LA ALEGRÍA DEL BATALLÓN

 

O

 

EL MILAGRO DE LA VIRGEN

 

 

 

https://images.app.goo.gl/XArmk32guWiroS5t8

 

El título de la obra se refiere a la alegría que destila uno de los personajes, Ezequiel Pérez y Cascales, soldado andaluz en la tercera guerra carlista (1872-1876), aunque tal vez deberíamos atribuir la alegría del batallón al “milagro” de la Virgen de los Remedios, tal y como veremos al final. Es la tercera obra en valenciano de Carlos Arniches (Doloretes –1901-, La divisa -1902-) y la incluimos en su Etapa Militar. Se estrena el 9 de marzo de 1909. La firman Carlos Arniches y Quintana con música del maestro Serrano.

 

Curiosamente, Carlos Arniches señala al inicio de las anotaciones sobre la obra, que la acción se lleva a cabo en el Maestrazgo y durante la segunda guerra civil (1846-1849). Sin embargo, también señala que deben enfrentarse a Pasqual Cucala Mir (1816-1892),que entra en batalla en 1872, cuando le son requisados todos sus bienes (125).

Pasqual Cucala Mir. www.wikipedia.org

 

Este militar carlista fue responsable de muchas victorias como la de Segorbe, Muvriedo, Burriana, Tortosa, Játiva y Alcoy entre otras. Evitó que Alfonso Carlos de Borbón y su mujer María de las Nieves de Braganza, cayeran prisioneros.

 

En fin, sea como fuere, nos encontramos en un caserón con 8 soldados del bando gubernamental: Pedreira (Sargento 1º de la cuarta compañía del Provincial de Castellón); Cascales; Rafel Montoya; Milocho; Carapocha; Tajuña; Pérez; Requena.

 

Además, están la patrona de la casa, Remedios, su Yaya, y sus tres hijas: Sabel, Quiqueta y Milagros. También está Tofol, labrador de 50 años y su hijo Tonico. Estamos en el Maestrazgo Valenciano y se habla valenciano.

 

EL VALENCIANO DE ARNICHES

 

(Cuadro I, Escena I.)

 

(Tofol habla a Tonico)

 

TOFOL.- ¿Pero te vols estar quiet, Tonico?

 

TONICO.- Ha segut sense volver, pare.

 

YAYA.- ¡Si estiqueren tots en el llit…!

 

Más adelante, el sargento primero, Pedreira, gallego, explica el por qué de su presencia en el Maestrazgo.

 

PEDREIRA.- Peru nosotros estamos en el riñón del Maestrazgo, en plena guerra carlista, con el cabecilla Cucala en Morella, a seis leguas de juntu acá.

 

Quiqueta da dos bofetadas a Cascales por intentar propasarse. Carapocha suelta la frase: “¡La alegría del batallón!”. Lo comenta porque Cascales no deja de meterse en líos y de organizar a todos la vida.

 

En una de estas, le manda a Tajuña que cante “Prisionero Carlista”, que la tenemos en el siguiente enlace por Kraus y Carreras:

 

ALFREDO KRAUS

https://www.youtube.com/watch?v=zKKCLs_sM4Q

 

JOSE CARRERAS

https://www.youtube.com/watch?v=dTAfSH4eha4

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 128

 

(Cuadro I, Escena I.)

 

Ni el tronío del cañón, ni de la noche el callar,

hacen perder la alegría que el alma mía siempre tendrá;

que el que naa pue perder, y sin naa lo tiene too,

desde que el sol se levanta canta que canta,

sin dar tregua a la garganta pasa el día como yo.

 

En la segunda escena entra Quiqueta muy asustada por Rafaeliyo.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 74

 

(Cuadro I, Escena II.)

 

QUIQUETA.- (Misteriosamente.) Pos naa: que estaba yo segando un poco de hierba pal caballo a la lus de luna, cuando he visto un bulto que venía arrimao a la tapia de la heredá. Me ascondo; y él ¿qué hace? Se arrima a un árbol, se agacha y empieza a quitar piedras y a escarbar en la tierra, como si tuviera allí algo escondío.

 

REMEDIOS.- (A Tofol.) ¿Lo ves?

 

TOFOL.- Cállate tú.

 

PEDREIRA.- ¡Qué raro!

 

QUIQUETA.- Yo dije: – “¿quién será?”. – Y me aserco de puntillas y ascucho que desía muy bajo: – “Por ti, Dolores; por ti”.-  Y en esto le pregunto: – “¿Quién es?”.- Y él, se levanta asustao, se mete de prisa una cosa en el bolsillo y corre y me coge de un brazo, disiéndome: -“¡Calla, cállate por tu salú y no digas naa!”.- Y me apretaba tanto y me miraba con unos ojos tan de loco, que yo asustá eché a correr y… eso es lo que me ha pasao, que todavía tiemblo.

 

Milagros ya sospechaba de él, veía a todos tan contentos y Rafael siempre tan callado.

 

Cascales sabe lo que le entenebrece a Rafael.

 

CASCALES.- Está peor que loco; está enamorao.

 

Le contó que había dejado a una gitana más fina que un coral, y Cascales decidió tomarle bajo su protección.

 

CASCALES.- Pos vente a mi vera, chavá, que con las penas, pasa al revés que con too; cuando se juntan muchas, paese que son menos.

 

Mensaje número 310: Arniches señala la importancia del compañerismo en estas duras circunstancias de la guerra. El compartir las penas y tristezas ayuda a sobreponerse a ellas.

 

Gracias a esa unión Cascales le debe la vida.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 75

 

CASCALES.- Fue una noche que íbamos en columna de marcha y nos sorprendió el enemigo. Ya s’acordará el sargento.

 

PEDREIRA.- ¡Buen zafarranchu fue aquél!

 

CASCALES.- En la sorpresa, nos desbandamos. Rafaeliyo, venía a mi vera. En esto, ¡tras!, me arrean un balazo en esta pierna, me agarro a él, loco de dolor, y caímos rodando. Entonses se alevanta, y al verme herío, jugándose la pelleja me saca a la rastra de entre aquél diluvio de balas, me coge en brasos y rendío por mi peso, jadeando por la caminata, me yevó hasta una masía, pidió cariá, me dejó ayí… y hasta hace dos meses que salí del hospital y vorvimos a encontrarnos.

 

TOFOL.- ¡Qué buena asión!

 

CASCALES.- Ahora carcularse ustés cómo le querré. ¡Más que a un hermano! ¡Y qué no daría yo por velo contento! ¡Too!… ¡lo daría too! ¡Hasta la alegría, que es lo único que en la guerra nos dejan yevá ensima a los pobres sordaos!

 

Mensaje número 311: La alegría es lo único que se permite llevar a los soldados en la guerra. Esa denuncia velada de la alienación del soldado por parte de Arniches.

 

              En ese momento llega Rafael que sin hablar con nadie se pone a dormir. Se oye el toque de silencio. Requena comunica a Tajuña, Milocho y a Pérez que va a cazar un conejo del corral para asarlo.

 

Carapocha sospecha que Rafaeliyo quiere desertar. Eso pone en alerta a Cascales que decide interrogarlo sin más dilación.

 

Le intentan convencer de que no merece la pena sufrir tanto por una mujer, que es mejor cogerlas cuando se necesitan y abandonarlas, lo mismo que dice la copla.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 129

 

(Cuadro I, Escena V.)

 

CARAPOCHA.-                ¿No es una gran tontería

er viví siempre penando,

pudiéndose divertí

una vez de cuando en cuando?

 

Rafael les dice que les respeta, pero que él prefiere querer a una sola mujer y se arranca con una declaración de principios (la voz de Arniches.)

 

(Cuadro I, Escena V.)

 

RAFAEL.- ¡Sí!… Y pienso en ella, en mi gitana, en mi Dolore, esjarretá por los caminos, loqueando de jambre, esamparaíta, y no vivo sin la caló de su cuerpo, sin la alegría de sus ojos. Y la tengo aquí, (En la frente.) fija aquí, que tarmente la veo, que paese que Dios ha jecho que el recuerdo e sus quereres lo tenga aquí (En la frente.) pa tenerlo más serca e los labios. Y yo, sin ella, no pueo estar y no quio más que verla. Y cuando ze quie azín, Casacale, no ze pue ze zordao, porque no ze quie morí ni ze quie matá a nadie. ¡La vía es pa viví y pa queré!… ¡No estoy a gusto!… ¡No quieo estar aquí, ea! Tú míralo bien: me traen a la juerza, me quitan de mi voluntá y de mis cariños, y me dan un fusí y me dicen: “¡A matá enemigos!”, que son enemigos na más que porque yevan otra ropa diferente: “¡A peleá por la libertá!”, añiden, y yo no sé de esto, pero yo te digo, Cascale, que mi enemigo es el que no me deje quererla; y la libertá…pos si no la tengo pa dirme a buscarla, ¿por qué libertá peleo?

 

Mensaje número 312: Espectacular declaración antibelicista de Arniches. Primero presenta los sentimientos de un hombre enamorado; después muestra el desamparo en el que quedan sus seres queridos; finalmente aborrece el cumplimiento de las órdenes de la muerte: mata a tu enemigo. “Pero si mi enemigo eres tú, que me estás mandando matar…”

 

              La gran virtud de Carlos Arniches, era su capacidad para dejar claro el personaje frente a los espectadores con un solo parlamento. Era descripción pormenorizada de sus sentimientos sin llegar a cansar. Pero para el lector, estos monólogos cobran una carga filosófica muy grande. Dibujan el pensamiento del autor en temas como el amor y la guerra. Carlos amaba el amor y despreciaba la guerra. Además consideraba, que la guerra no podía ser hecha por un hombre enamorado, “porque cuando se quiere así, no se puede ser soldado, porque no se quiere morir ni se quiere matar a nadie. ¡La vida es para vivir y para querer!”.

 

Cascales y Carapocha se quedan consternados, y constatan que Rafael quiere desertar por lo que deciden vigilarle.

 

En la siguiente escena, el sargento Pedreira es llamado para presentarse ante el coronel. Parece que hay un problema con dos frailes del Monasterio de Nuestra Señora de Lucena, próximo al campamento del ejército.

 

Pedreira se marcha muy asustado y Requena entra en acción con un saco. Cantan “Ya lo agarré”. Están todos felices del guisado que se van comer cuando desde dentro del saco ¡se oye maullar!

 

Rafael que “sabe” lo que se está cociendo está a punto de desrtar cuando lo apunta Cascales con un fusil.

 

(Cuadro I, Escena VIII.)

 

RAFAEL.- ¡Tira!… ¡Si no me dejas, más vale que tires! ¡Tira si ties való! ¡Y eres tú, tú er que me pierdes!

 

Tras estas frases se agarran, se pelean, llegan los demás compañeros y vuelve el Sargento. Les manda formar. Van a venir dos frailes para descubrir el soldado que estuvo ayer en la capilla de la Virgen de los Remedios; ha desaparecido una cruz con brillantes.

 

Cuando hacen el reconocimiento identifican a Rafael. Él decide entregar la cruz. Lo llevan preso ante los gritos de impotencia de sus amigos. Cascales se compromete a salvarlo… pero no sabe cómo.

 

 

De pronto, desde dentro se escucha ¡la voz de Dolores!

 

Mutación del cuadro.

 

El segundo cuadro nos muestra una carretera. Hay una fachada de una casa de campo y una tapia de una corraliza con una puerta practicable. Grandes árboles en los costados de la escena. Luz de amanecer.

 

Al subir el telón se sigue escuchando la misma canción de Dolores del final del primer cuadro. Sale ella con un niño de pecho, con su “pare”, el tío Pendingue, la señá Ramos, Jose María y un gitanillo de 15 años.            Escuchan llegar a los soldados y se esconden.

 

Pedreira, Carapocha y 7 soldados más traen detenido y con la cabeza cubierta a Rafael.

 

Dolores, como buena gitana, se acerca a Casacales y le ofrece leerle la mano. Después le pregunta por Rafael Montoya. Cascales no puede dar crédito y pone al día a Dolores que queda partida por el dolor.

 

Los gritos de Dolores son escuchados por Rafael y cantan juntos con la reja de por medio.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 130.

 

(Cuadro II, Escena V.)

 

RAFAEL.-           Antes que nos separen deja, Dolore.

que bese tu frente, pa que a aquer probe hijo

de un amor tan triste, mi beso le lleves.

 

DOLORES.-        Besa. Besa. Yo juntaré a los míos

los besos tuyo que aquí me yevo,

pa que aquél probe ángel

de las mis entrañas no le falten besos.

 

RAFAEL.-           ¡Malhaya sea er sino!

 

DOLORES.-        Er sino der gitano.

 

RAFAEL.-           Que no tie un día que no sea triste.

 

DOLORES.-        Que no tie un cariño que no sea amargo.

 

Mensaje número 313: Arniches explica en este poema, la mala suerte del pueblo gitano; lo mal vistos que han estado siempre por los payos.

 

Va a empezar el Consejo de Guerra y Cascales se lamenta porque no se le ocurre nada… cuando de repente… ¡lo tiene!, y se da la mutación al siguiente cuadro.

 

El cuadro tercero nos muestra el Consejo de Guerra.

 

El Fiscal pide en nombre del Rey se le aplique el código de Justicia Militar.

 

El juez pregunta si alguien del público tiene algo que decir.  Cascales sale a escena, nervioso, titubeante y dice: “Rafael Montoya es inosente, lo dice Ezequiel Pérez y Cascales”.

 

Cuenta la histora de la vida de Rafael, las ovejas por el monte, el descubrimiento de una ermita de la Virgen de los Angustias, cómo la cuidaba, cómo la limpiaba y la rezaba. Incluso le ponía flores. Cuando la guerra le separa de su mujer y de su hijo, vuelve a rezar a la misma Virgen y rompe a llorar.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 76

 

(Cuadro III, Escena II.)

 

CASCALES.- Así estaba cuando se hace una luz inmensa y escucha una voz: “No yore, Rafaé, que sé lo que te pasa. Tú quies redimirte, marcharte a buscá a tu compañera y no ties dinero ¿verda? Pos no t’apure. Cuando yo era probe y estaba abandoná en medio de los campos solitarios, tú me traías luses y flore y orasione; justo e que te pague er favó hoy que me encuentro con posibles. Aquí soy rica. Con que toma esta cru, véndela y sárvate”. Y éste, medroso, atemorisao ante aqueya divina misericordia, no quería tomarla, pero fue la Virgen y alargó la mano y se la dio de su propia voluntá. Y esto e, señores, lo que ha pasao; que no ha sío robo, sino milagro, milagro patente que éste no quería desilo por miedo de que no le creyeran y yo le dije: – “Pos yo lo diré, yo lo diré y tendrán que creerme”.- Porque yo lo digo, que no cree en na, señore, no creé en na, er que no crea que la Virgen der sielo sabe pagá un favó y remediar ar que sufre y ar que yora, manque sea un probe sordao. Y na más tengo que añadir: a la orden de usía.

 

El Juez Teniente pide si alguien más oyó el relato y les convence a Carapocha, Milocho y Pedreira que dicen todos que sí.

 

El Teniente defensor pide que se pronuncien  los frailes y que digan si creen que pudo hacerse el milagro. Se retiran a consultarlo con los demás hermanos del Monasterio y se produce la Mutación.

 

Eñ cuarto y último cuadro es un lugar en el campo próximo al campamento. Es de día.

 

La primera escena es con música. Todos están esperando el veredicto.

 

El Juez Teniente Coronel lee la sentencia y dice que los padres Jerónimos afirman que no puede dudarse de un milagro de la Virgen sin caer en un pecado de herejía. El tribunal absuelve al reo. Pero para evitar nuevos hechos dictan un nuevo artículo: “Todo soldado que acepte regalos de los Santos, será pasado por las armas”.

 

Telón y fin de la obra.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO: 310: Arniches señala la importancia del compañerismo en estas duras circunstancias de la guerra. El compartir las penas y tristezas ayuda a sobreponerse a ellas.

 

MENSAJE NÚMERO 311: La alegría es lo único que se permite llevar a los soldados en la guerra. Esa denuncia velada de la alienación del soldado por parte de Arniches.

 

MENSAJE NÚMERO 312: Espectacular declaración antibelicista de Arniches. Primero presenta los sentimientos de un hombre enamorado; después muestra el desamparo en el que quedan sus seres queridos; finalmente aborrece el cumplimiento de las órdenes de la muerte: mata a tu enemigo. “Pero si mi enemigo eres tú, que me estás mandando matar…”

 

MENSAJE NÚMERO 313: Arniches explica en este poema, la mala suerte del pueblo gitano; lo mal vistos que han estado siempre por los payos.

 

MENSAJE NÚMERO 314: Hay que notar cómo Arniches se burla del ejército en la resolución del caso, tratándolos de timoratos, de forma que deben sacar un artículo nuevo para que nadie acepte regalos de “los santos”.

https://www.youtube.com/watch?v=ePl6XDvj2z0

 

https://www.youtube.com/watch?v=iYgPmgttlX4

 

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