Se ha celebrado, los días 30 de abril y 1 de mayo de este año 2025, la representación moderna de Mari Eli bajo la visión de Calixto Bieito en el Teatro Arriaga de Bilbao.
Una zarzuela de unas 2h 30 de duración se representó en 90 min atendiendo exclusivamente a la música de Guridi.
La trama de la historia ideada por Carlos Arniches y Eloy Garay tuvo que ser explicada mediante letreros en el escenario o actores, como “Mendigorrieta” y otros de nuevo cuño que, como podían, iban dando explicaciones al público.
El libreto brilló por su ausencia.
Hemos rescatado la letra que dio soporte a la maravillosa melodía vasca creada por Jesús Guridi porque, desde la familia Arniches, pensamos que sin historia no hay música, sin conflicto no hay pasión, sin lucha no hay solución, y eso lo tenemos que reflejar ya que, de otro modo, lo que presenciamos se podría haber quedado en un “concierto de Guridi” y nada más. Pero no fue así.
La orquesta, la BOS, Bilbao Orkestra Sinfonikoa, dirigida por Jon Malaxetxebarria, abrió, con su preludio, el ambiente de la rivalidad entre labradores y pescadores, entre baserritarras y arrantzales, entre hombres y mujeres, entre padres e hijos, entre amores y desamores… Eso es Mari Eli, una lucha entre rivalidades que no tienen ningún sentido, que no deben existir y que, finalmente, así nos lo demostrarán sus autores. El coro de la Sociedad Coral de Bilbao arrancó la obra de esta manera:
(Baserritarras)
Yo labrador, tú a pescar,
cada cual tiene distinto afán,
pero desprecio yo el del mar.
(Arrantzales)
¡Ay, infeliz labrador,
siempre en la tierra con tu azadón!
¿Qué andas buscando, ahí, arando,
como si fueras un triste hurón?
(Baserritarras)
En mi heredad bien se está,
tú en la tabla vas a la mar
cuatro sardinas a pescar.
(Arrantzales)
Tienen mis manos gusto a marisco
pero las tuyas ¿a qué tendrán
si en la basura revolverán?
(Baserritarras)
Para que bebas en la taberna
lo que mis cepas cosecharán.
(Los dos grupos juntos)
¡Viva el txakoli y vivan los caseros
vivan pues sin ellos no habría taberneros!
¡Aupa morrosco, revisaltero
Txirrindulari, saltarín
Ganorabako, purrusaldero
Txipirristranki tamboril!
¡Aupa el pescador, aupa el txakoli!
¡A brindar, a beber!
Baserritarrak Arrantzaleak
Yo quiero caerme dentro, de un tonel Un marinero al pueblo llegó por su mal
y que el vinillo salga de él por defenderse del temporal
y así me zambullo entró en un taberna
y lleno el bandullo y vio que la galerna de agua salada
pues sin descanso yo no le mareó
soplaré y al fin sin gota lo dejaré. y la del vino al pique le echó.
Es mi ilusión Sal tabernera
una cazuela de bacalao sal mía, que te tenía
hecho al pipil a condición que rondar.
que pa animarte Eres viudita consolada. ¡Ay!.
te den aparte txakoli. y otra vez te casarás.
A la merluza, siendo de anzuelo Si no me quieres, eso es distinto
también le tengo yo afición guarda en tu tierno corazón
más si te dan esa de arrastre y a cambio da tu vino tinto
ya no es merluza, que es tablón en un enorme garrafón
Txurrimplín, Txurrimpleira
Txurrimplín, Txurrimplón
Me casaré contigo con esta condición
Txurrimplín, Txurrimpleira
Txurrimplín, Txurrimplón
Que siempre tengas lleno de vino
el porrón.
Solo con esos tragos la vida paso yo.
El vino es la alegría de mi corazón
Tras esta primera toma de posiciones entre baserritarras y arrantzales que sólo se ponen de acuerdo para beber vino, asistimos a la manifestación de amor por Mari Eli de Teles y Jose Mari junto al coro de hombres. Para ello, el director, Calixto Bieito, nos presentó unos bancos corridos típicos de una sidrería vasca, en las que se encontraban todos los participantes. Es una habanera preciosa en la que el coro, Teles (Gexan Etxabe) y Jose Mari (Botond Odor) no se escuchan entre ellos, tan solo exponen sus sentimientos y opiniones.
(Teles)
Oculto está en el monte su caserío
le dan sombra y perfume los manzanales
su música divina le ofrece el río
con el campanilleo de sus cristales.
Decora sus ventanas la hierba buena
que crece entrelazada con lindas flores
que esperan resignadas que una verbena
se aproveche algún día de sus colores.
(Coro)
Pero no dices lo principal.
Eso se tiene que adivinar.
Lo que él se calla yo bien lo sé,
por eso mismo os lo diré.
Describiendo las flores de tal vergel
no habla de la más bella que reina en él:
mujer divina que al surgir
hace vivir el paraíso aquél.
Se refleja en su rostro dulce rubor,
los dos ocultan sus sentimientos.
En sus ojos de cielo brilla el candor.
Por despistar ya de este asunto
La dicen todos: mujer no hay más que hablar
Los dos ocultan sus sentimientos
(Teles y Jose Mari)
No me hagas padecer, ¡dame tu amor!
(Coro)
Por despistar ya de este asunto no hay más que hablar.
(Teles)
Hiciste su retrato de tal manera
que no falta detalle ni colorido.
Igual que si la bella, tu amante fuera
y tu amor le cantaras junto a su oído,
en secreto yo tuve mis sentimientos.
Nunca acerté a decirle lo que sentía.
Si hacia ella volaban mis pensamientos,
jamás ha comprendido que la quería ¡Ay!
(Jose Mari) (Teles)
Piensa el que se enamora que la mujer… Piensa el que se enamora que la mujer…
(Coro)
Los dos ocultan sus sentimientos por despistar
(Jose Mari) (Teles)
… de todas las que existen es la mujer … de todas las que existen es la mujer
(Coro)
Y de este asunto, de este asunto, no hay más que hablar
(Jose Mari y Teles)
… que fue la causa de su amor,
que es el mayor que pudo comprender,
y si es la dulce dicha de enamorar,
una venda tejida por la ilusión,
esta venda se caerá
si bien está atada al corazón
Por fin entra Mari Eli (Andrea Jiménez). Jose Mari y ella se ven y declaran su amor. Este es el dúo que va gobernar toda la obra y que pudimos escuchar en el Concierto de Arniches en diciembre de 2024 interpretada por la soprano Luca Espinosa y el tenor Manuel de Diego en el auditorio de Alicante.
(Mari Eli)
Como la gaviota que volando va
en busca del nido que en la peña está,
así un día volé yo.
Tu barca pescadora mi vista descubrió
y desde ese instante creía escuchar
tu voz dominando el rumor del mar.
(Jose Mari)
Tu imagen adorada trae la brisa hasta mí,
mi barca va volando para volver junto a ti,
igual que la gaviota vuela buscando su amor
que vive entre las rocas brindándole paz y calor.
(Mari Eli)
¡Oh! No debo esas palabras engañadoras escuchar yo
(Jose Mari)
¿Por qué dudar de mi cariño? Por él tan solo vivo yo.
(Mari Eli) (Jose Mari)
Es que en mi alma latir siento el pensamiento de una ilusión
cual gaviota que busca el nido Cual gaviota que busca el nido
que al volar a ciegas ha perdido donde su amor no se ha perdido.
(Juntos)
Brilla en el cielo una estrella que es guía del pescador
que temblorosa vacila porque la agita un amor.
Jose Mari.- Ella en el mar es mi norte
con su claro resplandor.
Mari Eli.- Señalaba sobre las olas mi amor
y con su luz…
Jose Mari.- ¡Mari Eli!
Mari Eli.- ¡Jose Mari!
(Juntos)
Ha prendido en mi pecho esta viva agitación
que llena de alegría una soñada ilusión.
Nadie podrá arrancarme la fe que yo te juré
solo al perder la vida este cariño perderé.
Mari Eli.- Soy tuya Jose Mari. Siempre tuya seré.
Jose Mari.- Por siempre tú mi bien.
(Juntos)
El amor lo quiere así.
Nadie podrá oponerse
a nuestro amor mi bien.
Declarado ya el amor entre los jóvenes, llega el momento de conocer las intenciones de los padres de Teles y de Mari Eli. Entre ellos han acordado el matrimonio al margen de los sentimientos que pudiesen albergar. El padre de Teles se llama Batxi, y casi no tiene participación en la obra. Curiosamente, Bieito, ha cogido la descripción de Don Teo en la obra original, que era un americano de vestimenta ridícula, y se la ha colocado a Batxi en esta versión. El padre de Mari Eli es Antón. No se cuenta en esta representación, pero tiene una profunda historia de odio contra Jose Mari. Antón amaba a la madre de Jose Mari pero ésta le rechazó y se casó con su hermana. Los padres de Jose Mari mueren y queda éste al cuidado de Antón, que le odia por lo que representa. En cuanto puede, se queda con la herencia de Jose Mari y lo echa de casa, lo deja al cuidado de Batxi, para que trabaje a sus órdenes. Los dos primos habían convivido alegremente y cada vez había crecido más su amor aunque ellos no lo confesaran.
Coro.-
Vamos ya, vamos ya,
al compás del tamboril
todo el pueblo hoy escucha atento
su sonido pastoril.
Vamos ya, vamos ya
el aurresku va a empezar.
En la plaza nuestros dantzaris
su destreza han de probar.
Aupa, aupa, gora.
Ven neskatilla
con alegría a cantar
el kalez-kalez bullicioso
con el txistu por el puerto va.
Aupa, gora, con alegría
el baile quiero animar.
Tu brazo dame neskatilla
voy contigo el aurresku a bailar.
A saltar, a saltar, a cantar.
Vamos ya sin tardanza
el aurresku va a empezar
En la plaza nuestros dantzaris
su destreza han de probar.
Todo el pueblo con alegría
viene el baile a presenciar
Antón a Teles.- Del aurresku la alegría no te pierdas porque tienes la pareja que pudiste desear.
Teles a su padre, Batxi.- ¿Es eso cierto?
Batxi.-Claro que sí.
Teles.- ¿Mari Eli?
Antón.-Es tuya, hazla feliz
Teles.- ¿Cómo pagar podría la dicha que me das?
Batxi.- Con un abrazo y fuerte.
En este momento en el que en la obra original se bailaba un aurresku, Calixto Bieito nos saca a una Virgen llevada a hombros por los protagonistas de la obra. Se le canta una saeta. Tras escucharla, la virgen se quita el manto y baila la kaxarranka encima de la tabla de los porteadores. Naturalmente, independientemente de lo inconveniente de sacar a la Virgen, hacer que ésta baile la kaxarranka es demostrar un desconocimiento profundo de este baile. Este baile es en honor de nuevo presidente de la cofradía, y se le entregan las ganancias que hay en la caja.
La virgen permanecerá en esta situación mientras discurre la escena. José Mari pide explicaciones a Teles.
Jose Mari.-Cese ya la danza de la alegría
Teles.-Tu actitud extraña, ¿a quién desafías?
Jose Mari.-Vengo en son de paz
Teles.-Pues explícate
Mari Eli.- ¡Oh, Dios, Jose Mari!
Jose Mari.-No sé si podré
Dicen que han pedido amores para ti a esa mujer
y te digo noblemente que ya es mío su querer.
Vengo humilde a suplicarte que respetes
la pasión que ha prendido sus raíces dentro de mi corazón.
Coro.- Los dos pretenden un mismo amor.
Teles.-Era nuestro afán un mismo amor, los dos quisimos a esta mujer.
Coro.-Rivales ya tendrán que ser.
Teles.-Vienes con una súplica que es imposible de conceder,
pues no podré arrancar de mí aquella dicha conque soñé.
Ella mía sola ha de ser y yo jamás a su amor renunciaré.
Tú no pretendas que tema a su amor.
Este cariño que vi en mi alma nadie lo puede borrar
porque gracias a él luché con las furias del mar.
Entre las olas del mar agitado este cariño lo veo arrastrado
pero la vida por él yo daré y por mi amor lucharé.
Jose Mari.-Si su cariño no es mío, su dueño ¿quién será?
Mari Eli.-Soy su cariño y sólo él mi dueño será.
Antón.- Será el que imponga mi autoridad.
Mari Eli.- Yo contra todos lucharé.
Es tuyo sólo mi querer.
Jose Mari.- Yo contra todos lucharé
Es mío solo su querer.
Teles.- Marcharé con fuerza por un gran amor.
Me ciega la ira que un abismo abrió.
Antón.- Será por siempre tuyo su querer.
Del padre siempre la autoridad.
Tu siempre por mi sabrás respetar.
Amor y celos.
Todos.- Los dos sintieron en el corazón la misma ciega pasión.
Solo ante la muerte esta ilusión de un amor he de ceder
Así terminaría el primer acto en la obra original, pero en nuestra representación continúa sin pausa. La orquesta interpreta el preludio del segundo acto y canta Telesforo:
Cuando soñé con la ilusión de que me diera su querer
no imaginé que el amor fuera un angustioso padecer.
Pensando que a otro ama pierdo el alma.
Los celos siento surgir dentro del alma mía.
Solo ella, Mari Eli.
Es la esperanza, es la blanca luz de un amanecer.
Sombras y nieblas huyen al resplandor
de su claridad que es vida y calor.
Eres tú la esperanza de mi querer.
Dame paloma mía tu corazón.
Yo lo arrullaré lleno de pasión.
Dulce amanecer de mi amor.
Ella me dio toda su fe y recelo a mi pesar.
No puede el engaño ocultar.
La ofendo al pensar que fue perjura.
¡Mía, solo ella, Mari Eli!
Solo tu querer calma mi dolor.
Sé tú la esperanza de mi amor,
Mari Eli, mi vida y mi pasión
Agua salada en ti fue mirarme hoy.
Agitada vas a arrebatarme
aquella dulce ilusión
que sentía crecer en mi corazón.
Paloma mía eres mi vida.
Yo venceré en la lucha con mi dolor
y arrancaré los celos del corazón.
Por fin serás de mi amor.
Se retira todo del escenario y aparece una caseta de la que sale Mari Eli. El coro de mujeres le da los buenos días.
Coro.- Buenos días Mari Eli
Mari Eli.- Bueno días nos dé Dios.
Coro.- Muy temprano te levantas
Mari Eli.- Al tiempo del ruiseñor.
Coro.- Como eras alegre en otros tiempos
y hoy en tu cara hay huellas de sufrimiento.
Mari Eli.- ¿Y a qué causa obedece verme afligida?
Coro.- A ser de quien no quieres la prometida.
Mari Eli.- ¡Qué atrocidad!
No hagáis caso de cuentos de vecindad.
Y si penas sintiera mi corazón
me libraría de ellas esta canción:
Cuando en la romería al bailar
redobla el tamboril cada moza pensando va
en un amor que ha nacido allí.
Y aunque parezca alegre
dentro del corazón siente pena por el querer
deja en el alma un gran dolor.
Si suenan en la boca alegres notas de una canción,
esa alegría llena recuerdos tristes al corazón.
Canción de romería que su alegría no se ha de perder.
Es la melancolía en la que un día perdió un querer
Si se oyen las campanas doblar el toque de oración,
las parejas ante el altar se jurarán su tierno amor.
Vuelven después al baile y sus promesas
duran menos que el dulce son que nace alegre del tamboril.
Coro.- Hogueras y cantares alegres de San Juan.
Mari Eli.- En las ventanas ramos que unos amores adornarán.
Coro.- Con ellas nos demuestran los mozos su querer.
Mari Eli.- Pero aquél que yo busco en mi ventana no encontraré.
Coro.- Busca consuelo, pobre mujer.
Vives para el amor y no hallaste ningún querer.
Nadie se apena por tu dolor.
De tu alma se apodera una triste ansiedad.
Quien no sabe lo que es amor
nunca ha tenido felicidad.
Mari Eli.- Así son mis amores y aunque me harán sufrir
yo sé que no podría sin su calor vivir.
La situación está descrita: Mari Eli acatará la decisión de su padre; José Mari ya no puede más y en día de tormenta vota por ir a la mar; Telesforo decide quedarse en tierra; ganan los prudentes y Jose Mari se burla de Telesforo el cual, en un arrebato de ira cambia su bola en la cesta y ganan los que deciden salir a la mar. Todo esto no se ve en la representación del Arriaga. Telesforo canta animando a ir a la mar. Mendigorrieta hace de comentarista pero sin contar bien la historia
Telesforo.- A la barca pescador que la mar llamando está.
De sus olas se calmó el constante batallar.
Confía en ti, ve sin temor ya la clara luz
vuelve a brillar.
Coro.- Pescadores a los remos sin temor,
Y de pesca lograremos nuestras redes llenar.
Pescador te llama el mar.
Oye su potente voz.
El rugir del huracán da a tu pecho más valor.
Su furia en ti se estrellará.
De roca tienes tu corazón.
Mari Eli.- Guarda Virgen Santa a los pescadores
que en la tierra dejan todos sus amores,
y si te conmueve nuestro triste acento
la tormenta aleja y adormece al viento.
Lo que hace Bieito es colocar dos enormes traineras en el escenario en las que bogan los personajes y por medio de botellas azules de plástico representa la mar mientras la orquesta dibuja una enorme tormenta. Al finalizar, y bajo el amparo de la Virgen, se van retirando todos menos Jose Mari que se queda boca arriba en la proa de su trainera. Simula lo que en la obra se veía como su embarcación quilla al aire. Telesforo, arriesgando su vida y en contra de la opinión de su padre, decide meterse en la mar y salvarle. En el escenario se ve cómo se acerca a Jose Mari y le practica el boca a boca y le salva. La Virgen sigue protegiéndoles y Jose Mari canta tumbado una hermosa aria.
Escuchamos la tormenta en la orquesta y se oye al coro:
Coro.- ¡Boga marinero! ¡Bate el remo!
¡Ruega que te ampare a nuestra señora!
Tras ser salvado por Telesforo, Jose Mari canta:
¡Ay! Cariño mío por quien yo viví,
al verme en peligro solo pienso ti.
Líbrame Dios mío de horrible muerte,
ante ella sea yo fuerte.
¡Oh Santa Marina del Mar, Señora,
dame al morir buena hora.

(Plateamagazine.com)
Imagen de la Virgen Protectora de Teles que arriesga su vida por rescatar a Jose Mari.
Se habría terminado el segundo acto y comenzaría el último con un coro alegre avisando de la romería previa a la boda de Mari Eli y Telesforo.
Coro.- Las panderetas y el acordeón,
ya sale al aire su alegre son.
La purrusalda va a comenzar,
con alegría ven a bailar.
Sube a Santa Marina
un marido a escoger.
La que hacia allí camina
con novio ha de volver.
Ten cuidado que el refajo
se levanta al bailar,
y lo que hay por debajo
no se debe enseñar.
Ha de saber la que va a presumir
si es de buen ver lo que podría decir.
No hagas caso del ruego de ningún pescador,
porque resulta luego que no es verdad su amor.
Es igual que los peces para él la mujer,
que se va muchas veces y al cabo ha de morder.
Mari Eli y Teles cantan a su amor con una Mari Eli entregada por obediencia al padre.
Teles.- Al fin soy dueño de tu querer.
Con qué ilusión un sueño al fin realizaré.
Mari Eli.- Tan solo tuya por fin seré,
pues mi cariño para siempre te entregué.
Teles.- La lucha por tu amor sus huellas deja en mí.
Mas por fortuna ya a tu lado soy feliz.
Feliz compartiré la dicha del hogar que tú me ofreces
que mi amor bien lo mereces.
Mari Eli.- Yo juré ante el altar hacerte de mi hogar
nido de flores con mis amores.
Teles.- No te has de arrepentir
Mari Eli.- Feliz yo he de vivir,
nada a mi lado te hará sufrir,
siempre sabré guardar tu fe.
Teles.- Ante el altar yo juraré hacer de ti mi esposa fiel.
Vivo por ti, soy muy feliz,
tuyo seré, mi amor.
Quiso el destino que mi alma fuera a ti desde que te vi.
Yo en mi camino solo encontré tu amor
que para triunfar me infundió valor.
Yo seré tu alegría, yo soy tu fe.
Y tu amor contra todos te defenderé.
No has de vacilar en luchar por mí,
que fuerza y valor hay en ti,
por siempre mía Mari Eli,
soy feliz, lo quiso Dios.
Serás por siempre mi soñado amor.
Dúo cómico entre Serafín y Nicolasa. Ésta se habría decantado por Serafín en detrimento de Mendigorrieta y Don Teo. Esta es una historia secundaria y cómica que se nos hurta. Nicolasa, una mujer dueña de la taberna, tiene suficiente dinero y no precisa de ningún hombre para vivir. Arniches está reivindicando el poder de la mujer, su independencia. Tiene tres pretendientes y descarta a dos, se queda con Serafín, dueño de la peluquería que está enfrente de su taberna, por eso en la letra que vamos a leer se refiere a él como “peluquero”. Serafín es un personaje que acompaña a Carlos Arniches durante toda su vida. Siempre ha sido un ligón con las chicas de Madrid, ha hecho la mili allí. Ahora va a “sentar” la cabeza con la lekeitiarra Nicolasa. Ésta finalmente, como se ha dicho, le acepta como marido y le invita a comer a su casa: le ha preparado un menú con 5 platos y dos postres. Él promete llevarla a Madrid a bailar en el Retiro, en la Bombilla, en el Cabaret…
Serafín.- Soy dichoso cuando pienso que es mío tu corazón.
Cuando veas los Madriles verás lo que gozarás.
Nicolasa.- Si me quieres como dices feliz seré. ¡Qué emoción!
Sí lo quiero, no te olvides de nuestro amor jamás.
Serafín.- Conmigo te irás de verbena a la Bombilla y al cabaré.
Nicolasa.- Con dar de la casa y del niño que pronto he de encargar a París.
Contigo al igual que los chulos en esos sitios yo bailaré.
Serafín.- Tú no sabes, cuando nos vean, la importancia que yo me daré.
Nicolasa.- Yo prefiero que lo retrases, no me gustan las prisas a mí.
Los dos.- Va a ser la envidia del mundo entero esta parejita que hacemos los dos.
Serafín.- Estoy seguro que a los dos días bailarás el Chotis igual que el Fox.
Los dos.- Siempre juntos los dos.
Nicolasa.- Y nos esperan días felices viviendo tan solo para nuestro amor.
Que las fatigas cuando hay cariño se van dominando llenos de ilusión.
Siempre juntos los dos. Peluquero yo te quiero y dichosa me vas a hacer.
Serafín.- Nicolasa de mi vida lo soy por ti yo también.
Nicolasa.- Con tus frases zalameras me robaste el corazón.
Serafín.- Eso mismo yo te digo: te vi y te amé con pasión
Jose Mari canta desesperado su mala fortuna. Sabe que Teles le ha salvado la vida y que él ahora debe abandonar Lekeitio y dejar que se casen.
Como al chocar en la roca de lado
la espuma brotó,
nació en mi pecho la duda
que mis sueños por siempre arrancó.
Soy barco que por el mar
navega sin dirección,
yendo al azar para curar
males de su corazón.
Soñada dicha de amor
que solo mía creí,
ya nunca más, ¡ay! volverás,
por siempre yo te perdí.
Si su cariño fue mi vida,
¡como apartarlo ya de mí!
Sueño de amor que yo viví.
Noche de curarme de esta herida.
Ya no hay consuelo para mí.
Hondo dolor que llevo aquí.
¿Porque arrancarme de la muerte
para quitarme su querer?
Nada me importa la vida,
sin su amor no sé yo qué he de hacer,
pues vivo para ti mujer.
Telesforo, en la obra original acude a la virgen para pedir inspiración. Mari Eli llora ante la boda inminente. Teles recapacita y al ver marchar a Jose Mari a embarcarse en el Begoñakoa, le interroga y le detiene. Hablan y decide que deben estar juntos Jose Mari y Mari Eli. Teles será el que se embarque. Cantan todos juntos reconociendo lo grande del amor de Telesforo.
Coro.- Agur gaviota blanca de mis quereres.
Voy de ti a separarme. Conmigo vienes,
agua de mar te llaman y es mi destino,
que no podré olvidarte sin ti me muero.
Jose Mari.- Eres cuanto en mi vida yo ambicioné,
sueño de una constante felicidad
mío por siempre tu querer,
que habrá de ser inmenso como la mar.
Al fin la dicha llena mi corazón.
Por ti con alegría he de luchar.
Solo pensando en la ilusión
de hacer feliz tu amor
en nuestro hogar.
FIN.
Con esta obra, Carlos Arniches escribió su última zarzuela y él no lo sabía; solucionó el asesinato que se dio en su obra de La canción del náufrago, haciendo que el amor supere al rencor y al odio; deshizo el matrimonio convenido, lucha en la que se mantuvo firme en otras tres obras más; y finalmente logró hacer sentar la cabeza a Serafín con una buena esposa vasca, lo mismo que Florita se casó con Inasio Bergara Iparratxegi, fotógrafo de Azkoitia.
Calixto Bieito tuvo que poner a Mendigorrieta como comentarista entre los diferentes números musicales para que se pudiera seguir mínimamente la historia; nos perdimos las vicisitudes de los tres pretendientes de Nicolasa: Serafín, Mendigorrieta y Don Teo; el valor de la independencia de la mujer; las tradiciones de los hombres de la mar, sus votaciones para salir o no a faenar con galerna, sus danzas, sus costumbres… Mari Eli se representó en su música y se nos hurtó en su historia. Es posible que en el futuro podamos contemplar todos los mensajes que tiene esta obra en otro formato más extenso.
CRÍTICAS LITERARIAS
- https://www.plateamagazine.com/criticas/18518-el-teatro-arriaga-recupera-mari-eli-de-guridi-con-escena-de-calixto-bieito-y-con-jon-malaxetxebarria-a-la-batuta
- https://www.ritmo.es/auditorio/critica-mari-eli-la-coral-narra-la-alianza-de-bieito-con-guridi-por-genma-sanchez-mugarra









