Hoy tenemos el honor de recibir a un escritor y poeta con un pasado imbricado en el Universo Arniches. Su historia con el mundo de las letras se inicia en un Hogar Arniches, en concreto en el de Bilbao, en la calle Mazarredo, y de la mano de Palomita, Paloma Arniches. Ella estuvo en ese momento en el que un José Luis muy niño, tomaba en sus manos su primer libro; ella le atendió mientras esperaban a que su madre terminara el trabajo; ellos merendaron juntos muchas tardes; él no la olvidó nunca.

José Luis Abad Peña (Bilbao,1945.), recibiendo un premio en la Universidad de Navarra. www.unav.es

 

La historia comienza en 1951, José Luis tiene 6 años y Palomita 13. Tras unos años de meriendas esporádicas en la casa de Palomita donde trabajaba su madre, pierden el contacto. Él, sin embargo, sigue los avatares de su Palomita, su boda, sus primeros hijos e incluso su viaje a las Islas Canarias, donde los tres mayores aprendimos a decir “guagua” para denominar al autobús.

Ella no recuerda aquellos encuentros.

El nunca pudo olvidarla.

El día 21 del mes de Junio de 2019, recibo en el correo electrónico de la página web www.arniches.com, un delicioso mensaje de José Luis Abad. En él, me contaba el grato recuerdo que de mi madre tenía desde su más tierna infancia. Tras unos cuantos correos de contestación y confirmación de los datos, recibimos unos apuntes de su próximo trabajo sobre su auto biografía, en el que Palomita tiene una importancia capital.

Por último, hoy nos manda un poema.

Tras este encuentro tan afortunado, un repaso de los que nos ha ocurrido desde que el 8 de Octubre de 2017, iniciase la lectura de la biografía de Carlos Arniches y fundásemos la página “Universo Arniches”, nos lleva al recuento de grandes personalidades de la literatura y el arte con los que contamos como amigos:

Maria Victoria Sotomayor Saez: Profesora Titular de Literatura Española y Literatura Infantil en la Universidad Autónoma de Madrid. Tesis Doctoral escrita sobre Carlos Arniches. Ha escrito numerosas publicaciones, libros, conferencias sobre Carlos Arniches… y ahora es experta en Pilar Moltó y Campo Redondo.

Juan Antonio Ríos Carratalá: (Alicante, 1958) Catedrático de Literatura Española en la Universidad de Alicante; Imparte las siguientes asignaturas: Teatro del Siglo de Oro; Literatura Española Actual; Teatro y cine en la España contemporánea. Autor de numerosos libros sobre Carlos Arniches; Organizador del Congreso Internacional por el Cincuentenario de la muerte del autor alicantino en 1993.

 

Octavio J. Peidró: (Elda, Alicante, 1973.) Músico; Doctor en Musicología; Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Alicante (fue alumno de Juan Antonio Ríos Carratalá); Título de profesor superior de música; Máster en investigación en Letras y Humanidades; Director de Orquesta, investigador y escritor. Gracias a su amabilidad podremos disfrutar de al menos 5 zarzuelas de Carlos Arniches.

 

Durante su vida, Carlos Arniches, el gran patriarca de la familia, dejó un rastro de bondad, amor y generosidad, que aún hoy, pasados los 76 años de su muerte, seguimos recogiendo. Fue querido y venerado. Hoy es amado y recordado. Cuando esta página se concluya, podremos calibrar la verdadera altura intelectual del dramaturgo alicantino.

Ahora vamos a disfrutar con el alma revoloteando por los recuerdos.

 

Renga para Palomita

Quiero escribirte.

Los recuerdos me abrazan

en caravana.

 

Ayer vino a mi encuentro,

en mi niñez,

una Paloma.

 

Como ha pensado en mí

en el cielo hay más luz.

Sueño con ella.

 

Tengo esperanza.

Puedo volver a verla.

Sonríe mi alma.

 

He sentido la luz

de su sonrisa.

Mariposas azules

 

Ella ha vuelto sus ojos

hacia el pasado.

Instantes blancos.

 

Sus manos blancas

y su vestido blanco.

Sueños de infancia.

 

Sólo está ella.

Yo busco en mi memoria.

No está desierta.

 

Nunca despiertes.

No dejes de ser niña.

Serás mi sueño.

 

En mi ventana

se posa una Paloma,

me roba el alma.

 

Vuela hacia el coro

de Serafines,

Paloma de nostalgia.

 

Cuando era niño,

con un libro en las manos

en el pasillo.

 

 

Si ella quisiera

yo volaré en su vuelo

con mi recuerdo.

 

Sólo tu nombre.

Y un recuerdo borroso

de tu cabello.

 

Como en los mares

dibujo tu sonrisa.

Brumas y brisa.

 

El viento tiene

reminiscencias puras

de tus aromas.

 

Huelen a flores.

Tus recuerdos son lazos

de mil colores.

 

Cuenta la luna.

La Paloma es el sueño

hoy es el alba.

 

Soy como el agua.

Hoy he vuelto a la fuente,

Paloma blanca.

 

Somos dos viejos.

Cuando fuimos dos niños

tú eras mi sueño.