LOS DUELOS Y CARLOS ARNICHES

            En la obra de Calderón y en El brazo derecho, lo deja bien claro: de nada sirven los duelos.

Siempre en contra de este sistema de dilucidar los problemas. Un sistema en el que todos perdían.

 

MENSAJE NÚMERO 18: Bienaventurados los mansos, porque todos los líos se resuelvan como éste, de forma feliz y divertida. De nada sirven los duelos: nada arreglan y complican todo,  sacando lo peor de cada persona. (Calderón.)

MENSAJE NÚMERO 54: Arniches detesta los duelos. Tenemos datos de su participación en un duelo como padrino del ofensor (Octavio J. Peidró, 2019), y de cómo luchó denodadamente para que no se celebrara, consiguiendo la anulación del mismo. Esta lucha la va a mantener toda su vida, pero será en la obra Doloretes de 1901, cuando lo veamos más claramente escrito. (El brazo derecho.)