COPLAS DE RONDA

 

O

 

CON EL AMOR NO SE JUEGA.

 

Propiedad de la Familia.

 

Nos lleva Carlos Arniches con esta obra a Guadalajara, la tierra de los padres de su mujer, Pilar Moltó y Campo-Redondo, en concreto al pueblo llamado Brihuega, junto al río Tajuña y equidistante de Fuente el Sad y Sacedón. La Virgen de la Peña es su patrona y a ella se le dedican las fiestas de Agosto que veremos reflejadas en la obra. Este pueblo tiene su origen en un poblado celtibérico llamado Brioca, por lo que su gentilicio es Briocenses. También se admite Brihuegos y Brihuegas.

 

El nieto del Maestro Francisco Alonso, Francisco Valencia Alonso, no sólo nos ha hecho llegar el libreto guardado en el archivo de la SGAE, por medio de María Luz González Peña, sino que hemos podido leer un trabajo excelente de Celsa Alonso González: “Francisco Alonso. Otra cara de la modernidad”. Recomendamos encarecidamente la visita a su excelente página web: www.maestroalonso.com

 

Estrena esta obra escrita junto a José Lucio con música de Francisco Alonso, el 12 de abril de 1929 en el Teatro de la Zarzuela. Pertenece a su Etapa Rural y Etapa Moralizante. Arniches terminó de escribirla el 15 de septiembre de 1928 (65).

www.wikipedia.org

 

Gracias a la Fundación Mediterráneo de Alicante, donde están guardados todos los manuscritos de mi bisabuelo, entregados por mi madre Paloma Arniches, hemos tenido acceso a los textos que él presentó a sus dos colaboradores para las modificaciones pertinentes. Tal y como iremos viendo, escribió de su puño y letra al menos 22 poemas de un total de 31 que vamos a mostrar. Escribió la obra Carlos Arniches. La diseñó en 3 actos, el segundo con 2 cuadros. Le había dado mucha carga dramática que fue eliminada; se añadió un cuadro nuevo en el primer acto para lucimiento del tenor, dando más lirismo y quitando escenas en las que Arniches desnudaba el alma de sus “personas”. Estas decisiones alargaron la obra a 4 horas, resultando muy pesada para el espectador, tal y como podemos leer en la crítica de la prensa de aquella fecha: El Imparcial, La Época, ABC y Heraldo de Madrid, todos ellos del 13 de abril de 1929

 

El primer acto, en su cuadro primero, se desarrolla en la plaza donde vemos una fuente con 12 caños, dos calles y una casa de labor con una puerta amplia y dos asientos a cada lado. A la izquierda se ve una taberna en segundo término.

 

La primera escena nos muestra un coro de mozas dividido en dos grupos. Unas increpan a las otras. Ambas cantan las posibilidades que tiene la señorita Julia, la rica del pueblo, de llevarse el amor de Gabriel, el mozo más apuesto del pueblo y el que mejor canta las coplas de ronda. Primero pondremos los que figuran en el libreto editado y después los que están en sus manuscritos. (65)

 

En este primer enfrentamiento escucharemos insultos propios de Guadalajara como: encismaoras, adulaoras, envidiosazas, eslambrecías, roemendrugos, murmuradoras y picoteras.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 247.

 

(Acto I, Cuadro I, Escena I.)

 

LA CHORRITOS.-            Hay cada lengua que si yo fuera

la que pudiera mandar aquí,

con buena lumbre yo las guisaba,

o las cortaba por la raíz.

Pues se debe castigar a quien gusta murmurar.

Critican las mozas que menos debieran hablar,

y son más parleras aquellas que tienen que callar.

Y de esas hay muchas que tién luego tal condición,

que sufren mareos en viendo colgao un pantalón.

 

Mensaje número 772: Arniches vuelve a la carga contra las murmuraciones, las malas lenguas de los pueblos de España. No lo podía soportar.

 

              Ya ha aparecido en estos coros la primera protagonista de la historia: la Chorritos. El mote le viene muy bien, ya que está con el cántaro y recogiendo agua de la fuente durante la mayor parte de la obra.  Pues bien, la Chorritos es hija del tío Pascasio y novia de Fermín, alias “Saltacharcos”. Un mote que le cabrea profundamente. Por cierto, él dice que no es novio de la Chorritos.

 

La segunda mujer importante de la obra es Asunción, prima de Chorritos y sobrina del tío Pascasio. Fue criada por éste, y es como una hermana para Chorritos. Es la novia de Gabriel.

 

Arniches había pensado en que fuese Asunción y no Chorritos la que cantase con las mozas divididas en dos bandos los siguientes versos:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 248 (79) (INÉDITO)

 

(Acto I, Cuadro I, Escena I) Inédita:

 

MOZAS 1ª-         No estés triste ni te afijas

que no hay para ello razón,

pues Gabriel todas sabemos

que sólo piensa en tu amor.

 

MOZAS 2ª         Mucho saber hace falta

pa atreverse asegurar

que no puede existir otra

que a Gabriel le guste más.

 

MOZAS 1º          ¿Es a doña Julia

a quién aludís?

 

MOZAS 2ª          Si no os sofocaseis…

pudía ser que sí.

 

MOZAS 1ª          ¡Más quisiera ella!…

MOZAS 2ª          ¡Más quisiera él!…

 

ASUNCIÓN.-      ¿Queréis no ocuparos

más de Gabriel?

 

MOZAS 1ª          Parece que os engorda

el chismorrear.

 

MOZAS 2ª          Pa nadie es ofensa

decir la verdad.

 

MOZAS 1ª          ¡Sois unas zambronas!

 

MOZAS 2ª          Pudía ser que sí

pero hay hasta coplas

que dicen así:

 

“Se están disputando a un mozo

una rica y una guapa,

ya veremos de las dos

cuál se lleva el gato al agua”.

 

ASUNCIÓN        Por si es a mí a quién alude

el mozo que eso cantó

a él y a quien le mandara

voy a contestarle yo.

 

“Que pruebe la que le guste

a ver si el novio me quita

que el cariño de mi novio

le dejo yo con la vida”.

 

MOZAS 2ª          ¡Figuraciones!…

MOZAS 1ª          ¡Bien respondío!…

MOZAS 2ª          ¡Veremos luego!…

MOZAS 1ª          ¡Darlo por visto!

 

MOZAS 2ª          Como se empeñe

doña Julita.

MOZAS 1ª          Se lleva un mico

MOZAS 2ª          ¡Enseguidita!

 

MOZAS 1ª          ¡So, aduladoras!…

MOZAS 2ª          ¡Eslambrecías!…

MOZAS 1ª          ¡Roe mendrugos!

MOZAS 2ª          ¡Ahí van las ricas!

 

MOZAS 1ª          ¡Envidiosazas!

MOZAS 2ª          ¡Mermuraoras!

MOZAS 1ª          ¡Tira Levitas!…

MOZAS 2ª          ¡Encismaoras!…

 

OTRAS MOZAS ¡Ea, s´acabó, canijo!,

que sos insultáis vosotras

y lo pagan los botijos.

 

Carlos Arniches había escrito una escena posterior a la de los cántaros en la que se daba a conocer otra copla con el nombre de los dos:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 249. (80) (INÉDITO)

 

“Julia se llama la rica

y la guapa es Asunción

y Gabriel se llama el gato

que se disputan las dos.”

 

Así quedaba la entrada de la obra muy redonda, pero se eliminó.

 

La tercera mujer es la rica del pueblo: doña Julia. Una mujer joven, viuda de hace un año, de buena figura, carácter enérgico y ligeramente orgullosa. Ha tejido un manto para la Virgen de la Peña, con ribetes de oro, y que lo lucirá en las fiestas. Todas la chicas quieren ir verlo. Acostumbrada a tener lo que desea, ahora buscará el amor de Gabriel.

 

La cuarta mujer es la criada de doña Julia: la tía Candiles (aunque en la primera presentación (67) se la llama tía Candilejos). Señora mayor al servicio de doña de Julia desde antes de que naciera, y que hará de la voz de su conciencia en situaciones difíciles.

 

El tío Pascasio es el borracho del pueblo; nuevamente Arniches nos dará una lección sobre el alcoholismo y sus tretas para seguir bebiendo.

 

Fermín Saltacharcos es uno de los mozos del pueblo junto con Pinchapeces, Chupacirios y Sorbetintas. Además estos muchachos han formado la “Cateto Jazz Band”. Increíble pero cierto, y les podremos “oír” en el día grande de las fiestas de la Virgen de la Peña. Esta introducción de música jazz era muy del agrado del maestro Alonso, y pudo ser idea de él mismo según su nieto.

 

El protagonista masculino, el galán, el cantante de coplas es Gabriel. Un mozo noble, de férreo aspecto, bien plantado y seguro de sí mismo. Vamos, que lo tiene todo.

 

En la tercera escena Saltacharcos y Chorritos cantan juntos mostrándonos la diferente visión que ambos tienen del matrimonio.

             

Sin embargo, Arniches había escrito otra escena que se suprimió donde vemos a Julia y los Segadores. Tienen muy buena relación, ella les paga bien gritan, sin que ella se ofenda: “¡Viva la ricachona del Carrascal!” Está acompañada de la tía Candilejos (no Candiles). Aquí radica el error detectado en el libreto definitivo, han copiado al pie de la letra la descripción de la señora rica y su ama de llaves, sin caer en la cuenta del cambio que sufre en las escenas posteriores. Los segadores cantan al marchar:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 250 (81) (INÉDITO)

 

CORO DE SEGADORES GALLEGOS.-                    Bajo el Sol de Agosto

la espiga abrazada

siega nuestra hoz,

mientras vuela el alma

hacia la terriña

donde está mi amor.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 251 (82)

 

(Acto I, Cuadro I, Escena III.)

 

SALTACHARCOS.-         No siendo dormío

no me he de casar,

que tóo el que se casa

se hincha de rabiar.

La mujer le insulta,

gruñen las cuñás,

y si tiene suegra

¡pa qué quiere más!…

 

LA CHORRITOS.-            To el hombre que es hombre

y no está lisiao,

desea verse cuanto antes casao,

que, entre otros deberes,

no debe olvidar

que aquí Dios le trajo

pa multiplicar.

 

Arniches había preparado más estrofas que no se editaron en la versión final y que son estas:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 252 (83) INÉDITO.

 

FERMÍN.-                         Estáis las mozas de un día

de tal modo picardías,

que en cuanto sos habla un hombre

ya le queréis atrapar.

 

Y eso a mí no,

y eso a mí no,

que al casorio le tengo

un miedo atroz.

 

Mientras que se está soltero

tó es contento y alegría

y entras y sales de casa

sin que nadie te lo impida.

 

Pués beber si te apetece

tienes siempre pa fumar

y en la cama es una anchura,

que no se paga con ná.

 

MOZAS.-                          ¿Qué sabes tú,

piazo de tal?

 

FERMÍN.-                         Pues sé que a  mí

¡no me atrapáis!…

 

LA CHORRITOS Todo el hombre que se casa

pué decir que entra en la Gloria

pues no hay ná tan dulce y tierno

como el de una esposa.

 

Ser casado es ser dichoso

pues se tiene una mujer

que te mima y adivina

to lo que has de apetecer.

 

FERMÍN.-                         Pudiá ser verdá,

pero por si acaso

me atengo al refrán.

“Que el buey suelto bien se lame”

y no me dejo atrapar.

 

MOZAS.-                          ¡Eres un bruto!…

OTRAS.-                           ¡Y un animal!…

FERMÍN.-                         Estando a gusto

¿qué más da?

 

FERMÍN.-                         Por de fuera el matrimonio

sí es verdá que tié atrativos

pero aluego los que pican

gruñen más que los gorrinos…

 

Esa esposa cariñosa

se convierte en un turbión

y pa lo único que sirve…

¡pa estropiar la educación!;…

 

MOZAS.-                          ¿Qué sabes tú,

piazo de tal?

FERMÍN.-                         Pues sé que a  mí

¡no me atrapáis!…

 

LA CHORRITOS.-            La mujer lo que hace en casa,

es cuidar de que al marido

no le falte ni un detalle

de su aseo y del vestido.

Es alivio en la fatiga,

es consuelo en el pesar

y es tesoro de cariño

que no se sabe agotar.

 

FERMÍN.-                        Pudiá ser verdá,

pero por si acaso

me atengo al refrán.

“Que el buey suelto bien se lame”

y no me dejo atrapar.

 

 

Como vemos, estos dos andan como el perro y el gato. Chorritos pregunta a Fermín Saltacharcos por si ha visto a su padre, el tío Pascasio. Éste le cuenta su itinerario semanal:

 

SALTACHARCOS.- Pregunta en las tabernas. El lunes va la taberna porque es malo “prencipiar” la semana trabajando; y llega el martes, y él dice:- ¿Qué es el martes? La continuación del lunes.- Y continúa sin hacer náa. Lo mismo pasa el miércoles y el jueves, y los demás días.

 

En la versión de Arniches Chorritos pregunta a una moza por dónde está su padre y vemos otro chiste de Arniches que es inédito.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 391. (INÉDITO)

 

MOZA 1ª.- ¿Has preguntado en la taberna? Porque tu padre es un bala perdía

 

LA CHORRITOS.- ¡Y tan bala…! Como que tóos los días sale disparao pa donde haiga vino y unas veces da en el blanco… y otras en el tinto.

 

Cuando lo encuentran le comentan los rumores que andan por el pueblo sobre Julia y Gabriel. Él dice a todo que no tiene importancia, es la coletilla del buen secundario de Arniches.

 

Chorritos no queda muy conforme, y dice que hay que tener cuidado con su prima Asunción, que es muy altiva, y que suele cantar una copla que lo deja claro que ya hemos visto en el poema número 248.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 253 (84).

 

(Acto I, Cuadro I, Escena IV.)

 

COPLA DE ASUNCIÓN.-              “Que pruebe la que le guste

a ver si el novio me quita,

que el cariño de mi novio

lo dejo con la vida.”

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 254 (85)

 

(Acto I, Cuadro I, Escena V.)

 

 

TÍO PASCASIO.-              Soy abarquero, y los lunes tengo mi casa cerrada,

Entre otras doce razones, porque así me da la gana.

 

Como habla característica del borracho, mete erres siempre que puede:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 255 (86).

 

TÍO PASCASIO.-              Ni c’andres pa arriba,

ni c’andres pa abajo,

te mueres, te entierran,

y nadie hace craso.

 

Mensaje número 773: Nuevamente la descripción del alcohólico es magistral. Un hombre que se muestra siempre ocurrente con sus coplas, siempre alegre y que no quiere ni puede tomar decisiones, para él nada tiene importancia estando en ese estado de embriaguez. Solo importa el alcohol.

 

              Como buen borracho odia el agua, y comprende que el mote a Fermín le moleste, sobre todo por el “tema acuoso”. Tampoco soporta a Chorritos, siempre llevando agua a casa.

 

 

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 256 (87).

 

TÍO PASCASIO.-              Se muere un sabio, nace otro;

se muere un bruto, y hay cien.

En el mundo lo importante

es tener para beber.

 

Cuando se van todos a la taberna aparece Gabriel con sus dos mulas “Valiente” y “Torda”. Bebe en la fuente y canta.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 257

 

(Acto I, Cuadro I, Escena VI.)

 

GABRIEL.-         La “Valiente” y la “Torda”

son las mulillas que yo prefiero,

que me llevan volando

a ver a la moza que yo más quiero.

 

Fuentecica de rico caudal,

de agua clara como el más limpio cristal,

es tu murmullo un grato arrullo

que a mi ilusión suena a copla de amor.

 

Fue aquí mismo donde la encontré,

y prendado de sus hechizos quedé.

¿Cómo no amarte, fuente blanquina,

si aquí logré el amor que soñé?

 

Y en las noches que la luna

viene tu agua a platear,

mi suspiro son coplicas

que acompañan tu sonar

pa decir mi cantar.

 

Morena,

por hermosa y por buena,

te quiero,

y sin ti yo me muero.

 

¡Qué día

me darás la alegría

de que pueda llamarte

mi mujer y adorarte

con el ansia que suena

mi pasión alcarreña!…

 

Fuente prodigiosa,

la imagen de mi moza

en ti la veo de plata.

 

Morena,

no me mates de pena,

que te juro, alma mía,

que vivir no podría

sin la cara risueña

de mi moza alcarreña.

 

ARNICHES ESCRIBIÓ INICIALMENTE ASÍ ESTE POEMA 258 (88)

 

GABRIEL.-         Fuente blanquina

la del agua a torrentes

y cristalina,

donde yo hablé de amores

por vez primera

y escuché el dulce encanto

de sus promesas.

 

El caer de tus aguas

es un murmullo,

donde bordaos en oro

van sus arrullos…

y al herirte la luna

clara y serena

de tu fondo resurge

la imagen de ella.

 

Fuente blanquina,

fuente alcarreña

¡cómo va a ser posible

que no te quiera

si todo en ti me habla

de mi alcarreña!…

 

 

Chorritos alaba el canto de Gabriel y éste le insiste en que no tema, que él solo quiere a Asunción. Mientras tanto el tío Pascasio, Saltacharcos y Pinchapeces discuten por el mus. Cuando todos se van, llega Julia y le dice a Gabriel que su voz es espectacular. Él le dice que va a encerrar a las mulas y que vuelve enseguida. Mientras tanto la tía Candiles afea la conducta de Julia tonteando con Gabriel que sabe que tiene a Asunción como novia. Julia reconoce que está enamorada de Gabriel y que luchará por él.

 

(Acto I, Cuadro I, Escena X.) (En el original de Arniches sigue siendo la tía Candilejos) (65)

 

JULIA.- Estoy enamorada, y creo que sin escándalo para nadie; podré disponer libremente de mi corazón, ¿o es que tú también te figuras que debo condenarme a vivir del recuerdo de mi marido?

 

TÍA CANDILES.- Yo no me figuro desatinos. ¡Masiao que me  se alcanza que una mujer viuda a tu edá y de tus condiciones que se quea viuda es natural que güelva a casarse.

 

JULIA.- Entonces, ¿por qué te extrañas?

 

TÍA CANDILES.- Lo que me extraña es el hombre que has elegío. Cásate en hora güena, pero con uno de tu clase, no con un gañán. Las diferencias en los matrimonios lo llevan a náa güeno. Ya lo dice el dicho: “Cada oveja con su pareja”.

 

Mensaje número 774: Arniches saca el tema del matrimonio de una viuda. Ella es la que toma la iniciativa, ella es rica, es más mayor, tiene educación… La discusión está servida.

 

              Julia le comenta a a la tía Candiles que acepta que Asunción también quiere a Gabriel, acepta la competencia. “El amor no es cuestión de horas”. “No hay que mirar quién quiso antes, sino quién quiere más.” (En la versión original de Arniches, Julia llega a decir: “Si me vence Asunción, veré si me resigno; pero si yo puedo, le quito ese hombre, pase lo que pase.”)

 

La tía Candiles se marcha de la escena no sin antes advertirle, que el meterse en este lío es posible que le cueste algún día “un río de lágrimas”; insiste en que esto está “¡mal, muy mal, muy mal!”

 

Gabriel vuelve después de haber dejado atadas a las mulas. Julia le pide que vaya esta noche a su reja y le cante una copla de ronda y Gabriel acepta. Asunción, sin ser vista, escucha la conversación. Cuando se va Julia, Asunción sale como una fiera y le grita que no cantará para ella. Gabriel le dice que no debe preocuparse, que solo le quiere a ella, y cantan los dos a su amor:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 259. (89)

 

(Acto I, Cuadro I, Escena XII.)

 

GABRIEL.-                       ¿Pero a ti qué te importa, chiquilla,

que quien quiero me escuche un cantar,

si en la copla ha de oír que te quiero,

que tú eres mi vida, que tú eres mi afán?

 

¿Cómo crees que exista quién pueda

de mi pecho tu amor arrancar,

cuando tiene raíces tan hondas

que se iría mi vida detrás?

 

ASUNCIÓN.-                    Mi Gabriel, si tú cantas a otra,

todo el pueblo dará la razón

a esas coplas canallas que dicen

que quieren quitarme tu amor.

 

GABRIEL.-                       No hagas caso de coplas que digan

que yo puedo de ti separarme,

pues no hay nadie que pueda arrancarme

el cariño tan loco que siento por ti.

 

ASUNCIÓN.-                    Yo te creo, Gabriel de mi vida,

que tus ojos jamás han mentido,

y bien claro al mirarlos me dicen

que el mismo que has sido, serás para mí.

 

GABRIEL.-                       No dudes de mi cariño

que sólo de ti ha de ser.

 

ASUNCIÓN.-                    Dudar yo no puedo, viendo

lo firme que es tu querer.

 

GABRIEL.-                       Alcarreña de mi vida,

dueña de mi pensamientos,

por la que suspiro y canto,

por la que suspiro y canto,

y un altar llevo en el pecho.

 

No te asustes si el cariño

en tu frente puso un beso,

que una flor de tal aroma,

no deshoja un alcarreño.

 

Alcarreña, bella moza,

a quien quiero con pasión,

ven y dile tú a la Virgen

lo grande que es nuestro amor.

 

ASUNCIÓN.-                    Gabrielico, tus palabras

son cantar de ruiseñores,

que me llenan de alegría

y es arrullo en mis amores.

 

No me engañes, que sería

tan horrible sufrimiento

como si al lograr la gloria,

como si al lograr la gloria,

fuera a hundirme en los infiernos.

 

GABRIEL.-                       No seas chiquilla ni tengas recelo,

la luz de tus ojos es mi único anhelo.

 

ASUNCIÓN.-                    Ya sé que tú quieres tan solo a tu moza,

pero es que hay quien goza sembrando el dolor.

 

LOS DOS.-                        De nuestro cariño no extingue el brillar

las nubes que quiere la envidia forjar.

Podrán nuestras almas, felices, dichosas,

por sendas de rosas la vida llevar.

 

Mensaje número 775: Ha quedado perfectamente expuesto el problema. La fortaleza del amor de los dos amantes es incuestionable. Pero por el lado de ella se exige que haya una demostración más para callar las coplas del pueblo; por parte de él hay una petición de confianza en no hacer casos de habladurías o de coplas cantadas a la reja de otra que no significan nada. La única verdad, es que todo está emponzoñado por aquellas personas que “gozan sembrando dolor”. Lo mismo que en 1917, en el sainete del Madrid Castizo “La risa del Pueblo”, la gente disfruta con el mal ajeno. Arniches sigue en su cruzada para que evitemos esa mala costumbre.

 

              Asunción quiere que se vuelva atrás de su palabra dada a doña Julia, que no vaya a cantarle la copla. Gabriel dice que un hombre no deja nunca su palabra dada sin cumplir y que cumplirá. Ambos se amenazan y que se atengan a las consecuencias. Gabriel piensa que ya se le pasará el enfado. Asunción sospecha que Julia quiere más que una copla de una noche, que quiere robarle el cariño de Gabriel.

 

Mensaje número 776: Arniches, nuevamente, coloca a la mujer en la realidad de las cosas. El hombre está ciego ante la actitud de una nueva aspirante. El hombre cegado en un honor trasnochado, mantiene su palabra como signo de hombría aunque eso le lleve al dolor y a la amargura.

 

              Durante el final de la discusión, Julia escucha sin que adviertan su presencia. Cuando puede intervenir y delante de Asunción, libera de su palabra a Gabriel, lanzando la coletilla de que “ya conocerá a otros hombres que sí mantengan su palabra”. Para qué quiere más Gabriel, se reafirma en que va a ir esta noche y que cumplirá su palabra. Hábil jugada de Julia para humillar a Asunción por boca de él. Asunción le avisa que si acude a la reja de Julia, la suya se cerrará para siempre. Gabriel se marcha, Julia murmura para sí lo encantada que está con la actitud firme de Gabriel y abandona la escena. Asunción se queda sola llorando. Chorritos encuentra a Asunción y jura vengarse de Julia. Estando la escena cobrando un punto álgido de tragedia, Arniches introduce la risa como sólo él sabe hacerlo. Sale Fermín Saltacharcos y el tío Pascasio y ven a Chorritos con un cántaro nuevo…

 

(Acto I, Cuadro I, Escena XIV.)

 

SALTACHARCOS.- ¡Tío Pascasio!… ¡Y aún quié usté que me case con ella? ¡Miusté si tiene mala idea!… ¡Se ha comprao un cántaro nuevo!…

 

TÍO PASCASIO.- ¡Recontra… pos déjate estar, que poco va a usarlo!… (Le da una pedrada y lo rompe.)

 

LA CHORRITOS.- ¡Otro cántaro roto!…

 

TÍO PASCASIO.- ¡A casa no llevas tú más agua… ni a buches!… ¡Por éstas!…

 

Nota del biznieto: Para los más observadores comento la puntuación un tanto novedosa de la frase: “¡Y aún quié usté que me case con ella?”

Comienza con signo exclamativo y termina con signo interrogativo. Tal y como veremos en la obra “Los hermanos Dorronsoro”, es una posibilidad que sólo se da en los textos teatralizados. Permiten al actor una mayor carga de expresividad y al autor una gran plasticidad en la escena.

 

Telón.

 

El segundo Cuadro de este primer acto nos presenta la reja de Julia y el balcón de Asunción. Es una plazoleta irregular con dos casas y una calle. Es de noche.

 

Arniches no había escrito inicialmente este cuadro, pasaba directamente al segundo acto y dejaba entrever que Gabriel había acudido a la reja de doña Julia sólo por los comentarios de las demás personas. Después, en colaboración con Lucio, escribió varios de los cantables. Esto alargó mucho la obra.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 260.

 

(Acto I, Cuadro II, Escena I.)

 

TÍO PASCASIO.-                            No hay que preocuparse, y beber

que el que bebe es hombre feliz,

y si se emborracha

eso es ya la dicha a conseguir.

 

Mensaje número 777: La dicha para el borracho es conseguir el estado de embriaguez.

 

Serenito, serenito,

no da luz tu farolito,

pero ties una toquilla

de doscientas campanillas,

 

Mensaje número 778: Arniches nos describe el alcoholismo incluso durante el trabajo de los serenos.

 

                                                         To el que está triste debe alegrarse;

la vida es corta, y hay que aprovecharse;

con este vino siento una alegría

que no acabaría nunca de empinar.

 

El maldecío es tan divertío,

que te hace andar torcío y tropezar.

Es vino alegrillo y revoltosillo,

que te hace un ovillo si quies andar.

 

Mensaje número 779: La eliminación de la tristeza por el alcohol es la máxima del borracho.

 

              Cuando ven a Chorritos se marchan gritando y riendo: “¡¡Ahí va el tirrimoto!!”

 

Esta escena Arniches preparó estos cantables para el tío Pascasio y los serenos

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 261 (90) INÉDITO.

 

TÍO PASCASIO.-              Venir pa acá

que aquí va a ser

donde sos diga

de traeros el por qué

 

SERENOS.-                       ¿Pero qué ocurre pa este misterio?

¿Es que usté ha visto algún ladrón?

¿O es por acaso, que se malicia

que estalle alguna revolución?

 

TÍO PASCASIO.-              Pa mi todo eso no tié importancia

y si sos llamo tiene que ser

pa alguna cosa de más sustancia

y que ahora mismo vais a saber.

 

SERENOS.-                       Diga usté ya.

diga usté ya.

 

TÍO PASCASIO.-              ¡Serenos… una miaja

serinidá!…

Esta tarde ne mercao estas botas

que están llenas de un vino espacial

y yo siempre que estreno unas botas,

me complace a la gente invitar.

 

Y me paece a mi

que era natural

el que prenciase

por la autoridad.

 

SERENOS.-                       ¡Y pa esto nos tiene

una hora intrigaos

y hace que el servicio

quede abandonao!

 

TÍO PASCASIO.-              No preocuparse

y darle un tentón

que luego veremos

quién tiene razón.

 

SERENOS.-                       Es que si nos guipan

nos la hemos ganao.

 

TÍO PASCASIO.-              ¡Arriba las botas

y no ser pasmaos!…

 

TODOS.-                           ¡Sigan las botitas, dando vueltecitas

que llevan un vino, que está colosal,

y su paladeo es un regodeo

como yo no creo, que haiga nada igual!

 

SERENOS.-                       No está bien siendo serenos

que nos vean atontaos.

 

TÍO PASCASIO.-              Todos los hombres de luces

deben estar alumbraos.

 

FERMÍN.-                         ¡Eso tiene gracia!…

 

SERENOS.-                       ¡Diga usté que sí!

 

TÍO PASCASIO.-              No hacer comentarios

Y amos a seguir.

 

TODOS.-                           ¡Sigan las botitas, dando vueltecitas

que llevan un vino, que está colosal,

y su paladeo es un regodeo

como yo no creo, que haiga nada igual!

 

¡Qué superior el vino está

y que tablón tenemos ya!…

Yendo agarraos ya no hay cuidao

de tropezar y resbalar.

 

Saltacharcos vuelve al encuentro de Chorritos. Ésta quiere se le declare a toda costa, pero no lo consigue. Abandonan la escena y llegan los mozos de la rondalla a cantar las coplas a la reja de doña Julia. Lo inicia Pinchapeces.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 262 (91)

 

(Acto I, Cuadro II, Escena III.)

 

PINCHAPECES.-              No te impacientes galana,

que ya vamos a cantarte,

que es que vamos de uno en uno,

y está cojo el de delante.

 

Después de unas risas, se arranca Gabriel.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 263 (92)

 

(Acto I, Cuadro II, Escena III.)

 

GABRIEL.-                       Bella niña de ojos negros

y carita de azuzena,

no te extrañe que la gente,

no te extrañe que la gente,

flor te llamen, alcarreña.

 

Eres gardenia orgullosa

perfume de rosa y blanco jazmín;

eres gentil y graciosa,

la flor más hermosa

de que se ufana tu jardín.

 

Las flores de tu ventana

¡qué celos me dan, galana!,

pues dice un clavel

que son para él

tus más dulces besos,

que en sus hojas lleva presos,

y que nunca yo sus mieles probaré.

 

Además Arniches había preparado estas otras estrofas

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 264 (93)

 

GABRIEL.-                       Bella niña, de ojos negros

y carita de azucena

no te extrañe que las gentes

te llamen flor alcarreña.

 

Tienes su aroma y su encanto

su alegría y fortaleza,

y son tan dulces las mieles

que en tus labios se sospechan…

que con razón te proclaman

la mejor flor alcarreña.

 

Tu risa es abrirse el cielo,

tu mirada una promesa,

y toda tú la mujer

más bonita de la tierra.

 

¡Morena habrías de ser

para que no te quisiera,

morena como mi madre

y la Virgen de la Peña!…

 

Linda muchacha

flor alcarreña,

asómate un instante

pa que yo pueda

contemplar los encantos

de tu belleza.

 

Asunción ha escuchado conmovida esta copla y cierra la ventana de su balcón asegurándole a Chorritos que no lo piensa abrir aunque se lo suplique.

 

Julia le da las gracias a Gabriel por haber venido, por haber cantado así de bien y por se un hombre de palabra. Convida a todos a vino.

 

Cuando se van a marchar, Julia hace prometer a Gabriel que volverá a la reja al final de la ronda. Aunque inicialmente se niega, al final, para que no le tenga por miedoso, accede.

 

Al pasar bajo el balcón de Asunción la rondalla suena de nuevo, sale ésta y les grita que se vayan. Se van los mozos. Gabriel vuelve, consigue que salga Asunción y le pide una explicación para esa humillación delante de los mozos. Al final regañan y se separan para siempre.

 

Julia se le acerca y le dice: “¿Va usted a pedir perdón, o venía a hablar conmigo? Gabriel sacando fuerzas de flaqueza le responde: “¡A hablar con usté, señorita!…” Arniches escribe: Se acerca a la reja. En ese momento, Asunción, abre su balcón, con cierta timidez, y al oír a Gabriel hablar con Julia escucha muy emocionada. La rondalla empieza a oírse a lo lejos y no cesa hasta el final.

 

(Acto I, Cuadro II, Escena VII.)

 

JULIA.- ¡Acérquese más Gabriel!… (Muy pausadamente y emocionada.) Y escuche la cofesión… de una pobre mujer… que todos creen muy dichosa… y es la más desgraciada… porque está sufriendo… de que otro amor… (Asunción no puede contenerse y rompe en sollozos. Y mientras Julia habla apasionadamente a Gabriel va cayendo el telón lentamente. Al mismo tiempo que Julia dice el último párrafo, un mozo canta dentro y lejos, acompañado de la rondalla):

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 265 (94)

 

                                                         Adiós, calle de las Armas,

que merecías tener

cuatro pilares de plata,

y en medio tu chapitel.

 

Fin del Acto Primero

 

 

El segundo Acto en su primer cuadro nos muestra un Portalón de recibimiento de una casa rica del pueblo. Al foro una puerta por la que se ve la calle. A la derecha una puerta que da a las caballerizas y a la izquierda se ve el arranque de una escalera.

 

En la primera escena la tía Candiles (ya no es Candilejos) de mal humor, está hablando con unas mozas que quieren ver el manto que doña Julia ha hecho para la procesión de la Virgen.

 

Arniches había escrito una escena previa con mozos y mozas bailando. También indica por primera vez que después de los mozos y mozas entra el “Cateto Jazbank” (65)

 

 

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 266 (95) INÉDITO

 

MUJERES                         ¡Están buenos los mozos

pa hacerles caso,

el que no tié un defecto

tie tres o cuatro!

 

HOMBRES.-                     ¡Pues anda, que las mozas

también van buenas,

la que es trabajadora

es porque es fea.

 

MUJERES.-                       Si no valemos

¡piazos de tal!

¿A qué a toas horas

Venís detrás?

 

HOMBRES.-                     Pues pué que sea

por la razón

de no haber otras

mejor.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 389.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena I.)

 

MOZA 2ª.- Como que he sentío decir a mi padre aluego va a venir el Ayuntamiento en cuerporación.

 

MOZO 1º.- ¿Y eso qué es?

 

TÍA CANDILES.- Uno detrás de otro.

 

Todas comentan que doña Julia ha quitado el novio a Asunción y que a ésta ya ni se la ve. La tía Candiles declara que Julia ya no es su ama. Ya no sirve en esa casa: hoy ni ha barrido.

 

Fermín llega muy enfadado de la iglesia.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena II.)

 

MOZA 4ª.- ¿Y le han puesto el manto a la Virgen?

 

SALTACHARCOS.- Se lo han puesto.

 

MOZA 4ª.- ¿Y le sienta bien?

 

SALTACHARCOS.- Le sienta; pero está mu disgustá porque m’ha dicho en secreto: “Me revientan a mí estos ricachones, que me llenan d’oro pa complicarme en sus fachenderías”.

 

Mensaje número 780: Arniches por boca de Fermín Saltacharcos, nos plantea una denuncia del uso torticero de los ricos para con la iglesia. Ofrecen prebendas para lograr sus fines. Esto no era tolerable para Arniches ni en el plano económico ni en el moral.

 

              El enfado es tan grande que también quiere abandonar el servicio que hace en casa de doña Julia.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena III.)

 

SALTACHARCOS.- ¡El alma me mordería yo!…(Con misterio.) ¡Si viera usté lo que he sabío esta mañana, tía Candiles…!

 

TÍA CANDILES.- ¿Qué has sabío?

 

FERMÍN SALTACHARCOS.- Pos que dende que Gabriel la dejó, la Asunción s’ha querío matar.

 

Mensaje número 781: “¡El alma me mordería yo!” Esta frase vuelve a poner el alma como lo más profundo del ser humano para Carlos Arniches. Fermín no puede dejar de sentir una honda pena ante los intentos de suicidio de Asunción, abandonada por Gabriel.

 

El primer intento fue arrojarse al pozo, pero el tío Pascasio había puesto la trampilla para que nadie pudiese sacar más agua.

 

Asunción está entrando en depresión. A Gabriel se le ve contento por el pueblo, bien vestido arrastrado por el dinero.

 

Mensaje número 782: Asunción no hace más que llorar y quedarse en un rincón de la casa; no quiere ver a nadie. La depresión puede adueñarse de ella y el suicidio ser la única salida posible.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 390.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena III.)

 

TÍA CANDILES.- ¡Mal viento le lleve!… (Por Gabriel.) ¡S’ha dejao arrastrar por el dinero!…

 

SALTACHARCOS.- Y de la fantesía… que esta mañana le he visto, mu majetón y orgulloso, con un traje nuevo color café.

 

TÍA CANDILES.- ¿Con leche?

 

SALTACHARCOS.- Solo.

 

TÍA CANDILES.- Pos déjalo, que pué que ese café le quite el sueño.

 

Fermín le revela que él es la víctima de todo este drama. Chorritos sólo le ladra cuando le ve, y él está locamente enamorado de ella ahora.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena III.)

 

TÍA CANDILES.- ¿Y por qué la despreciaste endenates?

 

SALTACHARCOS.- Porque siempre le gusta a uno martirizar mujeres… (Sigue llorando.)

 

              Mensaje número 783: Actitud machista denunciada por Arniches, la de martirizar a las mujeres tan sólo por el placer de verlas sufrir. Eso daba caché dentro del grupo de “machitos”.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 391.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena III.)

 

FERMÍN SALTACHARCOS.- Es que cuando le he jurao que no podría vivir sin ella, m’ha dicho que me quisiese la Rita, que no sé ande vive…

 

Aparecen Gabriel y Julia juntos, y Fermín y la tía Candiles deciden poner cara de perro para que los despidan. Fermín no está preocupado por el dinero porque ha formado una banda de jazz con el Zampatortas y el Chupacirios: LA CATETO JAZZ BAND.

 

              Gabriel opina que todo esto es por rencor. Julia cree que es por encidia.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena V.)

 

JULIA.- No es rencor, Gabriel, es envidia. No de mi pequeña riqueza, que vamos a ser tuyas, sino del bien que logres, éste u otro. No se puede ver con alegría, ni con resignación siquiera, que un igual nuestro mejore y se eleve en su fortuna.

 

Mensaje número 784: Interesante reflexión de Julia definiendo la envidia en los pueblos.

Julia pe propone que abandone su trabajo para dejar de oír las chanzas en el pueblo. Gabriel le dice que nunca. Ella está dispuesta a vender todo para hacer una vida juntos. Se despiden apasionadamente.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 392.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena VI.)

 

FERMÍN SALTACHARCOS.- (Una vez que Gabriel se ha ido, le grita.) ¡Eslambrecío, canalla!… ¡Pobre soy, pero m’habrían de comprar el cariño por quinientas pesetas y no les daba…! ¡Como no llegasen a mil!…

 

Mensaje número 785: Curiosa reflexión como lanzándonos el mensaje de que todos tenemos un precio.

 

              Aparece el tío Pascasio borracho perdido para felicitar a Julia por el manto de la Virgen. Chorritos le sigue y dice que no puede con él, ¡cómo le gustaría que fuese su hijo para poder regañarle agusto!   El tío Pascasio responde:

 

TÍO PASCASIO.- No puede ser, porque entonces hubías tenío que ser tú la mujer de tu agüelo, y yo nieto de tu madre, y era mucho trastorno.

 

El drama está servido: Asunción ha desaparecido de casa. Se organizan para buscarla: el tío Pascasio preguntará por las tabernas…

 

Chorritos habla con Fermín y le pone una condición para estar con él: debe matar a Gabriel.

 

La tía Candiles se despide del servicio de doña Julia, Fermín también, además ahora tiene una misión: matar a Gabriel.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 267

 

(Acto II, Cuadro I, Escena VIII.)

 

LA CHORRITOS.-            Si no pués cara a cara

le asesinas a traición,

que así es como el granuja

se burló de la Asunción.

 

Oculto en las sombras

de los soportales

que hay frente a su casa

te ties que apostar…

 

Cuando Chorritos se va a marchar, aparece Gabriel y Fermín le avisa que esté atenta, que oirá un grito terrible.

 

Pero cuando están cara a cara, Gabriel es el que le coge por la pechera por la falta de educación y respeto que han mostrado a él y a doña Julia. Saltacharcos se excusa como puede, y aprovecha a lanzar un grito de vez en cuando para que lo oiga Chorritos en la lejanía. Gabriel le pide que deje de gritar y le llama lambrón.

              Julia llega después y presencia cómo se van de su casa la tía Candiles y Saltacharcos.

 

Sin impedírselos les lanza un discurso de mujer enamorada delante de Gabriel.

 

 

DISCURSOS DE ARNICHES NÚMERO 21.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena XI.)

 

JULIA.- ¡Está bien! Pues iros en gracia de Dios. Pero antes de pasar los umbrales de esa puerta decidme cuál es mi delito, decidme por qué infamia os avergonzáis de servirme… ¿Porque quiero a un hombre más que a mi vida? Pues si por eso me dejáis, dejadme pronto, porque sola, despreciada de todos, en el desamparo de un camino sin fin me había de ver, y por quererle a él todo sufriría, hasta los desprecios y las injurias de quienes, como vosotros, todo me lo debéis. Conque haced lo que os plazca. Si os quedáis os perdono… si os vais, os perdono…y os olvido… que a mí me haréis llorar, pero olvidar su cariño no… ¡Me quitaréis la alegría, pero el amor no!…

 

Mensaje número 786: Arniches dota de fuerza y de alma a todas sus “personas”. Aquí, Julia, la mala de esta obra, se muestra poderosa y generosa; se muestra humana y digna. El poder dramatúrgico de Arniches está en su esplendor.

 

              Gabriel se queda impresionado y dice su nombre con ternura; la tía Candiles duda en marcharse o no, y Fermín le dice que ella haga lo que quiera, que él debe matar a uno y antes ¡quiere ensayar con un amigo! Arniches había escrito una dramática escena para terminar este cuadro. La visita del ayuntamiento para agradecer a doña Julia su donación del manto a la Virgen. Durante las palabras del alcalde, Chorritos grita todo tipo de insultos contra doña Julia. Se arma un follón considerable hasta que aparece Gabriel y grita por encima de todo el ruido ¡que ama a doña Julia más que a su vida!

 

 

ACTO II. CUADRO II

 

Pueblo de Brihuega por JOSÉ PASCÓ- 1885- www.wikipedia.org

 

Santa María de la Peña, Brihuega (Juan C. Gómez Gómez)

http://turismobrihuega.com/index.php/santa-maria

              Tal y como vemos en el dibujo y en la foto de Brihuega, el cuadro II va a representar los terrenos delanteros de la iglesia, viéndose a nuestra derecha un espacio con el valle, ya que el pueblo está en una meseta cortada a pico. Es de día.

 

Mozos y mozas con sus mejores galas.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 268

 

(Acto II, Cuadro II, Escena I.)

 

VENDEDORA.-                Escapularios benditos

de la Virgen de la Peña.

Venid, golosos que tengo

Delicaos y Madalenas.

 

HOMBRES.-                     He de bailar esta noche

hasta quedarme rendío.

 

MUJERES.-                       ¡Qué majo está el mocerío!

¡Vaya barbianes que son!

 

TODOS.-                           Día grande es el de hoy.

La Virgen todos quieren ver,

y nadie habrá que el corazón

no se le ensanche de emoción.

 

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 269 (96) INÉDITO.

 

CORO DE LABRADORES.-          De Carraita venimos

los labraores,

pa obsequiar a la Virgen

con estas flores;

y a suplicarle

que de alguna alcarreña

su amor nos guarde.

 

MOZAS.-                                         Labrador de Carraita

sencillo y fuerte,

que a obsequiar a la Virgen

tan majo vienes,

no sías chancero

que de sobra conoces

lo que te quiero.

 

LABRADOR 1.-                              Alcarreña de mi vida,

dueña de mis pensamientos,

por la que suspiro y canto

y un altar tengo en mi pecho,

no tiembles porque el cariño,

en tu frente puso un beso,

que flores de tal aroma,

no deshoje un alcarreño.

 

¡Mi alcarreña, bella moza

a quien quiero con pasión,

ven a contarle a la Virgen

lo grande que es nuestro amor.

 

LABRADORES                               ¡Mi alcarreña, bella moza

a quien quiero con pasión,

ven a contarle a la Virgen

lo grande que es nuestro amor.

 

MOZAS.-                                         ¡Mi alcarreño, majo y recio

a quien quiero con pasión,

ven a contarle a la Virgen

lo grande que es nuestro amor.

 

Vemos a Saltacharcos actuar con su banda de Jazz (Es una silla alta para niño, en la que ha atado pucheros, cacerolas, un tambor, un pito, un cencerro, etc., etc., les acompaña tocando el aparato.)

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 270.

 

(Acto II, Cuadro II, Escena II.)

 

SALTACHARCOS.-         Soy el director de este gran jan ban,

que lo he organizao pa no trabajar.

Les hago cantar, les hago bailar,

y lo que les den

a su director tienen que entregar.

 

TODOS.-                           El Cateto Jazz

es la admiración

desde Fuente el Sad

hasta Sacedón.

Nos han demostrao

que son tan salaos

como el bacalao.

Tiene que asombrar

El Cateto Jazz.

 

Impresionante nota de modernidad para 1929. Fijaros que la letra se podría cantar como un rap, el rap del cateto jazz. Fue muy importante la contribución del teatro lírico para la implatación del Jazz en la sociedad, tal como explica Celsa Alonso (66). Saltacharcos se baja de su artilugio y busca a un “amigo” para ensayar el asesinato. Ve a Pinchapeces y le somete a un buen interrogatorio. Está valorando si le echarían de menos o no en caso de matarlo.

 

No encuentran a Asunción, sospechan que se ha suicidado. Se meten en la Iglesia. Aparece Asunción por un lateral. Está demacrada de tanto llorar.

 

Luego aparecerá Gabriel

.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 271

 

(Acto II, Cuadro II, Escena VI.)

 

ASUNCIÓN.-                    ¡Virgen Santa de la Peña! Piedad;

un consuelo para mi dolor,

yo lo imploro de tu infinita bondad,

no me olvides, Madre mías

¡Gabriel!

 

GABRIEL.-                       ¡Mujer!… ¿A qué vienes?

¿Qué quieres de mi

si sabes que nada

soy ya para ti?

 

ASUNCIÓN.-                    De mí lo eres todo,

que todo te dí:

mi vida y mi honra

dependen de ti.

 

GABRIEL.-                       Ya te lo he dicho mil veces, galana,

que procures de mí no acordarte,

pues no quiero más tiempo engañarte,

que ya aquél cariño murió para mí.

 

ASUNCIÓN.-                    No es posible, Gabriel de mi vida,

que me puedas haber olvidado,

por la culpa de haberme entregado

después que juraste el ser para mí.

 

GABRIEL.-                       Aquella boquita fresca

que yo creía joyal de plata,

luceros que me pidiera,

luceros que yo robaba.

Te quise con toda mi alma,

más yo no puedo sufrir desprecios,

de modo que ten paciencia

y deja correr el tiempo.

 

ASUNCIÓN.-                    Igual que dos arroyuelos

que se deslizan tranquilamente

serán tu querer y el mío

juntitos eternamente.

Así tu amor se expresaba,

y bien sé que no mentía

tu boca, que me decía

lo que en tus ojos

yo adivinaba.

 

Según avanza la música, ellos se van acercando hasta abrazarse… y llega Julia que los ve y rabia de celos. Gabriel abandona a Asunción que le llama llorando y se va con Julia. Salen de la iglesia Chorritos, Saltacharcos y el tío Pascasio que abrazan emocionados a una Asunción que llora diciendo: “¡Ni la muerte me quiere!”

 

Arniches había escrito una escena que no se llegó a incluir en la que Asunción pide cantando a Julia que abandone a Gabriel

 

 

 

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 272 (97) INÉDITO

 

ASUNCIÓN.-                    Un momento, doña Julia.

 

DOÑA JULIA.-                 ¿Eres tú, la que me llama?

 

ASUNCIÓN.-                    Sí señora; pa rogarle

que me escuche dos palabras.

 

ASUNCIÓN.-                    ¡Por cuanto quiera y haya querido,

por lo más santo, por caridad,

humildemente yo le suplico

que de esta pobre tenga piedad!

 

Deje a ese hombre, pa usté no es nada,

es un capricho, una ilusión…

¡Yo, al no ser mío, preferiría

que me arrancara el corazón!

 

Usted es rica, joven y hermosa,

y quien la quiera le ha de sobrar;

¡yo ya no puedo se más que suya,

porque mi honra en él está.

 

¡Por compasión

deje que mi Gabriel de mi vida,

vuelva a mi amor.

 

DOÑA JULIA.-                 Yo me hago cargo del sacrificio

del sacrificio que tié que ser,

el humillarse de esta manera,

para una moza de tu altivez.

 

Sinceramente que lo lamento

más nada puedo hacer por ti;

pues si el me quiere, no habrá manera

de que a la fuerza, te quiera a ti.

 

Yo te aconsejo que te resignes

y que pienses más en Gabriel.

¡Y no te apures, que nunca falta

quien no le importa… lo que antes fue!

 

En el amor

el tratar de imponerlo a la fuerza

es lo peor.

 

Esta conversación inédita entre Asunción y Julia es estremecedora y clarifica aún más el horror que vive Asunción que la llevará a la depresión con intento de suicidio.

 

El tío Pascasio le dice que olvide a Gabriel, que lo importante es la honra… Asunción revela que ella consintió, que fue un momento de ceguera, que no fue culpa de él sino de ella…. El tío Pascasio ya no quiere escuchar nada y decide matar a Gabriel.

 

(Acto II, Cuadro II, Escena VII.)

 

TÍO PASCASIO.- ¡Es que, óyelo bien Saltacharcos; lo único que tié importancia en el mundo es la honra de una pobre mujer desampará!… ¡Lo mato!…

 

Mensaje número 787: Arniches nos revela el sentimiento más medieval del pueblo: la honra.

 

              En ese momento sale la procesión

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 273 (98)

 

(Acto II, Cuadro II, Escena VIII.)

 

CORO.-                             Virgen Santa de la Peña

que en Brihuega tienes tu sitial,

a tus hijos que te adoran

gran señora, líbralos del mal.

 

El tío Pascasio se arrodilla delante de la Virgen y con fuerza para que todo el pueblo lo oiga, le pide valor para arreglar la honra de una mujer abandonada o matar al que la deshonró.

 

Suenan cohetes, campanas y cae el telón.

 

La escena escrita originalmente por Arniches es mucho más larga y trágica. El tío Pascasio quiere consolar a Asunción hasta que llega al conocimiento de que ha perdido la honra a manos de Gabriel, y es entonces de forma trepidante quiere matarlo, Chorrritos le detiene, él se desembaraza y vuelve a gritar que lo mata, Fermín lo tiene que agarrar, sale la procesión, y ¡Gabriel lleva a la Virgen!, eso enerva al tío Pascasio aún más y vuelve a gritar, la gente queda horrorizada, Asunción le pide a la Virgen que lo proteja el tío Pascasio le pide fuerza para matarlo y se baja el telón.

 

ACTO III

 

 

PARAJE FRONDOSO A ORILLAS DEL RIO TAJUÑA

 

 

 

La tía Candiles, Pinchapeces, Mozos y Mozas pasan un día de campo, juegan a las cartas, pasean, beben de la bota…

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 274

 

(Acto III, Escena I.)

 

MOZOS.-                          Cada cual de la feria

cuenta a su modo,

lo que unos afirman

lo niegan otros.

Yo no puedo quejarme,

que mis amores

solo son flores,

sin los espinos

engañaores.

Del limonero

tú eres la flor.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 275 (99) INÉDITO.

 

MOZA 1ª                           No bailes muy ligera

las seguidillas

que luces demasiado

las pantorrillas

y están los mozos

que el que más y el que menos

no quita ojo.

 

MOZOS                             ¡Cuidao que son las mozas

enredaoras

y amigas de palique

y encitaoras!

Te ven tranquilo

y ya están maquinado

ponerte en vilo.

 

TODOS                              Que no suceda

es natural,

mujeres y hombres

siempre han de estar

unos tras otros

pues la razón

de que vivamos

es el amor.

 

TODOS.-                           ¡Está la Virgen que es un encanto!

¡Y qué de obsequios de gran valor!

¡Ropas de encaje, pollos corderos,

dulces y frutas y hasta un lechón!

 

Pinchapeces se dedica a beber. La tía Candiles habla con las mozas sobre el destierro del tío Pascasio por el juramento que hizo, ahora está Castil de Navajos, que es un pueblo inventado por Carlos Arniches.

 

En el libreto original de Carlos Arniches aparece una escena en la que Fermín canta una canción a petición del Tío Sofocones y Treburcia, dos personajes que fueron eliminados

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 276. (100) INÉDITO.

 

FERMÍN.-                         CANCIÓN DEL TRIQUITRIQUI Y EL TRIQUITRÓN

 

Dos barberos de Brihuega

han compuesto una canción,

y por sus nombres la llaman

“El Triquitriqui y el Triquitrón”

 

Cuando vayas a casarte

pide a tu novia decencia

pídela bondá y cariño…

 

TODOS.-                           ¡Triquitriqui!…

 

FERMÍN.-                         y pídela unas pesetas.

 

TODOS.-                           ¡Triquitriqui, Triquitriqui,

Triquitriqui, Triquitrón!

 

FERMÍN.-                         Pretender a las mujeres

convencerlas con razones,

es querer matar a un toro…

 

TODOS.-                           ¡Triquitriqui!…

 

FERMÍN.-                         tirándole cañamones.

 

TODOS.-                           ¡Triquitriqui, Triquitriqui,

Triquitriqui, Triquitrón!

 

FERMÍN.-                         No consientas que en tu casa

se sienten trece a la mesa,

porque de fijo te ocurre…

 

TODOS.-                           ¡Triquitriqui!…

 

FERMÍN.-                         que acaban con la despensa

 

TODOS.-                           ¡Triquitriqui, Triquitriqui,

Triquitriqui, Triquitrón!

 

FERMÍN.-                         ¡El Triquitriqui y el Triquitrón

tiene su baile pa conclusión,

y yo lo bailo mu floreao,

lo mismo solo que acompañao.

 

TODOS.-                           ¡El Triquitriqui y el Triquitrón

deja al baiarlo tan buen sabor,

que el que lo prueba vuelve otra vez

al Triqutriqui y al Triquitrón!

 

 

Gabriel y Julia está corriendo el toro en el Molino y aparecen en escena. Julia le pregunta a Gabriel si es feliz. No hay respuesta. Cuando éste se queda solo nos dice: “No soy feliz. El recuerdo de Asunción me persigue a todas horas y me llena el alma de remordimientos.”

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 277.

 

(Acto III, Escena IV.)

 

GABRIEL.-                       Ni en la paz del campo

consigue mi alma

encontrar la calma

que quiero lograr

harto de penar.

 

Y es que me domina tal desasosiego,

que en vano yo intento quererlo arrancar.

Es un no vivir esta lucha que yo sostengo

y que no puedo sufrir

su recuerdo no hay un instante

que yo lo aparte de mí.

 

 

Y el tormento de este martirio,

que no me deja vivir,

es tan cruel que es mejor morir.

 

A veces reniego de mi cobardía

que logró aquél día

que de un mal querer

me dejé convencer

 

Y vuelvo a mi moza, y aquellos amores

que para mí son flores que no olvidaré.

 

Sueño que tus ojos abrasadores

brillan en el cielo de mis amores;

veo tu carita linda y graciosa

que ríe venturosa al verme llegar.

 

Sueño que tus labios, que son claveles,

quieren regalarme sus dulces mieles.

Sueño que eres mía para adorarte,

para besarte, para jurarte

que sin ti no podré vivir.

 

 

Por otro lados Saltacharcos le pide a Pinchapeces que le ayude a escribir la carta al juez porque ha decidido suicidarse. Chorritos no le quiere si no mata a Gabriel; él no se atreve a matarlo, y sin Chorritos no puede vivir, asi que no le queda otra que desaparecer.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 393.

 

(Acto III, Escena V.)

 

PINCHAPECES.- ¿Y pa matate tú tienes valor?…

 

SALTACHARCOS.- Me pensaba tirar al río.

 

PINCHAPECES.- Claro, como no trae agua, ¡mía éste!

 

SALTACHARCOS.- Eso es lo que me temo, que voy a hacer el ridículo.

 

Entonces, Fermín, propone a Pinchapeces que le mate, le dará 50 pts. (150€.), dos trajes de pana y el reloj.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 394.

 

(Acto III, Escena V.)

 

SALTACHARCOS.- ¡Anda, Pinchapeces, mátame!…(Se arrodilla.) ¡Por tu madre te lo pido!

 

PINCHAPECES.- Güeno; si este es uno de los trajes que me vas a dar, no te arrodilles, que me lo ensucias. (Le limpia las rodilleras.)

 

SALTACHARCOS.- (Muy alegre.) Entonces, me matas, ¿eh?

 

PINCHAPECES.- Me va a costar muchísimo trabajo, porque es el primer amigo que mato; pero por alguno hay que empezar… Te haré ese favor.

 

Saca la pistola y le da las instrucciones precisas: será un día en el que le coja desprevenido de un tiro en la nuca. Le da las 50 pts. y el reloj y se va. Pinchapeces piensa vender la pistola por 6 pts.

 

La escena queda vacía y se ve entrar sigilosamente al tío Pascasio con cara de fiera y la escopeta a punto, como acechando a alguien, a quien va a disparar, nos describe Arniches. Ve a Gabriel, apunta… y Julia cae sobre él impidiendo que dispare.

 

Julia le pide a Pascasio que le hable. Le cuenta que Gabriel se ha llevado la honra de una mujer buena que está bajo su amparo. Aquél mal proceder dejó un rastro…, viene un hijo de Gabriel en el seno de Asunción. Julia le da la razón.

 

Nuevamente, en el original, nos encontramos con una escena mucho más “intensa”:

JULIA.- Pues háblame, Pascasio, que cuando me habla uno que llora, yo siempre escucho con el corazón. Levántate, serénate; que salgan de tu pensamiento esas nubes negras de ira, y tranquilo y bueno, como tú has sido siempre, háblame con la firmeza ruda de esta tierra nuestra; que la firmeza, ni en el que habla ni en el que escucha, excluyen respeto y compasión.

 

 

 

(Acto III, Escena VI.)

 

JULIA.- Tienes razón, Pascasio. Dar una honra limpia… es lo menos que se puede dar a la criatura que trae al mundo nuestra flaqueza o nuestro capricho…

 

Mensaje número 788: La postura de Julia la redime de sus malas artes antes empleadas. Ahora ve en su corazón el final de un amor que nunca debió haber comenzado. El amor que se inicia con la disputa a otro ser humano no acaba bien.

 

PASCASIO.- ¡Mírele usté… por allí va… déjeme usté que lo mate!… (Quiere apuntarlo.)

 

JULIA.- (Le desvía el arma. Sonríe con amargura.) No, no hace falta. Si lo matas, quizá no estuviese tan muerto ya en mi corazón. (Llora.)

 

PASCASIO.- No llore usté, señorita… ¡que me parte el alma!

 

JULIA.- Calla. No digas a nadie que he llorado.

 

PASCASIO.- No tenga usté miedo, no diré a nadie que la he visto llorar; pero lo que diré a tóo el mundo, señorita, es que merecía usté haber encontrao un hombre… ¡un hombre!…

 

Mensaje 789: Arniches vuelve a valerse del “borrachín” del pueblo para dar la frase final: Julia se merecía un hombre.

 

              Julia llama a Gabriel. Detrás vendrá Asunción.

 

(Acto III, Escena VII.)

 

JULIA.- ¡Gabriel, Gabriel!…

GABRIEL.- (Avergonzado.) ¡Julia!

 

JULIA.- (Con altivez.) ¡Soy tu ama!

 

GABRIEL.- Señora…

 

ASUNCIÓN.- Perdón, señorita… Yo he querido, como usté, con toda el alma…

 

JULIA.- Mejor que yo; que tú has querido lo que podía ser para ti (Se va con la tía Candiles.)

….

ASUNCIÓN.- ¿Te aflige que se vaya?

 

GABRIEL.- No sé… pero quererla… no podía quererla… El amor tié que ser pa cada uno como cada uno es… Pa el humilde, humilde… Ya lo ves Asunción… Perdóname.

 

ASUNCIÓN.- ¡Y cómo no, si te quiero con toda el alma!… (Se abrazan.)

 

Mensaje número 790: Arniches nos presenta el amor humilde.

 

Arniches vuelve a poner la nota de humor cuando más tierna se estaba poniendo la escena. Saltacharcos es nuevamente rechazado por Chorritos y le pide a Pinchapeces que le mate. Éste le dice que ha vendido la pistola… Comienza a forcejear…

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 395.

 

(Acto III, Escena VII.)

 

CHORRITOS.- Aguarda, animal, que veré a ver si se me pasa la rabia y… nos casamos el mes que viene.

 

SALTACHARCOS.- ¡Bendita sea tu boca!

 

PINCHAPECES.- ¡Ah!…¿Se va a casar? Entonces como te matará ella a desgustos, en paz con los diez duros…

 

Música. Fiesta. Telón. Fin de la Obra.

 

MENSAJE DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 772: Arniches vuelve a la carga contra las murmuraciones, las malas lenguas de los pueblos de España. No lo podía soportar.

 

MENSAJE NÚMERO 773: Nuevamente la descripción del alcohólico es magistral. Un hombre que se muestra siempre ocurrente con sus coplas, siempre alegre y que no quiere ni puede tomar decisiones, para él nada tiene importancia estando en ese estado de embriaguez. Solo importa el alcohol.

 

MENSAJE NÚMERO 774: Arniches saca el tema del matrimonio de una viuda. Ella es la que toma la iniciativa, ella es rica, es más mayor, tiene educación… La discusión está servida.

 

MENSAJE NÚMERO 775: Ha quedado perfectamente expuesto el problema. La fortaleza del amor de los dos amantes es incuestionable. Pero por el lado de ella se exige que haya una demostración más para callar las coplas del pueblo; por parte de él hay una petición de confianza en no hacer casos de habladurías o de coplas cantadas a la reja de otra que no significan nada. La única verdad, es que todo está emponzoñado por aquellas personas que “gozan sembrando dolor”. Lo mismo que en 1917, en el sainete del Madrid Castizo “La risa del Pueblo”, la gente disfruta con el mal ajeno. Arniches sigue en su cruzada para que evitemos esa mala costumbre.

 

MENSAJE NÚMERO 776: Arniches, nuevamente, coloca a la mujer en la realidad de las cosas. El hombre está ciego ante la actitud de una nueva aspirante. El hombre cegado en un honor trasnochado, mantiene su palabra como signo de hombría aunque eso le lleve al dolor y a la amargura.

 

MENSAJE NÚMERO 777: La dicha para el borracho es conseguir el estado de embriaguez.

 

MENSAJE NÚMERO 778: Arniches nos describe el alcoholismo incluso durante el trabajo de los serenos.

 

MENSAJE NÚMERO 779: La eliminación de la tristeza por el alcohol es la máxima del borracho.

 

MENSAJE NÚMERO 780: Arniches por boca de Fermín Saltacharcos, nos plantea una denuncia del uso torticero de los ricos para con la iglesia. Ofrecen prebendas para lograr sus fines. Esto no era tolerable para Arniches ni en el plano económico ni en el moral

 

MENSAJE NÚMERO 781: “¡El alma me mordería yo!” Esta frase vuelve a poner el alma como lo más profundo del ser humano para Carlos Arniches. Fermín no puede dejar de sentir una honda pena ante los intentos de suicidio de Asunción, abandonada por Gabriel.

 

MENSAJE NÚMERO 782: Asunción no hace más que llorar y quedarse en un rincón de la casa; no quiere ver a nadie. La depresión puede adueñarse de ella y el suicidio ser la única salida posible.

 

MENSAJE NÚMERO 783: Actitud machista denunciada por Arniches, la de martirizar a las mujeres tan sólo por el placer de verlas sufrir. Eso daba caché dentro del grupo de “machitos”.

 

MENSAJE NÚMERO 784: Interesante reflexión de Julia definiendo la envidia en los pueblos.

 

MENSAJE NÚMERO 785: Curiosa reflexión como lanzándonos el mensaje de que todos tenemos un precio.

 

MENSAJE NÚMERO 786: Arniches dota de fuerza y de alma a todas sus “personas”. Aquí, Julia, la mala de esta obra, se muestra poderosa y generosa; se muestra humana y digna. El poder dramatúrgico de Arniches está en su esplendor.

 

MENSAJE NÚMERO 787: Arniches nos revela el sentimiento más medieval del pueblo: la honra.

 

MENSAJE NÚMERO 788: La postura de Julia la redime de sus malas artes antes empleadas. Ahora ve en su corazón el final de un amor que nunca debió haber comenzado. El amor que se inicia con la disputa a otro ser humano no acaba bien.

 

MENSAJE NÚMERO 789: Arniches vuelve a valerse del “borrachín” del pueblo para dar la frase final: Julia se merecía un hombre.

 

MENSAJE NÚMERO 790: Arniches nos presenta el amor humilde.

 

              Como conclusión podemos afirmar que la colaboración con José de Lucio no hubiera sido necesaria; que la obra podía haber sido más corta tal y como la había diseñado Carlos Arniches; que el diseño de la misma incluía todos los cantables con los que el Maestro Alonso habría necesitado para armar una estructura compacta de la Zarzuela; que el texto inicial se correspondía con la forma tan de Arniches de terminar los cuadros y los actos dejando al espectador con ganas de saber lo que iba a continuar; que esas escenas finales fueron suavizadas quitando fuerza a la obra. Además, podemos afirmar que Carlos Arniches empleó para el tercer acto un texto que tenía escrito de una obra nunca estrenada llamada “LA RICACHONA”, en la que podemos ver personajes como la tía Candiles, doña Julia, el tío Sofocones, Chorritos, Asunción, Gabriel etc. El apodo de la ricachona, era para doña Julia, y se lo llamaban así los segadores. Ella lo aceptaba con gusto. Es una obra enteramente de Arniches en su diseño, estructura, escritura y definición de las personas que actúan.

Acto I, Cuadro I, Escena III.

Fermín “Saltacharcos” y “la Chorritos”

Con el coro de mozas junto a la fuente de 12 caños.

https://www.maestroalonso.com/obras/zarzuela/coplas-de-ronda/

              En esta misma página del Maestro Francisco Alonso podemos escuchar la serenata de Gabriel a Julia: “Bella niña de ojos negros” cantada por Plácido Domingo. Si seguís escuchando continúa en cuarto lugar con la desgarradora romanza de Gabriel a Asunción: “Ni en la paz del campo”, interpretado por Javier Alonso, tenor, y al piano Aurelio Viribai. Una maravilla.

 

Por último, recomendar de esta página los cuatro vídeos sobre la vida y obra del compositor, comentada por su nieto Francisco Valencia Alonso. Es una maravilla el trabajo de recopilación que se ha hecho tanto en granada como en Madrid. Emociona ver a su hija, escuchar la composición de su padre y el relato de su recuerdo. https://www.maestroalonso.com/Biografia/