SOCIEDAD SECRETA

O

TODOS TENEMOS ALGO QUE CALLAR

 

 

Podemos incluir esta obra en la “Etapa de Leyendas” de Carlos Arniches. Comienza esta etapa con El fuego de San Telmo, continúa con ésta y seguirá con la Leyenda del monje y con ¡Victoria! donde analiza las agrupaciones terroristas anarquistas. Esta obra se presentó con una pequeña polémica debido a la autoría poco clara de la misma. En principio se define como un Juguete Cómico Lírico en un acto y en prosa perteneciente a los autores: Carlos Arniches, Sinesio Delgado, Celso Lucio y Eladio Montero.

 

Resulta que Eladio Montero no participó en la gestación de esta obra. Es posible, que tal y como señala María Victoria Sotomayor (6), la participación coral en noches de bebida, comida y tabaco, les hicieran dudar de sí estaba o no a la hora de proponer escenas, chistes o diálogos. La cosa es que Emilio decidió ir a ver la obra y se quedó de piedra al verse citado como coautor de la misma. Esto provocó que escribiera una carta a los “verdaderos autores” pidiendo que rectificaran y que “dejaran que mi nombre yazga en la dichosa oscuridad en que con tanto esmero le conservo.” Así y todo, reconoce que se divirtió con la obra.

 

La fecha de estreno tampoco está clara, pudo ser el 17 o el 20 de diciembre de 1889, según las fuentes consultadas (7, 8.) La música corrió a cargo del maestro Apolinar Brull.

 

La trama se basa en que hay un grupo de amigos que se quieren reunir a jugar a cartas en un cuarto desalquilado y lo disfrazan de “sociedad secreta”, involucrando al portero, Ambrosio, para que no les ponga ninguna pega.

 

La casualidad, hace que el hijo del administrador del inmueble, Isidoro, también haya decidido la misma noche, celebrar un encuentro con mujeres y con su amigo Benito en el mismo cuarto desalquilado. Ya tenemos el enredo, la sucesión de cruces cómicos, conversaciones de besugos y la hilaridad servida para toda la representación.

 

Por eso, el mensaje número 16 es: no debemos cargar la culpa de lo ocurrido a nadie que todos tenemos algo que callar en esta vida.

 

              García es el “jefe” de la Sociedad Secreta, y mantiene las apariencias ante Ambrosio Pisón, el portero de la finca, enseñándole algunas señas “secretas”

 

(Acto I, Escena II)

 

GARCÍA.- Mire usted; esta es la señal de la Paz (Le da un puñetazo.)

 

AMBROSIO.- ¡Caracoles!, pues así no pueden estar en paz.

 

GARCÍA.- Y la de la guerra…

 

AMBROSIO.- Me la figuro.

 

GARCÍA.- Alzar la pierna. Nuestra sociedad todo el daño que va hacer es al zar.

 

AMBROSIO.- ¿La pierna?

 

GARCÍA.- No, hombre, no; al zar de Rusia. Hay que destronarlo.

 

AMBROSIO.- ¡Ah! ¿Pero está tronado?

 

CHISTES DE ARNICHES

 

(Acto I, Escena V)

 

ISIDORO.- Pues, oye. ¿Este cuarto continúa desalquilado, no es cierto…?

 

AMBROSIO.- Sí, señor; pero no es mía la culpa; bien los sabe Dios, ¿verdad, caballero?

 

BENITO.- Pregúnteselo usted a Dios sólo.

 

La trama se complica cuando se sabe que Don Benito es alcalde del pueblo Don Benito de Badajoz. Además su hija tenía relaciones con Felipe, el joven secretario del ayuntamiento, y eso disgustaba a Don Benito que decidió expulsarlo del pueblo a puntapiés.

 

Ahora ya tenemos a los dos grupos bien definidos. Como todo está en penumbra, es el momento para que se tropiecen uno de cada bando y se de este diálogo de besugos:

 

(Acto I, Escena IX)

 

GARCÍA.- (¡Demontre, un hombre!) Caballero, ¿quién es usted…?

 

BENITO.- (¡Canastos, un hombre!) ¿Quién es usted, caballero?

 

GARCÍA.- Yo… soy yo, ¿y usted?

 

BENITO.- Yo… pues, lo mismo que usted.

 

GARCÍA.- ¿Cómo lo mismo?

 

BENITO.- Lo mismo, porque yo… soy yo también.

 

GARCÍA.- ¡Silencio! ¿Cómo se llama usted?

 

BENITO.- Don Benito.

 

GARCÍA.- ¿Y de dónde es usted?

 

BENITO.- De Don Benito.

 

GARCÍA. Entonces, ¿cómo se llama?

 

BENITO.- Don Benito.

 

GARCÍA.- ¡Usted se burla!

 

BENITO.- No, señor.

 

GARCÍA.- Bueno, ¿el pueblo de usted cuál es?

 

BENITO.- ¡Don Benito!

 

GARCÍA.- ¡Pero, hombre, no sale usted de ahí!

 

BENITO.- ¡Ojalá no hubiera salido nunca!

 

GARCÍA.- ¿Edad?

 

BENITO.- Edad media.

 

GARCÍA.- ¿Cómo?

 

BENITO.- Hombre, cincuenta y cinco años; me parece que…

 

García ha obligado a firmar a don Benito como hermano de la Sociedad Secreta, de forma que no pueda delatarles. Tras la firma se esconde en una de las puertas y persuade a don Benito para que desaloje a su amigo Isidoro y a las mujeres que le acompañan, con la finalidad de seguir ellos con su partida de cartas.

 

De esa partida, sale sin una peseta Felipe que se encuentra con don Benito. También, una de las mujeres, Nemesia, conoce a García… Al final todos tienen algo que callar.

 

Nemesia canta una copla final

 

(Acto I, Escena XII)

 

NEMESIA.- Tengo yo un novio muy rico en la calle del Carbón; ¡camará que rico está!, que me ha convidao a un chico de cerveza con limón. ¡Camará que rico está! Y al llegar a la puerta de la horchatería me pidió dos pesetas por que él no tenía. ¿Y ustés se figuran que yo se las di?

 

CORO.- Sí.

 

NEMESIA.- Pues en eso están ustedes sumamente equivocaos, porque fueron dos guantás que oyeron en Bilbao.

 

En la escena final García e Isidoro quieren vengarse de Ambrosio cuando Don Benito les conmina a dejarle en paz, “ya que todos tenemos por qué callar”.

 

RESUMEN DE LOS MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 16: No debemos cargar la culpa de lo ocurrido a nadie que todos tenemos algo que callar en esta vida.

BIBLIOGRAFIA

  • 6.-Sotomayor Sáez, María Victoria. “La obra dramática de Carlos Arniches”. Universidad Autónoma de Madrid. 1992. Pág  47-62.
  • 7.- Ramos, Vicente. “Vida y Teatro de Carlos Arniches” Ed. Alfaguara. Madrid. 1966.
  • 8.- Sotomayor Sáez, María Victoria. “Obras Completas de Carlos Arniches, Volumen I. p. 255. Editorial Turner. Madrid. 1995