LA ENVIDIA Y CARLOS ARNICHES

            Un hombre de una humildad reconocida por todos aquellos que lo conocieron, no concebía la envidia en la actitud de sus contemporáneos.

En su autorretrato ya lo deja claro, “él conoce cuál es su localidad y no le veremos moverse a una más adelantad por envidia de nadie”.

Observó la vida en los pueblos y las actitudes con los forasteros. Sociedades muy cerradas y celosas de sus propios estamentos, difícilmente admitían a nadie de fuera. Eso deja patente en sus obras Las malas lenguas, La villa heroica y El pecado de ser guapa.

La conclusión es demoledora: la difamación es un mal endémico y además irresoluble en este país.

 

MENSAJE NÚMERO 97: La envidia a la forastera. Este llegará a ser el tema de dos de sus obras futuras: La villa heroica (1921) y El pecado de ser guapa (1943). En ambos casos se expulsará a la forastera del pueblo acusándola de los peores comportamientos que uno pueda imaginar.(Las malas lenguas.)

MENSAJE NÚMERO 99: Las malas lenguas, la difamación es un mal endémico en la población de los pueblos. La gente es difamadora y además no tienen solución. (Las malas lenguas.)