LA CARNE FLACA

 

O

 

LAS VOCACIONES PREMATURAS

 

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Pertenece a la Etapa Moralizante esta obra escrita por Arniches y García Álvarez, con música del Maestro Vicente LLeó, y que se estrena el 21 de marzo de 1908. Manda un mensaje claro a los jóvenes que creen tener vocaciones profundas, antes de haber conocido la vida: cuidado, que lo que pensabas que estaba tan decidido, es posible que no lo esté.

 

La primera escena nos muestra la Estación del Norte de Madrid.

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FAMILIA TIPO DE ARNICHES EPISODIO NÚMERO 14

 

              Podríamos considerar que la Familia Tipo de Arniches vuelve a tener un nuevo episodio. Conrado y Benigna son los padres, Milagros es la hija y Emilio Pancorvo el novio.

 

Esta vez los protagonistas van a ser el marido como viejo verde, y un sobrino de llamado Flavio, que va para seminarista.

 

Don Conrado, Senador y Banquero, tiene una amante, Pepita, que organiza bacanales en su hotel. Arredondo y la familia Gutiérrez están al completo en la Estación del Norte y reciben a Flavio quien pide ir a una modesta pensión para vivir en la pobreza fuera de los lujos de sus tíos.

 

Arredondo le afea la conducta y le asegura que Madrid es mucho Madrid y que caerá como todos, exclamando: “¡La carne es flaca!” Flavio le asegura que jamás caerá.

 

Arredondo, ofendido, le tilda de vanidoso: “¡La vanidad de la virtud!”

 

Cuando están abandonando la estación, una mujer con su mantón se engancha con el baúl de Flavio y no puede desengancharse. Los intentos de uno y de otro resultan infructuosos. El enredo va creciendo hasta que están cerca el uno del otro sin poder separarse y cae el telón para que se dé la mutación del cuadro.

 

El segundo cuadro nos enseña una modesta habitación de una pensión. Es de noche.

 

Elisa y Ángel están durmiendo cuando ella se levanta sigilosamente, se viste y se va.

 

Durante ese proceso nos ha contado que tiene una hermana en Madrid, Pepita, a la que no ha visto en los cuatro días que lleva en la capital. Tiene previsto ausentarse una hora y volver a la cama con su marido.

 

En cuanto se cierra la puerta, Ángel se levanta como un resorte, se ha percatado de la huída de su mujer, sospecha que tiene un amante y se lanza a perseguirla revólver en mano.

 

La habitación queda vacía con la cama deshecha.

 

De repente, el encargado de la pensión seguido de Flavio, entra en la habitación. Le dice que ésta será su habitación, que la ha dejado libre un matrimonio. Pequeño error. Como está la cama sin hacer, mandará subir a su sobrina Salud en unos momentos.

 

Flavio, solo en su habitación, tiene un momento de iluminación divina y realiza el siguiente monólogo:

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 72

 

(Cuadro II, Escena III.)

 

FLAVIO.- ¡Qué ancianidad más corrompida y crapulosa! ¡Ah, Madrid, te conozco! ¡Eres ciénaga inmunda donde todo vicio surge triunfador! Entro en ti, y me enredo con una chula. ¡Y qué mujer!… ¡Qué de cosas me ha dicho apropósito del fleco! Por fin me desenredo, y al despedirse me da un golpecito en la cara y me dice: “¡Adiós, menflis!” ¡Dios mío! ¿qué será menflis? ¡Ah, mujeres, mujeres!… Tenéis cosas…

 

En esto que sube Salud a hacerle la cama y traerle una manzanilla. Flavio queda maravillado con la andaluza. Ella se le insinúa pero él aguanta. Salud se despide llamándole ángel. Flavio se mete en la cama esperando que vuelva por la noche.

 

Todo está a oscuras cuando se abre de nuevo la puerta; es Elisa que al ver que “su marido” sigue en la cama, se mete con él. Flavio da un respingo, se escurre, se esconde…

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 132

 

(Cuadro II, Escena V.)

 

ELISA.- Pero, Ángel, ¿te has caído?

 

FLAVIO.- (Me toma por el ángel caído.)

 

ELISA.- ¿Pero qué broma es ésta?

 

Tras encender las luces se aclara todo. Ella le cuenta su historia y él la suya. De pronto unos gritos tras la puerta, es su marido que quiere que le abran, que ya sabe que está ahí con su amante.

 

Flavio se va al balcón, Ángel entra, le descubre, Flavio se tira a la calle, ¡y se oyen disparos! y mutación para el tercer cuadro.

 

El tercer cuadro nos muestra una calle de Madrid por la que está huyendo Flavio que es detenido por el Sereno. Flavio no entiende nada y reza.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 133

 

(Cuadro III, Escena I.)

 

FLAVIO.- (Llorando.) ¿Yo, yo preso?… ¡Hágase en mí, según tu palabra, oh Divino Cordero!

 

SERENO.- (Indignado y con acento gallego.) Como me llame usté cordero le doy con el chuzo.

 

Después le permite explicarse y el Sereno le cree. De repente se presenta Elisa, corriendo, casi sin ropa, huyendo de su marido. Sin resuello, cae desmayada en los brazos de Flavio.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 134.

 

(Cuadro III, Escena II.)

 

SERENO.- ¡Se le ha extraviado la vista!

 

FLAVIO.- ¡Bueno, ya se la encontraremos, pero cójala usted que yo no puedo sostener mujeres, que lo tengo prohibido por los cánones!

 

SERENO.- ¡Y va medio desnuda!

 

FLAVIO.- ¡Tápela usted… tápela usted que la estoy viendo… que la estoy viendo gravísima!

 

SERENO.- ¡Está fría!

 

FLAVIO.- Sí, pero yo no… yo no puedo hacerme cargo, Sereno.

 

Flavio, no puede más, y cuando ella se recupera, él se desmaya.

 

Tras darle un poco de agua, Elisa propone ir a casa de su hermana Pepita, bueno a su hotel donde está dando una fiesta patrocinada por su benefactor, un senador y banquero.

 

Flavio palidece del susto, indaga por el nombre y le dicen que es don Conrado Gutiérrez Peatón, ¡su tío! Entonces lo ve claro: Dios le ha puesto en el camino de la redención del alma de su tío Conrado y de todos los que pueda de la fiesta.

 

Se van con Flavio gritando: “¡Ya lo veo señor!”

 

Mensaje número 303: Arniches ridiculiza en este personaje, Flavio,  el papel de los “iluminados”. Gente sin formación ni humildad suficiente que se sienten llamados a realizar “grandes empresas” sin tener la suficiente formación ni presencia para poder incidir en nada.

 

              El cuarto y último cuadro nos presenta un jardín con un templete romano sin cúpula, cortinajes que cubren los arcos, mesas con restos de un banquete fastuoso, rosas y nardos por el suelo, pebeteros, humaredas etc. Es de noche.

 

La primera escena es un número musical: “Ave César”. Cantan la canción del “couplet del cuerno”. Divertida ocurrencia de acompañar a la letra con sonidos obtenidos de las botellas vacías. “Si cada vez que el Gobierno hace una cosa mal la botella hay que soplar, para rato teníamos cuernos que aguantar.”

 

Furcio Bandurrio, encargado de la coreografía, anuncia que Yocastra va a cantar “La antigua danza oriental”. Es una canción de paganas que termina diciendo: “y aunque soy pagana, corre por mis venas la sangre del barrio de la Macarena.

 

Mensaje número 304: Arniches deja el apunte, tal y como veremos en los Sainetes del Madrid Castizo, de cómo los paganos no lo son tanto como afirman ser.

 

              Llegan Elisa y Flavio y les reciben Conrado, Pepita y Arredondo. Flavio ha amenazado con avisar a su tía Benigna, para que venga a ver la bacanal si su tío, Conrado, no cambia de actitud.

 

Arredondo tiene un plan para abortar la acción de Flavio. Pide que se vayan todos y que dejen solo a Flavio en el jardín.

 

Flavio está borracho, ya que al llegar a la casa ha pedido agua y le han servido champagne. No obstante ha tenido la precaución de mandar una nota a su tía por medio del Sereno.

 

Yocastra y dos mujeres de bandera acosan a Flavio. Consiguen que beba de sus copas, primero whisky y después curasao,

 

 

Cantan la canción “A bailar la Tibe riada”. Flavio está súper animado y dice: “¡Que ole con ole!… ¡que sí señora!… ¡que he estado haciendo el primo dieciocho años!… ¡Pero ya no lo haré más!… ¡Y que viva la alegría! ¡Y que no venga mi tío que ya cordino! (Se abraza a las dos acompañantes.)”

 

 

Dejan la escena y se oye un escándalo fenomenal. Ha llegado Benigna, la mujer de Conrado, que le está apaleando e insultando por todo el jardín. Benigna agradece a Flavio el aviso, “¡ese santo varón!”, cuando le ve aparecer con las dos muchachas… Flavio se encara a su tía, llamándola “saco de la fiesta”.

 

 

En esto aparece Ángel en busca de Flavio, pero éste preso de una furia desconocida se enfrenta a él con patadas y puñetazos hasta que le hace abandonar el jardín.

 

 

(Cuadro IV, Escena XII.)

 

ARREDONDO.- ¡Nada señores! Son los vigores de la juventud contenida. ¡Se ha perdido un hipócrita, pero se ha ganado un hombre! ¡Eso es todo!

 

Telón y fin de la obra.

 

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 303: Arniches ridiculiza en este personaje, Flavio,  el papel de los “iluminados”. Gente sin formación ni humildad suficiente que se sienten llamados a realizar “grandes empresas” sin tener la suficiente formación ni presencia para poder incidir en nada.

 

MENSAJE NÚMERO 304: Arniches deja el apunte, tal y como veremos en los Sainetes del Madrid Castizo, de cómo los paganos no lo son tanto como afirman ser.

 

MENSAJE NÚMERO 305: Arniches, con esta obra, aboga por no tomar decisiones como la de ser seminarista demasiado joven sin conocer el mundo de verdad.

 

 

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