GÉNOVA  27. LA BODA. 1894 

Habíamos dejado a Carlos triunfando en los teatros de Madrid y a Pilar trabajando incesantemente en congresos, publicaciones y dando clases tanto en Madrid como en Granada. Ejercía de profesora de maestras en lo que se llamaba la Escuela Normal, es decir, que seguía La Norma. Su situación, con numerosos viajes a Granada, no hacía nada fácil la vida del futuro matrimonio. Veremos cómo la echaba de menos Carlos.

Se casan en la Iglesia de Santa Bárbara, también muy cerca de sus viviendas habituales y se mudan de su casa de Bárbara de Braganza que se les había quedado pequeña con tanta gente como eran, a la de Génova, 27.

Durante ese año 1894 va a estrenar 3 obras en los meses de marzo Los puritanos, en abril El pie izquierdo y en junio Las amapolas. Después harían el traslado y en el mes de Julio, el día 12, se casarían. Tras la boda no tenemos constancia de más estrenos en ese año.

(Ramos  Vicente. “Vida y Teatro de Carlos Arniches”. Ediciones Alfaguara. Madrid 1.966

Pilar Moltó y Campo Redondo.)

 

(Ramos  Vicente. “Vida y Teatro de Carlos Arniches”. Ediciones Alfaguara. Madrid 1.966.)

(El matrimonio Arniches – Moltó.)

 

En esta casa además de nacer los cuatro primeros hijos también se constata la muerte del padre de Carlos, D. Carlos Arniches Baus, el 11 de octubre de 1897, el día de su cumpleaños. Carlos cumplía 31 años.

Durante estos cinco años en esta casa estrenaría 22 obras, siendo destacadas El santo de la Isidra, La fiesta de San Antón y la última dedicada a sus hijos: La cara de Dios, que se estrena el 28 de Noviembre de 1899

Tenemos en nuestro poder unos telegramas estupendos entre Carlos y Pilar, ya que ésta se encontraba en Granada, en el Hotel Navío. Él le pide que lo deje todo y que vuelva. Lo más interesante es que tanto Carlos como un tal Julio Bravo le dan a Pilar la enhorabuena por el éxito cosechado con la obra. Veamos los telegramas:

(Documento del Archivo Familiar.Doc.Nº28)

 

“Estoy mejor del catarro, dice Marga que salga tranquilamente. Carlos”. Parece que la ausencia iba para largo.

 

 

       (Documento del Archivo Familiar. Doc. Nº 29)

 

En este le conmina a terminar con la licencia de forma súbita, que lo finiquite pronto. “Cursa solicitud licencia en seguida. Se resolverá en casa. Arreglado licencia empieza mejor algunas vacaciones. Si hay dificultad telegrafía. Todos buenos. Carlos”

                                                        (Documento del Archivo Familiar. Doc. Nº 30)

 

“Imposible escribir ayer por ensayo. Todos bien. Estreno definitivo obra mañana miércoles. Carlos”

 

         

                                                           (Documento del Archivo Familiar.Doc. Nº 31)

 

“Estrenar anoche obra éxito inmenso. El más grande que he tenido en mi vida. Calcula alegría. Considero la pena de tu ausencia. Vuelve en seguida. Deja eso. Un beso y enhorabuena. Carlos”

 

 

  

 

(Documento del Archivo Familiar.Doc. Nº 32)

 

“Éxito colosal. Enhorabuena en nombre de todos. Julio Bravo”

Hemos encontrado un Julio Bravo arquitecto (1862-1920), pero lo que está claro que siente una necesidad imperiosa de comunicarle a Pilar el éxito de la obra La cara de Dios  y… ¡darle la enhorabuena!

 

 

                                                        (Documento del Archivo Familiar.Doc. Nº 33)

 

“Enhorabuena calurosa afectuosísima. Éxito inmenso insuperable. Opinión primera unánime. Entusiasta Carlos Fernández Shaw”.

Ahora sabemos que Carlos Fernández Shaw fue colaborador de Carlos Arniches en varias de sus obras, incluída ésta.

La fundación para la memoria de Carlos Fernandez Shaw permite la búsqueda de los manuscritos de las obras. La cara de Dios presenta unos cantables que yo he podido leer con la letra de Carlos Fernández Shaw, y que están en la obra de forma exacta.

Fernández Shaw, Carlos. Archivo de Carlos Fernández Shaw. Madrid: Fundación Juan March, 2011. [Consulta: (20/10/2019)]. Disponible en Web: www.march.es/bibliotecas

Fernández Shaw, Carlos. Archivo de Carlos Fernández Shaw. Madrid: Fundación Juan March, 2011. [Consulta: (20/10/2019)]. Disponible en Web: www.march.es/bibliotecas

Si nos fijamos en los cantables de la izquierda, se menciona uno “Ese arrapiezo vale por dos”. Si nos fijamos ahora en el texto manuscrito de Carlos Fernández Shaw, comienza con la frase: “- Ahí va ese arrapiezo” y en la segunda: ” que vale por dos”

Y aquí la tenemos tal y como queda en el libro de Obras Completas de Carlos Arniches, por María Victoria Sotomayor.

En esta obra, La cara de Dios, Carlos había puesto mucho de sí mismo y así lo hace constar en la dedicatoria a sus hijos: “Cuando podáis leer esta obra humilde que os ofrezco, leedla con cariño fraternal. Ella es también, como vosotros, un pedazo de mi alma”. En los estudios sobre su obra se da como la más famosa de esta época la zarzuela El santo de la Isidra, pero sin embargo, en opinión recogida por él mismo en el telegrama Doc. Nº 31, esta obra es su mayor éxito.

 

El periodista José de Laserna (29) escribió en El Imparcial: “La obra, calificada por el autor como un “drama de costumbres populares”, es, rigurosamente hablando, un melodrama con apuntes de sainete, de honda raíz humanísima y popular, realista y sin extremismos.  A la una y media de la madrugada llego a la redacción, y creo que todavía siguen saliendo al escenario del Parisch los autores y los intérpretes de La cara de Dios entre atronadores aplausos y aclamaciones”

 

Es la primera obra en tres actos que escribe Carlos Arniches y, según Vicente Ramos (30), anuncia con auténtica solidez y lucimiento el genio teatral del gran alicantino, su dominio de la escena, su capacidad de “hacerse” con el público, su profundo conocimiento de las reacciones humanas, su visión realista de la existencia, su amor por lo humilde y, en fin, el gran sentido moral que, en todo momento, presidirá y sellará su fecunda y gloriosa producción.

 

Estamos en 1899. Carlos Arniches comienza su producción en 1888. Han pasado 11 años. Este es el momento en el que se despega de sus contemporáneos. Mientras los demás siguen haciendo sainetes, él da un giro a sus obras y las convierte en un melodrama. El clamoroso éxito de La cara de Dios, según María Victoria Sotomayor, consagra definitivamente el valor dramático de lo sentimental y la capacidad de Arniches para conmover en una construcción sólida y ajustada. Lo cómico queda en un segundo término con la función de compensar y equilibrar lo sentimental. (31)

 

Rompe con el género chico. Rompe con el vínculo que le unía con el teatro breve del XVI y XVII, esencialmente volcado en lo cómico. Su evolución le llevará más adelante, 17 años más tarde, al teatro de la tragedia grotesca, como La señorita de Trevélez, estrenada en 1916. A partir de esa fecha, se mostrará el gran Arniches, el autor dramático que implantó tendencias que aún se continúan en el teatro.

Después de estas notas biográficas de Carlos Arniches nos ocuparemos de las próximas 22 obras que realizó en los próximos 5 años.

BIBLIOGRAFIA

  • 29- Laserna J. Artículo de crítica de teatro. EL IMPARCIAL. 1899, 29 de Noviembre
  • 30- Ramos “Vida y Teatro de Carlos Arniches”. Ediciones Alfaguara. Madrid 1.966. p 85
  • 31- Ríos Carratalá, Juan: “Estudios sobre Carlos Arniches” Ed. Juan Antonio Ríos Carratalá. “Transformaciones y variantes en el melodrama arnichesco”. María Victoria Sotomayor Sáez.  pp  92-93.