PLANTAS Y FLORES

 

O

 

LA FUENTE DE LA CONSTANCIA

 

www.archive.org

 

Esta obra que figura como de Celso Lucio, se ha encontrado documentada por María Victoria Sotomayor y Juan Antonio Ríos, como escrita en colaboración entre ambos dramaturgos. El 24 de octubre de 1901, se anuncia el estreno de esta obra en La Correspondencia; El 6 de noviembre de ese mismo año, aparece la crítica de la obra en La Época, mencionando a ambos autores. (85). Esta obra es de su Etapa Simbólica. Se estrenó el 5 de Noviembre de 1901.

 

El primer cuadro es un jardín adornado con todo tipo de plantas. Tenemos como actores al Delegado de la Tierra y a los opositores a lograr el premio. Busca dar un premio a quien haga un trabajo relacionando la vida de los hombres y de las plantas.

 

Uno de los opositores ha realizado el trabajo con la guía de Flora que ahora entrará en escena.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 68

 

(Cuadro I, Escena II.)

 

FLORA.-             Yo de la espléndida naturaleza

soy el adorno, soy el color;

con mis perfumes y mi belleza,

yo inspiro sueños,

yo inspiro amor.

Yo de las flores guardo el secreto,

yo su lenguaje sé adivinar,

y su perfume siempre indiscreto

sé lo que quiere significar.

Yo sé por qué la rosa fresca y lozana,

orgullosa en su tallo saluda al sol;

yo sé por qué medrosa cierra su broche,

y oculta de sus tintas el arrebol.

Yo sé por qué son lindas todas las flores,

ellas la vida alegran con su color;

sin ellas en el mundo no hay alegrías;

sin ellas en la vida no habría amor.

Siendo el emblema de los amores

son el emblema de la mujer;

el que de veras ama las flores,

ese de veras sabe querer.

Yo sé por qué son lindas todas las flores;

ellas la vida alegran con su color;

sin ellas en el mundo no hay alegría;

sin ellas en la vida no habría amor.

Siendo el emblema de la mujer,

el que las ame sabe querer.

…..

 

Mis floras están prontas.

Seguidme pues, los dos,

sabréis de todas ellas

el gusto y afición;

lo que en la vida indican

su aroma y su color;

lo que las aman todos;

¡lo que las amo yo!

 

Espectacular regalo en forma de verso sobre las flores y el amor que nos han dejado los autores. En el cuadro segundo van presentándose las flores más significativas: Orquídea, Camelia, Gardenia.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 69

 

(Cuadro II, Escena IV.)

 

LAS TRES.-        Por nuestro colorido,

nuestra fragancia,

somos el prototipo

de la elegancia.

Somos las que presiden

las reuniones,

las tres somos la reina

los salones.

 

En la siguiente escena se presentan la Violeta y la Rosa, después la Clavellina. En la escena siete aparece El Pensamiento que nos deja esta hermosa reflexión.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 70

 

(Cuadro II, Escena VII.)

 

EL PENSAMIENTO.-       Como ven ustedes,

soy el pensamiento,

y excuso decirles,

porque han de saberlo,

lo mucho que valgo,

lo mucho que puedo.

Nada hay que me iguale.

Yo corro, yo vuelo,

yo bajo al abismo,

yo subo hasta el cielo,

yo abarco los mundos,

yo inspiro a los genios,

soy libre, tan libre,

que si algún soberbio,

encerrarme quiso,

en moldes estrechos,

rompí mis cadenas

con valiente esfuerzo,

y el grande, a mi lado,

resultó pequeño.

Yo, aunque en todas partes

buscada me veo,

y me quieren tóos,

grandes y modestos,

yo soy flor sencilla,

soy la flor del pueblo,

¡que nunca ha tenido

malos pensamientos!

 

Tras este fantástico Pensamiento, se acerca el coro de Campanillas, las flores del pueblo. Flora se despide y se produce la mutación al siguiente cuadro.

 

El opositor le promete al Delegado un cuadro mixto de jardín y huerta. Los personajes son Florencio y Marcelino. Ambos venden claveles y se han repartido los barrios para no hacerse la competencia.

 

En la siguiente escena nos presentarán a Flor de un día (flor seductora), don Diego de Noche (flor que enamora) y la Enredadera (una planta inocente).

 

Zanconi y Cristina, dos personajes italianos ocuparán los siguientes minutos de la obra. Zanconi nos cuenta que es la flor que se ve en Otelo, la flor de los celos.

 

Seguimos con el Árnica, el Liendres y el Escarola en la escena XII. Son un torero viejo y uno joven que toman Árnica para los golpes que les dan los toros.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 74

 

(Cuadro III, Escena XII.)

 

EL LIENDRES.- Que hoy el arte taurómaca, paece un vagón de ferrocarril: no se ven más que maletas.

 

El Escarola le explica las diferencias del toreo actual con el viejo, como que ahora se ponen banderillas con minué.

La Cepa filoxerada es la siguiente planta y la presentan un albañil y su mujer.

 

Al albañil le gusta el vino y dice que es el porvenir del país.

 

A continuación los Lilas.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 71

 

(Cuadro III, Escena XIV.)

 

OPOSITOR.-       Lilas; en la Corte hay mil,

y aunque por Abril florecen,

tanto en Madrid reverdecen,

que todo el año es Abril.

 

La siguiente escena es ocupada por un monólogo de Oracio Esparraguete y Más, el Espárrago, profesor de primera enseñanza y funcionario público gracias al decreto del señor ministro Conde de Romanones. “Un decreto que yo encomio, y que todo el mundo encomia, porque ha convertido en momio lo que antes era una momia.”

Ahora nos queda La Verbena que le canta al pueblo de Madrid y se produce la mutación para ver el último cuadro.

 

Flora hace entrega del premio al opositor al tiempo que le canta:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 72

 

(Cuadro IV. Escena XVIII.)

 

FLORA.-             Yo inspiro,

igual que todas las diosas,

al que en el trabajo asiduo

pone su fe y su entusiasmo

sin que decaiga su espíritu.

Porque el trabajo y la fe

siempre al triunfo van unidos.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 187: En esta obra se muestra la enorme belleza de las flores, plantas y la naturaleza, pero se nos hace caer en la cuenta que solo el trabajo asiduo, en el entusiasmo y en la constancia está el triunfo.

BIBLIOGRAFÍA

85- Sotomayor Sáez, María Victoria. Tesis Doctoral. “La obra dramática de Carlos Arniches”. Universidad Autónoma de Madrid. Pág. 1.370. Madrid. 1992.