LAS IDEAS POLÍTICAS

O

LOS IDEALES ROTOS

 

Folios 1 y 2 de 4 custodiados en La Fundación Mediterráneo. La Llum.

 

Obra conseguida gracias a La Fundación Mediterráneo. La Llum. Podemos considerar esta obra como perteneciente a su Etapa Política. Sería su obra en solitario número 122. Es un boceto.

 

TRANSCRIPCIÓN

 

El señor Eufrasio es un carpintero socialista hasta las cachas. La señá Rosita, su mujer, reniega de las ideas políticas y sociales del marido. La Manolita, hija de ambos, se pasa la vida buscando términos de avenencia entre las opuestas ideas de sus padres.

 

              El señor Eufrasio está enamorado del reparto social como base de la felicidad humana, y alienta en estas menguas utopías al señor Balbino, presidente de la Federación Social de Obreros sin Trabajo. (Federación creada por él.)

 

              Eufrasio da cinco pesetas a su mujer, y ésta se gasta tres en la lotería. Al saberlo el cabeza de familia agarra una estaca para vindicar aquél ultraje a sus ideales puros, pero se detiene ante la noticia de que les ha caído el tercer premio, cosa que empieza a producirle un caos en sus ideas; pero vuelve a indignarse al saber que su mujer ha dao parte al chico de la tienda de ultramarinos y al portero de la casa, que es un Guardia de Orden Público, enemigo irreconciliable.

                            -¿Pero no eres amigo del reparto? –le dice la mujer.

 

              Dicho Eufrasio, consecuente en sus ideas decide repartir entre sus compañeros lo que a él le corresponda y llama a consulta al señor Balbino, quien después de serias reflexiones dice que van a ser muchos a repartir; va seleccionando entre los que componen la Federación, los compañeros dignos de esta sociedad, y se quedan solos en la lista Eufrasio y él. ¡Y él!…  que antes decía a la Rosita, en un supremo apóstrofe, que la aritmética es contraria a los puros ideales de humanidad, se pasa un cuarto de hora echando cuentas para ver cuánto le toca a él.

 

              El Guardia, que tiene un odio terrible a Eufrasio, viene al fin a hacer las paces y le jura que no fue él el que le pintó los bigotes a la estampa de la República que Eufrasio tenía pegada a la puerta de su casa.

 

              Los del comité ejecutivo se enteran del “cero, cero”, que es la cantidad que ha consignado en el reparto el señor Balbino, y arman en la casa una bronca horrible rompiéndolo todo y aguando la fiesta con que estaban celebrando en la casa el fausto suceso.

(Digo “aguando” porque les estropean el vino.)

 

              Después de esta tremolina que pone de manifiesto los puros ideales de los socialistas, se averigua que el listín que traía el número  viene equivocado y que no les ha tocado nada. ¡Horrible decepción! El señor Balbino, por lo único que lo siente es por no haber podido hacer un ensayo de reparto.

 

              La mujer consuela al marido diciéndole que en aquella lotería lo que les ha caído…es la venda de los ojos. Que así ha tenido ocasión de conocer a los compañeros,  y que trabaje y se deje de ideales y de estupideces.

 

              La Manolita está enamorada del chico de la tienda de ultramarinos, Macario,  pero el padre quiere casarla con el compañero Lloberas, mecánico, catalán, anarquista de acción, que ha estado en Berlín y le han expulsado; que ha estado en Londres y le han expulsado; que ha estado en Bélgica y le han expulsado; que ha estado en una casa de Huesca y le han expulsado. Este terrible Lloberas quiere celebrar un matrimonio libre con la Manolita, que consiste en ir al local de la Federación, cuatro discursos, un acta y tan casaos como los ángeles.

 

              El señor Eufrasio está enamorado de que su hija sea de las primeras en celebrar en España un matrimonio libertario. La chica no quiere ni a Lloberas ni tal matrimonio, y entera a su novio Macario, el cual prepara a la Junta Directiva del Círculo de Dependientes de Ultramarinos para que los casen antes, al cual se presta el secretario, un tal Niceto que acoge la idea libertaria con entusiasmo, por estar a punto de vencer los escrúpulos de dos o tres cocineras.

 

              Por fin, al resolverse el principal asunto y enterarse Lloberas que lo de la lotería era una hipótesis, como dice él, deja a la chica muy a gusto en brazos de Macario, al que realmente le han tocado mil pesetas en la lotería en otro número.

 

MÚSICA PARA LA OBRA

 

1º- Fiesta de celebración en el Fausto suceso

2º Entrada del comité con estacas a romper todo

3º Dúo de Manolita y Macario

4º Presentación de la Junta directiva de Ultramarinos

5º Himno libertario que ha compuesto un banderista de la vecindad, para instrumentos de cuerda y algo de metal aunque poco

 

 

 

FAMILIA TIPO DE ARNICHES EPISODIO NÚMERO 52.

             

              La tenemos formada por Eufrasio y Rosita, los padres, Manolita su hija y Macario el novio.

 

MENSAJES DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 1214: La obra es un canto contra las ideas socialistas, los cambios de ideales según se tornan las circunstancias, la falta de coherencia, el amiguismo… En fin todo lo que detestaba de la gente que no trabajaba y que además se agrupaban sindicalmente para seguir en paro.

 

MENSAJE NÚMERO 1215: A la hora de repartir la riqueza, Arniches nos muestra a dos socialistas que no cumplen con sus ideales.

 

MENSAJE NÚMERO 1216: La lotería es uno de los juegos denostados por Arniches, pero en este caso, al no tocar, ha quitado la venda de los ojos de los falsos ideales sociales.

 

MENSAJE NÚMERO 1217: El cáncer del matrimonio concertado también se extiende entre la clase trabajadora, entre los humildes.

 

MENSAJE NÚMERO 1218: Arniches pone de relieve lo inútil de la acción anarquista, que sólo se vanagloria de los lugares de los que ha sido expulsado, como si eso fuera un mérito.