LA BANDA DE TROMPETAS

 

O

 

NO, A LOS MATRIMONIOS DE CONVENIENCIA

 

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Un dato impresionante, su obra número 33 y 34 se estrenaron el mismo día, el 24 de diciembre de 1896. Fijaros que final de año, que empieza con el 9 de enero, El príncipe heredero, el 4 de abril, El coche correo, el 4 de julio, Las malas lenguas, el 31 de julio, El jefe del movimiento, el 26 de septiembre nace su segundo hijo, el 15 de octubre, Las peluconas, y el 24 de diciembre dos obras, Los bandidos y La banda de trompetas. ¡Siete obras y un hijo en un año!.

Emilio Mesejo (“Carabonita” en esta obra) 1864-1931) www.wikipedia.org

 

Dedica esta obra a este actor, cantante lírico, que desarrolla el papel más carismático de toda la representación: Carabonita, un soldado trompetista feo y desgarbado. Tuvo la suerte de trabajar en esta obra junto a su padre, José Mesejo, que hacía el papel de Don Servando, el médico que estudiaba a los sonámbulos. Incluimos esta obra en su Etapa Rural.

 

Estamos en la Etapa Rural de Arniches, es la segunda obra en solitario después de Nuestra señora, dedicada a su futuro cuñado en aquella época, 1890, Francisco Moltó. Ahora lleva ya dos años casado y en este de 1896 ha desarrollado el máximo esfuerzo de que es capaz: 7 títulos estrenados y un nuevo hijo. Nos ha dejado en este año 22 mensajes. (Numeros 88 a 109)

 

La temática de este año ha sido variada:

 

MENSAJE NÚMERO 88: Política que cambia por dinero

MENSAJE NÚMERO 89: Sistema político español podrido

MENSAJE NÚMERO 90: Errores de la colonización en África

MENSAJE NÚMERO 91: La avaricia rompe el saco.

MENSAJE NÚMERO 92: No desprecies a nadie.

MENSAJE NÚMERO 93: La denuncia de los matrimonios convenidos.

MENSAJE NÚMERO 94: Denuncia del mal estado del transporte en diligencia.

MENSAJE NÚMERO 95: El valor de la mujer es para Arniches el motor fundamental para acabar con la lacra del autoritarismo de los padres.

MENSAJE NÚMERO 96: Arniches denuncia la falta de devoción de los actos religiosos.

MENSAJE NÚMERO 97: La envidia a la forastera.

MENSAJE NÚMERO 98: En un matrimonio lo más importante es que no se viva separado.

MENSAJE NÚMERO 99: La difamación es un mal endémico en la población de los pueblos.

MENSAJE NÚMERO 100: Arniches detesta el juego y las ganancias del mismo.

MENSAJE NÚMERO 101: La infidelidad es detestable, y en los viejos que no saben envejecer es más lamentable.

MENSAJE NÚMERO 102: La ridiculización de las asociaciones anarquistas.

MENSAJE NÚMERO 103: La división de tareas en el campo según los sexos

MENSAJE NÚMERO 104: La denuncia de que la codicia está presente en cualquier clase social.

MENSAJE NÚMERO 105: La reinserción precisa que la propia sociedad perdone al delincuente y además le proporcione trabajo.

MENSAJE NÚMERO 106: El amor en el matrimonio impide que éste se vea como una condena o una pérdida de libertad.

MENSAJE NÚMERO 107: El arrepentimiento exige la reposición del mal realizado.

MENSAJE NÚMERO 108: La capacidad de enamorar no tiene barreras

MENSAJE NÚMERO 109: En contra de los matrimonios convenidos.

              Podríamos resumir que sobre política han sido 4 (88,89,90,102); sobre moralidad han sido 5 (91,92,97,99,104); dos sobre matrimonios convenidos (93 y 109); uno sobre el transporte (94); uno sobre la mujer (95); uno sobre la religión (96); tres sobre el amor en el matrimonio (98,101,106); uno sobre el enamoramiento (108); otro sobre el juego (100); sobre el trabajo en el campo (103); y dos sobre la reinserción (105 y 107).

 

Los temas han sido: Política, Moralidad, Religión, Matrimonio, Transporte, Trabajo, el Juego y la Reinserción de los delincuentes.

 

Pues bien, me lo imagino hablando en valenciano con su amigo Tomás de Torregrossa, durante la preparación de esta obra en la que cuenta con 4 números musicales. Tuvieron mucho trabajo para ultimar los detalles de ésta y la anterior obra, ya que ambas se estrenaron, como hemos dicho el mismo día: en la navidad de 1896, el 24 de diciembre.

 

La banda de trompetas es una obra en la que vemos a un destacamento del ejército viviendo en una finca de un médico psicoanalista, Don Servando, cuyo papel desempeña José Mesejo, padre de Emilio. Este destacamento no tiene ninguna misión concreta, con lo que los soldados se dedican al pillaje y al ligoteo de todo lo que se mueve.

 

Varios personajes harán que la historia cobre viveza y diversión: Carabonita cuyo nombre completo en la obra es Idelfonso Mochales, soldado feo y desgarbado y con un éxito colosal con las mujeres; Tiburcia, antigua novia de Carabonita y doncella de la finca; Don Servando, médico y amo de la casa, padre de Luisa a la que quiere casar con Ismael; Luisa, hija de don Servando y que está enamorada de don Pío Tordesillas, capitán de la banda de trompetas; Rufino, actual novio de Tiburcia.

 

En la primera escena escuchamos el CORO DE LABRADORES que cantan al trabajo y al amor después del mismo. Los soldados están jugando a las chapas

 

(Escena I.)

 

TROMPETA 6º.- ¡Gachó, pues no arrimas tú ni ná!

 

TROMPETA 7º.- ¡Peru nun la deas cun el pie u nun juegu más!

 

Arniches, como vemos, dominaba ya el asturiano.

 

Otro de los soldados se dedica a cortar el pelo por 16 reales, unos 16 euros actualizados. Carabonita ve a Tiburcia y se lo cuenta a sus compañeros.

 

(Escena II.)

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 19

 

CARABONITA.- ¡Que me encontrao con una casualidad casualisima! ¡Conque la doméstica que sirve en esta casa es la Tibursia!

 

TROMPETA 1º.- ¿Aquella niñera que currelabas en Madrid?

 

CARABONITA.- ¡La mesma! Al dar la vuelta a la casa me veo a una mujer tendiendo ropa; ¡era ella…!, la vide, me vido, nos vidimos y nos quedamos pertrificaos como dos estatuas marmorias; dimos un grito, nos dimos un abraso, y me dijo que luego saldría a continuar la conversación.

 

TROMPETA 2º.- ¿Y cómo has encontrao a Tibursia?

 

CARABONITA.- Algo desmejorá pa las relaciones amororsas, porque aquí se le sisa poco…, pero ¿de cara…?, ¡camará…!, ni la venus del mirlo!

 

El siguiente número musical es entre Carabonita y Tiburcia recordando cómo se conocieron.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 34

 

TIBURCIA.-        Con el gorro en una oreja

todo lleno de galones

y una punta de cigarro

en los labios de coral,

con andares de buen mozo

que se lleva corazones,

tú volvías por la esquina

de la calle el Arenal.

Me dijiste unas cosas

con la sal que tú tienes,

y le diste al chiquillo

cuatro o cinco alcahuetes,

y aunque yo con la tropa

nunca tuve belenes

me quedé enamorada

de la gracia que ties.

 

Mensaje número 108: Arniches resalta la capacidad de enamorar que puede tener un hombre por las cosas que dice y los detalles que tiene, aunque tal y como él lo define:”sea feo y desgarbado”.

 

(Escena II.)

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 20

 

TIBURCIA.- Bueno, y después de to esto tengo que regañarte, ¡porque estoy muy enfadada!

 

CARABONITA.- ¿Enfadada tú? Esto será hasta que yo te diga cuatro palabras al oído dizquierdo que te disloquen la base suterránea der corazón.

 

TIBURCIO.- ¿Y por qué no me has escrito en dos años?

 

CARABONITA.- ¡Andá, si un día te he escribido!

 

TIBURCIA.- ¡Embustero!

 

CARABONITA.- ¿Embustero…? ¡Que me caiga… la lotería si es mentira! Pero verás lo que pasó; agarré un priego de papel color canario, con un membrete verde, como tú te mereces, con letrero y too.

 

TIBURCIA.- ¿Y qué decía el membrete?

 

CARABONITA.- Pues el membrete desía: “Arsa pilili.” Agarré la pluma propiamente como un pendonista y puse: “A tantos de tantos, de tantos.”

 

TIBURCIA.- ¿De cuantos?

 

CARABONITA.- Qué se yo, de muchos. “Mi adorada Tiburcia de mi mayor estimación y apresiasión leal: me alegraré que… al recibo…, justo, eso era, te hayes entera… mente güeña, yo bien. Adiós, adiós”

 

TIBURCIA.- ¿Te vas?

 

CARABONITA.- “A Dios gracias.” Y en fin, continué asín surcesivamente…, pero a la mitá de la carta… no pude continuar.

 

TIBURCIA.- ¿Por qué?

 

CARABONITA.- ¡Porque me acordé de repente que no sabía escribir!

 

Tiburcia le cuenta que al no saber de él, tiene un nuevo novio, Rufino, que es muy bruto y celoso. Le pone al corriente de los amos de la casa, el doctor don Servando, su hija Luisa, enamorada de don Pío Tordesillas, capitán de Carabonita, pero su padre que está empeñado en csarla con Ismael. Por otro lado está doña Jesusa la ama de gobierno de la casa que se la tiene jurada a Carabonita por robarle gallinas para la tropa.

 

Carabonita le cuenta a don Servando, que no recuerda haberse levantado por la noche, que igual es bonánzulo.

 

Don Servando queda maravillado ante la posibilidad de estudiar un caso como ése de sonambulismo. Tiene sus propias teorías frente a las de Kropper. (No hemos podido encontrar nada sobre Kropper.) Antes le hace un examen médico.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 38. CHISTES DE MÉDICOS

 

(Escena VI.)

 

DON SERVANDO.- ¿Y te levantas todas las noches?

 

CARABONITA.- Casi todas. Anoche pue que fuera una de ellas, y como cuando me acuesto rezo tres avemarías, pues se conoce que con la idea de las aves me fui al gayinero.

 

DON SERVANDO.- Toma dos pesetas para unas copas.

 

CARABONITA.- (¡Cuernos!) Yo no pueo armitir (Cogiéndolas.)

 

DON SERVANDO.- Bueno, trae…

 

CARABONITA.- Pero queda armitido. (Guardándoselas.)

 

DON SERVANDO.- ¡Si digo el pulso, dame el pulso!

 

CARABONITA.- Tome osté. (Dándole el pulso.) ¿Late, verdad que late…?

 

DON SERVANDO.- ¡Pero al trote!

 

CARABONITA.- ¡Es que es un pulso de caballería!

 

DON SERVANDO.- ¿Y cómo tienes las niñas?

 

CARABONITA.- Soy sortero.

 

DON SERVANDO.- ¡Si digo las de los ojos!

 

Don Servando se va de la escena y aparece don Pío, el capitán y novio de Luisa, que le entrega una carta para ésta con el mensaje de verse a las nueve de la noche bajo su ventana.

 

A renglón seguido se ve a Luisa que hace lo propio con Tiburcia, le entrega una carta para que se la haga llegar al capitán don Pío.

 

Cuando Tiburcia encuentra a Carabonita, les ve Rufino, que se esconde para espiarles y salir a darle un buen mamporro a Carabonita.

 

Se hace de noche, son las ocho y media, falta media hora para el encuentro del capitán con Luisa, se ve a Carabonita andando sigilosamente para no hacer ruido cuando lo encuentra don Servando. ¡Carabonita se hace pasar por sonámbulo! Esta circunstancia es aprovechada por el doctor para hacer todos los experimentos y pruebas que resultan de una comicidad máxima.

 

Tiburcia aparece cuando el doctor se va a por un objeto punzante para demostrar que los sonámbulos no sienten nada. Le ruega que no siga con eso y le abraza, Rufino les ve y sale a la pelea.

 

En ese momento salen doña Jesusa y el sargento exigiendo que confiese que ha robado la gallina.

 

El que faltaba, don Pío también aparece y le pide la mano de Luis a don Servando. Luisa lo confirma. Don Servando se defiende diciendo que él la quiere casar con un sabio, a lo que Carabonita responde:

 

(Escena XVI.)

 

CARABONITA.- ¡Si las mujeres no quien cencias; a las mujeres déles oste amor, juventud, alegría usease melisia! ¡La chipén!

 

Mensaje número 109: Arniches vuelve al ataque contra los matrimonios convenidos.

 

El doctor don Servando, transige al final con el matrimonio de Luisa y don Pío, y les regala la gallina a la banda de trompetas.

 

Fin de la obra. Telón.

 

MENSAJE DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 108: Arniches resalta la capacidad de enamorar que puede tener un hombre por las cosas que dice y los detalles que tiene, aunque tal y como él lo define:”sea feo y desgarbado”.

 

MENSAJE NÚMERO 109: Arniches vuelve al ataque contra los matrimonios convenidos.