo y disfrutando.

 

RESUMEN DE LOS MENSAJES DE ARNICHES:

 

MENSAJE NÚMERO 11: Tras analizar cinco tipos de costumbres y comparar cómo se vivían en el pasado y cómo se viven el presente de 1889, llega a la conclusión de que las costumbres se mantienen con estilos diferentes.

 

MENSAJE NÚMERO 12: El pasado reciente como periodista de Carlos Arniches, le hace ser muy reivindicativo con la labor de este sector, y quiere denunciar la persecución que sufren injustamente. Las policías han confundido su estrategia y ahora persiguen al mensajero y no al infractor, ¡persiguen al periodista!

 

MENSAJE NÚMERO 13: Ya no se galantea como antes, ya no se seduce a una mujer como antes. La degeneración del galanteo a través del tiempo es manifiesta en opinión de Arniches.

 

MENSAJE NÚMERO 14: Arniches detecta una disminución en el valor en las luchas por el honor. La degeneración de las luchas por el honor, es también manifiesta.

 

MENSAJE NÚMERO 15: Arniches, que viene de mal vivir como periodista, está recogiendo muchos beneficios con sus obras y así lo refleja. El brutal cambio de la vida de los cómicos, que antes eran prácticamente unos pordioseros ganando lo justo para vivir, frente a la situación actual de 1889, en la que disponían de grandes producciones con pingües beneficios.

BIBLIOGRAFIA

  • Sotomayor Sáez, María Victoria. Tesis Doctoral. “La obra dramática de Carlos Arniches”. Universidad Autónoma de Madrid. Pág. 9. Mayo 1992.
  • Barron – Arniches Ezpeleta, Joseba: “Los Pilares de Arniches”. Pág 40. Ed. Bubok. Bilbao 2018.
  • https://es.wikipedia.org/wiki/Emilio_Carreras
  • Prados de la Escosura, Leandro. “Informe sobre Contabilidad Nacional Histórica de España: gasto y producto. 1850-2017. Fundación Rafael del Pino. 2017.
  • Sotomayor Sáez, María Victoria. “Obras completas de Carlos Arniches”. Volumen 1.p-205. Editorial Biblioteca Castro. Madrid. 1995.