SERAFÍN EL PINTURERO O CONTRA EL QUERER NO HAY RAZONES

 

O

 

EL AMOR VERDADERO

 

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El 13 de mayo de 1916, Carlos Arniches y Juan Gómez Renovales, con música de los maestros Flogietti y Celestino Roig, estrenan esta obra cumbre en la trayectoria del alicantino. Hay chotis inmortales, mensajes profundos y una lucha sin cuartel en defensa de la mujer y sus decisiones. Es una obra de la Etapa Feminista de Arniches.

 

Podemos contar que la Familia Tipo de Arniches que hemos visto en diecisiete entregas anteriores, tiene un nuevo episodio, el número 18.

 

FAMILIA TIPO DE ARNICHES EPISODIO NÚMERO 18.

 

Ahora, en 1916, en  el siguiente episodio, Leoncio es el padre, Marciala la madre y Jesusa la hija, que ahora tiene un hermano que se llama Primitivo; el novio es Serafín el Pinturero.

 

                                 

               Juan Gómez Renovales (1874- 1930)

Luis Flogietti Alberola (1877- 1918)

 

Celestino Roig (1887- 1945)

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El primer Acto se desarrolla en el patio de una casa de vecinos de los barrios bajos de Madrid. Para hacer más hilarante las escenas, han situado sábanas colgadas en diagonal en el patio, de forma que se puedan ocultar diferentes actores detrás de ellas y, además, que puedan hablar a través de los “rotos” o “sietes” que presentan. Es de día.

 

Los oficios de los personajes son muy pintorescos: Leoncio es pajarero de 50 años y quiere dejar de trabajar, Silvino es farolero, borracho y quiere ligar con Guadalupe, que es planchadora en un obrador del Paseo de las Acacias; Lucio es ganadero; Carraca es capataz y Serafín es pintor.

 

El patio presenta 6 viviendas cada una marcada con una letra.

 

Se escucha la copla.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 177.

 

(Acto I, Cuadro I.)

 

No te oceques, pajarero;

mira que hasta los gorriones

saben que, si es verdadero,

contra el querer no hay razones.

 

Después de haber leído toda la obra te das cuenta de que la copla se la cantan a Leoncio, el pajarero, y ahora iremos viendo por qué.

 

Antolín, personaje del barrio que no vuelve a actuar en la obra, está aconsejando a Silvino, escondido tras las sábanas, para que le suelte un piropo a Guadalupe, del libro que le ha prestado.

 

Nos recuerda este personaje a otro de la obra de 1893 El reclamo: Monchito. Inés era la pretendida y nuestro Monchito no tiene otra idea que comprarse un libro de piropos, “El Secretario”, para ir halagándola siempre sin éxito. Si en aquella ocasión tenía 20 años, ahora que han pasado 23, podría haberse convertido en Antolín, ¡un experto en el libro de piropos!

 

Guadalupe y Jesusa vienen comentando la crítica situación en la que se encuentra ésta última. Sus padres le han buscado un novio viejo y rico, don Lucio; ella quiere a un mujeriego como Serafín el Pinturero. Todo el mundo le aconseja que lo deje, que solo le va a dar disgustos con otras mujeres. Ella quiere a Serafín y no a don Lucio. Además, los padres, haciendo el cuento de la lechera, han previsto que Lucio les monte una tablajería o establecimiento de venta de carne. Leoncio ya se está viendo sin trabajar, ya que la venta la llevaría Marciala. Futuro resuelto.

 

(Acto I, Escena II.)

 

JESUSA.- Todo eso lo sé, Guadalupe; pero yo le quiero, que quies que te diga; le quiero a cegar. Es como una locura que me ha entrao y ni golpes ni razones valen contra este querer.

 

Mensaje número 421: Nuevamente Arniches describe, al igual que en “El Santo de la Isidra”, la situación de una mujer humillada por un sinvergüenza que se va con otras mientras a ella le asegura su fidelidad. Todas mentiras. Pero “es como una locura”, remarca la protagonista. “Ni golpes ni razones”. Nada le va a apartar de Serafín. La mujer continuará a su lado, soportará el maltrato… La violencia machista campando por sus respetos…

 

JESUSA.- Déjalo. Un escándalo es una hora; un cardenal una semana. Pero un marido que no te guste, es pa toa la vida.

 

GUADALUPE.- ¡Amos que esta pobre chica, hay que ver! ¡Qué asco de mundo! Pero esto no tie gobierno. Desde que debutaron Adán y Eva con lo de la manzanita, que este jaleo de hombres y mujeres no hay quien lo apañe.

 

Mensaje número 422: La afirmación de que todo es un castigo divino para los problemas entre hombres y mujeres, no hace sino enquistar el problema y alejarnos de la solución. Se instala un sentimiento de aceptación en la sociedad que perpetúa indefinidamente el problema.

 

Jesusa se ha metido a su casa a contar a sus padres la decisión de rechazar a don Lucio.

 

Guadalupe se queda en el patio rodeada de sábanas entre las que está escondido Silvino… que aprovecha para lanzarle su piropo a través del “siete” o roto de una de ellas.

 

PIROPOS DE ARNICHES NÚMERO 3

 

(Acto I, Escena III.)

 

SILVINO.- Permita Dios que se muera usté…

 

GUADALUPE.- ¡Mi madre!

 

SILVINO.-… de vieja.

 

GUADALUPE.- ¡Hijo, por Dios, que susto!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 178

 

GUADALUPE.- Pero ¿qué hace usté ahí, hombre de Dios?

 

SILVINO.- (Aludiendo al de la sábana.) Que me he mudado al siete.

 

Silvino le cuenta a Guadalupe que lo que hace por gustarle: se prepara más, se hace la raya del pelo… Tiene un buen oficio y quiere que ella sea la sal de su mundo. Guadalupe se va a casar con Pepe, el alguacil del Juzgado de la Inclusa. Además, le acusa a Silvino de ser un borracho y no cuidar bien a su hija Dorotea de 16 años.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 179

 

GUADALUPE.- ¿Qué siente usté cuando bebe?

 

SILVINO.- Que me s’acabe. (Riendo.)

 

Aparece Dorotea, una secundaria de Arniches con su característica propia: repite dos veces la frase con la que termina su interlocutor. Es una chica despeinada, mal vestida y agresiva con Guadalupe a la que la considera una aprovechada.

 

 

(Acto I, Escena IV.)

 

GUADALUPE.- Mujer, yo no he dicho…

 

DOROTEA.- ¡Yo no he dicho, yo no he dicho! ¡Maldita sea! Ya quisiera yo ver su casa de usté por dentro, eso es; que habrá que verla.

 

Dorotea regaña a su padre por Guadalupe.

 

De la casa de Jesusa se escuchan unos gritos que les paralizan a todos. La bronca de Leoncio y Marciala es descomunal.

 

Mensaje número 423: Arniches describe una de las situaciones frecuentes en los barrios bajos: broncas fenomenales de las que participan todos los vecinos.

 

              Tras salir a trompicones e insultos de la casa cantan:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 178.

 

(Acto I, Escena V.)

 

JESUSA.-            Ni que me peguen

y me maltraten,

ni que me maten,

logran de mí

que olvide al hombre

que yo prefiero;

que cuando quiero

yo soy así.

 

MARCIALA.-     Ni que me llores,

ni que te mueras,

ni que le quieras

se terminó.

Yo te lo mando,

pa eso soy tu madre;

porque tu padre,

como si no.

 

Excelente muestra de poesía de dos líderes enfrentadas. Leoncio describe a Serafín como una auténtica ruina para Jesusa: le refriega la mar de mujeres por los hocicos; no dispone de una moneda; y ella le paga hasta el tranvía ¡y se incomoda si no le dan capicúa!

 

Por otro lado está don Lucio, un ganadero que abastece de carne al mercado de la Cebada, que medio pueblo de Navalcarnero es suyo y que el número de cabezas de ganado es incontable.

 

(Acto I, Escena VI.)

 

LEONCIO.-…, nos ha pedido a la chica pa casarse en serio. ¡En serio!… ¡Lo que ya no se estila! ¡Tú figúrate nuestra alegría!… ¡Un yerno adinerao! ¡Pasamos la vida sin hacer nada, que es el ideal de la gente trabajadora! ¿Qué más podíamos desear? Bueno; pues esa desgraciá en vez de volverse loca y ser ella feliz y mirar por sus respetables padres, va y dice que ella no se sacrifica por nadie; que si queremos comer, que trabajemos. ¿Será mala hija? ¡Que trabaje yo! ¡¡Su padre!!

 

SILVINO.- ¡Qué descastada!

 

LEONCIO.- ¡Y me lo dice a los cincuenta años! ¡La edad del descanso!

 

Mensaje número 424: Nos indica el ideal de la gente trabajadora: no trabajar; señala el objetivo de la vida de los hijos: mirar por los padres y no por ellos mismos, por su futuro; la infamia que supone el que ella desee ¡que sus padres trabajen!; por último señala que los cincuenta son la edad de jubilarse.

 

LEONCIO.- Pero, anda, que la muy arrastrá, en eso ha salido a madre, que de recién casaos no callaba. “Trabaja, Leoncio. Trabaja, Leoncio”. ¡Y me lo decía a los veinticinco años! ¡La edad de las pasiones!

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 180.

 

(Acto I, Escena VI.)

 

SILVINO.- Bueno; pero ¡caray! ¿A ustez qué edaz le parece la más apropósito para trabajar?

 

LEONCIO.- La edad viril, sino que me  se pasó inazvertida.

 

Leoncio continúa con su discurso para aceptar los matrimonios convenidos.

 

LEONCIO.- Y ella, que no; emperrá en que no le gusta. Y va y me salta con la tontería de que ella lo que quiere es querer al hombre con quien se case. ¡Querer al marido! ¡Amos, será cursi! Pero ¿dónde se estila eso ya? ¡Que pregunte a su madre! ¡Que vaya de casa en casa, a ver dónde encuentra una mujer que quiera a su marido!…

 

SILVINO.- Que son jóvenes y no reflexionan.

 

NICOMEDES.- Ni están al tanto de las modas.

 

LEONCIO.- A más, de que es lo que yo l’argumento, señor. Con casarte enamorá de un hombre, ¿qué ganas? Pues aperrearte la existencia naa más.

 

NICOMEDES.- ¡A ver!

 

LEONCIO.- Conque si tarda por las noches, conque si no viene a comer, conque si no viene a cenar, conque si ha mirao a esta, conque si le ha dicho a la otra… ¡un atosigo! Mientras que si se casa con un hombre ya de peso, como no le importa mayormente, pues se ve en todo una formalidaz, que pue hacer lo que le dé la gana y nadie se mete con ella. ¿Estoy errrao?

 

SILVINO.- Debía usté estarlo; pero no, señor; le está usté poniendo una greca al Evangelio.

 

LEONCIO.- ¿Tengo razón?

 

NICOMEDES.- A sacos.

 

LEONCIO.- Pues, por Dios, Silvino, tú que eres hombre de luces, coge a esa chica y háblala al alma; a ti te hace caso.

 

Mensaje número 425: Magnífica explicación de lo “aconsejables” que son los matrimonios de conveniencia frente a los matrimonios por amor. Ellos ven en la vecindad, que pasados unos años, ninguna mujer quiere a su marido, o a lo que se ha convertido su marido. Lo ven diáfano. Te casas por amor y no vives, cada vez que se retrasa te angustias, sino llama, malo, sino viene… peor: “todo es un atosigo”. En un matrimonio convenido es igual, ninguna mujer quiere a su marido, pero no le preocupa. Todo dentro de la formalidad, La respuesta de Silvino es divina: “debía estar errao, don Leoncio… pero no lo está”. Leoncio le pide a él, que es un hombre de luces (es farolero.) que le hable al alma a su hija. ¡Profundo Arniches!

 

Le ofrecen a Silvino una recompensa de 2 botas de vino de Valdepeñas, que ya saben de “dónde cojea”. Don Lucio está citado en media hora y se le debe dar la respuesta de Jesusa

 

Guadalupe y Jesusa piden a Silvino que avise a Serafín para que llegue antes que don Lucio.          

 

Cuando abandonan la escena, un organillo toca el chotis de Serafín el Pinturero de la obra El amigo Melquíades.

 

              Por fin llega Serafín y trae un manojo de rosas, rositas de olor para Jesusa. Cuando Serafín le está prometiendo amor eterno llega la Patro, una antigua novia de Serafín que le exige que le devuelva todo lo que le ha ido comprando: camisa, pantalón, reloj… y que si no accede, ella se buscará quien le haga el trabajito.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 181

 

(Acto I, Escena X.)

 

SERAFÍN.- Pero ¿quies irte?

 

PATRO.- Ya va, ya. Y que aproveche el pollo. Aunque va usté (A Jesusa.) a tocar a poco, hija, porque esto está más repartido que un décimo e Navidaz. Adiós, parienta.

 

JESUSA.- No soy parienta de nadie.

 

PATRO.- Pa mí que sí. Somos dos primas, hija.

 

Jesusa se da cuenta de que con Serafín no puede hacer camino y le enseña dónde está la puerta. Serafín no se lo cree. Ella insiste y se va.

 

Jesusa se pregunta: “¿Por qué tienen que pisarme el corazón?” y dirigiéndose a Silvino: “¿Es que yo soy mala, señor Silvino?”

 

Mensaje número 426: La mujer atormentada por la infidelidad de su pareja busca la razón de esta actuación en un problema personal: “¿es que soy mala?”.

 

Jesusa, desesperada se mete en su casa con la intención de decirles a sus padres que acepta la boda con el señor Lucio.

 

Leoncio está feliz, sale al patio y grita por este orden:

– ¡Que ya tenemos tablajería!

– ¡Que por fin accede!

– ¡Que se casa con el señor Lucio!

 

Silvino esconde a Serafín en las sábanas y las recoge para esconderlo en su casa.

 

Llegan el señor Lucio y el Carraca. Arniches define al señor Lucio como “tipo apaletado, bien vestido y alhajado”. Al Carraca le define como “más modesto y patizambo”. Se les ve muy bien en el dibujo.

 

Lucio está feliz y le da 50 pts. (150€) al Carraca para comprar pasteles, vino, pasas y pastas. Se va a celebrar una fiesta por la noche en el patio y están todos los vecinos convidados.

 

Señor Lucio “El Canene” y Basilio Lamolla y Terrones “El Carraca”

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Serafín está que trina y jura y perjura que Jesusa no se casa con el señor Lucio mientras él viva, o las risas se iban a oír en todo Madrid, y promete arruinar la fiesta de la noche.

 

Como característica de secundario, el Carraca, cada vez que es interpelado por el señor Lucio responde igual: “efectivo, metálico.” Todo dicho con el tonillo chulesco que se le adivina.

 

Guadalupe se queja de los hombres y Silvino le dice que no todos son así. Pero para ella, la afición desmesurada de Silvino por el vino es casi peor.

 

Mensaje número 427: Silvino es una descripción perfecta del alcohólico. Presenta todos los rasgos: lo considera una bendición; también sabe que le echa a perder como persona; y por último se considera capaz de dejarlo cuando quiera, cosa que le resultará imposible como veremos.

 

              Guadalupe le reta, a que si quiere algún trato con ella, que llegue sobrio al último farol, junto al obrador donde trabaja de planchadora. Para comprobar que está sobrio deberá decir la copla:

 

La institutriz miss Tres Tros

trepó dando tres traspiés

al tranvía treinta y dos

en lugar del treinta y tres.

 

Silvino le asegura que le canta la siguiente copla:

 

Soy el farolero

de la Puerta el Sol,

cojo la escalera

y enciendo el farol.

 

Primitivo se declara a Dorotea y le pide para salir juntos.

 

Salen Jesusa y el señor Lucio, y éste le pregunta por el cambio de decisión. Jesusa evita la respuesta diciendo que “así son las mujeres”. El señor Lucio se presenta como un hombre de palabra, pero que no soportaría que le engañase con otro. Se despiden.

 

Cuando se va el señor Lucio, Jesusa, sola delante del público reflexiona en alto. A lo lejos se escucha el organillo con la melodía de Serafín el Pinturero. Ella no puede más; sabe que le va a engañar con Serafín, y decide escapar para evitar la boda. Corre en busca de Guadalupe.

En el patio, Dorotea ha dejado a su padre encerrado en casa. Éste grita todo lo que puede; nadie le socorre. Mientras tanto, Leoncio, Marciala y Primitivo, preparan el convite.

 

Vienen los vecinos, pero falta Jesusa.

 

Dorotea viene corriendo para contar que se ha encontrado con Jesusa que estaba huyendo y le ha dado una nota. Lo explica cantando.

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 90

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 179

 

(Acto I, Escena XXI.)

 

DOROTEA.-       Me iba yo a casa

con la señá Blasa

a comprar la cena

pa la Nicolasa,

cuando voy y siento

tirar de mi blusa;

me vuelvo al momento

y era la Jesusa.

“¿Qué quieres?”- la digo

al verla llorando-.

Me dice temblando:

“Sígueme”. La sigo.

Y al rato de ir juntas,

ella muy callada

y yo mareada

de hacerla preguntas,

entra en el estanco

del señor Antero,

pide papel blanco

y pluma y tintero;

escribe, me entrega

doblao este papel

y luego me ruega

que venga con él.

 

Jesusa ha escrito una nota pidiendo perdón a todos por escaparse. No quiere engañar a nadie.

 

Se monta una buena. Todos echan la culpa al Pinturero. El señor Lucio y el Carraca dan patadas a todas las mesas, juran vengarse de Serafín; los pasteles se caen al suelo y Dorotea y Primitivo los van recogiendo y comiendo con voracidad; Silvino bebe sin cesar; todos se quejan de la mala suerte y finaliza el primer acto.

 

El segundo acto presenta un primer cuadro en el que vemos el Paseo de las Acacias del distrito de la Arganzuela.

 

En centro de la escena tenemos un farol y un banco a su lado. A la izquierda se ve una casa donde está el obrador y las planchadoras. Es la hora de encender los faroles.

 

Cantan las planchadoras. Jesusa viene por la derecha, indecisa. La situación es continuación del primer acto. Tras encontrarse con Dorotea, Jesusa viene buscando a Guadalupe que trabaja de planchadora. Quiere que su patrona le de refugio por una noche.

 

En el camino ha visto a Serafín con otras mujeres, y no se ha atrevido a contarlo lo que ha hecho. Sale Guadalupe y le insiste en que Serafín debe saberlo.

Paseo de las Acacias. www.wikipedia.org

 

Mientras hablan, se acerca un borrachín haciendo eses: Silvino el farolero. Viene hablando solo y justificando la “merluza” que tiene.

 

CHISTES DE ARNICHES NÚMERO 182

 

(Acto II, Cuadro I, Escena II.)

 

SILVINO.- No hay farol que no caiga delante de una taberna; y ¡claro!, simpatía que tie uno, afición que no falta, mananimidaz y longanizanimidaz en los dueños, pues chico aquí; chico allí, chico en el otro lao, cuando llego a estas alturas vengo de chicos que traigo el estómago que es una escuela de párvulos y no sé ni lo que me enciendo.

 

Hace varios intentos para encender el farol…, no se deja. Lo intenta de nuevo…, nada. Al final, retrepado, lo consigue encender y jura no volver a beber nunca más.

 

 

HISTORIAS DE ARNICHES NÚMERO 91

 

(Acto II, Cuadro I, Escena II.)

 

SILVINO.- ¡Pero qué raro es esto de la bebida, hombre! Cuidado que pa que no se me note que bebo he hecho cosas con el vino. ¡Pues como si no! En fin, ha habido una temporada que pa que no me notasen que estaba alegre, de que bebía empezaba a sollozar. Bueno, pues en cuanto me encontraba con un amigo en sus brazos llorando, me decía: “Tú te has alegrao”, y no había forma. A más, tengo la desgracia de que, a mí, cada vino me da por una cosa. Bebo tintillo de rueda, y too me da vueltas; cato Tres Palos Cortaos, y me lío a estacazos con mi sombra. En fin, un día me dieron una copa de champán de la Viuda, y quise ir a darle el pésame, conque no digo más.

 

Mensaje número 428: Arniches ha completado la personalidad del alcoholizado. Quiere dejarlo, no puede, quiere disimularlo, le cazan, bebe diferentes vinos y reconoce que hace estupideces, pero le resulta imposible por sí solo.

 

              Jesusa se ha metido en el obrador. Guadalupe se ha quedado fuera esperando a Silvino que lo ve tambalearse. Silvino intenta decir la copla de La Institutriz, y le resulta imposible. Le manda ir a buscar a Serafín.

 

Han llegado el señor Lucio y el Carraca y se quedan ocultos.

 

Cuando Silvino viene con Serafín, le va contando lo que se han reído de los dos paletos… ¡y de pronto sale el señor Lucio!

 

Tras unos primeros momentos de tensión, Lucio le dice a Serafín que él renuncia a Jesusa, y la única condición es que él renuncie también. Serafín no acepta y se van a un callejón a pegarse. El Carraca y Silvino hacen lo mismo.

 

Se oyen los golpes, los gritos, los ayes… viene una vieja pidiendo socorro; salen las planchadoras y aparecen Serafín y Silvino llenos de rotos, moratones, sangre en las narices…presumen de la paliza que han dado a esos dos y Carraca, desde un lateral le grita: “¡Embustero!”

 

Serafín declara que quiere a Jesusa y listo. Jesusa y él se abrazan. Todo parece tan bonito cuando… ¡aparece La Patro y el señor Manolo!

 

Este señor Manolo es descrito por Arniches como un tío chulo, mal encarado y con un gran garrote.

 

La Patro le exige la camisa, los pantalones, el reloj… todo lo que le ha comprado. Serafín se niega inicialmente pero al ver cómo maneja el garrote Manolo… se lo va dando y cada uno de los presentes le deja algo suyo. Silvino le deja su blusa de farolero; Jesusa que lo ve con ropa de trabajo y le dice que ya parece un hombre.

 

Se presenta Leoncio con un Agente de la Vigilancia a detener a Jesusa por haberse escapado y ser menor de edad.

 

Ella protesta pero al final se va.

 

(Acto II, Cuadro I, Escena VIII.)

 

JESUSA.-… que mi cariño es para ti (A Serafín.), y el cariño es como unas alas, y con ellas, del fin del mundo se vuelve cuando se quiere.

 

Ya está Arniches preparando el “Pájaro Azul” de “La señorita de Trevélez”. Silvino acaba persiguiendo y pegando a Primitivo porque estaba pidiendo a los guardias, que le encerrasen también a él. Dorotea pide auxilio ¡para que salven a su novio!

 

Música y Mutación.

 

El segundo cuadro de este segundo acto nos muestra la fachada de la Iglesia de San Lorenzo. Se ve una abigarrada multitud de vendedores, niños, paseantes, monaguillos, cuidadoras… y cantan:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 180.

 

(Acto II, Cuadro II, Escena I.)

 

TODOS.-             ¿Qué pasa en la parroquia

de San Lorenzo,

que suenan las campanas

y huele a incienso?

¿Qué pasa en la parroquia

de mis amores,

que suenan las campanas

y huele a flores?

 

ELLAS.-              Que hoy se casa la chica

del pajarero,

con Serafín Menéndez

“el Pinturero”.

Por querer con constancia

se lo han ganao

después de los disgustos

que le han dao.

Parroquia de San Lorenzo.

www.wikipedia.org

 

Ante toda esta alegría se ofrece el contraste de la tristeza y el dolor de los padres de Jesusa que ni siquiera han entrado a la iglesia. Marciala llora desconsolada por la mala hija; Leoncio solo piensa en amargarle el día.

 

Silvino y Guadalupe han ejercido de padrinos de Jesusa.

 

¡Salen los novios! Salen todos los convidados, ellas con mantón de manila, ellos de fiesta. Se van a comer a la Bombilla.

 

Leoncio se les enfrenta.

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 181.

 

(Acto II, Cuadro II, Escena III.)

 

LEONCIO.-         Hija descastada

Que huyes de mi lao.

¡Maldita la hora

en que te has casao!

 

Silvino interviene pidiendo concordia y perdón. Le comenta al señor Leoncio que vaya con ellos a la Bombilla, que tienen paella…

 

Leoncio comienza a ceder, habla con Marciala y acuerdan en ir con la condición de que, si a Serafín le va bien en el taller, que mantenga a Leoncio sin trabajar.

 

Mensaje número 429: De una manera solapada, pero ha quedado expuesto el problema de la jubilación necesaria de ciertos oficios. Hay hombres que a los cincuenta años piden un descanso y se encuentran como  único patrimonio las bodas de sus hijas.

 

              Todos se marchan alegres a la Bombilla y aparecen por la izda. el señor Lucio y el Carraca. Han decidido “darles el postre”.

 

Mutación.

 

El tercer y último cuadro del segundo acto nos presenta el merendero de la Bombilla. Están esperando a que se haga el arroz. Leoncio perdona a Jesusa y Marciala pide a Serafín que la haga feliz.

 

Las invitadas piden a Dorotea que cante:

 

POEMAS DE ARNICHES NÚMERO 182

 

(Acto II, Cuadro III, Escena II.)

 

DOROTEA.-       Tadeo,

que es chato, bizco y feo,

se tie, por lo que veo,

por más guapo que la Cleo;

a Rosa,

una chica preciosa,

por donde va la acosa,

y la tiene de charloteo.

 

Y todos los vecinos

ya hace tiempo que han notao

que el feo de Tadeo

a la Rosa ha enguirlotao.

 

Y por eso,

ya hay más de un guasón

que a Tadeo

canta esta canción:

 

“¡Ay, Tadeo,

Jesús que mal te veo!”

“¡Ay, Tadeo,

pues siendo así tan feo,

si a la Rosa

por fin logras convencer,

algún feo

a la infeliz la vas a hacer!”

 

 

Tras la canción se ponen a jugar a la gallinita ciega. Le toca a Silvino quedársela. Según están jugando, Silvino debe adivinar por el tacto, la persona que tiene delante. Con la primera, falla, cuando va a coger la segunda, llegan Lucio y Carraca; Silvino toca la cara de Carraca y dice que es Socorro, se quita la venda para ver si ha acertado y pide socorro pero a gritos.

 

Jesusa se acerca a Lucio y pide que la perdone, que ella solo había querido ser honesta con él. Leoncio la perdona.

 

(Acto II, Cuadro III, Escena II.)

 

JESUSA.- (A Lucio.) No le engañé. La que engaña es la que vende el cariño a un hombre que no quiere, pa vivir con lujo y sin penas, y encima le pisotea la honra.

 

Mensaje número 430: “La que engaña es la que vende el cariño a un hombre que no quiere, pa vivir con lujo y sin penas, y encima le pisotea la honra”. Qué sabias palabras de Arniches para terminar la obra.

 

De pronto suenan dos tiros, se oyen gritos de socorro, guardias… Llega un joven pidiendo asilo en la boda. Le dan un poco de agua y le piden que cuente lo sucedido.

 

Les cuenta una historia igual a la de Jesusa y Serafín, pero la chica se había casado con el viejo al que no quería. Ahora el marido los había sorprendido y le perseguía con una pistola.

 

 

 

 

www.mundografico.es

Los éxitos Teatrales

Silvino jugando a la Gallinita Ciega.

 

(Acto II, Cuadro III, Escena III.)

 

JESUSA.- (A Lucio.) ¿No es más leal lo que hice yo aquél día que esa desgraciá ha hecho hoy?

 

LUCIO.- Verdaderamente.

 

JESUSA.- Pues entonces, como usté es un hombre bueno, un hombre de corazón, deme usté esa mano, venga usté a esta mesa y bébase un vaso de vino a la salú de una mujer que no ha querido ser rica, porque tenía que dejar de ser honrada. Venga usté.

 

LUCIO.- Que sí, señor; ties razón. Serafín, ties que quererla, porque el cariño de una mujer como esta too lo hace grande y too lo hace bueno.

 

Brinda por los novios y se va. Silvino le detiene y le pide que sea el padrino de su futura boda con Guadalupe.

 

Dorotea y Primitivo andan buscando nombres para su futuro hijo… Silvino va a arrearles cuando se acuerda de la copla que dice: “Contra el querer no hay razones.”

 

Telón.

 

MENSAJE DE ARNICHES

 

MENSAJE NÚMERO 421: Nuevamente Arniches describe, al igual que en “El Santo de la Isidra”, la situación de una mujer humillada por un sinvergüenza que se va con otras mientras a ella le asegura su fidelidad. Todas mentiras. Pero “es como una locura”, remarca la protagonista. “Ni golpes ni razones”. Nada le va a apartar de Serafín. La mujer continuará a su lado, soportará el maltrato… La violencia machista campando por sus respetos…

 

MENSAJE NÚMERO 422: La afirmación de que todo es un castigo divino para los problemas entre hombres y mujeres, no hace sino enquistar el problema y alejarnos de la solución. Se instala un sentimiento de aceptación en la sociedad que perpetúa indefinidamente el problema.

 

MENSAJE NÚMERO 423: Arniches describe una de las situaciones frecuentes en los barrios bajos: broncas fenomenales de las que participan todos los vecinos.

 

MENSAJE NÚMERO 424: Nos indica el ideal de la gente trabajadora: no trabajar; señala el objetivo de la vida de los hijos: mirar por los padres y no por ellos mismos, por su futuro; la infamia que supone el que ella desee ¡que sus padres trabajen!; por último señala que los cincuenta son la edad de jubilarse.

 

MENSAJE NÚMERO 425: Magnífica explicación de lo “aconsejables” que son los matrimonios de conveniencia frente a los matrimonios por amor. Ellos ven en la vecindad, que pasados unos años, ninguna mujer quiere a su marido, o a lo que se ha convertido su marido. Lo ven diáfano. Te casas por amor y no vives, cada vez que se retrasa te angustias, sino llama, malo, sino viene… peor: “todo es un atosigo”. En un matrimonio convenido es igual, ninguna mujer quiere a su marido, pero no le preocupa. Todo dentro de la formalidad, La respuesta de Silvino es divina: “debía estar errao, don Leoncio… pero no lo está”. Leoncio le pide a él, que es un hombre de luces (es farolero.) que le hable al alma a su hija. ¡Profundo Arniches!

 

MENSAJE NÚMERO 426: La mujer atormentada por la infidelidad de su pareja busca la razón de esta actuación en un problema personal: “¿es que soy mala?”.

 

MENSAJE NÚMERO 427: Silvino es una descripción perfecta del alcohólico. Presenta todos los rasgos: lo considera una bendición; también sabe que le echa a perder como persona; y por último se considera capaz de dejarlo cuando quiera, cosa que le resultará imposible como veremos.

 

MENSAJE NÚMERO 428: Arniches ha completado la personalidad del alcoholizado. Quiere dejarlo, no puede, quiere disimularlo, le cazan, bebe diferentes vinos y reconoce que hace estupideces, pero le resulta imposible por sí solo.

 

MENSAJE NÚMERO 429: De una manera solapada, pero ha quedado expuesto el problema de la jubilación necesaria de ciertos oficios. Hay hombres que a los cincuenta años piden un descanso y se encuentran como  único patrimonio las bodas de sus hijas.

 

MENSAJE NÚMERO 430: “La que engaña es la que vende el cariño a un hombre que no quiere, pa vivir con lujo y sin penas, y encima le pisotea la honra”. Qué sabias palabras de Arniches para terminar la obra.

 

 

Ahora podemos diferentes grupos que la han representado y diferentes carátulas:

 

 

 

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27 DE FEBRERO DE 2014 EN LA PUEBLA DE LA CAZALLA.

ANDALUCÍA.

 

CHOTIS DE SERAFÍN EL PINTURERO EN ORGANILLO

https://www.youtube.com/watch?v=arHmYFxdsLs

 

CANCIÓN DE DOROTEA- “TADEO”

https://www.youtube.com/watch?v=XEPKDsaj4zo

 

Fox Trot Chulesco

http://bdh.bne.es/bnesearch/detalle/bdh0000198421