LAS AMAPOLAS

 

O

 

EL MATRIMONIO POR CONVENIENCIA.

 

Carlos Arniches y Celso Lucio estrenan esta zarzuela 21 de junio de 1894. Está a punto de casarse con Pilar Moltó y no ha parado de trabajar hasta el mismo momento de la boda, que será el 12 de julio de 1894. Además, se va a producir un cambio de domicilio, pasarán de la calle Bárbara de Braganza 12 a la calle Génova 27 (23). Incluimos esta obra en su Etapa Rural.

 www.archive.org

www.wikipedia.org

Publicado en 1880 en La Ilustración Gallega y Asturiana.

 

Con música de Tomás Torregrosa esta zarzuela está dedicada a Aureliano Linares Rivas (1841-1903), Ministro de Fomento por el Partido Conservador, recién terminado su último mandato (1891-1892) en el momento del estreno.

 

La obra nos cuenta las tribulaciones de una pareja formada por Luis, teniente del ejército, y Conchita, cuyos designios son “tutelados” por su tío don Andrés, el cual tiene deudas (50.000 pts = 200.000 €) con un hombre ya maduro llamado don Chicho.

La historia está clara: Luis y Conchita quieren casarse; don Andrés quiere que Conchita se case con don Chicho y así eliminar sus deudas.

Luis cuenta con la ayuda de su soldado asistente, Restituto Pérez y Parrillas al que nos referiremos a él sólo como “Pérez”.

Conchita, que vive en una gran casa de labranza en el campo, cuenta con la ayuda de los segadores Bruno, Mateo y Bonifacio, así como de Blasa.

Arniches aprovecha el inicio de la obra para comenzar con un coro de segadores, que no es otra cosa que un canto al trabajo. Aquí dejamos anotado el mensaje número 71: Arniches va a tener una constante en su vida: el culto al trabajo. Este es el motor de su vida. El trabajo es fundamental de para mantener la familia y la dignidad, los otros dos valores de su vida. En este coro de segadores lo vemos reflejado en estas estrofas.

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 19

(Acto I, Cuadro I, Escena I.)

CORO DE SEGADORES.-             Canta, que el trabajo

se pasa mejor,

canta alguna copla

canta, segador.

 

Tras la retirada de escena de los segadores se quedan Bruno, Mateo y Bonifacio. Arniches dota de personalidad propia a Bruno mediante unas reflexiones sobre el trabajo. Ellos están ganando 6 reales al día (6 €), y lo que más le revienta es ver cómo lo desperdician los amos.

Conchita le avisa a Bruno de la inminente aparición del soldado Pérez con una carta del señorito Luis. Debe guardarla con celo y hacérsela llegar sin que la vea su tío don Andrés. Bruno no puede soportar la idea de que su tío la quiera casar con el viejo don Chicho.

(Acto I, Cuadro I, Escena II.)

BRUNO.- Calla, calla, porque de ver estas cosas se le quitan a uno las ganas de trabajar. Porque, señor, es lo que digo y no m’aflijáis. Si usté se casa con el viejo, el señorito Luis se quedará triste, y usté trista; pus no sean ustés tontos y él que no deje de quererla a usté y que sea tenaz, y usté sea tenaza hasta que se convenza don Andrés.

 

El mensaje número 72: “Ser él tenaz y usté sea tenaza en el amor”. Para Arniches, dos personas que se quieren no deber ceder ante nada. Importante valorar cómo esta recomendación la pone en labios de un segador.

               Conchita le da una peseta a Bruno para que realice adecuadamente su trabajo.

Blasa le comenta a Conchita que lo que necesita Luis es más tiempo para llevar a cabo su plan de fuga. Parece ser que Conchita tiene otro tío en Soria, don Fabián, el cual les acogería encantado. Para ganar tiempo le aconseja que cuando venga don Chicho le pida que la corteje, que le cante, que la ronde…

En las siguientes escenas se cumple lo pronosticado por Blasa: acude don Chicho, le pide relaciones y Conchita las acepta pero a largo plazo.

Pérez, que ha estado escondido mientras todo esto ocurría, consigue darle la carta a Bruno, pero sólo le da dos reales de parte del señorito Luis, cuando Bruno esperaba 2 pesetas. Esto complica la situación y don Andrés ve toda la operación de la carta.

En la escena VIII don Andrés le para a Bruno y lee la carta de Luis para Conchita. En ella, Luis le pedía que saliera con Amapolas en el sombrero durante el paseo de la tarde. Si saliera así eso indicaría que no hay peligro para que él se acerque por la noche y así iniciar la fuga.

Don Andrés, conocedor de los planes, decide contraatacar. Manda a Bruno a coger amapolas y se las ofrecerá a Conchita para que las lleve en su sombrero, y así, estar alerta para cazar a Luis.

El primer cuadro termina con Conchita que no entiende el empeño de su tío por que lleve amapolas en su paseo de la tarde, pero acepta y salen a pasear. Mutación

El segundo cuadro nos muestra a un coro de Mozos y Mozas cantando por los que se van al servicio militar.

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 20

(Acto I, Cuadro II, Escena I.)

CORO DE MOZOS Y MOZAS.-    Mira que es desgracia

el tocarte a ti

¡Jí, jí, jí!

Un mozo tan guapo

y tan bien portao,

tener a la fuerza

que ir de soldao.

 

Don Luis encuentra a su soldado Pérez y éste le cuenta que don Andrés conoce el contenido de su carta. Entonces le da otra carta para Conchita. Pero finalmente decide que le sustituya esta noche, Pérez recibe un duro (20 €) por el servicio.

Esto no le gusta nada a Pérez, que ya tiene experiencias anteriores y siempre acaba recibiendo palos. Entonces le ve a Mateo… y comienza UNA HISTORIA DE SUSTITUCIONES.

(Acto I, Cuadro II, Escena VI.)

PÉREZ.- Ascucha, que te voy a decir una cosa…

MATEO.- ¿Qué quieres?

PÉREZ.- Un negocio superior. ¿Quieres ganarte tres pesetas?

MATEO.- Ya lo creo. ¿Cómo?

PÉREZ.- Pus mu fácilmente.

MATEO.- ¿Qué hay que hacer?

PÉREZ.- Na, te pones esta capa y esta gorra y te estás donde yo te diga, que ya te avisarán.

MATEO.- ¿Y pa qué?

PÉREZ.- ¡Pus no preguntas tú poco por tres pesetas! Pus pan a, porque mi amo ma encargao que le guarde con eso puesto, por si a la madrugá tie frío, y como yo quío hablar con mi chica, pus mientras hablo, tú me lo guardas. ¿Acetas?

MATEO.- Vengan las tres pesetas.

PÉREZ.- Pus toma la capa y la gorra, cárgale a ese la leña y vente pa la taberna, que allí te espero.

MATEO.- Enseguida voy. Vengan las tres pesetas.

PÉREZ.- ¡Ahí van! ¡Hasta luego! ¡Qué palos me he quitao de encima! ¡Y me sobran ocho riales!

MATEO.- Yo no me fío. ¡Tres pesetas por ponerse una capa…! ¡Esto es algo!

BONIFACIO.- (Escena VII.) ¿De qué hablabais?

MATEO.- ¿Quieres ganarte una peseta?

BONIFACIO.- Ya lo creo. Venga, venga. ¿Cómo?

MATEO.- Pus no ties que hacer más que ponerte esta capa y esta gorra y aguardarte donde él te diga que ya te avisarán.

BONIFACIO.- ¿Quién?

MATEO.- ¡Pus no preguntas tú na por una peseta! Pérez, pa dárselo a su amo.

BONIFACION. Venga la peseta. ¡Qué gracia! ¿Y dan cuatro riales por esto? ¡Serán tontos!

 

Mensaje número 73: No te puedes fiar de nadie. Tú crees que das una orden a un subordinado, que como haya dinero de por medio, esto se puede convertir en una cadena de sustituciones.

               Bonifacio se va a la taberna y Mateo lleva la leña. Mutación.

El tercer cuadro nos muestra la escena dividida por una tapia de jardín. A un lado se ve la casa, el jardín, leña y una garita o barracón. En el otro lado es una calle con casas de pueblo.

Bruno le asegura a Conchita que ya está todo preparado para que mañana se fuguen a Soria.

(Acto I, Cuadro III, Escena I.)

CONCHITA.- ¿Pero tú has visto al señorito Luis?

BRUNO.- No he podido encontrarlo.

BLASA.- ¿Dónde has ido?

BRUNO.- Primero fui a la bodega del tío Cano, aluego a la taerna, salí, di la vuelta pa la otra taerna, y ya no paré hasta la otra taerna.

BLASA.- ¿Y total qué?

BRUNO.- Treinta y dos copas.

Este mismo diálogo lo volveremos a ver la obra Gazpacho andaluz, de 1902. Parece ser que si mandas a un borrachito a buscar a alguien por las tabernas, acaba emborrachándose, ahora y dentro de ocho años, en Madrid y en Andalucía.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 21

(Acto I, Cuadro III, Escena II.)

CORO DE LOS QUINTOS.-           Por más que canto, niña,

Siento ganas de llorar,

Porque me voy a la guerra

Y allí me pueden matar.

 

Mensaje número 74: Arniches siempre se ha posicionado en contra de la guerra. Esta copla que se complementa con la anterior del coro de Mozos y Mozas, lo deja bien claro.

               En la tercera escena, Bonifacio, con la capa y la gorra del teniente, es confundido por don Luis; le pide que espere, que ahora viene Conchita.

Llega Blasa y también le toma por don Luis, y lo esconde en la leñera.

De repente se oye cantar a don Luis desde el exterior; Conchita reconoce su voz; entonces ¿quién está en la leñera?

Durante su canto, Luis, le pide a Conchita que esté preparada, y ella le responde que se encontrarán en la fuente de los Olmos.

Llega a la tapia por fuera don Chicho. Está feliz de cómo va transcurriendo todo. Intenta saltar y no puede, y Pérez, creyendo que era su teniente, le ayuda; pero al ver que era don Chicho, se encara con él, lo zarandea y lo tira al suelo.

En esto, llega don Andrés, que estaba esperando a Luis, y se enfrenta a Pérez preguntándole por su teniente. Don Andrés ha venido con un coro de mozos con estacas. Bonifacio, por su parte, no aguanta más en la leñera y decide salir; los del coro de estacas que le ven, le muelen a palos.

Don Andrés golpea a don Chicho y éste dice que ya ni se casa con Conchita ni le perdona la deuda de 10.000 duros.

Aparece Luis que se enfrenta a don Andrés, diciéndole que su amor por Conchita es verdadero, y que además es rico, por lo que podrá pagar todas las deudas que tenga.

Pérez da por organizada la boda y augura que muy pronto será niñero.

Telón.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 71: Arniches va a tener una constante en su vida: el culto al trabajo. Este es el motor de su vida. El trabajo es fundamental de para mantener la familia y la dignidad, los otros dos valores de su vida. En este coro de segadores lo vemos reflejado en estas estrofas.

 

MENSAJE NÚMERO 72: “Sea él tenaz y usté sea tenaza en el amor”. Para Arniches, dos personas que se quieren no deber ceder ante nada. Importante valorar cómo esta recomendación la pone en labios de un segador.

 

MENSAJE NÚMERO 73: No te puedes fiar de nadie. Tú crees que das una orden a un subordinado, que como haya dinero de por medio, esto se puede convertir en una cadena de sustituciones.

 

MENSAJE NÚMERO 74: Arniches siempre se ha posicionado en contra de la guerra. Esta copla que se complementa con la anterior del coro de Mozos y Mozas, lo deja bien claro.

 

MENSAJE NÚMERO 75: La obra entera es una denuncia del matrimonio de conveniencia. Arniches no puede detestar más esas prácticas que no hacían sino arruinar el amor de muchos jóvenes y envilecer después las relaciones con sus padres.

BIBLIOGRAFIA

23-Barron-Arniches Joseba: “Los Pilares de Arniches”. Página 70; Editorial Bubok. Bilbao 2018.