LA AMBICIÓN EN EL PENSAMIENTO DE CARLOS ARNICHES

            La ambición es la fuente de sufrimiento mayor que existe en el pensamiento de Arniches: ambicionar a una mujer joven cuando uno es un viejo calavera; ambicionar poder; querer subir en la escala social; querer más dinero…

Lo dejará muy claro en su “Autorretrato”: jamás nadie le ha tenido que decir que se levante de su asiento, siempre ha ocupado su puesto, el que le correspondía, nunca ha pretendido ir más allá, ocupar el sitio de otro…

En la obra El otro mundo, lo deja muy claro, más vale un hombre sencillo y trabajador como compañero de una hija, que uno muy elegante, vago y mentiroso.

En la obra El Príncipe Heredero aborda el tema de la ambición política a costa de nuestras propias creencias. Se da el caso de un republicano que acepta ser monarca. Todo sale mal. Lo mejor de esta obra es que presenciamos el nacimiento de un maestro de los discursos grotescos; aquí empezó todo.

Los mensajes sobre la ambición son:

MENSAJE NÚMERO 87: Aprovecharemos las palabras de Arniches puestas en uno de sus personajes: no se me vuelvan ustés a ambicionar con na y menos con la elegancia, que más vale un chaquetón lleno, que una levita vacía. (El otro mundo.)

MENSAJE NÚMERO 91: La avaricia rompe el saco. Un republicano que lo tenía todo, que podía dedicarse a su familia y a su política con su partido de siempre, tiene que dejarlo todo en pos de una fortuna, una monarquía y la avaricia de tener más dinero, más poder, más títulos… (El Príncipe Heredero.)